Divisiones anatómicas del cuerpo calloso y sus funciones

El cuerpo calloso es la mayor comisura del encéfalo y el principal conjunto de fibras nerviosas que conecta los hemisferios cerebrales derecho e izquierdo. Su función esencial es permitir la comunicación interhemisférica, integrar información y coordinar actividades cognitivas, sensoriales y motoras que requieren la participación conjunta de ambos lados del cerebro.

Está formado principalmente por axones neuronales recubiertos de mielina, por lo que pertenece a la sustancia blanca. Se ubica en la línea media del cerebro, en el fondo de la cisura interhemisférica, y permanece en gran parte oculto por la corteza cerebral. Anatómicamente se divide en cuatro porciones principales: pico o rostrum, genu o rodilla, cuerpo o tronco y esplenio o rodete.

Qué es el cuerpo calloso

El cuerpo calloso es un gran tracto de sustancia blanca que conecta los dos hemisferios del encéfalo. Es una parte estructural y funcional extremamente importante. Nos permite percibir la profundidad y que los dos lados de nuestro cerebro se comuniquen.

Dentro de la sustancia blanca se considera una comisura interhemisférica, ya que conecta e intercambia información entre estructuras de los distintos hemisferios. En el cerebro humano hay otras comisuras interhemisféricas, pero son mucho menores que el cuerpo calloso.

También conocido como puente interhemisférico, es la estructura más grande y prominente del haz de sustancia blanca en el cerebro del ser humano, tanto en tamaño como en número de axones entre los dos hemisferios. Está compuesto por millones de fibras nerviosas mielinizadas que permiten la transmisión rápida de señales eléctricas y químicas entre los hemisferios.

Su forma general se describe como semicircular, de hoja o de coma. El cuerpo calloso forma un arco de aproximadamente 10 cm de longitud, aunque en un estudio biométrico realizado en cerebros adultos su longitud anteroposterior promedio fue de 88,2 mm.

Ubicación y relaciones anatómicas

El cuerpo calloso se encuentra en la línea media del cerebro, situado en el fondo de la fisura longitudinal o cisura interhemisférica. La fisura interhemisférica, en la que se ubica la hoz del cerebro, se encuentra por encima del cuerpo calloso, junto con los vasos cerebrales anteriores.

El cuerpo calloso está cubierto superiormente por una fina capa de tejido glial situada por debajo de la piamadre, conocida como indusium griseum. A cada lado de la línea media pueden observarse uno o dos haces de sustancia gris denominados estrías longitudinales.

La circunvolución del cíngulo, que forma parte del sistema límbico, se localiza superolateralmente al cuerpo calloso. Ambas estructuras están separadas por el surco del cuerpo calloso.

La porción anterior del cuerpo calloso, formada por el pico, la rodilla y el cuerpo, está unida inferiormente al fórnix mediante el septum pellucidum. El rodete está unido inferiormente a los pilares y a la comisura del fórnix.

PorciónUbicación generalConexiones principales
Pico o rostrumParte anterior e inferiorCaras orbitarias de los lóbulos frontales y quiasma óptico
Genu o rodillaCurvatura anteriorCortezas frontales y prefrontales
Cuerpo o troncoSección central largaRegiones corticales, septum y fórnix
Esplenio o rodeteExtremo posterior engrosadoLóbulos occipitales, ventrículo lateral, glándula pineal y comisura habenular

Divisiones anatómicas del cuerpo calloso

Si bien se considera una única estructura, el cuerpo calloso se ha dividido tradicionalmente en cuatro secciones: pico o rostrum, genu o rodilla, cuerpo o tronco y esplenio o rodete.

Divisiones anatómicas del cuerpo calloso

1. Pico o rostrum

El pico, también llamado rostrum, es la parte más anterior e inferior del cuerpo calloso. Nace de la lámina terminal y se continúa con ella.

Esta porción conecta la cara orbitaria de los lóbulos frontales y mantiene relación anatómica con el quiasma óptico. Las fibras comisurales frontales cruzan por el rostrum del cuerpo calloso.

Su posición anterior le permite participar en la comunicación entre regiones frontales de ambos hemisferios, especialmente aquellas relacionadas con la integración de información ejecutiva, conductual y emocional.

2. Genu o rodilla

El genu o rodilla es la curvatura anterior del cuerpo calloso. Se curva hacia el interior del cerebro y se dirige inferiormente por delante del septum pellucidum.

Las fibras que se proyectan desde la rodilla forman el fórceps menor, también denominado radiación frontal. Este tracto conecta las caras medial y lateral de los lóbulos frontales de ambos hemisferios.

Las fibras de esta parte del cuerpo calloso conectan las cortezas prefrontales derecha e izquierda, permitiendo que se integren sus informaciones. La rodilla presenta fibras comisurales frontales y, según los estudios de composición axonal, contiene fibras de menor calibre y mayor densidad.

En mediciones anatómicas realizadas sobre cerebros adultos, la distancia anteroposterior promedio de la parte media de la rodilla fue de 13,2 mm y su espesor promedio fue de 14,2 mm.

3. Cuerpo o tronco

El cuerpo, también denominado tronco, constituye la sección central larga del cuerpo calloso. Se arquea posteriormente y sus fibras pasan a través de la corona radiada para alcanzar la superficie de los hemisferios.

El cuerpo se conecta con el septum y el trígono, y participa en una importante estructura de conexión entre regiones cerebrales relacionadas con el sistema límbico. Sus fibras se extienden lateralmente como radiaciones del cuerpo calloso.

Las fibras parietales cruzan principalmente por el tronco. La parte central posterior del tronco contiene algunas de las fibras de mayor grosor, mientras que las fibras de menor calibre se concentran sobre todo en la rodilla y en el sector del esplenio.

En un estudio biométrico, el espesor promedio del cuerpo calloso medido en el punto medio de su longitud fue de 8,7 mm. La distancia entre la parte superior de la zona media del cuerpo calloso y el margen superior del hemisferio cerebral fue de 32,9 mm.

4. Esplenio o rodete

El esplenio o rodete es la parte más posterior y engrosada del cuerpo calloso. Sus fibras se arquean hacia atrás en dirección a los lóbulos occipitales y forman el fórceps mayor o radiación occipital.

El fórceps mayor es una proyección de fibras desde el esplenio que conecta los dos lóbulos occipitales. Las fibras comisurales occipitales cruzan principalmente por esta región.

El esplenio también se vincula estrechamente con el ventrículo lateral, hasta formar parte de una de sus paredes inferiores. Asimismo, mantiene relaciones con la glándula pineal y la comisura habenular, que conecta los núcleos habenulares de ambos hemisferios.

Las fibras de sustancia blanca que se proyectan desde el cuerpo y las fibras del esplenio que no están incluidas en el fórceps mayor se conocen como tapetum. Estas fibras corren a lo largo de las astas occipital y temporal del ventrículo lateral.

En un estudio anatómico, la distancia anteroposterior promedio de la parte media del esplenio fue de 15,7 mm y su espesor promedio alcanzó 17,0 mm. En ese análisis, el esplenio fue más grueso que la rodilla, y ambas porciones fueron más gruesas que la parte media del cuerpo.

Tipos de conexiones del cuerpo calloso

En términos generales, las conexiones del cuerpo calloso pueden ser homotópicas o heterotópicas.

  • Conexiones homotópicas: unen regiones similares de los lados izquierdo y derecho del encéfalo.
  • Conexiones heterotópicas: conectan áreas diferentes de ambos hemisferios.

Las conexiones homotópicas permiten que áreas equivalentes de cada hemisferio compartan información y armonicen sus funciones. Las conexiones heterotópicas favorecen la integración de regiones distintas que participan en una misma tarea compleja.

Las zonas conectadas por el cuerpo calloso son en su mayoría regiones corticales, aunque existen algunas excepciones. Por lo general, las estructuras subcorticales se comunican con otras estructuras mediante diferentes vías y comisuras.

Fórceps menor, fórceps mayor y tapetum

Las fibras del cuerpo calloso no se limitan a atravesar horizontalmente la línea media, sino que también se proyectan hacia diferentes regiones corticales.

  • Fórceps menor: está formado por fibras que parten del genu y se proyectan hacia los lóbulos frontales.
  • Fórceps mayor: está formado por fibras que parten del esplenio y conectan los lóbulos occipitales.
  • Tapetum: está formado por fibras procedentes del cuerpo y del esplenio que recorren las astas occipital y temporal del ventrículo lateral.

En su trayectoria lateral, las fibras de la rodilla se curvan hacia delante en los lóbulos frontales y forman el fórceps menor. Las fibras del tronco se extienden lateralmente como radiación del cuerpo calloso, mientras que las fibras del esplenio se arquean hacia atrás y forman el fórceps mayor.

Funciones principales del cuerpo calloso

Comunicación interhemisférica

La principal función del cuerpo calloso es transmitir información de un hemisferio a otro y permitir la comunicación interhemisférica. Gracias a esta conexión, los dos hemisferios pueden funcionar como un único mecanismo conjunto o como dos mecanismos independientes, según las exigencias de cada situación.

La transferencia interhemisférica se destaca como la principal función del cuerpo calloso. Permite que la información procesada en un hemisferio se transmita al otro, logrando la integración y la complementación de sus capacidades.

El cuerpo calloso tiene conexiones de carácter excitatorio, en las que la información se integra a través de los hemisferios, y conexiones axonales que también pueden ser de carácter inhibitorio. Esto posibilita que los hemisferios inhiban ciertos estímulos o respuestas para maximizar las funciones independientes de cada uno.

Integración de las especializaciones hemisféricas

Cada hemisferio posee algunas funciones más especializadas en diferentes aspectos. Generalmente, el hemisferio izquierdo participa de manera destacada en el habla y en el procesamiento lógico y analítico, mientras que el hemisferio derecho interviene más en el procesamiento holístico o global.

El hemisferio izquierdo suele destacar en tareas lingüísticas y analíticas, mientras que el derecho participa especialmente en habilidades visuales y espaciales. El cuerpo calloso permite que estas capacidades se integren y se utilicen de manera conjunta.

Los dos hemisferios están diseñados para funcionar juntos, tanto al decodificar como al expresar una idea. Uno analiza el detalle y el otro aporta el contexto.

El hemisferio izquierdo decodifica la palabra «naranja», mientras que el hemisferio derecho puede evocar una imagen mental, un sabor y una sensación táctil, de jugosidad o de temperatura que dan pleno sentido al significado de la palabra.

Coordinación motora

Las áreas motoras de ambos lados del cerebro están interconectadas a través del cuerpo calloso, lo que permite coordinar los movimientos del cuerpo. Cuando una acción requiere la participación de ambos lados, el cuerpo calloso contribuye a que los movimientos sean sincronizados y eficientes.

Esta coordinación es importante para actividades como caminar, tocar un instrumento, alimentarse, vestirse, peinarse y utilizar simultáneamente las dos manos. Una sección de fibras del cuerpo calloso puede disociar los dos hemisferios y producir dificultades en actividades motoras secuenciadas.

Integración sensorial y perceptiva

El cuerpo calloso participa en la transferencia de información sensorial y permite que las señales perceptivas sean compartidas y procesadas por ambos hemisferios.

También contribuye a la integración de la información visual. Algunos estudios indican que interviene en el movimiento ocular, ya que por esta vía se transmite información relacionada con los músculos de los ojos.

La coordinación entre los dos hemicuerpos visuales es esencial para los movimientos oculares. La línea media del cuerpo y del cerebro no debe comportarse como una frontera entre dos mitades opuestas, sino como una zona de integración de estructuras complementarias.

Procesamiento emocional y autorregulación

La comunicación interhemisférica a través del cuerpo calloso contribuye a la integración de la información emocional y a la autorregulación de las respuestas emocionales.

El cuerpo calloso conecta regiones que participan en procesos cognitivos y emocionales, entre ellas estructuras relacionadas con el sistema límbico. Por ello, la coordinación entre hemisferios puede influir en la manera en que se integran las experiencias afectivas, perceptivas y cognitivas.

Aprendizaje y procesamiento de la información

El cuerpo calloso mantiene una relación importante con el aprendizaje y el procesamiento de la información, ya que enlaza diferentes núcleos y áreas cerebrales.

Su estructura y su función se desarrollan gracias a la estimulación que recibe el niño, y está presente en las acciones o situaciones relacionadas con el aprendizaje consciente. También desempeña un papel en la maduración humana a lo largo de la vida.

Un aumento del grosor del cuerpo calloso durante el desarrollo infantil normal se correlaciona con la inteligencia, la velocidad de procesamiento y las habilidades para resolver problemas. Por el contrario, la disminución de su integridad se ha relacionado con un descenso de la función cognitiva en personas mayores.

Importancia de la integración entre hemisferios

El cuerpo calloso permite que un hemisferio sepa constantemente lo que está haciendo el otro. Esta comunicación es necesaria para que ambos puedan sincronizarse, complementarse y desarrollar una función cooperativa.

Los dos hemisferios distribuyen formas distintas y complementarias de participar en cada acción y configuran dos estilos de procesamiento de la información: uno más lineal o deductivo y otro más global o intuitivo.

El hemisferio izquierdo puede analizar los elementos de manera secuencial y detallada, mientras que el derecho aporta contexto, configuración global y relaciones espaciales. La integración de ambos estilos permite interpretar la información y elaborar respuestas más completas.

Durante el desarrollo, muchas estructuras del organismo comienzan siendo dobles y deben coordinarse para formar sistemas funcionales únicos. El cuerpo calloso contribuye a integrar las dos manos, los dos ojos, los dos oídos y los dos lados del cuerpo en acciones coordinadas.

Formación y desarrollo del cuerpo calloso

La formación del cuerpo calloso implica múltiples pasos evolutivos y del desarrollo. Incluye la aparición de los patrones matemáticos y geométricos necesarios para la formación del telencéfalo y de los hemisferios cerebrales.

También requiere el nacimiento y la especificación de las comisuras, la adecuada comunicación entre las neuronas y la formación de una ruta completa para los axones a través de la línea media cerebral, hasta alcanzar el hemisferio contralateral.

Durante el desarrollo, la maduración de las conexiones interhemisféricas permite que las funciones inicialmente distribuidas entre ambos lados del cerebro se coordinen progresivamente. La lateralidad aparece posteriormente, cuando determinadas funciones comienzan a dirigirse de manera predominante desde un hemisferio.

Irrigación del cuerpo calloso

La irrigación del cuerpo calloso procede tanto del sistema de la arteria carótida interna como del sistema vertebrobasilar.

  • La mayor parte del cuerpo calloso, excepto el esplenio, está vascularizada por la arteria pericallosa, rama del segmento A3 de la arteria cerebral anterior.
  • El esplenio está irrigado por ramas terminales de la arteria cerebral posterior.
  • El cuerpo calloso también puede recibir irrigación de la arteria comunicante anterior mediante la arteria callosa media o la arteria subcallosa.
  • La arteria subcallosa irriga parcialmente el hipotálamo y también el pico y la rodilla.
  • La arteria callosa media tiene una extensión mayor y puede alcanzar el cuerpo del cuerpo calloso.

Las ramas callosas de la arteria pericallosa rodean el cuerpo calloso, primero en el área subcallosa y después en el surco del cuerpo calloso o en el surco cingular.

La arteria pericallosa posterior suele ser una rama de la arteria cerebral posterior. En su trayecto contornea el esplenio e irriga de forma variable su territorio.

Gracias a esta rica red de vasos y a sus anastomosis, el cuerpo calloso es una zona que raramente se ve afectada por un ictus.

Características biométricas

En un estudio realizado con 20 cerebros frescos de individuos adultos se analizaron la localización, la longitud y el espesor del cuerpo calloso, además de sus relaciones con los márgenes anterior y posterior de los hemisferios cerebrales.

MediciónPromedio
Distancia entre los polos frontal y occipital188,5 mm ± 9,6
Rodilla al margen anterior del hemisferio35,4 mm ± 5,1
Esplenio al margen posterior del hemisferio52,8 mm ± 5,4
Longitud anteroposterior del cuerpo calloso88,2 mm ± 7,6
Diámetro anteroposterior de la rodilla13,2 mm ± 2,3
Diámetro anteroposterior del esplenio15,7 mm ± 2,1
Espesor medio del cuerpo8,7 mm ± 1,5
Espesor medio de la rodilla14,2 mm ± 2,2
Espesor medio del esplenio17,0 mm ± 2,6
Tronco al margen superior del hemisferio32,9 mm ± 6,5

En la mayoría de los textos se describe que el cuerpo calloso tiene una longitud aproximada de 10 cm. En el estudio biométrico mencionado, el promedio fue algo menor, con 8,8 cm.

El espesor de la parte media del esplenio fue mayor que el de la rodilla, y ambos valores fueron mayores que el espesor de la parte media del cuerpo. La distancia entre el esplenio y el margen occipital fue mayor que la distancia entre la rodilla y el margen frontal, con una relación aproximada de 1,5:1,0.

Qué ocurre cuando se daña o se secciona el cuerpo calloso

El cuerpo calloso es importante para integrar la información recibida y procesada por ambos hemisferios. Aunque la ausencia de conexión a este nivel no supone una pérdida completa de la funcionalidad, la desconexión total o parcial puede producir dificultades relevantes.

La desconexión entre los hemisferios puede dar lugar al síndrome de desconexión callosa. En personas con cerebro dividido se han observado descoordinación, repetición o perseveración al realizar actividades secuenciadas como peinarse, alimentarse o vestirse.

En ocasiones, una persona puede realizar la misma acción dos veces debido a la falta de integración motora. También pueden aparecer dificultades para coordinar la información sensorial, motora y cognitiva.

La desconexión puede dificultar el aprendizaje y la retención de nueva información, porque la información no se coordina correctamente. No obstante, estas funciones no quedan necesariamente imposibilitadas, sino que pueden requerir un esfuerzo mucho mayor de lo habitual.

También pueden aparecer alexia, que es la incapacidad para leer, y agrafia, que es la incapacidad para escribir. A nivel sensorial pueden producirse alteraciones importantes, como dificultades para discriminar estímulos somáticos.

Las lesiones posteriores del cuerpo calloso pueden provocar agnosias somáticas o falta de reconocimiento a partir de estímulos táctiles. Los problemas de memoria y lenguaje también son habituales.

Callosotomía

La callosotomía es el procedimiento quirúrgico mediante el cual se secciona total o parcialmente el cuerpo calloso. Aunque puede causar dificultades por sí misma, se ha utilizado como recurso médico en determinados trastornos graves.

El ejemplo más típico es la epilepsia resistente. En estos casos, el seccionamiento de partes del cuerpo calloso puede reducir las crisis epilépticas graves al impedir que los impulsos epileptoides viajen de un hemisferio a otro.

La callosotomía puede aumentar la calidad de vida de algunos pacientes cuando las dificultades derivadas de la intervención son menores que las producidas por crisis comiciales continuadas. También puede reducir el riesgo asociado a las crisis repetidas.

Con el tiempo, el cerebro puede reorganizarse y permitir la realización de procesos mentales que durante las primeras semanas después de la operación parecían eliminados o seriamente dañados, aunque la recuperación no suele ser total.

Lesiones y enfermedades que afectan al cuerpo calloso

Traumatismos craneoencefálicos

Ante un golpe o traumatismo, el cuerpo calloso puede resultar dañado debido a su gran consistencia y densidad. Puede producirse un desgarro de la sustancia o un daño axonal difuso como consecuencia del mecanismo de golpe y contragolpe contra los huesos del cráneo.

Cuando el daño es focal, la afectación suele darse con mayor frecuencia en el esplenio.

Accidentes cerebrovasculares

Aunque no es frecuente debido a la irrigación bilateral del cuerpo calloso, pueden producirse casos en los que una hemorragia o una isquemia afecten a su sustancia blanca.

Las alteraciones del flujo sanguíneo pueden interrumpir prácticamente la comunicación entre los hemisferios sin que un elemento sólido entre en contacto directo con el cuerpo calloso y lo rompa.

Trastornos desmielinizantes

Al estar formado por sustancia blanca recubierta de mielina, el cuerpo calloso puede verse afectado por trastornos desmielinizantes como la esclerosis múltiple.

Estos trastornos pueden hacer que los mensajes cerebrales no se transmitan de manera eficiente o que mueran numerosas neuronas. Como consecuencia, las percepciones y funciones de ambos hemisferios pueden dejar de integrarse con facilidad.

Los procesos mentales que requieren la participación de regiones situadas a ambos lados del cerebro pueden verse muy afectados o directamente no llegar a realizarse.

Tumores cerebrales

La compactación del cuerpo calloso hace que, en general, no sean frecuentes los tumores que lo afectan. Sin embargo, algunos tumores de gran agresividad, como el linfoma o el glioblastoma multiforme, pueden infiltrarse en la sustancia blanca y provocar daños graves.

Estos tumores también pueden comprimir la estructura por la presión ejercida por el crecimiento de las partes cancerosas. En el caso del glioblastoma, puede observarse un patrón típico en forma de mariposa, con mayor afectación de la zona central.

Malformaciones congénitas

Es posible encontrar malformaciones que provoquen que, desde el nacimiento, una persona tenga una cantidad de conexiones menor de la habitual.

Otras malformaciones congénitas pueden facilitar la rotura de vasos sanguíneos cerebrales y la aparición de hemorragias, que también pueden afectar al cuerpo calloso.

Agenesia del cuerpo calloso

La agenesia del cuerpo calloso es un trastorno congénito raro definido por la ausencia parcial o completa de esta estructura. Se desarrolla principalmente entre la tercera y la duodécima semana de gestación, periodo en el que el desarrollo neurológico se encuentra en una fase intensa.

La agenesia puede presentarse de forma aislada, como única anomalía cerebral, o formar parte de un trastorno más amplio que afecte al sistema nervioso. También puede asociarse con otras malformaciones cerebrales o con enfermedades metabólicas.

La frecuencia estimada de la agenesia se sitúa entre 1 y 3 de cada 1000 nacimientos, y es más frecuente en niños que presentan malformaciones cerebrales adicionales o enfermedades metabólicas.

Manifestaciones de la agenesia

Los síntomas son muy variables y dependen de la extensión de la agenesia y de la presencia de otras alteraciones cerebrales asociadas.

  • Hipotonía muscular.
  • Dificultades para masticar y deglutir.
  • Disminución de la percepción del dolor.
  • Retraso en hitos del desarrollo motor, como sentarse y caminar.
  • Baja coordinación motora.
  • Dificultades en el procesamiento sensorial.
  • Alteraciones del habla y del lenguaje.
  • Dificultades de memoria y resolución de problemas.
  • Convulsiones.

Más de dos tercios de los pacientes pueden presentar convulsiones. Algunas personas tienen síntomas sutiles o permanecen asintomáticas, mientras que otras experimentan dificultades significativas en la coordinación motora, el lenguaje y las funciones cognitivas complejas.

La agenesia del cuerpo calloso puede formar parte de síndromes como el síndrome de Aicardi, el síndrome de Joubert o la holoprosencefalia.

Reorganización cerebral

La ausencia o lesión del cuerpo calloso no siempre produce una pérdida completa de las funciones que dependen de la comunicación entre hemisferios. El cerebro puede reorganizarse y utilizar otras vías para transmitir parte de la información.

Sin embargo, la reorganización no siempre compensa por completo la ausencia de conexiones callosas. La eficacia de la compensación depende de la edad, la extensión de la lesión, las estructuras asociadas y las funciones comprometidas.

La capacidad de reorganización explica que algunas personas con agenesia parcial o completa presenten síntomas leves, mientras que otras desarrollen dificultades motoras, sensoriales, lingüísticas, cognitivas o epilépticas de mayor importancia.

Importancia funcional de las cuatro porciones

PorciónFunción anatómica predominante
Pico o rostrumComunicación de regiones orbitarias y anteriores de los lóbulos frontales.
Genu o rodillaIntegración de las cortezas frontales y prefrontales mediante el fórceps menor.
Cuerpo o troncoConexión de amplias regiones corticales y comunicación de áreas relacionadas con circuitos límbicos.
Esplenio o rodeteComunicación posterior, especialmente entre regiones occipitales, mediante el fórceps mayor.

Las cuatro porciones forman una red continua, pero cada una distribuye fibras hacia territorios cerebrales diferentes. Por este motivo, una lesión localizada puede producir manifestaciones distintas según afecte al rostrum, la rodilla, el cuerpo o el esplenio.

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