El 28 de julio de 2019 fue un día histórico para el deporte colombiano: por primera vez un ciclista de nuestro país subía a lo más alto del podio en París, en el cierre de la que es considerada por muchos como la carrera más importante del mundo en esta disciplina.
El colombiano Egan Bernal hace historia como el primer latinoamericano en ganar el Tour de Francia.
Bernal se convirtió además en el ciclista más joven (22 años y 196 días) en un siglo que gana el Tour de Francia. Previamente había sido el francés Faber Francois, ganador en 1909 con 22 años y 187 días. La estrella del Team INEOS es el tercer más joven en la historia del Tour, quien sigue liderando ese renglón es el francés Henri Cornet quien alcanzó la cima a los 19 años y 352 días en 1904.

Una victoria esperada durante años
Es el triunfo con el que muchos en el país llevaban años soñando: un colombiano vencedor del Tour de Francia, la carrera por etapas más prestigiosa del ciclismo mundial.
Y lo hizo con un corredor de nada más 22 años: Egan Bernal, el tercer ganador más joven en la historia de la competencia y el más joven desde hace 110 años.
El 28 de julio de 2019 fue un día histórico para el deporte colombiano: por primera vez un ciclista de nuestro país subía a lo más alto del podio en París, en el cierre de la que es considerada por muchos como la carrera más importante del mundo en esta disciplina.
Egan Bernal, por esos días con 22 años de edad, puso la bandera de Colombia en lo más alto del Tour de Francia, al que llegó compartiendo el liderato del Ineos Grenadiers con Geraint Thomas, quien un año antes había disfrutado del trabajo como gregario del zipaquireño para su consagración.
«Gané el Tour y sigo sin creerlo. Necesito un par de días para asimilarlo… (…) es increíble, ví a mi familia y quería abrazarlos.
«No me creo que lo he pasado. Hace unos años, estando en el MTB, veía todo lo que envuelve la ruta muy lejano. Y ahora estoy acá.
«Colombia tiene mucha historia y muy buenos ciclistas, ya teníamos el Giro y la Vuelta, nos faltaba el Tour. Colombia lo merecía. Súper orgulloso de ser el primero… (…) Quiero llegar a casa, asimilarlo, compartir y celebrar con mi familia. Aún no lo hago.
El camino hacia el Tour de Francia
A Bernal muchos ya lo habían identificado como un posible ganador del Tour el año pasado, cuando debutó en la mítica carrera con el equipo Ineos (antes Sky), el vencedor de siete de las últimas ocho ediciones.
En ese entonces terminó en la decimoquinta posición y con la camiseta blanca al joven mejor clasificado, siendo además clave para la victoria de su compañero Geraint Thomas, y el tercer lugar del cuatro veces ganador Chris Froome.
Y al final de la carrera el director de su equipo, Dave Brailsford, dijo no tener dudas de que la próxima gran figura del ciclismo de ruta había nacido en Colombia.
«Mi responsabilidad como director general es mirar hacia adelante dos o tres temporadas», explicó en ese momento Brailsford.
«He buscado y buscado al pedalista que podría ser el próximo Chris Froome, nuestro próximo líder para las grandes vueltas. Mi elección fue Bernal», aseguró.
Una victoria del «joven maravilla de Zipaquirá» en el Tour, de hecho, era vista por muchos como solo una cuestión de tiempo.
El colombiano de 22 años Egan Bernal (Team INEOS) puede que haya sorprendido a algunos pero su proeza ya es una realidad después de ganar el Tour de Francia 2019 y convertirse así en leyenda como el primer latinoamericano en lograrlo.
Bernal ya había sido situado por los especialistas como uno de los candidatos a terminar como campeón de Le Tour, luego de ganar el Tour de Suiza a finales de junio y sumado a la sensible baja del Team INEOS por ausencia de Chris Froome.
Del Giro de Italia al Tour
Desde 2017 el entrenamiento de Egan estuvo enfocado en conquistar las grandes carreras y el 2019 iba a ser el año para el Giro de Italia.
Sin embargo, el azar que siempre juega un poco en el desempeño de los deportistas, lo sacó de la competencia antes de iniciar por culpa de una fractura de clavícula.
Todo el impulso en esa victoria quedó redirigido hacia el esfuerzo de la recuperación.
A finales de junio, el Team Ineos anunció la participación de Egan en el Tour de Francia pero sin que la victoria fuera su objetivo.
Su participación durante toda la carrera dejó clara la fortaleza en la montaña.
El interés del equipo Sky (actualmente Ineos) por el «joven maravilla de Zipaquirá» no entra necesariamente dentro de esa categoría, aunque correr para un equipo tan dominante definitivamente fue clave para su conquista del Tour.
Pero la posibilidad de correr para ganar primero se la dio el retiro por lesión de Chris Froome y, ya durante la carrera, la forma tentativa de Geraint Thomas.
La etapa decisiva en los Alpes
El triunfo de Nairo, un día clave para Egan.
El colombiano se mantuvo peleando arriba en la general y la etapa 18 fue un día clave para su título, aquella fracción que ganó su compatriota Nairo Quintana.
Eso lo tenía como líder virtual de la general, pero en el descenso llegó el caos, la espera y la polémica.
Una granizada generó un derrumbe que impedía el paso de los ciclistas, por lo que la etapa fue neutralizada.
Incertidumbre con respecto a tiempos y resultados.
Ya era campeón virtual del Tour de Francia, solo le restaba llegar sin contratiempos a la línea de meta en París.
En la antepenúltima etapa del Tour de Francia de 2019, en la subida a L’Iseran, Geraint Thomas le preguntó a Egan que cómo se sentía y el colombiano le respondió que bien.
El número uno, que no tenía tantas fuerzas, le indicó que entonces atacara, a sabiendas de que incluso él estaba sacrificando la posibilidad de vestirse de amarillo.
La etapa número 20 del Tour de esa edición fue recortada, y se extendieron a lo largo de los 33,4 kilómetros que tenía la cima más alta de ese certamen.
A Bernal le tocó pedalear el penúltimo día con neblina disfrutando los momentos en que aparecía el sol.
El cundinamarqués estuvo protegido por su Ineos durante aquella etapa 20, sin mayores problemas, y fue el más buscado no solo por sus compatriotas que llegaron a los Alpes hasta con un día de antelación para lograr un buen lugar al pie de la vía, sino por el resto, por todos los aficionados al ciclismo porque Egan los había vuelto colombianistas.
Por lo demás, en el Tour más emocionante e impredecible en muchos años, la etapa en la que conquistó el jersey amarillo fue interrumpida justo después de conseguir la hazaña.
En ese momento el líder anterior, Julien Alaphilippe, empezaba a recuperar terreno en su especialidad, la bajada.
Y aunque muchos expertos creen que Bernal habría recuperado -e incluso ampliado- su ventaja en la subida final, la situación también fue vista por muchos como una evidencia de que finalmente las estrellas se habían alineado para garantizar su victoria final, la primera de un colombiano.
Esa victoria fue todavía más dulce y simbólica para los escarabajos por haber sido forjada en el Col de l'Iseran, la cima más alta de la historia del Tour de Francia.
El lugar apropiado para poner por fin a Colombia en lo más alto del ciclismo mundial después de tantos años.

El paseo triunfal por París
Y así sucedió.
Paseo triunfal por los Campos Elíseos, brindis con sus compañeros y miembros del staff del Ineos Grenadiers, fotos rodeado de sus compatriotas, otros que han dejado un gran legado en el ciclismo: Nairo Quintana, Rigoberto Urán y Sergio Luis Henao.
Victoria de etapa para Caleb Ewan y primera consagración de un colombiano en el Tour de Francia.
Cunado Bernal fue a recibir la copa por su gran logro los hinchas al frente del podio gritaron Egan, campeón, como lo hicieron un día atrás aquella vez, como lo hicieron desde que comenzó la carrera en Bruselas, cuando apaciguó los triunfalismos adelantados.
El apoyo del equipo Ineos
Con el apoyo de un equipo que mantiene las mismas características que se vio en el Giro de Italia de este año donde la lealtad, el amor y el apoyo de todos son los ejes que llevaron a que Ega Bernal y su equipo, para ese momento, el Sky, ganaran el Tour de Francia.
Esto se dio de la mejor manera, como tenían que suceder las cosas, pues cabe recordar que una semana antes del Giro de ese mismo año, Bernal sufrió el golpe más duro de su carrera ya que se fracturó la clavícula, lo que le causó quedar a fuera de la ronda italiana.
El título de ese 2019, como el de este año, tiene una parte del nombre de uno de sus compañeros.
En el caso del Giro de este 2021 Daniel Martínez fue una de las piezas claves para la victoria del colombiano, quien en las mismas condiciones de Thomas prefirió alentar a su líder, que ganarse una etapa.
Una victoria que culminó décadas de ciclismo colombiano
La meteórica irrupción de Bernal también sirvió para confirmar el gran momento del ciclismo colombiano, que de la mano de figuras como Nairo Quintana y Rigoberto Urán ya llevaba varios años golpeando a esa puerta.
Ambos ya se habían subido al podio del Tour en cuatro ocasiones: Quintana fue segundo en 2013 y 2015 y terminó en la tercera posición en 2016, mientras Urán -medallista de plata en Londres 2012- ocupó el segundo lugar un año después.
En 2014 Quintana se convirtió además en el primer colombiano en ganar el Giro d'Italia y en 2016 en el segundo en llevarse la Vuelta a España, reeditando el histórico triunfo de Lucho Herrera en 1987.
Y muchos otros colombianos también se han destacado recientemente en alguna de las tres grandes, con Miguel Ángel López y Esteban Chávez también logrando lugares en el podio y varios más obteniendo victorias de etapa.
E incluso la victoria del ecuatoriano Richard Carapaz en la edición de este año del Giro d'Italia puede considerarse un poco colombiana, pues fue en ese país donde se formó como ciclista.
Nada, sin embargo, se compara con la camiseta amarilla que Bernal conquistó, para no perderla más, mientras subía a la cumbre más alta de la edición 106 del Tour de Francia.
Pasado glorioso de los «escarabajos»
La historia de amor de los colombianos y el ciclismo es de vieja data pero se disparó en 1971, cuando Martín «Cochise» Rodríguez se coronó campeón del mundo de persecución individual.
Considerado «el deportista del siglo XX» en Colombia, Rodríguez fue también el primero en correr profesionalmente en Europa, llevándose dos etapas del Giro, en 1973 y 1975, cuando también fue el primer colombiano en correr en el Tour.
Y fue también el primero de una larga línea de héroes que han inspirado a numerosos jóvenes del país andino a practicar el ciclismo.
Fue solo en 1983, sin embargo, cuando Colombia empezó a hacer gala de su abundancia de buenos escaladores, al enviar a un equipo de aficionados -el Pilas Varta- a correr en el Tour de Francia.
Acostumbrados a subir los Andes, los «escarabajos colombianos» -como fueron bautizados por la prensa- impresionaron tanto en los Pirineos como en los Alpes.
Y al año siguiente Luis Alberto «Lucho» Herrera, «el jardinerito de Fugasugá», le daba al país su primera victoria de etapa en el Tour, nada menos que en el mítico Alpe d'Huez.
Primero, Herrera se impuso en dos etapas más, en el Tour de 1985, cuando también se quedó con la primera de sus dos camisetas a lunares de «rey de la montaña».
La segunda de estas la consiguió en 1987, cuando también hizo historia llevándose la Vuelta a España, ya con la mítica camiseta del Café de Colombia.
Y un año después, su excompañero Fabio Parra se convertiría en el primer colombiano en subirse al podio en el Tour, gracias al tercer lugar conseguido con el equipo español Kelme.
Ganador de etapas en el Tour de Francia y la Vuelta España -que terminó como mejor joven en 1985 y en segundo lugar cuatro años después- Parra demostró además que Colombia producía más que solo buenos escaladores.
Y su participación en el Kelme marcó la ruta para las nuevas generaciones de corredores colombianos una vez que la crisis producida por el desplome de los precios internacionales del café terminó con la participación de equipos colombianos en el circuito europeo a inicios de los 1990.

Los años de transición
Efectivamente, Colombia no dejó de producir buenos ciclistas.
Pero por lo general estos se desempeñaban como gregarios en los equipos europeos y se destacaban fundamentalmente en las etapas de montaña.
Fue una época de triunfos aislados, como las etapas conseguidas por Oliverio Rincón en 1993, Nelson Rodríguez en 1994 y Chepe González en 1996.
Y Colombia tuvo que esperar hasta el nuevo siglo para el surgimiento de un nuevo gran referente, Santiago Botero, quien ese año recuperó para el país la camiseta de rey de la montaña.
Dos años después, Botero volvía a emocionar a Colombia coronándose campeón mundial en la prueba de contrarreloj.
Pero lo mejor todavía estaba por llegar.
El regreso a las grandes vueltas
Fue hasta en 2013, después de 20 años de ausencia de las grandes vueltas, que un equipo profesional colombiano volvió a participar en el Giro d'Italia.
La nueva aventura fue financiada por el gobierno colombiano con el objetivo de que el ciclismo hiciera por la imagen del país lo que ya una vez había hecho por la imagen del café de Colombia, proyectándola a nivel mundial.
Pero la misma también reflejaba años de inversión en la formación de base de los ciclistas de la nación cafetera.
«Nosotros en Colombia tenemos cerca de unos 17.000 practicantes de ciclismo. Carnetizados profesionalmente tenemos cerca de 3.000, en todas las modalidades», le dijo en esa oportunidad el entonces presidente de la Federación Colombiana de Ciclismo, Jorge González, a BBC Mundo.
«En Colombia se siguen todos los procesos con los ciclistas a partir de los nueve años. Y son procesos que llevan todos más de 30 años», explicó.
Además de los integrantes del Colombia Coldeportes, de esa formación también se habían beneficiado numerosos ciclistas colombianos que ya corrían para equipos profesionales europeos, como Nairo Quintana.
Nairo Quintana y la generación que precedió a Bernal
En 2010, el futuro gran ídolo local se había impuesto en el Tour del Porvenir -una prestigiosa carrera juvenil- corriendo para un equipo colombiano.
Pero para 2012 ya había sido contratado por el equipo español Movistar, con el que un año después conseguiría el segundo lugar en el Tour y recuperaba para Colombia la mítica camiseta a lunares que distingue al mejor escalador.
Un año más tarde conquistaría el Giro, en un nuevo paso hacia la cima del ciclismo «hecho en Colombia».
Y después de un segundo segundo lugar en el Tour, en 2016 también se coronaba en la Vuelta España, desatando una nueva oleada de «nairomanía».
Ya en su momento el fenómeno «Nairomán» fue utilizado para explicar el porqué de los muy buenos resultados de los modernos escarabajos.
Altura, formación y trabajo
Nacido en Tunja, a 2.822 metros sobre el nivel del mar, la historia de Quintana recorriendo los Andes colombiano en bicicleta para poder ir a la escuela ya es parte de su leyenda.
Y a las condiciones naturales de los ciclistas colombianos, acostumbrados al poco oxígeno de las alturas, simplemente había que agregar la pasión del país por el deporte y la ya mencionada apuesta en formación.
Esa también parece ser la receta del éxito de Egan Bernal, otro nacido en las alturas de los Andes, a casi 2.700 metros de altura.
Él mismo ha contado que para ir de Zipaquirá a Pacho, el pueblo natal de su madre, hay que subir una cuesta que supera los 3.000 metros sobre el nivel del mar, lo que ha hecho en innumerables ocasiones.
Y el nuevo campeón del Tour de Francia también se benefició desde muy joven del competitivo ambiente del ciclismo colombiano, al que empezó a representar internacionalmente desde una temprana edad.
Durante esta etapa formativa, Bernal se destacó particularmente en los mundiales de ciclismo de montaña de 2014 y 2015, obteniendo plata y bronce en la categoría juvenil, pero soñando con emular a Quintana.
Y para finalmente superarlo, y lograr lo que ningún otro colombiano había conseguido antes, a sus condiciones naturales y trabajo duro Bernal también le sumó un poco de fortuna.
Trayectoria profesional y otros grandes triunfos
El ciclista de Zipaquirá, Egan Bernal, empezó pisando fuerte en las competencias europeas, cuando en 2017, ganó el Tour de l’Avenir en su primera participación.
Tras esta victoria fue fichado por el equipo inglés Sky (hoy Ineos) que tenía como líder a Chris Froome, el número uno del momento.
Bernal nació el 13 de enero de 1997 en Bogotá, Colombia, un reconocido núcleo de talento ciclista.
Tras sus exitosos años como júnior, pasó al World Tour, debutando con el equipo Androni Giocattoli en 2016 a los 19 años.
Más tarde se unió al Team Sky (más tarde conocido como Team Ineos, y ahora Ineos Grenadiers) en 2018, y un año después, a los 22 años, se convirtió en el primer colombiano y uno de los ciclistas más jóvenes en ganar el Tour de Francia.
Sus logros no acabaron ahí.
Dos años más tarde, el fenómeno ganó el Giro de Italia, su segunda Gran Vuelta.
También se adjudicó la clasificación juvenil en el Giro, convirtiéndose en el cuarto ciclista en lograr esta doble victoria y en el primer latinoamericano en hacerlo.
El accidente y la recuperación
La trayectoria de Egan Bernal encarna la esencia de la resiliencia, la resistencia y una fortaleza mental inquebrantable.
El accidente le causó múltiples fracturas y un traumatismo torácico crítico, que le llevaron al borde de la parálisis permanente.
Antes del accidente que cambió su vida, Bernal ascendía progresivamente a la cima del mundo del ciclismo.
Añadió la corona del Giro d’Italia en 2021, pero meses después sufrió graves lesiones al chocar contra un autobús estacionado mientras entrenaba en Bogotá.
Sufrió múltiples lesiones, incluyendo fracturas en el fémur derecho, la rótula derecha, varias costillas y vértebras, además de un pulmón perforado y trauma torácico.
El excampeón del Tour de Francia, Egan Bernal, ganó su primera carrera desde un terrible accidente que sufrió en un entrenamiento en 2022.
El ciclista de 28 años se coronó campeón de la contrarreloj en su natal Colombia el jueves, poniendo fin a una sequía de títulos de tres años.
Bernal publicó en X que “1347 días y muchas cosas pasaron desde mi última victoria, hoy CAMPEÓN DE LA TT (contrarreloj)”.
“Pensé en retirarme varias veces, pero algún día prometí que si volvía a otra vez, la primera se la dedicaría a Dios por darme mi segunda oportunidad de vivir”, escribió en español.
“Muchas gente hace parte de este proceso y sólo quiero decir GRACIAS”.
La victoria de Bernal en la contrarreloj fue la segunda en este evento después de haberla ganado también en 2018.
