Jorge Garbajosa (Torrejón de Ardoz, Madrid, 1977) representa una trayectoria singular dentro del baloncesto español: fue un jugador internacional de enorme éxito, compitió en la NBA y, poco después de retirarse, pasó de la cancha a los despachos para convertirse en presidente de la Federación Española de Baloncesto.
Su historia reúne formación, adaptación, experiencia internacional, liderazgo y una estrecha relación con la selección española. Como jugador ganó un Mundial, una plata olímpica y varias medallas europeas; como dirigente asumió la responsabilidad de conducir una federación en un periodo de reorganización y de mantener el crecimiento del baloncesto español.

Los primeros pasos: del fútbol al baloncesto
Jorge llegó a este deporte por una casualidad, le gustaban y practicaba otros: fútbol, tenis, natación, el baloncesto no estaba entre sus favoritos: “Yo jugaba al fútbol -comienza contándome-, llegué un día a comprarme unas botas para iniciar la temporada y no había mi número porque ya había pegado un buen estirón. Casualidades de la vida: el conductor del autobús que me llevaba al colegio, desde Torrejón a Alcalá, era el delegado de un equipo mítico, el Cajamadrid, me convenció para hacer una prueba y así recalé en el baloncesto”.
Jugó un año en Alcalá de Henares y en ese mismo período le llamaron para la selección madrileña de baloncesto y fue ahí donde varios equipos de la élite se fijaron en él y se fue a Vitoria, a jugar en el Baskonia con 16 años.
“Me fui a este club porque me ofreció un plan que me permitía entrenar y alternar mis estudios, y hacer la pretemporada con el primer equipo para luego irme con los junior. Necesitaba acelerar mi aprendizaje, me iban a exigir mucho y mi padre, muy sensato, me dijo: 'Si quieres dedicarte a esto hazlo ya, porque vas un poco tarde".
La etapa formativa en el Baskonia fue decisiva para su evolución. Tras culminar su proceso formativo en el Baskonia, con el primer equipo del conjunto vitoriano comenzó a hacerse un nombre en el baloncesto profesional.
Una carrera marcada por la polivalencia
Dio en el clavo el famoso periodista Andrés Montes al apodarlo Multiusos.
Así era conocido Jorge Garbajosa durante su etapa como jugador. Un ala-pívot capaz de zafarse de rivales de mayor tamaño y envergadura bajo los postes y, a la vez, de salir al perímetro y acribillar a los contrarios con su buen lanzamiento exterior.
Fernando Romay resumió así su evolución: “Jorge fue como jugador un rara avis que se anticipaba a lo que venía y preveía lo que los demás ni siquiera intuíamos.
Iba para pívot y se doctoró en jugador polivalente haciendo oídos sordos a los involucionistas que querían verle más cerca del aro y a los agoreros que querían verle caer con sus convicciones de ese pedestal tan duramente ganado”.
Después de su paso por Vitoria, Garbajosa dio el salto a la liga italiana de la mano del Benetton de Treviso, con quien acabaría proclamándose subcampeón de la Euroliga.
Finalizada su etapa en tierras transalpinas, Garbajosa decidió volver a España aceptando una oferta del Unicaja de Málaga. Aquel resultó el paso previo a su salto a la NBA estadounidense, en donde aterrizó gracias a los Toronto Raptors.
Con muchos de sus clubes en Europa cosechó al menos un título, pero si por algo se le recuerda es por su aportación al combinado nacional.
| Etapa | Equipo o competición | Aspecto destacado |
|---|---|---|
| Formación | Baskonia | Alternó los entrenamientos con los estudios |
| Italia | Benetton de Treviso | Subcampeón de la Euroliga |
| España | Unicaja de Málaga | Etapa previa al salto a la NBA |
| NBA | Toronto Raptors | Experiencia en la mejor liga del mundo |
| Rusia | Khimki | Regreso al baloncesto europeo |
| España | Real Madrid y Unicaja de Málaga | Últimos pasos de su carrera profesional |
La experiencia en la NBA
Jorge se fue a jugar a los Toronto Raptors después del Mundial de Tokio (2006) y estuvo allí un par de temporadas.
“Fue una gran sorpresa. Hubo un amago cuando estaba jugando en Treviso, y lo digo con toda sinceridad: me llamó Mike D'Antoni, que era mi entrenador, y me dijo que había varias franquicias que le preguntaban por mí y me lo tomé a broma, pensaba que no era verdad y no lo tomé en consideración.
Luego llegó una época en que las cosas me fueron bien por Italia y regresé a Málaga, a Unicaja, a una apuesta con bastante riesgo porque pudiendo haber ido a otros equipos bastante acostumbrados a ganar me decidí por este, fue una apuesta personal mía que me salió muy bien.
Y estando allí me llegó de nuevo la llamada de la NBA y pensé, ahora o nunca, y aun así me costó tomar la decisión de abandonar Málaga, pero una vez que llegas allí es otro mundo, y no quiero ponerme la boina de españolito.
Lo que más me sorprendió es cómo entienden la profesionalidad del deportista en 360º, tanto a la hora de cuidarse como de los entrenamientos, la competición, o de cómo entender el negocio del deporte. Un máster acelerado”.
Jorge Garbajosa. Toronto Raptors - Denver Nuggets. 5 triples
En el tramo inicial de su primera campaña el madrileño había dejado muy buenas sensaciones hasta que una lesión y su compromiso de jugar con la selección acabaron restándole protagonismo en la franquicia.
Los Toronto Raptors de la NBA invitaban a Jorge Garbajosa a unirse a la mejor liga del mundo, donde tuvo un papel destacable y llegó a jugar el partido de rookies del All Star.
Sin embargo, dos lesiones y sus disputas con el club para poder jugar con la selección española en verano pusieron fin a su etapa en Estados Unidos.
De su paso por la NBA, con los Toronto Raptors -un "máster acelerado"-, destaca “cómo entienden la profesionalidad del deportista en 360º”.
“Desde mi punto de vista te cuento dos cosas que creo describen bien mi experiencia: entrenar no nos gusta a casi nadie, nos gusta competir; eres consciente de la importancia de los entrenamientos pero te preparas para competir y allí compites y compites.
Entrenas durante el verano y en la pretemporada, que es muy exigente, y en temporada solo piensas en recuperarte de un partido para otro.
En mi época una noche me tocaba defender a Vince Carter, la siguiente a Lamar Odom, la siguiente a Paul Pierce… a veces con éxito y otras no.
La otra cosa es cómo el baloncesto se transforma en tu manera de vivir: yo jugaba en la Conferencia Este y al llegar a casa solía ponerme en la tele el partido que se jugaba en la Conferencia Oeste y siempre tenía una sensación extraña, y me decía: lo que yo juego está bien pero eso es otra cosa por el punto de vista de cómo lo ponen en escena, de cómo lo retransmiten, es tal espectáculo que te abruma”.
“En la NBA el jugador entiende que su labor, su trabajo, no acaba cuando termina su entrenamiento, es un jugador de esa competición las 24 horas del día tanto a nivel de descanso, alimentación, como al nivel de saber que representas a una franquicia, una marca, la NBA, y eso ellos lo cuidan hasta el más mínimo detalle.
Cuando llegas como rookie (novato) te encierran una semana en un hotel y te dan clases desde cómo gestionar tu patrimonio, cómo comportarte en público, normas de urbanidad, y te dan charlas de todo tipo para que seas consciente siempre de dónde estás”.
El regreso a Europa y el final de su carrera
Decidió entonces retornar a su continente para probar suerte en el Khimki ruso antes de dar sus últimos pasos en el Real Madrid -pese a reconocerse como aficionado del Atlético futbolísticamente hablando- y de nuevo en el Unicaja de Málaga.
El Khimki ruso, primero, y el Real Madrid, después, fueron los dos últimos pasos de Garbajosa antes de volver al Unicaja cual hijo pródigo en 2011, para retirarse un año más tarde.
Jorge dejó de ser jugador de la selección española en el 2011 y en el año 2012 decidió poner fin a su trayectoria de 17 años como profesional.
Su retirada se produjo a finales de junio del 2012. Lo que ni él mismo sabía era que aún le esperaba el mayor salto; el de la cancha a los despachos.
Una figura esencial de la selección española
Desde que conquistara el bronce en el Europeo de Turquía en el año 2001, el ahora presidente participó en todos los éxitos de la selección hasta su adiós como internacional.
En sus 167 partidos con la camiseta de la selección española, se colgó al cuello seis medallas, con especial mención al oro que logró en el Mundial de Japón de 2006.
Jorge Garbajosa (Torrejón de Ardoz, 1977) no estuvo allí pero ya sabía lo que era ganar. Se cruzó con aquellos chavales en Turquía y conquistaron la medalla de bronce en el año 2001, y la de plata en el mismo torneo en Suecia en el 2003 y la medalla de oro en el Campeonato del Mundo en Tokio en 2006.
Y a partir de aquí una plata más europea (2007), 3 oros (2009, 2011, 2015) y dos bronces (2013 y 2017). Dos medallas olímpicas de plata en 2008 y 2012 y un oro mundial en 2019.
En la trayectoria internacional de Garbajosa destacan el Mundial de Japón de 2006, la plata olímpica de Pekín dos años después y el oro europeo de 2009 en Polonia, donde capturó su cuarta medalla en un continental.
También conquistó un Eurobasket en 2009 y sumó dos platas europeas (2003 y 2007), otra en los JJ. OO. de Londres de 2012 y un bronce en el Eurobasket de Turquía de 2011.
Además, se convirtió en un hombre muy apreciado dentro del vestuario por parte de sus compañeros, muchos de los cuales aún se mantienen en activo y estarán en Rio de Janeiro este verano.
| Año | Competición | Resultado destacado |
|---|---|---|
| 2001 | Europeo de Turquía | Medalla de bronce |
| 2003 | Europeo de Suecia | Medalla de plata |
| 2006 | Mundial de Japón | Medalla de oro |
| 2007 | Europeo | Medalla de plata |
| 2008 | Juegos Olímpicos de Pekín | Medalla de plata |
| 2009 | Eurobasket de Polonia | Medalla de oro |
| 2012 | Juegos Olímpicos de Londres | Medalla de plata |
El paso de la cancha a la Federación Española
Garbajosa pasó en 2013 a formar parte del equipo de José Luis Sáez, al que sustituyó como presidente de la FEB en 2016, tras verse este último salpicado por un escándalo de corrupción.
Desde entonces trabajó junto al anterior mandatario, siendo director del área de Responsabilidad Social Corporativa y miembro del 'staff' de la selección española.
Jorge Garbajosa, de la cancha al despacho.
“No me lo había planteado jamás, ni en sueños, ni en conversaciones de broma lo hubiera pensado. Yo ya trabajaba en la FEB, llevaba la parte de responsabilidad social y la fundación y luego en verano me iba con el primer equipo de la selección absoluta masculina.
Estaba encantado, me gustaba mucho lo que hacía, pero se dieron una serie de asuntos que no vienen al caso del antiguo presidente y lo que me encontré fue un baloncesto muy desunido a nivel gobernanza y demás.
Pensé en su momento que un exjugador bien rodeado por buenos ejecutivos podría conformar un buen equipo y unir en torno a un mismo proyecto a todos los estamentos.
Después de 5 años de mucho trabajo, de mucho diálogo, de explicar, de convencer, de hablar, pues confío en que el baloncesto español esté más unido y a partir de esa unión poder seguir creciendo”.
Su papel como exjugador y el buen conocimiento de su deporte le han ayudado a recolectar votos de varios de los distintos estamentos, que valoran positivamente una propuesta que aboga por tender puentes y buscar la colaboración de todos para ayudar al crecimiento del baloncesto español.
La elección como presidente de la FEB
Madrid, 9 jul (EFE).- Jorge Garbajosa (Torrejón de Ardoz, 1977), exitoso como jugador -compitió en la NBA- e integrante hasta su retirada de las mejor selección española de toda la historia, ha sido elegido como nuevo presidente de la Federación Española de Baloncesto (FEB por sus siglas).
Garbajosa, que con la selección española ganó un título mundial y una plata olímpica, se impuso en las votaciones a los otros dos candidatos, Arturo Aguado y a Alfonso Cabeza, y sucede en el cargo a José Luis Sáez.
Se sitúa así al frente del organismo una figura reconocida por gran parte de los aficionados al deporte de la canasta; hasta la fecha más por su buen hacer vestido de corto que por su labor en los despachos, a los que saltó poco después de anunciar su retirada, a finales de junio del 2012.
Dichas tareas le han permitido formarse con miras al gran reto que afronta a partir de este momento.
En él espera lograr los éxitos que ya consiguiera sobre la cancha.
Una gestión basada en la unión
Lo que no ha cambiado es la responsabilidad: “El baloncesto es nuestra profesión, pero también nuestra pasión”, asegura.
Para él, tanto en la pista como en el despacho, “la ilusión es un factor común. Sin ilusión ni se puede desarrollar una carrera como deportista ni se puede gestionar con acierto”.
De hecho, si hay algo que motiva a Garbajosa son los nuevos retos: “Nuestras aspiraciones en el Mundial son máximas”, sentencia.
Probablemente nuestro mayor logro en estos tres últimos años ha sido conseguir que todos los estamentos del baloncesto español seamos conscientes de que formamos parte del mismo equipo y que un equipo siempre tiene objetivos comunes, no particulares”, afirma.
Los éxitos de la Federación española a nivel institucional y deportivo han impulsado la ambiciosa candidatura de Garbajosa. Con la selección masculina, vigente campeona de Europa y del Mundo y número uno del ranking FIBA, como punta de lanza y con las categorías de formación firmando veranos inolvidables de medallas, también ha ayudado al ex jugador de Unicaja y Real Madrid, entre otros, su carácter conciliador en mitad de las grandes pugnas que dividen al baloncesto.
Las polémicas Ventanas FIBA -la coincidencia de partidos de competición europea de clubes con las fechas en las que juega la selección durante la temporada impide a muchos jugadores de grandes equipos ir con el combinado nacional- y las tensas relaciones con la ACB y la Euroliga en lo relativo a horarios y calendarios son las duras defensas a las que se enfrenta.
De momento, finta estos problemas como lo hacía en la cancha y sigue encabezando una federación que nos da alegrías verano tras verano.
Los valores como parte de la gestión
Fernando Romay destacó la manera en que Garbajosa combina firmeza y sensibilidad en su trabajo directivo.
“Garbajosa en su mesa de trabajo. Y otra vez evoluciona, cambia y siendo férreo en su convicción es amoldable en su ejecución, lo cual hace de él un hombre vital en el desarrollo del baloncesto tal como lo conocemos ahora.
Decía que por esta evolución era como un buen vino, aunque también se puede decir que es como un sabroso postre, más concretamente, como un coulant con aspecto de duro pero en cuanto escarbas y le hablas de su familia o su hija se licúa y es como el chocolate interior.
Es un gestor tan hábil como sensible, mezcla explosiva y exitosa.
Para refrendar esto último cabe ver el cambio de logotipo de la propia federación pasando de un león a un corazón y es que Jorge cree en los valores sobre el precio y en los sentimientos como piedra angular del éxito.
Ejemplo de ello es su manera de sufrir en cada uno de los partidos de “la familia”, como denomina a los equipos nacionales tanto femenino como masculino, verlo pone la carne de gallina.
Y para mí, que pienso igual, es un placer ser parte de este proyecto en hacer que el deporte sea sinónimo de valores y no se quede solo en el metal que se consiga.
La relación con el entorno del baloncesto
El periodista José Antonio Luque definió a Garbajosa como “Jugador, presidente, triunfador en esas dos facetas de su vida profesional, y un tipo normal”.
“Esta última parte de mi definición de Jorge seguro que no tiene gran trascendencia para un aficionado de a pie. Pero para un periodista deportivo tiene muchísima. Porque ser un tipo normal suele significar ser cercano con los medios, comprensivo con su trabajo, y exquisito en el trato.
En su etapa como jugador de los Raptors de Toronto, yo trabajaba en una televisión en la que contábamos con un corresponsal en Nueva York a quien yo le pactaba entrevistas con los jugadores españoles de la NBA cada vez que el calendario les llevaba por unas horas a la Gran Manzana o, en su caso, New Jersey (los Nets todavía estaban allí, no se habían trasladado aún a Brooklyn).
Todos aceptaban encantados la invitación para charlar con nosotros y, por tanto, con los aficionados de nuestro país.
Jorge, por supuesto, no fue una excepción. Cada vez que se lo solicité, encontré un sí por respuesta para realizar la entrevista.
Incluso en una ocasión, en las vísperas de una visita de Toronto a Nueva York, no contacté con él porque el corresponsal estaba fuera, y fue el propio Garbajosa quien tuvo el detalle de recordarme, por si a mí se me había pasado, que en unos días pasaría por nuestro “punto de encuentro” y que, evidentemente, estaba a nuestra disposición.
Lo dicho: un campeón del mundo de baloncesto, una estrella de la NBA, más tarde presidente de la federación española… y un tipo normal”.
El campeón del mundo en la cancha y en el despacho
En Garbajosa se da una curiosa y singular coincidencia, única: ha sido campeón del mundo como jugador, en aquella inolvidable final del 2006, y como presidente, en la reciente de Beijing.
Garbajosa ha sido campeón del mundo de baloncesto como jugador, en 2006 en Japón, y como presidente, en China en 2019.
“Yo no tenía ni idea, me lo dijo el presidente de la Federación Europea en una ejecutiva que se celebró justo después del mundial y la verdad es que no le doy mayor importancia, más allá de que sea una pequeña anécdota simpática y que me hace ilusión y me recuerda que ya llevo muchos años en esto”.
“Ambas ocasiones las viví de manera diferente aunque la alegría fuese la misma. Como jugador lo que vives es una explosión de júbilo, de felicidad; una tremenda recompensa al trabajo que te lleva a tocar el cielo con las manos.
La presidencia de FIBA Europa
Nunca un español pisó tan alto en los puestos de mando del baloncesto mundial.
Jorge Garbajosa (Torrejón de Ardoz, 1977) ha sido elegido este sábado en Múnich como presidente de FIBA Europa, tras una votación en la que derrotó al francés Jean Pierre Siutat, presidente de la Federación gala.
Sucede en el cargo al turco Turgay Demirel.
En la Asamblea de FIBA Europa votaron los máximos mandatarios de las 50 federaciones continentales.
Garbajosa ha estado acompañado por Gabriel Rodríguez de la Paz, secretario general FEB y por Elisa Aguilar, quien ha sido la encargada de presentar su candidatura.
Tras este salto del exjugador internacional, que accedió a la presidencia de la FEB en 2016 y fue reelegido en 2020, Garbajosa está obligado a abandonar su cargo antes del comienzo el próximo 25 de agosto del Mundial de Filipinas, Indonesia y Japón, lo que abriría un periodo electoral en la Federación para escoger un sucesor.
Elisa Aguilar, actualmente directora de Competiciones de la Federación, es la principal candidata, lo que la convertirá en la primera mujer presidenta de la FEB.
“Quiero expresaros mi alegría, satisfacción y agradecimiento por todo lo vivido hoy. Quiero dar las gracias a todas las Federaciones europeas que me han apoyado para poder acceder a algo que soñaba desde hace tiempo y a todos aquellos que componen la pirámide del baloncesto español.
Si tengo el honor de estar viviendo este día es porque el Baloncesto Español es de referencia en todo el mundo.
Hay idilios que no acaban nunca y caminos que se cruzan siempre aunque se distancien por momentos. Así es la historia de Jorge Garbajosa y el baloncesto.
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