Dani Ceballos ha vivido en el Arsenal dos etapas de cesión marcadas por la búsqueda de minutos, los cambios de entrenador, una lesión y la necesidad de demostrar que podía regresar al Real Madrid como un centrocampista más completo. El acuerdo entre ambos clubes no incluyó una opción de compra, por lo que el jugador mantuvo su vinculación con la entidad blanca durante toda su estancia en Londres.
El centrocampista llegó al Arsenal para encontrar la continuidad que no tenía en Madrid y disfrutar de un papel protagonista bajo las órdenes de Unai Emery. Después, con Mikel Arteta, tuvo que competir por un puesto en un equipo que le exigía mayor intensidad, regularidad y aportación sin balón.
La primera cesión de Dani Ceballos al Arsenal
El 25 de julio de 2019, Dani Ceballos ya era futbolista del Arsenal. El andaluz abandonaba el Real Madrid para jugar cedido una temporada a las órdenes de Unai Emery.
En esta operación de cesión, en la que el club londinense no tendría opción de compra, su nuevo equipo se haría cargo del cien por cien de la ficha del jugador, que rondaba los tres millones de euros. La cesión era por una temporada sin posibilidad de que se extendiera.
Tras un verano en el que había estado en muchas quinielas, el Arsenal logró cerrar a uno de los grandes tesoros del mercado, que se había revalorizado aún más tras su brillante actuación en el pasado Europeo sub 21.
Los ‘gunners’ llevaban mucho tiempo tras el sevillano por el empeño de Unai Emery, que quería que Ceballos liderara un centro del campo plagado de talento con hombres como Xhaka, Guendouzi o Torreira.
Por qué Ceballos eligió el Arsenal
Por su parte, Ceballos esperaba encontrar en Londres los minutos que no iba a tener en Madrid, donde apenas había disfrutado de continuidad en sus dos primeros años.
Sabía que no entraba en los planes de Zidane y confiaba en regresar al Bernabéu el año siguiente reforzado como futbolista. Tenía contrato con el Real Madrid hasta 2023 y no renunciaba a su gran sueño: triunfar vestido de blanco.
El andaluz tenía en el Arsenal aquello que estaba buscando: un club donde poder jugar “40 partidos” durante el curso y en calidad de cedido, una fórmula que le permitía intentar regresar en el futuro al cuadro blanco.
El propio Ceballos resumía su objetivo con claridad: “Quiero jugar 40 partidos y ser importante”.
El papel de Unai Emery en la llegada del centrocampista
El interés del Arsenal por Ceballos estuvo impulsado por Unai Emery. El preparador español quería que el mediocampista del Real Madrid fuera el dueño y señor de un centro del campo con futbolistas como Xhaka, Guendouzi o Torreira.
La operación fue gestionada desde las islas a través de Raul Sanllehi, quien ejercía como brazo ejecutor de los ingleses al menos hasta que el exvalencianista Edu Gaspar tomara el control al cien por cien. Hasta entonces compartían funciones.
Sanllehi, por su parte, ya había intentado acercar a Ceballos al Barça justo antes de que firmara por el Madrid. Edu Gaspar había sido contratado unos meses antes por los londinenses, que apostaron por él antes que por Andoni Zubizarreta o el actual seleccionador, Robert Fernández, también incluidos en la agenda.
Gaspar dejó Highbury en 2005 tras jugar allí cinco temporadas y conquistar siete títulos.
Un comienzo ilusionante en Londres
La etapa en Londres empezó con unas enormes expectativas. Ceballos fue ovacionado en un partido contra el Burnley y nombrado como el MVP del encuentro.
Se llevó las portadas de los tabloides y mostró su mejor versión con acciones verticales, fluidez y visión de juego. También celebró por todo lo alto su único gol con los gunners, conseguido en la Europa League contra el Standard de Lieja.
El centrocampista parecía haber encontrado el escenario adecuado para reivindicarse y demostrar que podía tener un papel importante lejos del Santiago Bernabéu.
La lesión contra el Vitoria de Guimaraes
Los contratiempos se fueron sucediendo. El 6 de noviembre se produjo el infortunio: una lesión contra el Vitoria de Guimaraes le ocasionó una rotura muscular en los isquiotibiales que le dejó inactivo casi 50 días.
Ceballos hizo las maletas para recuperarse en Madrid. Cuando terminó el largo proceso de recuperación ya era finales de diciembre y en el Arsenal había otro entrenador con planes diferentes.
La lesión interrumpió un momento de crecimiento y complicó su adaptación al fútbol inglés. Después de casi dos meses de baja, el jugador tuvo que volver a competir por un puesto en un equipo que había cambiado de dirección deportiva y deportiva.
El cambio de Unai Emery a Mikel Arteta
El Arsenal despidió a Emery por malos resultados y Ceballos sufrió las consecuencias de un cambio de entrenador que modificó sus posibilidades dentro del equipo.
Mikel Arteta exigía más aportación en intensidad y continuidad en el juego. Algo parecido le decía Zidane.
A Arteta no le parecía que Ceballos fuera un jugador carente de talento. Lo veía como un futbolista creativo, pero consideraba que hacían falta más elementos para competir.
No valía solo con lucirse cuando tenía la pelota en los pies. El técnico entendía que el centrocampista debía ofrecer energía, concentración y continuidad durante todo el partido.
Las exigencias físicas y tácticas de Arteta
A Mikel Arteta le seguía pareciendo que Ceballos no tenía la forma física idónea. No era que no le gustara porque lo veía como un futbolista creativo y talentoso.
Pero hacían falta más cosas para competir. No valía solo con lucirse cuando tenía la pelota en los pies.
Ceballos tenía algo que le convertía en un jugador disperso. A Zidane le gustaba su calidad, pero los jugadores más fiables eran los que garantizaban energía y estaban concentrados de principio a fin de un partido.
Los ejemplos eran, por poner algunos, Fede Valverde y Casemiro. El uruguayo y el brasileño se habían convertido en dos referentes en los últimos partidos: el primero por su entrada a Morata en la final de la Supercopa de España en Arabia Saudí y el segundo por sus dos goles al Sevilla en el Bernabéu.
La pérdida de protagonismo y la posibilidad de salir en enero
El centrocampista perdió la titularidad en los Gunners y quiso buscar una salida que le asegurara minutos para acudir a la Euro 2020.
Dani Ceballos quería abandonar el Arsenal antes de que acabara el mes de enero. El centrocampista quería romper su cesión con los Gunners y jugar la segunda parte de la temporada en otro club que le asegurara los minutos que necesitaba para que Luis Enrique Martínez se decidiera a contar con él de cara a la Euro 2020.
El Valencia ya se había interesado por la situación del jugador, que había coincidido con Albert Celades en la Selección Española Sub-21.
No obstante, la marcha del utrerano necesitaba el visto bueno del Arsenal, que tenía dudas ante la posibilidad de quedarse con pocos centrocampistas, y también del Real Madrid, ya que ambos clubes tendrían que romper el acuerdo firmado en verano.
El salario del jugador de 5 millones de euros también complicaba la operación para clubes como el valenciano, que ya tenía ocupada una elevada parte de la masa salarial que le permitía LaLiga.
La preocupación por la Eurocopa
Lo cierto es que Ceballos necesitaba minutos después de tres años irregulares tras recalar en el Real Madrid procedente del Real Betis.
Su temporada llevaba unos derroteros que no invitaban a ser optimistas. Podía peligrar hasta su presencia en la Eurocopa si no daba un giro radical.
En un encuentro del Arsenal, el último antes de aquella valoración, no jugó ni un solo minuto contra el Chelsea. El utrerano tenía motivos para estar preocupado por el retroceso que sufría su carrera y por cómo estaba estancado en el Arsenal.
También podía estar disputándose un puesto en los planes del seleccionador con Isco. Ya se conocía la predilección que tenía Luis Enrique por el malagueño.
El malagueño había desaparecido de los planes de Robert Moreno, pero remontaba posiciones con Zidane. Isco subía. Ceballos bajaba.
La comparación con Isco y el Real Madrid
Lo que empezó siendo una crítica a Zinédine Zidane por despreciar a un centrocampista que acababa de proclamarse campeón de Europa con la Selección Sub-21 comenzó a verse como un acierto.
El entrenador del Real Madrid recuperaba a Isco y las mejores versiones de Kroos y Modric. El punto débil del Madrid, aquello que se achacaba a la planificación, era no haber fichado centrocampistas.
A Zidane solo le valía Pogba. Seis meses después se permitía jugar hasta con cinco jugadores en el centro del campo.
El panorama no era bueno para Dani Ceballos, que se las prometía muy felices en el Arsenal y a sus 23 años seguía sin romper como un jugador indiscutible en un club.
Se le calificaba de talentoso, pero intermitente. Lo que había sido un desafío a Zidane para demostrarle que se equivocaba se estaba convirtiendo en otro paso atrás.
La segunda cesión al Arsenal
El Real Madrid y el Arsenal estuvieron a punto de cerrar la cesión de Dani Ceballos. Por segundo año consecutivo, el utrerano jugaría en el equipo Gunner, aunque sin dejar de pertenecer al club blanco.
El Madrid no quería perder definitivamente la pista del jugador y Ceballos seguía soñando con triunfar en el Santiago Bernabéu. Mientras Zidane siguiera siendo el entrenador, el mediapunta debía buscarse la vida fuera de Valdebebas.
Ceballos estuvo presente en el primer entrenamiento de la pretemporada del Madrid, pero era consciente de que permanecería allí por poco tiempo.
Las negociaciones estaban muy avanzadas y quedaron prácticamente cerradas. El acuerdo se anunció con la previsión de que Ceballos jugara una temporada más en el Arsenal.
Condiciones del acuerdo entre Real Madrid y Arsenal
El acuerdo no incluía ninguna opción de compra ni nada por el estilo. Cuando acabara el curso, Ceballos volvería a ser futbolista del Real Madrid.
Dani Ceballos estaba cedido en el Arsenal hasta el final de aquella temporada, sin opción de compra. El jugador tenía contrato con el Real Madrid hasta 2023.
En esta etapa, el Arsenal pagaba íntegramente la ficha de Ceballos, que ascendía a 3 millones de euros netos. Ese era el ahorro del club blanco durante el año de cesión.
| Aspecto | Condición |
|---|---|
| Club de origen | Real Madrid |
| Club de destino | Arsenal |
| Fórmula | Cesión |
| Opción de compra | No incluida |
| Duración | Una temporada |
| Contrato con el Real Madrid | Hasta 2023 |
| Ficha abonada durante la cesión | 3 millones de euros netos |
La gestión de la plantilla del Real Madrid
Con la salida de Ceballos, el Real Madrid seguía aligerando su plantilla y la posición de mediapunta.
Ya se habían ido Reinier y Kubo, y en las siguientes fechas saldrían Brahim y James, que tenían cerradas sus salidas al Milan y al Everton, respectivamente.
Con la salida de Ceballos, el Madrid agilizó aún más la operación salida. Además del sevillano, hasta ese momento el club se había desprendido, ya fuera a través de un traspaso o una cesión, de Theo, Reguilón, Kovacic, Marcos Llorente, Raúl de Tomás y Luca Zidane.
Al club llegó Reinier Jesus, un chico brasileño que jugaba en su posición. Empezaría en el Castilla y tendría que pasar el filtro de Zidane.
Si llegaba tan maduro como Rodrygo podía quedarse en el primer equipo. En teoría, estaba menos hecho que Ceballos, aunque ya se sabía que Zidane no se volvía loco con el utrerano.
La última temporada de Ceballos como cedido
Dani Ceballos volvió a ser futbolista del Real Madrid de pleno derecho. El Arsenal terminó una temporada más que complicada y el centrocampista cerró su contrato el 30 de junio con los gunners para volver a ser blanco a todos los efectos.
El español, a pesar de que los resultados no fueron los mejores, siempre disfrutó de su estancia en el norte de Londres.
El de Utrera fue importante aquel año para Arteta, acumulando más de 2300 minutos repartidos en 40 encuentros entre Premier League, EFL Cup y Europa League, donde el Arsenal se quedó a un paso de disputar la final.
Después de una cesión de dos temporadas, Ceballos regresó al Real Madrid, donde intentaría pelear por un puesto en el once.
La despedida del Arsenal y la FA Cup
Ceballos dejó claro que había disfrutado de su etapa en Londres en una carta publicada a través de su perfil de Instagram, acompañada de varias fotografías jugando, abrazándose a Mikel Arteta y con la FA Cup de 2020, el único título que consiguió como gunner.
“Gracias al Arsenal y a todos los aficionados. Gracias por recibirme con tanto cariño desde el primer día que vestí esta camiseta. Por dejarme vivir la experiencia de ser un ‘gunner’ y permitirme ser parte de vuestra familia todo este tiempo”, aseguraba en el inicio de su mensaje.
“Ha sido un año complicado por muchas razones y ha llegado a su fin. Especialmente, por no poder vivir partidos en el Emirates con nuestros aficionados. Os aseguro que nunca olvidaré vuestro calor y apoyo en cada momento.”
“Estoy seguro de que el Arsenal, que siempre ha sido un club grande, estará de nuevo en la cima, ganando campeonatos y siendo la referencia que siempre fue. Este club, y especialmente sus aficionados, lo merecen y confío en que sepan conseguirlo”, añadía al valorar la campaña y expresar sus deseos para el futuro del Arsenal.
Luego continuó con los agradecimientos a todo el cuerpo técnico y a los aficionados antes de dejar sus mejores deseos y destacar su entrega por aquella camiseta.
“Quiero que sepáis que siempre trabajé muy duro y lo intenté hacer lo mejor posible por este escudo y esta camiseta. Os deseo lo mejor y muchos éxitos que sé que llegarán. Let’s go Gunners! Adiós y gracias por todo”, sentenció Ceballos.
La evolución de su papel bajo Arteta
La segunda etapa confirmó que Ceballos podía ser importante para Arteta, aunque su recorrido en el Arsenal estuvo marcado por la irregularidad.
El jugador llegó a Londres buscando continuidad, sufrió una lesión que le mantuvo casi 50 días inactivo, perdió protagonismo tras el cambio de Emery por Arteta y finalmente volvió a tener una participación relevante durante la siguiente temporada.
Su experiencia en Inglaterra combinó momentos de gran nivel técnico con periodos en los que los entrenadores le reclamaron más intensidad, concentración y continuidad.
El centrocampista terminó acumulando más de 2300 minutos en 40 partidos durante la temporada en la que fue importante para Arteta, además de conquistar la FA Cup de 2020.
El regreso al Real Madrid
El regreso al Real Madrid no suponía únicamente el final administrativo de la cesión. Ceballos volvía a un club en el que todavía tenía contrato y donde seguía intentando convencer al cuerpo técnico de que podía ocupar un lugar importante.
Tenía contrato con el Real Madrid hasta 2023 y no renunciaba a su gran sueño: triunfar vestido de blanco.
Sin embargo, si no remontaba durante los meses siguientes, tendría difícil regresar para quedarse con Zidane y disfrutar de una nueva oportunidad.
La trayectoria de Ceballos en el Arsenal quedó definida por una búsqueda constante de protagonismo: primero como apuesta creativa de Emery, después como centrocampista obligado a adaptarse a las exigencias físicas de Arteta y finalmente como futbolista que regresaba al Real Madrid tras dos temporadas cedido.
- El Arsenal incorporó a Dani Ceballos cedido desde el Real Madrid.
- El acuerdo no incluyó una opción de compra.
- Unai Emery impulsó su llegada y le concedió inicialmente un papel protagonista.
- Una lesión contra el Vitoria de Guimaraes le mantuvo inactivo casi 50 días.
- El cambio de entrenador modificó sus posibilidades dentro del equipo.
- Mikel Arteta le exigió más intensidad, continuidad y aportación sin balón.
- Ceballos llegó a plantearse abandonar el Arsenal para buscar minutos antes de la Euro 2020.
- Durante su segunda etapa fue importante para Arteta y acumuló más de 2300 minutos en 40 encuentros.
- Conquistó la FA Cup de 2020, su único título como jugador del Arsenal.
- Después de dos temporadas cedido, regresó al Real Madrid.
