Marcos Pérez Jiménez y su partido político: la Cruzada Cívica Nacionalista

Marcos Pérez Jiménez fue un militar y político venezolano que presidió la República entre 1952 y 1958. Su principal organización política fue la Cruzada Cívica Nacionalista, fundada en 1963, partido que llegó a convertirse en una notable fuerza política y que lo postuló para la presidencia en los comicios de 1973.

La trayectoria política de Pérez Jiménez estuvo vinculada primero con las Fuerzas Armadas y con los golpes de Estado de 1945 y 1948, después con la Junta Militar de Gobierno y, finalmente, con un régimen presidencial caracterizado por el autoritarismo, la represión política, el auge petrolero, las grandes obras públicas y las acusaciones de corrupción.

Quién fue Marcos Pérez Jiménez

(Michelena, 1914 - Alcobendas, España, 2001) Militar y político venezolano que presidió la República entre 1952 y 1958. Fueron sus padres Juan Pérez Bustamante y Adela Jiménez.

Estudió primaria en su región natal y secundaria en la ciudad de Cúcuta (Colombia), en el colegio Gremios Unidos. En 1931, ingresó a la Escuela Militar de Venezuela, de donde egresó con el grado de subteniente en 1934.

Fue ascendido a teniente en 1936. Posteriormente, realizó cursos de especialización en Perú: el de la Escuela de Aplicación de Artillería, entre el 19 de marzo y el 31 de octubre de 1939 y el de Comando y Estado Mayor en la Escuela Superior de Guerra de Chorrillos desde agosto de 1939, siendo ascendido al grado de capitán en 1941, hasta diciembre de 1943.

Por su preparación técnica, fue también profesor de armas automáticas, de balística, de armamento de infantería y de empleo de la artillería, en la Escuela Militar de Venezuela; asimismo, de servicio de campaña e informaciones en la Escuela de Aplicación de Infantería de Caracas y de doctrina de guerra en diversos cursos para oficiales.

Su carrera militar se vincula al desempeño de cargos en la administración pública nacional, los que, además de proporcionarle la experiencia para tratar asuntos del Estado, le facilitaron los contactos necesarios con los diversos grupos militares y los sectores sociales representativos del poder económico de la nación, que, en suma, influyeron sobre el inicio de su participación en la actividad política.

De la carrera militar a la participación política

Jefe de la primera sección del Estado Mayor (20.1.1944), participa en la preparación del golpe de Estado que derroca al gobierno del presidente Isaías Medina Angarita (18.10.1945). Ascendido al grado de mayor, asume el importante cargo de jefe de Estado Mayor del Ejército, entre octubre de 1945 y el 10 de julio de 1946.

Jefe del Estado Mayor General, a partir de la última fecha hasta el 30 de junio de 1948, es encargado del Ministerio de la Defensa, el 30 de junio y el 24 de noviembre de 1948.

Ascendido a teniente coronel, fue uno de los dirigentes del golpe de Estado que derrocó al presidente Rómulo Gallegos, el 24 de noviembre de 1948. Miembro, desde ese día, de la Junta Militar de Gobierno, sigue ocupando la Cartera de Defensa hasta el 2 de diciembre de 1952, fecha en que asume la presidencia provisional de la República.

El golpe de estado del 24 de noviembre de 1948 instauró en el poder a una Junta Militar presidida por el teniente coronel Carlos Delgado Chalbaud, hasta entonces ministro de la Defensa; por el oficial del mismo rango Marcos Pérez Jiménez, antiguo jefe de las Fuerzas Armadas, líder de la conspiración contra Rómulo Gallegos y principal colaborador en el golpe de 1945; y por Luis Felipe Llovera Páez, también con el rango de teniente coronel.

La presidencia de Carlos Delgado Chalbaud fue interrumpida abruptamente tras su cruento asesinato. Lo sucedió en el poder Germán Suárez Flamerich, quien asumió la presidencia temporal de lo que entonces comenzó a llamarse Junta de Gobierno de los Estados Unidos de Venezuela.

Los primeros actos de la Junta Militar estuvieron orientados a neutralizar a las grandes fuerzas opositoras, sin darles tiempo a reaccionar; de hecho, esta estrategia se mantuvo durante los diez años de dictadura que siguieron al golpe militar, convirtiéndose en la fórmula por excelencia para la conservación del poder.

Así, Acción Democrática y el Partido Comunista fueron ilegalizados en una primera fase, y, luego, sus miembros fueron exiliados, perseguidos, apresados y torturados, con miras a la desarticulación de estas organizaciones.

La Unión Republicana Democrática y Copei gozaron de legalidad durante este período y, de hecho, participaron en las elecciones que se desarrollarían en 1952.

El ascenso a la presidencia en 1952

El 30 de noviembre de 1952 se convocó a elecciones para elegir los diputados a una Asamblea Constituyente. Participaron en ella el FEI (partido apoyado por la Junta de Gobierno), Copei y URD (apoyado por AD y por el Partido Comunista desde la clandestinidad).

La negativa por parte del Gobierno a publicar los resultados electorales evidenció el carácter fraudulento de las mismas y la nula vocación democrática del régimen. El Gobierno dio como triunfador al FEI, y el 4 de diciembre del mismo año Marcos Pérez Jiménez asumió la presidencia provisional del Gobierno.

La dictadura del general Marcos Perez Jiménez se inició con el golpe de Estado del día 2 de diciembre de 1952, que desconoció los resultados electorales del 30 de noviembre de ese año, en los que salió triunfador el partido opositor Unión Republicana Democrática (URD), con la formula encabezada por Jóvito Villalba y Briceño Iragorry.

Con un planteamiento modernizante, bajo la ideología de un “Nuevo Ideal Nacional”, tomó el poder una Junta Militar conformada por Germán Suárez Flamerich, Luis Felipe Llovera Páez y el general Marcos Pérez Jiménez, siendo este nombrado presidente provisional de Venezuela, hasta la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente en abril de 1953, que finalmente lo designó presidente para el periodo de 1953-1957.

El 19 de abril de 1953, tras su elección por la Asamblea Nacional Constituyente, se juramentó a los 39 años como presidente para el período constitucional 1953-1958, siendo para entonces, al parecer, el Jefe de Estado más joven del mundo.

El régimen de la Junta Militar fue uno de los más antidemocráticos de la historia de Venezuela. Diez años de suspensión de las libertades públicas, de corrupción y de fraude político es la frase que sintetiza la historia venezolana durante el período de 1948 a 1958.

El partido político de Marcos Pérez Jiménez

Sin embargo, la figura de Pérez Jiménez se encontraba vinculada a la fundación, en 1963, del partido Cruzada Cívica Nacionalista, el cual pronto se convirtió en una notable fuerza política.

La Cruzada Cívica Nacionalista fue, por tanto, el partido político asociado directamente con Marcos Pérez Jiménez después de su salida del poder. La organización permitió mantener una corriente política propia alrededor de su figura y trasladar a la competencia electoral parte del respaldo que había conservado entre determinados sectores de la sociedad venezolana.

En las elecciones generales de diciembre de 1968, fue elegido senador en las listas de la Cruzada, hallándose ausente del país; pero la Corte Suprema de Justicia invalidó su elección basándose en el tecnicismo de que ella era ilegal porque Pérez Jiménez no se había inscrito como votante en el registro electoral.

Valiéndose de los 400.000 votos obtenidos en las elecciones de 1968, la Cruzada logró la postulación de Pérez Jiménez para la presidencia de la República en los comicios de 1973.

FechaAcontecimiento relacionado con la Cruzada Cívica Nacionalista
1963Fundación de la Cruzada Cívica Nacionalista.
Diciembre de 1968Marcos Pérez Jiménez fue elegido senador en las listas de la Cruzada.
1973La Cruzada logró la postulación de Pérez Jiménez para la presidencia de la República.
1974En 1968 participó en las elecciones presidenciales al frente del partido Cruzada Cívica Nacionalista, del que fue expulsado en 1974.

Ante la potencial amenaza de esta nueva fuerza electoral, los partidos mayoritarios propusieron y aprobaron en el Congreso Nacional una enmienda constitucional inhabilitando la elección para presidente, senador o diputado de quienes hubieran sido condenados a una pena superior a 3 años por delitos cometidos en el desempeño de funciones públicas.

Inhabilitado como candidato, Pérez Jiménez resolvió retirarse de toda actividad política.

El gobierno de Pérez Jiménez

Ascendido a general de brigada (1955) y a general de división (1957), a raíz del plebiscito de diciembre de 1957 es proclamado presidente de la República para el período constitucional 1958-1963.

En materia económica, sin embargo, el Gobierno de Pérez Jiménez se vio favorecido por los abundantes ingresos fiscales. La época de la posguerra se convertía en beneficiosa para Venezuela por la venta de hidrocarburos.

El régimen de las concesiones había sido adoptado nuevamente por el Gobierno, que disfrutaba entonces del 50 por ciento de los beneficios de la explotación petrolera, gracias a la exitosa gestión del presidente Rómulo Betancourt en su primer mandato (1945-48).

La modernización del país en materia industrial y de obras públicas fue uno de los logros incuestionables de este período. El auge del comercio entre Venezuela y los países del Atlántico Norte era seguido por edificaciones monumentales y construcciones de alta envergadura, sobre todo en materia de vialidad.

La autopista Caracas-La Guaira constituye uno de los elementos más representativos de las obras adelantadas por Pérez Jiménez.

Autopista Caracas-La Guaira y obras públicas

Con un planteamiento modernizante, bajo la ideología de un “Nuevo Ideal Nacional”, tomó el poder una Junta Militar conformada por Germán Suárez Flamerich, Luis Felipe Llovera Páez y el general Marcos Pérez Jiménez, siendo este nombrado presidente provisional de Venezuela, hasta la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente en abril de 1953, que finalmente lo designó presidente para el periodo de 1953-1957.

Autoritarismo, represión y oposición

Desde el punto de vista político, la presidencia de Pérez Jiménez estuvo marcada, casi en su totalidad, por la lucha en pro de la extinción de la oposición, en especial la de Acción Democrática, partido que quedó casi desarticulado a finales de la dictadura.

La policía política, la "Seguridad Nacional", desempeñaba el rol de defensor del régimen. Su estrategia era la del espionaje, la persecución y la tortura.

Un régimen del terror, sin duda alguna, era lo que se había consolidado en Venezuela ya para los años 1956 y 1957. Difícilmente un sistema económico con tanto auge podía ir acompañado de un régimen político tan cerrado y autoritario.

La represión política también afectó al Partido Comunista, a Acción Democrática y a otros sectores opositores, mientras que la Unión Republicana Democrática y Copei conservaron espacios de legalidad durante una parte del período.

El plebiscito de 1957 y la crisis del régimen

Al terminar su mandato, en vez de convocar a elecciones generales, tal como establecía la Constitución de 1953, el dictador Perez Jiménez convocó a un referéndum amañado, el 15 de diciembre de 1957, con el objetivo de perpetuarse en el poder.

El 20 de diciembre de 1957 Pérez Jiménez asumió la presidencia por cinco años más, para el período 1958-1963, provocando la protesta de los estudiantes y demás sectores populares, los cuales fueron violentamente reprimidos por los organismos de seguridad.

El 21 de diciembre de 1957 la Universidad Central de Venezuela (UCV) y otros centros educativos fueron tomadas por la Seguridad Nacional, apresando a los principales dirigentes estudiantiles.

La gota que colmó el vaso cayó el día 1 de noviembre de 1958, cuando Pérez Jiménez convocó a un plebiscito para decidir acerca de su reelección en la presidencia para los cinco años siguientes.

Los primeros en protestar fueron los estudiantes de la UCV, quienes el 21 de ese mismo mes realizaron una manifestación masiva a las puertas de la Universidad. Si bien aquel acto fue brutalmente reprimido, marcaría el inicio de una revuelta que no cesaría hasta el final del régimen.

La Junta Patriótica y la oposición organizada

La oposición al interior de Venezuela estaba liderada por la Junta Patriótica (JP), una alianza constituida el 11 de junio de 1957, con el objetivo de luchar contra la dictadura de Perez Jiménez.

La JP estuvo encabezada por Patricio Ojeda de la Unión Republicana Democrática (URD), por Guillermo García Ponce, dirigente del Partido Comunista de Venezuela (PCV), Enrique Aristeguieta Gramcko, dirigente de el Comité Político Electoral Independiente (COPEI), y por Silvestre Ortiz Bucaram, representante del partido Acción Democrática (AD).

La JP gozaba de mucho prestigio y autoridad política entre la población que repudiaba a la dictadura.

Paralelamente, el Partido Comunista convocó a una alianza con los distintos partidos de oposición. Primero contactó con Unión Republicana Democrática y ambos partidos fundaron la llamada Junta Patriótica; a ella fueron convocados, posteriormente, Copei y Acción Democrática, la cual se reorganizó a partir de su militancia más joven.

Cuadradas las fuerzas políticas, y contando con el apoyo de los estudiantes, faltarían los actores decisivos, los militares y la ciudadanía.

La rebelión militar del 1 de enero de 1958

El año 1958 se inició con protestas sociales que reclamaban el fin de la dictadura y el restablecimiento de la democracia. Al amanecer del 1 de enero de 1958, oficiales y tropa de la guarnición de Maracay se levantaron en armas y tomaron una estación de radio local, para difundir una proclama.

Al mismo tiempo, aviones de la Fuerza Aérea despegaron desde la Base de Boca de Río, situada en Palo Negro, Estado Aragua, y volaron sobre el Palacio de Miraflores. Esta conspiración militar estaba dirigida por el coronel Hugo Trejo.

Por esta razón, esta rebelión militar fue conocida como el “El Trejazo”. Los rebeldes estaban descoordinados, no todas las ramas de las Fuerzas Armadas estaban involucradas en el golpe de Estado.

Al final, el coronel Trejo fue hecho prisionero en Maracay, la guarnición se rindió ante el coronel Roberto Casanova. En el Palacio de Miraflores fue capturado el coronel Jesús María Castro León.

Los pilotos al verse en desventaja, volaron hasta Barranquilla, Colombia, y solicitaron asilo político. La conspiración militar el 1 de enero había fracasado.

Perez Jiménez lanzó una proclama de triunfo a la nación, pero rebelión militar había encendido la llama de la revolución popular.

La represión se acentuó: miles de opositores fueron capturados, la dictadura cerró los liceos, con el objetivo de evitar la proliferación de protestas estudiantiles, pero, a pesar de la cruel represión, el movimiento popular iba en ascenso.

El primer efecto de la rebelión del 1 de enero fue la crisis en el gabinete de Perez Jiménez. Aunque éste se sintió seguro en el poder, el general Rómulo Fernández, jefe del Estado Mayor Conjunto, consciente de que la rebelión del 1 de enero había mostrado la inconformidad en las Fuerza Armadas y reflejaba del descontento popular, solicitó al dictador Perez Jiménez cambios sustanciales: reorganización del gabinete de gobierno, y una mayor participación de los militares en el poder ejecutivo.

La rebelión militar del 9 de enero

No había transcurrido una semana, cuando el 9 de enero se produjo una nueva rebelión militar, esta vez fue el alzamiento de oficiales de la Marina en La Guaira.

El general Fernández negoció con los rebeldes, ofreciendo algunas garantías. Esta negociación provocó su destitución como ministro de defensa, junto a Laureano Vallenilla Lanz, quien era ministro de Relaciones Interiores, y Pedro Estrada, jefe de la temida Seguridad Nacional.

El día 13 de enero, Pérez Jiménez, par calmar las presiones en su contra, reorganizó el gabinete, y ordenó el destierro del general Rómulo Fernández.

Estas crisis e intercambio de golpes en las alturas, incentivó la rebelión popular. Se multiplicaron las manifestaciones de protesta en todo el país.

La huelga general y la caída de la dictadura

Los días 19, 20 y 21 de enero se produjeron enormes manifestaciones populares en Caracas, impulsadas por la Junta Patriótica (JP), las que fueron violentamente reprimidas.

La JP convocó a una huelga general para el día 21 de enero, llamamiento que comenzó con una huelga de periodistas y que después fue obedecida por muchos otros sectores sociales.

Se produjo una combinación de insurrección popular con un levantamiento militar. Al final de la tarde del 22 de enero los cadetes de la Escuela Militar y unidades de la Armada estacionadas en el cercano puerto de La Guaira, unos 50 kilómetros al norte de Caracas, se sublevaron contra la dictadura.

Ese mismo día, temerosos de un desbordamiento popular, una parte de los altos mandos militares se reunieron en la Base Naval de Mamo y en la Comandancia General de la Marina, en el Centro Simón Bolívar, con el objetivo formar una Junta Militar de Gobierno, pero el complot fue descubierto y neutralizado.

Hubo algunas negociaciones entre leales y rebeldes, y un acuerdo de no establecer represalias.

Perez Jiménez intentó desesperadamente mantenerse en el poder, pero después de varias consultas y de comprobar que no tenía el apoyo del conjunto de las Fuerzas Armadas, decidió negociar su salida.

El mismo día, en el Palacio de Miraflores se produjeron intensas negociaciones entre los militares sublevados y los dirigentes políticos de la oposición, dando como resultado una Junta de Gobierno, presidida por el contralmirante Wolfgang Larrazábal, y con presencia de los coroneles Carlos Luis Araque, Pedro José Quevedo, Roberto Casanova y Abel Romero Villate.

Derrocado por el movimiento cívico-militar del 23 de enero de 1958, Marcos Pérez Jiménez, acompañado de su familia, sale del país y se refugia en Estados Unidos, de donde el Gobierno venezolano logra su extradición en agosto de 1963.

Marcos Pérez Jiménez: Ascenso y Caída del Nuevo Ideal Nacional - Documental

Presionado por la Huelga General y la rebelión militar, a la 1:30 am del día 23 de enero, Pérez Jiménez y su esposa, Flor Chalbaud de Pérez, con sus tres hijas y otros parientes se desplazaron al aeropuerto en La Carlota, y abordaron el avión rumbo al exilio en República Dominicana.

La Junta de Gobierno funcionó como un poder ejecutivo provisional, nombrando un gabinete con personalidades de los empresarios y de la oposición, pero los militares se reservaron el Ministerio de Defensa, con el nombramiento del coronel Jesús María Castro León.

Se liberó a los presos políticos, se permitió el regreso de los exiliados, y se convocó a elecciones generales para diciembre de 1958.

Exilio, juicio y regreso de la actividad partidista

Trasladado a la cárcel Modelo de Caracas, fue sometido a juicio, acusado de peculado y malversación de fondos del Erario Nacional.

Sentenciado el 1 de agosto de 1968, fue condenado a 4 años, un mes y 15 días de prisión, pero fue liberado ese mismo día por haber cumplido ya el tiempo de condena estipulado y resolvió abandonar el país residenciándose en España.

En 1994 volvió a ser condenado por corrupción. En 1999, coincidiendo con su ingreso en un hospital a causa de una embolia cerebral, prescribieron los delitos de los que se le acusaba.

En la actualidad, reside en Madrid.

La Cruzada Cívica Nacionalista en las elecciones

La creación de la Cruzada Cívica Nacionalista en 1963 mostró que la salida de Pérez Jiménez del poder no significó la desaparición inmediata de su influencia política.

En las elecciones generales de diciembre de 1968, fue elegido senador en las listas de la Cruzada, hallándose ausente del país; pero la Corte Suprema de Justicia invalidó su elección basándose en el tecnicismo de que ella era ilegal porque Pérez Jiménez no se había inscrito como votante en el registro electoral.

Valiéndose de los 400.000 votos obtenidos en las elecciones de 1968, la Cruzada logró la postulación de Pérez Jiménez para la presidencia de la República en los comicios de 1973.

Inhabilitado como candidato, Pérez Jiménez resolvió retirarse de toda actividad política.

El Pacto de Nueva York y el Pacto de Punto Fijo

No obstante, como una consecuencia de la represión de la dictadura, los principales dirigentes de la oposición burguesa estaban en el exilio. No hay fecha exacta, pero las mayorías de las crónicas refieren que, a finales de diciembre de 1957, Rómulo Betancourt, Rafael Caldera y Jóvito Villalba, en representación de AD, COPEI y URD, firmaron el “Pacto de New York”, en el Athletic Club de Nueva York.

Esta alianza política tuvo una influencia decisiva en los acontecimientos posteriores al derrocamiento de la dictadura de Perez Jiménez.

El Pacto de Nueva York se transformó mas adelante en el Pacto de Punto Fijo, que definió la conformación de la IV República, un régimen democrático burgués, relativamente estable, basado en el boom petrolero, y que duró aproximadamente 40 años (1958-1998).

El 31 de octubre de 1958, los principales dirigentes de la oposición burguesa suscribieron el “Pacto de Punto Fijo”, que fue el acta de nacimiento de la IV República en Venezuela.

El Pacto de Punto Fijo fue un acuerdo de gobernabilidad y alternabilidad en el poder entre las principales fuerzas o partidos burgueses, acordado entre los partidos Acción Democrática (AD), Unión Republicana Democrática (URD) y el Comité Político Electoral Independiente (COPEI), representados por Rómulo Betancourt, Jóvito Villalba y Rafael Caldera.

El Partido Comunista de Venezuela (PCV), que tuvo una participación destacada en la lucha contra la dictadura de Perez Jiménez, fue excluido, ilegalizado y perseguido.

La IV Republica duró aproximadamente 40 años (1958-1998). Durante los primeros 20 años, tuvo un periodo de cierta estabilidad, basado en el boom petrolero, pero de 1978 hasta 1998, por la corrupción y las oscilaciones en los precios del petróleo, experimentó una crisis y caída constante, siendo un momento destacado la rebelión popular del 27 de febrero de 1989 conocida como “El Caracazo”.

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