Cómo vivieron los argentinos la derrota ante Chile en la final de la Copa América

Argentina volvió a perder una final, como un año atrás en el Mundial de Brasil a manos de Alemania, pero esta noche en Copa América y ante un Chile que nunca la había ganado, después de empatar 0 a 0 en los 90 minutos regulares y el alargue, para caer por 4-1 en definición desde el punto del penal, dejando la ilusión de toda una generación por “ganar algo de una buena vez” tirada al pie de la cordillera, para que la disfrute todo un pueblo que hizo de este torneo una causa nacional.

La derrota fue vivida como un nuevo golpe para una selección que había quedado muy cerca de conquistar un título. El empate sin goles durante el tiempo reglamentario y la prórroga prolongó la tensión hasta una definición desde los doce pasos que terminó con Chile como campeón y Argentina otra vez con las manos vacías.

Hinchas argentinos sufren derrota en final

Una ilusión nacional que volvió a terminar en desconsuelo

La ilusión de toda una generación por “ganar algo de una buena vez” quedó tirada al pie de la cordillera, para que la disfrute todo un pueblo que hizo de este torneo una causa nacional.

El desenlace fue especialmente doloroso porque Argentina había tenido una posibilidad inmejorable en los últimos minutos del partido. La ocasión perdida por Gonzalo Higuaín, cuando el título parecía encontrarse a un toque de distancia, se convirtió en una de las imágenes más fuertes de la noche.

Se encendió Messi con la jugada que esperaban todos los argentinos, dejó dos rivales por el camino y habilitó hacia la izquierda a Lavezzi, quien tocó al medio para la entrada vacía de Higuaín, pero el “Pipita” falló en el último toque bajo el arco, como si uj sino trágico lo persiguiera desde el Mundial de Brasil, y se acabó el partido.

Ver a toda la defensa argentina y Javier Mascherano tirados de bruces sobre el césped por esa oportunidad perdida fue la viva imagen del desconsuelo.

Es que ni tuvo tiempo Chile de sacar desde el arco. Si hubiera entrado era gol y título, sin más vueltas. Pero no sucedió y hubo alargue nomás.

Un partido cerrado y sin goles

La idea de juego de Gerardo Martino quedó expuesta durante el primer tiempo solamente en el parado inicial, que se prolongó, con escasísimos momentos de intermitencia, durante los 45 minutos en que la movilidad de los tres de arriba no existió y Javier Pastore se dejó devorar por la marca al no encontrar espacios detrás de los volantes chilenos.

Lionel Messi bien abierto por derecha y Angel Di María por izquierda, siempre sucumbieron ante la presión de la doble marca que ejercían por los costados los dirigidos por el argentino Jorge Sampaoli, por lo que Sergio Aguero no tuvo “ni una” de las que le pide Martino a la hora de ejercer su rol de “nueve”.

Dentro de esos parámetros, Chile fue por momentos superior, sobre todo porque ejerció una transición rápida en el medio para posicionarse rápido en ataque, aunque una vez allí no encontró respuesta en Alexis Sánchez ni en Eduardo Vargas, muy separados entre sí.

De esta manera, las dos postura futbolísticas de los hijos futbolísticos de Marcelo Bielsa no lograron prevalecer una por sobre la otra y la opacidad fue el tono del juego.

Los dos entregaban todo en la recuperación, pero era en lo único en lo que se parecían, sobre todo cuando esta era alta. Pero después, ni la verticalidad chilena ni la posesión argentina podían hacerse fuertes como para mandar en el desarrollo.

Aspecto del partidoArgentinaChile
PropuestaPosesión argentinaVerticalidad chilena
PresiónMovilidad limitada de los tres de arribaDoble marca por los costados
AtaqueSergio Aguero sin oportunidades clarasAlexis Sánchez y Eduardo Vargas muy separados
Resultado tras 90 minutos00

La lesión de Di María y los cambios de Martino

Y para colmo de Argentina, superada la media hora se fue lesionado Di María con una contractura en la parte posterior del muslo derecho luego de un slalom desde el área argentina que terminó de la peor manera para él en tres cuartos de campo.

Pero Martino no modificó nada en la contingencia, ya que mandó a Ezequiel Lavezzi para establecerse bien abierto por izquierda y mantener así la propuesta del 4-2-1-3 que es ya su marca registrada.

La situación no varió en el período final, donde las ráfagas de dominio de uno y otro fueron tan breves como el fútbol que aportaban a tanta expectativa depositada en dos equipos cuyas propuestas empiezan y terminan siempre en el arco de enfrente.

Ni las dos intervenciones de Claudio Bravo y la misma cantidad de Sergio Romero durante el primer tiempo siquiera se repitieron en el segundo, donde los dos vieron como sus hombres clave lucían apagados y sin la gravitación que sus equipos necesitaban.

No aparecía Messi, tampoco Pastore, ni mucho menos Agüero.

Por eso el “Tata” decidió el relevo de estos dos últimos para que ingresaran Gonzalo Higuain y Ever Banega, prescindiendo otra vez de la presencia de Carlos Tevez.

Formación Argentina Chile final Copa América

La tensión durante el segundo tiempo

Lo mismo le sucedía a Chile con Arturo Vidal, Alexis Sánchez y David Pizarro, al punto que este último también fue desplazado para dejarle lugar al mendocino Matías Fernández.

El partido se volvió entonces de “gol gana”, porque las oportunidades de convertir nunca aparecieron en ese segundo tiempo típico de una final tensionante, pero atípico para dos equipos que juegan bien al fútbol.

Las ráfagas de dominio de uno y otro fueron demasiado breves para modificar el resultado. Argentina no logró imponer su posesión y Chile tampoco pudo transformar sus transiciones rápidas en ocasiones claras.

Los dos equipos llegaron al tramo decisivo con sus hombres clave apagados y sin la gravitación que necesitaban. La expectativa era enorme, pero el juego no estuvo a la altura de lo que se esperaba de dos selecciones con propuestas ofensivas.

La ocasión de Higuaín que pudo cambiar la historia

Claro que dentro de ese juego de ases Argentina tenía en el mazo al ganador, ese que puede aparecer en el momento menos pensado para quedarse con todo el pozo, y eso sucedió cuando el partido se moría en el alargue.

La acción comenzó en los pies de Messi, que encontró la forma de romper la presión chilena. El delantero dejó dos rivales por el camino y habilitó a Lavezzi, quien observó la entrada de Higuaín y buscó al atacante con un pase hacia el centro.

Se encendió Messi con la jugada que esperaban todos los argentinos, dejó dos rivales por el camino y habilitó hacia la izquierda a Lavezzi, quien tocó al medio para la entrada vacía de Higuaín, pero el “Pipita” falló en el último toque bajo el arco, como si uj sino trágico lo persiguiera desde el Mundial de Brasil, y se acabó el partido.

La ocasión quedó grabada como el instante en que Argentina pudo haber conseguido el gol del título. La pelota pasó muy cerca de convertirse en la conquista que habría definido la final sin necesidad de llegar a los penales.

Ver a toda la defensa argentina y Javier Mascherano tirados de bruces sobre el césped por esa oportunidad perdida fue la viva imagen del desconsuelo.

El alargue prolongó la agonía

Pero no sucedió y hubo alargue nomás.

Y como para prolongar la agonía de un encuentro inquebrantable salvo error u omisión, cuando tampoco le quedaba nada al primer tiempo de la prolongación se equivocó Javier Mascherano “por primera vez en años” y Alexis Sánchez tuvo la gran oportunidad, pero por apurado la desperdició rematando alto.

La oportunidad chilena demostró que el partido todavía podía resolverse por un error individual. Mascherano perdió la precisión que lo había caracterizado y Alexis Sánchez quedó en posición de aprovechar la situación, aunque su remate se fue por encima del arco.

El cuarto de hora final fue el sello del pasaporte a los penales, pero contra lo imaginado, allí si los dos demostraron las convicciones de sus propuestas, y canalizaron el miedo a perder buscando ganar.

Por eso hubo aproximaciones, es cierto que no mucho más que eso, pero al menos fue más que lo acontecido durante casi toda la hora anterior, aunque por supuesto no fue suficiente para evitar que se consumara la definición en la agonía de los penales.

Final Copa América Centenario | Penales Argentina 0 (2) - 0 (4) Chile

La definición desde el punto penal

Después de empatar 0 a 0 en los 90 minutos regulares y el alargue, Argentina cayó por 4-1 en definición desde el punto del penal.

La serie terminó de convertir la tensión acumulada durante el partido en una derrota definitiva para la selección argentina. Chile sostuvo la presión de la definición y consiguió el resultado que le permitió conquistar por primera vez la Copa América.

Para Argentina, el padecimiento volvió a terminar con las manos vacías. La selección había resistido durante todo el partido, había tenido la ocasión más clara cuando el encuentro se moría y había llegado a los penales con la posibilidad de definir el título, pero no logró superar la instancia decisiva.

Otra final perdida para una generación

Y así fue para Argentina, un padecimiento que lo dejó otra vez con las manos vacías, como en Brasil, como antes en la Copa América de Argentina, o más atrás aún en Sudáfrica.

La derrota ante Chile se sumó a una serie de finales perdidas que aumentó la sensación de frustración entre los argentinos. El equipo volvió a quedar cerca del título, pero no pudo transformar sus oportunidades en una consagración.

La noche terminó con Chile celebrando un campeonato que nunca había ganado y con Argentina enfrentando nuevamente el dolor de una final perdida.

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