Las láminas de Rexed son una clasificación histológica que divide la sustancia gris de la médula espinal en capas distintas según la organización celular y las funciones neurales. Basándose en la citoarquitectura medular, Rexed dividió histológicamente la sustancia gris del gato en 10 láminas, numeradas de I a X desde la parte más posterior de las astas dorsales hasta la más anterior de las ventrales, y esta organización se aplicó posteriormente a la anatomía humana.
La división por láminas permite relacionar la estructura microscópica de la sustancia gris con el procesamiento sensitivo, la modulación del dolor, la propiocepción, las funciones vegetativas y el control motor. De forma general, las láminas I a VI se relacionan principalmente con la función sensitiva, la lámina VII con la función somatovegetativa y las láminas VIII y IX con la función motora; la lámina X rodea el canal central y participa en la integración de información vegetativa y en el paso de fibras que se decusan.

Contexto anatómico de la división laminar
La médula espinal es la estructura alargada a través de la cual el encéfalo se comunica con las diferentes partes del organismo. Se localiza dentro del canal vertebral y se extiende desde el foramen magno hasta la unión entre las vértebras L1 y L2 en adultos. La médula espinal forma parte del sistema nervioso segmentario, filogenéticamente es la estructura más antigua del sistema nervioso y desde el punto de vista morfofuncional es la más simple.
La médula espinal no es sólo un lugar de paso para las estructuras del sistema nervioso hacia la periferia, sino que también es capaz de organizar respuestas por sí sola; por ejemplo, reflejos simples. La médula espinal forma parte del sistema nervioso central junto con el encéfalo, es la continuación caudal del tronco encefálico y se encuentra en el interior del conducto vertebral.
En un corte transversal se puede observar que la médula espinal consta de una región central, denominada sustancia gris, y una región periférica de aspecto blanquecino denominada sustancia blanca. La sustancia gris tiene la forma de una “H” o de una mariposa, y en su parte media está el canal central de la médula.
La sustancia gris posee cuatro cuernos: dos ventrales y dos dorsales. La disposición tridimensional de los cuernos ventrales y dorsales conforma verdaderas columnas que recorren la médula espinal, constituyendo las columnas grises ventrales y dorsales. Las láminas de Rexed describen la organización microscópica de esta sustancia gris, no la división externa de la sustancia blanca en cordones.
Orientación de las láminas de Rexed
Las diez láminas se distribuyen desde la superficie posterior hacia la región anterior de la médula espinal. Las láminas I, II, III y IV ocupan principalmente el cuerno dorsal; las láminas V y VI se localizan en regiones más profundas del cuerno dorsal y en la zona de transición; la lámina VII corresponde principalmente a la sustancia gris intermedia; las láminas VIII y IX se relacionan con el cuerno ventral, y la lámina X rodea el canal central.
En el hombre, en las astas anteriores, especialmente en las láminas IX y X, esta división no conlleva una distribución funcional completa de neuronas, sino que puede ser principalmente descriptiva según el tipo celular predominante. En cambio, la laminación de las astas dorsales, especialmente las láminas I a IV, sí corresponde a una diversificación funcional más definida.
| Láminas | Región predominante | Función principal |
|---|---|---|
| I | Marginal del cuerno dorsal | Nocicepción y temperatura |
| II | Sustancia gelatinosa | Modulación de la información dolorosa |
| III-IV | Núcleo propio del cuerno dorsal | Procesamiento táctil y somatosensorial |
| V-VI | Base del cuerno dorsal y región profunda | Propiocepción, convergencia sensitiva y dolor referido |
| VII | Sustancia gris intermedia | Funciones autonómicas y propiocepción inconsciente |
| VIII | Región ventral | Interneuronas y control motor descendente |
| IX | Islotes motores del cuerno ventral | Motoneuronas alfa y gamma |
| X | Alrededor del canal central | Integración visceral y decusación de fibras |
Relación entre la sustancia gris y la sustancia blanca
La sustancia gris es la parte central de la médula espinal y se compone principalmente de los somas o cuerpos neuronales. La sustancia blanca ocupa la parte externa de la médula espinal y se compone principalmente de axones de neuronas que conectan la médula y el cerebro.
Los cuernos dorsales son funcionalmente sensitivos y están formados por neuronas sensitivas que reciben los impulsos que llegan por las raíces posteriores. Los cuernos ventrales son funcionalmente somatomotores y están constituidos por neuronas motoras cuyos axones salen por las raíces anteriores.
La sustancia blanca se divide en tres cordones: anterior, lateral y posterior. Cada uno de los cordones contiene tractos ascendentes o descendentes de sustancia blanca, que son las vías de transmisión de los impulsos nerviosos entre el cerebro y los demás órganos y tejidos.
- Cordón anterior: contiene el tracto espinotalámico anterior y tractos descendentes como los tractos corticoespinal anterior, vestibuloespinal, tectoespinal y reticuloespinal.
- Cordón lateral: contiene los tractos espinocerebelosos posterior y anterior, espinotalámico lateral, espinotectal, espinorreticular, espino-olivar, corticoespinal lateral, rubroespinal y reticuloespinal lateral.
- Cordón posterior: contiene los fascículos grácil de Gol y cuneiforme de Burdach.
Lámina I: zona marginal
La lámina I es la más cercana a la superficie dorsal. Se conoce como núcleo marginal de la médula espinal, núcleo de Waldeyer o núcleo de asociación. Está formada por neuronas grandes que reciben información directa de las fibras A delta e información indirecta de las fibras C a través de las interneuronas de las células en la lámina II.
La lámina I recibe una gran cantidad de impulsos nociceptivos, fundamentalmente a partir de mecano- y termorreceptores de umbral alto, y muchas de sus neuronas son neuronas nociceptivas específicas. Otras células reciben impulsos provenientes de los termorreceptores, y otras reciben señales originadas en la misma médula pero de láminas más profundas.
Las señales son proyectadas por medio de tractos a los centros superiores, como el haz espinotalámico, o a otros segmentos espinales. La lámina I contiene terminales de fibras aferentes finas relacionadas con la percepción del dolor y la temperatura.
En términos funcionales, la lámina I constituye una de las primeras estaciones de procesamiento de la información nociceptiva y térmica que ingresa por las raíces dorsales. Su actividad participa en la transmisión de señales hacia niveles superiores y en la comunicación con circuitos espinales de otros segmentos.
Lámina II: sustancia gelatinosa
La lámina II está ubicada justo debajo de la lámina I. Corresponde a la sustancia gelatinosa de Rolando y tiene una alta densidad de neuronas. Se subdivide en una capa externa, IIe, y una capa interna, IIi.
La capa externa recibe tanto aferentes nociceptivos como axones inhibitorios descendentes de centros superiores, que modulan la intensidad del impulso. Está formada casi exclusivamente por interneuronas de tipo excitador e inhibidor que inervan otras láminas de la médula espinal, aunque algunas neuronas de la capa IIe proyectan hacia niveles supraespinales, como el tálamo.
La capa interna recibe estímulos táctiles inocuos. La lámina II recibe información aferente de fibras no mielinizadas, integra esta información y establece proyecciones hacia la lámina I. Se relaciona especialmente con el dolor lento y participa en la modulación de la información dolorosa.
Las interneuronas de la sustancia gelatinosa pueden facilitar o inhibir la transmisión de señales nociceptivas hacia las láminas más profundas. Por esta razón, la lámina II funciona como un importante mecanismo de regulación de la entrada sensitiva antes de que la información sea transmitida a circuitos ascendentes.
Láminas III y IV: núcleo propio y procesamiento somatosensorial
Las láminas III y IV se encuentran en la parte intermedia de la sustancia gris. Entre ellas se encuentra el núcleo propio o magnocelular. Contienen interneuronas y células de proyección, y las fibras mecanosensibles A beta terminan en estas capas.
Estas láminas se encargan del procesamiento de la información somatosensorial aferente. Se asocian principalmente con la transmisión de señales táctiles y propioceptivas y dan axones que alimentan al tracto espinotalámico anterior.
Las láminas III y IV corresponden a la segunda neurona de la vía del tracto protopático que asciende por el tracto espinotalámico anterior. El núcleo presenta un mayor desarrollo en el sector lumbosacro.
En conjunto con las láminas I y II, las láminas III y IV forman una unidad funcional encargada de recibir sensibilidad exteroceptiva, es decir, sensibilidad al dolor, temperatura, tacto y presión, que proviene principalmente de estructuras derivadas del ectodermo.
Lámina V: convergencia sensitiva y dolor referido
La lámina V se ubica en la parte ventral de la sustancia gris y se conoce como núcleo de la base del asta posterior. Se extiende desde C2 hasta S2 y presenta mayor expresión en los segmentos cervicales medios. Tiene una zona medial y una zona lateral, que resalta en la región cervical.
Está formada principalmente por grandes neuronas denominadas neuronas de amplio espectro dinámico, o neuronas WDR, cuya frecuencia de descarga aumenta cuando aumenta la intensidad del estímulo. Estas neuronas reciben estímulos no dolorosos y dolorosos, incluidos estímulos viscerales, procedentes de fibras A beta, así como información directa e indirecta de fibras A delta y fibras C.
Las neuronas de la lámina V se proyectan hacia los haces espinotalámico y espinomesencefálico contralaterales. La convergencia de estímulos somáticos y viscerales en esta lámina contribuye al fenómeno de dolor referido.
Asimismo, la estimulación de neuronas simpáticas independientes produce una activación significativa de las neuronas de amplio espectro dinámico, mientras que las neuronas nociceptivas de las láminas I y II no se ven tan afectadas.
La lámina V participa en la formación de la vía espinotalámica anterior y recibe sensibilidad profunda del aparato locomotor. También participa en la vía corticoespinal, relacionada con el movimiento voluntario, y en la vía rubroespinal, relacionada con el manejo del tono muscular.
Lámina VI: sensibilidad profunda
La lámina VI se encuentra cerca de la sustancia blanca y corresponde al núcleo de la base del asta posterior. En esta lámina hace sinapsis la segunda neurona del tracto espinocerebeloso anterior.
Sus fibras recorren los segmentos de L2 a S2. La lámina VI recibe sensibilidad profunda del aparato locomotor que va desde el cerebelo a través del haz de Gowers.
Las láminas V y VI se asocian con la recepción de la sensibilidad propioceptiva, es decir, la sensibilidad procedente de estructuras derivadas del mesodermo, como huesos, músculos, articulaciones y ligamentos, en relación con la posición, el movimiento y el equilibrio.
Lámina VII: zona intermedia y función somatovegetativa
La lámina VII está formada principalmente por interneuronas y por el soma de las neuronas autonómicas preganglionares. Se localiza en la sustancia gris intermedia, entre los cuernos ventrales y dorsales, y posee tres sectores: medial, intermedio e intermedio lateral.
Sector medial
El sector medial contiene el núcleo torácico posterior, prolongación del núcleo de Clarke en el tórax. Es la segunda neurona del tracto espinocerebeloso posterior y participa en la función propioceptiva inconsciente.
El núcleo torácico posterior recibe información del tronco, incluidos el tórax, el abdomen y la pelvis, y contribuye a transmitir información propioceptiva hacia el cerebelo.
Sector intermedio
El sector intermedio contiene el núcleo intermediomedial y está compuesto por interneuronas, incluidas motoneuronas de Renshaw. Las neuronas intercalares o internunciales, de tipo Golgi II, asocian o unen neuronas del cuerno dorsal con el ventral del mismo lado.
Estas neuronas se denominan también ajustadoras por su capacidad de modular la actividad neuronal. Las neuronas comisurales conectan neuronas de los cuernos de lados diferentes.
Sector intermedio lateral
El sector intermedio lateral contiene el origen de las fibras preganglionares simpáticas que salen de la médula por la raíz anterior y llegan a los ganglios simpáticos por los ramos comunicantes blancos.
El cuerno lateral se extiende de C8 a L2 y representa la sustancia gris intermedia lateral. En el embrión corresponde a la zona donde estaba el surco limitante, por lo que es una zona visceral y visceromotriz donde se ubica el cuerpo de la primera neurona simpática.
A nivel de S2, S3 y S4 aparece un cuerno lateral que contiene el soma de la primera neurona parasimpática destinada al control de las vísceras de la excavación pélvica.
La lámina VII se asocia con una función somatovegetativa y tiene conexiones con el cerebelo y con el mesencéfalo. Su organización permite integrar información sensitiva con respuestas autonómicas y motoras.
Lámina VIII: interneuronas motoras
La lámina VIII contiene estructuras eminentemente motoras. Sus interneuronas tienen dos ubicaciones principales: la base del asta anterior y la base de otras láminas. Cumplen una función motora y constituyen una zona donde terminan diversas vías descendentes.
En la lámina VIII hacen sinapsis los tractos vestibuloespinal, reticuloespinal bulbar, reticuloespinal protuberancial y tectoespinal. Estos sistemas descendentes intervienen en la regulación de la postura, el tono muscular, la orientación corporal y la coordinación de respuestas motoras.
La lámina VIII no está constituida principalmente por las motoneuronas que inervan directamente el músculo, sino por circuitos interneuronales que organizan y distribuyen la influencia de las vías descendentes hacia las motoneuronas de la lámina IX.
Lámina IX: motoneuronas alfa y gamma
La lámina IX forma islotes dentro de las láminas VII y VIII. En ella se encuentran las neuronas motoras alfa que inervan las fibras musculares estriadas extrafusales, encargadas del acto motor en sí mismo, y las neuronas motoras gamma que inervan las fibras musculares intrafusales, importantes en el mantenimiento del tono y la postura.
Las motoneuronas alfa son neuronas motoras grandes, de forma estrellada y axón largo. Pueden ser radiculares, cuando sus axones forman parte de la raíz anterior, o cordonales, cuando sus axones se introducen en los cordones de sustancia blanca para asociar diferentes niveles de segmentos medulares o formar parte de grandes vías aferentes.
Los axones de las motoneuronas alfa controlan las fibras musculares extrafusales, que se relacionan con la contracción de los músculos estriados y con la movilización de segmentos corporales. Sus axones forman las raíces anteriores de los nervios espinales.
Las motoneuronas gamma son neuronas multipolares pequeñas, de 10 a 20 µm. Sus axones inervan la parte interna del huso muscular, formada por fibras intrafusales, y por tanto controlan el tono muscular.
Las neuronas inhibitorias o de Renshaw son neuronas de axón corto ubicadas en la porción medial del cuerno ventral. Inhiben tanto a las motoneuronas alfa como a las motoneuronas gamma.
Organización de los núcleos motores
En la lámina IX se describen diferentes grupos de motoneuronas. El núcleo ventromedial se conoce en la médula como nervio supraespinal y, cuando ingresa al bulbo, se vuelve el nervio motor del hipogloso.
El núcleo ventrolateral se relaciona con la cintura escapular en los segmentos C4-C8, correspondientes a la intumescencia cervical, y con la cintura pélvica en los segmentos L1-S2, correspondientes a la intumescencia lumbar.
El núcleo dorsolateral presenta fibras que se extienden desde C4-T1 para inervar el antebrazo y la mano, y desde L2-S2 para inervar la pierna y el pie. La distribución de estos grupos motores se relaciona con la cantidad de músculos que deben ser controlados en cada región corporal.
Lámina X: región pericanalicular
La lámina X se dispone alrededor del canal central de la médula espinal. La zona de sustancia gris intermedia que está en relación con el canal central está encargada de la sensibilidad interoceptiva y cumple funciones relacionadas con el transporte de información vegetativa.
El canal central es un pequeño conducto lleno de líquido cerebroespinal que recorre completamente la médula espinal. Suele ser apenas visible o permanecer ocluido por el epitelio cilíndrico ciliado que lo recubre, denominado epéndimo.
El canal central se continúa hacia arriba con el canal central de la mitad caudal de la médula oblonga y luego se abre paso a la cavidad del cuarto ventrículo. En el extremo inferior de la médula espinal puede formar una dilatación que se prolonga hacia el filum terminal, denominada ventrículo terminal.
La lámina X también constituye una región por la que pasan fibras que se decusan. Su posición alrededor del canal central permite integrar información visceral y establecer conexiones entre ambos lados de la médula.
Relación de las láminas con los cuernos medulares
El cuerno dorsal corresponde a la zona sensitiva de la médula espinal y actúa como un filtro sensorial de estímulos, dejando pasar sólo algunos a los niveles más altos, mientras que otros son inhibidos o anulados. Desde el punto de vista didáctico, el cuerno dorsal se puede dividir en cabeza, cuello y base.
- Cabeza: es la zona más dorsal y recibe principalmente estímulos exteroceptivos, como tacto, presión y temperatura.
- Cuello: es la región intermedia y recibe principalmente estímulos propioceptivos procedentes del aparato osteoarticular.
- Base: contiene neuronas que reciben principalmente estímulos interoceptivos provenientes de las vísceras.
Las láminas I y II ocupan la región más superficial del cuerno dorsal y procesan principalmente información nociceptiva y térmica. Las láminas III y IV se ubican en una región más profunda y participan en el procesamiento táctil y somatosensorial.
Las láminas V y VI se encuentran en la base del cuerno dorsal y en áreas cercanas a la sustancia blanca, donde integran información somática, visceral y propioceptiva. La lámina VII ocupa la zona intermedia, mientras que las láminas VIII y IX se relacionan con los circuitos motores del cuerno ventral.
Variación de la sustancia gris según el nivel medular
La cantidad de sustancia gris presente en los diferentes niveles medulares depende de la cantidad de músculos inervados por ese nivel. Por tal motivo, en los segmentos torácicos los cuernos ventrales son delgados y pequeños, mientras que en los segmentos cervicales inferiores y lumbosacros son gruesos, ya que contienen las neuronas motoras asociadas a los plexos braquiales y lumbosacros.
En los vértices de los cuernos posteriores de los segmentos cervicales inferiores y lumbosacros es posible observar un área de sustancia gris de apariencia transparente denominada sustancia gelatinosa, que también está presente en segmentos torácicos pero es menos aparente debido a su escasez.
Nivel cervical
A nivel cervical existe un cuerno ventral bastante aumentado debido a la presencia de gran cantidad de neuronas motoras que controlan los músculos del miembro superior. En la parte lateral de la base del cuerno posterior, especialmente en los segmentos cervicales superiores, es difícil distinguir la sustancia gris de la blanca debido a que células y fibras nerviosas se encuentran mezcladas por la formación reticular.
La formación reticular se continúa superiormente como la formación reticular del tronco encefálico. En la región cervical, el cordón posterior está subdividido por el surco intermedio dorsal en dos fascículos: el fascículo grácil, más cercano a la línea media, y el fascículo cuneiforme, más lateral.
Nivel torácico
A nivel torácico hay un cuerno ventral pequeño y un cuerno dorsal bastante alargado. Además, aparece un cuerno lateral que se extiende de C8 a L2 y representa la sustancia gris intermedia lateral, donde se ubica el cuerpo de la primera neurona simpática.
Los axones de estas neuronas salen por la raíz ventral de los nervios espinales. La lámina VII adquiere especial importancia en este nivel por la presencia de los componentes autonómicos y del núcleo torácico posterior.
Nivel lumbar
A nivel lumbar vuelve a crecer el cuerno ventral debido a que hay un mayor número de neuronas motoras para el control del miembro inferior. La región lumbosacra también contiene una cantidad importante de circuitos sensitivos y motores asociados con la locomoción y la propiocepción.
Nivel sacro
A nivel sacro, los cuernos ventral y dorsal son de gran tamaño. A nivel de S2, S3 y S4 aparece un cuerno lateral que contiene el soma de la primera neurona parasimpática destinada al control de las vísceras de la excavación pélvica.
A nivel sacro, los cordones tienen menor cantidad de fibras que a nivel cervical, debido a que la cantidad de fibras, conforme se va ascendiendo, va aumentando.
Elementos externos relacionados con la organización segmentaria
La médula está constituida por segmentos medulares, que corresponden a un área de la médula espinal desde donde se originan las raíces de un nervio espinal. En otras palabras, un segmento medular es toda el área que abarca el origen del nervio; por lo tanto, existen 31 segmentos medulares.
Esta organización corresponde a vestigios de la segmentación o metamería del organismo. De la médula espinal se originan 31 pares de nervios espinales, que salen por el respectivo agujero intervertebral: ocho pares cervicales, doce pares torácicos, cinco pares lumbares, cinco pares sacros y un par coccígeo.
Cada nervio espinal posee una raíz ventral y una dorsal. Las raíces ventrales se originan de las astas anteriores de la sustancia gris, salen de la médula espinal a través del surco anterolateral y transmiten información motora. Las raíces dorsales se originan de las astas posteriores, abandonan la médula por el surco posterolateral y conducen información sensitiva.
Las raíces ventrales y dorsales se unen justo antes del foramen intervertebral, formando el tronco del nervio espinal. Las raíces dorsales contienen el ganglio espinal, que tiene neuronas pseudomonopolares.
Topografía vértebro-medular
Es importante conocer la relación entre los segmentos medulares y las vértebras, especialmente para la localización de lesiones. A los segmentos vertebrales de C1 a C3 les corresponden los segmentos medulares de C1 a C3, respectivamente.
A los segmentos vertebrales de C4 a C7 se les suma uno y se obtiene el segmento medular correspondiente. Por ejemplo, a la vértebra C5 le corresponde el segmento medular C6.
A las vértebras T1 a T6 se les agregan dos y se obtiene el segmento medular correspondiente. Por ejemplo, a la vértebra T2 le corresponde el segmento medular T4.
A las vértebras T7 a T9 se les suman tres y se obtiene el correspondiente segmento medular. Por ejemplo, a la vértebra T7 le corresponde el segmento medular T10.
A las vértebras T10 a T12 les corresponden los segmentos medulares desde L1 hasta L5. A las vértebras L1 y al borde superior de L2 les corresponde el segmento medular sacro-coccígeo.
| Región vertebral | Relación con el segmento medular |
|---|---|
| C1-C3 | Corresponde al mismo nivel medular |
| C4-C7 | Se suma 1 |
| T1-T6 | Se suman 2 |
| T7-T9 | Se suman 3 |
| T10-T12 | Corresponden a segmentos lumbares L1-L5 |
| L1-borde superior de L2 | Corresponde a segmentos sacros y coccígeos |
Intumescencias, cono medular y cauda equina
La médula espinal tiene forma cilíndrica, ligeramente aplanada en sentido anteroposterior. Su espesor no es uniforme y presenta dos engrosamientos llamados intumescencias.
La intumescencia cervical corresponde al lugar donde se originan las raíces del plexo braquial y se ubica aproximadamente desde C3 a T1. La intumescencia lumbar corresponde al lugar donde se originan las raíces del plexo lumbosacro y se ubica aproximadamente desde T10 a L1-L2.
La médula espinal hacia arriba se continúa con el encéfalo, específicamente con la médula oblonga, y hacia abajo termina en un ahusamiento denominado cono medular, cuyo vértice en el adulto se ubica a nivel de la primera o segunda vértebra lumbar.
Debido al crecimiento diferencial vertebromedular, las raíces de los nervios espinales hacen un recorrido cada vez más oblicuo y vertical mientras más bajo sea el segmento medular. Las raíces lumbares, sacras y coccígeas corren verticalmente bajo el cono medular y forman la cauda equina.
El filum terminal es una fina banda de tejido conectivo constituida por piamadre y tejido glial, que avanza en medio de la cauda equina hasta unirse al periostio del dorso del cóccix. El filum terminal rodeado por duramadre se denomina ligamento coccígeo.
Bajo el cono medular y hasta la terminación del saco dural en el borde inferior de S2, el espacio subaracnoideo sólo contiene la cauda equina y el filum terminal flotando en líquido cefalorraquídeo. Por tal razón, esta es la zona, debajo de L2, con menor riesgo para efectuar una punción lumbar.
Importancia funcional de la organización laminar
Las láminas de Rexed son esenciales para comprender la función segmentaria de la médula espinal. Cada lámina desempeña un papel crucial en la transmisión de señales sensoriales, la modulación del dolor y el control motor.
La organización laminar permite distinguir circuitos especializados dentro de la sustancia gris. Las láminas superficiales del cuerno dorsal reciben y modulan estímulos nociceptivos, térmicos y táctiles; las láminas profundas integran información somática y visceral; la zona intermedia contiene circuitos autonómicos y propioceptivos; y las láminas ventrales organizan la salida motora hacia los músculos.
La médula espinal transmite información sensorial y motora entre el encéfalo y el resto del cuerpo, pero también procesa información antes de enviarla al encéfalo y puede generar respuestas rápidas sin esperar a que la estimulación se haga consciente. Los reflejos son reacciones inmediatas cuya información sensorial produce una respuesta al llegar a la médula espinal.
Los reflejos permiten evaluar clínicamente diferentes segmentos medulares. El reflejo bicipital permite evaluar los segmentos C5-C6, el reflejo tricipital los segmentos C6-C7, el reflejo patelar los segmentos L3-L4 y el reflejo calcáneo los segmentos S1-S2.
| Reflejo | Segmentos medulares evaluados |
|---|---|
| Bicipital | C5-C6 |
| Tricipital | C6-C7 |
| Patelar | L3-L4 |
| Calcáneo | S1-S2 |
Correlación clínica de la organización medular
Una lesión de la médula espinal puede originar la pérdida de la sensibilidad general y parálisis de los movimientos voluntarios en las partes del cuerpo inervadas por los nervios espinales que se originan de los segmentos bajo la lesión.
La división laminar permite comprender por qué una lesión puede afectar de manera predominante la sensibilidad, el dolor, las funciones vegetativas, el tono muscular o el movimiento voluntario. La extensión de la alteración depende del nivel de la lesión y de los grupos celulares, fibras y tractos comprometidos.
La compresión de las raíces que forman la cauda equina puede producir anestesia en silla de montar, incontinencia o retención de orina o heces, disminución del tono anal y parálisis con o sin pérdida de sensibilidad.
La irrigación de la médula también tiene importancia clínica. La arteria espinal anterior discurre por la fisura mediana anterior y es responsable de la irrigación de los dos tercios anteriores de la médula, mientras que las arterias espinales posteriores irrigan el tercio posterior.
El infarto de la médula espinal se refiere a la muerte del tejido nervioso producida por una interrupción de la irrigación arterial. Los signos clínicos incluyen debilidad muscular y parálisis, con pérdida de los reflejos.
Organización general de las láminas
- Lámina I: recibe principalmente información nociceptiva y térmica de umbral alto y proyecta señales hacia centros superiores.
- Lámina II: integra y modula la información dolorosa mediante interneuronas excitadoras e inhibidoras.
- Láminas III y IV: procesan información táctil y somatosensorial, especialmente procedente de fibras mecanosensibles.
- Lámina V: integra información dolorosa, no dolorosa, somática y visceral, y participa en el dolor referido.
- Lámina VI: recibe información profunda y propioceptiva del aparato locomotor.
- Lámina VII: contiene interneuronas, núcleos propioceptivos y neuronas autonómicas preganglionares.
- Lámina VIII: contiene interneuronas motoras y recibe la influencia de diversos tractos descendentes.
- Lámina IX: contiene motoneuronas alfa y gamma responsables de la contracción muscular, el tono y la postura.
- Lámina X: rodea el canal central, participa en la integración vegetativa y permite el paso de fibras que se decusan.