Jugadoras de voleibol de playa: deporte, historia y libertad para elegir la indumentaria

Las jugadoras de voleibol de playa muestran todo en el juego por su técnica, preparación física, estrategia y capacidad para competir en condiciones exigentes, no por una prenda específica. Las nuevas reglas de la Federación Internacional de Voleibol (FIVB) permiten a las jugadoras elegir sus indumentarias, desde shorts y camisetas, hasta por supuesto, sus tradicionales bikinis.

La posibilidad de utilizar bikinis, pantalones cortos, camisetas de manga corta o larga y trajes de cuerpo completo busca que cada atleta pueda competir con comodidad y de acuerdo con sus convicciones religiosas, culturales y personales. Los atuendos, por primera vez, se definieron por la comodidad, temperatura o gusto personal.

Origen y evolución del voleibol de playa femenino

El voley playa tiene dos posibles orígenes conocidos: Uno es en Hawai en 1915 y otro en Uruguay un año antes. Además hay otros apuntan a las costas californianas, y también en Brasil y Francia que fue donde se establecieron las primeras federaciones.

Alrededor de 1920, también en Estados Unidos, el voleibol playa surgió como una forma lúdica e improvisada de voleibol de sala en las arenas de California. El voley playa empezó a jugarse originariamente en ropa de baño, con lo que es normal que las primeras competiciones amateurs, fueran así.

Precisamente en Brasil fue donde empezaron las primeras competiciones a nivel internacional, desde 1987 hasta 1996 se disputó una especie de “mundial no oficial” de voley playa. En Barcelona 1992 el voley playa fue un deporte de exhibición, y ya en 1996 se integró dentro del programa olímpico.

Tras el éxito cosechado en los JJ.OO. de Atlante, se estableció el campeonato mundial en 1997 y se disputa cada impar. Por el contrario, el campeonato Europeo se celebra desde 1993, y 1994 en su versión femenina.

Competición o etapaFecha
Posibles orígenes del voleibol de playa1914 y 1915
Primeras competiciones internacionales en Brasil1987 hasta 1996
Voleibol de playa como deporte de exhibiciónBarcelona 1992
Integración en el programa olímpico1996
Primer campeonato mundial establecido1997
Campeonato EuropeoDesde 1993
Versión femenina del Campeonato Europeo1994

Las principales jugadoras de voleibol de playa

Liliana Fernández y Elsa Baquerizo

Liliana Fernández y Elsa Baquerizo son la única pareja de nuestro país que ha logrado clasificarse para unos Juegos olímpicos, concretamente los celebrados en Londres en 2012. Elsa nació en Nueva York y es madrileña de adopción. Liliana es natural de Benidorm.

Sus caminos se cruzaron en 2006 en el CETD de Voley Playa de Arona. Al año siguiente llegaron hasta las semifinales del Campeonato del Mundo Sub-21.

Su juego fue mejorando día a día, ya que no paraban de entrenar tanto en verano como en invierno en las playas canarias. El 2009 fue un gran año para ellas, ya que empezaron a disputar el circuito World Tour, finalizando el año en la posición 33.

Además consiguieron por primera vez ser campeonas de España, torneo que han ganado hasta en 6 ocasiones desde entonces. 2012 fue sin duda el año que más recordarán: Consiguieron la medalla de Bronce en el Campeonato de Europa celebrado en La Haya, lo que las catapultó hasta el 9º puesto en el ranking mundial.

Este puesto les garantizada poder competir en los Juegos de Londres, donde acabaron precisamente en esa misma posición. Durante los años siguientes siguieron cosechando podios a nivel internacional, y victorias en el Campeonato de España.

En 2016 se volvieron a meter en los JJOO de Río. Tuvieron un inicio de competición inmejorable, consiguiendo tres victorias en tres partidos disputados, incluso ganaron a las vigentes campeonas del mundo, las Brasileñas Bednarczuk-Seixas.

Pero en el partido de octavos de final ante la pareja rusa, algo falló. Fueron superiores durante gran parte del partido, pero terminaron sucumbiendo en dos apretados sets.

Ninguna otra pareja española ha conseguido los éxitos de Elsa y Lili, por lo que este deporte en España les debe estar muy agradecido.

Laura Ludwig y Kira Walkenhorst

Laura Ludwig y Kira Walkenhorst son una pareja de jugadoras alemanas que no ha parado de cosechar éxitos desde que se formalizaran como pareja oficial en 2013. Obtuvieron el Bronce Europeo ese mismo año, y dos oros en los años siguientes.

Laura nació en Berllín oriental cuando todavía el muro estaba en pie. Kira es de Essen, y parece que el gen del Voley Playa está en su familia, como si fueran Jedis. Tanto su hermano como si herman compiten profesionalmente en este deporte.

Fue sin duda 2016 el año de su total consagración, donde obtuvieron la medalla de Oro en Río de Janeiro. Lo hicieron nada más y nada menos que en el estado de la playa de Copabana, y ante, atención, las brasileñas e ídolos locales Agatha y Barbara.

Durante 2017 siguieron cosechando triunfos, y ganaron por primera vez el Campeonato del Mundo, disputado en Viena. Esta vez derrotaron en la final a las Estadounidenses April Ross y Lauren Fendrick.

Marta Menegatti y Greta Cicolari

Marta Menegatti y Greta Cicolari fueron la pareja de más éxito en Italia. Marta Menegatti nació en la pequeña ciudad de Rovigo, al sur de Venecia. Es la jugadora de Voley Playa italiana más laureada.

Su mayor éxito lo obtuvo en los campeonatos europeos de 2011, formando pareja con Greta. Greta Cicolari nació en Bérgamo en 1982, y empezó a competir en 1997 en Voleibol tradicional.

Desde 2009 se dedica exclusivamente al Voley Playa y su unión con Marta dio a Italia los mayores éxitos en este deporte. Además de ganar el campeonato europeo antes mencionado, son bicampeonas de Italia, de los juegos del Mediterráneo y han obtenido varias medallaes en pruebas World Tour.

Desgraciadamente para España, fueron la pareja que derrotó a Lili y Elsa en los juegos de Londres 2012. Menegatti cambió de pareja en 2013, por Viktoria Orsi, que tuvo un problema con el dopaje, y para los juegos de Río fue sustituida en el último momento por Laura Giombini.

La pareja Menegatti-Giombini sucumbieron en octavos de final ante las grandísimas Walsh Jennings-Ross.

Misty May-Treanor y Kerri Walsh Jennings

La californiana Misty May-Treanor fue la jugadora con más victorias en torneos de la historia. Según la wikipedia, este número alcanzó los 112 trofeos.

La pareja que hizo con Kerri Walsh, de la que hablaremos más adelante, es la más laureada de este deporte en su categoría femenina. Se hicieron con el oro en los JJOO de 2004 en Atenas, de 2008 en Pekín, y de 2012 en Londres.

A todo esto hay que sumarle los Campeonatos del mundo de 2003 en Río, de 2005 en Berlín, y de 2007 en Gstaad. Sin embargo a May-Treanor le apodan “La tortuga”.

Su carrera comenzó en 1999 junto a Holly McPeak. Disputaron varios torneos del AVP Tour y del FIVB Tour y ganaron algunos torneos. Incluso quedaron en un meritorio 5º puesto en las olimpiadas de Sidney 2000.

Todo cambió en 2001 cuando se juntó con su “alma mater” Kerri Walsh (Jennings). Juntas lograron cotas inigualables tanto para el Volley Playa Femenino como para el masculino.

Kerri Walsh Jennings adoptó su segundo apellido tras su matrimonio con el también jugador de Beachvolley Casey Jennings. Debido a que prosiguió su carrera tras la retirada de Misty, la superó en cuanto a número de victorias.

A las tres medallas de oro olímpicas, hay que sumarle una cuarta: la medalla de bronce obtenida en Río 2016 junto con April Ross. Walsh Jennings superó el record de 112 torneos vencidos por May-Treanor en 2012, cuando ganaron la final del Gran Slan en Xiamen, llegando a los 113 entorchados.

Actualmente posee 133 victorias. La carrera olímpica de Kerri Walsh también comenzó en Sidney 2000, pero en este caso, fuera de la playa. Fue miembro del equipo estadounidense de Voley indoor, lo que viene siendo el Voleibol de toda la vida.

Tras su unión con Misty May-Treanor, comenzó una época de supremación en el Voley Femenino. Desde 2001 a 2009 perdieron muy pocos partidos, incluso muy pocos sets: en Atenas 2004 no cedieron ni un solo parcial desde el primer partido a la final.

Tras sumar medallas y campeonatos del mundo, en 2012 May-Treanor decidió retirarse en lo alto de su carrera, tras la conquista del oro en Londres 2012. Kerri Walsh Jennings prosiguió su aventura junto a la siguiente jugadora, April Ross.

April Ross

California es la cuna del Voley Playa Femenino en USA y April nació allí en 1982. Es una grandísima jugadora que ha tenido la mala suerte coincidir en el tiempo con la pareja antes mencionada.

De no ser por ello hubiera ganado muchísimo más. No obstante, fue campeona del mundo en 2009 y medalla de plata en los juegos de Londres 2012. En los últimos disputados en Río, finalizó en tercera posición junto a Kerri Walsh Jennings.

Su carrera comenzó en el Voleibol en equipo, hasta que en 2008 formó pareja con Jennifer Kessy, con la lograría grandes éxitos, llegando incluo a derrotar a Treanor-Walsh en una semifinal del AVP Santa Barbara.

Tras la retirada de Misty May-Treanor, April formó pareja con Kerri Walsh. Sin duda una brillante jugadora apodada The Boss.

Natalie Cook

Natalie Cook es la primera mujer de su país en competir en 5 juegos olímpicos. Su carrera ha estado plagada de victorias entre las que destaca la medalla de oro en los Juegos olímpicos de Sidney.

Muy cerca de su Queensland natal, ¿hay una mejor manera de ganar un oro olímpico que en casa? Posteriormente fue bronce en el campeonato del mundo de Río en 2003 junto a Nicole Sanderson.

Después volvió a cambiar de compañera, para unirse a Tamsin Bernett, quedando en 5ª posición en Pekín 2008, y cayendo eliminadas en primeras rondas en sus quintos juegos olímpicos, en Londres 2012.

Pero sus mayores éxitos los cosechó junto a su primera pareja, Kerri Pottharst.

Kerri Pottharst

Kerri Pottharst es la más veterana de las jugadoras de Voley Playa Femenino que exponemos en este artículo. Nació en 1965 en Adelaida, también muy cerca de Sidney donde cosechó su mayor éxito junto a Natalie Cook.

Su carrera comenzó en el Voleibol tradicional, y fue reconocida como una de las mejores jugadoras de Australia en 1990. Tuvo una lesión muy complicada en 1992 que la obligó a retirarse.

Sin embargo, su rodilla sí aguantaba bien en la arena de la playa, y esto la llevó a emparejarse con Natalie Cook. Juntas lograron la medalla de Bronce en los primeros juegos donde el Voley Playa fue deporte oficial: Atlante 1996.

Ese mismo año quedaron segundas en los campeonatos del mundo. Pasado esto, se separaron hasta el año 2000, donde se preparon a conciencia para los juegos que tendrían lugar en su país.

En el torneo olímpico no dieron opción de sus contrincantes, y se alzaron facilmente con el oro. Oro que también les valdría la condecoración más importante de su país natal: La orden de Australia.

Tras estos juegos olímpicos, Pottharst se retiró y Natalie busco otras parejas, las anteriormente mencionadas.

Adriana Behar y Shelda Bede

Adriana Behar, natural de Río de Janeiro, también comenzó en el voley indoor, llegando a jugar de manera profesional en la liga italiana. Hasta que en 1995 se pasó al Voley Playa y comenzó una carrera llena de éxitos junto con su compañera Shelda Bede.

Conquistaron 1114 títulos. Esto les valió aparecer en libro guiness de los récords, hasta que May-Treanor y Walsh-Jennings las superaron.

Shelda Bede, brasileña nacida en Fortaleza en 1973, tuvo la suerte de cruzar su vida deportiva con Behar. Aparte de la barbaridad de títulos conseguidos, sus éxitos más notables fueron las dos medallas de plata en los juegos de Sidney 2000 y Atenas 2004.

No obstante, sí que fueron campeonas del mundo y por partida doble en Marsella 1999, y en Klagenfurt 2001. Más otra plata y bronce en Río y Los Ángeles respectivamente.

Larissa França y Juliana Silva

Hablar de Brasil en Voley Playa, ya sea Femenino o Masculino supone echarse a temblar para cualquier rival. Larissa França y Juliana Silva tienen el honor de haber derrotado en una final de campeonato del mundo a “The greatest”, el dúo May-Treanor/Walsh-Jennings.

Esta gesta la lograron en 2011 en Roma. Al año siguiente consiguieron el bronce en los juegos olímpios de Londres, y previamente conquistaron dos platas y bronce en campeonatos del mundo.

Llevan juntas desde 2004 y a pesar de haber bajado el nivel en los últimos años, todavía pueden presentar batalla.

La polémica sobre la indumentaria femenina

Pocas veces el frío y la lluvia en Londres causaron tanto desencanto como durante los partidos olímpicos de voleibol de playa. Las bajas temperaturas no sólo minaron el espíritu intrínseco de un juego nacido bajo el rayo del sol, sino que ocasionaron que las atletas se cubrieran brazos, piernas y el trasero.

Luego de que en marzo se modificaran los estatutos sobre los uniformes en ese deporte, el voleibol de playa ha generado un intenso debate sobre la verdadera importancia de utilizar el pequeño vestuario femenino.

Hasta antes de marzo, el reglamento señalaba específicamente que las chicas no podían usar calzoncillos que excedieran los siete centímetros de ancho en las caderas. Las nuevas reglas impuestas por la Federación Internacional de Voleibol (FIVB) permiten a las jugadoras elegir sus indumentarias, desde shorts y camisetas, hasta por supuesto, sus tradicionales bikinis.

El reglamento señalaba que las chicas no podían usar calzoncillos que excedieran 7cm. de ancho en las caderas. Desde que se hizo el anuncio de la opción de cambiar de uniforme para la Copa Continental, decenas de medios hicieron apuestas sobre el futuro de este deporte una vez que las chicas cambiaran su bikini por pantaloncillos cortos con un “largo máximo de 3 centímetros por encima de la rodilla y camisetas con o sin mangas”.

El portavoz de la FIVB, Richard Baker, explicó que “muchos de estos países cuentan con las exigencias religiosas y culturales, por lo que el uniforme tenía que ser más flexible”.

La Federación internacional explicó que la medida es porque “algunos países, por razones religiosas y culturales, requirieron mayor flexibilidad”. Las mujeres ya contaban con la posibilidad de usar trajes de cuerpo completo en el circuito mundial de voleibol playero y varias tomaron esa opción en un evento en La Haya el año pasado.

La mayoría de las cupos para Londres todavía no se han completado, pero entre los países que tienen posibilidades de clasificarse y en donde las creencias culturales y religiosas pueden provocar elegir este tipo de ropa están Marruecos, Argelia y Egipto.

Baker dijo que el pedido inicial de para permitir este tipo de indumentaria llegó desde la federación africana.

¿Por qué algunas jugadoras prefieren el bikini?

Además, los bikinis en este deporte no son una novedad: han ayudado a definir el deporte nacido en las playas de Hawaii y California y que se convirtió en Olímpico en los juegos de Atlanta de 1996.

La atleta británica Denise Johns comentó en entrevista con el diario Sunday Times que “los dueños de este deporte quieren que sea sexy y si eso le da atención al voleibol, entonces hagámoslo”.

Jennifer Kessy explicó: “Me siento cómoda en bikini. Crecí en el sur de California, así que lo uso desde niña”.

Otros deportistas y autoridades han salido a la defensa de sus uniformes deportivos y antes del inicio de la justa olímpica, insistieron en no necesitar las modificaciones porque los shorts son incómodos y “la arena entra en los bolsillos”.

Además señalaron que mientras menos ropa lleven puesta es menor la posibilidad de que les cause rozaduras con la arena. “Crecí en el sur de California, así que lo uso desde niña”, dijo la jugadora Jennifer Kessy mientras que su compañera de equipo, April Ross, también insistió en que la vestimenta era irrelevante.

Sin embargo, reiteraron su apoyo a la decisión de otras competidoras de utilizar otro tipo de uniforme.

Las cuatro razones del bikini

  1. Por tradición y costumbre: Dice el dicho que “si algo funciona, mejor no tocarlo”. A las olímpicas les ha ido muy bien con bikini, así que no tienen idea de cambiarlo: “Si lo piensas, se trata del deporte y no de lo que vistamos”, explica.
  2. Orgullo físico: En declaraciones a Sports Ilustrated, Kerri Walsh dejó claro que “no soy un símbolo sexual, soy una deportista”. May-Treanor opina igual, explicando que con bikini “lo que se ve es lo que tienes, sin artificios”.
  3. Orgullo de la Costa Oeste: En este caso, la exjugadora explica que por ello “no estamos incómodas en bikini. Creciendo en la Costa Oeste, el bikini es nuestro ‘uniforme’ habitual desde que eres niño hasta ahora en verano”.
  4. La arena: El bikini es una prenda pequeña y ajustada que no permite que entre arena, mientras que si te pones algo más grande y holgado “te entra arena por todos sitios”, cuenta con naturalidad May-Treanor.

Sexualización y cobertura mediática

Sin embargo, asociaciones feministas, religiosas y críticos no quedaron contentos con la modificación. “El voleibol de playa femenino ha introducido intencionalmente uniformes para enfocar la atención en los cuerpos de las atletas”.

Algunas columnistas señalaron que la atención en las atletas se centra en su apariencia, mucho más de lo que sucede en los hombres. En estas olimpiadas, ese ha sido el caso del pelo de la gimnasta Gabrielle Douglas o el peso de la australiana Liesel Hones.

“A diferencia de la gimnasia o la natación, sin embargo, el voleibol de playa parece ser el único evento en el que las mujeres están abiertamente sexualizadas”, escribió Kate Conway en el sitio de estilo de vida femenino xoJane.com.

Y es que, el uniforme masculino -shorts y camiseta- no está en discusión. Cuando Jim Caple, del canal de deportes ESPN le preguntó al medallista Todd Rogers sobre la posibilidad de que salieran a jugar con un traje de baño estilo speedo, éste respondió que “se podría, pero no creo que tuviera un efecto positivo. simplemente no se ve lindo”.

Un reporte de 2003 de la comisión del Deporte de Australia sobre la “sexplotación” del deporte y las atletas asegura que el voleibol de playa femenino “ha introducido intencionalmente uniformes para enfocar la atención en los cuerpos de las atletas, más que por cualquier razón técnica, practica o de mejora del desempeño”.

El estudio insiste en que “sexualizar intencionalmente a las atletas para incrementar la cobertura mediática requiere una consideración cuidadosa para asegurar que la seguridad y credibilidad a largo plazo de las atletas involucradas está protegida”.

La polémica no se limita a la ropa utilizada durante los partidos. Ya en 2011 se había cuestionado a las competidoras británicas por aceptar publicidad poniendo un código QR en su trasero que se activaba cuando venía fotografiado con un teléfono inteligente.

Antes del inicio de los Juegos Olímpicos, la línea aérea británica Virgin Atlantic lanzó un comunicado ofreciendo instalar calentadores en el estadio para que “las bellezas en competencia continúen usando los calzoncillos del bikini”.

Y en la conferencia de prensa de los equipos de voleibol de playa, la primera pregunta formulada por el tabloide británico The Sun se refería a si las chicas “prometían usar bikinis aunque lloviera”.

El frío, la comodidad y la elección personal

Durante estos juegos y con las bajas temperaturas de las noches londinenses, las jugadoras lucieron muy distintas a otras ocasiones: algunas llevaron leggings, otras se cubrieron el torso y ninguno de los equipos lució bikinis bajo la lluvia.

Los atuendos, por primera vez, se definieron por la comodidad, temperatura o gusto personal. La nueva norma normaliza otros atuendos en este deporte.

Durante estos juegos, las jugadoras lucieron vestimentas muy distintas a las de otras ocasiones. La sede de esta disciplina en Londres, el Horse Guards Parade, es una de las más fastuosas de estos juegos -junto a la del maratón y la ruta ciclista- y la cadena de televisión NBC en EE.UU. ha dedicado gran parte de su programación a esta disciplina.

Para algunos expertos, es el reconocimiento de un deporte que tiene mucho de espectáculo. Más allá del atuendo, la atención mediática sobre el voleibol de playa es evidente.

En cualquier caso, lo lógico era que el bikini fuera una más de las prendas opcionales que pudieran llevar las jugadoras, y no la única por obligación que pudiesen vestir.

Jugadoras de voleibol playa con uniformes diversos

Deporte y cultura en la cancha

La flexibilidad en la indumentaria permitió que las jugadoras compitieran con prendas acordes con sus necesidades, sin que la ropa determinara su pertenencia al deporte.

La nueva norma da lugar a imágenes tan comentadas como la de la egipcia Doaa Elghobashy y la alemana Kira Walkenhorst, que aúna deporte y cultura en perfecta armonía y sin conflictos.

El voley playa femenino no son sólo chicas en bikini, fotos de cuerpos sugerentes, descuidos, etc. Las jugadoras muestran todo en el juego: rendimiento, disciplina, coordinación, resistencia y competencia al más alto nivel.

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