Martín Rivas: argumento, personajes y análisis de la telenovela chilena

Martín Rivas es una telenovela chilena de género romántico producida y transmitida por Televisión Nacional de Chile durante el primer semestre de 2010. Está basada en la novela homónima de Alberto Blest Gana y constituye la tercera adaptación de la obra para la televisión chilena.

La historia sigue a Martín Rivas, un joven provinciano de recursos limitados que llega a Santiago para estudiar abogacía y se instala en la casa de la rica familia Encina. Allí se enamora de Leonor Encina, pero la diferencia social, el compromiso de ella con Clemente Valencia y los conflictos políticos de la época convierten ese amor en una lucha constante.

Ficha de la producción

ElementoInformación
TítuloMartín Rivas
GéneroMelodrama
LemaAventuras de un soñador
Creado porVíctor Carrasco
GuionVíctor Carrasco, David Bustos, Jaime Morales y Carlos Oporto
Dirección generalGermán Barriga
DirecciónCamilo Sánchez
País de origenChile
Ambientación1850
Temporadas1
Episodios125
Primera emisión15 de marzo de 2010
Última emisión6 de septiembre de 2010
Medio de difusiónTelevisión Nacional de Chile y TV Chile
Horario20:00 - 21:00 horas
Audiencia18,2
Formato de imagen1080i HDTV
Formato de audioSonido estereofónico
Martín Rivas telenovela chilena elenco

Origen literario y adaptación televisiva

Martín Rivas es una telenovela chilena de género romántico producida y transmitida por Televisión Nacional de Chile el primer semestre de 2010, basada en la novela homónima de Alberto Blest Gana, siendo esta la tercera adaptación de la novela para televisión chilena.

La producción trasladó a la pantalla el conflicto entre el amor, la movilidad social, las lealtades familiares y la agitación política del Chile del siglo XIX. Con diálogos exquisitos en el lenguaje y escenas excelentemente logradas, Martín Rivas es una historia romántica y espontánea, que refleja fielmente el romanticismo de la literatura del siglo XIX.

Ambientación histórica y diferencias sociales

Martín Rivas es un joven pobre pero distinguido, representante de la tradición colonial chilena donde la distinción, el honor y otras virtudes eran más importantes que el dinero y que en esa época (1835 en adelante) comienza a cambiar con el surgimiento de la industria minera y el capitalismo impulsado por los ingleses, áreas que impulsan una nueva clase social que impone al dinero como elemento de valoración social.

El conflicto central de la obra muestra a un personaje principal de limitados recursos quien además se desenvuelve en una sociedad aristocrática con mucha desigualdad. Es en este último defecto en la obra que trae como consecuencia una agrupación denominada «la sociedad de la igualdad», quienes además animarse a ejecutar una revolución.

Martín pertenecía al estrato medio, denominado «medio pelo», de la sociedad de la época. En vista de eso su única visión de cómo tener una solución a sus problemas económicos personales y de su familia era estudiando, por este motivo viaja a la ciudad de Santiago.

La historia presenta una sociedad en la que el origen familiar condiciona las oportunidades, los vínculos amorosos y la consideración pública. Martín debe demostrar su valor en espacios dominados por la aristocracia, mientras personajes como Leonor, Agustín y Dámaso encarnan distintas posiciones dentro de la clase alta.

Llegada de Martín a Santiago

A inicios del mes de julio de 1850 llega a la hermosa casa de Don Dámaso Encina, ubicada en la capitalina ciudad de Santiago un joven provinciano de nombre Martín Rivas; mal vestido y de escasos recursos, con un objetivo fijo, el de estudiar abogacía en el instituto nacional.

Es en la casa de don Dámaso, amigo del difunto padre de Martín y adinerado de la zona, en donde el joven provinciano se hospeda. Martín llega a la casa de los Encina porque su padre había sido empleado de confianza de Encina en sus negocios mineros en Copiapó.

Gracias al padre de Martín Rivas, Encina pudo consolidar su negocio minero e incrementar su capital, el cual había iniciado como un simple dependiente de una casa comercial de Valparaíso.

Ello influye en el gran aprecio que Dámaso profesa por Martín pues ve en él a un joven de origen humilde, esforzado por lograr sus altas expectativas pero de nobles sentimientos como lo había sido él en su juventud.

Argumento principal

Rivas es ambicioso porque pese a su pobreza decide continuar estudios universitarios, lo que en el siglo XIX era solo para las clases altas. Para ello Rivas se traslada desde Copiapó en el norte de Chile a estudiar leyes a Santiago.

Su disminuida condición económica lo obligan a hospedarse en casa de Don Dámaso Encina, líder de una rica familia chilena. Durante su estadía en la casa de los Encina, Martín conoce a Leonor Encina Núñez, la hermosa hija de Don Dámaso.

Martín no tarda en enamorarse de ella y comenzar una conquista amorosa que sin querer dará resultados. Pero Leonor está comprometida con el psicópata Clemente Valencia Luco, quien cree que Martín no es una buena influencia para su futura esposa y se dedicará a arruinarle la vida a él y a toda su gente.

Así, a lo largo de la historia, Martín se verá enfrentado a una serie de obstáculos que siempre estarán dirigidos a recordarle su humilde condición social, pero sin nunca darse por vencido, siempre fiel a sus ideales y sus creencias.

Martín y la familia Encina

Don Dámaso Encina es el líder de una rica familia chilena. Incluso Dámaso ve con buenos ojos a Martín en comparación a su propio hijo Agustín, quien solo se dedica a disfrutar la vida y dilapidar la fortuna creada por su padre con mucho esfuerzo.

Agustín además le enrostra a Martín su origen social inferior sin considerar que su padre había tenido un pasado similar al de Rivas. De este modo, la relación entre ambos jóvenes refleja dos formas opuestas de entender la posición social: el esfuerzo y la superación de Martín frente al privilegio desperdiciado de Agustín.

Dámaso muestra una psicología abierta a nuevas opiniones y a nuevas reflexiones tomando en cuenta a personas que para el resto de la clase alta de la época pasarían inadvertidas. Fue de esta manera como le brindó ayuda e importantes funciones en su hogar y en sus negocios a Martín Rivas.

A pesar de ser una persona pudiente le importaban e interesaban los problemas de «el pueblo», al menos así lo demostró en variadas ocasiones frente a opiniones y mentalidades tan distintas como la de Fidel Elías.

El amor entre Martín y Leonor

Don Dámaso vivía con su esposa Doña Engracia y sus hijos eran Agustín y Leonor, siendo esta última una joven cuya belleza era pretendida por muchos jóvenes capitalinos de las mejores familias.

Martín desde la primera vez que vio a Leonor sintió una fuerte atracción frente a esta señorita, quien además al comienzo no le correspondía en lo absoluto y que en cambio respondía de mala gana y avasalladora al humilde provinciano.

Leonor Encina, por el hecho de ser la hija de Don Dámaso, pertenecía a la clase alta de la sociedad. Tenía muchos pretendientes que estaban enamorados en ocasiones de su belleza y en otras de la herencia y poder que poseía la familia de esta joven.

Ella era muy considerada en todos los estratos de la sociedad y admirada en parte por su maravillosa belleza y también por formar parte de una de las familias más adineradas de Santiago.

Al comienzo de la obra Leonor se mostró altanera e infranqueable, por el hecho de herir en reiteradas ocasiones los sentimientos de Rivas, quien estaba enamorado de ella y ella lo presentía.

Muchas veces dejaba hablando solos a sus pretendientes, en otras ocasiones en cambio se mostraba cordial y sincera, como por ejemplo en el plan para la fuga de Rivas de la cárcel.

Su psicología se resume en una niña rica que lo que dice es ley para sus padres, y su palabra es una lapidaria sentencia, nunca había sufrido por amor y menos sentido un amor imposible hasta que conoce a Martín y suceden los hechos en que la vida de su amado corre peligro.

Martín y Rafael San Luis

Luego de un tiempo asentado en Santiago Martín inicia sus estudios de abogacía en el Instituto Nacional, es en este lugar donde al comienzo es mirado de forma despectiva por su forma de vestir y por marginaciones sociales.

Pero no todo fue tan malo para Rivas en este lugar porque es en el Instituto Nacional donde conoce a Rafael San Luis, un joven humilde y compadecido de este pobre provinciano presta una gran ayuda para él, entregándole consejos para desenvolverse de mejor manera en la capital y en especial en la sociedad aristocrática.

Por otra parte, Rafael cuenta sus secretos amorosos a Martín y revela su amor hacia Matilde, una sobrina de Don Dámaso que frecuentaba la casa. Martín sirve de esta manera de canal de comunicación entre esta pareja que en el transcurso de la obra pretende casarse.

Rafael San Luis era un muchacho muy inteligente, aunque en la obra ya no era excelente académicamente debido a que lo turbaban asuntos que pesaban sobre sus hombros, me refiero a lo acontecido con su amor Matilde.

Era muy consecuente con sus ideales y luchador por los mismos aunque esto le haya traído la muerte a muy corta edad (8 de abril de 1851), en la revolución que él mismo había organizado en las asambleas de la Sociedad de la Igualdad.

La Sociedad de la Igualdad

Martín pasa a ser un importante miembro de una agrupación opositora al gobierno de la época denominada «la Sociedad de la Igualdad».

Rafael finalmente era un comprometido con la clase de medio pelo y baja, es por eso que es un miembro fundamental de «la Sociedad de la Igualdad».

El conflicto político se relaciona directamente con el conflicto social de la telenovela. Los personajes que cuestionan el orden establecido enfrentan la represión, la persecución y consecuencias personales que afectan sus relaciones familiares y amorosas.

Personajes principales

Martín Rivas Salazar

Martín Rivas es interpretado por Diego Muñoz. Físicamente era un joven muy apuesto, trigueño aunque mal vestido debido a su estrato social; además, su ropa advertía que era un provinciano de clase media.

Era de regular estatura y bien proporcionadas formas, sus ojos eran grandes y negros, además los mismos inspiraban apago, sus orejas eran grandes y combinaban con el pálido de sus mejillas.

Poseía un bigote negro, su cabeza era erguida y su cabello castaño; en fin, a pesar de sus ropas viejas pasaba por un buen mozo.

Psicológicamente era una persona muy inteligente para resolver problemas y líos. Esto se pudo ver al momento en que Edelmira huye de su matrimonio en compañía de Martín; en esa escena además se puede apreciar la nobleza de este personaje.

Otra parte de la psicología de Martín Rivas es su amabilidad con todos los de la obra. Finalmente Martín es una persona llena de valores y de una lealtad increíble, este último aspecto de la psicología de este personaje es posible sentirlo en todos los momentos de la obra, debido al amor que tenía Martín a Leonor y que posteriormente revela y se hace querer por la joven.

Uno de los pocos defectos de Rivas en el desenlace de la novela fue guiarse por falsas esperanzas que lo alejaron de su objetivo, que era estudiar abogacía. Me refiero al incidente de la revolución, que estuvo lejos de llegar al éxito, le costó la vida al mejor amigo de Martín y le quitó la libertad a él mismo.

Martín ofrecía sus favores y servicios a todos a quienes les tenía confianza; es esta virtud en este personaje lo que lo hace ser el centro de la obra.

Leonor Encina Núñez

Leonor es interpretada por María Gracia Omegna. Poseía una belleza inigualable, por este motivo era la joven más cortejada de la alta sociedad de la época.

Su cuerpo era lo más cercano a la perfección, además siempre estaba cubierto por ropajes adecuados a las circunstancias y, algo que parece increíble, hacían aumentar la belleza de esta joven.

Leonor encarna la posición privilegiada de la familia Encina, pero su relación con Martín la obliga a enfrentarse a las convenciones de su clase. Su evolución está vinculada a la comprensión de que el amor y la lealtad pueden entrar en conflicto con el orgullo familiar y la jerarquía social.

Agustín Encina Núñez

Agustín es interpretado por Álvaro Espinoza. Era un joven muy apuesto y bien parecido, de facciones muy marcadas y varoniles, acompañado de ropas y alhajas elegantes y de calzados caros.

Su acento afrancesado se conjugaba con un toque europeo y a la vez poderoso. Su pelo era rizado y, aliado a todas las características ya mencionadas, hacía olvidar lo vacío de su persona.

Agustín no se destacaba por ser una persona inteligente, ni tampoco audaz ni noble, sino que su visión de la vida se basaba más en malgastar el dinero en cosas superfluas y presumir a la gente con incoherencias en francés sobre su viaje a Europa.

Agustín representa a los afrancesados de la época. Es mirado como un estúpido y no tiene gran importancia en la sociedad si es considerado desde el punto de vista de su persona, por el hecho de no ser inteligente y de ser más bien estúpido e inútil.

Dámaso Encina

Dámaso es interpretado por Mauricio Pesutic. Se encontraba entrando en la vejez y usaba un vestuario que indicaba sus reglas y normas invariables.

Entre sus características físicas principales se encontraba un rostro siempre afeitado y una cabellera corta que indicaba claramente que el aseo era una de sus constantes.

Su psicología estuvo marcada durante toda la obra por el hecho de querer llegar a ser senador. Este hecho era muy importante para él, tanto así como para quedar bien con los opositores y los imperantes.

Era una persona muy bien catalogada socialmente debido a sus riquezas y a sus pensamientos liberales. Tenía muchos seguidores y también opositores que, a pesar de ello, eran amigos de él.

Una persona abierta como él era también apreciada por sus criados y respetada por la sociedad de la época.

Edelmira Molina Cordero

Edelmira es interpretada por Adela Secall. Era una muchacha muy atractiva que tenía como pretendiente a Ricardo Castaños, quien termina por ser su marido.

Tenía pelo castaño, tez blanca, ojos pardos y bonitos dientes; su apariencia física revelaba su dulce interior.

Era una persona desinteresada y tierna, creía en el amor verdadero, por eso fija su vista en un joven como Martín Rivas, que cumplía con sus románticas expectativas.

Otra faceta de su personalidad es el poder de decisión. Este carácter se pudo ver al momento en que decide huir de su casa porque la forzaban a casarse con Ricardo Castaños.

Edelmira Molina pertenecía al estrato social denominado «medio pelo». Por eso no recibe gran importancia al principio en lugares como la casa de Don Dámaso Encina, pero luego termina siendo amiga de Leonor y entra al círculo cercano de la casa.

Matilde Elías Encina

Matilde es interpretada por Ignacia Baeza. Tenía una gran belleza que en parte era aún más realzada por la ropa que lucía, era de tez blanca, cabellos castaños y poseía unos labios rojizos y apasionados que despertaban interés en todos los varones que la conocían.

Matilde era una luchadora del amor. La perseverancia fue su gran fuerte en el transcurso de la obra, además de su esperanza de amor hacia Rafael San Luis, guardada durante mucho tiempo.

Grande fue su felicidad cuando supo que él la quería y también grande fue su tristeza cuando se informó de que él tenía un hijo.

Matilde muchas veces tuvo que luchar contra sus padres por el amor que sentía, aunque ese amor se ve recompensado al final de la obra con el correspondido de Agustín.

Rafael San Luis

Rafael es interpretado por Pablo Cerda. Era un muchacho de estatura mediana, con sus facciones bien definidas y unos ojos negros que contaban todo lo que había acaecido en su vida.

Vestía bien puesto que conocía dónde vestirse con poco dinero. Era muy inteligente, consecuente con sus ideales y luchador por los mismos.

Este personaje cumple diversos roles en lo social, ya que en algún momento de su vida perteneció a la clase alta de la sociedad capitalina, hasta que su padre, en una suerte de malos negocios, perdió parte de sus riquezas y se arruinó.

Hasta el último de sus días Rafael San Luis vivió con su pena de hombre pobre y falleció con la incertidumbre de si la revolución que él mismo en parte lideraba había tenido sus frutos.

Otros personajes destacados

  • Clemente Valencia Luco: Álvaro Gómez.
  • Engracia Núñez Urbina: Amparo Noguera.
  • Doña Bernarda Cordero: Solange Lackington.
  • Doña Candelaria Urbina: Delfina Guzmán.
  • Pedro San Luis: Luis Alarcón.
  • Clara San Luis: Berta Lasala.
  • Fidel Elías: Alejandro Trejo.
  • Francisca Encina: Josefina Velasco.
  • Capitán Ricardo Castaños: Héctor Morales.
  • Adelaida Molina: Alejandra Vega.
  • Amador Molina: Andrés Reyes.
  • Lidia Fuentes: Carolina Arredondo.
  • Hans Schultz: Emilio Edwards.
  • Eusebio Cerda: Roberto Prieto.
  • Etelvina Pérez: Mireya Moreno.
  • Peta Gómez: Andrea Eltit.
  • Mercedes Rivas Salazar: Paz Bascuñán.
  • Arzobispo de Santiago: Óscar Hernández.
  • Emilio Mendoza: Nicolás Poblete.
  • Mariano Lobos: Sebastián Layseca.

La amenaza de Clemente Valencia

Leonor está comprometida con Clemente Valencia Luco, quien cree que Martín no es una buena influencia para su futura esposa. Por esa razón se dedica a arruinarle la vida a él y a toda su gente.

Clemente funciona como el principal antagonista de la historia. Su oposición no se limita a competir por el amor de Leonor, sino que expresa una defensa violenta de los privilegios, las apariencias y el control sobre la vida de los demás.

La persecución de Clemente intensifica los obstáculos que Martín debe enfrentar y convierte el romance en un conflicto de supervivencia, honor y libertad.

Desarrollo de la trama

Los primeros conflictos

Martín llega a Santiago con problemas para adaptarse a las costumbres de la clase alta de la época, pero hace sus primeros amigos en la capital.

En el Instituto Nacional es mirado de forma despectiva por su forma de vestir y por las marginaciones sociales. A pesar de ello, se hace amigo de Rafael San Luis y comienza a desenvolverse en los distintos ambientes de la capital.

Martín pronto se convierte en el centro de los diferentes ambientes de la obra y pasa a ser un importante miembro de la Sociedad de la Igualdad.

El conflicto de Edelmira

Martín ayuda a Edelmira Molina llevándola hasta Renca para impedir que se case. En recompensa por dicha acción, la mujer le revela que el matrimonio de Agustín es falso y regresa a la capital para arreglar todo.

Edelmira no quiere casarse y acude a Martín para que la ayude. Ella confiesa que está enamorada del joven y el teniente Castaños lo acusa de traición.

El conflicto de Edelmira permite mostrar nuevamente la disposición de Martín a proteger a quienes considera injustamente tratados, incluso cuando esa ayuda puede ponerlo en peligro.

La vida en Santiago

Martín es invitado a disfrutar de una fiesta popular y ahí conoce las claras diferencias sociales que existen en la capital.

Además, reconoce su gran amor por Leonor y lamenta que sus sentimientos no son correspondidos por ella.

La vida social de Santiago expone las fronteras entre la aristocracia, los sectores medios y las clases populares. Las fiestas, los matrimonios y las relaciones familiares sirven como espacios donde esas diferencias se hacen visibles.

El desenlace de la historia

Luego de los hechos ocurridos durante la batalla entre la Sociedad de la Igualdad y la fuerza pública, entre ellos el asesinato de Rafael San Luis, quien murió por defender a Martín para que no fuera asesinado a manos de Clemente, los miembros de la Sociedad se rinden y se entregan a la policía.

Ricardo Castaños y sus hombres llegan a la casa de los Encina para llevarse detenido a Martín y así ejecutarlo al día siguiente, según la ley que fue aprobada recientemente.

Amador se dirige a la comisaría y le informa a Castaños que encontró a Clemente muerto. Van a verlo para confirmar el fallecimiento con el doctor de Clemente.

Está inmóvil y con un frasco en mano que al parecer contenía veneno.

En su desesperación, Leonor va a casa de los Molina para armar un plan con Edelmira para liberar a Martín. Edelmira se dirige a la oficina de Ricardo y le propone un nuevo trato: si Ricardo libera a Martín, Edelmira se casa ese mismo día con él, esta vez sin escapar.

Y llegando la hora de la ejecución, Castaños le dice a Martín que ya llegó su hora. Él le recuerda que es lo que siempre ha querido y Castaños asiente, poniendo en duda su decisión sobre el trato con Edelmira.

Mientras tanto, Leonor, Mercedes, Dámaso, Edelmira y otras personas esperan la ejecución de Martín, pero Castaños sale a la plaza y les dice que Martín ha huido, lo cual causa la inevitable alegría de Leonor.

En una carta de Martín se dice para dónde se escapó, y Leonor y su padre se dirigen allí para arreglar la huida de Martín hacia Lima.

En una escena muy emotiva, él le promete a Leonor volver dentro de un año y así poder casarse con ella.

Regreso y resolución de los conflictos

Un año después, Matilde y Agustín van a la tumba de Rafael y ahí es cuando Agustín le pide matrimonio a Matilde, quien acepta.

Engracia, junto a su madre Candelaria y Pedro San Luis, se preparan para dirigirse a Lima, en una emotiva despedida por parte de Engracia hacia sus hijos Leonor y Agustín.

En ese momento Dámaso llega y se despide de ella, deseándole mucho éxito en su nueva vida.

A Lidia la busca un hombre en la Plaza de Armas, quien resulta ser Hans, que regresa luego de un año de haber huido para poder, por fin, casarse con Lidia.

Junto con estos hechos, Martín regresa a Santiago al lado de Leonor, quienes están felices de estar juntos, mientras Edelmira contempla el regreso, prácticamente resignada a estar casada con Ricardo.

Para darle la bienvenida a Martín se hace una fiesta en casa de los Encina, donde Dámaso hace público el compromiso entre Matilde y Agustín.

El último enfrentamiento con Clemente

Repentinamente, Clemente hace aparición en el salón. Bernarda le dice a su hijo Amador que vio a Clemente vivo, luego de suponerse muerto, y sospecha de que Amador pudo haber estado detrás de un plan.

Finalmente, Amador le confiesa que tuvo que ver en el plan, consecuentemente a cambio de dinero. Y así, Bernarda, decepcionada de su hijo, le pide que abandone su casa.

Clemente decide vengarse de Leonor y Martín y le dispara a Leonor a ojos de todos los presentes. Les dice que ellos nunca podrán ser felices juntos y se dispone a dispararle a Martín.

En ese momento se escucha un disparo que recibe Clemente, el cual resulta ser de Mercedes. Se cree que muere al igual que Leonor, y Mercedes va a la cárcel.

Meses después, Mercedes, aún en la cárcel, recibe una carta de Martín, en donde le agradece por haberle salvado la vida e informándole que él y Dámaso están haciendo lo posible por sacarla del lugar.

Pero aparte de todo, le dice que es el día más feliz de su vida.

La telenovela termina con Leonor, que no muere, y Martín, saliendo de la iglesia, ya casados y para toda la vida.

Martin Rivas | Último Capítulo 125 (Mercedes mata a Clemente | Martín y Leonor se casan)

Temas centrales

El amor frente a la jerarquía social

Martín Rivas en todos sus desenlaces y clímax tiene como origen el conflicto entre las clases sociales y sus diferencias.

Desde que Martín Rivas llega a Santiago a casa de don Dámaso Encina y hasta concluir la obra, variadas son las circunstancias y factores por los cuales se mueven los personajes, aunque el origen es uno solo: el amor de Martín a Leonor.

Son estos ribetes los que elige el personaje principal para posteriormente desencadenar escenas amorosas y conflictos derivados de lo mismo.

El esfuerzo y la movilidad social

Martín representa a quien busca modificar su destino mediante el estudio, el trabajo y la conducta honorable. Su pobreza no se presenta como falta de capacidades, sino como una condición que la sociedad utiliza para menospreciarlo.

La decisión de estudiar leyes muestra que Martín aspira a construir una vida distinta en un contexto donde la educación universitaria estaba reservada principalmente para las clases altas.

Honor, lealtad y sacrificio

Martín es una persona llena de valores y de una lealtad increíble. Este aspecto de su psicología está presente en todos los momentos de la obra, debido al amor que tiene por Leonor y a la ayuda que ofrece a quienes confían en él.

La muerte de Rafael, la protección de Edelmira y la intervención de Mercedes muestran que los vínculos de lealtad pueden ser más decisivos que el dinero o la posición social.

Política y desigualdad

La Sociedad de la Igualdad funciona como expresión de la tensión entre las clases sociales y de la oposición al orden político de la época.

La revolución fracasa y deja consecuencias irreparables para los personajes, pero también revela que los conflictos privados de la historia están conectados con problemas colectivos de mayor alcance.

Reparto principal

  • Diego Muñoz como Martín Rivas Salazar.
  • María Gracia Omegna como Leonor Encina Núñez.
  • Pablo Cerda como Rafael San Luis.
  • Ignacia Baeza como Matilde Elías Encina.
  • Álvaro Gómez como Clemente Valencia Luco.
  • Adela Secall como Edelmira Molina Cordero.
  • Álvaro Espinoza como Agustín Encina Núñez.
  • Mauricio Pesutic como Dámaso Encina.
  • Amparo Noguera como Engracia Núñez Urbina.
  • Solange Lackington como Doña Bernarda Cordero.
  • Delfina Guzmán como Doña Candelaria Urbina de Santiago Concha y Valenzuela.
  • Luis Alarcón como Pedro San Luis.
  • Berta Lasala como Clara San Luis.
  • Alejandro Trejo como Fidel Elías.
  • Josefina Velasco como Francisca Encina.
  • Héctor Morales como Capitán Ricardo Castaños.
  • Alejandra Vega como Adelaida Molina Cordero.
  • Andrés Reyes como Amador Molina Cordero.
  • Carolina Arredondo como Lidia Fuentes.
  • Emilio Edwards como Hans Schultz.
  • Roberto Prieto como Eusebio Cerda.
  • Mireya Moreno como Etelvina Pérez.
  • Andrea Eltit como Peta Gómez.
  • Paz Bascuñán como Mercedes Rivas Salazar.
  • Óscar Hernández como Arzobispo de Santiago.
  • Nicolás Poblete como Emilio Mendoza.
  • Sebastián Layseca como Mariano Lobos.

Participantes

  • Luis Wigdorsky como Eleuterio Egaña.
  • Hugo Vásquez como Coronel Valdenegro.

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