Juicios de valor sobre equipos chilenos: gestión, economía y proyección deportiva

Los juicios de valor sobre los equipos chilenos no pueden limitarse a los resultados en la cancha: también deben considerar su gestión financiera, la transparencia institucional, la formación de jugadores, la infraestructura, la relación con los hinchas y la capacidad de construir proyectos deportivos sostenibles.

El diagnóstico presentado por académicos, dirigentes, exfutbolistas y periodistas es crítico: las sociedades anónimas deportivas no han resuelto los problemas estructurales del fútbol profesional chileno, mientras varios clubes enfrentan deudas, dependencia de los derechos televisivos, escasa inversión y cuestionamientos por conflictos de interés.

El desempeño de los clubes debe evaluarse más allá de los resultados

El académico de la Escuela de Auditoría de la Universidad de Valparaíso, Alejandro Torres, inició el encuentro presentando las principales conclusiones de su investigación sobre el fútbol chileno, concluyendo que “es la única actividad empresarial que destruye valor” y que en los últimos cuarenta años “sencillamente hemos avanzado bien poco”. Asimismo, explicó que las sociedades anónimas deportivas no han sido la solución a los problemas estructurales, afirmando categóricamente que “el fútbol profesional es la única actividad industrial en Chile que no agrega valor al producto ni a los clientes”.

Apoyado en cifras muy concretas -que incluso debió solicitar vía Ley de Transparencia-, Torres presentó una completa y documentada investigación acerca del negocio de las sociedades anónimas deportivas, administradoras y concesionarias de los clubes profesionales de fútbol en el país, señalando la situación crítica en la que se encuentra la industria.

“El estudio tiene varias aristas. Uno, lo que ya hicimos entre los años 2021 y 2022, cuando teníamos alta probabilidad de quiebra, valores de mercado muy bajos, escasa inversión de fútbol joven y femenino, menos del 1%; por lo tanto, el desarrollo es imposible”, explicó el experto en finanzas.

Torres añadió que, en una segunda etapa, considera antecedentes de “preparación de una tesis doctoral donde comparamos el fútbol español y chileno, proporcionalmente por supuesto, comparamos las empresas chilenas con las españolas y lo mismo con los clubes, y la actividad del fútbol chileno es la única en el país que destruye valor, es decir que no hay inversión, todas las demás empresas de otros rubros venden y ves el resultado de esa venta, pero en el fútbol se vende pero todo lo que se gana se gasta básicamente en un solo ítem, remuneraciones, y no queda nada para desarrollo.

Agregó que si las empresas administradoras de los equipos de fútbol no quiebran es por los recursos frescos que mes a mes destina la televisión.

Dependencia de la televisión y falta de diversificación

Todos coincidieron en que el diagnóstico del estado actual del fútbol profesional chileno, tanto en lo económico-financiero como en lo deportivo, es francamente desolador.

Los números dan cuenta de situaciones deficitarias, con deudas tributarias por más de 4 mil millones de pesos, gestiones de un amateurismo impresionante y, en otros casos, muy poco transparentes.

Por otro lado, no hay inversión en infraestructura propia, ni diversificación de ingresos por excesiva dependencia de TNT Sports, que “aporta ingresos por más de 45 mil millones anuales, considerando solo a los clubes de la primera división”, señaló Torres.

“El problema es que esa misma cantidad se va en remuneraciones al cuerpo técnico y jugadores. Entiendo que quien genera el dinero se lleve una gran proporción, pero con esa cifra no queda nada para invertir y crecer institucionalmente o para poder destinar al fútbol joven y fútbol femenino. Desde ese punto de vista, olvidémonos de ilusionarnos con logros internacionales con clubes o selecciones”, enfatizó el experto.

El periodista Alejandro Cisternas, quien elogió el trabajo del profesor Torres por haber “roto el cerco de privacidad que quieren mantener las instituciones”, puso el acento en la fragilidad que implica que gran parte de los ingresos del fútbol dependan de la televisión, que es como “un manantial o pozo petrolero” y que los clubes no diversifiquen sus fuentes de ingresos.

Además, planteó que actualmente los constantes incumplimientos son difíciles de fiscalizar y, como las sanciones no son elevadas, los clubes tampoco realizan mayores esfuerzos por cambiar esta situación.

La ley de sociedades anónimas deportivas bajo cuestionamiento

A juicio de Torres este panorama indica claramente que “la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas requiere de una evaluación y un cambio hoy, después de quince años de haber sido promulgada”, de lo contrario -sentenció- “no tendremos nunca un fútbol más desarrollado, así de categórico”.

Rodrigo Goldberg sostuvo que “la ley siempre está un par de pasos atrás respecto a todas las obligaciones financieras y tributarias que tienen los clubes. En ese aspecto, desde la concepción de las sociedades anónimas, partimos atrás. Hay clubes que ustedes ven en cuánto se compraron y es para la risa”.

Apuntó que “el modelo de negocios de las sociedades anónimas -y se los puedo decir con conocimiento de propiedad porque yo estuve adentro- es de administrar y muchas veces de administrar pérdidas.

Cuando entré a ‘la U’ en 2019 la deuda era de alrededor de 12.500 millones de pesos. Cuando llega Sartor al club no es que vaya a pagar la deuda, es simplemente que la va a administrar, eso significa repactar, pagar los intereses y la deuda se deja para el largo plazo, diez, quince o veinte años, hasta que se venda el club”.

Agregó que “mientras no haya una regulación clara y un poco más leonina, es difícil que esto cambie”.

En resumen, las sociedades anónimas deportivas no han podido solucionar los problemas estructurales que arrastra el fútbol desde hace muchas décadas, incluyendo la opacidad y la permanente sospecha de corrupción.

El caso de Provincial Osorno y el costo de los derechos de formación

Colo Colo celebra en la Liga de Primera y también en los escritorios.

Es ahí donde un antiguo caso tuvo final feliz para los albos y un triste desenlace para humilde club de la Segunda División.

Se trata de Provincial Osorno, que estaba en un gallito judicial con los albos por los derechos de formación del jugador Carlos Soto.

Según decían el año pasado en el sur, el volante formado en Macul fue liberado de palabra desde los albos, pero nunca se pudo llegar a un acuerdo.

Según el medio Primera B Chile, a poco más de una semana de plazo para denunciar, desde la gerencia deportiva del Cacique las emprendieron contra los toros y ahora se conoció el veredicto.

Provincial Osorno emitió un comunicado tras la notificación del Tribunal de Asuntos Patrimoniales de la ANFP, el cual los condena a pagar por los derechos de formación a ByN por Carlos Soto.

Ahí dicen que analizarán una ofensiva de vuelta.

“Tras meses de litigio y presentación de pruebas, el organismo resolvió acoger parcialmente la demanda, lo que se traduce en la obligación de Provincial Osorno de pagar, en un plazo no mayor a 15 días, la suma de USD 56.877 a Colo Colo”, informaron en el sur.

Para Osorno, el veredicto afecta directamente su futuro económico.

Sin tapujos, en el equipo admitieron que “dicho fallo es un golpe duro como institución, ya que atenta directamente contra la continuidad operativa y financiera del club”.

“Nos encontramos evaluando todas las herramientas legales e insituciones disponibles”, reveló el equipo, en extenso comunicado de prensa.

En lo deportivo, los toros son líderes de la zona sur, con 19 puntos, y se ilusionan con el ascenso a Primera B.

AspectoSituación de Provincial Osorno
Materia del litigioDerechos de formación del jugador Carlos Soto
Organismo que resolvióTribunal de Asuntos Patrimoniales de la ANFP
Monto establecidoUSD 56.877
Plazo de pago15 días
Situación deportivaLíderes de la zona sur, con 19 puntos

Transparencia, conflictos de interés y control institucional

Leonardo Véliz, miembro del histórico cuadro de Colo Colo subcampeón de América en 1973, comentó que hoy a los clubes no les interesa que vaya gente al estadio, es un gasto en seguridad, en logística, prefieren el ingreso fácil de la televisión.

Asimismo, alertó que hay muchos conflictos de interés entre los clubes y los representantes de los jugadores, cuando la industria debería velar por la transparencia.

“Nadie le pone el cascabel al gato, pareciera que a nadie le importa lo que pasa en el fútbol, todo queda allí, la corrupción referil, los partidos comprados, la propiedad de los clubes, la decadencia de una industria que no solo no agrega valor, sino que lo pierde, y el mejor ejemplo es precisamente nuestra ubicación en el concierto internacional” manifestó el exfutbolista.

Sobre la investigación académica, el periodista Luis Cabrera valoró el hecho de “sistematizar toda la información que muchas veces no es fácil de acceder y que ayuda a entender el fenómeno.

Es relevante comprender que no sólo importa lo que sucede dentro de la cancha, ya que no es posible obtener buenos resultados deportivos sin una gestión financiera oportuna” sentenció el profesional.

El expediente Sartor y las acusaciones sobre Azul Azul

Juan Pablo Pavez fue director de Azul Azul de 2022 a 2026.

Antes de abandonar la junta, brindó una de las declaraciones más explosivas que acumula el expediente del caso Sartor.

Pavez detalló los vínculos que habría entre Michael Clark y los exdueños de Huachipato y Ñublense, afirmando que existe una “economía circular” entre esos equipos que perjudica a la “U” y que Clark gestiona “directamente” la compra de jugadores del club de Talcahuano, pagando “sobreprecio” por algunos.

“Los vínculos y conflictos de interés entre este grupo de personas es obsceno”, dijo, refiriéndose a Clark, Victoriano Cerda, Marcelo Pesce y Patricio Kiblisky.

Incluso, señaló que el socio principal de Sartor, Pedro Pablo Larraín, estaba al tanto de “la injerencia que Cerda tiene en nuestro club” y que “me juró que lo sacaría”.

El exdirector también cuestionó si hubo un traspaso real de dinero entre Sartor y Clark, cuando este último adquirió las cuotas del fondo Tactical Sport, operación que lo convirtió inesperadamente en el máximo accionista de Azul Azul.

Entre las declaraciones que ha reunido la fiscalía en el caso Sartor, ninguna se refiere con mayor profundidad a la relación entre Azul Azul, Huachipato y Ñublense, como la de Juan Pablo Pavez, exdirector de la concesionaria que prestó testimonio en calidad de testigo el 18 de julio de 2025.

Pavez formó parte de la junta directiva entre 2022 y 2026 en representación de la familia Schapira -la que mantuvo el 21% de las acciones de Azul Azul hasta enero de este año, cuando las vendió al abogado José Ramón Correa-, la oposición al bloque de Sartor y Clark.

Públicamente, Pavez ha tildado a Clark de “títere” y “peón”.

Y en su declaración, si bien no ocupó calificativos para referirse al actual controlador de Azul Azul, abordó extensamente las relaciones comerciales que este último ha tejido con los exdueños de Huachipato, Victoriano Cerda y Marcelo Pesce, y con el expropietario de Ñublense, Patricio Kiblisky.

La declaración de Pavez contrasta con las de funcionarios de Azul Azul que han trascendido hasta el momento, quienes señalaron que no tenían información sobre posibles vínculos entre esas personas y sus actividades comerciales.

Operaciones cuestionadas en el mercado de pases

Además de aportar datos sobre los negocios de estos empresarios, Pavez cuestionó los montos que ha desembolsado la “U” por jugadores provenientes de Huachipato y Ñublense, acusando derechamente que el club ha pagado “sobreprecios” por algunos de ellos.

Incluso, afirmó que el gerente deportivo de Azul Azul, Manuel Mayo, le habría confidenciado que no tiene injerencia en las negociaciones con el club de Talcahuano: “Yo he mantenido varias conversaciones con [Manuel] Mayo, en las que él ha sido claro en manifestar que en el caso de Huachipato él no tiene ningún poder de negociación, pues para mí, esos pases los decide [Michael] Clark de la mano con [Victoriano] Cerda y [Marcelo] Pesce, quienes actuarían como sus ‘asesores’”.

En todo caso, cinco meses después, Mayo declaró ante la fiscalía que “la última palabra en compras es mía”.

Entre los movimientos señalados por Pavez se encuentra la contratación del extécnico de Huachipato, Gustavo Álvarez, quien dirigió a la “U” en 2024 y 2025.

De acuerdo con el relato del exdirector de la concesionaria, “Cerda sugiere a Azul Azul, a través de Michael Clark” la llegada de Álvarez, “a quien a tres meses de terminar el torneo el mismo Cerda le había renovado el contrato incluyendo en éste una cláusula de salida de USD$800.000.

Esta contratación se materializó, pagando Azul Azul este último monto, siendo primera vez en la historia que un club de fútbol nacional paga una cláusula de salida para contratar un técnico”.

Respecto de Ñublense, Pavez cuestionó los pagos realizados por el jugador Nicolás Guerra.

Este último fue recomprado por la “U” en 2023 por US$400 mil dólares, tras haberlo vendido en 2021 a Ñublense por US$130 mil.

También mencionó la compra de Federico Mateos por US$200 mil, pese a que se encontraba libre y no era necesario abonar dinero al equipo de Chillán.

“Dicho pago se efectuó sin otra razón que para ‘resarcir al club’”, sostuvo Pavez.

Jugador o técnicoOperación mencionada
Nicolás GuerraRecompra por US$400 mil después de una venta por US$130 mil
Federico MateosCompra por US$200 mil pese a encontrarse libre
Ignacio Tapia50% del pase por US$900 mil
Israel Poblete50% del pase por USD$650.000
Jimmy Martínez50% del pase por US$950 mil
Jeisson Vargas50% de la carta por US$600 mil
Gustavo ÁlvarezCláusula de salida de USD$800.000
Gabriel Castellón50% del pase por US$1,1 millones
Gonzalo Montes50% de la carta por US$1,2 millones

En primer lugar mencionó el caso de Ignacio Tapia, defensor que arribó a la “U” en 2022.

Según Pavez, se adquirió el 50% de su pase por US$900 mil.

Un año antes, dijo el exdirector, la totalidad de su pase “fue ofrecido al gerente deportivo de Azul Azul de ese entonces, Rodrigo Goldberg, en USD$400.000”.

Y no había motivo aparente que explicara el aumento de su tasación.

“Ese mismo año se adquirió el 50 por ciento del pase de Israel Poblete a Huachipato por USD$650.000, jugador que se sabía, por su contrato privado, que quedaba libre en unos meses”, continuó Pavez.

También mencionó los casos de Jimmy Martínez y Jeisson Vargas.

Sobre el primero afirmó que Azul Azul pagó a Huachipato US$950 mil por la mitad de su pase en 2019, y que devolvió el mismo porcentaje “sin pago a favor” en 2023.

Sobre el segundo, dijo que el 50% de su carta fue comprada a La Calera en US$600 mil en 2022, “se fue un año a Al-Rayyan [Qatar] por la suma de USD$200.000, y luego a costo cero a Huachipato”.

Finalmente, Pavez aludió el caso de Gabriel Castellón, cuya mitad de pase fue adquirida por Azul Azul en 2024 por US$1,1 millones, “en circunstancias que se había informado a la prensa un valor” de US$412 mil; y el de Gonzalo Montes, por el que se pagó a Huachipato US$1,2 millones por el 50% de su carta, sumando las variables incluidas en el contrato.

La propiedad de Azul Azul y la investigación financiera

Además de referirse al traspaso de jugadores entre los tres equipos y a los negocios entre sus dirigentes, Pavez abordó la compraventa de cuotas del Fondo de Inversión Privado (FIP) Tactical Sports celebrada el 13 de diciembre de 2024 entre Sartor y Clark, que le permitió a este último hacerse con la totalidad del fondo y, por consiguiente, con el 63% de las acciones de Azul Azul.

Al respecto, dijo que el directorio no se enteró del cambio de propiedad hasta el 20 de diciembre, a través de un comunicado público del club.

“Aquello no fue revelado en la sesión de directorio realizada tan solo unos días después, el 19 de diciembre, lo que deja en evidencia la grotesca intención de Clark de ocultar la operación”, indicó.

Debido a la controversia que generó la noticia, Clark convocó a los directores a una reunión el 21 de diciembre de 2024.

Antes de la cita, Pavez dijo que llamó al socio principal de Sartor, Pedro Pablo Larraín, para conversar sobre el asunto.

“Larraín fue incapaz de justificar razonablemente la compraventa y el secretismo que la rodeaba, excusándose en que esta era ‘la única forma de salvar a la U’”, apuntó Pavez.

El exdirector de la concesionaria afirmó que en la reunión se le preguntó a Clark por el origen de los fondos que habría desembolsado para comprar las cuotas, fijadas en US$5,7 millones, y que el expresidente de Azul Azul habría contestado que eran “‘recursos propios’”.

Sobre este punto, Pavez dijo que “aún no existen antecedentes que acrediten que el pago efectivamente se hizo”, y que la información acumulada en la causa civil que Sartor mantiene abierta con BCI Corredor de Bolsa, apunta a que Clark “registró una cuenta por pagar y Sartor una cuenta por cobrar.

Así, los ‘fondos propios’ de Clark serían falsos, inexistentes”.

Negocios fuera de la cancha

La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) estableció que Sartor Administradora General de Fondos (AGF) utilizó dinero de sus aportantes para beneficiar negocios relacionados con sus socios o directores -aportantes que ahora son acreedores y esperan recuperar al menos una parte de lo que invirtieron-.

La trazabilidad de esos recursos fue lo que tocó la puerta de Azul Azul, pues el liquidador que nombró la CMF, Ricardo Budinich, expuso que Sartor compró el 63% de las acciones “triangulando” dinero de otros fondos que administraba en 2021.

La CMF remitió los antecedentes al Ministerio Público, que investiga entrega de información falsa al mercado, negociación incompatible, administración desleal y que Clark no haya emitido una Oferta Pública de Adquisición de Acciones (OPA) cuando tomó el control de la concesionaria.

Una de las entidades relacionadas que se habría beneficiado en desmedro de los aportantes, según lo detectado por la CMF, es Redwood Capital, propiedad de Clark.

En su declaración, Pavez recordó que esta empresa de asesorías prestó servicios a Cellcorp, de Patricio Kiblisky; a Ñublense, cuando todavía estaba bajo el control del mismo empresario; y Nexus Chile Health, dueña de la Isapre Nueva Masvida.

Tal como reveló CIPER en 2022, los dueños de Nexus son socios de Victoriano Cerda y de miembros de la familia Kiblisky en RVX Asset Management, una sociedad constituida en Delaware.

Luego, Pavez detalló que Cellcorp “obtuvo financiamiento de parte de Sartor por un monto de USD$10.000.000” y que en 2019 “Sartor AGF otorgó un mutuo” a Ñublense, “el cual fue estructurado por nada más ni nada menos que Redwood Capital”.

A esta cadena de nombres agregó el de Ageco SpA y Aco SpA, dos sociedades constituidas por Marcelo Pesce que utiliza para invertir en conjunto con Victoriano Cerda.

Ambas empresas mantuvieron créditos con fondos de Sartor y participaron de una iniciativa inmobiliaria en Miami, según declararon Pesce y Cerda ante la CMF.

Cerda y Pesce estuvieron al mando de Huachipato entre 2014 y 2024.

Ese año vendieron su participación a Hernán Rosemblum, exgerente general de Ñublense, quien financió la compra del club con un préstamo otorgado por un fondo de inversión estadounidense administrado por Kiblisky y Jacques Gliksberg, controlador de Nexus y socio de Cerda.

Luego de enumerar estos hechos, Pavez argumentó lo siguiente: “En definitiva, todo lo que menciono permite advertir la existencia de un intrincado modelo de negocios, en el cual se repiten los mismos actores, como una constante: Sartor, Redwood Capital (Michael Clark), Patricio Kiblisky, Marcelo Pesce y Victoriano Cerda.

Los vínculos y conflictos de interés entre este grupo de personas es obsceno.

Y el corolario de esta ‘economía circular’ son las compras relacionadas entre clubes deportivos, en las que los sobreprecios en desmedro de Azul Azul son la tónica”.

La gestión económica de Santiago Wanderers

Carolina Cabello hizo una dura crítica a la gestión económica de Santiago Wanderers, indicando que “durante los primeros cien años de historia del club la deuda estaba completamente controlada, mientras que bajo el modelo de sociedades anónimas las pérdidas acumuladas de los últimos diez años supera los 8 mil millones, lo cual califico como alarmante”, advirtió la socióloga.

Esta evaluación muestra cómo la historia institucional y la identidad de un club no garantizan por sí solas una administración sostenible.

La continuidad deportiva depende también de la capacidad para controlar las pérdidas, cumplir las obligaciones financieras y sostener inversiones destinadas al desarrollo del plantel y de las divisiones formativas.

Infraestructura, estadios y experiencia de los hinchas

El Director del Sport Business Research de la Universidad de Bournemouth de Inglaterra, el economista Brian Thomas Sturgess visitó la Biblioteca del Congreso Nacional (BCN), donde expuso a los expertos del equipo de Asesoría Parlamentaria sobre las brechas estructurales que deberá sortear el fútbol nacional para alcanzar estándares internacionales de profesionalización y desarrollo de negocios.

Según cifras oficiales, Chile mueve actualmente 35,6millones de dólares por concepto de venta de entradas, derechos de TV y actividades comerciales asociadas al fútbol como por ejemplo el merchandising.

Pese a ello Chile aparece muy distante al desarrollo de negocios que manejan los países europeos con cifras similares de población.

En cuanto al gasto per cápita de los chilenos en fútbol, la cifra promedio alcanza los 2,16 dólares, lo cual nos pone cerca de los turcos, pero muy por debajo del resto de países futbolizados del viejo continente.

A juicio de Sturgues nuestra principal debilidad es la calidad de la infraestructura, la baja calidad de la experiencia de quienes asisten a los estadios; los bajos precios y el marketing de los clubes, que a su juicio es “pobre” dado que los fans no son tratados como clientes.

El cambio sugerido por Sturgess pasa por aumentar los espacios de diversificación de actividades asociadas al espectáculo deportivo tales como el catering y el retail, pero también estimular el sentimiento de sentirse bien con el deporte.

Para ello Chile debe invertir mucho más en sus estadios y establecer una Fundación para el desarrollo del futbol sostiene el economista.

El cambio sugerido por Sturgess pasa por aumentar los espacios de diversificación de actividades asociadas al espectáculo deportivo tales como el catering y el retail, pero también estimular el sentimiento de sentirse bien con el deporte.

Por otra parte, dentro de las recomendaciones de la consultoría también estuvo la de invertir más en el fútbol femenino, vale decir, contribuir al crecimiento de la liga de clubes de mujeres como también fortalecer la competencia a través de una “Copa Chile” para ese grupo de futbolistas.

Fútbol femenino y divisiones formativas

El estudio tiene varias aristas. Uno, lo que ya hicimos entre los años 2021 y 2022, cuando teníamos alta probabilidad de quiebra, valores de mercado muy bajos, escasa inversión de fútbol joven y femenino, menos del 1%; por lo tanto, el desarrollo es imposible.

Eduardo Rojas expuso una visión muy crítica de la actual dirigencia de la ANFP, indicando que no se explica cómo fue reelecto Pablo Milad como presidente “cuando nuestro fútbol pasa por su peor momento a nivel de selecciones, campeonatos profesionales mal organizados, campeonatos de fútbol formativo en que a veces no llegaban los árbitros a dirigir los partidos.

Y olvídense del fútbol femenino: equipos sin útiles elementales, sin canchas, sin vestimenta… Yo a esa gente no le entregaría indudablemente la industria del fútbol”.

En contraste, la práctica amateur de este deporte se calcula en más de tres millones de personas, lo que demuestra que sigue siendo muy popular en el país y con gran repercusión social.

Aunque los expertos estuvieron de acuerdo en que la popularidad del fútbol es una fortaleza inequívoca en Chile, coincidieron en que la industria requiere cambios urgentes en la forma de gestionarse para aspirar a un futuro más promisorio.

La selección chilena y la pérdida de valor deportivo

El último puesto en las Eliminatorias Sudamericanas fue un duro golpe para la selección chilena.

Fiel reflejo de una transición que nunca se pudo fraguar, un equipo cansado con pocas ideas futbolística y con jugadores muy lejos de los clubes más linajudos, como era antaño.

Sin embargo, se empiezan a ver brotes verdes para un nuevo proyecto.

La Tercera hizo el ejercicio de sumar las tasaciones de cada uno de los protagonistas de la última convocatoria de Nicolás Córdova.

Un equipo que llega alrededor de los 100 millones de dólares.

JugadorValor u operación mencionada
Lucas CepedaTransferido al Elche previo pago de US$ 3 millones por el 70% del pase
Felipe LoyolaPréstamo de seis meses por 1,55 millones de dólares; valor de mercado sobre los 13 millones
Darío OsorioPiso de al menos 15 millones de dólares; oferta rechazada de 10 millones
Maximiliano GutiérrezTransferido por 2 millones de dólares por la mitad de la carta
Ben Brereton7 millones de dólares
Guillermo Maripán5 millones de dólares
Rodrigo Echeverría4 millones de dólares

Los nuevos jugadores con proyección internacional

En enero pasado, Lucas Cepeda dio el gran salto en su carrera.

El viñamarino, jugador más regular de un Colo Colo en crisis, fue transferido al Elche de España, previo pago de US$ 3 millones por el 70% del pase.

No fue el único chileno traspasado a la elite del fútbol europeo.

Felipe Loyola, exjugador de Huachipato fue transferido de Independiente de Argentina al Pisa de Italia.

Cancelaron 1,55 millones de dólares por el préstamo de seis meses y, tras las promesas de compra en porcentajes, su valor de mercado se estiró sobre los 13 millones de la misma divisa.

“Es muy bueno que Loyola se cotice a ese precio y es de esperar que siga creciendo en su trayectoria. Es importante que las opciones jóvenes que aparezcan consoliden fuera de Chile, sobre todo en Europa. Las competencias de mayor exigencia les hará bien. El tema es no ser pesimistas, hay chicos en diferentes clubes en el torneo local”, dice Patricio Mardones, exjugador de la U.

Precisamente, Loyola asoma como uno de los grandes precios de este nuevo proceso.

Sin embargo, el futbolista mejor tasado es el mediapunta Darío Osorio.

El Midtjylland de Dinamarca puso un piso de al menos 15 millones de dólares por los derechos económicos de uno de sus principales futbolistas en vitrina, tras rechazar una oferta de 10 millones de parte de Liverpool.

Más cerca en el tiempo, el puntero Maximiliano Gutiérrez acaba de ser transferido desde Huachipato a Independiente, en la huella de Loyola.

De acuerdo con los medios transandinos, el Rojo se comprometió a pagar 2 millones de la moneda estadounidense por la mitad de la carta.

El ariete anotó en la victoria por 4-2 frente a Cabo Verde, en la gira por Oceanía.

La comparación con la Generación Dorada

Las cifras, sin embargo, están muy lejos de la mejor época de Chile.

En 2016, en pleno apogeo tras la obtención de la Copa América Centenario, el equipo que comandaba Juan Antonio Pizzi llegó a costar US$ 248 millones de la época.

Entre las tasaciones más altas figuraban Alexis Sánchez (US$ 55 millones), Arturo Vidal (US$ 45 millones) y Claudio Bravo (US$ 20 millones).

“Debemos olvidarnos de esos jugadores de la Generación Dorada que nos dieron tanto éxito, apostar por los que tenemos ahora, hay algunos que han mostrado cierta personalidad. Hay al menos unos diez buenos futbolistas en el extranjero que son elegibles”, advierte César Vaccia, extécnico del equipo nacional.

Sin embargo, el entrenador que llevó dos veces al triunfo a la U en el Monumental aterriza esta nueva camada de figuras, todavía lejana a las escuadras más poderosas de Sudamérica.

“Se hace esa comparación, cuando fuimos tan exitosos y la gran mayoría de esos futbolistas que dieron tanto éxito estaban en grandes equipos extranjeros, siendo titulares.

Pero tenemos que ser conscientes de que tampoco tenemos jugadores de un nivel superlativo como Argentina, por ejemplo.

Un equipo campeón del mundo que tiene a Julián Álvarez en Atlético de Madrid, Cristian Romero en el Tottenham o Alexis Mac Allister en Liverpool, por nombrar algunos.

Transandinos, brasileños y uruguayos conviven con esos valores en el primer mundo del fútbol.

Todavía estamos muy lejos de eso”, dice el sanantonino.

Más optimista es el discurso de Mardones, quien agrega que “es muy auspicioso el hecho de que haya jugadores teniendo posibilidades de jugar fuera de Chile.

Algunos, como Felipe Loyola, dieron el salto desde Argentina y eso ayuda mucho en sus carreras, porque les permite desarrollarse.

Es otro elemento más para que arme un grupo relativamente bueno, que se proyecte para las próximas Eliminatorias Sudamericanas”.

El reclamo contra Ecuador y la división entre los clubes

Tras el contundente fallo de la FIFA que rechazó el reclamo contra Ecuador, el fútbol nacional se prepara para acudir a la instancia de apelación.

El escueto fallo de la FIFA dando cuenta de que no se aceptaba el reclamo de Chile contra Ecuador, por el caso de Byron Castillo, no es el fin de la historia.

La Federación de Fútbol de Chile, encabezada por Pablo Milad, pretende seguir la batalla judicial, primero en la propia cámara de apelación de Zúrich y luego ante el TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo, por sus siglas en francés).

Consultados por "El Mercurio", los presidentes de los clubes afiliados a la ANFP se alinean por amplia mayoría con la mesa del organismo en su presentación inicial, pero no hay tanta unanimidad respecto de insistir en el tema.

Jorge Contador, mandamás de Coquimbo Unido, dice que él no estuvo de acuerdo siquiera con acudir a la FIFA en primera instancia.

“Pero ya se hizo y creo que es suficiente con eso. No seguiría exponiendo al fútbol chileno”, considera.

Lorenzo Antillo, expresidente de Audax Italiano y rival de Milad en las elecciones de 2020, reconoce que “llegar hasta el TAS es un recurso disponible.

Pero me parece que no va a ser muy distinto el resultado y que Chile no debiera hacerlo, más allá de que entiendo que sea un deber del presidente de la federación el tener que hacerlo.

Pero no tiene mucho sentido.

Chile debe concentrarse en el nuevo proceso, en el recambio, en buscar un grupo de jugadores que sea la base para el próximo período y darle todo el apoyo y posibilidades al entrenador para que lo haga.

Cualquier tipo de acción está de más a estas alturas”.

Entre quienes creen que sí o sí se debe seguir en la siguiente etapa está Luis Baquedano, gerente general de Unión Española, quien comenta que “hay que ir al TAS, debemos recurrir a todas las instancias, porque si no, quedamos mal.

Tenemos la convicción de que tenemos la razón.

Hemos tenido al frente los antecedentes y Carlezzo es un abogado de mucho prestigio”.

Lo mismo piensa el presidente de O'Higgins, Pablo Hoffmann, para quien no fue sorpresa la decisión de la FIFA, porque “nunca se va a ir contra un Estado.

Creo que el TAS es mucho más independiente, es un tribunal en derecho al cual tenemos que acudir.

Es una aventura que teníamos que correr y estoy feliz de que lo hayamos hecho, independientemente de que terminemos o no yendo al Mundial”.

Para el ex secretario ejecutivo de la ANFP, este es un tema de principios: “Tenemos que luchar para que el fútbol sea limpio y las condiciones sean iguales para todos.

No es antideportivo reclamar, las bases son parte integrante del campeonato y por lo tanto tienen la misma validez que cualquier otro elemento, como pueden ser los resultados”.

El costo económico de las disputas institucionales

Un punto no menor también es el costo económico que tiene una batalla judicial de esta envergadura, con un bufete de abogados extranjero y con las arcas vacías en la asociación.

Los presidentes de clubes no fueron informados sobre los honorarios del brasileño Carlezzo.

Cesare Rossi, titular de Deportes Iquique, indica que, "la verdad, desconozco el valor de lo que cobra o los costos en que esté incurriendo la federación, pero si en ese sentido la federación y el abogado creen que es sólido y que se justifica volver a ir a la carga, creo que se tiene que hacer, independientemente del costo.

No hay peor diligencia que la que no se hace".

La cuestión electoral y la conducción del fútbol chileno

En noviembre de este año son las elecciones para dirigir el fútbol chileno, por lo que se especuló que Milad se había embarcado en esta lucha judicial con miras a una eventual repostulación.

Al respecto, Antillo cree que “sin duda que si hubiese tenido un resultado favorable, habría sido muy bueno electoralmente para Milad.

Pero creo que era obligación del presidente agotar las instancias para que después nadie fuese a decir que abandonó sus deberes o que fue poco diligente”.

Rossi concuerda con que “el presidente (Milad) está haciendo lo que debe hacer.

Yo creo que no lo hace con un fin electoral.

Cualquier persona en su posición tiene que tratar de acudir a todo lo que sea necesario para buscar que haya justicia deportiva”.

Según Baquedano, “al contrario, si no hubiera ido a la FIFA, habría sido un juicio para él en términos de que no está haciendo la pega.

Pongámonos en el caso de que no hubiera hecho ningún reclamo y que luego hubiera quedado en evidencia que el jugador ecuatoriano estuvo mal inscrito.

Yo habría estado muy decepcionado si Milad no hubiera hecho nada”.

Reformas propuestas para profesionalizar la industria

En el plano de las reformas de carácter legal Sturguess hizo hincapié en el aumento de la competitividad.

Para ello, propuso una reforma estructural al campeonato nacional, con una disminución de los clubes que están en primera división; control de los presupuestos que manejan dichos equipos y la ejecución de estudios de costos.

Por otra parte, a juicio del experto, se necesita aumentar la solidaridad, por ejemplo, con la primera B.

Finalmente revisar el precio de los paquetes publicitarios que maneja el Canal del Fútbol (CDF) y el acceso a las transmisiones mediante el uso de la web.

La temática futbolística, que a priori pudiera parecer alejada de las preocupaciones parlamentarias, figura en realidad en la agenda de discusiones legislativas del año 2009, donde se espera legislar sobre el fomento del deporte a través de diversos acercamientos.

En tal proceso, los parlamentarios contarán, como en cualquiera de las áreas de políticas públicas sobre las que se legisla, con el apoyo técnico del equipo de profesionales de la BCN que integran el staff de Asesoría Parlamentaria.

Sturgess anunció una próxima visita a nuestro país en dos meses más donde espera seguir profundizando los lazos con quienes tienen a su cargo garantizar la profesionalización de uno de los deportes más masivos del mundo.

La dimensión social del fútbol chileno

Desde el punto de vista social, los panelistas indicaron que en el fútbol profesional cada vez va menos gente a los estadios y que no hay efectiva prevención ni control de la violencia de las barras en este tipo de espectáculos.

En contraste, la práctica amateur de este deporte se calcula en más de tres millones de personas, lo que demuestra que sigue siendo muy popular en el país y con gran repercusión social.

Miguel García defendió la trascendencia social del fútbol.

“Si bien este deporte tiene enormes virtudes y cualidades, es un juego bastante simple que puede apelar a valores y pone de manifiesto el talento y en la misma dimensión al esfuerzo, cuando uno ve cómo se maneja el fútbol y se incorporan criterios de análisis financieros, se me empiezan a quitar las ganas del futbol profesional entre comillas”.

“Si uno aplicara las normas tributarias, que a mí me tocó conocer y aplicar en su minuto, al momento de gestionar la implementación de la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas desde la Tesorería General de la República, yo creo que hay varios clubes que hoy no deberían existir”.

Sin embargo, explicó que pese a todo el fútbol seguirá presente en la vida de las personas en el país, dada su popularidad.

Qué elementos determinan un juicio de valor sobre un equipo

  • Resultados deportivos: la posición en el campeonato, los ascensos, los títulos y la competitividad internacional.
  • Gestión financiera: el control de las deudas, el cumplimiento de las obligaciones tributarias y la capacidad de evitar pérdidas acumuladas.
  • Transparencia: la claridad de las operaciones, la publicación de información y la prevención de conflictos de interés.
  • Formación: la inversión en fútbol joven, la promoción de jugadores y la preparación de futbolistas para competir en el extranjero.
  • Fútbol femenino: la existencia de infraestructura, equipamiento, canchas y condiciones adecuadas para las jugadoras.
  • Infraestructura: la calidad de los estadios y la experiencia ofrecida a quienes asisten a los partidos.
  • Diversificación de ingresos: la capacidad de generar recursos más allá de la televisión.
  • Relación con los hinchas: la asistencia a los estadios, el trato a los aficionados y el control de la violencia.
  • Responsabilidad institucional: la forma en que dirigentes y propietarios toman decisiones que afectan el patrimonio de los clubes.

Por lo tanto, el futuro se ve poco auspicioso si no hay cambios radicales en la gestión financiera y deportiva de los clubes.

Ambos seminarios fueron encabezados por el decano de Facea, Diego del Barrio, quien destacó que la academia utilice sus conocimientos técnicos para analizar y evaluar una industria tan popular como es el fútbol.

En Valparaíso, el seminario se inició con el saludo del presidente del Senado, Juan Antonio Coloma, quien relevó la importancia del tema y la necesidad de revisar la Ley de las Sociedades Anónimas Deportivas para mejorar precisamente su gestión.

noimgs

tags: #juicios #de #valor #equipos #chilenos