Gesto técnico del bote en balonmano

El bote es el gesto técnico que consiste en empujar el balón para volverlo a recibir tras su rebote en el suelo, pudiéndose realizar de forma consecutiva e ininterrumpida las veces que sea necesario. Su función principal es avanzar con la pelota dominada, aunque también permite proteger la posesión, superar una marca y mejorar la posición de lanzamiento.

Aunque el bote es la acción técnico-táctica ofensiva más lenta para transportar el balón hacia la meta contraria, es una de las acciones más utilizadas en las etapas de iniciación, alevines e infantiles, especialmente ante defensas abiertas, defensa individual en campo completo o a medio campo y sistemas 3:3 profundos.

Qué es el bote en balonmano

Esta habilidad motriz consiste en empujar el balón para volverlo a recibir tras su rebote en el suelo, pudiéndose realizar de forma consecutiva e ininterrumpida las veces que sea necesario. Si tras esta acción se vuelve a contactar con el balón más adelante del punto de partida se produce una progresión en bote y, por tanto, un desplazamiento con el balón.

Por tanto, esta acción se va a presentar de forma estática, sobre un punto del espacio, o dinámica, progresando por el espacio. El regate es un elemento técnico básico del balonmano: es el acto de hacer rebotar la pelota con una mano sin perder el control de la pelota.

El bote se puede hacer con el jugador parado o en movimiento. La función principal del bote en el balonmano es avanzar con la pelota dominada.

Jugador de balonmano realizando bote

Importancia del bote en la formación del jugador

En estas etapas cuyos aprendizajes van a ser la base de los aprendizajes futuros, sobre todo a nivel perceptivo y de toma de decisiones, consideramos que el bote es una de las acciones más importantes pues el sujeto comienza a descentralizar su juego hacia los demás abriéndose un abanico de opciones y decisiones importantes antes, durante y después de jugar una posible acción de bote.

El balonmano es un deporte en constante evolución en donde las situaciones de juego cambian de forma continua e imprevisible debido a la actuación de los agentes que intervienen en el juego: compañeros, adversarios y árbitro, que ocupa un espacio dentro del juego.

Para los jugadores, la estructura y lógica interna del balonmano presenta dificultades en el ámbito perceptivo y de toma de decisión, condicionando estas el resultado de la ejecución, que debe ser adaptada a las condiciones cambiantes del juego.

Por ello es aconsejable que en la etapa de iniciación deportiva los contenidos técnico-tácticos a desarrollar se aborden priorizando su trabajo sobre los aspectos perceptivos y de toma de decisión, pero sin olvidar el de ejecución, el cual deberá de integrarse cuanto antes en actividades y ejercicios con dificultades perceptivas y decisionales.

Regla fundamental después de interrumpir el bote

Una vez que se interrumpe el bote, el jugador no podrá volverlo a hacer, pudiendo utilizar un ciclo de pasos, pasar o lanzar. Si botase, violaría la regla de bote incurriendo en falta.

Esta circunstancia hace necesario que el jugador decida antes de detener el bote qué acción realizará después: continuar mediante un ciclo de pasos, efectuar un pase o ejecutar un lanzamiento.

Utilidad técnico-táctica del bote

La acción de botar el balón va a permitir al jugador principalmente una intención ofensiva como es la de progresar con el balón hacia portería contraria, como por ejemplo en el contraataque con espacios amplios para la progresión.

También se puede utilizar en espacios reducidos para aumentar un nuevo ciclo de pasos tras haber agotado otro sin bote previo. El bote permite conservar el balón mientras el jugador busca una línea de avance, una opción de pase o una posición más favorable para lanzar.

Por otro lado, el bote, aun estando en fase de ataque por el hecho de poseer el balón, puede utilizarse para defenderse del acoso o presión de un atacante mientras aparecen los apoyos y evitar violar la regla de los 3 segundos de posesión del balón controlado en las manos.

También suele utilizarse para ralentizar el juego mientras llegan los compañeros a la fase de ataque, es decir, estando en clara minoría como atacante o cuando se está a la espera de realizar cambios de jugadores.

  • Avanzar con el balón hacia la portería contraria.
  • Superar o evitar la marca del oponente.
  • Proteger la posesión ante la presión defensiva.
  • Crear tiempo para que aparezcan los apoyos.
  • Ralentizar el juego cuando sea necesario.
  • Mejorar la posición de lanzamiento más favorable.
  • Preparar una finta, un pase o un lanzamiento.

Tipos de bote en balonmano

El bote como acción presenta múltiples variedades en su ejecución en función de la utilidad técnico-táctica que se le vaya a dar y, por tanto, va a realizarse en función del tipo de bote y de la altura del bote.

Tipo de boteUtilidad principalAltura o característica
Bote altoDesplazarse en velocidad y avanzar en contraataques.El balón rebota a una altura elevada, aproximadamente por encima de la cintura.
Bote bajoProteger la pelota frente a la marca del oponente.El balón se mantiene bajo y próximo al cuerpo.
Bote de progresiónDesplazarse continuamente por la pista.El balón se impulsa por delante y a un lado del cuerpo, aproximadamente hasta la altura de la cintura.
Bote de protecciónMantener la posición ante el acoso de un defensor.El bote se realiza bajo, a la altura de la rodilla de la pierna más retrasada.
Bote de velocidadAvanzar lo más rápido posible.El balón se impulsa hacia delante, más alto de la cintura, dando el mayor número posible de pasos entre bote y bote.

Bote alto

El bote alto es muy utilizado por el jugador para desplazarse en velocidad. El regate alto es ampliamente utilizado en contraataques.

Su empleo resulta adecuado cuando existe espacio suficiente para avanzar y el defensor no puede ejercer una presión inmediata sobre el balón. En esta situación, el jugador necesita coordinar la carrera con impulsos del balón hacia delante y mantener el control sin reducir excesivamente la velocidad.

Bote bajo

El bote bajo se usa básicamente para proteger la pelota frente a la marca del oponente. La proximidad del balón al suelo y al cuerpo dificulta la intervención del defensor y permite al jugador mantener la posesión mientras busca una salida.

La elección de una altura menor resulta especialmente importante cuando el espacio es reducido, el defensor está cerca o el jugador necesita cambiar de dirección sin exponer el balón.

Bote de progresión

El bote de progresión es el más utilizado, pues se realiza continuamente cuando nos desplazamos por la pista. Hay que botar el balón por delante y a un lado del cuerpo, y hacerlo subir aproximadamente hasta la altura de la cintura.

Es importante que la mano y el antebrazo acompañen al balón mientras se mueve. El balón se impulsa ligeramente adelantado, evitando así quedarnos el balón detrás debido a nuestra velocidad de desplazamiento.

La progresión en bote aparece cuando, después de impulsar el balón, el jugador vuelve a contactar con él más adelante del punto de partida. De esta manera, el bote no se limita a mantener la posición, sino que permite recorrer el espacio con el balón controlado.

Bote de protección

El bote de protección se usa para mantener nuestra posición ante el acoso de un defensor que nos impide progresar. La posición del cuerpo es ligeramente más flexionada que en la posición básica, con el objeto de proteger el balón.

Al tener el cuerpo más flexionado, el bote será más bajo, a la altura de la rodilla de la pierna más retrasada. Adelantaremos la pierna y el brazo contrario a la mano con que se bota, que será la más alejada del defensor, protegiendo el balón con ese brazo, generalmente con la palma hacia el defensor.

Usamos, en realidad, todo el cuerpo para proteger el balón, interponiéndolo entre él y el defensor. La cabeza siempre debe mirar al defensor y al resto del campo, usando la visión marginal.

En función de la presencia o no de defensores, el bote tendrá mayor o menor altura para garantizar su control y la seguridad de la posesión.

Esquema del bote de protección

Bote de velocidad

El objetivo del bote de velocidad es avanzar lo más rápido posible. Como resulta claro que un jugador avanzará más rápido corriendo que botando, habrá que correr mucho y botar poco.

Para ello, impulsaremos el balón hacia delante, más alto de la cintura, dando el mayor número posible de pasos entre bote y bote. Suele ser útil alternar la mano del bote.

Es muy importante, al aumentar la velocidad del bote, que el driblador siempre tenga control del balón, que sea él el que dirija al balón y no al revés. El cuerpo debe estar un poco inclinado hacia delante.

El brazo del driblador ya no va pegado al cuerpo, sino que va más adelantado. La coordinación entre carrera, impulso del balón y recepción permite conservar la velocidad sin perder el dominio de la pelota.

Elementos técnicos relacionados con el bote

Posición básica sin balón

Los pies deben estar separados más o menos a la anchura de los hombros y paralelos, lo que proporciona equilibrio, con el peso del cuerpo repartido entre ambos, procurando no estar anclados en el suelo y tratando de estar apoyados sobre la parte delantera de los pies, preparados para una acción inmediata.

Las piernas deben estar flexionadas, listas para la acción, porque un centro de gravedad bajo proporciona equilibrio. El tronco debe estar erguido, no inclinado hacia delante, para conservar el equilibrio.

Los brazos y las manos deben estar por encima de la cadera, listos para la acción. Las palmas pueden mantenerse paralelas al tronco, lo que favorece la recepción, o perpendiculares al tronco si defendemos al hombre balón.

La cabeza debe mantener una posición natural y la visión periférica debe trabajarse para saber dónde están rivales, compañeros y balón en todo momento.

Recepción del balón

Técnicamente, la recepción del balón debe realizarse manteniendo los brazos extendidos, pero con una ligera flexión al nivel de los codos. Para coger el balón hay que ir a buscarlo y conseguir, de esta manera, amortiguar la fuerza con la que llega.

Con este gesto obtendremos tiempo suficiente para cogerlo con firmeza y colocarlo rápidamente en la posición adecuada y poder continuar la acción con un bote, tiro o pase.

La recepción de balonmano siempre debe hacerse con ambas manos paralelas y ligeramente cóncavas, en forma de cuchara, y volteadas hacia adelante. La recepción del balonmano también se puede hacer con una mano.

Sujeción y agarre

El agarre es uno de los elementos técnicos más básicos del balonmano: es el acto de sostener la pelota de balonmano con una mano. El agarre correcto se realiza sosteniendo la pelota en la palma de la mano y apretando, aplicando presión, con la punta de los dedos.

La presión ejercida por el pulgar y el dedo meñique es muy importante para la realización de un buen agarre. La mejor presa para sujetar el balón es mantenerlo entre las dos manos, con los dedos bastante separados y los pulgares casi tocándose y señalándose mutuamente.

Esta posición permite gran rapidez en el pase, tiro, finta y bote, con solo un ligero juego de las muñecas. Las manos deben estar ligeramente ahuecadas y no posar las palmas sobre el balón.

Protección del balón

Normalmente no deberemos dejar el balón a la vista del contrario, delante de nuestro pecho o barriga con los codos pegados a las costillas, cosa muy habitual en jugadores inexpertos y causa de muchas pérdidas de balón.

Así pues, el balón debe protegerse adecuadamente, además de sujetarlo correctamente. Para ello hay que tener en cuenta dos conceptos fundamentales: balón alejado del peligro e intentar poner algo más que distancia entre el defensor y el balón.

Sirve casi todo: codos, antebrazos, espalda, glúteos y piernas. Evidentemente, para esto usaremos los pivotes, que tienen la misma técnica que los descritos sin balón, pero con todo lo indicado anteriormente sobre la posesión del mismo.

Pivote

El pivote es el movimiento de todo el cuerpo que se realiza con un pie fijo sobre el suelo y el otro en movimiento. Al pie fijo le llamaremos pie de pivote.

El pivote se realiza sobre la parte delantera del pie, manteniendo en todo momento la flexión de piernas y la separación de pies. Si el pivote implica giro, será todo el cuerpo, a la vez, el que rote, fundamentalmente por la acción conjunta de caderas y tronco.

El pie libre se desplaza dentro del conjunto del cuerpo después de separarse del suelo. Estos movimientos se utilizan generalmente en ataque para ganar la posición o como protección, y en defensa para conseguir buenas posiciones para obtener el rebote.

Las reglas del pie de pivote no permiten que este sea levantado del suelo antes de botar o lanzar. Estas normas indican asimismo que, sea cual sea la parada usada para detenerse, el pie de pivote será siempre el más atrasado.

Control del balón durante el bote

Todo jugador debe lograr que el balón sea una prolongación del propio cuerpo. Es fundamental familiarizar al jugador con una serie de sensaciones respecto al peso, dimensión, tacto y evoluciones del balón.

Es muy importante no mirar el balón mientras se maneja. El jugador debe utilizar la visión periférica para controlar el entorno, localizar a los defensores, identificar a los compañeros y reconocer los espacios disponibles.

El manejo del balón no es un fundamento concreto propiamente dicho, sino una gama de ejercicios que permiten al jugador dominar absolutamente el balón y desarrollar correctamente su aprendizaje.

Percepción y toma de decisiones durante el bote

Desde la psicología cognitivista se proponen modelos que intentan explicar cuáles son los mecanismos que regulan las conductas motoras. Estos mecanismos tratan la información en tres fases: perceptiva, de toma de decisión y de ejecución.

Fase perceptiva

En la primera fase, el deportista debe seleccionar los aspectos que más le interesan en función del objetivo que persigue en ese momento. Este mecanismo es altamente mejorable a través del entrenamiento.

Antes de iniciar o modificar el bote, el jugador debe observar la disposición del espacio, la posición del defensor, la situación de los compañeros y la trayectoria previsible del balón.

Fase de decisión

El mecanismo de decisión consiste en seleccionar una alternativa entre las diferentes que se le presentan al jugador, de tal manera que esta sea eficiente para la consecución de los objetivos.

Después de haber realizado un análisis de la situación exterior, de su propia situación y de sus posibilidades motrices, el jugador decide cómo va a actuar en función de sus conocimientos tácticos y su experiencia.

El jugador puede tener que elegir entre un objetivo de acción, es decir, decidir entre más de una alternativa, por ejemplo, botar o pasar en vez de progresar botando.

También puede tomar una decisión dentro del programa de acción: elegir un programa de acción adecuado entre las posibles técnicas y variantes de realización, por ejemplo, botar con la mano más alejada del defensor.

Fase de ejecución

El mecanismo de ejecución es el encargado de la realización del movimiento, así como de la manifestación externa del procesamiento en el nivel perceptivo y decisional.

En el bote, la ejecución debe adaptar la altura, la dirección, la velocidad y la mano de contacto a las condiciones del juego. La técnica no puede separarse de la percepción y de la decisión porque cada situación exige una respuesta diferente.

Qué debe percibir el jugador antes de botar

Para diseñar situaciones de aprendizaje es necesario conocer aquellas circunstancias que hacen que el que aprende a observar lo haga de forma progresiva y eficaz. También es necesario conocer cómo y cuándo aumenta o disminuye la complejidad en cuanto a las habilidades perceptivas.

  • La posición del oponente directo y su postura corporal.
  • La situación del oponente directo y el lugar que ocupa en el terreno de juego.
  • La actitud del oponente directo: tensión, dinamismo y campo visual.
  • La distancia respecto al jugador protagonista y con relación a sus compañeros, tanto en anchura como en profundidad.
  • La situación y el dinamismo del balón, en posesión del propio jugador o no.
  • La trayectoria previsible del balón.
  • La situación, posición, orientación y dinamismo de los compañeros colindantes.
  • Las características y tendencias de compañeros y adversarios.
  • Los factores anteriores respecto a otros adversarios y compañeros.
  • Una ordenación jerárquica de los estímulos e indicios a percibir, ordenados por prioridad para el desarrollo del juego.

Bote y finta

La finta en el balonmano se realiza cuando un jugador en posesión de la pelota amenaza con hacer un movimiento en cierta dirección para engañar y desequilibrar la marca del oponente y hacer el movimiento en otra dirección.

El bote puede integrarse con el desplazamiento, el cambio de dirección y el cambio de ritmo propios de la finta. De esta manera, el jugador puede iniciar un desplazamiento con bote, provocar una respuesta defensiva y cambiar la dirección para superar al oponente.

Los objetivos de la finta son eludir la marca de un oponente, desequilibrar a un oponente directo, desviar la atención del oponente y obtener superioridad numérica sobre el equipo contrario.

Para realizar una buena finta es necesario tener una buena velocidad de reacción, una buena velocidad de desplazamiento, un buen equilibrio y agilidad para cambiar de dirección.

Entre los tipos de fintas se encuentran las fintas de lanzamiento, la finta de pase, la finta con desplazamiento hacia la derecha y la finta con desplazamiento a la izquierda.

Objetivos del bote

  • Defensa de finta.
  • Librarse de la marca.
  • Mejorar la posición de lanzamiento más favorable.
  • Progresar hacia la portería contraria.
  • Conservar el control del balón en espacios amplios o reducidos.
  • Proteger la posesión frente al defensor.

Situaciones de aprendizaje para mejorar el bote

Ejercicios de control y desplazamiento

Dentro del área de 9 m, todos los jugadores tienen un balón. Se mueven botando e intentan quitar el balón al resto de jugadores.

Todos los jugadores tienen un balón. Uno o varios jugadores elegidos intentan coger a los otros jugadores. Los perseguidores también botan.

En las líneas de fondo de un campo se ponen los jugadores, cada uno con un balón. Enfrente a ellos se sitúa un cazador. Los jugadores que botan salen corriendo para alcanzar la línea de fondo contraria.

Al mismo tiempo sale también el cazador, que rápidamente coge un balón que se encuentra en la mitad del terreno. Procura atrapar a los jugadores que salen botando. El jugador atrapado hace de cazador.

Ejercicios de cambios de dirección y protección

Los jugadores que botan se sitúan en un círculo con el balón. Fuera del círculo se sitúan los contrarios sin balón. A una señal, cada jugador intentará llegar a la zona salvadora.

El perseguidor no podrá cruzar el círculo para dar caza a su pareja. La actividad obliga a proteger el balón, observar al defensor y seleccionar el momento adecuado para acelerar o cambiar de dirección.

Se colocan cinco jugadores con balón dentro de sus cinco aros correspondientes. Tratarán de cambiar la zona con un compañero. Si el ladrón les «roba» una casa, el que está sin casa pasará a ser el ladrón.

Ejercicios de bote y lanzamiento

Cada jugador completa el circuito de manera continuada. Inicia con conducción en zigzag para finalizar con tiro.

Posteriormente se dirige hacia el segundo balón, gira alrededor del cono y finaliza con tiro. Seguidamente busca el balón situado en banda, conduce para girar por detrás del segundo cono y finaliza con tiro.

Finalmente recoge el cuarto balón y, tras conducir, entrega para que su compañero inicie el circuito.

Se númera a los jugadores que se sitúan dentro de la zona delimitada. Cada jugador bota su balón manteniendo la posesión de éste, fintando y driblando al resto.

El entrenador grita aleatoriamente los números de los jugadores, momento en el cual el jugador en cuestión deberá reaccionar rápidamente y finalizar en tiro tras penetración.

Ejercicios de bote con oposición

Los jugadores se colocan por parejas: uno defiende y el otro ataca. Los atacantes tratan mediante el bote de avanzar hacia el objetivo, que es el círculo. Si pierden el balón, los defensores pasan a atacar.

En este tipo de situación, el jugador debe decidir si continúa progresando, cambia de dirección, protege el balón o detiene el bote para pasar o lanzar.

Ejercicios combinados de bote y pase

Cuatro jugadores conducen botando el balón por el interior de un círculo formado por el resto de los compañeros. Cada jugador alterna el bote con pases a los jugadores exteriores.

Los jugadores exteriores devuelven el balón. Posteriormente se intercambian las funciones.

En formación triangular se combinan diferentes tipos de pases y diferentes intensidades. La tarea permite relacionar el control del balón con la percepción de los compañeros y la decisión sobre el momento de pasar.

Ejercicios de bote, pared y lanzamiento

Se realiza un slalom de pivotes. A la mitad del recorrido se realiza una pared con un compañero. Para finalizar el recorrido se da un pase largo para que comience el ejercicio un tercer compañero.

Se realiza una pequeña conducción de X1. En ese momento sale X2 para realizar una pared con el primer jugador. Tras la pared realiza una conducción y tira a portería.

Dos grupos se colocan a ambos lados del área. Conducen el balón hacia el pivote, donde, tras superarlo, tirarán a portería.

Ejercicios de velocidad y coordinación

Dos grupos formados por cinco jugadores cada uno se sitúan mirando hacia fuera. Cada jugador tiene un balón.

A la señal, el primero de cada grupo sale en eslalon alrededor del círculo. El segundo sale en cuanto el primero haya pasado por delante de él, y así sucesivamente hasta que todo el grupo se encuentre en movimiento.

Ganará el equipo que antes llegue a su posición inicial. La tarea exige controlar el bote mientras se acelera, se cambia de trayectoria y se mantiene la separación respecto a los compañeros.

Aspectos técnicos que deben corregirse

  • Botar sin mantener el control del balón.
  • Mirar continuamente el balón y perder información sobre compañeros y adversarios.
  • Utilizar una altura de bote inadecuada para la situación.
  • Botar demasiado alto ante un defensor próximo.
  • Botar demasiado cerca del cuerpo cuando se necesita progresar rápidamente.
  • Utilizar la mano más cercana al defensor y exponer el balón.
  • Detener el bote sin haber decidido la acción posterior.
  • Adoptar una posición corporal demasiado erguida ante la presión defensiva.
  • No proteger el balón con el cuerpo, el brazo y la pierna contrarios.
  • Perder la orientación espacial al cambiar de dirección.

Relación entre bote, pase y lanzamiento

El bote no debe ejecutarse de forma aislada de las demás acciones técnicas. Tras recibir el balón, el jugador puede continuar con un bote, un pase o un lanzamiento, y la elección depende de la posición de los defensores, los compañeros, el espacio y la portería.

El pase es el acto de lanzar la pelota entre jugadores del mismo equipo. Puede realizarse sobre el hombro, en pronación, por detrás de la cabeza, por detrás del cuerpo, hacia atrás o mediante un pase de rebote.

El lanzamiento es el acto de lanzar la pelota hacia el arco o meta del equipo contrario. Se puede realizar con apoyo, en suspensión, en caída o con rodamientos.

La continuidad entre recepción, bote, pase y lanzamiento exige que el jugador controle el balón con rapidez y mantenga una posición corporal preparada para cambiar de acción.

El bote en balonmano

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