La osteotomía de rodilla es una cirugía de preservación articular que corrige el eje de la pierna mediante un corte controlado en la tibia o el fémur, trasladando parte de la carga desde el compartimento más desgastado hacia el compartimento menos afectado.
Su objetivo principal es aliviar el dolor, mejorar la movilidad, redistribuir las fuerzas sobre la articulación y retrasar o evitar la necesidad de una prótesis, especialmente en personas jóvenes y activas con desgaste localizado y una desalineación en varo o valgo.
Qué es una operación de rodilla para alinear
La osteotomía significa literalmente “corte del hueso”. En una osteotomía de rodilla, se realiza de manera controlada una “fractura” de la tibia o el fémur y se estabiliza en su nueva posición para aliviar la presión, la carga, corregir una desviación del eje normal (desaxación) y disminuir el dolor sobre la articulación de la rodilla.
La osteotomía de rodilla para la desalineación es un procedimiento quirúrgico diseñado para corregir la alineación de la articulación de la rodilla. Este procedimiento implica cortar y remodelar los huesos que rodean la rodilla para redistribuir el peso y mejorar la función articular.
Durante el procedimiento, el cirujano realiza una incisión cerca de la rodilla y corta cuidadosamente el hueso, ya sea el fémur o la tibia. Posteriormente, se reposiciona el hueso para lograr la alineación deseada. Una vez que el hueso está en la posición correcta, se estabiliza mediante placas, tornillos u otros dispositivos de fijación.
Esta realineación ayuda a desviar el peso de la parte dañada de la rodilla, lo que permite una mejor función y reduce el dolor.
Por qué es necesario alinear la rodilla
La rodilla está sostenida por el fémur por arriba y por la tibia por abajo. Cuando estos huesos no están bien alineados, tu peso se distribuye de forma desigual sobre la rodilla y ejerce demasiada presión en un lado.
Con el tiempo, esa distribución desigual de la carga provoca dolor, desgasta la articulación y limita el buen funcionamiento de la rodilla. Estas deformidades, sobre todo las piernas arqueadas y las rodillas valgas, pueden estar presentes desde el nacimiento, ser consecuencia de una lesión o una fractura que se ha curado mal, o deberse a una artritis precoz.
La articulación de la rodilla está formada por tres huesos: el fémur, la tibia y la rótula. La rótula se encuentra en la parte anterior de la rodilla y actúa como punto de apoyo para dar a los músculos del muslo una ventaja mecánica para enderezar la rodilla.
Estos tres huesos están cubiertos por cartílago, una superficie blanca que permite el movimiento sin fricción de hueso contra hueso. El cartílago recubre el extremo del fémur, la parte superior de la tibia y detrás de la rótula. La osteoartritis (OA) ocurre cuando el cartílago de superficie se desgasta.
Cómo la desalineación produce desgaste
La osteoartritis de la rodilla comúnmente afecta un compartimento de la articulación de la rodilla más que el otro. Si bien cualquier compartimento tibiofemoral puede desarrollar artritis, lo más común es que afecte al compartimiento medial.
A medida que el cartílago se desgasta en la parte medial de la rodilla, el espacio entre los huesos inicialmente ocupados por el cartílago comienza a estrecharse. Cuando esto sucede, puede desarrollarse una deformidad de “pierna arqueada” (deformidad en varo).
Del mismo modo, si se pierde el cartílago del compartimento lateral de la rodilla, se desarrolla una deformidad de “golpeteo de rodilla” (deformidad en valgo).
La razón de la cirugía de osteotomía es que el hueso tibial o femoral se realinea mediante corrección quirúrgica (“rotura controlada”) de modo que el peso corporal del paciente se desplaza del compartimento artrítico al cartílago más sano del compartimento no afectado.

Objetivos de la osteotomía de rodilla
La finalidad de una osteotomía no es únicamente “enderezar la pierna”, sino restablecer un equilibrio funcional que permita prolongar la vida útil de la articulación.
Los objetivos terapéuticos se pueden resumir en cuatro grandes pilares:
- La corrección del eje mecánico reduce la sobrecarga sobre el compartimento dañado, lo que disminuye de manera significativa la sintomatología dolorosa.
- Al redistribuir las cargas, el paciente recupera la capacidad de caminar, subir y bajar escaleras o realizar actividades diarias sin limitaciones.
- La osteotomía ralentiza la degeneración del cartílago en la zona afectada y protege el compartimento sano, prolongando los años de funcionalidad de la rodilla sin necesidad de implantar una prótesis.
- A diferencia de las prótesis, la osteotomía preserva los huesos y tejidos propios del paciente, lo que facilita un mayor rango de movimiento y mejores sensaciones articulares en personas jóvenes y activas.
La osteotomía de rodilla es un procedimiento efectivo y tiene tres objetivos: transferir el peso de la parte desgastada de la rodilla a un área más sana, corregir la mala alineación de la rodilla para evitar la continua progresión del desgaste y prolongar la vida útil de la articulación de su rodilla natural.
Cuándo está indicada
La osteotomía de rodilla se usa cuando un paciente tiene artrosis en etapa temprana que ha dañado solo un lado de la articulación de la rodilla.
La osteotomía de rodilla para la desalineación es especialmente beneficiosa para pacientes jóvenes y activos que aún no han desarrollado artritis grave, pero que experimentan dolor y limitaciones funcionales debido a la desalineación.
La osteotomía de rodilla suele recomendarse cuando los tratamientos conservadores, como la fisioterapia, los medicamentos o las inyecciones, no han proporcionado un alivio adecuado.
Se plantea la osteotomía cuando la deformidad te causa dolor y daños continuos, sobre todo si eres joven y activo y aún no estás listo para una prótesis de rodilla.
Perfil habitual del candidato
Como indicación ideal de la osteotomía de rodilla son pacientes con un peso adecuado, activos, varón de menos de 60 años o mujeres de menos de 55 años y con dolor en un solo lado de la rodilla.
El dolor de rodilla debe ser provocado principalmente por actividad, así como por estar de pie durante un largo período de tiempo. Los candidatos deben poder estirar casi completamente la rodilla y doblarla al menos 90 grados.
La osteotomía de rodilla generalmente se reserva para pacientes más jóvenes y activos que tienen osteoartritis y afectan solo un compartimento de la articulación de la rodilla.
Para ser un candidato para esta operación, su cirujano se asegurará de que se cumplan varios criterios, esto incluye:
- Tener ligamentos funcionales alrededor de la rodilla.
- Rango adecuado de movimiento de la articulación de la rodilla.
- Artritis mínima en otras partes de la rodilla.
Síntomas que pueden llevar a la cirugía
- Dolor persistente de rodilla, especialmente durante actividades que implican soportar peso, como caminar, subir escaleras o permanecer de pie durante períodos prolongados.
- Hinchazón y rigidez en la articulación de la rodilla.
- Una sensación de inestabilidad o de cedencia en la rodilla.
- Rango de movimiento limitado, lo que dificulta la realización de actividades diarias.
Situaciones que pueden causar desalineación
- Osteoartritis.
- Artritis postraumática.
- Deformidad en varo o valgo.
- Fracturas que se han curado con una alineación incorrecta.
- Cirugías anteriores de rodilla.
- Deformidades relacionadas con el crecimiento.
La osteoartritis es una enfermedad articular degenerativa que se produce cuando el cartílago que amortigua la articulación de la rodilla se desgasta con el tiempo, lo que provoca dolor y rigidez.
Tras una lesión de rodilla, como una fractura o un desgarro de ligamentos, algunos pacientes pueden desarrollar artritis debido a cambios en la mecánica articular. Si existe una desalineación, la osteotomía puede ayudar a restaurar la alineación y la función adecuadas.
Cuándo puede no ser la mejor opción
Suele no ser la mejor opción con desgaste avanzado de varios compartimentos, artritis inflamatoria o rigidez importante.
Los pacientes con daño extenso en la articulación de la rodilla, como osteoartritis avanzada o pérdida significativa de cartílago, podrían no beneficiarse de la osteotomía. En tales casos, el reemplazo articular podría ser una opción más adecuada.
La osteotomía de rodilla es un procedimiento quirúrgico diseñado para corregir la desalineación de la articulación de la rodilla, a menudo causada por afecciones como la osteoartritis o cambios postraumáticos. Sin embargo, no todos los pacientes son candidatos adecuados para esta cirugía.
Contraindicaciones y factores de riesgo
- Daño articular grave.
- Infección activa en la articulación de la rodilla o sus alrededores.
- Obesidad.
- Mala calidad ósea.
- Condiciones médicas no controladas.
- Potencial de rehabilitación insuficiente.
- Cirugías de rodilla previas que hayan alterado la anatomía o dejado tejido cicatricial.
- Alergias conocidas a la anestesia o a ciertos medicamentos utilizados durante el procedimiento.
Los pacientes con un índice de masa corporal (IMC) superior a 35 pueden enfrentar mayores riesgos durante y después de la cirugía.
Afecciones como la osteoporosis u otras enfermedades metabólicas de los huesos pueden debilitar la estructura ósea, dificultando que los huesos sanen adecuadamente después de la osteotomía.
Los pacientes que no pueden o no desean participar en fisioterapia postoperatoria podrían no ser candidatos ideales.
Tipos de operación para alinear la rodilla
Existen diferentes modalidades de osteotomía de rodilla, y la elección depende de la localización del desgaste, el tipo de desalineación y las características del paciente.
El objetivo común a todas ellas es modificar el eje mecánico de la pierna para redistribuir las cargas de manera más equilibrada sobre la articulación.
| Tipo | Zona de corrección | Situación habitual |
|---|---|---|
| Osteotomía tibial alta (HTO) | Tibia proximal | Genu varo con sobrecarga interna |
| Osteotomía femoral distal (DFO) | Fémur distal | Genu valgo con sobrecarga externa |
| Osteotomía de doble nivel | Fémur y tibia | Deformidad repartida entre ambos huesos |
Osteotomía tibial alta
Es la más frecuente y se utiliza principalmente en rodillas en varo, cuando el desgaste se localiza en el compartimento medial (interno).
Se realiza en la parte proximal de la tibia, justo por debajo de la rodilla, corrigiendo la desviación hacia fuera (valguizante).
La osteotomía tibial alta (HTO) corrige en la tibia proximal; habitual en el genu varo con sobrecarga interna.
Muy a menudo, se crea una cuña de apertura en el lado medial de la tibia superior para empujar el peso hacia el compartimento externo (lateral) de la rodilla.
Osteotomía femoral distal
Indicada en casos de genu valgo (“piernas en X”) con sobrecarga en el compartimento lateral de la rodilla.
La corrección se realiza en el fémur distal para desplazar la carga hacia la parte medial.
La osteotomía femoral distal (DFO) corrige en el fémur distal; habitual en el genu valgo con sobrecarga externa.
Las osteotomías del fémur se realizan utilizando la misma técnica. Por lo general, se hacen para corregir una alineación en “valgo”.
Osteotomía de doble nivel
Cuando la deformidad se reparte entre fémur y tibia, o cuando corregir en un solo hueso dejaría una interlínea demasiado inclinada, puede corregirse en ambos niveles para preservar una orientación más fisiológica.
Osteotomía tibial lateral
La osteotomía tibial lateral (OTL) se realiza en la parte exterior de la tibia y se utiliza principalmente en niños para no dañar la zona de crecimiento del hueso.
Osteotomía de la tuberosidad tibial
La osteotomía de la tuberosidad tibial (TAT) es distinta: modifica el mecanismo extensor y se usa en determinados problemas de la rótula (inestabilidad rotuliana), no para corregir el eje de la pierna.
Esta osteotomía se utiliza para la artritis o la inestabilidad de la articulación femororrotuliana.
Cómo se decide dónde corregir
La corrección se realiza donde se origina la deformidad. Sobre la telemetría se localiza el vértice de la deformidad, en el fémur, en la tibia o en ambos, y se planifica la magnitud del traslado cuidando la pendiente de la tibia, la altura de la rótula y la orientación de la interlínea articular.
No existe un número único válido para todos: el objetivo se individualiza.
El diagnóstico se basa en una exploración física y en pruebas de imagen, sobre todo radiografías. Estas muestran cómo está alineada la pierna y el tipo exacto de deformidad, lo que le indica al cirujano qué intervención la corregirá.
Hay otros problemas que pueden provocar síntomas similares, como la artritis de rodilla, las lesiones de ligamentos, los desgarros de menisco y las fracturas antiguas que se han curado mal, así que las pruebas de imagen ayudan a diferenciarlos.
Osteotomía de apertura y de cierre
Osteotomía en cuña de apertura
Consiste en realizar un corte en el hueso y abrir un espacio que se rellena con injerto óseo o material sintético, fijado con placas y tornillos.
En esta técnica, se corta la tibia superior, justo debajo de la articulación de la rodilla, en el lado medial y abre una cuña, a veces agregando un trozo de hueso del área pélvica o utilizando hueso cadavérico para mantener la cuña abierta y facilitar la curación.
Para estabilizar esto, se inserta una placa a través de la osteotomía. Esta es una técnica muy comúnmente utilizada, ya que no acorta la pierna y también reduce la complejidad de la futura cirugía de reemplazo de rodilla.
Esto tiene el efecto de cambiar su peso corporal de la parte interna de la rodilla al compartimento lateral no afectado.
Osteotomía en cuña de cierre
Se reseca un pequeño fragmento de hueso en forma de cuña, aproximando los bordes restantes para corregir el eje.
Durante este procedimiento, se extrae una cuña de hueso del exterior de la tibia, enderezando la pierna (osteotomía de cierre). Como resultado, la rodilla puede cargar el peso más uniformemente, aliviando la presión sobre el lado doloroso.
Esto implica la eliminación de una cuña de hueso generalmente justo debajo de la articulación en la parte superior de la tibia.
Para pacientes con artritis que afecta el compartimento medial (rodillas en varo), la cuña ósea se toma de la parte externa de la tibia. Una vez que se retira la cuña de hueso, los dos extremos del hueso se juntan y se sujetan con una placa de metal o grapas.
Esto también tiene el efecto de cambiar el peso de su cuerpo de la parte interna de la rodilla al compartimiento lateral no afectado.
La bisagra ósea
El corte no atraviesa completamente el hueso, de manera que queda un punto de apoyo óseo que actúa como bisagra. Esto permite abrir o cerrar el ángulo sin interrumpir totalmente la continuidad ósea.
La opción de realizar una cuña de cierre o una osteotomía con cuña de apertura queda a criterio del cirujano, y la decisión se toma en función de cuál sería la mejor opción para usted con su condición particular.
Planificación de la cirugía
La osteotomía de rodilla es una cirugía meticulosamente planificada. Aunque existen variantes, como tibial alta valguizante, femoral distal varizante, apertura o cierre, con o sin bisagra, el procedimiento comparte una secuencia lógica: planificación milimétrica del ángulo a corregir, corte óseo controlado, estabilización rígida con implantes y recuperación guiada para favorecer la consolidación y restaurar la función.
Actualmente se pueden usar técnicas de planificación quirúrgica de las osteotomías con impresión en 3D así como sistemas de navegación asistida por ordenador que mejoran la precisión de la osteotomía.
Se diseña de forma personalizada para la rodilla de cada paciente, permitiendo adecuarse al grado de corrección que precisa la articulación.
Preparación médica
Antes del procedimiento, los pacientes deben tener una consulta exhaustiva con su cirujano ortopédico. Esto incluye hablar sobre su historial médico, la medicación que toman actualmente y cualquier inquietud sobre la cirugía.
Los pacientes pueden someterse a varias pruebas para evaluar su estado general de salud y su idoneidad para la cirugía.
- Análisis de sangre para comprobar si hay anemia o infección.
- Estudios de imágenes, como radiografías o resonancias magnéticas, para evaluar la articulación de la rodilla.
- Un examen físico para evaluar la función articular y el rango de movimiento.
Los pacientes deben proporcionar una lista completa de medicamentos, incluyendo medicamentos de venta libre y suplementos. Es posible que sea necesario ajustar o suspender la dosis de ciertos medicamentos, como los anticoagulantes, antes de la cirugía.
A menudo se aconseja a los pacientes que realicen cambios en su estilo de vida antes de la cirugía. Estos pueden incluir perder peso en caso de sobrepeso, dejar de fumar, ya que puede perjudicar la curación, y realizar ejercicios de bajo impacto para fortalecer los músculos alrededor de la rodilla.
Tabaquismo y consolidación
El tabaquismo puede afectar la consolidación del hueso. Se recomienda suspenderlo antes de una osteotomía y mantener la abstinencia durante la recuperación; el consenso ESSKA lo recomienda expresamente.
Si fuma, es importante reducirlo o dejarlo. Fumar puede volver lenta su recuperación y aumentar el riesgo de desarrollar coágulos sanguíneos.
Indicaciones previas a la intervención
Los pacientes recibirán instrucciones específicas de su equipo de atención médica, que pueden incluir ayuno durante un cierto período antes de la cirugía, organizar el transporte desde y hacia el hospital y preparar un área de recuperación en casa, incluidos los suministros necesarios como bolsas de hielo, muletas y asientos cómodos.
Si tiene diabetes, enfermedad cardíaca u otra afección médica, su cirujano puede pedirle que visite al proveedor que lo trata por estas afecciones.
Coméntele a su cirujano si tiene alguna enfermedad antes de la cirugía, incluyendo COVID-19, resfriado, gripe, fiebre, brote de herpes u otra enfermedad. Si se enferma, es posible que necesite posponer la cirugía.
Cómo se realiza la operación
La cirugía consiste en cortar el hueso en la zona afectada, reajustar su posición y luego fijarlo con tornillos, placas o clavos.
La mayoría de las osteotomías para la artrosis de rodilla se realizan en la tibia para corregir una alineación arqueada de las piernas que ejerce demasiada tensión en la parte interna de la rodilla.
Durante la cirugía, el paciente puede recibir anestesia raquídea o epidural, junto con un medicamento para ayudarlo a relajarse. También puede recibir anestesia general, con la cual se quedará dormido.
El cirujano hará un corte quirúrgico de 4 a 5 pulgadas (in) o de 10 a 13 centímetros (cm) en la zona donde se realiza la osteotomía.
El cirujano puede realizar una incisión en el hueso y extraer una cuña de la espinilla o del muslo debajo del lado sano de la rodilla. Esto se denomina osteotomía en cuña de cierre.
El cirujano puede también puede hacer un corte en el hueso y abrir una cuña en el lado doloroso de la rodilla. Esto se denomina osteotomía en cuña de apertura.
Se pueden usar grapas, tornillos o placas, según el tipo de osteotomía. A esto se le llama fijación. Usted puede necesitar un injerto de hueso para rellenar la cuña.
En la mayoría de los casos, el procedimiento tardará entre 1 hora y 1 1/2 horas.
Secuencia paso a paso
- El paciente llega al hospital el día de la cirugía, se registra y puede recibir una bata de hospital.
- Una enfermera toma los signos vitales y puede colocar una vía intravenosa para medicamentos y líquidos.
- El anestesiólogo analiza las opciones de anestesia, que pueden incluir anestesia general o anestesia regional.
- El cirujano realiza una incisión en el lateral de la rodilla para acceder al hueso.
- El hueso se corta cuidadosamente y se reposiciona para corregir la desalineación.
- Puede extraerse una cuña ósea o añadirse un injerto óseo para lograr la alineación deseada.
- El hueso se estabiliza con placas, tornillos o varillas mientras sana.
- La incisión se cierra con suturas o grapas y se aplica un apósito estéril.
Qué procedimientos pueden asociarse
Según el caso, la osteotomía puede combinarse con reparación de la raíz del menisco, cirugía de cartílago, reconstrucción ligamentaria, por ejemplo, LCA, o, en el genu valgo, con procedimientos para la rótula, dentro de un mismo plan quirúrgico.
Hospitalización y alta
Ingreso el mismo día: siga las instrucciones de ayuno de la clínica y del equipo de anestesiología; traiga documentos y estudios de imagen.
Alta: habitualmente tras un período breve, con apoyo asistido y un plan de carga protegida.
En la mayoría de los casos, los pacientes se van a casa en 1 o 2 días después de una osteotomía.
Una vez que esté cómodo y se esté movilizando de forma segura, su cirujano le permitirá el alta a su hogar. La mayoría de los pacientes son dados de alta en su hogar dentro de los dos días de la cirugía.
Recuperación después de la osteotomía
Después de la cirugía, sentirá algo de dolor, pero su cirujano y sus enfermeras harán todo lo posible para ayudarlo a sentirse lo más cómodo posible. Existen muchos tipos de medicamentos para el dolor disponibles para ayudar a controlar el dolor.
Su cirujano, después de la cirugía, le indicará cuánto peso puede cargar sobre la extremidad, cuándo puede comenzar la rehabilitación, cuándo deberá hacerse las curas y le dará una fecha para control radiológico y clínico.
Después de la cirugía, es crucial seguir las recomendaciones médicas, asistir a fisioterapia y evitar cargar peso en la extremidad operada hasta que el hueso haya sanado correctamente.
Apoyo y muletas
Es posible que no pueda cargar el peso sobre la rodilla operada de inmediato, durante 4-6 semanas, o que se limite su movilidad.
Usted necesitará usar muletas durante 6 semanas o más. Al principio, le pueden solicitar que no ponga ningún peso sobre la rodilla.
Es común estar en muletas con una osteotomía de cuña de cierre por hasta seis semanas y ocasionalmente hasta 8-10 semanas con una osteotomía de cuña de apertura, ya que este tipo tarda más en cicatrizar.
Le colocarán un dispositivo ortopédico para limitar qué tanto puede mover la rodilla durante el período de recuperación. Este dispositivo también le puede ayudar a sostener la rodilla en la posición correcta.
Fisioterapia
Usted verá a un fisioterapeuta para que le ayude con un programa de ejercicios.
La fisioterapia se centrará en recuperar el movimiento de la rodilla, mejorar su movilidad y mantener la fuerza muscular alrededor de la articulación de la rodilla.
Además, aprenderá técnicas para controlar la hinchazón en la rodilla.
La fisioterapia generalmente comienza dentro de la primera semana de su operación.
La parte más importante de su rehabilitación es mantener su fuerza y movimiento mientras la osteotomía se está curando. Es importante durante este período que sea diligente con los ejercicios que le da su fisioterapeuta.
Plazos de recuperación
La recuperación puede variar según la complejidad del caso, pero generalmente incluye un periodo de reposo seguido de fisioterapia. Es común que la recuperación tome de 6 a 12 semanas, durante las cuales se limita la carga de peso en la extremidad operada.
La consolidación ósea completa puede tardar entre 3 y 6 meses, y el resultado funcional definitivo se evalúa entre los 6 y 12 meses tras la cirugía.
Es posible que pueda reanudar sus actividades completas de 3 a 6 meses después de la cirugía.
Pueden transcurrir hasta seis meses antes de que esté completamente rehabilitado después de una osteotomía de rodilla. La recuperación completa puede tardar de varios meses hasta un año.
Durante el primer mes, su pierna puede estar hinchada y su rodilla puede sentirse algo rígida. Es normal requerir medicación regular para el dolor durante este período.
Resultados y vida después de la operación
La vida tras una osteotomía de rodilla suele mejorar de forma significativa cuando se logra el objetivo de la corrección: menos dolor, mayor estabilidad y una mejor autonomía en la vida diaria.
La mayoría de la gente nota menos dolor y mejora su movilidad una vez que se ha recuperado. A medida que el hueso se cura en su nueva posición, el movimiento y la movilidad mejoran, y muchos vuelven a llevar un estilo de vida activo una vez que la curación ha terminado.
La osteotomía, al cambiar y disminuir el peso del lado dañado de la articulación, puede aliviar el dolor y mejorar significativamente la función en una rodilla deteriorada.
Una de las grandes ventajas del procedimiento es que, al preservar su propia anatomía de la rodilla, una osteotomía exitosa puede retrasar la necesidad de un reemplazo de la articulación por una prótesis durante varios años.
Esta artrosis no se verá frenada al 100%, pero sí conseguiremos ganar años de vida activa.
Otra ventaja es que no hay restricciones en las actividades físicas después de una osteotomía: podrá participar en sus actividades previas con las recomendaciones adecuadas, incluso en ejercicios de alto impacto.
La osteotomía puede permitir que un paciente joven lleve un estilo de vida más activo durante muchos años.
Al someterse a una osteotomía, usted puede demorar la necesidad de una artroplastia de rodilla hasta por 10 años, pero todavía puede permanecer activo con su propia articulación de la rodilla.
Los estudios a largo plazo demuestran que una osteotomía correctiva puede aliviar los síntomas durante décadas. Muchas personas dicen que notan una buena alineación, menos dolor y una mejor funcionalidad.
Limitaciones y desventajas
Aunque la osteotomía mejora notablemente la calidad de vida, también implica ciertas limitaciones permanentes o temporales que el paciente debe conocer.
El proceso de recuperación de la osteotomía suele ser más tedioso y más difícil inicialmente porque es posible que no pueda cargar el peso sobre la rodilla operada de inmediato o se limite su movilidad.
El alivio del dolor no es tan predecible después de la osteotomía en comparación con un reemplazo parcial o total de rodilla.
No siempre es una solución definitiva: algunas personas acaban desarrollando artritis con el tiempo o, al final, necesitan una prótesis de rodilla, pero la operación puede retrasar eso durante años.
La osteotomía por sí sola no garantiza evitar una prótesis, pero en pacientes seleccionados puede posponerla o evitarla.
Osteotomía frente a prótesis
La osteotomía preserva la articulación; la prótesis reemplaza la superficie desgastada. La elección depende del patrón de desgaste, alineación, ligamentos, movilidad, edad funcional y objetivos.
| Aspecto | Osteotomía | Prótesis unicompartimental | Prótesis total |
|---|---|---|---|
| Qué hace | Corrige el eje y preserva la articulación | Reemplaza un compartimento | Reemplaza las superficies articulares de varios compartimentos |
| Perfil habitual | Persona activa, desgaste localizado + mal alineamiento | Desgaste de un compartimento; puede aceptarse una deformidad seleccionada y corregible | Desgaste de varios compartimentos |
| Se conserva | La rodilla propia | Parte de la rodilla | - |
La comparación es orientativa y no constituye un algoritmo. La elección depende de la distribución del desgaste, los ligamentos, la deformidad, la movilidad y los objetivos.
Debido a que los resultados de las prótesis de rodilla han tenido tanto éxito, la osteotomía de rodilla se ha vuelto menos común. Sin embargo, sigue siendo una excelente opción para muchos pacientes activos y jóvenes dónde la prótesis limitaría sus actividades y la percepción natural de su rodilla.
La osteotomía de rodilla se usa cuando un paciente tiene artrosis en etapa temprana que ha dañado solo un lado de la articulación de la rodilla.
Riesgos y complicaciones
Como toda cirugía ósea, la osteotomía comporta riesgos. La buena planificación, la técnica depurada y el cumplimiento del plan de rehabilitación reducen su incidencia, pero es importante conocerlos para anticiparlos y tratarlos precozmente.
Los más relevantes son el retardo de consolidación o no unión, la fractura de la bisagra ósea, la infección, la irritación del material, la trombosis venosa profunda, la sobre o infracorrección del eje, la rigidez o dolor persistente y, con menor frecuencia, la lesión neurovascular.
- Infección.
- Sangrado.
- Coágulo de sangre en la pierna.
- Lesión a un vaso sanguíneo o nervio.
- Infección en la articulación de la rodilla.
- Rigidez de la rodilla.
- Rodilla que no está bien alineada.
- Falta de consolidación del hueso.
- Falla en la fijación que requiere cirugía adicional.
- Falla en la cicatrización de la osteotomía.
- Dolor por las placas y tornillos.
- Progresión de la artritis.
- Inestabilidad si la alineación no es adecuada.
Si se corrige demasiado el ángulo, se puede trasladar demasiada carga a otra parte de la rodilla, así que conseguir la alineación correcta es la clave de la operación.
Placas y tornillos
En algunos pacientes, los implantes, placas y tornillos, pueden generar molestias locales, y en ese caso se plantea su retirada pasados 12-18 meses, siempre tras confirmarse la consolidación ósea.
Muchos implantes pueden permanecer; se retiran principalmente si generan molestia. Se evalúa caso a caso.
Qué preguntar antes de aceptar la cirugía
- ¿Dónde está el origen de mi deformidad y en qué hueso se corregirá?
- ¿Qué técnica se usará y por qué: apertura o cierre, uno o dos niveles?
- ¿Se tratará también el menisco, el cartílago o algún ligamento?
- ¿Cuál es el plan de carga y cuándo podré caminar, trabajar y volver al deporte?
- ¿Qué complicaciones son posibles y con qué frecuencia se retira el material?
Una segunda opinión es razonable y esperable en una cirugía de realineación; ayuda a confirmar la indicación y el plan.
Diferencia entre realinear la rodilla y realinear la rótula
No todas las operaciones de alineación de la rodilla corrigen el eje global de la pierna.
La osteotomía tibial alta (HTO) y la femoral distal (DFO) corrigen el eje global de la pierna y redistribuyen la carga entre los compartimentos.
La osteotomía de la tuberosidad tibial es distinta: modifica el mecanismo extensor y se usa en determinados problemas de la rótula, como la inestabilidad rotuliana, no para corregir el eje de la pierna.
Es posible volver a alinear la rótula para mejorar la alineación. Para poder hacerlo, es posible que se deba cortar, ajustar o mover tejido blando y hueso.
La soltura, o corte, del retináculo reduce la tracción en la rótula para que se desplace hacia el lugar correcto. El retináculo es una banda de tejidos que está dentro y fuera de la rótula y que colabora con su movimiento.
Con el traslado del cuádriceps se equilibra la tracción desde la parte superior de la pierna y se hace mediante cirugía abierta.
Con el cambio en la conexión del tendón rotuliano se mejora la alineación y se hace mediante cirugía abierta. Parte del tendón y el hueso debajo se trasladan hacia un lugar nuevo.
Webinar Osteotomía tibial alta
Cuidados durante la recuperación
A medida que se recupere, mantenga la calma al principio. Siga las instrucciones del cirujano.
Es probable que tenga la rodilla vendada, con fajas o con hielo para desinflamarla. Es posible que le indiquen usar una férula para proteger la rodilla.
Mantenga la pierna elevada por encima del corazón para que el líquido pueda drenarse y se baje la inflamación.
Después de una cirugía, se suele hacer un programa de rehabilitación o fisioterapia. Es extremadamente importante realizar sus ejercicios regularmente mientras está en casa para optimizar su resultado después de la cirugía.
Qué puede esperarse a largo plazo
Para la mayoría de los pacientes, la osteotomía es exitosa para aliviar el dolor y retrasar la progresión de la artrosis en la rodilla.
Aunque muchos pacientes finalmente requerirán un reemplazo total de rodilla, una osteotomía puede ser una forma efectiva de ganar tiempo hasta que se requiera una prótesis.
En resumen, la osteotomía ofrece al paciente años de rodilla funcional sin prótesis, pero exige compromiso con el cuidado personal, actividad física adaptada y revisiones periódicas para vigilar la evolución de la articulación.