La Organización Panamericana de la Salud (OPS) coordina en la Región de las Américas la iniciativa HEARTS en las Américas, que ofrece cooperación técnica a los países para prevenir y controlar las enfermedades cardiovasculares (ECV), fortalecer la atención primaria de salud y mejorar el control de la hipertensión y del riesgo cardio-reno-metabólico.
Las ECV, fundamentalmente la cardiopatía isquémica y el accidente cerebrovascular, siguen siendo la principal causa de mortalidad y carga de enfermedad y discapacidad en la Región de las Américas. La respuesta requiere prevención de los factores de riesgo, detección temprana, tratamiento oportuno, acceso a medicamentos y tecnologías esenciales, y servicios de salud integrados dentro de la cobertura universal.
La carga de las enfermedades cardiovasculares en las Américas
Las enfermedades cardiovasculares (ECV), fundamentalmente la cardiopatía isquémica y el accidente cerebrovascular son una de las causas principales de mortalidad y discapacidad en población de la Región de las Américas. La visualización interactiva presenta el nivel y las tendencias de la mortalidad y la carga de las enfermedades cardiovasculares en su conjunto y de 8 categorías de ECV por edad, sexo y área geográfica (país, subregión y región) en la Región de las Américas desde el 2000 al 2019.
Las enfermedades cardiovasculares (ECV) siguen siendo la causa principal de mortalidad y carga de enfermedad y discapacidad en la Región de las Américas. En 2019, 2.0 millones de personas murieron a causa de las enfermedades cardiovasculares.
La tasa estandarizada por edad de mortalidad por ECV disminuyó de 203.3 defunciones (95% II: 176,0 a 227,1) por 100 000 habitantes en el 2000 a 137,2 defunciones (95% II: 110,3 a 165,5) por 100 000 habitantes en el 2019.
Las tasas de mortalidad por enfermedades cardiovasculares estandarizadas por edad varían sustancialmente entre países, desde 428,7 muertes por 100.000 habitantes en Haití a 73,5 muertes por 100.000 habitantes en Perú. Los países con el nivel más alto de tasas de mortalidad por ECV estandarizadas por edad son: Haití, Guyana, Surinam, República Dominincana, Honduras, Granada y Bahamas.
| Indicador | Dato |
|---|---|
| Muertes por ECV en 2019 | 2.0 millones de personas |
| Tasa estandarizada por edad en 2000 | 203.3 defunciones por 100 000 habitantes |
| Tasa estandarizada por edad en 2019 | 137,2 defunciones por 100 000 habitantes |
| Tasa más alta entre países | 428,7 muertes por 100.000 habitantes en Haití |
| Tasa más baja entre países | 73,5 muertes por 100.000 habitantes en Perú |
La carga de las ECV continúa aumentando durante décadas en casi todos los países fuera de los países de ingresos altos y, de manera alarmante, la tasa de ECV estandarizada por edad ha comenzado a aumentar en algunos lugares donde anteriormente estaba disminuyendo en los países de ingresos altos.

Principales enfermedades cardiovasculares
Las enfermedades cardiovasculares son un grupo de trastornos del corazón y los vasos sanguíneos, entre los que se incluyen: la cardiopatía coronaria: una enfermedad de los vasos sanguíneos que irrigan el músculo cardiaco; las enfermedades cerebrovasculares: unas enfermedades de los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro; la arteriopatía periférica: una enfermedad de los vasos sanguíneos que irrigan los brazos y las piernas; la cardiopatía reumática: lesiones del músculo cardiaco y de las válvulas cardíacas debidas a la fiebre reumática y causadas por unas bacterias denominadas estreptococos; las cardiopatías congénitas: defectos congénitos que afectan el desarrollo y el funcionamiento normales del corazón debidos a malformaciones de la estructura cardíaca presentes desde el nacimiento; y las trombosis venosas profundas y las embolias pulmonares: coágulos de sangre en las venas de las piernas, que pueden desprenderse y alojarse en el corazón y los pulmones.
La enfermedad isquémica del corazón, en general, se refiere a las condiciones que implican el estrechamiento o bloqueo de los vasos sanguíneos, causadas por daño al corazón o a los vasos sanguíneos por aterosclerosis. Una acumulación de placa grasosa que se espesa y endurece en las paredes arteriales, que puede inhibir el flujo de sangre por las arterias a órganos y tejidos y puede conducir a un ataque al corazón, dolor de pecho (angina) o derrame cerebral.
Los infartos de miocardio y los accidentes cerebrovasculares suelen ser episodios agudos debidos principalmente a una obstrucción que impide que la sangre fluya hacia el corazón o el cerebro. La causa más frecuente de esto es la acumulación de depósitos de grasa en las paredes internas de los vasos sanguíneos que irrigan el corazón o el cerebro.
Los accidentes cerebrovasculares pueden deberse a hemorragias de los vasos cerebrales o a coágulos de sangre. Otras condiciones del corazón, como las que afectan a los músculos, las válvulas o el ritmo, también se consideran formas de enfermedades del corazón.
Contribución de las enfermedades cardiovasculares a la mortalidad
La cardiopatía isquémica y el accidente cerebrovascular son las dos principales causas de mortalidad y discapacidad por ECV. La contribución de ECV específicas a la mortalidad total por ECV incluye 73,6 muertes por 100.000 habitantes por cardiopatía isquémica y 32.3 por accidente cerebrovascular.
| Categoría de ECV | Muertes por 100.000 habitantes |
|---|---|
| Cardiopatía isquémica | 73,6 |
| Accidente cerebrovascular | 32.3 |
| Otras enfermedades circulatorias | 14,8 |
| Enfermedad cardíaca hipertensiva | 10.6 |
| Miocardiopatía, miocarditis, endocarditis | 5.1 |
| Cardiopatía reumática | 0.7 |
Cada año mueren más personas por enfermedades cardiovasculares (ECV) que por cualquier otra causa. Más de tres cuartas partes de las muertes relacionadas con cardiopatías y accidentes cerebrovasculares ocurren en países de ingresos medianos y bajos.
Años de vida ajustados por discapacidad
En 2019, las ECV causaron 40.8 millones de años de vida ajustados por discapacidad (AVAD), 36.4 millones de años de vida perdidos por muerte prematura (YLLs), (89% del total de AVAD por ECV), y 4.5 millones de años vividos con discapacidad (AVD).
El número de años de vida vividos con discapacidad casi se duplica en las dos últimas décadas. El aumento de las muertes totales por ECV y los AVD pueden estar influenciados por el crecimiento y el envejecimiento de la población.
La carga de enfermedad permite valorar tanto las muertes prematuras como el tiempo vivido con discapacidad. Medir cuántas personas mueren y las causas que condujeron a la muerte, y cuanto las enfermedades y lesiones afectan a la salud de las personas es una función clave para evaluar la efectividad del sistema de salud de un país, y brindar información para apoyar las políticas y la planificación de la salud pública.
Factores de riesgo cardiovascular
Los factores de riesgo conductuales más importantes de la enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular son la dieta poco saludable, la inactividad física, consumo de tabaco, y el uso nocivo del alcohol. Entre los factores de riesgo ambientales, cabe destacar la contaminación atmosférica.
El riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular (ECV) aumenta con una alimentación poco saludable, caracterizada por un bajo consumo de frutas y verduras y un consumo elevado de sal, azúcares y grasas. Una alimentación poco saludable contribuye a la obesidad y el sobrepeso, los cuales a su vez son factores de riesgo para las ECV.
Las personas que no hacen actividad física suficiente tienen entre un 20% y un 30% más de probabilidades de morir prematuramente que aquellas que hacen actividad física suficiente. Por tanto, la inactividad física es un factor de riesgo clave para la aparición de las ECV, del cáncer y de la diabetes.
Se estima que la exposición a productos derivados del tabaco es responsable del 10% de todas las muertes ocasionadas por ECV. Se ha demostrado que dejar de consumir tabaco, reducir la sal/sodio en la dieta, comer más frutas y verduras, realizar actividad física regular y evitar el consumo nocivo de alcohol reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Los efectos de los factores de riesgo conductuales pueden manifestarse en las personas como presión arterial elevada, glucosa en sangre elevada, lípidos en sangre elevados, el sobrepeso y la obesidad. Estos "factores de riesgo intermedios" se pueden medir en los centros de atención primaria e indican un mayor riesgo de ataque cardíaco, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca y otras complicaciones.
Además, hay otros factores de tipo fisiológico, como la hipertensión, la hipercolesterolemia y la hiperglucemia, que están relacionados con determinantes y factores sociales subyacentes, como el envejecimiento, el nivel de ingresos y la urbanización.
Determinantes sociales y ambientales
Los determinantes subyacentes de las ECV son un reflejo de las principales fuerzas que impulsan el cambio social, económico y cultural: la globalización, la urbanización y el envejecimiento de la población. Otros determinantes de las ECV incluyen la pobreza, el estrés y los factores hereditarios.
Las políticas públicas de salud que crean entornos propicios para hacer que las opciones saludables sean asequibles y disponibles, son esenciales para motivar a las personas a adoptar y mantener comportamientos saludables.
Las políticas de salud que crean entornos propicios para que las opciones saludables sean asequibles y estén disponibles, así como para mejorar la calidad del aire y reducir la contaminación, son esenciales para animar a las personas a que adopten y mantengan unos comportamientos saludables.
Más de tres cuartas partes de las muertes ocasionadas por las enfermedades cardiovasculares se dan en países de ingreso bajo y mediano. Aproximadamente el 80 % de las defunciones en todo el mundo debidas a enfermedades cardiovasculares se concentran en los países de ingreso bajo y mediano.
Los habitantes de estos países no suelen beneficiarse de programas de atención primaria de salud para la detección precoz y el tratamiento temprano de las personas con factores de riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular. Los habitantes de los países de ingreso bajo y mediano aquejados de enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades no transmisibles tienen un menor acceso a servicios de atención de la salud eficaces y equitativos que respondan a sus necesidades.
En consecuencia, en el caso de muchos habitantes de estos países, la detección suele llegar en una etapa tardía en el curso de la enfermedad y las personas mueren a una edad más temprana a causa de enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades no transmisibles, a menudo en sus años más productivos.
Las personas más pobres de los países de ingreso bajo y mediano son las más afectadas. A nivel de los hogares, empieza a haber pruebas de que las enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades no transmisibles contribuyen a la pobreza debido a los gastos catastróficos en atención de salud y a los elevados gastos directos en atención de salud en que se incurre.
Signos y síntomas de alarma
Infarto de miocardio
La enfermedad subyacente de los vasos sanguíneos no suele presentar síntomas, y su primera manifestación puede ser un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular. Los síntomas de un infarto de miocardio incluyen: dolor o molestias en el centro del pecho; y/o dolor o molestias en los brazos, el hombro izquierdo, los codos, la mandíbula o la espalda.
Además, la persona puede experimentar dificultades para respirar o disnea, náuseas o vómitos, sensación de mareo o desmayo, sudores fríos y palidez. Las mujeres son más propensas que los hombres a tener dificultades para respirar, náuseas, vómitos y dolor de espalda o mandíbula.
Accidente cerebrovascular
El síntoma más habitual de un accidente cerebrovascular es una debilidad repentina en la cara, el brazo o la pierna, a menudo en un lado del cuerpo. Otros síntomas incluyen la aparición súbita de: entumecimiento en la cara, el brazo o la pierna, especialmente en un lado del cuerpo; confusión, dificultad para hablar o comprender lo que se dice; problemas visuales en uno o ambos ojos; dificultad para caminar, mareos y/o pérdida del equilibrio o la coordinación; dolor de cabeza intenso de causa desconocida; y/o desmayos o pérdida del conocimiento.
Las personas que experimenten estos síntomas deben buscar atención médica de inmediato.
Cardiopatía reumática
La cardiopatía reumática está causada por la lesión de las válvulas cardiacas y el miocardio derivada de la inflamación y la deformación cicatrizal ocasionadas por la fiebre reumática. Esta fiebre se debe a una respuesta anormal del organismo a una infección con bacterias estreptocócicas, que suele manifestarse en forma de dolor de garganta o amigdalitis en los niños.
La fiebre reumática afecta principalmente a los niños de los países en desarrollo, especialmente ahí donde la pobreza está generalizada. En todo el mundo, alrededor del 2 % de las defunciones por enfermedades cardiovasculares están relacionadas con cardiopatías reumáticas.
Los síntomas de la cardiopatía reumática incluyen dificultad para respirar, fatiga, latidos cardiacos irregulares, dolor torácico y desmayos. Los síntomas de la fiebre reumática incluyen fiebre, dolor y tumefacción articulares, náuseas, cólicos abdominales y vómitos.
Prevención cardiovascular
La mayoría de las enfermedades cardiovasculares se pueden prevenir si se tratan los factores de riesgo conductuales y ambientales, como el consumo de tabaco, una alimentación poco saludable (en particular, el exceso de sal, azúcar y grasas) y la obesidad, la inactividad física, el consumo nocivo de alcohol y la contaminación atmosférica.
Está demostrado que el abandono del tabaco, la reducción de la sal en la dieta, el consumo de frutas y verduras en mayor cantidad, la actividad física periódica y evitar el consumo nocivo de alcohol reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Para prevenir las defunciones prematuras es preciso conocer cuáles son las personas que corren más riesgo cardiovascular y velar por que reciban el tratamiento adecuado. Es importante detectar las enfermedades cardiovasculares lo antes posible para poder iniciar el tratamiento con acompañamiento y medicamentos.
Además, el tratamiento farmacológico de la hipertensión, la diabetes y los niveles elevados de lípidos en sangre son necesarios para reducir el riesgo cardiovascular y prevenir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares entre las personas con dichas afecciones.
Intervenciones sanitarias para reducir la carga de ECV
La clave para la reducción de las enfermedades cardiovasculares radica en la inclusión de intervenciones de manejo de las enfermedades cardiovasculares en los paquetes de cobertura universal de salud, aunque en un gran número de países los sistemas de salud requieren una inversión significativa y una reorientación que permita manejar eficazmente las ECV.
La evidencia de 16 países que participan en la Iniciativa HEARTS en las Américas ha demostrado que los programas de hipertensión se pueden implementar de manera eficiente y rentable en el nivel de atención primaria, lo que finalmente dará como resultado una reducción de la enfermedad coronaria y lois accidentes cerebrovasculares.
De la evidencia obtenida de 18 países se desprende que es posible implementar programas para combatir la hipertensión de manera eficiente y rentable en el nivel de atención primaria, lo que, en última instancia, comportará una reducción de las cardiopatías coronarias y los accidentes cerebrovasculares.
Los pacientes con enfermedades cardiovasculares deben tener acceso a los servicios de salud de calidad, tecnología, y tratamientos adecuados. Los pacientes con enfermedades cardiovasculares deben tener acceso a la tecnología y a una medicación adecuadas.
Los medicamentos básicos que deberían estar disponibles son los siguientes: aspirina, bloqueadores beta, inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, y estatinas. Los fármacos básicos que deben estar disponibles incluyen: ácido acetilsalicílico; betabloqueantes; antagonistas del calcio; inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina; diuréticos, y estatinas.
Un evento agudo, tal como un ataque cardíaco o un derrame cerebral, debe tratarse con prontitud. Un episodio agudo, como un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular, debe tratarse de inmediato.
A veces, se requieren intervenciones quirúrgicas para tratar las enfermedades cardiovasculares. Estas intervenciones incluyen: bypass de arteria coronaria, angioplastia con balón (en la que se inserta un pequeño dispositivo similar a un globo a través de una arteria para abrir la obstrucción), reparación y reemplazo de válvulas, trasplante de corazón, y operaciones de corazón artificial.
El tratamiento de algunas enfermedades cardiovasculares hace necesario el uso de dispositivos médicos, como marcapasos, válvulas protésicas y parches para cerrar orificios entre las cavidades del corazón.
La respuesta de la OPS y la iniciativa HEARTS
La Organización Panamericana de la Salud, a través de la iniciativa HEARTS en las Américas, está brindando cooperación técnica a países de la región para reducir la carga de las ECV.
HEARTS es una iniciativa liderada por la Organización Mundial de la Salud donde participan diversos actores globales: entre ellos los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) y Resolve to Save Lives, entre otros.
El Departamento de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) lidera la implementación de HEARTS en la Región de las Américas, asegurando que las acciones de implementación estén alineadas con las prioridades estratégicas de la Región, especialmente con la Resolución de la cobertura universal de salud, el fortalecimiento de los sistemas de salud basados en la atención primaria y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, específicamente aquellos relacionados con la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles (ENT).
HEARTS en la Américas es una iniciativa de los países, liderado por los Ministerios de Salud con participación de los actores locales y acompañado técnicamente por la OPS. La Iniciativa busca integrarse de manera transparente y progresivamente a los servicios de salud ya existentes para promover la adopción de las mejores prácticas mundiales en la prevención y el control de las enfermedades cardiovasculares (ECV) y mejorar desempeño de los servicios a través del mejor control de la hipertensión y el manejo integrado del riesgo cardio-reno-metabólico con énfasis en la atención primaria de salud.
En nuestra Región, el departamento de enfermedades no transmisibles y salud mental de la OPS coordina HEARTS en las Américas, la cual disemina las mejores prácticas para la prevención y el manejo de las enfermedades cardiovasculares para impactar positivamente sobre la carga atribuible a estas enfermedades y avanzar hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030.
HEARTS en la Américas es una iniciativa de los países, liderado por los Ministerios de Salud con participación de los actores locales y acompañado técnicamente por la OPS, que busca integrarse armónica y progresivamente a los servicios de salud ya existentes para promover la adopción de las mejores prácticas mundiales en la prevención y el control de las enfermedades cardiovasculares (ECV) y, modificar el desempeño de los servicios a través del mejor control de la hipertensión y la promoción de la prevención secundaria con énfasis en la atención primaria de salud.
Alcance regional y objetivos de HEARTS
Actualmente, 34 países de la región están comprometidos con HEARTS, con más de 10,950 centros de salud implementando la iniciativa. En conjunto, estos centros atienden a aproximadamente 50 millones de adultos.
Para el 2027, HEARTS será el modelo institucionalizado de manejo del riesgo cardiovascular, con especial énfasis en el control de la hipertensión arterial y la prevención secundaria en la atención primaria de salud en las Américas.
Para 2027, el modelo HEARTS será el estándar para la gestión del riesgo cardiovascular, incluyendo la hipertensión, la diabetes y la dislipidemia, en la atención primaria de salud en toda la región de las Américas.
Centrarse en la implementación de las políticas e intervenciones costo-efectivas existentes es fundamental para que la Región de las Américas cumpla las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y logre una reducción del 33% en la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles.

Aplicaciones y herramientas para el riesgo cardiovascular
La aplicación está diseñada para ayudar a los trabajadores de la salud a estimar en forma rápida el riesgo cardiovascular de sus pacientes y a dialogar con ellos sobre las acciones necesarias para modificarlo. Asimismo, intenta ayudar a personas inquietas por su salud, facilitando que puedan estimar la necesidad de una consulta médica cuando su riesgo no es bajo.
La aplicación, llamada Calculadora de Riesgo Cardiovascular, fue diseñada tomando en cuenta el formulario de la OMS para estimar el riesgo cardiovascular en muchos países de América Latina y el Caribe. Permite al usuario calcular la probabilidad de padecer una enfermedad cardiovascular relevante, como un infarto al miocardio o un accidente cardiovascular, en los próximos diez años.
Las recomendaciones de tratamientos están orientadas a los profesionales de la salud y en ningún caso constituyen una guía para la automedicación, que puede resultar riesgosa. Esta aplicación es una herramienta complementaria y bajo ningún concepto pretende reemplazar a la consulta médica o al juicio clínico.
La aplicación puede ser utilizada para apoyar la evaluación clínica, pero la valoración del riesgo y las decisiones terapéuticas deben integrarse con la consulta médica y el juicio clínico.
Respuesta institucional de la OMS y relación con la OPS
La OMS trabaja para impulsar y apoyar la implementación de medidas eficaces de prevención, tratamiento y control de las enfermedades cardiovasculares y sus factores de riesgo asociados, en particular en los países de ingreso bajo y mediano.
Con ese fin, la OMS elabora directrices basadas en la evidencia e instrumentos para la prevención y el tratamiento de las enfermedades no transmisibles más importantes, entre ellas las enfermedades cardiovasculares; formula normas y criterios para la evaluación del riesgo cardiovascular, el diagnóstico de la hipertensión y los cuidados relacionados con las enfermedades cardiovasculares; crea conciencia acerca de la creciente carga mundial de las enfermedades cardiovasculares; y efectúa una labor de vigilancia a escala mundial en relación con las enfermedades cardiovasculares y sus principales factores de riesgo.
En 2016, con el objetivo de seguir ampliando las actuaciones, la OMS puso en marcha la iniciativa mundial HEARTS, que tiene como objetivo prestar apoyo a los países para que fortalezcan la prevención y el control de las enfermedades cardiovasculares a través de la atención primaria de salud, en particular en los países de ingreso bajo y mediano.
La OMS ayuda a los Estados Miembros a prevenir y tratar las enfermedades cardiovasculares, y también a hacer un seguimiento de ellas, mediante estrategias mundiales orientadas a reducir la incidencia, la morbilidad y la mortalidad de esas enfermedades.
Algunas de estas estrategias son reducir los factores de riesgo, elaborar protocolos de atención, reforzar la capacidad del sistema de salud para atender a los pacientes y vigilar las características y tendencias epidemiológicas con el fin de influir en las medidas nacionales y mundiales.
Metodología de los datos cardiovasculares de la OPS
Las medidas de mortalidad y carga de la enfermedad por causa, edad, sexo y ubicación (países, la región de las Américas y subregiones) se calcularon con base en estimaciones del número absoluto de muertes, años de vida ajustados por discapacidad (AVAD ), los años vividos con discapacidad (AVD) y los años de vida perdidos (AVP) debido a muerte prematura de las World Health Organization (WHO) Global Health Estimates 2019 (GHE).
Estos datos representan las estimaciones mejores y más actualizadas de la OMS que se han calculado utilizando categorías, definiciones y métodos estándar para garantizar la comparabilidad entre países, y pueden no ser iguales a las estimaciones nacionales oficiales.
Las fuentes de datos y los métodos para estimar las causas de muerte y la carga de enfermedades se describen en los siguientes documentos Métodos y fuentes de datos de OMS para causas de defunción de nivel de país 2000-2019. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2020. [PDF file, 2.6Mb]
Métodos y fuentes de datos para las estimaciones mundiales de carga de la enfermedad, 2000-2019. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2020. OPS. Notas Metodológicas, Portal de Datos de NMH. Organización Panamericana de la Salud.
Indicadores utilizados
Las medidas incluyen muertes, años de vida ajustados por discapacidad (AVAD), años vividos con discapacidad (AVD) y años de vida perdidos (AVP) debido a muerte prematura.
Para medidas de mortalidad: muertes por 100.000 habitantes. Para medidas de carga de enfermedad o brechas en salud: años por 100.000 habitantes.
La tasa de mortalidad por enfermedades cardiovasculares es el número de muertes por enfermedades cardiovasculares en un año, dividido por la población y multiplicado por 100 000.
La tasa de AVAD es el número de AVAD debidos a enfermedades cardiovasculares en un año, dividido por la población y multiplicado por 100 000. La tasa de AVD es el número de AVD debidos a enfermedades cardiovasculares en un año, dividido por la población y multiplicado por 100 000.
La tasa de AVP es el número de AVP por enfermedades cardiovasculares en un año, dividido por la población y multiplicado por 100 000.
Edad, sexo y ubicación geográfica
Los datos se desagregan por edad, sexo, unidad geográfica (región, subregión, país), y año.
“Todas las edades” indica que la tasa de mortalidad se calculó agregando las muertes de cada grupo de edad, y la tasa es bruta (sin eliminar el efecto de la distribución por edad entre grupos de población o geografías).
“Estandarizada por edad” indica que la tasa de mortalidad se refiere a todas las edades, pero ha sido estandarizada por edad mediante el método directo utilizando la población estándar mundial.
Agregados regionales y fuentes
El método de estimación de los agregados regionales y subregionales fue calculado mediante la agregación de los valores de los países (tanto el numerador como la población) utilizando como denominador las estimaciones de población de Prospectos de la Población Mundial, Revisión 2019, División de Población de las Naciones Unidas.
Las fuentes de datos preferida son los Sistemas de Registro Civil y Estadísticas Vitales (CRVS) con cobertura completa y certificación médica de la causa de muerte, registros administrativos de salud, y estudios poblacionales.
Clasificación de los países
En el mapa y el gráfico de barras horizontales, los datos se presentan en cinco clases creadas utilizando el método de clasificación por cuantiles. Cada clase contiene el 20% del total de países, lo que es fácil de interpretar.
Los intervalos de quintiles están etiquetados secuencialmente desde el Quintil 1 (o quintil inferior), que incluye el quinto más bajo (0 a 20%) de los valores de los países, al Quintil 5 (o quintil superior), que incluye el quinto superior (80% a 100%) de los valores de los países.
Metas internacionales para la prevención y el control
En 2013, los Estados Miembros de la OMS acordaron unos mecanismos mundiales para reducir la carga evitable de las enfermedades no transmisibles, en particular un «Plan de Acción Mundial para la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles 2013-2020».
Este Plan tiene como objetivo reducir en un 25 % el número de muertes prematuras por enfermedades no transmisibles para 2025 a través de nueve metas mundiales de aplicación voluntaria. Dos de estas metas se centran directamente en la prevención y el control de las enfermedades cardiovasculares.
- Meta 6: Reducir la prevalencia a escala mundial de la hipertensión arterial en un 25 % entre 2010 y 2025.
- Meta 8: Al menos el 50 % de las personas que reúnen los requisitos deberían recibir farmacoterapia y asesoramiento (incluido el control de la glucemia) para prevenir los ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares para 2025.
- Meta 9: Debería alcanzarse un 80% en lo que respecta a la disponibilidad de tecnologías básicas y de medicamentos esenciales asequibles, incluidos los genéricos, necesarios para tratar las principales enfermedades no transmisibles, en centros tanto públicos como privados.
Para lograr estas metas, será necesaria una cuantiosa inversión en los sistemas de salud y fortalecerlos. Actualmente, la OMS también está trabajando para aumentar las orientaciones normativas disponibles para el manejo del síndrome coronario agudo y del accidente cerebrovascular.
28/09/21. Estrategia HEARTS: Control de la Hipertensión Arterial
Referencias institucionales
- OPS. La carga de las enfermedades cardiovasculares en la Región de las Américas, 2000-2019. Portal de Datos de NMH. Organización Panamericana de la Salud; 2021.
- OMS. Métodos y fuentes de datos de la OMS para las causas de muerte a nivel de país 2000-2019. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2020.
- OMS. Métodos y fuentes de datos de la OMS para las estimaciones de la carga mundial de morbilidad, 2000-2019. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2020.
- OPS. Notas Metodológicas, Portal de Datos de NMH. Organización Panamericana de la Salud; 2021.
- OMS. Tema de enfermedades cardiovasculares. Organización Mundial de la Salud.
- OMS. Ficha informativa: Enfermedades cardiovasculares. Organización Mundial de la Salud.
- HEARTS en las Américas. Organización Panamericana de la Salud.
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