Lesiones más comunes en el fútbol americano: tipos, causas y prevención

El fútbol americano es un deporte de contacto, de alto impacto y de gran exigencia física. Las reglas del fútbol crean intencionalmente colisiones a alta velocidad entre seres humanos, lo que hace que tales lesiones sean inevitables y el deporte sea controvertido.

Las lesiones ocurren durante las prácticas y los juegos de americano por una combinación de alta velocidad, contacto entre jugadores, movimientos bruscos, sobreuso y fatiga. Por lo tanto, no es extraño que los practicantes sufran todo tipo de lesiones.

Los peligros del fútbol americano

El fútbol americano se caracteriza por ser un deporte de contacto, razón por la cual el practicante frecuentemente sufre las consecuencias de dicha acción. Es decir, adolece del mecanismo biomecánico del propio deporte.

El fútbol americano es de los deportes más duros, exigentes y lesivos que existen. Como explica a CuídatePlus Miguel del Valle, presidente de la Sociedad Española de Medicina del Deporte, “se estima que anualmente en Estados Unidos (con unos 2 millones de practicantes de fútbol americanos) se producen 1,2 millones de lesiones relacionadas con el fútbol americano”.

En resumen, según explica Del Valle, “se trata de un deporte de contacto con grandes impactos que van a repercutir sobre las diferentes estructuras del aparato locomotor”.

Los jugadores sufren contusiones, laceraciones, músculos desgarrados, hombros dislocados, ligamentos rotos de la rodilla, huesos rotos, daño a órganos internos y, en ocasiones, incluso parálisis.

Los niños que practican el fútbol americano representan una gran preocupación para los expertos. Los jugadores juveniles promedian 240 impactos de cabeza por temporada. Los niños entre las edades de 9 y 14 años constituyen la cohorte de jugadores de fútbol más grande de los Estados Unidos.

Los jugadores profesionales de fútbol americano “también tienen un mayor riesgo de apnea del sueño y de enfermedad cardiovascular”. La carrera profesional de un jugador de la NFL que no se haya tenido que retirar por lesiones “suele durar entre 7 y 10 años” y este dato ya indica los riesgos que supone un deporte de estas características para la salud.

Impacto entre jugadores de fútbol americano

Tipos de lesiones en el fútbol americano

Existen dos tipos de lesiones comunes en la práctica de fútbol americano: las lesiones agudas y las lesiones crónicas.

Lesiones agudas

Las lesiones de tipo agudo se presentan en la acción de la jugada durante el partido. Un evento agudo sucede de forma repentina como resultado de una caída, un golpe u otro tipo de contacto.

Afortunadamente, la mayoría de estas lesiones son de tipo leve a moderado. Sin embargo, algunas pueden afectar importantemente la participación en el deporte y requerir rehabilitación o cirugía.

Lesiones crónicas

Las lesiones crónicas están asociadas a la realización de un movimiento repetitivo o durante mucho tiempo. Una lesión crónica se desarrolla con el tiempo, a menudo como resultado del sobreuso o del movimiento repetitivo.

Las lesiones por sobreuso aparecen con mayor facilidad cuando existe fatiga, sobreesfuerzo, falta de entrenamiento o una recuperación insuficiente. La preparación física que precisan estos deportistas debe ser muy alta si quieren competir.

Tipo de lesiónCaracterísticas principales
AgudaAparece súbitamente durante una caída, un golpe o una jugada de contacto.
CrónicaSe desarrolla progresivamente por sobreuso, movimiento repetitivo o sobrecarga.

Lesiones traumáticas más frecuentes

Contusiones

Esta lesión, que es la más común de tipo agudo, aparece cuando se produce un impacto sobre la piel con repercusión interna, sin provocar heridas abiertas.

Las contusiones pueden producirse por el contacto con un rival o por golpes con objetos, como cascos o protectores, que bien pueden ser los zapatos deportivos. Generalmente son de intensidad leve a moderada, aunque la gravedad depende de la zona afectada y de la fuerza del impacto.

Abrasiones

Es una lesión que se produce a nivel superficial, producida por un raspón o una quemadura por fricción.

Generalmente son leves y pueden tratarse en casa con lavados con agua y jabón.

Heridas y laceraciones

Se define por herida a la pérdida de solución de continuidad de un tejido o la separación de alguna de las siguientes estructuras: piel, fascias, músculos, huesos, tendones y vasos sanguíneos.

Las laceraciones pueden aparecer durante una caída, un choque contra otro jugador o el contacto con superficies y equipamiento deportivo.

Distensiones y desgarros musculares

Un desgarre o desgarro es un estiramiento o ruptura de un músculo.

Las distensiones musculares son comunes entre los jugadores de fútbol. Las torceduras son estiramientos o desgarros de un músculo o tendón.

Las lesiones musculares pueden afectar las fibras de uno o varios grupos musculares. En algunos casos se presentan durante una aceleración, un cambio de dirección o un esfuerzo vigoroso.

Distensión o desgarro de los isquiotibiales

La distensión o el desgarro de los isquiotibiales es una de las lesiones frecuentes en jugadores que realizan carreras rápidas, frenadas y cambios bruscos de dirección.

Lesiones de ligamentos de la rodilla

Las rodillas son una de las partes del cuerpo más propensas a lesiones.

Los ligamentos son las partes de nuestro cuerpo que conectan los huesos. Las lesiones de estos ligamentos impiden que los deportistas doblen la rodilla correctamente.

Las lesiones de rodilla, especialmente de los ligamentos cruzado anterior o posterior, son de las más frecuentes. Este tipo de lesiones puede afectar importantemente la participación en el deporte.

Una lesión muy severa que involucra tres de estos ligamentos es conocida como tríada maldita.

Lesiones de menisco

Estas lesiones comunes en fútbol americano consisten en el daño de un tejido de tipo cartilaginoso en forma de C que actúa como amortiguador.

Los meniscos son los encargados de compactar el contacto entre fémur y tibia, los huesos de las piernas, y se afectan al realizar un giro veloz de la rodilla mientras se encuentra flexionada.

Esta es sin duda una lesión aguda que en la mayoría de los casos requiere atención quirúrgica para restablecer la funcionalidad de la rodilla.

Cuando el dolor es intenso, hay limitación de la movilidad y la solución más efectiva para corregir este problema es la cirugía.

Luxaciones

Una luxación es la pérdida de contacto de los huesos que forman una articulación, con daño severo sobre la cápsula.

Las luxaciones son de las lesiones más comunes en fútbol americano que representan un dolor inmenso para el jugador.

Se producen en los hombros, codos, muñecas, rodillas y vértebras. Es muy común en los jugadores de fútbol americano y son resultado de un fuerte golpe o contacto con el casco.

Debido al dolor que provocan, se deben de reducir -colocar en su posición- a la brevedad. La hinchazón en la zona puede dificultar su reubicación.

No se debe intentar colocar el hueso en su lugar ni frotar la zona o aplicar pomadas.

Fracturas

Para finalizar con las lesiones agudas más comunes en fútbol americano, hablaremos de las fracturas.

Estas consisten en una lesión del hueso, que se caracteriza por la ruptura parcial o total de la estructura ósea.

Una fractura es un astillamiento o rotura total del hueso. Los contactos con los cascos pueden provocar algún tipo de fractura, que no siempre es completa.

Cuando el hueso se rompe en varias fracciones puede tener ambos tipos de fracturas, siendo por ello considerada múltiple.

El personal sanitario regularmente enyesará o entablillará la zona lesionada, pero de tratarse de fractura de costillas únicamente se vendará el tórax.

Esguinces

Los esguinces de tobillo son lesiones muy frecuentes en los deportes.

Los jugadores suelen sufrir lesiones al rodar o golpear la parte externa del tobillo, al plantar mal el pie durante una jugada o como consecuencia del contacto.

Los esguinces y las distensiones son muy comunes en el fútbol americano. Las distensiones, en cambio, son estiramientos o desgarros de un ligamento.

La mayoría de las lesiones de tobillo se recuperan rápidamente y no amenazan la temporada. El reposo, el hielo, la compresión y la elevación pueden ayudar a reducir el dolor y la hinchazón.

Lesiones del tendón de Aquiles

La tendinitis de Aquiles es una lesión frecuente en deportes que exigen carreras, saltos y cambios repentinos de dirección.

La tendinitis es una lesión del tendón, causada por el desgarro de sus fibras.

Suele ocurrir en el tendón de Aquiles, en el talón, y también en los tendones de los hombros, codos, muñeca y rodilla, siendo resultado de los movimientos bruscos que realizan.

Lesiones del hombro, brazo y extremidades superiores

Las lesiones de las extremidades superiores en el fútbol americano no son tan comunes como las lesiones de las extremidades inferiores.

Las lesiones más frecuentes del hombro y del brazo incluyen esguinces y distensiones de la mano, la muñeca, el codo y el hombro, lesiones de la articulación acromioclavicular, subluxación del hombro, luxación del hombro y lesiones tipo “stinger”.

Lesiones del manguito rotador

El manguito de los rotadores sostiene el brazo en la articulación del hombro.

Algunas personas experimentan una sensación de desgarro.

Las distensiones del manguito rotador pueden aparecer tras un impacto directo, una caída o un movimiento brusco del brazo.

Muchos de estos daños se relacionan con un estilo de placaje en el que se enseña a los jugadores a entrar primero con los hombros en lugar de utilizar la cabeza, con el objetivo de prevenir lesiones de cabeza y cuello.

Este cambio desplaza el impacto hacia los hombros y los brazos. Sin embargo, la mayoría de las lesiones del hombro y del brazo en el fútbol americano tienden a ser leves y fáciles de tratar.

Lesiones por sobreuso

Bursitis

La bursitis consiste en la inflamación de la bursa.

La bursa es una estructura que ayuda a disminuir la fricción entre tejidos durante el movimiento. La sobrecarga y los impactos repetidos pueden provocar dolor e inflamación.

Inflamación muscular

Esta lesión consiste en la inflamación muscular.

Puede aparecer después de entrenamientos intensos, esfuerzos repetidos o una recuperación insuficiente.

Periostitis

La periostitis se trata de la inflamación de la capa externa del hueso.

El dolor puede relacionarse con una carga elevada sobre las estructuras óseas, especialmente cuando el jugador aumenta rápidamente la intensidad del entrenamiento.

Fascitis

La fascia es un tejido que recubre el músculo.

La inflamación de este tejido puede asociarse con sobrecarga, movimientos repetidos y recuperación insuficiente.

Fracturas por sobrecarga

Dicha lesión, provocada por la sobrecarga del hueso, se asocia frecuentemente al trabajo excesivo que condiciona la pérdida de la solución de continuidad.

Las fracturas por sobrecarga del metatarso pueden aparecer después de someter los huesos del pie a cargas repetidas.

Lesiones del cartílago y del hueso

Esta lesión hace referencia a un proceso de inflamación del cartílago y su hueso.

Provoca dolor importante e incapacidad funcional del paciente.

Tendinitis rotuliana o rodilla de saltador

La rodilla de saltador es una afección también conocida como tendinitis rotuliana.

Se relaciona con la sobrecarga del tendón rotuliano y con los movimientos repetidos de salto, carrera y aceleración.

Calambres en las piernas

Los calambres causan dolor en la parte delantera de la pierna. Es también una de las lesiones del fútbol americano que se suele presentar.

Los calambres aparecen cuando existe una contracción dolorosa de grupos musculares grandes, especialmente durante esfuerzos intensos o en condiciones de calor.

Dolor lumbar

La baja o dolor de espalda es una queja frecuente en los jugadores debido a sobreuso.

La fatiga reduce la capacidad del cuerpo para recuperarse y puede aumentar la probabilidad de lesiones musculares y articulares.

Conmociones cerebrales y lesiones de cabeza

De todos los deportes, el fútbol americano presenta el mayor riesgo de sufrir conmociones cerebrales.

Una conmoción cerebral es un cambio en el estado mental debido a un impacto traumático. Una lesión cerebral traumática es “una interrupción en la función normal del cerebro que puede ser causada por un golpe, azote o sacudida a la cabeza, o una lesión penetrante en la cabeza”.

En la conmoción cerebral sí hay repercusión de gravedad o de severidad, la cual debe vigilarse.

Una conmoción cerebral es una forma de lesión cerebral traumática en la que el golpe hace que el cerebro se mueva rápidamente de un lado a otro, rebotando en el cráneo y sufriendo varios tipos de daños estructurales.

Aunque las conmociones cerebrales pueden tener graves consecuencias, se denominan una forma “leve” de lesión cerebral traumática porque no suelen ser potencialmente mortales.

Las conmociones cerebrales a menudo ocurren durante un tackle, ya que las cervicales sufren un latigazo y la cabeza golpea el suelo.

Los signos pueden incluir punzadas, dificultad para concentrarse y visión borrosa. No todos los jugadores que sufren una conmoción cerebral pierden la conciencia.

Dependiendo del tiempo de pérdida de conocimiento por el impacto, el jugador debe ser supervisado entre 1 y 24 horas en internamiento hospitalario.

Es común que el coach o alguno de sus asistentes haga preguntas al afectado, como “¿cómo te llamas?” o “¿con qué número juegas?”, para valorar el grado de afectación.

El jugador debe ser valorado por un profesional especializado en el funcionamiento del cerebro, quien determinará el procedimiento a seguir.

La conmoción cerebral en el deporte | AFP Animé

Encefalopatía traumática crónica

La encefalopatía traumática crónica es la “degeneración cerebral probablemente causada por traumas de cabeza repetidos”.

En 2002, el neuropatólogo Bennet Omalu realizó una autopsia del jugador Mike Webster e identificó grupos anormales de la proteína tau en el cerebro de Webster, los que él creía eran evidencia de lesión cerebral traumática.

Dichas proteínas se desarrollan en enredos que estrangulan lentamente las neuronas y, en consecuencia, inhiben la función cerebral.

Muchos estudios recientes señalan cuán peligroso es el fútbol para la salud cerebral a largo plazo de los jugadores.

Durante dos temporadas regulares, entre 2012 y 2014, los jugadores de la NFL sufrieron 4,384 lesiones, incluidas 301 conmociones cerebrales.

En un estudio de 14,000 jugadores de la NFL, los investigadores encontraron que incluso los impactos a la cabeza insuficientes para causar conmociones cerebrales pueden acumularse a lo largo de los años, lo que lleva a encefalopatía traumática crónica y muerte prematura.

Un estudio de 2012 de 3,439 jugadores con cinco años o más en la NFL descubrió que su mortalidad neurodegenerativa era tres veces mayor que la de la población general de Estados Unidos.

Si solo una cosa está clara sobre la ciencia actual que rodea las conmociones cerebrales deportivas y las lesiones cerebrales relacionadas, es que muy poco está claro sobre la ciencia actual.

El campo es sorprendentemente nuevo. La mayoría de las veces, cuando un jugador sufre una conmoción cerebral, las técnicas estándar de imágenes médicas no muestran daños.

Contrariamente a la percepción común, el síndrome clínico de encefalopatía traumática crónica aún no se ha definido completamente. Su prevalencia es desconocida y los criterios de diagnóstico neuropatológico no son más que preliminares.

Además, muchos de los estudios citados han involucrado grupos de muestra relativamente pequeños. Otros estudios parecen indicar que las conmociones cerebrales pueden ser más benignas.

La reducción de tacleadas en las prácticas ha reducido el número general de conmociones cerebrales entre los jugadores de secundaria, a pesar de que el número de conmociones cerebrales en los juegos ha aumentado ligeramente.

Los cascos de fútbol americano pueden prevenir fracturas de cráneos, pero es probable que nunca puedan prevenir las conmociones cerebrales.

Los estudios indican que hay cascos que pueden disminuir las conmociones cerebrales, pero ningún casco será a prueba de conmociones cerebrales, porque el cerebro aún se mueve dentro del cráneo.

Por la misma razón, un solo casco no evitará la encefalopatía traumática crónica.

Lesiones relacionadas con el calor

Las lesiones por calor son frecuentes especialmente en temporada y zonas de alta temperatura y humedad.

Los jugadores comienzan las prácticas bajo el intenso sol del verano y pueden sobrecalentarse rápidamente.

Las lesiones relacionadas con el calor son una de las lesiones más graves y prevenibles en el deporte.

La deshidratación excesiva repleta al cuerpo de sal y agua. Los síntomas tempranos son calambres dolorosos de grupos musculares grandes.

Si el jugador no repone líquidos, puede progresar a una insolación o golpe de calor, que puede causar la muerte.

La combinación de deshidratación, exposición al sol y esfuerzo excesivo llega a poner en riesgo la vida.

Medidas para prevenir lesiones por calor

  • Comer una dieta saludable, beber suficiente agua y descansar adecuadamente.
  • Mantener el peso durante el entrenamiento de verano.
  • Controlar la pérdida de líquidos pesando a los atletas antes y después de las prácticas.
  • Conocer los síntomas de las lesiones relacionadas con el calor antes de que comience la temporada.
  • Usar ropa que ayude a absorber el sudor y mantener el cuerpo fresco.
  • Adaptarse progresivamente al calor del verano.
  • Informar con honestidad al entrenador cuando aparezcan signos de sobrecalentamiento.
  • Contar con un plan para enfriar rápidamente a los atletas cuando se sobrecalienten.

Factores que aumentan el riesgo de lesión

Los contactos con otros jugadores son una causa evidente de lesiones, pero no son el único factor de riesgo.

Las lesiones también pueden producirse por un terreno con desniveles, baches, suelos duros o muy blandos.

La fatiga es una causa común de lesiones en el fútbol americano. Cuando aparece, cambia el perfil de riesgo del atleta.

Las lesiones agudas o crónicas de tejidos blandos tienden a producirse como resultado de la fatiga, el sobreesfuerzo o la falta de entrenamiento.

La preparación para la temporada es fundamental para prevenir la fatiga. Los atletas deben entrenar y acondicionarse correctamente, alimentarse de forma saludable, mantenerse hidratados y dormir lo suficiente.

El jugador en el campo debe estar siempre en posición de equilibrio, flexionando las rodillas, manteniendo la espalda recta, con el cuerpo inclinado ligeramente hacia delante y la cabeza erguida.

Los jugadores de línea ofensiva y defensiva son especialmente propensos a lesionarse.

Prevención de lesiones en el fútbol americano

La prevención de lesiones requiere la colaboración de jugadores, entrenadores, preparadores físicos, personal médico y familias.

Los jugadores, entrenadores, preparadores atléticos y padres necesitan trabajar juntos y comunicarse cuando existe un problema.

Los jugadores deben ser honestos cuando no se sienten bien o experimentan alguna molestia.

Los entrenadores, preparadores atléticos y padres deben fomentar una comunicación abierta y estar preparados para atender las preocupaciones de los jugadores.

La preparación física adecuada, el acondicionamiento, la alimentación saludable, la hidratación y el descanso ayudan a combatir la fatiga.

Los atletas necesitan prepararse adecuadamente para las exigencias de la competencia. El entrenamiento es importante, y todas las acciones de preparación y recuperación ayudan a combatir la fatiga.

Prevención de lesiones de rodilla

Las lesiones de rodilla sin contacto, como las lesiones del ligamento cruzado anterior, son especialmente importantes para la prevención.

Los programas de prevención de lesiones pueden ayudar a reducir el riesgo. Estos programas incluyen entrenamientos de pretemporada, habilidades y ejercicios de prevención del ligamento cruzado anterior y fortalecimiento del tronco y de las extremidades inferiores.

Las rodilleras pueden utilizarse para proteger las rodillas durante los entrenamientos y los partidos.

Prevención de lesiones de cabeza y cuello

Los equipos, entrenadores, preparadores atléticos y jugadores han adoptado nuevas reglas de entrenamiento y juego, además de recibir educación para reducir el riesgo de conmoción cerebral e identificar sus signos.

La enseñanza de técnicas de placaje con los hombros en lugar de la cabeza puede ayudar a prevenir lesiones de cabeza y cuello.

Una conmoción cerebral es una lesión seria, pero puede ser más evitable con el entrenamiento y el enfoque adecuados.

El jugador no debe ocultar una lesión cerebral para regresar al campo. Informar una conmoción cerebral no significa debilidad y permite recibir una evaluación apropiada.

Preparación, recuperación y comunicación

La prevención de lesiones en el fútbol americano depende de una política de puertas abiertas y de medidas para combatir la fatiga.

El entrenamiento y todas las acciones de preparación y recuperación ayudan a reducir el cansancio acumulado.

La comunicación entre el jugador y el equipo médico es esencial para reconocer a tiempo el dolor, la debilidad, la confusión, la hinchazón, la pérdida de movilidad o cualquier cambio en el estado habitual.

La información presentada tiene únicamente fines educativos. Su intención no es proporcionar consejo médico sobre enfermedades o tratamientos.

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