Aprender a dominar un balón de fútbol es una gran manera de impresionar a tus compañeros futboleros, tener un mejor equilibrio y controlar el balón durante el juego.
Si bien puede parecer difícil al principio, la clave del éxito absoluto es practicar tantas veces como sea posible. Sin embargo, muchas personas fracasan al dominar el balón porque intentan avanzar demasiado rápido, pierden el equilibrio o no controlan la intensidad de sus toques.
Por qué algunas personas fracasan al dominar el balón
Es importante mantener equilibrio mientras dominas el balón. En medio de los toques, es arriesgado pero útil tratar de equilibrarte de tal manera que puedas mantener el control del balón.
Una de las causas más habituales del fracaso es golpear el balón con demasiada fuerza. Las patadas más pequeñas son más fáciles de controlar y mejor para aprender a alternar los pies.
Mover tu pierna demasiado alto mientras que golpeas el balón, te hará perder el control del mismo.
También es más difícil practicar cuando el balón rebota de manera imprevisible. Al dejar salir un poco de aire del balón de fútbol, reducirás la intensidad de su rebote.
Es más fácil dominar el balón en una superficie plana que en una superficie angular.
Errores frecuentes al comenzar
- Usar únicamente el pie dominante durante demasiado tiempo.
- Patear el balón demasiado alto o con excesiva fuerza.
- Inclinarse o agacharse para atraparlo.
- Mover la pierna demasiado alto al golpear.
- Perder el equilibrio entre un toque y otro.
- Intentar dominar el balón en una superficie angular.
- Recoger el balón con las manos cada vez que cae.
Evita dominar el balón usando tu pie dominante durante mucho tiempo.
Cada vez que el balón caiga, no lo recojas con tus manos.
Primer ejercicio: controlar el rebote
Suéltalo y deja que rebote.
A medida que el balón empieza a descender después de este rebote, patéalo de nuevo hacia arriba.
Trata de patearlo con tu pie dominante lo suficientemente fuerte como para que llegue a la altura de tu pecho.
Cuando lo hagas, trata de patear el balón con tus cordones y tu pie ligeramente inclinado hacia arriba.
Asegúrate de patear el balón con los cordones de tus zapatillas.
Asegúrate de que tus cordones no estén atados con un nudo doble.
Mantén tu tobillo rígido para que esté inclinado y fuerte. Hacerlo te ayudará a tener un mejor control sobre el balón.
Practica hasta que puedas atrapar fácil y constantemente el balón en frente de tu estómago; no debes inclinarte o agacharte para atraparlo.
Una vez que hayas dominado esto, hazlo con el otro pie.
Ten en cuenta que dominar el balón con tu pie no dominante será más difícil.
Cómo alternar los pies sin perder el control
En vez de agarrar el balón cada vez que patees, patéalo hacia arriba y a medida que cae, patéalo de nuevo en lugar de dejar que rebote en el suelo.
Trata de mantener el balón bajo control.
Concéntrate en dominarlo con un pie hasta que te sientas cómodo y luego cambia con el otro.
Patéalo con tu pie derecho y trata de controlar la patada (trata de patear el balón recto hacia arriba).
De nuevo, trata de controlar tu patada y mantenerla ligera de tal manera que el balón solo llegue hasta tu cintura.
Acomódate de nuevo si te moviste de tu lugar y luego suelta el balón otra vez.
Cuando hayas pateado el balón con ambos pies dos veces, atrápalo.
Luego, trata de patearlo tres veces con ambos pies, luego cuatro, etc.
| Etapa | Objetivo |
|---|---|
| Primer control | Atrapar el balón en frente de tu estómago |
| Pie dominante | Controlar la patada y mantenerla ligera |
| Alternancia inicial | Patear el balón con ambos pies dos veces |
| Progresión | Intentar tres veces con ambos pies, luego cuatro |
Control del contacto con el balón
Coloca tu pie dominante en la parte superior del balón y muévelo por debajo del balón lo suficientemente fuerte como para crear un efecto de retroceso en él.
Luego, coloca tus dedos debajo del balón y deja que ruede hasta tu pie.
Alterna tus pies y continúa dominando el balón como aprendiste a hacerlo en la sección anterior.
Las patadas más pequeñas son más fáciles de controlar y mejor para aprender a alternar los pies.
Procura practicar a nivel del suelo.
Progresar de los pies a los muslos
Trata de dominar el balón solamente con tus muslos después de haberlo hecho con tus pies.
Dominar el balón con tus muslos es una manera de añadir versatilidad a tus habilidades de dominio.
Empieza haciendo rebotar el balón en tu muslo y atrapándolo.
Repite este proceso hasta que seas capaz de controlar la dirección del balón y su altura.
Patea el balón hacia arriba con tu pie derecho, hazlo rebotar con tu muslo derecho, patéalo con tu pie izquierdo y hazlo rebotar con tu muslo izquierdo.

Dominar el balón con la cabeza
Tira o patea el balón por encima de tu cabeza y luego hazlo rebotar con tu frente.
Inclina tu cabeza hacia arriba de tal manera que el balón golpee la parte superior de tu frente.
Mantén tu cuello relajado y dobla tus rodillas.
Puedes usar la parte superior de tu cabeza para dominar el balón, pero tendrás menos control de él.
Además, puedes lastimarte si lo haces de esta manera.
Utilizar los hombros para dirigir el balón
Si bien es difícil dominar un balón con tus hombros porque no son planos, puedes usarlos para dirigir el balón hacia donde quieras que vaya.
Cuando golpees el balón con tu hombro, muévelo hacia arriba y en la dirección en la que te gustaría que vaya.
Por ejemplo, puedes patear el balón hacia arriba con tu pie derecho y luego golpearlo con tu hombro derecho.
Asegúrate de usar únicamente tus hombros y no la parte superior de tu brazo.
Metas para evitar el abandono
Ten una meta en la cual enfocarte, empieza con 10 y luego prosigue con 20.
Tener una meta que alcanzar hará que la experiencia sea mucho más divertida y gratificante.
No olvides practicar.
La constancia permite identificar los errores, corregir la fuerza de cada toque y mejorar gradualmente el equilibrio.
Cuando el fracaso ocurre frente al público
“Las mejores soluciones nacen de la adversidad”. Ese es el lema de Juan Roberto Aguiló, un freestyler chileno que saca aplausos en redes sociales con sus trucos más creativos.
‘Juanro’, como lo apodan, nació sin brazos hace 35 años.
Por ello, el desarrollo de los pies se transformó en algo fundamental para su vida: con ellos dibuja o escribe en el teclado del computador, por ejemplo.
El 2002 se inspiró con un video de Ronaldinho y hoy está transformado en uno de los grandes referentes de su disciplina: llegó a dominar la pelota más de 3 mil veces seguidas.
“Partí dominando el balón a los siete años. Con Youtube era fácil copiar otros videos y adaptar. Pero a los 16 años empecé a crear trucos, y tiempo después me llegaron imágenes de un freestyler de Marruecos: Soufiane Touzani. Hacía trucos increíbles, y creo que ese video rompió esquemas”, recuerda Aguiló en AS.
Ese fue el gran impulso para continuar su desarrollo: “A los 20 años sentí que ser diferente estaba bien. Que era una gran oportunidad”, comentó hace un tiempo en TEDx.
La primera competencia de ‘Juanro’ Aguiló fue en el Club Hípico ante 400 personas: “Se me olvidó todo. Fue un fracaso”, cuenta entre risas.
¿Por qué? “No tenía tan desarrollado mi autoestima, a tan grado que me ponía nervioso con gente que no conocía. Como cuando iba a la playa, o cuando iba a comprar los regalos de navidad.
Eso, sumado a que el freestyle es un deporte de motricidad fina, hace que no exista margen de error.
Acá es como los 100 metros planos: si partes mal, estás fuera.
Si se te cae la pelota dos o tres veces, sonaste”.
Aprende a hacer TOQUES / DOMINAR el BALÓN - Freestyle Football (Tutorial)
La diferencia entre fallar en fútbol y fallar en freestyle
Aguiló jugó en ligas amateur de fútbol por muchos años.
Para él, el freestyle tiene una dificultad superior a lo primero: “Si en el fútbol te mandas un condoro y vas 2-0 abajo, puedes tener un delantero bueno que te hace tres goles, y lo ganan 3-2.
En el freestyle, las batallas duran solo tres minutos, donde debes mostrar tus trucos”.
El 2012 fue semifinalista nacional y un año después se transformó en el campeón.
Luego viajó a Japón para representar a Chile.
“No fui para volverme loco con pasar de fase, lo tomé como una experiencia. Fue un gusto propio.
De chico veía los Supercampeones, entonces era un sueño hecho realidad.
Pero lo más importante es que logramos trascender.
Pasé de ser un gallo que dominaba la pelota fuera de la casa y que no conocía nadie, a ayudar a posicionar a Chile en el extranjero.
La gente sabe de la Selección de fútbol por Alexis o Vidal, pero… ¿cuántos sabían quiénes dominaban la pelota en Chile?
Logramos que el país fuera reconocido”.
El dominio del balón como herramienta de confianza
“Representa vencer el miedo.
Me ayudó a pararme en un escenario, salir a la calle y tener mejor autoestima.
Reconocí mis limitaciones, también.
No tengo brazo, pero puedo hacer cosas con los pies.
Salía a la calle con la pelota, y la gente ya no preguntaba qué me pasó.
Me preguntaban cómo hacía los trucos.
Es una herramienta para inspirar al resto a que se superen.
Uno a veces tiene logros chicos que guarda para uno, como ganar algo en el casino.
Pero pocas veces tenemos instancias para motivar a la gente.
¿Cuántas veces recibimos aplausos?
Ni en la pega te aplauden.
Si haces el trabajo bien, te dicen ‘buena’.
Pero recibir un aplauso es algo gratificante”.
El récord de Juan Roberto Aguiló
“¿Cuántas veces puede dominar?”
A los 17 años dominaba 3.102.
Ese fue mi récord, pero después no lo intente más porque con los trucos se requieren otras cosas.
El récord muestra que dominar miles de veces no depende únicamente de la fuerza o del talento inicial, sino también de la práctica y de la capacidad para aprender de los fallos.