¿De qué murió Jorge Robledo, jugador de fútbol?

Jorge Robledo Oliver, histórico futbolista chileno del Newcastle United y de Colo-Colo, falleció en 1989 en Australia, donde residía, aunque el material disponible no especifica la causa médica de su muerte. Por ello, no es posible afirmar responsablemente que murió por una enfermedad o circunstancia concreta.

Robledo nació el 14 de abril de 1926 en Iquique y murió a los 63 años. Su fallecimiento no aparece explicado mediante un diagnóstico concreto en la información biográfica disponible, por lo que la respuesta más precisa es que se desconoce públicamente de qué murió.

Quién fue Jorge Robledo

Jorge Robledo Oliver es una leyenda del fútbol chileno. No es exagerado situarlo como quien abrió el camino de los jugadores nacionales hacia el extranjero. O, más aún, como el primero que triunfó en Europa, el mercado de referencia a la hora de medir la capacidad de jugador de fútbol.

El mérito del nortino aumenta al considerar que su éxito se produjo en Inglaterra, la cuna del fútbol. Lo logró defendiendo al Newcastle United. En Las Urracas, junto a su hermano Eduardo, escudero inseparable en su trayectoria, logró dos veces la FA Cup.

En 166 partidos marcó 91 goles en 166 partidos, entre 1948 y 1953. Esa producción lo transformó en ídolo de una leyenda: John Lennon.

Jorge Robledo nació en Iquique, el 14 de abril de 1926. De esa fecha, se cumplen 100 años. El recuerdo está intacto. En Inglaterra como en Chile, donde su paso por Colo Colo también marcó una época.

Jorge Robledo con camiseta de Newcastle United

Infancia y llegada a Inglaterra

Hijo de Arístides Robledo, contador que se ganaba la vida llevando los números a una mina salitrera perdida en el árido norte chileno de propiedad de una acaudalada familia inglesa, y de Elsie Oliver, oriunda de Yorkshire del Sur, casi en el corazón de Inglaterra, quien, tras el colapso económico que significó para toda Europa la Primera Guerra Mundial, viajó a Sudamérica a probar suerte como institutriz; Jorge Robledo Oliver nació el 14 de abril de 1926, en la ciudad de Iquique.

La novel familia, a poco andar, comenzó a agrandarse y, al cabo de unos cuantos años, el pequeño Jorge ya jugueteaba con su hermano Eduardo y con el pequeño Walter, repartiendo sus días entre la brisa de Iquique y la mustia pampa.

Sin embargo, el calor del hogar se apagaría tan rápido como se había multiplicado: el declive económico mundial producido por el crac de la bolsa de Wall Street, en 1929, repercutió con ímpetu en la industria salitrera nacional, haciendo que muchas oficinas cerraran sus puertas para siempre, entre ellas, la mina en que se ganaban la vida los padres de Jorge.

Así, en 1932, no quedó más opción que cruzar el Océano Atlántico y probar suerte en Inglaterra, pero la familia que se asentaría en el número 97 de Barnsley Road, en West Melton, no estaría completa.

Embarcados en el MV Reina del Pacífico con destino a las islas británicas, el transporte partiría a las seis de la tarde y, a eso del mediodía, Arístides le comentó a su esposa que bajaría a comprar cigarrillos. Descendió del navío, se internó en la ciudad y jamás regresó.

Cuando llegó el momento de partir y Arístides aún no aparecía, la primera sospecha fue que algo grave podía haberle ocurrido. De inmediato se dio aviso a las autoridades para iniciar su búsqueda y tras cerca de dos horas sin obtener resultados, y comenzando a pensar que quizás la desaparición había sido deliberada, el capitán del barco decidió finalmente ordenar la partida.

En el muelle quedaban los sollozos inconsolables de Elsie y de sus pequeños hijos, quienes, sin comprender lo que sucedía, presenciaban entre lágrimas la inesperada partida.

La relación de Jorge con Chile se cortaría por más de dos décadas y crecería como un joven inglés más.

Sus primeros pasos como futbolista

Ya en edad escolar, y bajo el rigor de la legislación británica, que exigía la asistencia desde los cinco años, el pequeño Jorge ingresó a la Brampton Ellis School, en Rotherham.

Aquella humilde institución, enfocada en cobijar y educar a niños de escasos recursos, se convertiría, sin saberlo, en la primera fragua de una estrella de talla mundial. Fue en esos patios donde el ‘Gringo’ comenzó a dar destellos iniciales de su genio.

Su primera gran gesta llegaría en 1939, erigiéndose como la figura excluyente de la Totty Cup, una histórica y tradicional competición de balompié para escuelas primarias de South Yorkshire que se disputaba desde 1923.

Con apenas 13 años recién cumplidos, el incipiente artillero iquiqueño se dio maña para despacharse media docena de goles en las instancias decisivas del torneo. Primero se matriculó con un doblete frente al Kirk Balk, guiando a su escuela a un ajustado triunfo por 3-2 en semifinales.

Luego, desató toda su furia goleadora en el partido por la corona, clavando cuatro dianas en la aplastante victoria por 9-0 sobre el Thurnscoe Hill.

Aquellas redes rotas le permitieron esculpir su nombre a temprana edad en las canchas de South Yorkshire, los mismos pastos que, muy pronto, serían testigos privilegiados del inagotable vendaval de goles que el chileno tenía por desatar.

La guerra y el inicio de su carrera profesional

Conforme transcurría el tiempo, la entrada del ‘Gringo’ a la adolescencia chocó de frente con los años más oscuros del siglo XX: Inglaterra se sumía de lleno en los horrores de la Segunda Guerra Mundial.

Ante el colapso de la producción de carbón a raíz del conflicto, el gobierno de Winston Churchill, a través de su ministro del Trabajo, Ernest Bevin, impulsó un programa de emergencia para inyectar mano de obra en los yacimientos.

Así, el 10% de los reclutas llamados al servicio militar fueron destinados a las profundidades de la tierra, un grupo de jóvenes que pasaría a la historia como los ‘Bevin Boys’.

Por azares del destino, Jorge corrió con la fortuna de ser uno de los elegidos, y vaya que lo fue. Pese a lo extenuante y sombrío de las jornadas bajo tierra, empuñar una picota siempre sería mejor destino que empuñar un fusil en el frente de batalla.

Con una disciplina de hierro, Robledo debió multiplicar sus horas para compartir sus estudios con el arduo trabajo en las minas, sin soltar jamás su romance con la pelota.

Su talento se pulía en las divisiones inferiores del Huddersfield Town FC y ganaba roce de competencia en el Wath Wanderers FC, filial amateur del Wolverhampton que competía en las ásperas ligas de Yorkshire.

Era cuestión de tiempo para que su nivel, que ya descollaba y pedía a gritos escenarios mayores, llamara la atención del Barnsley, el cuadro más importante de South Yorkshire que no dudó un segundo en posar sus ojos sobre ese joven forjado entre el hollín y el gol, atrayéndolo definitivamente a su redil para dar el puntapié inicial a su carrera profesional.

Éxito en Barnsley y Newcastle United

En los seis años que defendió la camiseta del Barnsley, que le significaron disputar partidos en la máxima categoría de Inglaterra, en la FA Cup y también en la Segunda División, Jorge Robledo disputó 114 partidos oficiales, marcando 47 goles, toda una proeza, teniendo en cuenta que los marcó entre los 17 y los 22 años.

Todo esto, hizo que el poderoso Newcastle United, que bregaba por reverdecer laureles, pusiera sus ojos en él e intentara ficharlo para la temporada que se avecinaba.

No fue una negociación sencilla. Aunque se trataba de los ‘Magpies’, uno de los clubes más populares de Inglaterra, dueño de una de las hinchadas más fieles de las islas británicas y de un palmarés respetable -cuatro títulos de Primera División, tres FA Cup y una FA Charity Shield-, el traspaso no se resolvió de inmediato.

Los dirigentes viajaron hasta Oakwell dispuestos a convencer a Jorge de vestir la camiseta blanquinegra de St. James’ Park, ofreciéndole una cifra que, en valores actuales, rondaría el millón de dólares.

Sin embargo, ‘George’, como lo llamaban en Yorkshire, puso una condición ineludible: aceptaría el traspaso solamente si el club contrataba también a su inseparable hermano Eduardo, quien, hasta entonces, acumulaba apenas una temporada en el Barnsley.

Finalmente, los ‘Toon’ accedieron a su petición. Comenzaba así a cimentar lo que, con los años, daría vida a una leyenda: un mito que no sólo se narraría junto al río Tyne, sino también en toda Inglaterra… y, obviamente, en Chile.

El debut de Jorge Robledo con la camiseta listada del Newcastle United no tardó en llegar y así, con 22 años a cuestas, hizo su estreno en la vigésimo novena fecha de la England Football League 1948/1949, en el encuentro en que los ‘Toon’ derrotaron por 2 a 0 al Charlton Athletic, en un St. James Park lleno hasta las banderas (se registró una asistencia de 56.143 espectadores) y en medio de la brega por hacerse con el título, lucha que llevaban golpe a golpe junto a Portsmouth, Manchester United y Derby County.

El primer gol con la camiseta de los ’Magpies’, vino en su tercer encuentro. El Newcastle recibía al Sunderland buscando no perderle pisada al puntero -Portsmouth- y, en un estadio colmado con más de 58 mil espectadores, ‘George’ le dio el triunfo a las ’Urracas’, en un encuentro que terminó 2 a 1.

Desde su estreno y hasta que acabó la temporada 1948/1949, Robledo no salió más de la alineación titular, disputando los últimos 15 partidos que restaban para que terminara el campeonato y alzándose, habiendo jugado poco más del 30% del total de los encuentros, como el segundo goleador del equipo, con seis anotaciones, tras la leyenda de las ’Urracas’, Jackie Milburn, que en dicha temporada convirtió 20 goles.

La temporada 1949/1950, en la que Newcastle United terminó la liga en la quinta posición y resignados a ver como el Portsmouth se alzaba como bicampeón, ‘Pancho’ Robledo, como lo habían bautizado sus compañeros, vio acción en 30 de los 42 partidos que se disputaron, marcando 11 goles.

Club o selecciónPeriodo o torneoRegistro destacado
BarnsleySeis años114 partidos oficiales y 47 goles
Newcastle United1948-1953166 partidos y 91 goles
Colo-Colo1953-195896 goles
O’Higgins196021 apariciones y seis conquistas
Selección chilenaHasta 195731 partidos y ocho goles

La selección chilena y el Mundial de 1950

Su desempeño, con tan sólo 23 años, le abrió el apetito a Walter Winterbottom, director técnico de la Selección de Inglaterra que disputaba las clasificatorias para la Copa del Mundo que se desarrollaría en 1950 en Brasil.

Cuenta la leyenda que ‘Walter, el Magnifico’, como se le conocía al entrenador británico, lo citó a una pre nómina del seleccionado anglosajón, hecho que ilusionó a ‘George’, pero que se transformaría en amargura cuando le aseguraron que por haber nacido en Chile no podría disputar el Mundial con el combinado de los ‘Tres Leones’.

Los 11 goles marcados por Robledo en la temporada 1949/1950, llamaron la atención de Aníbal Pinto, periodista chileno que advirtió a la Asociación Central de Fútbol sobre el desempeño de ‘George’ y aconsejó que fuera “fichado” por la Selección de Chile, combinado que también diría presente en la justa planetaria en Brasil.

Las gestiones se le encargaron al embajador de Chile en el Reino Unido, Manuel Bianchi Gundián, quien debía gestionar ante la FIFA la ascendencia chilena de Robledo, además de convencer al propio jugador de que defendiera la camiseta de ‘La Roja’ en el mundial brasileño.

Jorge aceptó jugar por Chile y el ente rector del fútbol también dio la venia para que jugase con la selección sudamericana.

Finalmente, la ACF tuvo que desembolsar 30 mil libras esterlinas por el “préstamo” de Robledo -en dinero de hoy, cerca de un millón de dólares- para que el Newcastle cediera a ’George’ a la Selección, monto que se apuró en abonar, debido a rumores ciertos de que ‘Pancho’ estaba siendo sondeado por los propios ingleses para que se nacionalizara.

Jorge Robledo era una completa incógnita para el medio futbolístico chileno, sin embargo, sus pergaminos, era que no, pudieron más, siendo titular en los tres encuentros que alcanzó a disputar Chile como miembro del Grupo B del Mundial, en el que se enfrentó a España, la propia Inglaterra y Estados Unidos.

Robledo también brilló en la Selección. Con la Roja, en la que actuó sin saber hablar español, disputó 31 partidos hasta 1957. Marcó ocho goles.

Su máximo hito fue haber jugado el Mundial de Brasil, en 1950. Marcó en la victoria por 5-2 ante Estados Unidos.

La etapa en Colo-Colo y el final de su carrera

En los albos, es considerada la segunda revolución, después de la que protagonizó la llegada del técnico húngaro Franz Platko, quien introdujo una nueva forma de jugar al fútbol (con la recordada WM como sistema táctico) y consiguió el también mítico título de 1941, en condición de invicto.

En el Cacique también dejó huella. En los albos estuvo entre 1953 y 1958. Anotó 96 goles y contribuyó decisivamente a la consecución de los títulos de 1953 y 1956 en Primera División y de 1958 en la Copa Chile.

Su carrera la cerró en 1960, en O’Higgins, con 21 apariciones y seis conquistas.

Con Colo Colo, la ligazón familiar se mantuvo. “Guardo un gran sentimiento de cariño por Colo Colo. Fue el club que contrató y llevó a Chile a mi padre en 1953, en su mejor época en Inglaterra. A los pocos meses de su llegada a Chile, conoció a mi madre y nunca más se separaron. Se casaron el 12 de septiembre de 1959. Se podría decir que yo existo gracias a Colo Colo”, grafica.

“El blanco y negro siempre estuvo presente en nuestro hogar. Por Newcastle United y por Colo Colo. Éramos fieles hinchas, íbamos al estadio juntos. Yo me sentía extremadamente orgullosa al ingresar a cualquier estadio del brazo de mi padre. Era muy emocionante ver a la gente saludarlo y hablar con él. Siempre tuvo tiempo para eso”, explica.

El legado de Jorge Robledo

Su producción goleadora en Newcastle United lo convirtió en una figura inolvidable del fútbol inglés. Fue el primer latinoamericano en disputar una final, ganarla y marcar un gol.

Esa producción lo transformó en ídolo de una leyenda: John Lennon. La máxima figura de The Beatles lo retrató siendo un niño, recreando un gol que le marcó al Arsenal en la final de la FA Cup.

Años después, en 1974, la creación se transformó en la portada del disco Walls and Bridges, su quinto álbum como solista después de la ruptura de la mítica banda.

Otro reconocimiento en el país isleño: en el entretiempo de la final de la FA Cup de la temporada 2021-22, fue mencionado como una de las 15 figuras históricas del certamen.

“Crecí sintiendo el cariño de la gente hacia mi padre. El respeto y la admiración. Él siempre fue de muy bajo perfil, muy caballero, saludaba a todo el mundo. En Rancagua, para las navidades, recuerdo que a los muchachos que recogían la basura en los camiones, siempre les entregaba personalmente algo de regalo”, rememora.

En la simbólica fecha, Elizabeth, su hija, valora su legado. “Estoy emocionada por todos los mensajes que he recibido por el centenario de mi padre”, confiesa a El Deportivo.

Una de esas manifestaciones será la entrega de una ofrenda floral en su memoria en el mausoleo de los Viejos Crack Albos por parte del Club Social y Deportivo Colo Colo.

El club albo también mantiene el contacto. Además del homenaje del Club Social y Deportivo, Elizabeth Robledo agradece otras instancias que le han permitido seguir cerca del Cacique.

“Estuve invitada para el Centenario al Monumental y ahí compartí con muchos conocidos como Mario Galindo y Miguel Ángel Leyes. Tengo muchas fotos de ese día. Con las nuevas y no tan nuevas estrellas”, concluye, desde Australia, donde actualmente reside.

Por tanto, Jorge Robledo murió en 1989, a los 63 años, pero la causa exacta de su fallecimiento no está especificada en la información disponible.

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