Criterios de selección del apoyo psicopedagógico: evaluación, contexto e inclusión educativa

La evaluación psicopedagógica es la base de la intervención de la misma, por lo que es imprescindible en el ámbito escolar para analizar los distintos factores que afectan al aprendizaje, identificar las necesidades educativas de los alumnos/as y promover las mejores acciones educativas y sociales que garanticen la inclusión social y el logro de los resultados académicos de los alumnos/as.

La presente investigación abordó los efectos del apoyo psicopedagógico y la innovación didáctica en el rendimiento académico de estudiantes de Educación Básica, considerando la importancia de atender de manera integral las necesidades cognitivas, emocionales y pedagógicas del proceso educativo.

Fundamentos de la selección del apoyo psicopedagógico

Tomando como referencia la definición del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (2011-2018), todavía vigente, la evaluación psicopedagógica se define como un:

…proceso de recogida, análisis y valoración de la información relevante sobre los distintos elementos que intervienen en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Sirve para identificar las necesidades educativas de determinados alumnos que presentan o pueden presentar desajustes en su desarrollo personal y/o académico, y para fundamentar y concretar las decisiones respecto a la propuesta curricular y el tipo de ayudas que dichos alumnos puedan precisar en el desarrollo de las distintas capacidades.

La evaluación psicopedagógica se utiliza en evaluaciones individuales de alumnos/as para el diseño personalizado de intervenciones psicopedagógicas, mientras que si lo que se evalúan son grupos o comunidades, lo que se suele utilizar es la evaluación diagnóstica y la metodología de programas; aunque, en general, los procesos y fases, en ambos tipos de evaluación, son muy similares.

El diagnóstico psicopedagógico centrado en la psicometría tiene más de cien años. Surge con el propósito de identificar las limitaciones del estudiantado para clasificarlos y ajustar las ayudas a sus necesidades. No obstante, esta práctica ha sufrido un giro trascendental al pasar del análisis de las personas, al análisis de los contextos y las barreras que se les imponen para el aprendizaje y la participación.

Estas transformaciones conducen a un cambio en las evaluaciones psicopedagógicas, en las que se incluyen a todos los componentes que intervienen en el proceso de enseñanza-aprendizaje, tanto a los componentes personales (docente-estudiante) como a los personalizados (ambientes, contextos, currículo y los componentes didácticos: objetivos, contenidos, métodos, recursos y evaluación).

La evaluación psicopedagógica debe ser coherente, tanto desde el punto de vista conceptual como metodológico, con el origen social del desarrollo y, por tanto, del aprendizaje y con una visión de las diferencias individuales como indicadores de la naturaleza y tipo de apoyos que deben procurarse al alumnado.

Del modelo deficitario al análisis de las barreras

Los modelos educativos del siglo XX, se caracterizaron por evaluar con precisión la estructura y el funcionamiento del desarrollo cognitivo del estudiantado. Muchas han sido las investigaciones que se han dedicado a estudiar el diagnóstico y la caracterización del estudiantado.

Durante años, la atención sobre estos temas estuvo dirigida hacia los extremos de los comportamientos intelectuales; las dificultades para el aprendizaje y las aptitudes excepcionales por superdotación. Por otro lado, en las prácticas educativas se pretendía sublimar un supuesto rango medio de comportamiento intelectual en el que se ubicaba la mayoría del estudiantado.

En occidente, estas posturas tan reducidas acerca de la inteligencia conllevaron a las tendencias clasificatorias de los y las estudiantes en los sistemas educativos, sin tomar en cuenta sus potencialidades y posibilidades de desarrollo.

López Melero (2001), al resumir las características del enfoque deficitario, hace alusión al uso de la psicometría para la valoración del déficit, a la emisión de un diagnóstico y con ello una etiqueta que pone al estudiante en situación de exclusión y lo lleva a un sistema paralelo de educación, en el que el entorno no es tomado en cuenta.

Este autor, con respecto al modelo del déficit, declara que: “[es] un modelo centrado preferentemente en el sujeto … pero nunca se busca una posible respuesta en el contexto” (López Melero, 1997, p.

Esta otra mirada deja atrás a una escuela que enfatiza en la identificación de lo que no hay, de las carencias, de la atención individual y segregadora, para dirigirla hacia una escuela para todos.

Esta otra concepción prepara a las personas de la comunidad educativa para valorar las diferencias, respetar a los otros y apoyar la participación y la convivencia.

En el núcleo duro de la educación inclusiva se encuentra el término barreras para el aprendizaje y la participación.

La inclusión se concibe como un conjunto de procesos orientados a eliminar o minimizar las barreras que limitan el aprendizaje y la participación de todo el alumnado.

Las barreras, al igual que los recursos para reducirlas, se pueden encontrar en todos los elementos y estructuras del sistema: dentro de las escuelas, en la comunidad, y en las políticas local...

Criterios principales para seleccionar el apoyo psicopedagógico

Correspondencia con la necesidad educativa

El primer criterio consiste en relacionar la ayuda con la conducta central, el problema o el conflicto del sujeto.

La evaluación psicopedagógica debe comenzar con un estudio descriptivo de la necesidad, problema o conflicto, en base a entrevistas, cuestionarios y datos de observación. Aplicar aquí clasificaciones diagnósticas generales.

Después, es necesario relacionar la necesidad o problema identificado y descrito con las variables que lo desencadenan, mantienen o modulan, tanto antecedentes como consecuentes, y expresar esas relaciones con el diseño de un modelo hipotético explicativo.

La selección del apoyo no debe basarse exclusivamente en una etiqueta diagnóstica. Debe considerar los procesos y factores que promueven, modulan y mantienen el problema, necesidad o conflicto.

Consideración de factores personales y contextuales

La selección debe incluir todos los factores personales (internos) y sociales (externos) relacionados con la necesidad o problema que se está evaluando.

El enfoque histórico-cultural se fundamenta, en que el desarrollo psicológico es un proceso muy complejo, que tiene su origen o fuente en las condiciones y la organización del contexto social y cultural que influyen sobre el sujeto, a todo lo largo de su historia personal, pero que se produce, definitivamente, como resultado.

A partir de lo expresado, se puede afirmar que, en la teoría de Vygotsky, ocupa un rol trascendental la interacción entre lo biológico y lo social en el desarrollo de la personalidad y la comprensión de la interacción dinámica entre estas dos premisas.

El ser humano es un producto personal de su tiempo, de los hechos que ocurren e influyen sobre él, de la forma en que cada ser particular las vivencias, interpreta y los conceptualiza.

El ser humano es un producto de las condiciones históricas que determinan su formación, pero al mismo tiempo, este contribuye activamente de una u otra forma a mantener, transformar y revolucionar esas condiciones e incluso a sí mismo.

Atención a las fortalezas y al potencial de desarrollo

La primera ruptura vendría determinada por el cambio en el concepto clásico de inteligencia… la segunda ruptura está íntimamente relacionada con la anterior. Se trata de romper el concepto clásico de diagnóstico porque este no ofrece ninguna posibilidad de cambio a la persona.

Como se puede apreciar, los modelos y conceptos de inteligencia evolucionaron de la inteligencia como una condición biológica, estática, psicométrica a la inteligencia como resultado dinámico, interaccionista, desarrolladora y creciente; como fruto de las interacciones sociales a lo largo de la vida.

En este sentido, se aprecia el salto hacia una concepción de inteligencia de base dinámica, pensada como una capacidad que se configura y que es resultado de la interacción de procesos afectivos y cognitivos, en una complejidad creciente a lo largo de la vida.

Otro avance en los estudios diagnósticos fue el modelo de Potencial de aprendizaje, propuesto por Budoff (1975) y Feuerstein (1979), que se sustenta en las teorías de aprendizaje mediado como alternativa a los modelos conductual-psicométrico.

Los postulados vigotskianos del desarrollo sostienen las concepciones diagnósticas integrales y multifactoriales de la zona de desarrollo próximo, en las que se utiliza el método genético experimental.

Al respecto, Vygotski (1982) planteó: “(…) el psicólogo, al valorar el estado del desarrollo, debe tener obligatoriamente en cuenta no solo las funciones maduras, sino también las que están en trance de maduración. No solo el nivel actual, sino también la zona de desarrollo próximo” (p.118).

Valoración del entorno y de los contextos de actuación

El entorno no debe considerarse una entidad estática y periférica con relación al desarrollo; sino debe verse cambiable y dinámica… Y no es justamente el niño el que cambia; pues también cambia la relación entre él y su entorno, y el mismo entorno comienza ahora a tener una influencia diferente sobre el niño.

¿Cuál es la relación específica entre el entorno y el desarrollo, si hablamos del desarrollo de la personalidad de un niño, y de las características específicamente humanas de este desarrollo? … en el desarrollo del niño, lo que es posible lograr al final y como resultado del proceso de desarrollo, está presente ya en el entorno desde el principio mismo.

Y no solo está presente en el entorno desde el comienzo mismo, sino que influye desde el mismo principio del desarrollo del niño (p.

Asumiendo a Giné (2014) “el proceso de desarrollo, y por tanto de aprendizaje, es fruto de la interacción del sujeto (con su equipamiento biológico de base y su historia personal) con los adultos y compañeros significativos en los diversos contextos de vida” (p.

Desde los postulados histórico-culturales, el desarrollo humano es el resultado de la actividad social en la que la niñez se ve inmersa.

El psicólogo Bronfenbrenner (1987) propone el modelo ecológico, considerada dentro de las teorías dialécticas contextuales que describen las “interconexiones ambientales y su impacto sobre las fuerzas que afectan directamente el desarrollo psicológico” (p. 28).

Además, aporta una visión con enfoque integral del desarrollo psicológico de la persona, como resultado de la interacción sistémica de factores ligados al ambiente; así como el concepto de ambiente ecológico concebido como: “un conjunto de estructuras seriadas, cada una de las cuales cabe dentro de la siguiente” (Bronfenbrenner, 1987, p. 23).

Al referirse a estos cuatro sistemas del modelo ecológico, Bronfenbrenner (1987) define que el microsistema está compuesto por las conexiones que se establecen entre las personas (pueden ser la familia, la escuela y el grupo de pares) dentro de un entorno y que ejercen una influencia indirecta en aquellas personas con las que se relacionan directamente.

En cambio, el mesosistema son las relaciones que se establecen en dos o más entornos (pueden ser la comunidad y los vecinos), donde la persona participa de forma activa.

En esta misma línea de pensamiento, se aprecia la clarificación del concepto de contexto, el cual hace alusión a que “los objetos y los contextos se presentan juntos como parte de un único proceso bio-socio-cultural de desarrollo” (Cole, 1999, p.

Los contextos no han de entenderse como algo definitivamente dado, sino que se constituyen dinámicamente, mutuamente con la actividad de los participantes.

Un contexto se delimita por lo que la gente hace, dónde y cuándo lo hace y, en este sentido, las personas que interactúan llegan a constituir el contexto para los demás. (p.

La psicología histórico-cultural y sus fundamentos interaccionista-dialéctico del desarrollo, respalda que en la evaluación psicopedagógica de la población estudiantil se han de tomar en cuenta las experiencias a lo largo de su vida escolar, sus éxitos y fracasos, sus áreas de fortalezas y su participación en los diferentes contextos en los que se ve inmerso.

Los logros y las dificultades del estudiantado no son independientes de las experiencias que le brindan los contextos.

Al contrario, están estrechamente interconectados; ya que el aprendizaje es una acción social, resultado del intercambio con sus semejantes en los distintos contextos de actuación.

Modelo ecológico del desarrollo y apoyo educativo

Selección basada en evidencias de evaluación

Una de las fases más importantes del proceso de evaluación psicopedagógica tiene que ver con la recogida de la información.

En este momento clave del diagnóstico es imprescindible seleccionar las técnicas e instrumentos más adecuados y válidos para cada uno de los factores o procesos que se están evaluando.

No hay técnicas o métodos válidos para todos los casos; hay que seleccionar siempre el mejor instrumento y procedimiento para el problema concreto que se está evaluando.

Para ello, es necesario diseñar un proceso de evaluación y análisis detallado y completo de las diferentes variables y procesos del modelo propuesto, para validar (o no, o en parte) sus predicciones.

También es necesario seleccionar las técnicas, instrumentos y procedimientos más adecuados para realizar el análisis diseñado, y proceder a su aplicación.

Participación de diversas fuentes y profesionales

La evaluación psicopedagógica debe recoger los datos siempre de distintas fuentes (personas, grupos, expertos, docentes, familia…), para aumentar la validez y utilidad de la información.

Asimismo, debe utilizar diferentes jueces, evaluadores o expertos durante todo el proceso de evaluación para aumentar la calidad de todas las decisiones relacionadas con el proceso de evaluación y sus conclusiones.

Los estudios sobre las relaciones entre la comunidad y la escuela resaltan la importancia de aumentar las oportunidades de aprendizaje fuera de la escuela, e indican la necesidad de vincular los sistemas formales y no formales de educación para mejorar los procesos de aprendizaje de los estudiantes.

Orientación hacia la inclusión y la participación

La Organización Mundial de la Salud (OMS) comienza a considerar la discapacidad desde la Clasificación Internacional de las Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías (CIDDM) como una combinación de posturas médicas y psicosociales (OMS, 1980); lo cual constituye un salto en la comprensión de estos fenómenos.

Esta perspectiva favorece una evaluación que no se limita a describir las dificultades individuales, sino que analiza las condiciones que pueden facilitar o restringir el aprendizaje y la participación.

Esta otra concepción prepara a las personas de la comunidad educativa para valorar las diferencias, respetar a los otros y apoyar la participación y la convivencia.

Fases para tomar decisiones sobre el apoyo

  1. Identificar la conducta central, problema o conflicto del sujeto.

  2. Realizar un estudio descriptivo de la necesidad, problema o conflicto, en base a entrevistas, cuestionarios y datos de observación.

  3. Relacionar la necesidad o problema identificado y descrito con las variables que lo desencadenan, mantienen o modulan, tanto antecedentes como consecuentes, y expresar esas relaciones con el diseño de un modelo hipotético explicativo.

  4. Diseñar un proceso de evaluación y análisis detallado y completo de las diferentes variables y procesos del modelo propuesto, para validar (o no, o en parte) sus predicciones.

  5. Seleccionar las técnicas, instrumentos y procedimientos más adecuados para realizar el análisis diseñado, y proceder a su aplicación.

  6. Establecer el diagnóstico y las conclusiones finales respecto a los procesos y factores que promueven, modulan y mantienen el problema, necesidad o conflicto.

  7. Identificar, seleccionar y aplicar la intervención psicopedagógica más adecuada según el análisis y las conclusiones de todo el proceso de evaluación personal.

En base al estudio realizado (descriptivo, explicativo y predictivo), establecer el diagnóstico y las conclusiones finales respecto a los procesos y factores que promueven, modulan y mantienen el problema, necesidad o conflicto.

Dimensiones que deben orientar la evaluación

La evaluación psicopedagógica debe ser siempre multidimensional, en relación con los siguientes conceptos y procesos (Silva, 1982, y Pelechano, 1988):

DimensiónCriterio de selección
MultifactorialIncluir todos los factores personales (internos) y sociales (externos) relacionados con la necesidad o problema que se está evaluando.
MultimétodoUtilizar siempre diferentes métodos y técnicas de recogida de la información (cuantitativos, cualitativos, narrativos, observación…).
MultifuenteRecoger los datos siempre de distintas fuentes (personas, grupos, expertos, docentes, familia…), para aumentar la validez y utilidad de la información.
MultijuecesUtilizar diferentes jueces, evaluadores o expertos durante todo el proceso de evaluación para aumentar la calidad de todas las decisiones relacionadas con el proceso de evaluación y sus conclusiones.

En cada momento, como ya se ha comentado, los más adecuados.

Necesidades específicas de apoyo educativo

Las necesidades específicas que se evalúan en el contexto escolar, por medio de las evaluaciones psicopedagógicas -para identificar y definir después las mejores soluciones-, son las necesidades específicas de apoyo educativo.

Se trata de un concepto amplio que incluye todas las necesidades de apoyo psicopedagógico que se dan en el ámbito escolar.

  • Dificultades específicas de aprendizaje: dificultades significativas en la adquisición y uso de la escucha, habla, lectura, escritura, razonamiento o habilidades matemáticas.

  • Necesidades educativas especiales: derivadas de condiciones de discapacidad o trastornos de conducta.

  • Altas capacidades intelectuales.

  • Incorporación tardía al sistema educativo.

  • Condiciones personales (sociales y familiares) y de historia personal (vulnerabilidad).

Tipos de apoyo e intervención psicopedagógica

Una vez completado el análisis, es necesario identificar, seleccionar y aplicar la intervención psicopedagógica más adecuada según el análisis y las conclusiones de todo el proceso de evaluación personal.

Algunas de las posibles intervenciones psicopedagógicas de apoyo y compensación a los alumnos/as con necesidades específicas de apoyo educativo, son las siguientes (Martín-Macías, 2010):

  • Toma de decisiones relativas a su escolarización: centro ordinario, centro ordinario con aulas de apoyo, centro especial (solo para casos excepcionales), centros combinados.

  • Propuesta extraordinaria de flexibilización del período de escolarización (por ejemplo, avanzando los cursos en el caso de alumnos con altas capacidades).

  • Elaboración y aplicación de adaptaciones curriculares significativas.

  • Determinación de recursos y apoyos específicos complementarios.

  • Orientación escolar y profesional una vez terminada la enseñanza obligatoria.

Relación entre apoyo psicopedagógico, innovación didáctica y rendimiento

El estudio se planteó como objetivo principal analizar la influencia del apoyo psicopedagógico y la innovación didáctica en el rendimiento académico de los estudiantes de Educación Básica vinculados al contexto formativo de la Carrera de Educación de la Universidad Estatal del Sur de Manabí.

Metodológicamente, la investigación se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo, de nivel descriptivo correlacional, con diseño no experimental y de corte transversal.

La población y muestra estuvieron conformadas por 18 docentes y 368 estudiantes, aplicándose un muestreo censal.

Para la recolección de datos se utilizaron instrumentos estructurados, cuyos resultados fueron analizados mediante técnicas estadísticas descriptivas.

Los resultados evidenciaron que tanto el apoyo psicopedagógico como la innovación didáctica ejercen una influencia significativa en el rendimiento académico, destacándose su impacto positivo en la motivación, la participación y la atención a las dificultades de aprendizaje.

Elemento del estudioDescripción
EnfoqueCuantitativo
NivelDescriptivo correlacional
DiseñoNo experimental y de corte transversal
Docentes18 docentes
Estudiantes368 estudiantes
MuestreoMuestreo censal
InstrumentosInstrumentos estructurados
Resultados destacadosImpacto positivo en la motivación, la participación y la atención a las dificultades de aprendizaje

Aplicación de los criterios en el contexto escolar

Para seleccionar apoyos adecuados, el equipo educativo debe analizar los distintos factores que afectan al aprendizaje, identificar las necesidades educativas de los alumnos/as y promover las mejores acciones educativas y sociales que garanticen la inclusión social y el logro de los resultados académicos de los alumnos/as.

La evaluación debe tomar en cuenta las experiencias a lo largo de su vida escolar, sus éxitos y fracasos, sus áreas de fortalezas y su participación en los diferentes contextos en los que se ve inmerso.

La atención integral exige considerar las necesidades cognitivas, emocionales y pedagógicas del proceso educativo.

La selección de técnicas, instrumentos y procedimientos debe responder al problema concreto que se está evaluando, mientras que la elección de la intervención debe corresponderse con las conclusiones del estudio descriptivo, explicativo y predictivo.

De este modo, el apoyo psicopedagógico puede orientarse a la modificación de las condiciones educativas, la planificación, la implementación y la evaluación de las ayudas.

No obstante, para lograr este propósito, se hace necesario superar la etapa de la mirada absolutamente dirigida a la persona estudiante, para provocar todo un sistema de ayudas y de recomendaciones encaminadas a la mejora de la acción educativa, la planificación, la implementación y la evaluación de las ayudas.

Referencias bibliográficas

  • Martín-Macías, E. M. (2010). Detección de necesidades específicas de apoyo educativo en el centro: evaluación psicopedagógica. Pedagogía Magna, (8), 85-93.

  • Pelechano, V. (1988). Del psicodiagnóstico clásico al análisis ecopsicológico (vol. 1). Valencia: Alfaplús.

  • Roig López, F.; Amador Campos, J. A.; Abad Gil, J.; Forns i Santacana. M.; y Kirchner Nebot (2012). Avaluació psicològica (nova edició). Barcelona: Editorial UOC.

  • Silva, F. (1982). Introducción al psicodiagnóstico.

  • Efectos del apoyo psicopedagógico y la innovación didáctica en el rendimiento académico de estudiantes de Educación Básica. (2026). Sinergia Académica, 9(1), 674-693.

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