Primera menstruación y después no volvió: causas y cuándo consultar

Después de la primera menstruación es frecuente que los ciclos sean irregulares, especialmente durante el primer año o los dos primeros años. No es raro que transcurran varios meses sin que aparezca otra menstruación, porque el cuerpo todavía puede no ovular todos los meses.

Sin embargo, cuando una adolescente tiene su primera menstruación y después pasa alrededor de un año sin volver a menstruar, es adecuado que la evalúe un profesional de la salud. Si transcurren otros tres o seis meses sin que se presente otra menstruación, haga una cita para que la revise un proveedor de atención médica.

Por qué puede tardar la segunda menstruación

Durante el ciclo menstrual y como parte del proceso llamado ovulación, uno de los ovarios libera un óvulo y, simultáneamente, los cambios hormonales preparan al útero para el embarazo. Cuando ocurre la ovulación y el óvulo no se fertiliza, el revestimiento del útero se desprende y sale a través de la vagina. Eso se conoce como una menstruación.

Después de la menarquia, sin embargo, la tendencia es que la chica comience a ovular, inicialmente de forma irregular, que se traduce en ciclos menstruales muy irregulares y, posteriormente, con el paso de los años, más regulares y previsibles. La imprevisibilidad de ese período es debido a lo que se conoce como ciclos anovulatorios, lo que significa que el cuerpo no ovula todos los meses.

En las adolescentes, eso suele ocurrir debido a que sus cuerpos todavía no han adoptado un patrón de ciclos menstruales regulares; sin embargo, con el tiempo, los ciclos se vuelven más cortos y predecibles. En la mayoría de los casos, las niñas tienen su segunda menstruación dentro del transcurso de un año desde la primera.

La primera regla suele durar entre 3 y 8 días y luego desaparece. El día en que vendrá el segundo período es siempre una incógnita. Como el ciclo hormonal de la chica todavía es muy inmaduro, la ovulación ocurre de manera impredecible.

La próxima menstruación puede venir en el mes siguiente o solamente 2 meses más adelante. En los dos primeros años, la característica principal del ciclo menstrual es que es irregular y poco predecible. En muchos casos estos primeros ciclos son anovulatorios y el sangrado menstrual ocurre por un desequilibrio hormonal, pudiendo incluso tardar varios meses en presentarse la segunda regla tras la menarquia, o tener 2 reglas en un mismo mes.

Qué se considera normal al principio

La edad promedio para el inicio de las menstruaciones es de 12 años, pero pueden empezar tan pronto como a los 8 o tan tarde como a los 16 y todavía considerarse dentro del rango normal. La menarquía ocurre generalmente entre 10 y 14 años, con el promedio entre 12 y 13 años.

La primera menstruación de vida de la mujer se llama menarquia y ocurre generalmente entre 10 y 14 años de edad. A la edad de 15 años, más del 95 % de las niñas habrá tenido su primera menstruación, razón por la cual esto se considera como edad límite para el surgimiento de la menarquía.

La primera menstruación recibe el nombre de menarquía o menarca. El ciclo menstrual de una chica es la cantidad de días que transcurren entre el principio de una menstruación y el principio de la siguiente.

Se suele decir que este ciclo dura 28 días. Pero esta cifra solo es el promedio que utilizan los médicos. La longitud del ciclo menstrual varía: algunos duran 24 días, otros, 34. Y una chica puede observar que la longitud de sus ciclos difiere de un mes a otro, sobre todo durante los años inmediatamente posteriores a la menarquia.

Es frecuente, sobre todo durante los dos primeros años posteriores a la menarquia, saltarse menstruaciones o tener menstruaciones irregulares. Las enfermedades, los cambios rápidos de peso o el estrés también pueden volver las cosas más imprevisibles.

Debido a la relativa inmadurez del eje hipotálamo-hipófisis-ovario, es frecuente que los primeros ciclos menstruales sean irregulares: entre el 50 y el 80% de los ciclos son irregulares en los primeros 2 años, y aproximadamente el 10-20% de los ciclos lo siguen siendo hasta 5 años después de la menarquia.

En general, la primera regla aparece a los pocos años de iniciados los primeros cambios hormonales y en torno a los dos años del inicio del desarrollo mamario. La regla suele ser irregular los primeros 2 ó 3 años tras la menarquia, o presentar trastornos por escasez o exceso de sangrado.

Cómo funciona el ciclo menstrual

Al principio del ciclo menstrual, los ovarios empiezan a preparar un óvulo. Al mismo tiempo, la mucosa que recubre el interior del útero se engrosa, preparándose para anidar el óvulo fecundado por si la chica se quedara embarazada.

En torno a dos semanas antes de que una chica tenga la menstruación, el ovario libera el óvulo, lo que recibe el nombre de ovulación. El óvulo recorre la trompa de Falopio hasta llegar al útero.

Si el óvulo no es fecundado por un espermatozoide, se empieza a descomponer. A continuación, tanto el óvulo como la mucosa uterina abandonan el cuerpo en forma de menstruación y el proceso vuelve a empezar; por eso utilizamos la palabra “ciclo”.

El ciclo menstrual está dividido en dos fases: proliferativa (folicular) y secretora (luteínica). En un ciclo ovulatorio, la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH, gonadotropin-releasing hormone) es segregada en el sistema portal hipotalámico de manera pulsada, lo que provoca la secreción de la hormona foliculoestimulante (FSH, follicle-stimulating hormone) y de la hormona luteinizante (LH, luteinizing hormone).

Una vez que los folículos han crecido, la secreción de estradiol por parte de las células de la granulosa aumenta; finalmente, un folículo dominante es seleccionado provocando a su vez atresia de los folículos restantes. Este aumento constante de estradiol provoca un aumento hipofisario de LH.

La secreción de LH conduce a la maduración del folículo preovulatorio y, así, la ovulación se produce entre 34 y 36h después del pico de LH. Durante los 3 días posteriores a la ovulación, se produce una rotura de la lámina basal del folículo, las células de la granulosa se hinchan e inician su luteinización, provocando asimismo el cuerpo lúteo responsable de la síntesis y secreción de estrógenos y progesterona.

Si no existe embarazo, el cuerpo lúteo se atrofia a los 10-14 días, lo cual produce una disminución de los valores hormonales de estradiol y progesterona que provocan a su vez una retroalimentación positiva para iniciar de nuevo la secreción de GnRH, FSH y LH, comenzando así el nuevo ciclo menstrual.

Si no coexiste embarazo el endometrio se necrosa, provocando una exfoliación y desprendimiento del mismo. El endometrio fragmentado es expulsado del útero mediante una serie de contracciones, junto con una pequeña cantidad de sangre, moco y células vaginales.

Para que un ciclo menstrual tenga lugar es imprescindible que:

  • El sistema hipotálamo-hipofisario esté intacto.
  • El ovario con sus componentes esté normal.
  • El endometrio sea capaz de responder a los esteroides ováricos.

Es necesario asimismo que tanto la glándula tiroides como la función suprarrenal estén intactas, ya que alteraciones en estos sistemas provocan efectos adversos del eje hipotálamohipofisario-ovárico.

Cómo es la primera menstruación

El aspecto de la primera menstruación varía de caso a caso, pero el más común es que el flujo sea débil. Hay niñas, sin embargo, que desde la primera menstruación ya presentan gran flujo menstrual.

El color de la menstruación varía según el tiempo de sangrado y el flujo. La sangre de la menstruación es generalmente roja oscura, casi vino. Sin embargo, cuando se pone gran tiempo en contacto con el aire, la sangre se oxida y se convierte más oscura.

La existencia de «bolitas de sangre» en la menstruación es perfectamente normal e indica solamente la presencia de coágulos. Lo que es expulsado a través de la vagina es una mezcla de tejidos, glándulas, moco, secreciones, sangre coagulada, vasos sanguíneos y otras estructuras que formaban parte de la pared del endometrio.

La duración normal de la regla oscila de 3 a 7 días, aunque varía entre mujeres y ciclos, igual que varía la cantidad de sangrado. La mayor parte de esa pérdida de sangre suelen producirse durante los dos primeros días de la regla.

Causas de que la menstruación no vuelva

Inmadurez normal de la ovulación

Durante los primeros años después del inicio de la menstruación, es común que los ciclos sean irregulares y largos, lo cual no es motivo de preocupación. La ausencia de menstruación en este contexto suele deberse a que todavía no se produce una ovulación regular.

No esperes ningún cambio brusco en su aparición inmediatamente después de la menarquia. Si no lo dice, nadie sabrá que ha tenido su período. En los dos primeros años, la característica principal del ciclo menstrual es que es irregular y poco predecible.

Estrés, cambios de rutina y ejercicio

Los cambios en tu día a día pueden alterar significativamente tu ciclo menstrual. El eje hipotálamo-hipófisis-ovario, que regula la menstruación, es extremadamente sensible al estrés físico y emocional.

Las enfermedades, los cambios rápidos de peso o el estrés también pueden volver las cosas más imprevisibles. Salir de viaje o hacer un cambio importante también puede hacer que la menstruación se adelante o se atrase.

En algunas atletas privilegiadas, tales como las gimnastas, las corredoras y las bailarinas, las menstruaciones pueden suspenderse a consecuencia de un alto nivel de actividad, sumado a una ingesta calórica inadecuada.

El deporte intensivo sin una nutrición adecuada puede provocar amenorrea del deportista. Esto ocurre frecuentemente en atletas de élite, entrenamientos de alta intensidad sin descanso adecuado y pérdida de grasa corporal por debajo del 15-18%.

Si ese fuese el caso de su hija, hay que abordar el asunto no solamente debido a la suspensión de los ciclos menstruales, sino también porque eso puede afectarle la salud ósea y otros aspectos de un desarrollo sano.

Cambios importantes de peso o alimentación

Tanto la pérdida rápida de peso como el aumento considerable pueden alterar tu ciclo. Las dietas muy restrictivas, los ayunos prolongados o los trastornos alimentarios pueden suspender la menstruación.

El sobrepeso y la obesidad incrementan la producción de estrógenos en el tejido graso, lo que puede desregular el ciclo. Los problemas de peso, algunos fármacos y el exceso de ejercicio también afectan a este eje, conduciendo a ciclos anovulatorios.

La anorexia nerviosa y la bulimia son causas importantes de amenorrea en mujeres jóvenes. La restricción calórica severa hace que tu cuerpo entre en «modo supervivencia», suspendiendo funciones no esenciales como la menstruación.

Esto puede ocurrir incluso antes de que la pérdida de peso sea evidente externamente.

Síndrome de ovario poliquístico

Una afección que el proveedor de atención médica puede buscar se llama síndrome de ovario poliquístico. Las menstruaciones irregulares son un síntoma común de un trastorno del sistema endocrino que lleva a que los ovarios tengan muchos quistes, o sacos llenos de líquido.

Otros síntomas notorios pueden ser excesivo crecimiento de vello y ganancia de peso. Las adolescentes que presenten hirsutismo, acné moderado o intenso, además de ciclos menstruales infrecuentes, también deben ser evaluadas, principalmente para descartar trastornos endocrinológicos.

Alteraciones de la tiroides o de otras hormonas

Los desequilibrios hormonales pueden ser otra de las causas. Por ejemplo, cuando la concentración de la hormona tiroidea es excesiva o insuficiente, la menstruación se puede ver afectada.

Las alteraciones endocrinas como diabetes, alteraciones de la función del tiroides o el exceso de producción de prolactina (PRL) o la afectación de las cápsulas suprarrenales pueden retrasar o hacer desaparecer las reglas.

Niveles elevados de prolactina, la hormona que estimula la producción de leche materna, pueden inhibir la ovulación incluso fuera del período de lactancia. Las causas pueden incluir tumores benignos de la hipófisis, ciertos medicamentos, estrés crónico e hipotiroidismo.

Embarazo

Después de la menarquia, cualquier actividad sexual sin anticonceptivos puede resultar en un embarazo. En las mujeres con menstruaciones regulares que luego no menstrúan durante un período extenso, la causa más común suele ser el embarazo.

Además, no se sorprenda si el proveedor de atención médica de su hija recomienda hacerle un examen de embarazo, aunque ella diga que no tiene actividad sexual. La prueba de embarazo permite garantizar que la evaluación es completa.

Las chicas que están embarazadas no tendrán la menstruación. Si tienes vida sexual activa y tu regla se retrasa, el primer paso siempre es hacer un test de embarazo.

Medicamentos y enfermedades

El uso crónico de fármacos como antidepresivos, antipsicóticos, corticoides, quimioterápicos o consumo de ciertas drogas puede afectar la menstruación.

La quimioterapia y la radioterapia pueden dañar temporalmente o permanentemente los ovarios. Algunos tratamientos para endometriosis suspenden intencionalmente la menstruación.

También pueden influir las enfermedades crónicas que afectan al hígado o al riñón, las enfermedades del aparato digestivo como colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn o celiaquía, e infecciones víricas como el SIDA.

Alteraciones anatómicas

El hecho de nacer con órganos pélvicos o genitales que no están completamente formados puede llevar a la ausencia de periodos menstruales. Algunos de estos defectos incluyen obstrucciones o estrechamiento del cuello uterino, himen que no tiene abertura, ausencia del útero o la vagina y tabique vaginal.

En casos raros, puede haber obstrucciones del tracto genital que impiden la salida de la sangre menstrual. Estas condiciones suelen diagnosticarse en la adolescencia cuando aparece dolor cíclico mensual sin menstruación visible.

Cuándo consultar

Cuando una niña tiene su primera menstruación, pero no vuelve a tenerla por alrededor de un año, lo adecuado es evaluarla. En el caso de una adolescente que lleva seis meses sin otra menstruación, el intervalo probablemente no amerite evaluación en este punto si se encuentra bien, pero debe vigilarse la evolución.

Una ausencia de menstruación durante 90 días debe considerarse motivo de evaluación en una adolescente. También es importante consultar si los ciclos son irregulares de forma habitual, incluso si «siempre ha sido así».

Consulta con un profesional de la salud si:

  • Transcurren otros tres o seis meses sin que se presente otra menstruación.
  • Deja de tener la menstruación después de haber comenzado a menstruar.
  • Transcurren más de 45 días entre una menstruación y la siguiente.
  • Las menstruaciones duran más de siete días, son muy abundantes o están separadas por menos de 21 días.
  • Hay sangrado entre menstruaciones.
  • Hay fuertes dolores o retortijones abdominales.
  • Aparece crecimiento excesivo de vello en la cara, la barbilla, el pecho o el abdomen.
  • Hay acné moderado o intenso junto con ciclos menstruales infrecuentes.
  • Se mantienen relaciones sexuales y no aparece la menstruación.

Una pérdida que requiera cambiarse en un espacio de tiempo menor a una hora ha de ser evaluada para descartar causas de sangrado excesivo, y también se consideran patológicas menstruaciones que duren más de 7 días.

El dolor pélvico intenso con retraso menstrual requiere consulta urgente, porque puede indicar un embarazo ectópico o una torsión ovárica.

Qué evaluación puede realizar el profesional

A fin de determinar si una enfermedad es la causa de la ausencia de las menstruaciones, el proveedor de atención médica posiblemente recomiende hacerle análisis de sangre o exámenes por imágenes, como una ecografía abdominal. Además, ese profesional podría también hacerle un examen pélvico.

La evaluación puede incluir antecedentes médicos, medicamentos, ejercicio, estrés, cambios de peso y una exploración física. También pueden revisarse el peso, la talla, el índice de masa corporal y los signos de exceso de andrógenos, como vello excesivo o acné.

Los análisis pueden incluir una prueba de embarazo, FSH, LH, estradiol, prolactina, TSH, testosterona, glucosa e insulina cuando se sospecha síndrome de ovario poliquístico o síndrome metabólico.

La ecografía pélvica permite evaluar los ovarios, los quistes, la morfología ovárica y el endometrio. Pueden ser necesarias pruebas adicionales si se sospecha un prolactinoma o un fallo ovárico prematuro.

Cómo registrar el ciclo y reconocer cambios

Hay que educar y asesorar a las jóvenes para que anoten en un calendario menstrual las fechas de sus menstruaciones, así como la cantidad de la pérdida menstrual y la duración de la misma.

Hay que explicarles cómo se calcula el ciclo menstrual: desde el primer día de la regla hasta el primer día de la siguiente regla. Existe un amplio margen de variación de la duración de los ciclos, más importante en la adolescencia que en la madurez.

Si tu ciclo no es regular, tendrás que prestar atención a las pistas que es posible que te dé tu cuerpo de que se acerca la menstruación. Estas pueden incluir:

  • Dolor o rigidez de espalda.
  • Senos más duros e hinchados o senos sensibles.
  • Dolores de cabeza.
  • Brotes de acné.
  • Alteraciones en el patrón de sueño.
  • Cambios de humor.
  • Hinchazón.

Lleva siempre compresas o tampones en tu mochila o bolso, solo para tenerlos a mano por si la menstruación te viniera cuando menos te lo esperas. Quizá hasta quieras llevar unas braguitas de recambio.

Cómo hablar con una adolescente sobre este tema

Tenga o no actividad sexual su hija, este sería un buen momento para motivarla a ser franca y sincera con el proveedor de atención médica acerca de temas como sexo, menstruación, anticoncepción y otros puntos quizás delicados.

Enfatice el hecho de que hacerlo le permitirá a ella recibir la mejor atención médica posible. Fomente una comunicación abierta y cariñosa con su hija para que ella pueda hablarle cómodamente acerca de este tema de salud tan importante.

En este punto, tranquilice a su hija respecto a que este retraso en las menstruaciones es normal. Durante el primer año o dos desde el inicio de los ciclos menstruales, no es raro que transcurran varios meses sin que haya una menstruación.

Tener una primera menstruación y que después tarde en aparecer la siguiente suele formar parte de la maduración normal del ciclo menstrual. Aun así, una ausencia prolongada, síntomas asociados o cambios importantes en el sangrado justifican una evaluación para descartar embarazo, alteraciones hormonales, problemas relacionados con el peso o el ejercicio y otras causas médicas.

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