Martiño Rivas es un actor gallego cuya transformación va mucho más allá de lo físico: combina una carrera consolidada, nuevos retos profesionales, la paternidad y una forma cada vez más natural de afrontar la exposición pública. Su sonrisa aparece ligada tanto a la felicidad de volver a Galicia como a la confianza que ha ganado con los años.
El actor se estrenó como villano en Fuerza de paz y ha repasado su buen momento, la paternidad, los miedos, la madurez, el boxeo y el éxito de Ana de Armas, su compañera en El internado. También ha confirmado su relación con la modelo Mileshka M. Cortés y ha explicado que no tiene intención de esconderse.
La sonrisa de Martiño Rivas y su lado más reservado
No es fácil derribar la barrera que separa a Martiño Rivas, nacido en A Coruña el 10 de enero de 1985, del resto del mundo. Le puedes dar licor de café o puedes ponerle a hacer ejercicio durante las 4 horas (y pico) que duró su sesión de portada para Men's Health, dejarlo agotado y que te hable de cómo le ha gustado ponerse en el papel del malo en su nueva serie Fuerza de paz, te hable de lo feliz que le hace ser padre e incluso te enseñe vídeos de la pequeña Ayo, te hable sus días en El internado con Ana de Armas y compañía o te enseñe su mejor golpe de boxeo.
“Puede parecer que nada de lo de fuera me afecta, pero es un mecanismo de defensa. En el fondo, soy tímido y miedoso”. Para él, actuar es la medicina contra el apocamiento, una terapia en la que lleva metido desde muy niño.
La sonrisa de Martiño Rivas también aparece cuando habla de su tierra. “Claro que tengo morriña. Cuando vuelvo a casa mi sonrisa gana centímetros de diámetro. Ahora en Navidades volveré. Como el turrón”.
De sus comienzos en Galicia a la popularidad de El internado
Martiño comenzó con solo 13 años en Mareas vivas y pronto supo lo que era atraer toda la atención, incluso en el parque coruñés donde jugaba al fútbol con sus amigos. Por si Galicia era poco, El internado le catapultó a la categoría de ídolo adolescente en toda España.
“He tenido mucha suerte, pocos actores tienen la oportunidad de tener un éxito en su vida”, asegura Martiño Rivas en una entrevista de Men's Health ilustrada con fotografías del actor.
De los pasillos de El internado, aunque sin orgías, salieron también Yon González, Blanca Suárez, Elena Furiase o la última sensación en Hollywood, Ana de Armas. La serie se convirtió en uno de los trabajos más importantes de una generación de intérpretes que después desarrolló trayectorias muy diferentes.
Su admiración por Ana de Armas
“Es increíble lo que ha hecho, no hay precedentes en la filmografía nacional de alguien que haya conseguido todo eso en tan poco tiempo”, comenta Rivas sobre Ana de Armas, aunque ahora no le conteste a sus mensajes, como reconoció en un directo de Instagram.
“Es un aliciente para todos nosotros”. La relación profesional entre ambos también se prolongó con la película Por un puñado de besos, dirigida por David Menkes. A Ana de Armas le tocó llevar el pelo rosa, mientras que Rivas tuvo que mantener un aspecto más descuidado para su personaje.
La transformación física y mental de Martiño Rivas
De algún sitio tiene que venir el cuerpo lleno de músculos que Martiño Rivas luce como hombre de portada para Men's Health. El actor dio el golpe en la portada de noviembre y utilizó la preparación física como una forma más de ponerse a prueba.
Sin embargo, la transformación de Martiño Rivas tiene mucho de físico, pero sobre todo está en la mente, en cómo este work in progress, como él mismo se define, se toma la vida: “Intento practicar todo con moderación, incluso la moderación”.

El boxeo forma parte de esa preparación. Durante la sesión, el actor mostró su mejor golpe y dejó ver una faceta física que encaja con el cambio de registro que representa su nuevo personaje televisivo.
El reto de interpretar a un villano en Fuerza de paz
Hollywood aparece en el horizonte y Fuerza de paz, la nueva serie de TVE, ocupa su futuro más inmediato. En esta serie veremos a un Martiño Rivas en el papel de villano, un rol que le ha encantado encarnar y del que se siente especialmente orgulloso.
El personaje supone un cambio respecto a la imagen con la que muchos espectadores lo identifican. La interpretación le permite explorar una parte más oscura y exigente de su trabajo, al mismo tiempo que continúa construyendo una carrera basada en la variedad de registros.
Una carrera que sigue creciendo
Martiño Rivas ha tenido la oportunidad de encadenar varios trabajos. “He tenido suerte y he enganchado varios trabajos seguidos. Ojalá me sigan dando más oportunidades”.
Entre sus proyectos se encontraba Tres bodas de más, de Javier Ruiz Caldera, director de Spanish movie y Promoción fantasma. En el reparto trabajaban Quim Gutiérrez, Paco León, Inma Cuesta, Laura Sánchez y Rossy de Palma.
También rodó en Italia una TV movie basada en Romeo y Julieta, en la que interpretaba a Romeo y Alessandra Mastronardi daba vida a Julieta. “Lo que saldrá antes es Tres bodas de más y luego una TV movie que rodé en Italia a principios de año y que se verá en Telecinco”.
El deseo de hacer teatro clásico
Entre sus aspiraciones profesionales, Martiño Rivas ha expresado su deseo de hacer teatro, especialmente una obra en verso del Siglo de Oro. “Querría hacer teatro, algo en verso del Siglo de Oro. Eso sería genial”.
Cuando le preguntan qué papel querría interpretar en cine, responde que no suele desear rehacer personajes ya interpretados por otros actores. “Si me gusta es porque he visto la película, creo que el actor hizo un trabajo excelente y no me gustaría rehacerlo yo para joderla”.
Las películas que le gustan cree que es mejor dejarlas así. En un remake siempre tendría muy presente la referencia del otro actor: si el resultado se parece demasiado, podrían criticarle por haber copiado, y si intenta hacer algo distinto, podría parecer que se sale de la partitura.
“En cambio el teatro sí es más personalizable”. Para Rivas, el escenario ofrece un margen de creación distinto y permite que la interpretación tenga una identidad más propia.
La paternidad y su vida familiar
La paternidad ocupa un lugar importante en la vida de Martiño Rivas. El actor habla con felicidad de su hija Ayo, fruto de su relación con la bailarina Kayoko Everhart, y en alguna ocasión incluso ha enseñado vídeos de la pequeña.
Su faceta como padre convive con una carrera profesional que continúa creciendo. La familia y el trabajo forman parte de una etapa de madurez en la que el actor intenta mantener un equilibrio personal sin renunciar a nuevos desafíos.
Su relación con Mileshka M. Cortés
La vida personal de Martiño Rivas volvió a ocupar titulares tras la aparición de un vídeo grabado en uno de los conciertos de Bad Bunny en Madrid. En las imágenes, difundidas en redes sociales por varios asistentes al evento, se podía ver al actor gallego en actitud cercana con la modelo Mileshka M. Cortés.
Ambos aparecían besándose y compartiendo gestos de complicidad en mitad del público, rodeados de miles de personas. Las imágenes llegaron meses después de su última ruptura conocida y no tardaron en hacerse virales.
Martiño Rivas reaccionó públicamente por primera vez a estas imágenes durante la presentación de su nueva serie, Ella, maldita alma, en declaraciones a Europa Press. El actor confirmó su relación con Mileshka M. Cortés y no evitó pronunciarse sobre el vídeo que circulaba en redes.
“Estoy muy contento. Sí, sí, que dure. Que dure”, señaló, dejando clara su situación actual. Sobre la grabación, restó importancia a su difusión: “No me ha impactado. Si vas a un concierto y estás rodeado de 80.000 personas, a lo mejor puedes salir en un vídeo”.
Además, quiso subrayar su postura ante la exposición pública: “El vídeo yo no lo voy a subir, pero tampoco me voy a esconder”. Con estas palabras, el actor confirmó tanto la relación como su intención de vivirla con naturalidad, sin ocultarse pero sin alimentar en exceso la atención mediática.

En otra entrevista explicó la situación con sentido del humor. “Ese día me desperté y me llegaron un montón de mensajes: ‘Tío, estabas en la casita’. No, estaba en mi casita”. El actor aclaró que no había estado en ese espacio, sino en un palco, y que la pareja disfrutó del espectáculo desde allí.
Una de las frases más significativas de aquella entrevista fue: “No. Si vas a un concierto donde te está viendo todo el mundo, no voy a decir que fue una sorpresa. No voy buscando que me vean, pero si alguien te ve, no pasa nada. No hay nada que esconder, es mi pareja, así que muy bien”.
Quién es Mileshka M. Cortés
Mileshka M. Cortés Bernard es modelo y mantiene un perfil activo en redes sociales, donde comparte contenido relacionado con su trabajo y su afición al deporte. Aunque hasta entonces no era un rostro ampliamente conocido para el gran público, su nombre ganó visibilidad tras su vínculo con el actor.
En su perfil se pueden encontrar publicaciones de sesiones fotográficas, colaboraciones profesionales y retos deportivos. Según ha trascendido, ambos ya interactuaban en redes desde finales de 2024, con likes y comentarios por parte de Martiño, lo que sugiere que el contacto entre ellos no era reciente.
El mismo día del concierto en el que fueron grabados, Mileshka compartió una imagen junto al actor después de participar en una carrera en Madrid. La escena reforzó la idea de que su relación se había ido consolidando durante los meses anteriores.
Martiño y Mileshka también fueron vistos tras cruzar juntos la meta en la carrera popular Madrid Vintage Run.
La nueva etapa sentimental del actor
Cabe recordar que, tras su separación de Lily Fofana a principios de 2025, el actor hablaba abiertamente de su soltería y de lo que buscaba en una futura relación. Entonces dejaba entrever que su prioridad era encontrar estabilidad.
En junio de 2026, el actor concedió una entrevista con motivo de su regreso a la televisión en abierto con Ella, maldita alma, donde habló de su relación con Mileshka M. Cortés. Durante aquella conversación, se mostró muy natural al hablar de su pareja y de la exposición pública de su relación.
Martiño Rivas, que es padre de una niña de siete años, Ayo, fruto de su historia de amor con la bailarina Kayoko Everhart, se encuentra en una etapa en la que compagina su faceta familiar con una carrera profesional que continúa creciendo.
En aquella entrevista reconoció que se encontraba bien tanto en el trabajo como en el amor, aunque matizó que nunca está todo bien al cien por cien. “Al menos ¿el 90%?”, le preguntaron. “Sí, es un porcentaje con el que ahora estoy satisfecho”, respondió el actor.
El problema final, el nuevo misterio junto a José Coronado
Martiño Rivas tuvo una cita televisiva para presentar su nuevo proyecto profesional, El problema final. El actor visitó el plató de El Hormiguero junto a José Coronado para hablar de una de las grandes apuestas de Netflix.
La serie es una miniserie basada en la novela homónima de Arturo Pérez-Reverte. La ficción cuenta con un reparto en el que también están María Valverde y Maribel Verdú.
La historia transcurre en la primavera de 1959, en un pequeño hotel situado en un islote próximo a Mallorca. Un temporal deja incomunicados a trece huéspedes y, cuando una turista inglesa aparece muerta, lo que parecía un tranquilo retiro se convierte en un misterio en el que todos son sospechosos.
Se trata de un thriller de época con ecos de las grandes historias de Agatha Christie y cuenta con cinco episodios. José Coronado interpreta a un actor en horas bajas que debe recurrir a las dotes detectivescas de sus personajes más famosos para resolver el crimen.
Martiño Rivas forma parte de este reparto, que promete convertirse en uno de los grandes estrenos de Netflix de la temporada.
La moda y el estilo personal de Martiño Rivas
Martiño Rivas pertenece a una generación de actores que se maneja con naturalidad en el mundo de la moda. En una aparición pública relacionada con Prada, fue descrito como “más guapo que un San Luis”.
También ha explicado que su cambio de imagen puede responder a las necesidades de cada trabajo. “Hice un par de trabajos que requerían que llevase el pelo largo, los terminé y decidí aguantar hasta que no pude más”.
El actor comparó aquella decisión con una carrera: “Me pasó como cuando vas corriendo, llevas como diez kilómetros, y lo peor que te puede pasar es que se te pase por la cabeza ‘¿Por qué estoy corriendo si estoy cansado?’. Me pasó lo mismo y decidí cortármelo”.
Sobre su relación con la ropa, reconoce que le gusta la moda, aunque no de forma obsesiva. “Sí me gusta la ropa pero no es algo obsesivo. Soy más bien intermitente”. Hay épocas en las que le entretiene pasearse por las tiendas y otras en las que le resulta indiferente, quizá porque está más ocupado.
“Suele ir ligado a cuando tengo menos trabajo o poco que hacer. Procuro que no me preocupe demasiado”. Cuando necesita ayuda, puede pedir opinión, aunque prefiere tomar sus propias decisiones: “No, los errores los cometo yo solo”.
Una relación anterior basada en la comprensión
Durante una etapa anterior de su vida sentimental, Martiño Rivas mantuvo una relación con Irene Escolar, sobrina de los hermanos Gutiérrez Caba. Ambos se dedicaban a la interpretación.
Cuando le preguntaron si podían aparecer celos por determinadas escenas, respondió: “Claro que ayuda. ¿Celos? Nunca. Es parte del trabajo”.
También habló de la presencia pública de Irene Escolar en el mundo de la moda: “Hace apenas un par de semanas la veíamos en una revista, posando con vestidos de Raf Simons en la maison Dior, en París. Estaba fabulosa. Ella siempre está fabulosa”.
El humor como otra forma de romper barreras
Como el actor no quiere dejar pasar ninguna oportunidad de ponerse a prueba, en aquella etapa intentaba organizar una partida de póquer con Concha Velasco y Karim Benzema. “Me han contado que son amigos”, explicaba.
También protagonizó un vídeo titulado Martiño Rivas vs Internet, en el que llegó a bromear sobre Yon González: “Yon González y yo nos liaríamos de verdad”. El humor, la ironía y la capacidad de reírse de sí mismo completan la imagen pública de un actor que, pese a su timidez, ha aprendido a desenvolverse ante las cámaras.
¿Qué problema ha tenido Martiño Rivas con su culo? El actor lo confiesa - El Hormiguero
Su sonrisa, en definitiva, aparece cuando habla de Galicia, de su hija Ayo, de sus nuevos personajes, de sus compañeros de profesión y de una vida personal que afronta con mayor naturalidad. La transformación de Martiño Rivas no se limita a los músculos de una portada: también refleja la madurez de un intérprete que continúa buscando nuevos registros sin dejar de lado su parte más íntima.