¿Cuánto tiempo dura el balón gástrico?

La duración del balón gástrico depende del tipo de dispositivo: el balón intragástrico ingerible y excretable permanece en el estómago alrededor de 4 meses, mientras que los balones endoscópicos están diseñados para durar 6 o 12 meses. En algunos materiales también se describe una permanencia limitada de 6 a 8 meses, pero la duración concreta debe corresponder al modelo colocado y al plan establecido por el equipo médico.

El balón gástrico es un método temporal para la reducción de peso. No está diseñado para permanecer indefinidamente dentro del estómago y, una vez cumplido el plazo indicado, debe desaparecer o retirarse según el tipo de dispositivo. La elección entre un balón de menor o mayor duración depende del índice de masa corporal, la cantidad de peso que se necesita perder, las enfermedades asociadas, los antecedentes médicos y la capacidad de mantener cambios saludables.

Duración según el tipo de balón gástrico

Tipo de balónDuración aproximadaForma de colocaciónForma de salida o retirada
Balón intragástrico ingerible y excretableAlrededor de 4 mesesSe ingiere dentro de una cápsula, sin endoscopia ni sedaciónSe desinfla y se elimina por el tubo digestivo con las heces
Balón gástrico endoscópico de 6 meses180 días aproximadamenteEndoscopia con sedaciónRetirada mediante endoscopia con sedación
Balón gástrico endoscópico de 12 mesesUn año aproximadamenteEndoscopia con sedaciónRetirada mediante endoscopia con sedación

Balón intragástrico ingerible y excretable: aproximadamente 4 meses

El balón intragástrico ingerible y excretable tiene una duración en el estómago del paciente de 4 meses. El balón ingerible y excretable no requiere retirada. Se digiere a los 4 meses y se excreta por heces.

El balón viene dentro de una cápsula conectada a un catéter muy delgado que se ingiere con agua bajo supervisión médica. Se corrobora a través de radiografía que esté en su posición final dentro del estómago. Una vez ahí, se procede a llenar con una solución líquida y luego se retira el catéter.

El balón se rellena con suero fisiológico de 550 cc. El balón contiene una válvula que se va deshaciendo por acción del ácido, hasta que se abre sobre las 16 semanas. Al abrirse la válvula, el líquido sale, el balón se desinfla y puede ser eliminado a través del tubo digestivo.

El balón modelo elipse desaparece de forma imperceptible, ya que a los cuatro meses se desnaturaliza la válvula y se deshincha el balón, eliminándose por el tubo digestivo con las heces como un globo deshinchado. La mayoría de veces el paciente ni siquiera lo nota.

Balón ingerible dentro del estómago

Balón gástrico endoscópico de 6 meses

El balón gástrico de 6 meses está diseñado para permanecer 180 días aproximadamente en el estómago. Es el más utilizado y recomendado para pacientes con sobrepeso u obesidad leve a moderada que desean iniciar un proceso de cambio en sus hábitos alimenticios y estilo de vida.

El balón intragástrico endoscópico de 6 y de 12 meses se coloca con una sencilla endoscopia y sedación de 10 minutos. El endoscopista coloca el balón en el estómago y lo rellena de suero fisiológico de 500 o 700cc.

El balón gástrico endoscópico de 6 meses se retira mediante una sencilla endoscopia con sedación de 10 minutos. Al término de los 6 meses, se programa una endoscopía para retirarlo de forma segura.

Según el tipo de balón gástrico, la media de peso perdido en seis meses es entre 8-12 kilos con el modelo ingerible tipo Elipse, o entre 10-15 kilos con el balón gástrico de seis meses endoscópico modelo Orbera.

Balón gástrico endoscópico de 12 meses

El balón de 12 meses está diseñado para permanecer en el estómago durante un año completo aproximadamente. Este tipo de balón es ideal para pacientes con obesidad más severa o con mayores desafíos metabólicos que necesitan más tiempo para consolidar nuevos hábitos.

El balón intragástrico endoscópico de 12 meses se coloca con una sencilla endoscopia y sedación de 10 minutos. El endoscopista coloca el balón en el estómago y lo rellena de suero fisiológico de 500 o 700cc.

El balón de 12 meses presenta un mayor número de capas y mayor densidad de la silicona empleada para su fabricación. Está sobre todo indicado para pacientes que presenten un peso más elevado y requieran una pérdida mayor que la habitual para el balón de 6 meses o que el equipo de la unidad de obesidad valore que presenta un mayor riesgo de recaída.

El balón de 12 meses permite una pérdida de peso más gradual y prolongada, mayor tiempo para trabajar la educación nutricional y emocional, y alcanzar entre un 15 % y 25 % de reducción del peso corporal total, dependiendo del seguimiento.

¿Por qué existen balones con diferentes duraciones?

No todos los pacientes tienen los mismos objetivos, condiciones de salud ni niveles de compromiso. La duración del balón gástrico permite personalizar el tratamiento de acuerdo con el índice de masa corporal, la cantidad de peso que se necesita perder, la presencia de enfermedades asociadas al sobrepeso y el nivel de motivación y adherencia al cambio de hábitos.

Algunos pacientes pueden lograr grandes resultados en 6 meses con un buen acompañamiento multidisciplinario, mientras que otros requieren un proceso más largo y gradual, como el que ofrece el balón de 12 meses. El balón de 12 meses está especialmente orientado a pacientes con un peso más elevado, mayores desafíos metabólicos o un riesgo de recaída que el equipo médico considere relevante.

Perfil del pacienteRecomendación
IMC entre 27 y 33Balón de 6 meses
IMC mayor a 33 o con comorbilidadesBalón de 12 meses
Buen nivel de compromiso con dieta y ejercicioBalón de 6 meses
Historial de múltiples intentos fallidos de dietaBalón de 12 meses
Necesidad de perder peso antes de una cirugíaBalón de 6 meses
Pacientes con ansiedad o trastornos alimentariosEvaluación médica obligatoria

¿Qué ocurre cuando termina el tiempo recomendado?

Una vez que se cumple el plazo estipulado, el balón debe desaparecer o ser retirado según el modelo utilizado. El balón ingerible se desinfla y se elimina por las heces aproximadamente a los 4 meses. Los balones endoscópicos de 6 y 12 meses deben retirarse mediante un procedimiento endoscópico.

El balón endoscópico se retira mediante una sencilla endoscopia con sedación de 10 minutos. La retirada del balón es un procedimiento sencillo, se realiza de forma ambulatoria y, tras una breve observación, el paciente puede regresar a casa.

El retiro es ambulatorio, seguro y dura aproximadamente 20-30 minutos. Se realiza bajo sedación. Es recomendable la intubación de la vía aérea con el fin de protegerla para evitar el posible paso de líquidos durante la extracción.

Para extraer el balón, se debe pasar endoscópicamente un catéter que lleva una aguja para poder introducirlo dentro del balón y mediante aspiración podremos vaciarlo por completo. Posteriormente, se retira con el endoscopio utilizando unas pinzas especiales para atraparlo y sacarlo por la boca.

¿Por qué no debe permanecer más tiempo del indicado?

El balón no está diseñado para permanecer más tiempo del recomendado, ya que esto puede aumentar el riesgo de complicaciones como irritación gástrica, perforaciones, infecciones y migración del balón.

El balón intragástrico se suele retirar a los 6 meses. Solo en aquellos casos que aparezca una complicación deberá retirarse de urgencia, como es cuando se produce una obstrucción gástrica completa o cuando se rompe el balón.

Las complicaciones del balón intragástrico son mínimas, aunque los riesgos dependen del modelo, del procedimiento y de las características del paciente. Un porcentaje inferior al 5% puede tener intolerancia al balón, lo que en ocasiones requiere su retiro precoz.

Entre los riesgos potenciales se incluye la deflación del globo. Si esto sucede, también existe el riesgo de que pueda trasladarse por el aparato digestivo, causar una obstrucción y hacer necesario otro procedimiento o cirugía para retirar el dispositivo.

Otros posibles riesgos son el inflamiento excesivo, la pancreatitis aguda, las úlceras o la aparición de un orificio en la pared estomacal, conocido como perforación. Es probable que se deba recurrir a una cirugía para reparar una perforación.

¿Cuánto tiempo dura el efecto del balón?

La permanencia física del balón es limitada, pero el tratamiento completo no termina necesariamente el día de la retirada. El objetivo es aprovechar los meses de tratamiento para modificar la alimentación, la actividad física y la relación con la comida.

El efecto principal del balón gástrico es lograr una rápida sensación de saciedad en las ingestas principales. De este modo, el paciente ingiere menos cantidad de alimento y además disminuye el ansia por comer entre las comidas.

Una de las razones por las que el balón favorece la saciedad es que hace más lento el tiempo que tarda el estómago en vaciarse. Otra razón puede ser que el balón parece cambiar los niveles de hormonas que controlan el apetito.

El estómago de los pacientes se dilata muy poco a poco y hasta un límite durante los meses que se lleva el balón. Esto causa que el balón sea muy eficaz del mes 1 al 4, y que el mes 5º y sobre todo 6º la eficacia sea muy pequeña.

Cuando se quita el balón al paciente, no se nota sensación de vacío ni de hambre voraz. Aunque el estómago queda un poco dilatado durante unas semanas, el paciente no tiene mayor capacidad ni hambre excesiva; el paciente no nota ninguna diferencia.

El paciente debe seguir poniendo en práctica todos los principios aprendidos, como clave para no recuperar el peso que ha perdido. La modificación de hábitos a largo plazo, junto con el impulso inicial de la pérdida de peso con el balón intragástrico, es la clave del funcionamiento del balón intragástrico.

¿Se recupera el peso después de retirar el balón?

Es posible recuperar peso después de cualquier tipo de procedimiento o cirugía para adelgazar, incluso si la intervención en sí tiene éxito. Puedes llegar a aumentar de peso si no sigues los cambios de estilo de vida recomendados.

La cantidad de peso que pierdas dependerá de cuánto puedas cambiar los hábitos de tu estilo de vida, incluida la dieta y el ejercicio. El factor más determinante en el mantenimiento de la pérdida de peso con el balón gástrico es la adherencia terapéutica del paciente y el cambio de hábitos que se pueda conseguir.

Siguiendo estas normas, la pérdida de peso se mantiene en un 80% a los dos años de la colocación, en nuestros estudios. Desde luego que se puede recuperar. La única forma de evitarlo es manteniendo los nuevos hábitos dietéticos y de estilo de vida que se han aprendido durante el tratamiento.

El tratamiento no finaliza con el retiro del balón. De hecho, es el inicio de una nueva etapa en la que resulta importante conservar los nuevos hábitos alimentarios, mejorar la relación con la comida, mantener rutinas de actividad física y contar con apoyo emocional para sostener los cambios.

¿Cuánto peso se puede perder durante el tratamiento?

Los resultados pueden variar de persona a persona. En realidad, la variación de peso puede venir determinada por la altura del paciente, el peso inicial, el tipo de balón, la respuesta individual al tratamiento médico y el grado de compromiso con el programa multidisciplinar.

Tipo de balónPérdida de peso descrita
Balón ingerible y excretableEntre 8-12 kilos en seis meses con el modelo ingerible tipo Elipse; es posible perder hasta 15kg con seguimiento y cumplimiento del plan
Balón endoscópico de 6 mesesEntre 10-15 kilos o entre un 10 % y 15 % del peso corporal
Balón endoscópico de 12 mesesEntre 15-25 kilos o entre un 15 % y 25 % del peso corporal total, dependiendo del seguimiento

Según un resumen de los tratamientos disponibles en la actualidad, generalmente se pierde entre el 12 % y el 40 % del peso corporal durante los seis meses posteriores a la colocación del globo intragástrico. Los resultados pueden variar de persona a persona.

El Balón Gástrico es un método seguro y muy eficaz que, con un seguimiento adecuado, permite la pérdida progresiva y continuada de peso del paciente. El éxito del tratamiento depende del compromiso del paciente con el programa multidisciplinar y de la respuesta individual al tratamiento médico.

¿Cómo actúa el balón dentro del estómago?

La colocación del globo intragástrico consiste en colocar un globo de silicona lleno de solución salina en el estómago. Esto ayuda a bajar de peso al limitar la cantidad que se puede comer y hacer que el paciente se sienta lleno más rápido.

El balón se rellena con una solución salina para que pueda producir una limitación en la capacidad estomacal y ayudar al paciente a modificar sus hábitos alimenticios y, por ende, a cambiar su estilo de vida.

El balón se rellena en función del peso y la altura del paciente, pero suele ocupar entre el 30-40% del volumen total del estómago. El peso del balón gástrico difiere en función del volumen de rellenado en su implantación: el ingerible y excretable pesa 550 gr y el endoscópico entre 500 y 700 gr, según el llenado.

Las consecuencias del balón a corto plazo son ocupar un espacio en el estómago y causar una fuerte sensación de saciedad. Las consecuencias a largo plazo son la dilatación del estómago, especialmente del fundus que se distiende y las paredes se adelgazan.

¿Cómo se coloca cada tipo de balón?

Colocación del balón ingerible

El balón intragástrico ingerible y excretable no requiere endoscopia y se coloca tragando la pequeña cápsula con la ayuda de un vaso de agua. Se realiza con control radiológico y no es necesaria la sedación.

El balón ingerible y excretable se coloca sin endoscopia ni sedación, en 10 minutos, de forma sencilla, sólo con control radiológico. Se traga una simple cápsula ayudado con pequeños sorbos de agua.

El procedimiento tiene la ventaja de no requerir ningún tipo de sedación, anestesia, cirugía y endoscopia para su instalación o retiro, ya que el balón se ingiere a través de una cápsula que el paciente traga por sí mismo. Esto lo convierte en un procedimiento ambulatorio que puede tomar 20 minutos.

Colocación del balón endoscópico

El balón endoscópico es más grande y duradero, y se implanta mediante endoscopia con sedación. Se realiza en una sala de endoscopias o a veces en quirófano.

Durante el procedimiento, se desliza un tubo delgado por la garganta y hasta el estómago. El balón intragástrico se coloca dentro del catéter. Luego, el médico introduce un endoscopio, una sonda flexible con una cámara conectada, por la garganta y hasta el estómago.

La cámara permite ver cómo el balón se llena de solución salina. El procedimiento dura alrededor de media hora y, si todo sale bien, el paciente puede irse a casa 1 o 2 horas después de que haya terminado el procedimiento.

La colocación del balón intragástrico es una intervención mínimamente invasiva. El procedimiento es sencillo y rápido, dura entre 15 y 20 minutos y no requiere hospitalización.

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¿Qué se siente durante los primeros días?

Al colocar el balón gástrico, durante los primeros días, que suelen ser 2-3, son frecuentes las náuseas y el paciente puede vomitar si no sigue las pautas indicadas. Los síntomas mejoran mucho con la medicación de apoyo.

El dolor y las náuseas afectan a un tercio de los pacientes poco después de la inserción del globo intragástrico. Sin embargo, estos síntomas solo suelen durar unos pocos días después de la colocación del dispositivo.

A las pocas horas de la implantación del balón en el estómago pueden aparecer molestias en el abdomen, náuseas e incluso vómitos ocasionales. Estos síntomas suelen desaparecer a los 3 ó 4 días con la medicación pautada.

Los primeros dos o tres días son incómodos y progresivamente la tolerancia mejora, permitiendo al paciente llevar una vida completamente normal. Con el paso de las semanas la tolerancia mejora y hay pacientes que al final apenas notan la sensación de pesadez, aunque indudablemente la restricción de la ingesta es notable.

Alimentación durante la permanencia del balón

Después de la implantación del balón intragástrico, el paciente debe realizar una alimentación progresiva en texturas durante las primeras 3 semanas. Las fases son rehidratación inmediata durante las primeras 48 horas, alimentación líquida, semisólida o en puré, y alimentación blanda.

Se pueden empezar a tomar pequeñas cantidades de líquido unas seis horas después del procedimiento. Por lo general, la dieta líquida absoluta continúa hasta el comienzo de la segunda semana, cuando se pueden comenzar a comer alimentos blandos.

Es probable que el paciente pueda empezar a comer los alimentos que consume habitualmente unas tres semanas después de la inserción del globo intragástrico. A partir del mes, sigue una alimentación saludable guiada por un nutricionista experto en nutrición clínica.

Mientras lleve el balón, el paciente siempre debe estar en tratamiento con un protector gástrico, un inhibidor de la bomba de protones tipo Omeprazol, que reduce la producción de ácido para minimizar la sensación de acidez o reflujo, ya que las digestiones son más lentas y pesadas.

Hay ciertos alimentos como las carnes rojas que suelen caer más pesadas, así como los arroces, que se hidratan en el estómago, aumentando la sensación de saciedad, a veces de forma muy incómoda. Las verduras verdes y otros vegetales que fermentan en el estómago pueden provocar mal aliento si el vaciamiento gástrico está muy enlentecido.

¿Quién puede ser candidato al balón gástrico?

El balón intragástrico puede ser una opción para pacientes con un índice de masa corporal cercano o superior a 30 que han fallado en lograr o mantener un peso adecuado y saludable a través de programas supervisados de alimentación, ejercicios y cambio de hábitos.

También puede ser una opción para personas con un IMC de entre 30 y 40 que estén dispuestas a introducir cambios saludables en su estilo de vida, realizarse un seguimiento médico cada cierto tiempo y participar en sesiones de terapia conductual.

El balón intragástrico está dirigido a personas que deseen perder más de 12 kilos, siempre con una pérdida de peso supervisada para vigilar que el paciente siga una correcta alimentación y un nuevo estilo de vida.

También está indicado para aquellas personas que presentan enfermedades metabólicas, cardíacas, respiratorias o digestivas, debido a que un aumento de peso puede significar graves riesgos para su salud. Incluso puede ser implantado en personas que no bajan de peso con las dietas convencionales o que bajan de peso, pero lo recuperan rápidamente.

¿Cuándo no está recomendado?

El balón intragástrico no es la mejor opción para todas las personas con sobrepeso. El proceso de selección permite al médico determinar si el procedimiento será beneficioso para cada paciente.

Existen contraindicaciones para la instalación del balón intragástrico, entre ellas presentar un IMC menor a 25, tener una hernia hiatal grande, sufrir de reflujo gastroesofágico y esofagitis severa, y tener úlcera, entre otras.

También está contraindicado en personas que se hayan realizado intervenciones quirúrgicas en el estómago, que tengan alguna enfermedad que el equipo médico valore como incompatible con la implantación o que estén cursando un embarazo.

Entre las contraindicaciones absolutas se incluyen las cirugías abdominales abiertas, excepto cesáreas y laparoscópicas de más de 1 año de antigüedad, los trastornos de motilidad esofágica, las hernias hiatales gigantes mayores de 10 cm y las lesiones neoplásicas o preneoplásicas de esófago o estómago.

Antes de introducir el balón, se examina el estómago mediante el endoscopio para asegurarse de que no existe ninguna úlcera u otra enfermedad que contraindique su colocación. Por este motivo, la evaluación de un equipo multidisciplinario experto es muy relevante.

Balón gástrico y otros procedimientos para perder peso

Para el tratamiento de la obesidad severa, el bypass gástrico y la manga gástrica son procedimientos establecidos y duraderos en el tiempo. En cambio, el balón intragástrico es un método temporal para la reducción de peso.

El bypass puede ser una opción más adecuada para un paciente con obesidad severa y diabetes, o bien obesidad mórbida de más de 45 de IMC. El balón puede ser más apropiado para un paciente con IMC menor de 35 y sin patologías, porque de hecho no está indicado el bypass en ese caso.

Son dos técnicas completamente diferentes. Cada tratamiento se realiza tras una evaluación exhaustiva que determina cuál es el mejor para el grado de obesidad y las patologías asociadas.

La importancia del seguimiento después de retirar el balón

Para el éxito de esta técnica de manejo de la obesidad, es fundamental que vaya acompañada del cumplimiento de un programa de modificación de la conducta alimentaria y de incorporación de hábitos saludables.

El trabajo es multidisciplinar, clínico, nutricional y psicológico, además de que el paciente debe cambiar todos sus hábitos inadecuados. Un balón implantado sin un buen trabajo con el paciente y sin el deseo de cambio del paciente no tiene ningún sentido y no se recomienda.

La intervención multidisciplinar especializada y el deseo del paciente de cambiar sus hábitos son la clave de este tratamiento. El acompañamiento debe incluir nutricionista, psicólogo y actividad física, además de los controles médicos necesarios.

El objetivo es mantener el peso perdido y seguir mejorando la calidad de vida a largo plazo. Muchos pacientes continúan con planes nutricionales y controles médicos durante los meses siguientes para evitar el efecto rebote.

En pacientes que lo desean, puede ponerse un segundo balón gástrico, aunque debe esperarse unos 3 o 4 meses entre el primero y el segundo. Se debe advertir que el segundo balón gástrico no es tan eficaz en cuanto a la pérdida de peso como el primero.

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