El análisis observacional permite estudiar de forma sistemática cómo se producen los goles, desde la recuperación del balón hasta la acción final, y relacionar cada secuencia con la zona del campo, el tipo de ataque, el momento del partido, el estado del marcador y las conductas técnico-tácticas que intervienen.
Determinar los procedimientos que llevan al gol supone localizar las formas de ataque más eficaces y, recíprocamente, ofrecer pautas para una mejor organización defensiva, por lo que estos datos constituyen una base importante para el entrenamiento táctico de los equipos.
La importancia del gol como objeto de análisis
El objetivo claro del fútbol es marcar gol. Conocer todo lo que conllevan los procesos que nos lleven a tener la ventaja en el marcador, el procedimiento tras la recuperación del balón y cómo actuar dependiendo de dónde se recupere, es la clave del gol, ya que nos permitirá detectar cómo atacar a continuación y cuál es el formato defensivo más eficaz para organizar la defensa.
Los goles son la medida más habitual para evaluar la efectividad en las competiciones (Hughes y Franks, 2005), pero no miden por sí solos el desempeño de un equipo (Lago-Ballesteros et al., 2012) ya que los tanteos en fútbol son más bajos que en la mayoría de los otros deportes por lo que los goles son más un acontecimiento raro dentro del partido (Peña y Navarro, 2015).
Debido a la caracterización de las interacciones de marca en fútbol, solo el 1% de las posesiones de los equipos profesionales conducen a anotar (González et al., 2020). Marcar un gol, por tanto, es la acción más exitosa en fútbol y, en este sentido, el análisis de las situaciones que conducen a la obtención de goles puede proporcionar un aporte importante en la detección de las acciones de juego más representativas o críticas, a fin de comprender los factores que provocan perturbaciones o desequilibrios en el balance ataque/defensa (Hughes, 1996).
Sin embargo, a ojos del aficionado, se convierten en la manera casi única de entender el desarrollo del juego, olvidando en ocasiones aspectos externos como la importancia del presupuesto del equipo o características internas del propio partido como la cantidad de tiros a puerta, la posesión del balón o las faltas.
Cuando hablamos de analizar un juego para dibujar algo que nos pueda ayudar mejor a entender este para poder trabajar más al final del entrenamiento, este no presenta el porcentaje de posesión del balón, estos datos no son informativos sobre tácticas y estrategias utilizadas por los equipos.
Tampoco indica el número de tiros a portería, si estos no van acompañados de otra información como, por ejemplo, que el número de pases realizados hasta el lanzamiento se realiza desde donde comenzó el juego, si ocurre después de una recuperación de balón o por un juego entre los futbolistas.
¿Para qué sirve el análisis observacional?
El análisis observacional (A.O.) es nuestra herramienta estrella para ello. Este enfoque científico aplicado a las ciencias del deporte propone la cuantificación del comportamiento espontáneo en vivo, permitiendo analizar las conductas en entornos naturales mediante la extracción de comportamientos en situaciones propias del juego.
La metodología de A.O. nos permite dar respuesta a objetivos muy diversos:
- Valorar objetivamente la eficacia de planes de entrenamiento dentro de la situación de competición.
- Crear situaciones de entrenamiento en la búsqueda de la eficacia competitiva.
- Controlar cuantitativa y cualitativamente los errores técnicos y tácticos tanto de los jugadores como individuos, o de estos como integrantes de un conjunto.
- Valorar la eficacia de distintos planteamientos tácticos.
El método observacional es la mejor forma de conocer los mecanismos del juego, por lo que a través del análisis de la competición, uno puede llegar a conseguir el rendimiento en un deporte (Dufour, 1993; Gerisch y Reichelt, 1993).
El análisis de la competición, tiene importancia tanto para el investigador como para el entrenador, ya que es la fuente de información más importante. El investigador, analiza la competición con la idea de desarrollar los conocimientos del juego, determinando los factores que más inciden en el rendimiento, mientras que el entrenador tiene como objetivo conseguir la eficacia competitiva, determinando los aspectos críticos del juego, y proponiendo tareas de entrenamiento.
A partir de la observación de lo que ocurre, uno puede orientar el proceso de entrenamiento y conseguir la meta requerida (Grosgeorge, 1990; Smith, Handford & Priestley, 1996; Alvaro, 2005).
El análisis observacional (A.O.) se ha consolidado debido a su potencial, existiendo una amplia utilización de la misma en fútbol en los últimos años.
Qué información debe incluir un análisis de los goles
Si se quiere realizar un análisis observacional del gol en fútbol hay que observar a los participantes directamente de la competición a partir de la captación directa de la información perceptible.
Observar las secuencias de juego ofensivas desde unos criterios y categorías previamente definidos permite conocer cómo actúan los equipos cuando consiguen marcar, ya sea en el momento de transición ofensiva o elaborando sus ataques en fase ofensiva.
Algunas de estas herramientas se preocupan por registrar los acontecimientos que suceden desde que el equipo inicia la secuencia ofensiva tras recuperar la posesión del balón hasta finalizar la acción (Aranda et al., 2019; Barreira et al., 2013; Castellano, 2000; Echeazarra, 2014; Ortega-Toro et al., 2019; Papadopoulos et al., 2021; Sarmento et al., 2010; Tenga et al., 2010), mientras que otras no atienden a la secuencia del juego al completo (Caro Muñoz y Caro Muñoz, 2016; Kubayi, 2020; Ugalde-Ramírez y Rodríguez-Porras, 2021).
Por ello, cuando llega la hora de realizar un análisis sistémico de los goles se debe de tener en cuenta las variables situacionales (lugar del partido, marcador momentáneo, nivel del rival, minuto, etc.) y factores técnico-tácticos (zona y forma de pérdida, duración de la jugada, tipo de ataque, número de pases, etc.) dada la repercusión de ambas en el rendimiento.
- Contexto del partido: lugar del partido, condición de local o visitante, marcador momentáneo, nivel del rival y minuto del gol.
- Inicio de la secuencia: zona y forma de recuperación del balón, pérdida previa y tipo de transición.
- Desarrollo ofensivo: tipo de ataque, duración de la jugada, número de pases, dirección de los pases y zonas recorridas.
- Últimas acciones: penúltima acción, última acción, número de contactos, superficie utilizada y forma de finalización.
- Resultado: zona de materialización, procedencia del pase, acción a balón parado o jugada abierta.
Otros criterios estudiados han sido el resultado del partido antes del gol u ocasión de gol (Barreira et al., 2013; Sarmento et al., 2010), el tipo de ataque (Aranda et al., 2019; Kubayi, 2020; Papadopoulos et al., 2021; Sarmento et al., 2010; Tenga et al., 2010; Ugalde-Ramírez y Rodríguez-Porras, 2021), las conductas que aparecen durante el desarrollo y la finalización (Aranda et al., 2019; Barreira et al., 2013; Echeazarra, 2014; Ortega-Toro et al., 2019; Sarmento et al., 2010), la superficie utilizada en el último contacto (Echeazarra, 2014; Ortega-Toro et al., 2019; Papadopoulos et al., 2021), el número de contactos utilizados por el jugador (Echeazarra, 2014; Ortega-Toro et al., 2019), el número de pases antes de la finalización (Aranda et al., 2019; Caro Muñoz y Caro Muñoz, 2016; Kubayi, 2020; Papadopoulos et al., 2021; Sarmento et al., 2010), la tipología o dirección de los pases (Echeazarra, 2014; Sarmento et al., 2010; Tenga et al., 2010), la temporalidad de los goles u ocasiones de gol (Barreira et al., 2013; Kubayi, 2020; Papadopoulos et al., 2021; Sarmento et al., 2010; Ugalde-Ramírez y Rodríguez-Porras, 2021), si finaliza el equipo local o el visitante (Echeazarra, 2014; Sarmento et al., 2010), el centro de juego (Barreira et al., 2013), el contexto de interacción entre los dos equipos (Barreira et al., 2013; Castellano, 2000; Echeazarra, 2014; Ortega-Toro et al., 2019) y el contexto de oposición que ejerce el equipo rival (Aranda et al., 2019; Ortega-Toro et al., 2019; Tenga et al., 2010).
El método de observación y el registro en vídeo
Para este análisis observacional del gol en fútbol se precisa la ayuda de una grabación realizada por el equipo de scouting.
El registro de datos de la competición se dividió en 2 fases, una primera dónde se construyó el instrumento de registro de las acciones (planilla de observación), y una segunda donde se visionaron las acciones.
Como hemos comentado en nuestro post anterior, el scouting es un anglicismo, viene de la palabra scout que significa explorador. Extrapolada al mundo del fútbol, podemos tomarla como alguien que explora las jugadas y a los jugadores.
Esta es una definición que tenemos que tener clara si queremos dedicarnos al scouting, para proceder a un análisis y registro de información organizada.
La metodología que vamos a utilizar es la observacional sistemática. Recordemos que como técnica, la observación tiene como finalidad captar la realidad de los hechos, posibilitando la recogida de información relevante, adecuándose a los objetivos de la investigación.
Como método hace referencia a un procedimiento general sistemático que se caracteriza por la no intervención, el registro sistemático y el análisis riguroso de la conducta generada.
En el método observacional sistemática, el observador es el instrumento fundamental pero además necesita de instrumentos externos, accesorios que ayuden a este a registrar la conducta del sujeto en su medio natural.
El presente trabajo trata de una investigación en la que hemos empleado una metodología observacional, donde la observación ha sido activa, no participante y directa en ambiente natural, mediante un análisis en tiempo real pero de una forma indirecta.
Si bien algunas de estas herramientas ofrecen un alto nivel de detalle, muchas veces no son sostenibles en ciertos contextos, ya que precisan de grabaciones de buena calidad para registrar todo aquello que se propone.
A raíz de esto, parece interesante diseñar una herramienta que sea sostenible en el fútbol no profesional y formativo y que, además de permitir el análisis en diferido, pueda llegar a usarse en vivo, y se centre de forma determinada en qué ocurre en los últimos segundos antes de la consecución del gol, estructurándose a partir de algunos de los criterios contemplados y otros criterios no considerados hasta el momento en la literatura científica.
LOS GOLES AGONICOS MÁS EMOCIONANTES DEL FÚTBOL 😱
La división espacial del campo
Para poder tomar las notas con mayor precisión dividiremos el campo de juego en zonas, cada una de estas zonas tiene un código que utilizaremos, tal y como está ilustrado a continuación.
Las variables de estudio las podemos hacer identificables mediante el enunciado de una serie de interrogantes: ¿En qué zonas del terreno de juego se inician las jugadas de gol? ¿En qué zonas se producen los pases de gol? ¿En qué parcelas se materializan los goles?
Para dar respuesta a estas cuestiones o variables, debemos hacer referencia a zonas del terreno de juego, es decir, situaciones espaciales sobre las que se realizan las diferentes acciones que son motivo de análisis.
De esta manera, es de obligada necesidad definir estas zonas del terreno de juego, para poder encasillar los datos obtenidos y de esta manera poderlos valorar.
Zonas transversales
De la limitación del terreno, obtenemos: Tres zonas transversales que denominamos: Zona Defensiva (D); que coincide con la zona más próxima a la portería del equipo atacante, Zona de Gestación (G); en la cual consideramos que se elabora la mayor parte del juego de ataque, y la Zona de Finalización (F); que es la zona donde se resuelven la mayoría de los goles.
Cada zona definida anteriormente se delimita en dos subzonas, en relación con la proximidad o cercanía a la portería contraria. Así, tenemos la Zona Adelantada (A) y la Zona Retrasada (R).
Carriles longitudinales
Las zonas longitudinales del terreno de juego las vamos a denominar carriles, de esta manera, y tras dividir o delimitar el campo en tres zonas, tenemos el Carril Izquierdo (I), el Carril Central (C) y el Carril Derecho (D).
En general, obtenemos dieciocho áreas en el terreno de juego como resultado de la combinación de las zonas transversales y los carriles longitudinales, sobre los cuales vamos a situar los datos obtenidos.
| Dimensión espacial | Categorías |
|---|---|
| Zonas transversales | Defensiva (D), Gestación (G), Finalización (F) |
| Subzonas | Adelantada (A), Retrasada (R) |
| Carriles | Izquierdo (I), Central (C), Derecho (D) |
| Resultado de la combinación | Dieciocho áreas del terreno de juego |

Las zonas donde se inician las jugadas de gol
El análisis de los datos obtenidos muestra que las jugadas que finalizan o se materializan en gol tras jugada de conjunto se originan en determinadas zonas.
| Tipo de gol | Número de goles |
|---|---|
| N° total de goles | 49 |
| Goles tras recuperación de balón (RB) | 33 |
| Goles tras saques de esquina (SE) | 7 |
| Goles tras libre indirecto (LI) | 5 |
| Goles tras libre directo (LD) | 1 |
| Goles tras penalti (P) | 3 |
La zona defensiva es la menos significativa en cuanto a la producción o elaboración de jugadas que terminan en gol (2.04%), frente a otras zonas como la de gestación (47% aproximadamente), o la de finalización (50%).
En la zona de gestación retrasada y adelantada se produce el 50% aproximadamente de las recuperaciones de balón (robos de balón)
Sobre este hecho, debemos destacar que dentro de la zona de gestación, es el carril central el lugar donde más recuperaciones de balón se producen (42.85%)
La conclusión que podemos extraer de esta gran cantidad de recuperaciones de balón que se producen en el carril central, es que en dichas zonas se suelen acumular muchos jugadores con características defensivas, es decir, buenos interceptadores y buenos anticipadores.
Además de ser la zona del campo en la que existe mayor tránsito del balón.
El que se recupere el balón en el carril central, y más concretamente, en la zona de gestación, tiene gran incidencia como zonas posibles de iniciación de jugadas de gol ya que desde estos lugares se le ofrece mayor salida al balón, con la posibilidad de orientar el juego tanto por la banda izquierda como por la banda derecha.
El valor táctico de la recuperación central
En cuanto a las zonas donde se inician las jugadas de gol, la información proporcionada por nuestro estudio nos lleva a la misma conclusión a la que llegaron los investigadores del trabajo fuente, es decir, que las jugadas que más probabilidad tienen de acabar en gol son las que se producían por robos de balón en el carril central.
Todo esto puede derivarse por la gran cantidad de jugadores que suelen rodear al balón en estas zonas del terreno de juego, además de por la cantidad de opciones que te permite el robar un balón en esta zona (contraataque, visión de ambas bandas, perpendicularidad, etc).
Dentro del carril central los robos de balón se centran más en la zona de gestación por lo comentado anteriormente.
Como era de esperar la zona defensiva es la menos significativa de cara a la iniciación de la jugada de finalización, esto puede ser debido a la forma de jugar en estas edades en las que por falta de recursos y por miedo a perder (equipos sin objetivos claros por parte de la dirección del club) el entrenador alienta a sus jugadores a jugadas con balones sin sentido pero lejos de la portería que se defiende.
Las zonas donde se producen los pases de gol
Como es lógico, en este epígrafe no se analizarán los goles que nacen directamente de un lanzamiento a balón parado (3 penaltis y 1 libre indirecto), ya que en ellos no interviene el pase.
| Tipo de acción previa | Número de goles |
|---|---|
| N° total de goles precedidos de pase | 45 |
| Goles tras pase en juego (pj) | 27 |
| Goles tras saques de esquina (se) | 7 |
| Goles tras libre indirecto (li) | 5 |
| Goles tras rechace (r) | 6 |
La zona de finalización es la más significativa a la hora de analizar los pases de gol, ya que es en esta zona donde se produce el 93% de los pases que finalizan en gol, frente al 6.66% de la zona de gestación y, como resulta lógico, el 0% de la zona defensiva.
En cuanto a los carriles, es el central el que mayor número de pases de gol proporciona, en contra de lo que se pudiera pensar, al ser los carriles laterales los idóneos para que se produzcan los pases de gol.
Este hecho, no es muy significativo ya que si unimos los porcentajes de pases que finalizan en gol por ambos carriles nos daría cercano al 51%.
Quizá en las categorías inferiores no se pueda establecer como totalmente fiable la máxima que, en el mundo del fútbol, establece que el mayor peligro del ataque consiste en llegar siempre por las bandas.
En cuanto a la eficacia de los ataques por las bandas y por el centro, la información que hemos recogido nos aporta una igualdad en cuanto a goles obtenidos por jugadas llevadas a cabo por estas zonas de ataque.
La zona de finalización de los goles
Los goles se materializan en su totalidad desde la zona de finalización, por este motivo, hemos dividido dicha zona en tres parcelas; área de meta, área de penalti y frontal del área.
De esta manera, establecemos la posibilidad de presentar una visión más significativa, a la hora de analizar la materialización de los goles.
| Zona de finalización | Número de goles |
|---|---|
| Área de meta | 13 goles |
| Área de penalti | 32 goles |
| Frontal del área | 4 goles |
En primer lugar, señalar el escaso porcentaje de goles que se obtienen mediante el tiro de larga distancia, ya que únicamente se han materializado a lo largo de toda la temporada 4 goles desde la frontal del área.
Como era de pensar el mayor porcentaje de goles se consigue en la zona de finalización, esto también esta influenciado por el menor espacio abarcado por estos futbolistas, entre otras cuestiones por la falta de potencia para el desplazamiento.
Esto también viene a corroborar la falta de goles de larga distancia que se han producido en este equipo a lo largo de toda la liga.
Acciones a balón parado
La gran mayoría de los goles conseguidos provienen de jugadas de estrategia que se producen en la zona de finalización; 7 goles de saques de esquina, 5 goles de libre indirecto, 3 penaltis y 1 gol de libre directo.
En total, 16 goles de estrategia.
Importancia especial hay que otorgársela al trabajo de estrategia en estas edades, ya que la información extraída nos proporciona un elevado porcentaje de goles de estrategia en relación a los demás parámetros.
Como se demuestra en la recogida de información obtenida en estas edades la estrategia bien trabajada proporciona unos beneficios muy elevados.
Resultados del análisis de la Eurocopa de 2012
El objetivo del presente trabajo presenta un estudio observacional indirecto en el que analizamos las acciones que han finalizado en gol durante la Eurocopa de 2012.
Se desmenuzan los modelos tácticos generales ofensivos (tipos de ataque) que resultan más eficaces, diferenciando el modo (ataque organizado, ataque combinativo, contraataque, acciones a balón parado), el momento del partido (dividiendo el partido en periodos de 15 minutos), el lugar desde donde se consiguieron los goles (dentro o fuera del área), y la forma (si fue con golpeo de cabeza o con los pies).
En este estudio, los sujetos observados han sido las 16 selecciones nacionales participantes en la XIV edición de la Eurocopa, celebrada en Polonia y Ucrania del 8 de Junio al 1 de Julio de 2012.
El Campeonato fue dividido en dos fases: Primera fase (fase de grupos: 24 partidos) y Fase final (partidos de cuartos, semifinales y final: 7 partidos).
Por lo tanto, se han analizado los 31 partido del campeonato, en los cuales hubo 2 prórrogas de 30 minutos donde no se ocasionó ningún gol.
| Indicador | Resultado |
|---|---|
| Partidos analizados | 31 |
| Goles totales | 76 |
| Goles en la fase de grupos | 60 |
| Media en la fase de grupos | 2,5 goles por partido |
| Goles en la fase final | 16 |
| Media en la fase final | 2, 2 por partido |
Tipos de ataque
En la tabla 1 podemos ver los diferentes modos con los que consiguieron gol las distintas selecciones, aplicando los diferentes tipos de ataque y contraataque, así como en las ABP (acciones a balón parado) durante la primera fase.
En la tabla 2, podemos ver como consiguieron gol las diferentes selecciones en la segunda fase del torneo.
En la tabla 3, podemos observar como consiguieron los goles las 4 primeras clasificadas del torneo.
Después de observar de qué modo se consiguieron los goles de la primera y segunda fase, pasaremos a mostrar 2 gráficos, donde presentaremos una comparativa entre la primera y la segunda fase.
En el gráfico 4, vemos como el reparto es equilibrado en la segunda fase, mientras que en la primera destacan los goles conseguidos mediante el tipo de ataque organizado canalizado.
El mayor número de goles se ha conseguido en ataques organizados canalizados.
Goles en acciones a balón parado
Los goles en acciones a balón parado han sido conseguidos de diferentes maneras, como podemos observar, 10 goles han sido conseguidos en saques de esquina, 6 de tiro libre indirecto, 3 de penalti, 2 de saque de banda y uno de tiro libre directo.
La ABP con más efectividad ha sido el saque de esquina con 10 goles.
Los goles en ABP desequilibran el marcador en muchos partidos.
Lugar de finalización
Podemos ver que del total de los 76 goles producidos durante todo el Campeonato, el 88%, es decir, 67 goles han sido jugadas que han finalizado dentro del área, mientras que un 12% de los mismos han sido desde fuera del área.
El 88% de los goles se han conseguido desde dentro del área.
Forma de finalización
En el gráfico 7, se muestra la manera en la que los jugadores finalizaron las acciones en las que obtuvieron gol.
A destacar el alto número de goles que se obtuvieron con los remates de cabeza (22 goles).
Se han marcado más goles en acciones finalizadas con los pies que con la cabeza.
Momento del partido
En el gráfico 8, podemos observar el periodo de tiempo en el que se consiguen el mayor número de goles, siendo del minuto 45 al 60 y del 75 al 90, con un total de 16 goles cada uno.
El periodo de tiempo donde menos goles se consiguen seria del 0 al 15, con un total de 7 goles.
Se obtienen más goles en las segundas partes que en las primeras.
Los periodos de tiempo donde más goles se producen son desde el minuto 45 al 60 y del 75 al 90.
Un instrumento específico para codificar los goles
El hecho más relevante en un partido de fútbol es el gol, por lo que el análisis de la dinámica de juego y de los comportamientos que conducen a la obtención de goles puede proporcionar un aporte importante en la detección de las secuencias ofensivas más determinantes de cada equipo con el fin de plantear una estrategia adecuada.
Por ello, el objetivo de este estudio fue configurar y validar un instrumento de codificación ad hoc que permitiese analizar los goles en el fútbol semiprofesional, amateur y formativo.
A partir de varios procesos de investigación-acción, y recurriendo a un conjunto de expertos a través del método Delphi, se diseñó y validó un instrumento de codificación con formato de campo donde cada criterio es un sistema de categorías, exhaustivo y mutuamente excluyente.
En conclusión, este estudio proporciona una herramienta válida y fiable que permite identificar los rasgos más representativos de los equipos a través del análisis de sus goles.
Diseño observacional
El estudio presentado respondió a un diseño observacional de seguimiento, nomotético y multidimensional (Anguera et al., 2011).
Fue de seguimiento porque la recogida de datos se realizó en una temporada o periodo competitivo a lo largo de varios partidos; fue nomotético porque se registraron los datos de forma cruzada (Hernández-Mendo y Molina, 2002), codificando los goles de todos los equipos que participaron en una misma liga, de forma independiente, sin existir vínculo entre ellos, y fue multidimensional porque se analizaron los goles en función de varios criterios.
En cuanto al tipo de dato fue, por tanto, concurrente y basado en eventos, es decir, de tipo II (Bakeman, 1978), debido a que se registraron varias dimensiones en una misma constelación sin importar la duración de los eventos.
Por tanto, para la recogida de datos se hizo necesaria la configuración de un instrumento de codificación ad hoc que, condicionado por la estructura del diseño observacional, fue una combinación de formato de campo y sistemas de categorías (Anguera y Blanco-Villaseñor, 2006).
Validación mediante expertos
Para validar el instrumento, un total de 12 expertos aportaron sus conclusiones vía Google Forms en dos fases (n = 6, n = 6).
Cada uno de los expertos seleccionados satisfacía, al menos, dos de los cuatro siguientes requisitos: (1) trabajar como entrenadores o analistas teniendo más de 10 años de experiencia; (2) ser entrenadores con una titulación mínima de nivel 3; (3) ser licenciados en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte con la especialidad en fútbol; (4) tener una tesis doctoral sobre fútbol.
Los resultados mostraron valores excelentes de validez de contenido, estimados a través del grado de acuerdo (9.37 de 10) e importancia (9.66 de 10).
De igual modo, se obtuvieron valores excelentes de fiabilidad intraobservador (k ≥ .87), y valores de concordancia interobservadores entre buenos y excelentes (k_ ≥ .62).
El análisis de la generalizabilidad utilizando un diseño de tres facetas (observadores, categorías, goles) mostró una excelente fiabilidad (G > .90), y una representatividad perfecta (r2 = 1), evidenciándose que la variabilidad es explicada por la faceta categorías (aislada o en interacción con las otras facetas).
La estructura del instrumento CODITAG
El instrumento inicial fue elaborado tomando como referencia otras herramientas previas dirigidas al análisis de los goles o secuencias ofensivas (Barreira et al., 2013; Caro Muñoz y Caro Muñoz, 2016; Sarmento et al., 2010), siendo utilizado por primera vez durante la temporada 2019-2020.
En dicha temporada, y paralelamente al registro de los goles observados, se fue modificando el instrumento para dar cabida a aquellos criterios susceptibles de analizar con sus consiguientes sistemas de categorías exhaustivas y mutuamente excluyentes.
En la temporada 2020-2021, la herramienta fue presentada a un primer grupo de expertos (n = 6), que a través del método Delphi vertieron sus aportaciones con el fin de dotar de evidencias de validez de contenido.
En la temporada 2021-2022, siguiendo nuevamente el método Delphi, un segundo grupo de expertos (n = 6) validaron el instrumento, dando forma al instrumento de codificación para analizar los goles en fútbol (CODITAG, por sus siglas en inglés).
El instrumento está formado por la combinación de un formato de campo y sistemas de categorías exhaustivas y mutuamente excluyentes, contando con 11 criterios, tal y como se muestra en la tabla 1.
| Grupo de criterios | Criterios |
|---|---|
| Información contextual | Jornada, equipo local, equipo visitante, equipo que marca, minuto del gol, estado del marcador antes del gol |
| Análisis de la acción | Tipo de ataque, contextualización de la penúltima acción, contextualización de la última acción, número de contactos de la última acción, superficie empleada en el último contacto |
| Total | 11 criterios |
Es necesario reseñar que 6 de estos 11 criterios (jornada, equipo local, equipo visitante, equipo que marca, minuto del gol, estado del marcador antes del gol) no dependen del análisis de la acción de juego, ya que se pueden verificar sin la necesidad de observar la secuencia ofensiva que conduce al gol.
Por tanto, no han sido tenidos en cuenta en el proceso de estimación de la validez y fiabilidad.
Los criterios que tuvieron que someterse a un proceso de estimación de su validez y fiabilidad para su inclusión en la herramienta, debido a su relación directa con la observación de la acción de juego, han sido el tipo de ataque, la contextualización de la penúltima acción, la contextualización de la última acción, el número de contactos de la última acción y la superficie empleada en el último contacto.
Etapas de elaboración
El diseño del instrumento y los procesos para aportar evidencias de validez y fiabilidad fueron realizados en seis etapas (véase figura 2): (a) revisión bibliográfica y diseño del instrumento de codificación provisional, (b) procesos de investigación-acción a través de pilotajes para asegurar que los sistemas de categorías de los criterios fueran exhaustivos y mutuamente excluyentes, (c) optimización y validación de contenido del instrumento de codificación recurriendo a dos grupos de expertos, (d) desarrollo de los procesos de estimación de la fiabilidad inter e intraobservador, (e) control de la calidad del dato a partir del análisis de la generalizabilidad y, finalmente, (f) evaluación de la calidad de todo este proceso usando la checklist de calidad metodológica para estudios basados en metodología observacional -MQCOM- (Chacón-Moscoso et al., 2019).
En la primera etapa, la selección de las categorías de observación que componen la herramienta fue realizada a través de una revisión bibliográfica de un conjunto de estudios que habían utilizado instrumentos de codificación para el análisis de los goles en futbol (Caro Muñoz y Caro Muñoz, 2016; Sarmento et al., 2010; Tenga et al., 2010).
En la segunda etapa, se implementó el instrumento de codificación ad hoc para el proceso de recogida de datos utilizando el software Microsoft Excel 365 (Microsoft Corporation, Washington, USA).
Se desechó la utilización de otros tipos de software más específicos dentro de los estudios observacionales, debido a que varios criterios del instrumento de codificación tenían una gran cantidad de categorías (por ejemplo, el criterio “minuto del gol” con 90 categorías).
En esta etapa, se utilizó el instrumento de codificación para registrar y analizar 477 goles de la 3.ª división nacional grupo 7 (Comunidad de Madrid), durante 18 jornadas de la temporada 2019-2020.
Paralelamente a la realización de este proceso, se fueron resolviendo los problemas que iban apareciendo a la hora de evaluar los criterios que componían la herramienta, con el fin de asegurar que los sistemas de categorías fueran exhaustivos y mutuamente excluyentes.
El jugador con balón y las acciones que preceden al gol
En el deporte fútbol las características de las acciones motrices del juego ( sistema de interacción ), están íntimamente relacionadas con las necesidades lúdicas provocadas por la lógica externa que nos da la característica de puntuar - a través de el gol - ( red de marca ); y el resultado final del encuentro ( red de resultado ), dónde los jugadores que realizan praxis motrices y otros que cumplen en el juego las estrategias establecidas hacen de este deporte un espectáculo maravilloso.
Partiendo de esto, analizaremos más profundamente en cuanto a acciones de juego se refiere a “el jugador con balón”.
La conducción del balón la realiza el jugador cuando domina y desplaza el balón a ras del suelo mediante una sucesión de toques con cualquier parte del pie u otras partes del cuerpo permitida, es la acción técnica más natural ya que es la que mas relación guarda con la marcha, el trote y la carrera del hombre, si bien disminuye la velocidad es más lenta si se compara con el pase, hay situaciones en las que es fundamental y de ella va a depender que se termine la jugada, un jugador que se encara a la portería contraria , si lleva una buena conducción , podrá preparar el tiro, el regate, o cualquier acción para conseguir el gol.
En el fútbol los jugadores deben dominar perfectamente la conducción como un aspecto fundamental de su relación con el balón y su posterior aplicación al juego.
Se puede conducir o es permisible la conducción cuando el que lo hace no recibe las ayudas permanentes del resto y con ello busca soluciones para poder jugar o el mismo solucionar el juego del conjunto.
Por tanto la necesidad de dominar tanto técnica como tácticamente la conducción, avalan la utilización de la misma en el juego, aunque existen situaciones en que hay que evitar la conducción y dar prioridad al pase.
Categorías de acciones
Dentro del marco de la metodología observacional se ha elaborado un sistema de categorías de subroles asociados al rol del jugador con balón, en el que se consideran rasgos definidores de la misma, y para la cual (cuadro 1) reconocemos:
- Jugador con balón.
- Pase.
- Conducción (conducción propia).
- Regate.
- Remate.
El pase (lenguaje táctico de los equipos) es la acción que más se prodiga en el fútbol.
Es el fundamento técnico básico del juego de conjunto, es un acuerdo tácito entre dos jugadores que llegan a ser dos puntos de unión del balón.
El pase se realiza con cualquier parte del cuerpo que no penalice el reglamento.
La conducción propiamente (CPP): es poner en movimiento el balón por medio del contacto con el pie o cualquier otra parte del cuerpo permitida, dándole trayectoria y velocidad, teniendo visión panorámica, aplicado para avanzar, preparar si es factible el regate, pasar el balón o preparar un futuro disparo a puerta contraria.
En relación con la conducción regate (CRG): conocido también como “dribling” término inglés que indica ejecución rápida, incontrolable para el adversario; es uno de los elementos más importantes de la técnica individual, es la improvisación, la capacidad de desborde, magia, creatividad, o lo que llaman talento natural.
Es un fundamento técnico individual que busca a través de la habilidad en el dominio del balón en carrera; sortear, eludir o evitar al adversario con el fin de llegar a la portería contraria, o en algunos casos con el objetivo de no perder la posesión del balón.
Su elemento más importante es la finta: que son los movimientos de engaño y ademanes que realiza el jugador con el cuerpo para desorientar al adversario y así poder superarlo.
En relación con el remate (RTE):fundamento técnico individual que consiste en golpear el balón con el fin de dirigirlo a la portería rival en busca del gol.
Es la acción de juego, por parte del jugador con balón más utilizado en la consecución del objetivo motor en el deporte fútbol.
Frecuencia de las acciones en categoría juvenil
De acuerdo a los resultados obtenidos en ambos partidos disputados por el C. Unión Viera, enfrentando al C. D. Gran Tarajal y C. D. Tenerife; observamos en el CUADRO 2 los totales de las acciones de juego.
De acuerdo a la tabla de totales, podemos generar y mostrar en el GRAFICO 1 que en la categoría juveniles “División de Honor“, del grupo sexto, Canarias, y que en 2 (dos) partidos observados y analizados, existe:
| Acción de juego | Porcentaje |
|---|---|
| Pase (PAS) | 69,26 % |
| Conducción propia (CPP) | 13,44 % |
| Conducción regate (CRG) | 10,30 % |
| Remate (RTE) | 7 % |
Una tendencia del 69,26 % a la acción de juego más realizada en ambas encuentros, en este caso el pase (PAS) es la característica que más se repite, siendo a partir de este momento el inicio de las otras acciones de juego que se producen.
Si tenemos en cuenta los datos registrados en números podemos hablar de un 13,44 % correspondiente a la conducción propia (CPP), es aquella acción motriz que le sigue en cualquier caso al pase, una vez que el jugador recibe el balón si no realiza el pase, la segunda opción o decisión tomada fue la conducción.
Al analizar el 10,30 % que corresponde a la acción de juego, del jugador con balón que es representada por la conducción regate (CRG) podemos apreciar de generalmente el jugador intenta conducir donde no solamente se “quita” espacios sino que además intenta quitarse la marca de uno o más adversarios.
El remate (RTE) al cuál le corresponde un 7 % nos dice que es una acción de juego, que corresponde al jugador con balón.
Incluimos en esta acción a los remates libres, remates de tiros libres (directo e indirecto) y tiros desde el punto de penal.
Variables de contexto que deben acompañar la ubicación
La distinta relevancia de estos factores va a depender, a su vez, de la tradición de los equipos, de sus países y de sus estilos de juego históricos (Sarmento et al., 2014) e incluso de otras circunstancias políticas o sociales (Hamil et al., 2010).
Por tanto, la ubicación de un gol no debe analizarse de forma aislada, sino relacionada con las condiciones en las que se produjo la acción.
En el caso del primer bloque no es posible diferenciar entre partidos jugados en casa o fuera, o aquellos disputados con público o sin público, pues los datos son los mismos para estas cuatro variaciones, mientas que en el segundo caso, sí es factible tomar en cuenta los factores campo y público debido a que los datos provienen de cada encuentro.
Es por ello que el primer grupo de variables se relacionará con los puntos finales, mientras que el segundo grupo lo hará con los goles obtenidos en cada encuentro.
Factores externos
Para el estudio se creó una tabla con cada competición que contenía datos técnicos; nombre de la liga, equipo, jornada y fecha; aquellas variables a considerar como dependientes (goles y puntos obtenidos (3 ganado / 1 empatado / 0 perdido) tanto por cada encuentro como al final de la temporada); y el resto de variables, las cuales se pueden clasificar en externas o generales propias de cada equipo, e internas o específicas propias de cada partido.
Así, para el primer bloque (factores externos) los datos se aplican a cada club independientemente del partido.
- La asistencia media al estadio (sin contar cuando no hubo espectadores).
- El presupuesto o valor del equipo al final de la temporada.
- El número de extranjeros por club.
- El porcentaje de jugadores nacionales y extranjeros alineados.
- La experiencia media de los jugadores.
- La experiencia de los canteranos o jugadores sacados de la academia del propio club.
- Los jugadores internacionales.
- La deportividad final.
En el caso del primer bloque no es posible diferenciar entre partidos jugados en casa o fuera, o aquellos disputados con público o sin público, pues los datos son los mismos para estas cuatro variaciones.
Factores internos
En un segundo bloque (factores internos) estarían otras variables específicas de cada partido y no totales, como el número de faltas, sumatorio de tarjetas amarillas y rojas por encuentro (estas últimas valen como dos amonestaciones), posesión del balón (%), tiros (suma de tiros a puerta, fuera y disparos bloqueados), saques de esquina, ocasiones claras, porcentaje de regates acertados y entradas (acciones realizadas para quitar el balón al adversario).
En el segundo caso, sí es factible tomar en cuenta los factores campo y público debido a que los datos provienen de cada encuentro.
Relación entre goles, estilo de juego y rendimiento
Desde finales de los años ochenta con el F.C. Barcelona dirigido por Johan Cruyff y el principio de los años noventa con el AC Milan de Arrigo Sacchi, la teoría futbolística ha ido conformando un mainstream que apuesta por el fútbol de toque, buscando jugadores de alta calidad técnica, sin despreciar las características físicas de fuerza y agresividad, pero sin sacralizarlas como pasaba en los campeonatos italianos e ingleses de los años ochenta.
Así, frente a las tradiciones futbolísticas mencionadas antes, hay una evolución hacia el fútbol ofensivo, incrementada desde que comienza el siglo XXI, ya que se empieza a ver que las tácticas atacantes traen éxito (Konstadinidou & Tsigilis, 2005; Luhtanen et al., 2001).
Otra de las cuestiones que definirían ese fútbol de ataque serían las ocasiones de gol, manifestadas por los tiros a puerta, la posesión de balón, los saques de esquina y los propios goles (Abellán et al., 2019; Borrás y Sainz de Baranda, 2005; Fradua et al., 2016; González-Ródenas et al., 2015; Iván-Baragaño, 2022).
Otros parámetros como el número de pases son mucho más imprecisos, ya que pueden darse en campo propio y no tener relación real con las ocasiones de gol.
De manera generalizada y bidireccionalmente, más puntos al final de la temporada y goles a favor por partido se correlacionan con un mayor presupuesto del equipo, más asistencia media al estadio, número de jugadores extranjeros y uso de ellos (alineados), más deportividad y menos tarjetas por partido, mayor experiencia de los jugadores (en esa categoría), menos historial en el caso de los jugadores canteranos, más posesión del balón, tiros y ocasiones de gol (ver Anexos).
Diseño de una ficha de análisis de goles
Utilizaremos tablas donde se especificarán los criterios de análisis y podremos tomar las notas pertinentes para analizar lo ocurrido.
Una ficha operativa puede organizarse a partir de los siguientes campos:
| Bloque | Datos que se registran |
|---|---|
| Identificación | Competición, equipo, jornada, fecha, local y visitante |
| Situación | Minuto, marcador antes del gol, condición de local o visitante |
| Inicio | Zona y forma de recuperación, pérdida previa, saque de esquina, falta o penalti |
| Desarrollo | Tipo de ataque, duración, número de pases, dirección y zonas recorridas |
| Penúltima acción | Tipo de intervención y zona en la que se produce |
| Última acción | Número de contactos, superficie empleada y forma de remate |
| Finalización | Área de meta, área de penalti, frontal del área o fuera del área |
Para que los resultados puedan compararse, las categorías deben ser exhaustivas y mutuamente excluyentes.
Los datos obtenidos son secuencias en que se anota las cantidades de ocurrencia de los eventos siendo la misma, exhaustiva: se refiere a que dentro del ámbito de estudio cualquier conducta puede asignarse a una categoría, y mutuamente excluyente: se refiere a que no exista solapamiento entre las categorías que componen el sistema, (E/ME).
Tratamiento de los datos
Toda la información se extrajo de las siguientes fuentes: Estas páginas web son de reconocido prestigio y respondieron correctamente a la prueba de calidad del dato realizada con diez partidos aleatorios de cada liga.
Una vez recopilada la información se trabajó con el programa estadístico SPSS (versión 23 para Windows).
Las pruebas utilizadas fueron la correlación de Pearson, la regresión lineal múltiple por pasos y también por el método intro, tomando como variables dependientes los puntos totales y los goles por partido, y como independientes el resto de las variables mencionadas.
El registro se realiza utilizando una Video Cámara Canon MVX 300, y para el análisis de las acciones, el Programa Informático de Scouting Nac Sport.
El presente trabajo trata de una investigación en la que hemos empleado una metodología observacional, donde la observación ha sido activa, no participante y directa en ambiente natural, mediante un análisis en tiempo real pero de una forma indirecta.
Todos los análisis de los datos se hicieron a través del programa SPSS 17.0 para Windows.
Aplicación práctica al entrenamiento
Sabiendo que el objetivo principal es la meta y que los procedimientos que conducen a ella pueden ser de gran importancia en el entrenamiento táctico de nuestros equipos, se propone un instrumento de observación para analizar cómo se producen, identificar las mejores formas de generar y marcar goles mejorando la fase ofensiva.
Estos aspectos constituyen una importante base para el entrenamiento táctico de los equipos, ya que un entrenador o un preparador físico podrán tenerlo en cuenta y utilizarlo en la elaboración de las tareas de entrenamiento.
El objetivo de este análisis responde a la necesidad de aportar una serie de datos objetivos que nos lleven a comprender mejor determinados aspectos tácticos del fútbol base y poderlos corroborar con los datos que ya tenemos sobre el fútbol de alto nivel, teniendo en cuenta que cualquier conclusión extraíble del trabajo deberá hacer referencia a aquellas jugadas que terminaron en gol.
Lo que sí es cierto, es que la pluralidad de estudios y, en consecuencia, de opiniones nos hace avanzar en el conocimiento de nuestro deporte.
Para trasladar los resultados al entrenamiento, las tareas deben relacionarse con los comportamientos observados: recuperación en el carril central, progresión hacia las bandas, llegada a la zona de finalización, ocupación del área, acciones a balón parado y remate desde las zonas de mayor frecuencia.
El análisis permite también identificar las necesidades defensivas, porque conocer cómo se producen los goles ofrece información sobre dónde y cómo evitar pérdidas, cómo proteger la zona de gestación y cómo defender los centros, los rechaces y las acciones a balón parado.
La observación de lo que ocurre durante la competición puede orientar el proceso de entrenamiento y ayudar a reproducir situaciones que aparecen en el contexto real del juego.

La regularidad y/o frecuencia con que se suceden las acciones motrices analizadas, son muy marcadas en partidos de fútbol correspondiente a la categoría división de honor Juvenil, que nosotros hemos estudiado, por su importancia de estas acciones motrices en la práctica de este deporte y fundamentalmente en la incidencia que tiene en el resultado, debería ser tenido más en cuenta, tanto desde sus inicios en la práctica del fútbol (por ejemplo: escuelas de fútbol) como así también para la mejora desde el punto de vista competitivo (entrenamientos).
Finalmente, concluir diciendo que en estas investigaciones o trabajos de investigación te haces replantearte muchas situaciones que dabas por asimiladas y que al profundizar un poco más en ellas te das cuenta de los muchos factores a tener en cuenta y que influyen de una manera relativamente directa y que antes no se tenían en cuenta.