Giba: trayectoria, logros y biografía del legendario voleibolista brasileño

Gilberto Alejandro de Godoy Filho, más conocido como Giba, fue un exjugador de voleibol brasileño considerado por diversos organismos deportivos, periodistas, jugadores, directores técnicos y aficionados como uno de los más grandes jugadores de todos los tiempos.

Con Brasil ganó una medalla de oro y dos de plata en los Juegos Olímpicos, tres Campeonatos Mundiales, dos Copas del Mundo y ocho Ligas Mundiales, además de numerosos títulos continentales e internacionales. Su carrera con la selección brasileña se extendió desde su debut internacional en 1995 hasta su retirada en 2012, mientras que abandonó definitivamente el voleibol activo en 2014.

Datos biográficos y características deportivas

DatoInformación
NombreGilberto Alejandro de Godoy Filho
Nombre deportivoGiba
Fecha de nacimiento23 de diciembre de 1976
Lugar de nacimientoLondrina, Brasil
PaísBrasil
PosiciónAtacante lateral
Altura1,92 metros
Partidos internacionales319
Estado deportivoRetirado

Gilberto Amauri Godoy Filho es el nombre completo de la personalidad deportiva de la que todo el mundo conoce como Giba. Nació el 23 de diciembre de 1976 en Londrina, Brasil, y se crió en una favela.

Con 6-4 o 1,92 metros, compensó su estatura relativamente baja con habilidades físicas y habilidades de salto para jugar como un atacante lateral dominante. Sin una altura superlativa, Giba gozó de una extraordinaria potencia de salto.

Se suspendía en el aire, armaba el brazo y conectaba un latigazo para colocar el balón en un lugar inalcanzable para los rivales. Esa velocidad en cada golpe le valió el apodo de “hombre rayo”.

Una infancia marcada por la adversidad

Giba fue diagnosticado con leucemia cuando solo tenía 6 meses. A los 10 años, tuvo un grave accidente que le dañó el brazo izquierdo. Ningún contratiempo le impidió llegar a las estrellas.

Cuando apenas contaba cuatro meses de edad padeció leucemia, enfermedad que afortunadamente superó. A los once años tuvo una grave caída de un árbol que provocó que le dieran la friolera de 150 puntos en un brazo.

Estos incidentes pusieron a prueba su perseverancia, que superó todos los obstáculos posibles y no frenaron su imparable carrera en ascenso, ya que desde muy joven se vio que estaba dotado para el deporte.

Es más, el deporte fue lo que le ayudó a superar los sinsabores que le trajo la vida y fue el deporte el factor del cambio en su trayectoria vital. “Sin duda el voleibol me ayudó a salir adelante”, llegó a afirmar Giba.

Su familia se ganaba la vida con una panadería, mientras él iba a la escuela. Allí, un día, el profesor de gimnasia colocó una red en mitad de la pista de balonmano. Sacó una pelota de voleibol y enseñó a aquellos niños la práctica de este deporte.

Los primeros pasos en el voleibol

Con 12 años arrancó su andadura en el Canadá Country Club de Londrina. También dio sus primeros pasos en el voleibol en el Círculo Militar de Paraná, de su ciudad natal.

En 1993 fue llamado a la selección nacional brasileña infantil para participar en el Mundial de Turquía, donde se alzó con la medalla de oro. En 1994 integró la selección que acudió a la Copa del Mundo y en 1995 formó parte del equipo juvenil en el Mundial.

En ese mismo año incursionó en la selección nacional de mayores. El brasileño Gilberto Godoy Filho se incorporó así a una generación que debía mantener el nivel alcanzado por la anterior selección brasileña, campeona olímpica por primera vez en Barcelona 1992.

Cuando Giba aún era joven, con 18 años, y entró en la selección nacional, la anterior generación brasileña había conseguido proclamarse campeona olímpica por primera vez en la cita de Barcelona 92, pero sus figuras ya se habían retirado en gran parte.

Le tocó a Giba y a sus compañeros de generación llegar a igualar el nivel, cosa que lograron. Se unieron el talento de una serie de jugadores, entre ellos Dante, Heller, André y Gustavo, y unos resultados apabullantes.

La superación de sus limitaciones físicas

No hemos mencionado aún otro obstáculo para que Giba se convirtiera en el gran campeón de voleibol que le deparaba el futuro: su escasa altura para ese deporte.

Los 1,92 metros que mide son algo escasos para su deporte y su puesto. De hecho, en sus comienzos llegaron a rechazarle en pruebas porque le consideraban un poco bajo.

Es por ello que Giba se dedicó a entrenar más que el resto, lo que hizo que mejorara en salto y en velocidad, algo que agradecería el resto de su carrera.

Giba brillaba con luz propia gracias a la rapidez que le proporcionaba tener esos centímetros de menos y, especialmente, a la sincronización entre su brazo y el balón. Velocidad y plasticidad fueron los elementos en los que más destacó.

Así compensaba ser uno de los jugadores que a menos altura remataba: a 3,25 metros del suelo. En 2010, en el ranking de rematadores de la Liga Mundial era el último en este apartado, liderado por Matey Kaziy, con un remate de 3,70 metros.

Giba nunca se amilanó. Ni cuando un accidente le dejó una cicatriz de 100 puntos de sutura en un brazo ni cuando retornó tras ser suspendido por consumo de marihuana.

Giba rematando con la selección brasileña

La carrera de clubes

La carrera de clubes de Giba comenzó en Brasil antes de firmar contratos en Italia y Rusia y regresar a Brasil. A nivel de clubes formó parte de un gran número de equipos, no solo en su país natal, sino que también participó en ligas extranjeras como las de Italia, Rusia y Emiratos Árabes.

Giba quería jugar junto a los mejores jugadores del mundo. Tras militar en varios equipos brasileños dio el salto a la Liga italiana, considerada la mejor del mundo.

ClubPeriodoPaís
Curitibano1993-1994Brasil
Cocamar de Maringá1994-1996Brasil
Chapecó São Caetano1996-1997Brasil
Olympicus São Caetano1997-1998Brasil
Repot Nipomed1998-1999Brasil
Minas Belo Horizonte1999-2001Brasil
Yahoo Voley Ferrara2001-2003Italia
Bre Banca Lannutti Cuneo2003-2007Italia
Iskra Odintsovo2007-2008Rusia

Llegó en 2001 al Yahoo Voley Ferrara. Fue el despegue definitivo para llegar a lo más alto: el mejor jugador del mundo.

En 2006 ayudó a Bre Banca Lannutti Cuneo a ganar el título de la Copa de Italia, donde fue nombrado jugador más valioso.

Después jugó en Rusia, retornó a Brasil para probar en Argentina en 2012 y dos años después llegó a Al Nasr, de Dubai, para difundir el voleibol. La aventura duró un par de meses.

El ascenso de la selección brasileña

Giba protagonizó a Brasil durante su época dorada en la cancha, convirtiéndose en el líder de una selección con compañeros excepcionales a su alrededor.

Construyó un currículum que incluía títulos en todos los eventos importantes desde el momento en que debutó internacionalmente con Brasil cuando tenía 18 años en 1995 hasta su retiro en 2014.

Su desempeño en la selección nacional lo llevó a ser considerado en más de una ocasión el mejor jugador de voleibol del mundo en diferentes competiciones, y llegó a ser uno de los jugadores más reconocidos de este deporte.

Justo cuando se recuperó de los contratiempos de la infancia, Giba superó las limitaciones físicas en la cancha para acumular sus 319 partidos internacionales con Brasil.

Juegos Olímpicos: oro en Atenas y dos platas

Giba fue cuatro veces olímpico, desde Sídney 2000 hasta Londres 2012. En Sídney 2000, Brasil terminó en la sexta posición.

Giba llevó a Brasil a la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de 2004, en la que fue seleccionado como el jugador más valioso. Más tarde ganaría medallas olímpicas de plata en 2008 y 2012.

El punto culminante de su carrera fue el oro conseguido en Atenas, en una emocionante final ante Italia. En esos Juegos Olímpicos Giba fue nombrado el MVP de todo el torneo.

El 29 de agosto de 2004, frente a 10.000 aficionados en el Estadio de la Paz y la Amistad de El Pireo, los brasileños derrotaron a Italia por 3-1 en el partido por la medalla de oro, con parciales de 25-15, 24-26, 25-20 y 25-22.

“Fue una final tensa y angustiosa”, dijo el atleta olímpico. “Tuvimos que estar muy concentrados. Todos estábamos en la cima de nuestras carreras, tanto física como técnicamente. Era justo que esa generación recibiera su recompensa”.

A esos Juegos Olímpicos Brasil llegó con un gran grupo de hombres que se encontraban en el mejor momento de sus carreras tanto física como técnicamente, por lo que el oro olímpico no fue una sorpresa, así como la consecución de otras dos medallas en los siguientes dos Juegos.

Giba ha señalado que sus cuatro participaciones olímpicas, desde Sídney 2000 hasta Londres 2012, se encuentran entre los momentos más importantes de su carrera. “Hay algo especial en los Juegos que es difícil de explicar. Cada atleta siente el espíritu olímpico en lo más profundo”, explicó.

Edición olímpicaResultado de BrasilReconocimiento de Giba
Sídney 2000Sexto puestoPrimera participación olímpica
Atenas 2004Medalla de oroJugador más valioso del torneo
Pekín 2008Medalla de plataSegunda medalla olímpica
Londres 2012Medalla de plataÚltima participación olímpica

La despedida de la selección brasileña

El 12 de agosto de 2012, después de una increíble final olímpica entre Brasil y Rusia, ganada por Rusia en cinco sets, Giba anunció que pondría fin a su carrera internacional.

La medalla de plata de Londres 2012 supuso el punto y final de su brillante carrera con la selección, tras dos décadas de éxitos. Su intención inicial era haberse retirado con otro oro olímpico, pero la plata no fue una recompensa despreciable.

“Me siento bastante triste hoy”, dijo el capitán brasileño. “He jugado para la selección nacional durante 20 años y quería terminar con otra medalla de oro. Una plata está bien, pero no es exactamente lo que esperaba. Supongo que así es la vida”.

Los títulos mundiales y la Copa del Mundo

Él y Brasil capturaron medallas de oro en tres Campeonatos Mundiales FIVB consecutivos en 2002, 2006 y 2010, después de perderse por poco el podio en 1998.

Otra relación de sus principales logros señala tres títulos mundiales en 2002, 2006 y 2008. En cualquier caso, los campeonatos mundiales forman parte esencial de la etapa dorada de Giba con Brasil.

Giba llevó a Brasil a cuatro medallas en la Copa del Mundo FIVB, incluidos los oros de 2003 y 2007 y los bronces de 1995 y 2011.

Su palmarés también presenta tres Copas del Mundo, ocho Ligas Mundiales, tres medallas olímpicas, ocho campeonatos sudamericanos y tres Copas de América.

CompeticiónPrincipales resultados
Juegos OlímpicosOro en 2004; plata en 2008 y 2012
Campeonato Mundial FIVBOros en 2002, 2006 y 2010
Copa del Mundo FIVBOros en 2003 y 2007; bronces en 1995 y 2011
Liga Mundial FIVBOcho medallas de oro
Juegos PanamericanosOro en Río de Janeiro 2007
Campeonatos SudamericanosOcho títulos
Copas de AméricaTres títulos

La extraordinaria racha internacional de Brasil

De 1999 a 2011, Brasil tuvo una carrera increíble en la Liga Mundial FIVB con 11 medallas en un lapso de 12 años que incluyeron ocho oros, dos platas y dos bronces.

Su vitrina de trofeos también incluye tres medallas de oro de la Copa Mundial de Grandes Campeones FIVB, un evento en el que participó en cuatro ocasiones.

Durante un tramo notable después de perder el título de la Liga Mundial de 2002, Giba y Brasil subieron al escalón más alto del podio después de ganar 11 competencias internacionales consecutivas.

Esa racha incluyó los Juegos Olímpicos de 2004, dos Campeonatos Mundiales, dos Copas Mundiales, cinco Ligas Mundiales y una Copa Mundial de Grandes Campeones.

Entre sus premios individuales más destacados se encuentran el de mejor jugador de la Liga Mundial 2006, mejor jugador del Campeonato Mundial 2006 y mejor jugador de la Copa del Mundo 2007.

Un estilo de juego basado en velocidad y potencia

Giba fue un atacante lateral, elegido en más de una ocasión como el mejor jugador de voleibol masculino del mundo. Su dorsal se identificaba con el nombre de Giba y el número 7 de Brasil se convirtió en una referencia del voleibol internacional.

Su relativa baja estatura no le impidió competir al máximo nivel. La potencia de salto, la velocidad de desplazamiento y la coordinación entre el brazo y el balón le permitían atacar con eficacia frente a rivales más altos.

Su impulso y su personalidad enérgica atrajeron a los aficionados al voleibol de todo el mundo. En un país como Brasil, donde el fútbol ocupa gran parte de la atención deportiva, se convirtió en uno de los deportistas más aclamados e idolatrados.

Giba, componente fundamental de aquella selección excepcional, destacaba por la rapidez, la plasticidad y la precisión de sus remates. Su forma de jugar le permitió compensar las diferencias físicas y convertirse en uno de los atacantes más determinantes de su época.

La retirada del voleibol activo

Su retirada definitiva del voleibol activo, con 37 años, fue un tanto inesperada para alguien de su calibre. Decidió desvincularse del club de Dubai al que pertenecía para volver a Brasil, pero después de buscar durante meses un equipo que lo contratara no encontró ninguno y decidió retirarse definitivamente.

Tras cuatro meses sin encontrar equipo decidió poner fin a su brillante carrera. Publicó entonces una carta de despedida en la que afirmó: “Superé obstáculos, gané y perdí, lloré de tristeza y de alegría y seguiré sonriendo aún más”.

La medalla de plata de Londres 2012 había cerrado su trayectoria internacional, pero Giba continuó vinculado al voleibol y al deporte en general mediante cargos directivos y actividades destinadas a representar a atletas de todo el mundo.

La labor posterior y el compromiso social

Después de retirarse como jugador, Giba se dedicó a retribuir al deporte. Fue seleccionado como presidente de la primera Comisión de Atletas de la FIVB, formada en 2016 para servir como enlace entre los jugadores y el liderazgo y gobierno de la FIVB.

En esa función representó a atletas de todo el mundo con el objetivo de mejorar las condiciones para las futuras generaciones. El impacto que tuvo en el voleibol, especialmente en el brasileño, no se ha borrado.

Dentro y fuera de la cancha, Giba ha sido un humanitario para el mundo. Trabaja con niños que luchan contra la leucemia, tal como él lo hizo cuando era joven.

También apoya a huérfanos y a niños que padecen otras formas de cáncer. Su experiencia personal con la enfermedad convirtió esta labor en una parte especialmente significativa de su vida después del deporte.

El legado de Giba

Por su carismática carrera, que abarcó cuatro Juegos Olímpicos y numerosos títulos internacionales importantes, Giba fue incluido en el Salón de la Fama del Voleibol Internacional como jugador masculino de interior.

Giba es considerado por entrenadores, jugadores y organismos deportivos como uno de los mejores jugadores de voleibol de todos los tiempos. Sus títulos, su influencia en la generación dorada de Brasil y su capacidad para superar las adversidades lo convirtieron en un modelo de referencia para las nuevas generaciones.

“Tuve una carrera perfecta, no hubo torneo en el que participara donde no fuera el mejor; no hubo campeonato que yo no ganara. Estoy orgulloso”, sentenció Gilberto Alejandro de Godoy Filho, más conocido como Giba, al poner fin a su carrera en el voleibol.

Su trayectoria reúne una infancia marcada por la enfermedad y los accidentes, una evolución construida mediante el esfuerzo, cuatro participaciones olímpicas, tres medallas olímpicas y una colección de títulos que lo sitúan entre las figuras más importantes de la historia del voleibol.

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