La frase «me arrepiento de jugar en el PSG» se relaciona principalmente con Mohamed Sissoko, quien reconoció que su paso por el club parisino le frustró y que, si pudiera cambiar una decisión de su carrera, no habría firmado con el equipo francés. Neymar también expresó su arrepentimiento por haber llegado a la liga francesa, aunque por motivos relacionados con el estilo de juego del campeonato.
Otros futbolistas, como Kylian Mbappé y Georginio Wijnaldum, no dijeron arrepentirse de haber fichado por el PSG, pero sus declaraciones reflejaron dudas, dificultades de adaptación, presión deportiva y críticas al entorno del club. La experiencia en París fue diferente para cada jugador: para algunos significó una oportunidad de crecimiento, mientras que para otros se convirtió en una etapa frustrante.
Mohamed Sissoko: «Si pudiera cambiar algo, no habría firmado con el PSG»
Mohamed Sissoko, de ya 34 años de edad, es un jugador reconocido que ha experimentado jugar en casi todos los rincones del mundo. Nació en Francia pero tiene sangre maliense, selección por la que decidió jugar y representar.
Este exfutbolista de la élite, que pasó por clubes como Liverpool, Juventus o Valencia, lamentó su estadía por el PSG, club que apostó por él cuando comenzó a invertir en fichajes de peso. En una entrevista en Le Parisien, Sissoko contó cómo ha ido su carrera desde que dejó el París Saint Germain en 2013.
El centrocampista de Mali, que lucha por salvar al Sochaux (Ligue 2) del descenso a la tercera francesa, ha jugado en China, India, Indonesia, Hong Kong y México, mientras que en España se le recuerda por el Valencia y Levante.
“La situación en el PSG me frustró. Vine de Liverpool y Juventus para ayudar a reconstruir el club y no jugué tanto como quería. Yo era un nombre de moda, pero eso no funcionó. En 2004 decidí jugar para Mali, cuando nací en Francia. Si hubiera sido internacional francés hubiera sido diferente”, comenzó diciendo.
“A los ojos de muchos, me había convertido en un extraño. Mi país es Francia, pero no me arrepiento de haber llevado la camiseta de Mali. Podemos amar a dos países, yo soy la prueba”, decía.
Después, el mismo Mohamed Sissoko asegura que “si pudiera cambiar algo, no habría firmado con el PSG. Creía en el proyecto de Qatar y no me di cuenta de que la Juve me bastaba. No debería haber dejado Turín”.
La falta de minutos y la frustración en París
La principal razón de su descontento fue no haber tenido la participación que esperaba después de llegar procedente de clubes de máximo nivel. Sissoko explicó que había acudido al PSG con la intención de ayudar a reconstruir el club, pero no jugó tanto como quería.
“La situación en el PSG me frustró. Vine de Liverpool y Juventus para ayudar a reconstruir el club y no jugué tanto como quería. Yo era un nombre de moda, pero eso no funcionó.”
Su experiencia también estuvo marcada por la sensación de haber pasado de ser un futbolista reconocido a sentirse tratado como una mercancía. Preguntado por su frustrado fichaje por el Marsella en 2015, relató lo siguiente: “Los contactos estaban avanzados pero me entero que al final a quien firman es a Abou Diaby. Y no creo que fuera por sus éxitos (jugó seis partidos en dos temporadas). Me dolió en el ánimo. Todos hablaban a mis espaldas. Pasé a ser una mercancía. Fue terrible”.
“¿Si podemos hablar de depresión? Claro. No hacía más que dar vueltas en círculo en casa, buscando explicaciones que nunca llegaron”.
La visión de Sissoko sobre el fútbol
Ahora Sissoko juega en la segunda división de Francia, donde busca salvar del descenso al Sochaux. De ahí al fútbol chino, hindú, mexicano.
“Descubrí la otra cara del fútbol y no es agradable. Todo era fácil y lo ganaba todo. Mi mirada al fútbol ha cambiado. Es puro negocio. Y también la hipocresía. No es para mí”, decía, entre las frases más importantes en esta entrevista de Sissoko a Le Parisien.
Su arrepentimiento por haber firmado con el PSG estuvo vinculado tanto a la falta de continuidad como a la decepción con el rumbo que tomó su carrera. El centrocampista consideraba que la Juventus le ofrecía una situación más adecuada y que no debería haber dejado Turín.
Neymar también cuestionó su llegada a la liga francesa
Neymar se arrepiente de haber recalado en la liga francesa, un campeonato que considera demasiado defensivo y físico, frente al español, que es más abierto, según ha confesado el jugador en privado, publica este miércoles el diario francés 'L'Équipe'.
Algo que ya se filtró cuando el futbolista se reencontró con sus excompañeros del Barça en un viaje reciente a Barcelona. El futbolista se queja de las numerosas faltas de las que es víctima en una liga a la que, según confesó en una reciente visita a Brasil, comienza a arrepentirse de haber llegado este verano procedente del Barcelona, tras el pago de una cláusula de 222 millones de euros, lo que le convirtió en el jugador más caro de la historia.
El diario señala que el padre del jugador le aconsejó quedarse en España pero no le escuchó. Según 'L'Équipe', los responsables del PSG están inquietos ante esa eventualidad, sobre todo tras los silbidos que escuchó el futbolista el pasado domingo tras no haber dejado al uruguayo Edinson Cavani lanzar un penalti que le hubiera permitido convertirse en el máximo goleador de la historia del club.
Un campeonato considerado demasiado físico
El arrepentimiento atribuido a Neymar no estaba relacionado únicamente con el PSG, sino también con las características de la Ligue 1. El brasileño consideraba que el fútbol francés era demasiado defensivo y físico en comparación con el campeonato español.
El futbolista se queja de las numerosas faltas de las que es víctima en una liga a la que, según confesó en una reciente visita a Brasil, comienza a arrepentirse de haber llegado este verano procedente del Barcelona.
La situación generó preocupación alrededor del club parisino porque Neymar era una de las grandes figuras del proyecto. Su permanencia tenía también repercusión en el interés que despertaba el campeonato francés.
La presión sobre Neymar en París
El presidente, Nasser al-Khelaïfi, está en contacto estrecho con el clan Neymar con el objetivo de facilitar su estancia en París y no tiene intención de facilitar la salida del jugador, aunque la oferta sea muy elevada.
La preocupación también se ha adueñado de las instancias del fútbol francés, que en vísperas de una nueva subasta de los derechos de difusión por televisión del campeonato esperan obtener una suma elevada ligada al efecto de atracción que ejerce Neymar.
No en vano, en la primera vuelta de la liga, las audiencias de Canal +, que difunde la mayor parte de los partidos del PSG han subido casi un 40 % con respecto al año pasado, según un estudio de la consultora Sport Index NPA Conseil.
El canal de pago ha superado en varios partidos los 2 millones de telespectadores, con cuotas de audiencia de casi el 40 % entre los telespectadores abonados. El estudio refleja también que la asistencia a los estadios creció un 8 % y el presidente de la consultora, Philippe Bailly, lo liga directamente a la llegada de Neymar al PSG junto a la del atacante francés Kyliam Mbappé.
| Jugador | Motivo de descontento o duda |
|---|---|
| Mohamed Sissoko | Falta de minutos y frustración con su situación en el club |
| Neymar | Estilo demasiado defensivo y físico de la liga francesa |
| Georginio Wijnaldum | Dificultad de adaptación y pérdida de alegría |
| Kylian Mbappé | Insatisfacción por no ganar la Champions y percepción de un club que divide |
Georginio Wijnaldum: no se arrepiente, pero perdió la alegría
Wijnaldum no triunfó en el PSG, pero no se cierra la puerta a poder hacerlo a corto plazo. En una entrevista que ha concedido al diario L’Équipe, el centrocampista holandés reconoce que aclimatarse no fue sencillo después de cinco años en Liverpool pero que está preparado para volver al club tras su cesión en la Roma: “No me arrepiento de haber fichado por el PSG. Aceptaré volver si me lo piden”, ha asegurado desde la capital francesa.
Durante este último año Wijnaldum sufrió una grave lesión en la tibia que no le ha permitido jugar con regularidad en la Roma, pero ha querido agradecer el trato que ha recibido de todos, especialmente de Mourinho: “La gente no le conoce. Se dicen muchas cosas sobre él, pero ha sido fantástico conmigo. Siempre que lo he necesitado he podido contar con él. Soy mejor futbolista después de que me entrenara”, ha remarcado.
A pesar de lo bien que ha estado en Roma, ahora es momento de volver al PSG para ver qué va a pasar con su futuro: “El club me apartó el verano pasado porque quiso que me marchara y lo acepté. Durante este último año he hablado varias veces con Al Khelaifi y con Luis Campos. También con muchos doctores del PSG que se han preocupado por mi recuperación”, ha explicado un Wijnaldum que no descarta hacerse un hueco en el equipo con la llegada de Luis Enrique.
La adaptación después del Liverpool
Wijnaldum reconoció que aclimatarse al PSG no fue sencillo después de cinco años en Liverpool. Su situación se complicó por la falta de continuidad y por una grave lesión en la tibia que limitó su participación durante su cesión en la Roma.
De un tiempo a esta parte, sin embargo, Wijnaldum ha perdido parte de su esencia, la que le hizo ser en Anfield uno de los mejores centrocampistas del mundo. El Barcelona estuvo cerca de incorporarle, pero finalmente se decantó por el PSG.
“No puedo decir que haya perdido confianza, pero sí alegría. Necesito que la gente vuelva a creer en mi juego, sentirme querido. Sigo siendo el mismo jugador que era en el Liverpool”, ha finalizado.
Una puerta abierta con Luis Enrique
Wijnaldum no descartaba regresar al PSG y tratar de encontrar un lugar en el equipo. El centrocampista había mantenido conversaciones con Al Khelaifi, Luis Campos y los médicos del club, que se preocuparon por su recuperación.
“No me arrepiento de haber fichado por el PSG. Aceptaré volver si me lo piden”, ha asegurado desde la capital francesa.
Su caso se diferencia del de Sissoko porque Wijnaldum no renunció a la posibilidad de triunfar en París. Aunque admitió que había perdido alegría y que necesitaba sentirse valorado, no consideraba que hubiera perdido su calidad futbolística.
Kylian Mbappé: insatisfacción, presión y deseo de ganar
En mitad del culebrón Kylian Mbappé - PSG, el delantero ha concedido una entrevista a L´Equipe y France Football tras ser galardonado con el premio a mejor jugador francés de la temporada 2022-2023.
Mbappé, que deberá tomar una decisión sobre su futuro en los próximos días, como comunicó Nasser Al-Khelaïfi en la presentación de Luis Enrique Martínez como nuevo entrenador del club parisino («tiene que decidir la próxima semana, o como máximo en dos semanas. Y si no quiere firmar un nuevo contrato, la puerta está abierta»), de momento sigue sin dar pistas sobre su futuro.
«¿Razones para creer que es mi última temporada en la Ligue 1? Es muy simple, soy un competidor, cuando juego es para ganar. Y da igual con quién juegue, da igual mi camiseta, da igual dónde, da igual el año, nunca me conformo con ganar y menos un trofeo que no he ganado nunca como la Liga de Campeones. Me voy de vacaciones, hago un reset, recupero energías y vuelvo con el hambre que todos conocen», señaló el internacional francés.
En una temporada donde la estrella francesa conquistó su quinta liga con el PSG y fue el máximo goleador del campeonato con 29 goles, el de Bondy no se conforma con lo logrado.
«Siempre estoy insatisfecho, nunca estoy impresionado con lo que hago. Todo lo que hago me digo a mí mismo que lo puedo volver a hacer y mejor. Tengo ese hambre de ganar. No quiero estar en un equipo solo para participar. Por eso a veces la gente piensa que soy arrogante. Porque odio participar. No está en mi naturaleza, no es lo que soy y no tengo miedo de decir lo que quiero, incluso cuando las cosas no salen como me hubiera gustado. Tampoco le tengo miedo al fracaso, es parte de la carrera de un futbolista. Pero tengo la profunda convicción de que nací para ganar y quiero mostrárselo a todos».
La Champions como gran deuda deportiva
Al margen del Balón de Oro, otro de los grandes sueños de Mbappé sigue siendo levantar la Liga de Campeones, algo que, hasta la fecha, se le sigue resistiendo al PSG a pesar de los grandes desembolsos realizados por Nasser Al-Khelaïfi, su presidente.
«No sé lo que le falta al PSG (para ganar la Champions). No es una pregunta para mí. Hicimos lo que pudimos, punto. Tienes que hablar con la gente que hace el equipo, que organiza la plantilla, que construye este club. Yo sólo trato de hacer mi trabajo lo mejor posible.
Marqué unos cuarenta goles en club (41) y diez en selección (13). Fui mejor jugador, máximo goleador por quinto año consecutivo en la Ligue 1. En la Champions, por desgracia, me lesioné antes del partido de ida y, en la vuelta, nos quedamos impotentes.
Pero, en la fase de grupos, me parece que fui el jugador más determinante. Podría hacerlo mejor según mis estándares. Pero tampoco hago magia. Incluso los demás jugadores lo dieron todo. A veces en el fútbol te enfrentas a lo que se llama un techo de cristal».
«No sé que le falta al PSG para ganar la Champions. No es una pregunta para mí».
El PSG como club que divide
«¿La gente banaliza mis actuaciones? Sí, pero al mismo tiempo, no los culpo. En Francia me vieron crecer, me ven en el PSG todos los fines de semana o en la selección. Y he estado anotando mucho durante años. Entonces, para la gente, se vuelve normal.
Nunca me quejé de que mis actuaciones fueran trivializadas. Yo mismo banalizaba lo que hacían cada fin de semana Messi, Cristiano u otro gran jugador. Estamos en una sociedad de consumo donde «está bien, pero hazlo de nuevo».
Creo que jugar en el PSG no ayuda mucho (a ganar el Balón de Oro) porque es un equipo que divide, un club que divide. Entonces, por supuesto, atrae chismes, pero no me molesta porque sé lo que estoy haciendo y cómo lo hago», confesó.
La valoración de Mbappé no fue la de un jugador arrepentido de vestir la camiseta del PSG, pero sí la de una estrella consciente de que el club no le ofrecía todas las condiciones que consideraba necesarias para alcanzar sus objetivos individuales y colectivos.
El Mundial perdido ante Argentina
En la entrevista, Kylian habló del que, sin duda, ha sido para él el momento más doloroso del año: la derrota en la final de la Copa del Mundo ante Argentina.
«Sólo me arrepiento del Mundial. Es difícil decir otra cosa cuando estás tan cerca, cuando acabas de perder en los penaltis en la final. Pero ese es el punto de la historia. Si perdimos es que teníamos que perder. Supongo que siempre es así.
Veo las cosas de esa manera. Esto es solo un aplazamiento. Creo que ganaremos otro. El grupo tiene este deseo, este sueño. Espero poder decir dentro de unos años que todo fue mal para bien.
He aprendido a vivir con eso y ya no es un dolor para mí. Es parte de la historia, está en el pasado», finalizó.
Mbappé y la decisión de elegir el PSG
Kylian Mbappé mostró su desagrado por el negocio que rodeó su traspaso y explicó que decidió quedarse en Francia para ganarse el respeto en su país natal.
“Es un mundo (el del negocio de las transferencias) que no conocía. Es un mundo que he descubierto y, realmente, no le deseo a nadie que descubran ese mundo. Ese no es el verdadero rostro del fútbol (…). Hay que evitarlo”, dijo Mbappé, en un extracto de la entrevista que será publicada este viernes en “L'Équipe”.
El delantero, de 18 años, era codiciado por los colosos europeos, pero, señaló, decidió quedarse en Francia.
“No quería irme de Francia como un ladrón, entre comillas, claro. Haces seis meses y después te largas. Eso no es realmente digno de los grandes. Los grandes jugadores ganan en todos los lugares que pasan. En Francia, no tenía la impresión de haberme ganado el respeto”, sostuvo.
Por qué eligió París antes que Madrid
Pero también hizo declaraciones sobre los motivos por los que eligió el PSG antes que el Real Madrid: “Elegí el PSG porque se me permitía jugar y continuar progresando. Lo que yo quiero es jugar y desde el primer momento creí que el PSG me permitiría hacerlo.
No es una cuestión de seguridad, ya que uno nunca tiene la certeza de que va a jugar. Nadie va a escribir en un contrato que te garantizan que juegues, aquí o allá, pero sentí que en París tendría más oportunidades de jugar que en el Real Madrid”.
Además, cuando le preguntaron por el interés del Barcelona o el City, dejó claro que prefería quedarse en Francia: “Sí, pero yo soy francés y he elegido un club francés. Mantener a un buen jugador en el campeonato debería complacer a la gente. Además es el mejor equipo”.
Mbappé dijo que su meta es “convertirse en un gran jugador” y ganar “todos los títulos”.
“No quiero ser un mero figurante. Un jugadores que hace algunas temporadas buenas y luego se acomoda. Yo quiero ganar todos los años”, cerró el colega de ataque del brasileño Neymar y del uruguayo Edinson Cavani.
La presión del traspaso y el papel de Emery
En otra entrevista, concedida en esta ocasión a 'Le Parisien', Mbappé habló de Emery, Neymar y sobre la presión que supone ser el segundo jugador más caro de la historia.
Sobre si tuvo dudas en recalar en el Madrid o PSG, Kylian lo tuvo claro: “El PSG es el proyecto que mejor me viene. Quiero aprender, pero también ganar. Hay grandes jugadores. Tenemos todo para progresar y dar placer a la gente”.
Al joven francés, del que su entorno habla como un jugador muy maduro para su edad, no le pesa la responsabilidad de haber costado 180 millones de euros.
“No soy yo quien maneja todo eso. Eso no cambiará mi manera de vivir o de pensar. Eso no me molesta. El dinero no va en mi bolsillo y no sale de mi bolsillo. No me concierne.
El fútbol no es una presión, es un placer. Es una presión cuando se toma como un comercio. Si usted tiene miedo de ser despedido de su trabajo, entonces sí, usted puede tener presión. Pero lo considero como un juego, y cuando ves las cosas como un juego, eres feliz, pase lo que pase”, confesó Mbappé.
Sobre su nuevo técnico, Mbappé reconoció que Emery jugó un papel fundamental en su decisión: “Me convenció con más de una frase. Principalmente debido a su filosofía de juego porque tiene una idea muy clara de lo que quiere hacer.
El entrenador come, duerme y vive para el fútbol como yo. Podemos hacer cosas hermosas juntos. El deseo de poseer la pelota y mantener la alta presión para jugar en campo contrario. Es una filosofía que me gusta mucho”.
Con la enorme competencia que tiene Mbappé por hacerse un hueco en el ataque (Cavani, Di Maria, Neymar, Lucas Moura. ), ¿en qué posición podría jugar?
“Es difícil responder. Mis entrenadores nunca me han puesto en la misma posición durante dos años. Terminé en el ataque en Mónaco, pero jugué en varios papeles. Diré que en la zona de ataque, pero en un año puedo responder otra cosa”, advirtió Kylian.
El Balón de Oro no era su prioridad inicial
Los premios individuales no parecen distraer a Mbappé, quien al ser preguntado por el Balón de Oro, tiene muy claro que no es un objetivo prioritario para él.
“No. Ya tengo un compañero de equipo que puede ganarlo. Así que, individualmente, mi objetivo es anotar un montón de goles y ayudar a Neymar. Nos puede ayudar a levantar un montón de trofeos, así que tenemos que cuidar de él. Haré todo para ayudarle a ganar este Balón de Oro. Me haría feliz, podría tocarlo así”, añadió el francés.
Mbappé concluyó la entrevista revelando su jugador del PSG favorito: “Cuando era más joven, era Ronaldinho”. Sin duda alguna, no es un mal referente para él.
Fabián Ruiz y las dificultades para asentarse en París
No estaba Fabián Ruiz pasando por su mejor momento en París. Venía de vivir un verano inmejorable, conquistando la Eurocopa y brillando con luz propia sobre el césped.
Se esperaban grandes cosas del de Los Palacios con el París Saint-Germain esta temporada, dejó el listón altísimo en Alemania. Arrancó siendo un fijo para Luis Enrique, como mínimo en la Ligue 1, pues en la Champions League iba alternando titularidades con suplencias. Le faltaba, eso sí, asentarse definitivamente.
Punto de inflexión, ese Trophée des champions: pase de gol decisivo a Ousmane Dembélé. Inicio de año prometedor, el suyo.
Su verano había sido brillante, siendo indiscutible para Luis de la Fuente en la sala de máquinas. Jugó prácticamente la totalidad de los minutos del torneo - suplente ante Albania y sustituido en los minutos finales del duelo contra Georgia en octavos y en la prórroga de los cuartos frente a Alemania -.
Anotó dos goles y repartió dos asistencias. Ya de vuelta a la 'realidad', le estaba costando algo más de la cuenta ser diferencial en el París Saint-Germain.
La competencia interna y la pérdida de protagonismo
Su perfil siempre había sido del agrado de Luis Enrique, que valoraba en cantidad su polivalencia y calidad.
Incluso se llegó a generar cierto run run de puertas hacia fuera porque varios aficionados del conjunto parisino y algunos medios locales opinaban que su nivel mostrado con la Selección no se correspondía con el que había ofrecido en el PSG a lo largo de las últimas dos temporadas.
Su figura sí que fue clave en el segundo tramo del curso pasado, uno de los culpables de que el equipo alcanzara las semifinales de la Champions.
Pasaban las semanas y el sevillano se fue cayendo de un once inicial en el que sí figuraban los intocables Vitinha y Zaïre-Emery, y se había ido colando Joao Neves, cuya irrupción fue tremenda tras esa genial campaña en el Benfica.
Cabía decir, a su favor, que fue el último de la plantilla en reincorporarse a la pretemporada, y le costó coger ritmo competitivo en un inicio.
De hecho, en verano el PSG se planteó su venta, que rápidamente fue echada para atrás por el propio Luis Enrique, que consideraba a Fabián como una de sus joyas más preciadas de su proyecto.
La recuperación de Fabián
Y se reivindicó. En el último encuentro del 2024, brindando una asistencia contra el Mónaco y completando los noventa minutos.
No pudo estrenar el 2025 de la mejor manera, ingresando como revulsivo y asistiendo a Dembélé en el tanto que les hacía campeones de la Supercopa de Francia ante (también) el Mónaco.
En Ligue 1 disputaría todos los minutos de los siguientes partidos. Y desempeñaría un rol protagonista en la Champions League.
Por si fuera poco, anotó el solitario y decisivo tanto a un combativo Toulouse en la última jornada (0-1).
El reconocimiento de Luis Enrique
Curiosamente, Luis Enrique le elogió en la previa del duelo y reconoció su error al no convocarle para el Mundial de Qatar, cuando era seleccionador español: “Yo estoy muy contento con el rendimiento de Fabián desde la temporada pasada.
Sé que ha tenido algunos momentos en los que aquí no se ha apreciado su aportación al equipo, pero yo te digo que es uno de los mejores jugadores que tengo en el medio de campo en relación a jugar en función a sus compañeros. Algo vital para la manera en la que nosotros jugamos”.
“Es capaz de jugar de cara con muchísima claridad y dar pases decisivos con facilidad. Es capaz de jugar entre las líneas, es capaz de jugar sin balón.
Tiene llegada, tiene chut, tiene trabajo defensivo. Fue internacional conmigo, jugó el europeo. Al Mundial, no lo llevé y creo que me equivoqué, ahora lo puedo decir.
En su momento creía que no, pero ahora lo puedo decir. Me equivoqué, debería haber estado. Pero yo estoy muy contento de lo que aporta Fabián dentro y fuera”, finalizó.
La gestión del vestuario y las oportunidades en el PSG
El entrenador del Paris Saint-Germain, Luis Enrique, atendió a los medios de comunicación en la antesala del partido que le medirá contra el Nantes, aplazado para que los parisinos llegaran más descansados a los octavos de la Champions League, de la jornada 26 de la Ligue 1.
El técnico asturiano no pudo confirmar la presencia de Vitinha contra el Bayern después de su lesión en el talón y declaró que el regreso de Fabián “es positivo” para el equipo.
Si va a rotar en la portería: “Tenemos un objetivo claro: ganar el partido. Es lo más importante. Mañana sacaré la mejor alineación por el partido”.
Vitinha y el Bayern: “Todavía faltan dos partidos importantes de liga. Veremos con calma y tranquilidad cómo los jugadores lesionados pueden regresar. Pero no lo sé”.
Fabián Ruiz: “¿Si va a jugar más sin Vitinha? No creo. Hay un tiempo para que recupere su mejor nivel físico. Necesita más partidos y minutos para recuperar su nivel físico. Jugó los últimos 15-20 minutos contra el Lyon. Es muy positivo”.
Competencia y exigencia interna
Recado a Mbaye, desconvocado: “Es simplemente lo que digo. Cada minuto que puedas jugar en el PSG tiene que ser especial. No me arrepiento en absoluto de lo de Mbaye, pero hay que estar preparado.
Él estaba preparado, pero espero mucho más de todos los jugadores. Es simplemente la competencia: un jugador tiene que quedarse fuera del equipo. Hay que aprovechar cada minuto”.
Si lamenta haber rotado tanto ante el Lyon: “Necesitaría mucho tiempo para especificar las rotaciones. Lo que pienso de los suplentes es que el año pasado ganamos tanto gracias a los suplentes que tenemos porque entrenaron mucho y aportaron su calidad.
Fue el gran éxito del año pasado. El año pasado, fuimos campeones de todo. Sería ridículo fichar muchos jugadores. Tenemos un muy buen equipo. Es normal tener pequeñas relajaciones. Será parecido la próxima temporada”.
Si mañana sacará a los titulares contra el Nantes: “Si tras tres años no entendéis cómo gestiono todo. Esto no va así. Vosotros analizáis y juzgáis. Yo sigo con las mismas opiniones.
Hay que ver esto desde todos los ángulos para analizar lo que yo pienso que es lo mejor para el equipo”.
La exigencia de Luis Enrique
El partido contra el Nantes: “Cuando juegas un partido como el del Lyon y concedes en las dos primeras ocasiones que generan. Hay que saber remontar estas situaciones.
Vimos que ante el Lyon fue difícil. Mañana será parecido contra el Nantes. Si mañana alguien va al partido con la intención de comer palomitas y beber Coca-Cola. Olvidadlo. Nantes tienen buenos jugadores. Tenemos necesidad de llevarnos los tres puntos.
Al Khelaïfi: “Hace tres años, encontramos a una dirección deportiva de muy buen nivel. Deseo que Al Khelaïfi siga muchos partidos como presidente. Es una combinación perfecta con la dirección deportiva”.
Las declaraciones de Luis Enrique muestran que la experiencia en el PSG está condicionada por la competencia, la gestión de los minutos, el estado físico y las decisiones tácticas. Por eso, las dificultades de un jugador no siempre significan arrepentimiento por haber fichado.
