Colchagua CD desafectó y posteriormente decidió poner término al vínculo contractual de siete jugadores involucrados en un incidente ocurrido durante la madrugada en Peumo, antes de un partido importante ante Recoleta por el torneo de la Segunda División Profesional. Los futbolistas Alexis Guzmán, Rodrigo Moya, Felipe Mansilla, Felipe Báez, Gabriel Castillo, Diego González y Benjamín Inostroza fueron separados del plantel profesional por incumplimiento de sus obligaciones como futbolistas.
Según el presidente del club, Jorge Salazar, varios integrantes del grupo se encontraban en estado de ebriedad cuando se produjo una riña que terminó con la intervención de Carabineros y con tres jugadores detenidos. La dirigencia consideró que la conducta era incompatible con las responsabilidades propias de un futbolista profesional y anunció que los involucrados no volverían al equipo.
El incidente ocurrido en Peumo
Los siete jugadores de Deportes Colchagua asistieron a una actividad recreativa en Peumo antes de un encuentro relevante por el campeonato. El hecho ocurrió en la primera jornada de la “Expo Peumo”, donde se contemplaba la actuación de la cantante argentina Soledad y del grupo nacional Sonora Barón.
Allí, en la plaza de esta localidad, se produjo cerca de la una de la madrugada una riña que culminó con un altercado con Carabineros. Según el presidente Jorge Salazar, el grupo de jugadores no se comportó adecuadamente en una salida nocturna a Peumo, donde un par de ellos terminó detenido producto de desórdenes.
Es por eso que, y debido a que varios de los futbolistas blancos se encontrarían en estado de ebriedad, el altercado pasó a mayores finalizando con detenidos. Cuando supo lo ocurrido, Salazar dijo: “yo no podía creerlo, fui allá y me explicaron (personal policial) que los jóvenes estaban en manifiesto estado de ebriedad y se produjo la riña callejera, deteniendo a tres jugadores”.

Los siete jugadores desafectados
Los participantes en esta pelea fueron Alexis Guzmán, Rodrigo Moya, Felipe Mansilla, Felipe Báez, Gabriel Castillo, Diego González y Benjamín Inostroza. La directiva del cuadro herraduro, presidida por Jorge Salazar, tomó esta drástica decisión por razones justificadas.
Aunque aún faltaba el duelo ante Recoleta, con clara opción de volver a los puestos de Liguilla, Colchagua tuvo siete bajas que se debieron a razones extrafutbolísticas. Los jugadores fueron apartados del plantel profesional luego de ser sorprendidos en una actividad recreativa considerada poco acorde con sus trabajos.
| Jugador | Medida adoptada |
|---|---|
| Alexis Guzmán | Separado del plantel profesional |
| Rodrigo Moya | Separado del plantel profesional |
| Felipe Mansilla | Separado del plantel profesional |
| Felipe Báez | Separado del plantel profesional |
| Gabriel Castillo | Separado del plantel profesional |
| Diego González | Separado del plantel profesional |
| Benjamín Inostroza | Separado del plantel profesional |
La decisión de la dirigencia
Finalmente el club tomó una determinación drástica. Colchagua CD, luego de manifestar públicamente que siete de sus jugadores quedaban separados del primer equipo producto de un incidente ocurrido la madrugada del sábado en Peumo, tomó la determinación de terminar su vínculo contractual con los involucrados, de los cuales un par terminó detenido.
En declaraciones a Radio Trigal de San Fernando, el presidente de la institución Jorge Salazar manifestó que “aquí el que pareciera malo es uno, nadie lo dice al revés. Yo no tendría por qué echar a nadie, ellos se echan solos”. Para Salazar, esta riña “es de lo más picante que puede haber”, y todo “está en el parte de Carabineros”.
En ese sentido, el mandamás del elenco de la Herradura recalcó que “ellos están desafectados del club. Empezaremos a ver las acciones legales para que lleguemos a un buen acuerdo, y acá no vuelven, porque hay un principio ético y de responsabilidad que cumplir”.
En otro pronunciamiento, el dirigente afirmó: “Ya no hay vuelta atrás, solo apelo a la rectitud y dignidad de los jugadores en cuanto al finiquito, por lo que todos ellos serán despedidos”. Mediante un comunicado, el propio dirigente confirmó que los siete integrantes “han sido separados del plantel profesional producto de incumplimiento de sus obligaciones propias de un futbolista profesional”.
La postura del técnico Raúl González
Tras esta polémica, el técnico del club, Raúl González, tampoco quedó indiferente. El estratega declaró sentirse afectado por la conducta de los futbolistas y cuestionó la falta de compromiso mostrada antes de un partido oficial.
“Me parece pésimo lo que hicieron, horrible. Abusaron de un acto deshonesto. Encuentro que fue una falta de respeto para sus compañeros, el cuerpo técnico y los dirigentes”, sostuvo González.
El entrenador también cuestionó que algunos jugadores salieran durante una semana con una exigente carga de partidos. “A mí me da risa, lo encuentro insólito. Un futbolista tiene que actuar debidamente, sobre todo cuando juegas tres partidos en ocho días. Pero algunos se dedican a salir y recrearse entre comillas”, declaró.
Con el pasar de las horas, lo que pareció un simple acto de indisciplina tomó ribetes de teleserie, ya que por Facebook apareció la pareja de uno de los jugadores acusando directamente al técnico de ocasionar toda la polémica. Raúl González reaccionó con sorpresa y acusó el poco profesionalismo de sus pupilos.
El impacto deportivo para Colchagua
Gran parte de los jugadores involucrados eran titulares indiscutidos en el equipo de Raúl González. Muchos de ellos fueron figuras en la participación colchagüina en la Copa Chile pasada, donde dejaron en el camino a Unión San Felipe y O’Higgins, antes de caer contra Universidad de Chile.
La pérdida de siete futbolistas obligó a Colchagua a continuar su participación con un plantel reducido y con jugadores juveniles. De esta manera, Colchagua siguió participando con lo poco que tenía más juveniles, y así y todo quedó a un paso de clasificar a la liguilla de ascenso a la Primera B.
Pese a la polémica, Colchagua derrotó 3-1 a Recoleta y se ubicó quinto en la tabla. En todo caso, Jorge Salazar comentó que había gestiones para reforzar a la plantilla de cara a la postemporada.
Una crisis que se sumó a otros problemas del club
La desafectación de los siete jugadores se produjo en un periodo especialmente complejo para la institución sanfernandina. En otro episodio, la Asociación Nacional de Fútbol Amateur confirmó un duro castigo para Colchagua y Rancagua Sur, clubes que fueron expulsados de la Tercera División por un año y seis meses.
La sanción se originó en los actos de violencia ocurridos el 3 de agosto, durante el partido que ambos clubes disputaron. Al finalizar el encuentro ingresaron barristas al campo de juego y se enfrentaron a golpes con algunos jugadores.
Según quedó evidenciado en videos, seguidores de Colchagua y futbolistas del elenco rancagüino protagonizaron una batalla campal en la cancha. Los antecedentes recopilados por los organizadores de la Tercera División A fueron presentados a la Comisión de Ética y Disciplina, órgano que investigó el caso y finalmente resolvió que ambos clubes fueran desafiliados por un año y medio, de acuerdo con el Artículo 256 del Reglamento de la ANFA.
Los descargos de Jorge Salazar por el castigo de la ANFA
A menos de 24 horas de conocida la sentencia, el presidente de los sanfernandinos cuestionó la dureza de la medida. “El castigo es desproporcionado porque no se basa en ningún antecedente jurídico que exista. Es una sanción basada en que se deben tomar medidas ejemplificadoras para que esto no vuelva a suceder, pero no se fijan en la historia, porque cinco o seis clubes pasaron por lo mismo y no tuvieron esta suerte”, afirmó Jorge Salazar.
El dirigente sostuvo que los antecedentes de la institución no justificaban una sanción de esa magnitud. “Los antecedentes que tiene el club no ameritan un castigo así. Si tú miras las bases, la invasión de público a la cancha son cinco partidos sin público”, agregó.
Salazar también comparó el caso con otros episodios de violencia ocurridos en el fútbol chileno. “De hecho el mismo problema se vio en el duelo entre Lota y Linares, que fue una batalla campal, y la sanción fue de cinco partidos sin público a Linares. Mejillones el año pasado con Lota fue algo dantesco y no pasó absolutamente nada”, señaló.
Otro de los temas abordados por el presidente fue la participación de los distintos actores en los incidentes. “Aquí no participaron ni jugadores, ni dirigentes, ni cuerpo técnico de Colchagua. Participa público del estadio y jugadores de ellos que se meten a pelear, cuerpo técnico de ellos que se mete a pelear y dirigentes de ellos que se meten a pelear. Y ahora las multas son ejemplificadoras para los dos”, declaró.
La situación institucional y la continuidad de las divisiones menores
El castigo provocó una profunda reestructuración en Colchagua. “Hoy nos despedimos de todos. Les dimos las gracias, dimos las razones. Ya se fueron 25 jugadores que vivían de esto, se fue el cuerpo técnico, kinesiólogo, paramédicos, utileros. Lo único que sigue son los cadetes”, explicó Salazar.
Las divisiones menores continuaron participando del torneo ANFP luego de una petición presentada por Colchagua. La necesidad de terminar los contratos de los trabajadores se debió a que el proceso de apelación podía durar meses y ni siquiera en esa instancia estaba asegurado un resultado positivo, pese a que era lo que esperaban desde San Fernando.
Finalmente, el dirigente hizo una aclaración a la comunidad, que durante esa jornada había responsabilizado a la dirigencia por la situación que atravesaba el club. “La sanción no nos cae por temas deportivos, ni por temas administrativos, nos bajan por delito o infracciones graves de nuestros hinchas. La sanción es esa”, afirmó.
Salazar sostuvo que la institución había adoptado medidas de control de acceso y revisión. “Si todos somos culpables, a nosotros cúlpennos por los resultados deportivos, pero no por la gente que invade la cancha. Tomamos todas las medidas de control de acceso y revisión”, manifestó.
El presidente también rechazó que los malos resultados deportivos pudieran justificar los hechos de violencia. “Aquí no es que se tiraron piedras o molotov. Aquí tres desarmados, muy molestos por los resultados deportivos, invaden la cancha. Pero los malos resultados deportivos no les dan facultades a los hinchas para invadir, ni pegar, ni asaltar, ni tirar nada a la cancha”, concluyó.
tags: #desafectan #a #jugadores #de #colchagua