Gente en recuperación del handball: fatiga, lesiones y regreso seguro

En el mundo del deporte, las lesiones son algo común y una realidad difícil de evitar, pero siempre es importante minimizar los riesgos. En el caso de la prevención de lesiones, es esencial entender que no se trata de evitar por completo que una lesión ocurra, sino de reducir las posibilidades de que suceda.

El handball, también conocido como balonmano, es una disciplina vibrante que combina velocidad, fuerza y estrategia. Su juego se caracteriza por las transiciones constantes entre ataque y defensa, los lanzamientos, los saltos, los cambios de dirección y el contacto físico, por lo que la recuperación de los jugadores debe formar parte de la planificación deportiva.

Qué significa recuperarse en el handball

Uno de los factores más importantes en el rendimiento deportivo en balonmano es la Recuperación de la Fatiga finalizada la competición en periodos breves de tiempo, con poco tiempo de recuperación.

En consecuencia, en los últimos años, con los actuales modelos de competición deportiva, se consideran de gran importancia los aspectos relacionados con la recuperación de la fatiga deportiva, muchos de ellos relacionados con la activación de una síntesis proteica.

Para una correcta y rápida recuperación de la fatiga, se considera fundamental el conocer el tipo de fatiga que tiene el jugador de balonmano.

Los atletas pasan una proporción mucho mayor de su tiempo recuperándose que entrenando. Sin embargo, se ha prestado mucha atención al entrenamiento y/o la competición, con muy pocas investigaciones sobre la recuperación.

La recuperación es esencial para alcanzar un rendimiento óptimo y mejorar. El proceso de recuperación implica muchas veces una síntesis proteica.

Para maximizar la recuperación, es importante mantener el conjunto muscular y los niveles sanguíneos de diversos aminoácidos que son sustratos para la síntesis de proteínas musculares, así como conocer el tipo de fatiga que debe recuperarse.

jugador de handball recuperándose después del partido

Por qué aparece la fatiga

Una lesión se produce cuando el cuerpo no puede soportar las demandas a las que se ve sometido, que se dividen en dos tipos: carga externa y carga interna.

Para entenderlo mejor, pongamos el ejemplo de un litro de agua en un jarrón que queremos verter en un vaso. Si las demandas superan las capacidades, el agua se desbordará.

En el handball, la carga externa incluye las acciones que realiza el jugador durante el entrenamiento o el partido, como correr, saltar, frenar, cambiar de dirección, lanzar, defender y recibir contactos. La carga interna se relaciona con la respuesta individual del organismo ante esas demandas.

Cuando la acumulación de esfuerzos supera la capacidad de adaptación y recuperación, aumenta la fatiga y puede elevarse la probabilidad de lesión. Por eso, la recuperación no debe considerarse una actividad secundaria, sino una parte esencial del proceso de entrenamiento y competición.

Factores que influyen en la recuperación

Hay numerosas variables que pueden influir en la aparición de una lesión, así como en su recuperación.

  • el sexo;
  • la edad;
  • el IMC;
  • la composición corporal;
  • la genética;
  • la anatomía;
  • las comorbilidades;
  • las creencias en el dolor;
  • la religión;
  • la cultura;
  • la educación;
  • el nivel socioeconómico;
  • las lesiones previas;
  • la familia;
  • el entorno y el contexto;
  • el diagnóstico precoz y adecuado;
  • el tratamiento adecuado;
  • el sistema inmunológico;
  • los hábitos de sueño y alimentación;
  • las experiencias previas con el dolor;
  • las capacidades físicas;
  • la masa muscular;
  • la fuerza;
  • el ROM.

Algunas características, llamadas factores de riesgo, pueden aumentar la probabilidad de sufrir una lesión.

Estos factores pueden ser no modificables, como el sexo, la edad o las lesiones previas, o modificables, como el IMC, los déficits de fuerza y movilidad.

Tipo de factorEjemplos
No modificableel sexo, la edad o las lesiones previas
Modificableel IMC, los déficits de fuerza y movilidad

Es importante tener en cuenta que hay muchas variables que influyen en una lesión, sobre las cuales no se puede influir de manera directa.

Por lo tanto, es prácticamente imposible evitar las lesiones por completo, pero es posible disminuir en gran medida la probabilidad de sufrir una.

Lesiones frecuentes en jugadores de handball

En deportes de equipo como el handball, las lesiones pueden afectar distintas localizaciones anatómicas. Durante el aterrizaje, las lesiones del pie y del tobillo son muy frecuentes.

En el fútbol o el balonmano, las lesiones de tobillo son muy comunes. En las lesiones de tobillo son frecuentes las de peroneo astragalito posterior y deltoides.

Las rodillas y los tobillos soportan una parte importante de las frenadas, los saltos, los aterrizajes y los cambios de dirección. Por esta razón, la prevención debe ser una prioridad en todos los equipos.

También pueden presentarse lesiones de cabeza y problemas del hombro, especialmente en jugadores que repiten lanzamientos desde edades tempranas.

El hombro del lanzador: GIRD y lesión SLAP

Uno de los principales problemas que enfrentan los jugadores de balonmano y pelota es la lesión en el hombro del lanzador, conocida como GIRD (Déficit de rotación interna gleno-humeral) y la lesión de SLAP.

Estas lesiones pueden ser causadas por la distensión de la cápsula anterior con el tiempo y la repetición del gesto desde la infancia, lo que acorta la cápsula posterior.

Como resultado, la cabeza del húmero se mueve más de 90º en rotación externa, lo que provoca hipertonía del bíceps y limita el movimiento de la rotación interna, lo que puede provocar fracturas de arrancamiento del rodete glenoideo tanto hacia anterior como hacia posterior (SLAP).

El movimiento combinado de abducción y rotación externa supone una exigencia importante para el hombro, cuya movilidad es elevada. Esta movilidad permite realizar lanzamientos potentes, pero también puede dejar al hombro vulnerable frente a la repetición y la fatiga.

El diagnóstico de estas lesiones solo se puede hacer mediante una artrorresonancia o artroTAC, ya que la resonancia magnética no es suficiente.

Además, estas lesiones tienen un pronóstico malo. Por lo tanto, el mejor tratamiento es la terapia preventiva.

El tratamiento del GIRD en el hombro del lanzador puede prevenir el SLAP. Para ello, se debe estirar la cápsula posterior y tratar el nervio supraescapular.

anatomía del hombro lanzador GIRD SLAP

Prevención antes de que aparezca una lesión

Para disminuir la probabilidad de lesiones, se deben implementar varias estrategias, como la gestión de cargas, el equilibrio entre demandas y capacidades, la relación entrenamiento y descanso, una nutrición adecuada, un sueño suficiente, el entrenamiento de fuerza, los entrenamientos “compensatorios” para trabajar en los déficits de cada uno.

Gestión de cargas

La gestión de cargas permite ajustar la cantidad y la intensidad del trabajo a las capacidades reales de cada jugador. El objetivo es evitar que las demandas superen la capacidad de tolerancia del organismo.

La relación entre entrenamiento y descanso debe planificarse de acuerdo con el calendario competitivo, la intensidad de los partidos y el estado individual del jugador.

Fuerza y movilidad

El entrenamiento de fuerza ayuda a mejorar la capacidad de los tejidos y del sistema musculoesquelético para soportar las demandas del juego.

Los entrenamientos “compensatorios” permiten trabajar en los déficits de cada uno, incluidos los déficits de fuerza y movilidad.

La movilidad debe observarse de forma individual, prestando especial atención a las articulaciones y los movimientos que participan repetidamente en los lanzamientos, los aterrizajes y los cambios de dirección.

Sueño y alimentación

Una nutrición adecuada y un sueño suficiente son elementos esenciales de la recuperación.

El proceso de recuperación implica muchas veces una síntesis proteica. Para maximizar la recuperación, es importante mantener el conjunto muscular y los niveles sanguíneos de diversos aminoácidos que son sustratos para la síntesis de proteínas musculares.

Los hábitos de sueño y alimentación pueden influir tanto en la aparición de una lesión como en su recuperación.

Propiocepción y control del movimiento

La propiocepción puede formar parte del trabajo preventivo, aunque la propiocepción podía ser perjudicial cuando se aplica sin tener en cuenta las características del jugador, la fase de recuperación o las demandas concretas de la actividad.

El control del movimiento debe relacionarse con las acciones específicas del balonmano, como el aterrizaje, la toma de contacto contra la superficie de juego en el momento de la caída y los cambios rápidos de dirección.

Recuperación después de la competición

La recuperación de la fatiga finalizada la competición adquiere una importancia especial cuando existen varios partidos en un mismo día o en pocos días.

En estas situaciones, mejorar la recuperación puede proporcionar una ventaja competitiva. La planificación debe considerar el tipo de fatiga que tiene el jugador de balonmano y el tiempo disponible antes de la siguiente exigencia.

El tratamiento médico no es el adecuado durante todo el proceso. La recuperación debe adaptarse a la fase concreta, a la respuesta del jugador y a la evolución de la lesión o de la fatiga.

En el caso de las rodillas y tobillos, es recomendable la aplicación local de hielo.

La utilización de cualquier medida de recuperación debe integrarse con la evaluación del estado del jugador, la gestión de cargas, el descanso, la alimentación y el tratamiento adecuado.

Regreso progresivo a la cancha

El regreso a la actividad debe realizarse de forma progresiva y teniendo en cuenta las capacidades físicas, la masa muscular, la fuerza y el ROM.

El diagnóstico precoz y adecuado y el tratamiento adecuado pueden influir en la recuperación. También es necesario considerar las lesiones previas, las experiencias previas con el dolor y las creencias en el dolor.

La vuelta al handball no depende únicamente de que desaparezca el dolor. El jugador debe recuperar las capacidades necesarias para correr, frenar, saltar, aterrizar, lanzar, defender y soportar contactos dentro de las reglas handball.

Los entrenamientos compensatorios pueden ayudar a trabajar los déficits de cada uno antes de afrontar nuevamente las demandas completas de la competición.

Demandas del juego que deben recuperarse

El handball es un deporte colectivo que se juega entre dos equipos, donde el objetivo principal es lanzar un balón con la mano para intentar marcar goles en la portería contraria.

Es un juego de ritmo rápido, con transiciones constantes entre ataque y defensa, lo que lo hace increíblemente emocionante tanto para jugar como para ver.

Su atractivo radica en la combinación de habilidades físicas como la agilidad, la resistencia y la coordinación, junto con un componente táctico elevado.

Cada jugador tiene un rol crucial y la comunicación en equipo es fundamental para el éxito.

Un partido de balonmano se divide en dos tiempos de 30 minutos cada uno, con un descanso de 10 a 15 minutos entre ellos.

En caso de empate en partidos eliminatorios, se pueden jugar prórrogas de dos tiempos de 5 minutos, y si persiste el empate, se procede a una tanda de lanzamientos de 7 metros, similar a los penales en fútbol.

Cada equipo de handball está compuesto por 7 jugadores en la cancha al mismo tiempo: 6 jugadores de campo y 1 portero.

Además, cada equipo puede tener varios suplentes en el banquillo, realizando cambios ilimitados durante el partido, siempre y cuando el jugador que entra espere a que el que sale abandone completamente la cancha.

La cantidad de jugadores handball en el equipo completo suele ser de 12 a 16, lo que permite rotaciones y mantener la energía.

Estas demandas explican por qué la recuperación debe abarcar tanto el sistema muscular como el aparato cardiorrespiratorio.

Reglas y acciones que afectan la carga

El balón de handball se juega exclusivamente con las manos.

Los jugadores pueden retener el balón por un máximo de 3 segundos antes de pasarlo, lanzarlo o botarlo.

Una vez que un jugador bota el balón, puede volver a tomarlo con las manos y retenerlo por otros 3 segundos o dar hasta 3 pasos.

Sin embargo, no se permite botar el balón, tomarlo, y volver a botarlo, ni tampoco dar más de 3 pasos sin botar o pasar el balón.

Uno de los aspectos más distintivos del handball es el área de portería, delimitada por una línea de 6 metros.

Solo el portero tiene permitido estar dentro de esta área de forma permanente.

Los jugadores de campo, tanto atacantes como defensores, no pueden pisar esta línea ni entrar en el área mientras el balón está en juego.

Sin embargo, sí pueden saltar desde fuera del área y lanzar el balón antes de caer dentro de ella.

El handball permite un cierto grado de contacto físico, pero hay límites.

No se permite empujar, agarrar, sujetar o golpear a un oponente de forma peligrosa.

Las sanciones incluyen: advertencia (tarjeta amarilla), exclusión de 2 minutos y descalificación (tarjeta roja).

Estas reglas handball defensivas y ofensivas determinan las aceleraciones, los contactos, los lanzamientos y las interrupciones que forman parte de la carga total del jugador.

Posiciones y exigencias durante la recuperación

Portero

El portero es, sin duda, una de las posiciones handball más exigentes y espectaculares.

Su misión principal es evitar que el balón entre en la portería.

Para ello, utiliza todo su cuerpo, demostrando reflejos increíbles y una gran agilidad.

Es el único jugador que puede moverse libremente dentro del área de 6 metros y tocar el balón con cualquier parte de su cuerpo, incluso con los pies, siempre y cuando esté dentro de su área para defender un lanzamiento.

Además de atajar, el portero es el iniciador de muchos contraataques, realizando pases largos y precisos a sus compañeros.

Central

El central, también conocido como armador, es el estratega y el líder ofensivo del equipo.

Se encarga de organizar las jugadas de ataque, distribuyendo el balón a sus compañeros y buscando las mejores opciones de lanzamiento.

Debe tener una excelente visión de juego, habilidad para el pase y capacidad para tomar decisiones rápidas bajo presión.

También participa activamente en la defensa, coordinando la línea defensiva junto con los laterales.

Laterales

Los laterales son los principales lanzadores del equipo.

Se ubican a los costados del central y son conocidos por su potencia de tiro desde media y larga distancia.

Además de su capacidad de lanzamiento, los laterales deben ser hábiles en el uno contra uno, crear espacios y ser buenos pasadores.

En defensa, suelen formar parte de la primera línea, bloqueando los tiros de los laterales contrarios.

Extremos

Los extremos son los jugadores más rápidos y ágiles del equipo.

Se posicionan en los bordes de la cancha y su principal función es abrir la defensa y finalizar jugadas desde ángulos difíciles.

También son fundamentales en los contraataques, corriendo a toda velocidad para recibir el balón y terminar la jugada en solitario, gracias a su gran capacidad de definición.

Pivote

El pivote es el jugador de campo que se mueve en el área de 6 metros, entre la defensa rival.

Su función principal es abrir espacios para sus compañeros, bloquear a los defensores y recibir pases para lanzar a portería desde corta distancia.

Es una posición que requiere mucha fuerza, resistencia y habilidad para el contacto físico, siendo el punto neurálgico del ataque.

El pivote es un punto de apoyo crucial en el ataque, creando desequilibrios en la defensa y facilitando las penetraciones de los laterales y centrales.

La recuperación debe atender las exigencias particulares de cada posición, ya que no todos los jugadores acumulan las mismas acciones ni responden de igual manera a la carga.

Transiciones rápidas y recuperación

Una de las características más emocionantes del handball son las transiciones rápidas.

Cuando un equipo recupera el balón en defensa, busca de inmediato lanzar un contraataque antes de que el equipo contrario pueda organizar su defensa.

Después de una atajada, el portero puede lanzar el balón a un extremo o lateral que ya está corriendo hacia el campo contrario, buscando la sorpresa.

Los extremos son los primeros en salir al contraataque, buscando recibir el balón y definir solos o con un apoyo, aprovechando su velocidad.

Dominar las transiciones rápidas es una ventaja táctica enorme, ya que permite marcar goles fáciles y desmoralizar al oponente.

Al mismo tiempo, las transiciones exigen esfuerzos repetidos de alta intensidad. Por ello, la relación entre entrenamiento y descanso y la gestión de cargas deben tener en cuenta la frecuencia de estas acciones.

La cancha y las acciones de mayor exigencia

Una cancha de handball oficial tiene una forma rectangular con unas dimensiones de 40 metros de largo por 20 metros de ancho.

En cada extremo de la cancha se encuentra una portería, la cual mide 2 metros de alto por 3 metros de ancho, y está firmemente anclada al suelo.

La cancha de balonmano reglamentaria mide 40 × 20 m, con el área de portería delimitada por la línea de 6 m, golpe franco a 9 m y portería de 3 × 2 m.

La línea de 7 metros se ubica justo frente a la portería y desde aquí se ejecutan los lanzamientos de penal.

La línea de tiro libre está a 9 metros de la portería y desde allí se ejecutan la mayoría de los tiros libres después de una falta.

La distribución de la cancha permite identificar las zonas donde se concentran los saltos, los lanzamientos, el contacto y los aterrizajes.

cancha reglamentaria de handball con líneas

Trabajo colectivo durante la recuperación

El handball es un deporte de estrategia. Un equipo bien organizado tácticamente siempre tendrá ventaja, maximizando el rendimiento de cada uno de los jugadores handball que hay en la cancha.

La defensa en handball tiene como objetivo evitar los goles del equipo contrario, recuperar el balón y lanzar un contraataque.

Las defensas más comunes son:

  • Defensa 6-0: Todos los 6 jugadores de campo forman una línea sólida frente al área de 6 metros, bloqueando lanzamientos y cerrando espacios, ideal para equipos compactos.
  • Defensa 5-1: Cinco jugadores en línea defensiva y uno adelantado, el “avanzado” o “punta”, que presiona la circulación del balón y dificulta los pases, generando más robos de balón.
  • Defensa individual o mixta: Se marca a un jugador clave del equipo contrario de forma individual, mientras el resto del equipo defiende en zona, buscando neutralizar la principal amenaza rival.

Una defensa sólida requiere comunicación, anticipación y agresividad, siempre dentro de las reglas handball.

Los jugadores, sus instructores y las asociaciones deportivas comparten la responsabilidad de hacer del balonmano un deporte más seguro.

La prevención debe ser una prioridad en todos los equipos. La formación de jugadores y árbitros será necesaria para que el balonmano sea un deporte más seguro.

Recuperación en el handball universitario

En Chile, el balonmano universitario está en pleno crecimiento, ofreciendo una excelente oportunidad para deportistas.

La Ligas Deportivas Educación Superior (LDES) es la plataforma ideal para que estudiantes puedan desarrollar su talento, competir a un alto nivel y representar a su universidad.

La LDES organiza torneos nacionales y regionales de balonmano, donde compiten las mejores universidades del país.

Las reglas handball y las medidas de la cancha son las mismas que a nivel internacional, por lo que la experiencia es muy profesional y prepara a los jugadores para desafíos mayores.

En un calendario universitario con partidos y desplazamientos, la recuperación puede verse condicionada por el tiempo disponible, la carga acumulada y las posibilidades de descanso y alimentación.

Muchos talentos del handball chileno han surgido de las canchas universitarias.

Acércate a la dirección de deportes de tu universidad para informarte sobre los equipos y las pruebas de selección.

Responsabilidad del jugador y del equipo

La recuperación depende de la colaboración entre los jugadores, sus instructores y las asociaciones deportivas.

El jugador debe comunicar sus síntomas, respetar las fases del tratamiento y participar en los entrenamientos compensatorios indicados.

El cuerpo técnico debe gestionar las cargas, equilibrar las demandas y capacidades, y organizar la relación entrenamiento y descanso.

El tratamiento adecuado, el diagnóstico precoz y adecuado, el sueño suficiente y una nutrición adecuada forman parte de un mismo proceso.

La prevención no elimina todos los riesgos, porque existen factores no modificables y variables sobre las cuales no se puede influir de manera directa. Sin embargo, permite disminuir en gran medida la probabilidad de sufrir una lesión y favorece una recuperación más organizada.

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