Las partidas de obra gruesa son las actividades iniciales y fundamentales que forman el esqueleto portante de una edificación y garantizan su solidez, estabilidad y durabilidad. Incluyen la preparación del terreno, las cimentaciones, la estructura de hormigón armado, la mampostería, determinados cerramientos y las instalaciones primarias necesarias para que la obra avance hacia las terminaciones.
La obra gruesa es la parte de la construcción que reúne los trabajos propios de la edificación que constituyen su estructura y sus elementos mayores. Es la faena de mayor relevancia, porque es el esqueleto de la edificación y soportará y recibirá a todas las otras partidas.
Qué se entiende por partidas de construcción
La obra gruesa es una de las partes que conforman una construcción. Para entender esto, hay que saber que toda construcción se divide en diferentes partes, todas distintas unas de otras pero que confluyen para hacer posible que exista la obra.
Las partes son individuales e identificables entre sí y reciben el nombre de partidas. Una construcción puede tener muchas o pocas partidas, pero en líneas generales siempre se divide en cinco grandes partes: obras preparatorias, obra gruesa, terminaciones, instalaciones y obras complementarias.
Cada una de estas cinco partes contiene a su vez varias partidas, que contribuyen a sistematizar la obra de construcción. En el caso de las obras preparatorias son todos los trabajos previos a la edificación propiamente dicha, por ejemplo, la limpieza y el despeje del terreno, así como todos los trámites legales y administrativos que son necesarios para iniciar la obra.
Las terminaciones son los trabajos que complementan a la obra gruesa, como los acabados y las puertas. La cuarta parte, las instalaciones, se trata de la infraestructura de servicio de la edificación.
Las obras complementarias como su nombre lo dice complementan la obra mayor pero no son parte sustancial de la misma, es decir, la edificación puede existir y funcionar sin ellas. Se trata de jardines, mobiliario externo, terrazas exteriores, entre otros.
Principales partidas de obra gruesa
1. Excavación y movimiento de tierra
Esta partida incluye la remoción de tierra, rocas y cualquier otro material que obstaculice la construcción de los cimientos. Puede involucrar excavaciones para cimientos, sótanos o drenajes.
El objetivo es dejar el terreno preparado y nivelado para las siguientes etapas de la construcción. Estas labores permiten disponer de una superficie adecuada para ejecutar las cimentaciones y los demás elementos que formarán la base de la edificación.
2. Cimentación
Los cimientos son la base de toda construcción. Esta partida incluye la excavación de zanjas, la colocación de cimientos de concreto y la instalación de refuerzos de acero, así como la impermeabilización y el drenaje de las áreas de los cimientos.
El objetivo es garantizar la estabilidad de la estructura mediante una base sólida y duradera. La excavación de cimientos se incluye dentro de la obra gruesa aunque no sea necesariamente parte de la estructura mayor de la edificación.
3. Estructura de concreto u hormigón armado
Esta partida se refiere a la construcción de las partes estructurales de la obra, como columnas, vigas y losas, que soportarán la carga del edificio. Se utiliza hormigón armado, que es una mezcla de concreto con varillas de acero para asegurar la resistencia a la tracción.
El objetivo es crear una estructura sólida capaz de resistir las fuerzas de compresión y tracción. La obra gruesa incluye la ejecución de estructuras portantes, muros, losas, pilares, vigas y demás elementos que conforman el esqueleto del edificio.
4. Mampostería: colocación de ladrillos y bloques
En esta partida, se colocan los ladrillos o bloques de concreto para las paredes y muros. Se realizan trabajos de albañilería para asegurar que las paredes sean estables y funcionales.
El objetivo es construir las divisiones y cerramientos necesarios para la edificación. Estos elementos forman parte de los componentes mayores de la obra y permiten definir los espacios interiores y determinadas separaciones de la construcción.
5. Instalaciones hidrosanitarias
Incluye la instalación de sistemas de fontanería, drenajes, y evacuación de aguas, tanto para el abastecimiento de agua potable como para el drenaje de aguas residuales.
El objetivo es proveer la edificación de sistemas de agua y saneamiento esenciales para su funcionamiento. Aunque las instalaciones constituyen una de las grandes partes de una construcción, determinadas instalaciones se coordinan y ejecutan durante las etapas iniciales para que queden integradas correctamente en la estructura y los muros.
6. Instalaciones eléctricas primarias
En esta etapa, se colocan las instalaciones eléctricas primarias que alimentarán el edificio, como las conducciones eléctricas y las cajas de distribución.
El objetivo es proveer energía eléctrica a la estructura, garantizando que se instalen los cables y conducciones necesarios para las fases posteriores de la obra. Su ejecución debe coordinarse con los demás trabajos para que las conducciones queden incorporadas a los elementos correspondientes.
7. Cerramientos exteriores
Esta partida implica la instalación de elementos como ventanas, puertas y sistemas de cerramientos exteriores, como los muros de fachada, necesarios para dar forma y protección a la estructura.
El objetivo es asegurar la protección de la obra de agentes externos y establecer los elementos de cierre y acceso. Los cerramientos exteriores contribuyen a definir la envolvente de la edificación y a preparar el edificio para las etapas posteriores.
8. Encofrados y revestimientos de hormigón
Los encofrados son moldes temporales que se utilizan para dar forma al hormigón mientras fragua. Después, se realizan los revestimientos y acabados de las superficies de concreto.
El objetivo es crear superficies planas y resistentes que sean estéticamente apropiadas para la estructura final. Los encofrados permiten ejecutar correctamente columnas, vigas, losas y otros elementos de hormigón armado antes de continuar con las partidas posteriores.
Relación entre la obra gruesa y las terminaciones
La obra gruesa es lo que le da vida y cuerpo a lo que hacemos. Por otra parte, están las terminaciones, estas le darán el aspecto final a la obra y son de vital importancia para el funcionamiento y el habitar de las personas en esos espacios.
Estas dos áreas son aparentemente independientes una de la otra, pero la verdad es que existe una estrecha relación de interdependencia entre ambas para lograr un buen resultado. Las dos etapas requieren de distintas habilidades y, por ende, de diferentes equipos, pero para que el producto final sea óptimo, es fundamental que ambos realicen un trabajo a conciencia.
Tener una obra gruesa perfecta o casi perfecta, significa que las etapas posteriores van a ser de más fácil acceso y eso nos va a permitir generar terminaciones de mejor calidad. Además, podemos lograr cumplir con los plazos y los objetivos que se nos trazan en el transcurso de la obra.
Una obra gruesa mal ejecutada puede desencadenar problemas en las terminaciones, mientras que una ejecución precisa facilita la obtención de mejores acabados y mejora la calidad general de la obra.
Importancia de ejecutar correctamente las partidas
El servicio de Obra Gruesa y Estructural comprende todas las etapas iniciales y fundamentales de la construcción que garantizan la solidez, estabilidad y durabilidad del proyecto. En esta fase se utilizan materiales y técnicas que cumplen estrictos estándares de calidad, asegurando que la edificación soporte cargas, esfuerzos y condiciones climáticas extremas.
Es el punto de partida donde se define la resistencia física de la obra y se sientan las bases para las etapas posteriores de terminaciones y acabados. Además de ser esencial para la seguridad estructural, este servicio permite optimizar tiempos y recursos, ya que una correcta ejecución de la obra gruesa minimiza retrabajos y problemas en fases posteriores.
Al contar con un equipo especializado y experiencia técnica, se garantiza que la estructura esté alineada con los planos arquitectónicos, normativas vigentes y cálculos de ingeniería. En otras palabras, la obra gruesa y estructural no solo es la columna vertebral de cualquier proyecto, sino que también es la etapa que define la longevidad, funcionalidad y valor de la construcción en el tiempo.
Para lograr los mejores resultados, es clave el trabajo a conciencia de cada equipo, que es responsable de preparar el camino para la fase siguiente. Finalmente, hacer un buen trabajo individual en cada una de estas áreas es de gran importancia para lograr buenos resultados, pero como podemos observar, es de mayor relevancia aún, trabajar en equipo y entender cómo el trabajo en las distintas áreas es fundamental para otros procesos, de manera que todas las personas dentro de la obra están conectadas, trabajando por un mismo objetivo común.
