División de una casa de segundo piso: planificación, distribución y requisitos

Dividir una casa de segundo piso puede servir para crear dos viviendas independientes, adaptar el inmueble a nuevas necesidades familiares, obtener ingresos adicionales o repartir una herencia. Para que el proyecto sea seguro y legal, es necesario estudiar la estructura existente, comprobar la normativa urbanística, diseñar accesos e instalaciones independientes y formalizar la nueva configuración de la propiedad.

La división puede hacerse mediante una separación horizontal, cuando las unidades quedan en distintas plantas, o mediante una separación vertical, cuando se sitúan una al lado de la otra. En ambos casos, cada vivienda resultante debe cumplir las condiciones de habitabilidad, contar con acceso adecuado y disponer de instalaciones que permitan su funcionamiento independiente.

Qué significa dividir una casa de segundo piso

En sentido jurídico, la división horizontal es el acto por el que un inmueble -un edificio o una vivienda- se divide en varias unidades independientes, cada una con su propia referencia catastral y su propiedad separada. Es la operación que constituye el régimen de propiedad horizontal regulado por la Ley 49/1960, la misma norma que da origen a las comunidades de propietarios.

En obra, en cambio, «división horizontal» y «división vertical» se usan en otro sentido, el puramente físico: por dónde se parte la casa. Son los dos caminos que vienen ahora.

Tipos de división de viviendas

División horizontal

La división horizontal consiste en separar una vivienda en unidades independientes situadas en distintas plantas. Este tipo de división es común en edificios de apartamentos o casas unifamiliares con varias alturas.

Para que sea viable, cada unidad debe contar con un acceso independiente desde la vía pública o desde una zona común, además de cumplir con los requisitos de habitabilidad establecidos por la normativa local, como la ventilación, iluminación natural, aislamiento térmico y acústico, y superficies mínimas habitables.

También es importante revisar la estructura del edificio para garantizar que puede soportar las modificaciones sin comprometer la seguridad.

División vertical

La división vertical implica separar una vivienda en dos o más unidades situadas una al lado de la otra, como en el caso de las casas adosadas.

En este tipo de división, cada unidad debe contar con su propio acceso independiente desde la calle o desde una zona común, evitando así el uso compartido de pasillos o escaleras interiores.

Además, es fundamental que cada nueva vivienda tenga sus propias instalaciones de suministros básicos, lo que puede requerir la instalación de nuevas acometidas y contadores individuales.

También es importante garantizar un buen aislamiento acústico y térmico entre ambas unidades para mantener la privacidad y el confort de los habitantes.

Qué comprobar antes de dividir la vivienda

No todas las casas se pueden dividir. Antes de encargar un proyecto hay que comprobar tres cosas:

  • Que la parcela y la edificación cumplen los mínimos urbanísticos del PGOU municipal: superficie mínima por vivienda, número máximo de viviendas por parcela y el resto de condiciones de la ordenanza que le aplique.
  • Que la edificación está en situación legal: con licencia de obra y cédula de habitabilidad vigente.
  • Que el inmueble tiene capacidad estructural para separar las instalaciones -agua, electricidad y gas- de forma independiente.

La vía formal para salir de dudas es la consulta urbanística: se solicita al ayuntamiento un informe previo que confirme si la vivienda y la parcela reúnen las condiciones del PGOU para ser divididas.

Situación legal de la construcción

Si la vivienda arrastra construcciones sin licencia o una historia irregular, puede ser necesario tramitar un AFO (Asimilado a Fuera de Ordenación) antes o en paralelo a la división. Conviene detectarlo al principio, porque cambia el orden de los trámites.

Normativa aplicable

Antes de iniciar cualquier proceso de división, es fundamental consultar la legislación aplicable. En España, esto incluye la Ley del Suelo, las normas urbanísticas de la comunidad autónoma y las ordenanzas municipales. Además, la Ley de Propiedad Horizontal regula aspectos relacionados con la división de inmuebles.

Es crucial asegurarse de que la división propuesta cumpla con las condiciones mínimas de habitabilidad, como la superficie mínima requerida para cada unidad.

En Andalucía la normativa general permite dividir viviendas siempre que cada unidad resultante tenga una superficie mínima habitable -normalmente entre 25 y 40 m² según el municipio- y cumpla los requisitos de habitabilidad del Decreto 149/2006.

El umbral concreto lo fija el Plan General de cada ayuntamiento: el mínimo de Málaga capital no tiene por qué coincidir con el de Torremolinos o Mijas.

Evaluación estructural de una casa de segundo piso

El primer paso crucial antes de construir un segundo piso es evaluar si la estructura existente puede soportar el peso adicional. Esto implica realizar un estudio técnico, generalmente a cargo de un ingeniero civil, quien evaluará los cimientos y la estructura de la casa.

Si el primer piso no fue diseñado para soportar un segundo nivel, podrían requerirse refuerzos estructurales que afectarán el costo y la duración del proyecto.

Aspectos que debe revisar el técnico

  • Contratar a un ingeniero estructural para inspeccionar la casa.
  • Realizar un análisis de cimientos y vigas para determinar su resistencia.
  • Identificar puntos de refuerzo en caso de ser necesarios.

No realizar esta evaluación puede poner en riesgo la estabilidad de la casa, por lo que es un paso esencial en cualquier ampliación estructural.

Es muy importante poder analizar en terreno la edificación existente y luego tomar decisiones o planificar que hacer.

Generalmente las viviendas de un piso no se proyectan para construir un segundo piso, por lo que habría que estructurar en el primer piso y luego construir el segundo piso.

De todas formas todo se puede hacer siempre y cuando se haga un buen proyecto evaluando todo, lo mas importante es ver en terreno las condiciones estructurales tanto de la vivienda existente y el terreno donde se encuentra emplazada.

Refuerzos y materiales estructurales

Para segundo piso trabaja con paneles SIP, eficientes térmicamente y livianos.

Te aconsejo desde la poca información que tengo de la vivienda existente que trabajes en tu proyecto usando pilares de metal estos deben estar ubicados en los puntos donde sostendrán la estructura del segundo piso toma en cuenta que alguno de estos pilares también deberían ir por el interior de la casa (1piso) y sube e estos pilares puedes colocar vigas metálicas aliadas con vigas de metal com para no dar gran peso a la estructura.

Elegir los materiales adecuados para la construcción del segundo piso es fundamental para garantizar la durabilidad y estabilidad de la estructura. En muchos casos, se opta por materiales más ligeros como estructuras de acero o madera, ya que estos materiales ejercen menos peso sobre los cimientos.

Permisos y autorizaciones

La construcción de un segundo piso requiere obtener los permisos adecuados de las autoridades locales. Cada municipio tiene requisitos específicos, por lo que es fundamental investigar qué trámites son necesarios antes de comenzar la obra.

Los permisos usualmente exigen la presentación de planos detallados y, en algunos casos, la revisión de la estructura por parte de un inspector de construcción.

Documentación inicial

  • Consulta con tu municipalidad para saber qué documentos son necesarios.
  • Presentar planos firmados por un arquitecto o ingeniero responsable.
  • Solicitar la inspección de la estructura existente como parte del proceso.

Es importante recordar que el incumplimiento de las normativas locales puede resultar en multas o en la suspensión del proyecto, por lo que obtener los permisos correspondientes es un paso clave para una construcción legal y segura.

Consentimiento de la comunidad

Si la vivienda forma parte de una comunidad de propietarios, es necesario obtener el consentimiento de la misma. Según el artículo 10.3 b) de la Ley de Propiedad Horizontal, se requiere el voto favorable de las tres quintas partes del total de los propietarios para aprobar la división.

Además, se deben solicitar las licencias pertinentes en el ayuntamiento correspondiente, ya que la división de una vivienda ya construida suele considerarse una obra mayor.

El plazo de resolución varía entre 1 y 6 meses, así que conviene contarlo en el calendario desde el principio.

Diseño y distribución del segundo piso

Una vez que la estructura ha sido evaluada y se han obtenido los permisos, el siguiente paso es planificar el diseño del segundo piso. Esto implica decidir la distribución de las habitaciones, los accesos y la funcionalidad del nuevo espacio.

Trabajar con un arquitecto en esta etapa es esencial para optimizar el espacio y asegurarse de que el diseño sea coherente con la estructura de la casa.

Aspectos que deben definirse

  • Distribución de las habitaciones: dormitorios, baños, salas comunes.
  • Acceso al segundo piso: escaleras bien ubicadas que no afecten el flujo del primer piso.
  • Materiales de construcción: elegir materiales ligeros pero resistentes que no sobrecarguen la estructura existente.

El proyecto debe detallar las modificaciones a realizar y garantizar que cada unidad resultante disponga de superficie mínima habitable, acceso independiente, aislamiento acústico y térmico adecuado, altura libre mínima de 2,50 m en al menos el 75% de la superficie, ventilación e iluminación natural directa en las habitaciones principales, cocina y baño propios.

Cómo distribuir una casa de dos plantas

Separar las zonas diurnas y nocturnas

Más allá de lo práctico, está el bienestar. Sentir que cada espacio tiene su función ayuda a ordenar la mente. Una zona para trabajar, otra para descansar. Privacidad e independencia bajo el mismo techo.

Otra forma de clasificar las estancias es por las actividades a realizar. Cocina y baño son espacios para hacer tareas concretas. A pesar de que también son estancias para la relajación y la convivencia, esto último se reserva más para el salón y las zonas de estar.

Esta fórmula para distinguir estancias supone una gran ayuda para distribuir la vivienda.

Planta baja para las zonas comunes

La planta baja se reserva para el resto de las estancias: recibidor, cocina, salón, comedor, un baño pequeño y zona de despacho.

En cuanto a la distribución del espacio, se ve cómo en la planta baja tienen prioridad los espacios comunes, una amplia cocina moderna y un gran salón-comedor dominan el espacio, aunque igualmente funcionaría una cocina abierta al salón, mientras que los dormitorios se ubican en la planta superior.

Sin embargo, podemos ver que se incluye también un pequeño dormitorio adicional en la planta baja, una estancia perfecta para invitados o que, incluso, puede fácilmente convertirse en un espacio de trabajo o de deporte.

Planta superior para dormitorios y privacidad

Otra tendencia clásica a la hora de distribuir una vivienda de dos plantas es ocupar la zona superior con las habitaciones y el baño.

El objetivo con esta distribución es ganar en privacidad. Se entiende que las habitaciones son el lugar más recogido, donde se conserva más intimidad.

A priori su uso es solo para descansar y dormir, por lo que habrá que buscar un espacio alejado de los ruidos cotidianos.

En niños y adolescentes el dormitorio también puede ser su espacio de independencia, con área de juegos, escritorio y zona de lectura.

Incluir una habitación en la planta baja

No obstante, a esta fórmula también se le puede dar una vuelta. Incluir una zona de intimidad en la planta baja, como un dormitorio, será de gran utilidad a medida que se va envejeciendo.

Cuando se cumplen años es más complicado subir y bajar escaleras.

Requisitos de habitabilidad de cada vivienda

El proyecto técnico debe cumplir con el Código Técnico de la Edificación y garantizar que cada unidad resultante disponga de:

  • Superficie mínima habitable.
  • Acceso independiente.
  • Aislamiento acústico y térmico adecuado.
  • Altura libre mínima de 2,50 m en al menos el 75% de la superficie.
  • Ventilación e iluminación natural directa en las habitaciones principales.
  • Cocina y baño propios.

Para que una división horizontal sea viable, cada unidad debe contar con un acceso independiente desde la vía pública o desde una zona común, además de cumplir con los requisitos de habitabilidad establecidos por la normativa local, como la ventilación, iluminación natural, aislamiento térmico y acústico, y superficies mínimas habitables.

Accesos, escaleras y circulación

El acceso al segundo piso debe resolverse sin perjudicar la circulación del primer nivel. Las escaleras deben ubicarse de forma que conecten las plantas con claridad y permitan que cada vivienda tenga un recorrido independiente.

En situaciones de terrenos pequeños con paredes medianeras, es recomendable disponer las escaleras que unen la planta baja con la superior junto a una de las paredes laterales, para poder así crear una zona abierta en el centro de la planta y llevar luz natural a todo el espacio.

En una división vertical, cada unidad debe contar con su propio acceso independiente desde la calle o desde una zona común, evitando así el uso compartido de pasillos o escaleras interiores.

Instalaciones eléctricas, agua, gas y ventilación

La construcción de un segundo piso no solo implica levantar nuevas paredes y techos, sino también garantizar que las instalaciones eléctricas y de plomería estén bien conectadas al resto de la casa.

Esto puede requerir modificaciones en la instalación existente del primer piso, lo cual es crucial prever antes de comenzar la obra para evitar problemas más adelante.

Elementos que deben preverse

  • Instalaciones eléctricas: asegurarse de que la capacidad del sistema eléctrico sea suficiente para soportar el segundo piso.
  • Sistemas de plomería: planificar la ubicación de tuberías y drenajes de baños o cocinas si son necesarios en el segundo nivel.
  • Ventilación y aire acondicionado: prever el flujo de aire adecuado para el confort en el segundo piso.

Además, es fundamental que cada nueva vivienda tenga sus propias instalaciones de suministros básicos, lo que puede requerir la instalación de nuevas acometidas y contadores individuales.

Es el caso del baño y la cocina, que requieren de instalaciones de agua y luz.

Luz natural, ventilación y orientación

El salón y las zonas de convivencia son lugares en los que se agradece mucho la presencia de luz natural. Con respecto a la iluminación, cuanta más entrada de rayos solares haya en la vivienda mejor.

Esto puede llevarte a deshacerte de muros y paredes para ocupar estancias abiertas y dar continuidad al espacio interior con acceso directo al porche.

Un último punto imprescindible para distribuir de manera acertada una vivienda de dos plantas es darle continuidad a la luz natural y el viento que entra desde el exterior.

Si tu casa está suficientemente aireada, el confort interior será mucho mayor. Lo mismo ocurre con la iluminación natural, que te servirá para reducir el consumo de energía eléctrica.

Es importante que el aire circule, para que la vivienda esté ventilada. Y que la luz llegue a muchos rincones.

Jugar con los espejos, acertar en la decoración con tonos que reflejen esa luz y usar cortinas o ventanas que dejen pasar los rayos de sol hará que la casa sea más habitable.

Selección de materiales para el segundo piso

Elegir los materiales adecuados para la construcción del segundo piso es fundamental para garantizar la durabilidad y estabilidad de la estructura. En muchos casos, se opta por materiales más ligeros como estructuras de acero o madera, ya que estos materiales ejercen menos peso sobre los cimientos.

Además, es importante considerar el aislamiento térmico y acústico, especialmente si el nuevo espacio será utilizado como área de descanso.

Criterios de selección

  • Materiales ligeros, pero resistentes para no sobrecargar la estructura original.
  • Aislamiento térmico para garantizar un ambiente confortable en el segundo piso.
  • Acabados exteriores que armonicen con el estilo arquitectónico de la casa.

En este punto del proyecto, el arquitecto que nos asesoró hizo hincapié en seleccionar materiales que cumplieran con las normativas locales y que fueran acordes con el clima de la región.

La planificación de cada detalle de los materiales evitó retrasos innecesarios durante la obra.

Construcción de la ampliación y estructura de la cubierta

En la primera parte de la ampliación se trabajó en la demolición del antepecho de una ventana existente generando un rasgo en el muro de la casa para proyectar el vano de la puerta del nuevo recinto y así conectarlo con el resto de la casa, se despejaron las tejas para obtener la altura de la ampliación y se construyó la tabiquería con perfiles de acero galvanizado.

Recomendación sobre los materiales

Se recomienda tener un excedente de materiales del 10%, ya que en algunas ocasiones hay que rectificar medidas o volver a hacer cortes.

Formación de la primera cercha

Cortar 2 trozos de viga estructural de 9 cms. a un largo de 3,10 mts. Estos 2 trozos van juntos para formar 1 sola viga.

Desde el borde de la ampliación medir 1,20 mts. Fijar la viga a la estructura de la ampliación utilizando unos soportes de acero galvanizado. Esta viga servirá para apoyar un pie derecho.

Los soportes para fijar las vigas al resto de la estructura se obtienen cortando un trozo de 5 cms. de ancho de viga estructural.

Cortar 2 trozos de 1 mt. de viga estructural. Unir los 2 trozos con tornillo punta broca para formar 1 sola viga.

Cortar en la base las 3 aletas que servirán de apoyo y fijación a la viga.

En el extremo superior del pie derecho, cortar un calado donde irá apoyada la viga madre de la techumbre.

Al cortar el calado para embutir la viga madre, es necesario ir probando hasta dar con el encaje justo. Como este corte se hace con tijera es muy fácil ir agrandando el espacio.

El pie derecho con sus cortes y aletas fijarlo a la viga que va de lado a lado (3,10 mts.) Se fija con tornillo punta broca.

La viga madre, que está formada por 2 vigas estructurales de 15 cms. atornilladas, se apoya en la techumbre de la casa y en el pie derecho de la primera cercha.

Para que se apoye en la casa hay que cortarle las esquinas (abrir 2 triángulos) que sirvan de apoyo y fijación.

Se embute y atornilla al pie derecho. Debe quedar muy estable, sin movimientos.

Cortar 2 trozos de 2,57 mts. de viga estructural de 9 cms. para formar las diagonales de la primera cercha.

Atornillar los extremos de cada viga en el pie derecho, disponerlas de forma diagonal y fijarlas a la viga de apoyo.

Hay que hacer unos cortes en el otro extremo de las diagonales para dar la inclinación necesaria para que se pueda apoyar en la viga.

Lo que sobra de cada diagonal, aproximadamente 50 cms. es lo que formará el alero de la techumbre. Sólo hay que cortarlo para que todos estos trozos queden a la misma medida.

Formación de la tercera agua

Cortar 2 trozos de 90 cms. y 1 trozo de 2,20 mts. de viga estructural de 9 cms. para formar las vigas de la tercera agua de la techumbre.

Cortar 1 trozo de 57 cms. de viga estructural de 9 cms. para el pie derecho de esta tercera agua.

Cortar 1 trozo de 3,10 mts. de viga estructural de 9 cms. como viga de apoyo.

Siguiendo el mismo procedimiento que en la fijación de la primera cercha, instalar esta viga de apoyo para la tercera agua de la techumbre.

La única diferencia es que esta viga va sola, no doble.

Después de hacer los cortes de las aletas en el pie derecho para que se apoye en la viga, fijarlo con tornillos punta broca.

Poner un extremo de la viga de 2,20 mts. en el pie derecho, atornillarla y después fijarla a la viga de apoyo.

Presentar las otras vigas de 90 cms. en el pie derecho, atornillarlas y finalmente fijarlas a la viga de apoyo.

Atornillar los extremos de cada viga en el pie derecho, disponerlas de forma diagonal y fijarlas a la viga de apoyo.

Construcción de las demás cerchas

Cortar 2 trozos de 3,10 mts. de viga estructural de 9 cms. para hacer las vigas de apoyo.

Fijarlas, cada 60 cms. a eje. Hay que seguir el mismo procedimiento que en la fijación de la primera cercha.

La única diferencia es que estas vigas van sola, no doble.

Cortar 2 trozos de 57 cms. de viga estructural de 9 cms. para los pies derechos.

Sobre las vigas de apoyo y siguiendo la línea de la primera cercha, fijar los pies derechos con tornillos punta broca.

Cortar 4 trozos de 2,57 mts. de viga estructural de 9 cms. para las diagonales de la cercha.

Poner los extremos de 2 diagonales en cada pie derecho.

Fijarlas a ese pie derecho con tornillo punta broca.

Atornillar los otros extremos a las vigas de apoyo correspondiente.

Debe sobresalir de la viga unos 50 cms. de diagonal para formar el alero.

Última cercha

Esta última cercha es la que está más cerca de la techumbre de la casa, tiene otras medidas y formas de armado.

Sólo tiene 2 diagonales que van atornilladas de la viga madre a la techumbre de la casa.

Estas diagonales se deben cortar a medida, ya que depende de cuánto sea la altura y distancia que se tenga con la edificación existente.

Revestimientos exteriores

Con planchas de terciado estructural revestir la estructura de las cerchas y las 3 aguas de la techumbre.

Se fijan a eje de la viga con tornillo punta broca.

La plancha debe cubrir las diagonales que forman el alero.

Como las planchas se fijan a eje de la viga o perfil, la medida de esta plancha debe ser divisible por 60 (distancia entre las cerchas).

En este caso, el terciado que se usó mide 1,20 x 2,40 mts.

Con planchas de internit revestir el exterior de la tabiquería.

Se fijan al eje del perfil montante, utilizando tornillos punta broca.

Hay que fijarse que las planchas de internit tengan una juntura perfecta con el piso, que no queden corridas ni desniveladas.

Aislamiento térmico y acústico

Además, es importante considerar el aislamiento térmico y acústico, especialmente si el nuevo espacio será utilizado como área de descanso.

En una división vertical, también es fundamental garantizar un buen aislamiento acústico y térmico entre ambas unidades para mantener la privacidad y el confort de los habitantes.

Los acabados exteriores deben armonizar con el estilo arquitectónico de la casa.

Supervisión de la obra

La fase de construcción es quizás la más intensa y crucial del proyecto. Contratar a un equipo de construcción experimentado es esencial para garantizar que el segundo piso se edifique conforme a los planos y especificaciones técnicas.

Durante este proceso, es vital mantener una comunicación constante con el maestro de obras y realizar visitas periódicas para supervisar el avance.

Recomendaciones para una supervisión eficaz

  • Visitar el sitio regularmente para verificar que todo se realice según los planos.
  • Mantener comunicación constante con los contratistas para resolver dudas o problemas.
  • Controlar el tiempo y el presupuesto para evitar retrasos y sobrecostos.

Es recomendable contratar a profesionales con experiencia en este tipo de reformas para asegurar que los trabajos se realicen conforme a la normativa y con altos estándares de calidad.

Formalización legal después de las obras

Tras completar las obras, es necesario:

  • Obtener el certificado final de obra: el arquitecto acredita que las obras se han ejecutado conforme al proyecto aprobado.
  • Obtener la cédula de habitabilidad: Documento que certifica que la vivienda cumple con los requisitos técnicos y de habitabilidad. Se solicita para cada una de las viviendas resultantes.
  • Elevar la división a escritura pública: Ante notario, para formalizar legalmente la nueva configuración de la propiedad.
  • Inscribir las nuevas unidades en el Registro de la Propiedad: De este modo, cada vivienda resultante tendrá su propia referencia catastral y podrá ser vendida o alquilada de manera independiente.

Costes y aspectos administrativos

La división de una vivienda implica diversos gastos, como honorarios profesionales (arquitecto, notario), tasas administrativas, impuestos (Impuesto de Actos Jurídicos Documentados) y los costes de las obras.

A eso se suman los gastos de inscripción de las nuevas fincas en el Registro de la Propiedad.

Dependiendo de la ubicación de la vivienda, pueden existir normativas adicionales que regulen la división de inmuebles. Es esencial informarse adecuadamente y, en caso de duda, consultar con un profesional.

Ventajas de dividir o ampliar una casa de segundo piso

Dividir una vivienda existente permite optimizar el espacio disponible y puede ofrecer ventajas como:

  • Generar ingresos adicionales: Al alquilar o vender una de las unidades resultantes.
  • Adaptarse a cambios familiares: Proporcionando espacios independientes para diferentes miembros de la familia.
  • Incrementar el valor de la propiedad: Al convertir una sola vivienda en múltiples unidades habitacionales.
  • Repartir una herencia: cuando varios herederos comparten un mismo inmueble, la división lo convierte en fincas registrales independientes, cada una con su propio propietario.

Construir un segundo piso puede traer varios beneficios a largo plazo:

  • Aumento de espacio habitable: ideal para crecer junto con la familia sin necesidad de cambiar de casa.
  • Incremento del valor de la propiedad: una casa de dos pisos tiene mayor valor en el mercado.
  • Mayor privacidad: permite separar áreas comunes de los dormitorios o áreas de descanso.
  • Mejor ventilación y vistas: especialmente en áreas urbanas, un segundo piso puede ofrecer mejores vistas y una mejor circulación de aire.

Opciones de distribución para casas de dos pisos

Las casas de dos pisos son enormemente versátiles y, dependiendo de las dimensiones del solar y las preferencias de los constructores, pueden tomar todo tipo de tamaños.

Así, en función de las necesidades de cada familia, es posible encajar múltiples dormitorios y amplias zonas comunes en casi cualquier casa de dos pisos.

Terrenos largos

A la hora de colocar una vivienda en un solar alargado pero de frente estrecho la mejor solución es, habitualmente, construir la estructura en la sección frontal de la finca.

De esta manera se genera un espacio trasero especialmente recogido y con mucha privacidad, perfecto para un jardín.

Terrenos pequeños con paredes medianeras

Nuevamente, la mejor solución es ubicar la vivienda en la parte frontal del terreno, dándole así un fácil acceso desde la calle, a la vez que se trata de conservar un espacio trasero para el jardín.

En este tipo de diseños de casas de dos pisos es esencial garantizar un espacio abierto tras la vivienda, ya que no podrán abrirse ventanas hacia los lados, y toda la luz natural y ventilación de la casa procederán de las fachadas frontal y posterior.

Familias grandes

Una distribución como esta puede ser enormemente funcional para familias extensas con niños, pues cuenta con abundante espacio abierto social y de juego.

Asimismo, este modelo es un magnífico ejemplo de apertura al exterior ya que, por medio de un porche trasero cubierto y lleno de bonitos muebles de jardín, genera un espacio que desdibuja los límites entre el interior de la casa y el jardín.

Casas pequeñas

Igual que pueden construirse amplias casas de dos pisos, cuando no se necesita el espacio o no se cuenta con el presupuesto necesario para una gran obra, también se pueden edificar viviendas más modestas y económicas, que darán respuesta igualmente a todas las necesidades de una vivienda unifamiliar.

Sin embargo, a la hora de diseñar planos de casas de dos pisos pequeñas, debe aprovecharse al máximo cada metro cuadrado, con el fin de garantizar la funcionalidad de todos los espacios.

En estos casos, una muy buena solución es, por ejemplo, reunir todos los espacios comunes en una única estancia, creando así un salón-comedor y cocina sin divisiones.

Fachadas y acabados

Como parte del diseño de una residencia -y, por tanto, de cualquier casa de dos pisos- la fachada tiene un papel esencial.

Además, como es de esperar, existen una multitud de estilos diferentes que pueden ser implementados en el exterior de una vivienda de dos alturas, dándole aspectos completamente diferentes.

Fachadas minimalistas

Para los amantes de las formas más puristas, apostar por una fachada minimalista puede ser la mejor solución.

Conformadas a base de líneas y ángulos rectos, volúmenes horizontales y mucho cristal, estas fachadas ofrecen un aspecto fresco y luminoso a cualquier vivienda -debido a un dominante uso del blanco-, y permiten la entrada de abundante luz a sus interiores a través de sus amplios ventanales.

Fachadas con varios materiales

En muchas zonas geográficas, las formas constructivas más tradicionales conjugan materiales como la madera, la piedra, el estuco o el ladrillo.

Hoy, la combinación de este tipo de materiales de origen natural vuelve a ser una de las principales tendencias constructivas, y domina tanto en la restauración de antiguas fachadas, como en el diseño de casas de dos pisos de nueva construcción.

Siempre con un toque rústico verdaderamente cálido y atractivo.

Planificación general del proyecto

La construcción de un segundo piso es un proyecto ambicioso que requiere una planificación detallada, desde la evaluación estructural hasta la selección de materiales y la supervisión de la obra.

Asegurarse de cumplir con todos los permisos legales y trabajar con profesionales de confianza es clave para llevar a cabo un proyecto exitoso que transforme tu hogar.

Dividir una casa ya construida es una decisión que puede aportar múltiples beneficios, pero requiere una planificación cuidadosa y el cumplimiento de diversas normativas.

Con la asesoría adecuada y siguiendo los pasos mencionados, es posible llevar a cabo este proceso de manera exitosa y legal.

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