Para elegir un grupo electrógeno hay que revisar potencia, tensión, combustible y tipo de uso. Primero, calcula qué equipos van a funcionar al mismo tiempo y cuánto consumen. Después, valora si alguno tiene un arranque exigente (motores, compresores o bombas), porque eso cambia bastante la potencia que necesitas.
Luego comprueba si tus cargas trabajan en monofásico o trifásico. Y, por último, decide si necesitas un equipo portátil de uso esporádico o uno más robusto para muchas horas. A partir de ahí entran factores secundarios pero importantes en ciertos casos: tipo de arranque, nivel de ruido, si va a estar en interior o exterior, si necesitas regulación AVR o tecnología inverter, y si va a alimentar equipos sensibles.
1. Definir el uso del grupo electrógeno
Con grupos electrógenos nos referimos a máquinas que se utilizan en una instalación para responder a unas necesidades eléctricas, ya sea como fuente principal o auxiliar. Normalmente, se usan para suplir posibles carencias energéticas.
Un grupo electrógeno consiste en una máquina que mueve un generador eléctrico mediante un motor de combustión interna y convierte la energía calorífica en energía mecánica y, finalmente, en energía eléctrica. Estos aparatos se utilizan normalmente en aquellos lugares donde hay un déficit de energía eléctrica, desde una casa hasta un hospital o fábrica, para prevenir cortes de luz, así como en obras, eventos, etc.
Elegir correctamente un grupo electrógeno es clave para no perder eficiencia y durabilidad. Cada proyecto energético supone un reto distinto y unos requisitos diferentes a cumplir, por lo que el dimensionamiento eléctrico puede ser complejo.
Respaldo, uso continuo o fuente principal
Dependiendo de cuántas horas al día vas a necesitar tener encendido el generador, tienes que fijarte si es de respaldo o uso continuo. Por lo general los equipos que tienen hasta 10 kVA de potencia son generadores de respaldo, es decir, que solo pueden ser utilizados por un máximo de 4 a 5 horas de forma seguida. Antes de volver a ocuparlos se les debe dar al menos una hora de descanso al motor.
En caso de querer un generador que pueda funcionar sin necesidad de tener que detenerlo, vas a requerir de un generador de uso continuo. Estos generadores son más grandes y más caros.
La norma ISO 8528 clasifica los generadores según presenten un modo de funcionamiento general, continuo a carga constante, continuo con variaciones de carga, durante un tiempo determinado a carga constante o durante un tiempo determinado con variaciones de carga.
| Aplicación | Características principales |
|---|---|
| COP (Continous Power) | Se debe seleccionar un grupo dimensionado para una aplicación COP (Continous Power) según ISO8528. Estos grupos pueden trabajar un número ilimitado de horas con el 100% de su potencia nominal. |
| LTP (Long Term Power) | Estos grupos pueden trabajar hasta 500h al año con el 100% de su potencia nominal. |
| PRP (Prime Power) | El grupo puede trabajar un número ilimitado de horas al año con posibilidad de sobrecargarlo hasta un 10% durante 1 hora de cada 12h de funcionamiento. La media de carga en un periodo de 24h no superará el 70% de la potencia PRP declarada por el grupo. |
| STP (Standby Power) | Estos grupos pueden trabajar con cargas variables un máximo de 200h/año, no debiendo superar una carga media en 24h del 70% de la potencia STP declarada. |
| DCC (DataCenter Continous) | Los grupos diseñados según rating DCC permiten funcionar un número de horas ilimitado con cargas variables como las que se encuentran en los centros de datos. |
Este es el tipo de grupo más habitual para prácticamente cualquier aplicación industrial o comercial, ya que la mayor parte de las cargas que se aplican al grupo son variables, o sea, se conectan y desconectan en función de la necesidad de la instalación.
2. Calcular la potencia necesaria
La potencia es el criterio más importante. Si fallas aquí, todo lo demás da igual: un grupo mal dimensionado se queda corto, trabaja al límite o no soporta el arranque de algunos equipos.
Haz una lista de los equipos que van a usarse simultáneamente. No se trata de sumar todo lo que hay en la instalación, sino lo que realmente puede funcionar al mismo tiempo. Trabaja con la potencia real de cada equipo (en W o kW): con datos imprecisos es fácil acabar con un equipo insuficiente.
Debes tener muy claro cuántos equipos quieres abastecer con el generador y cuál es el consumo de cada uno de ellos, revisando los watts que utilizan. Al hacer la sumatoria es importante que consideres que algunos equipos al momento de encenderse utilizan hasta tres veces el consumo normal.
Una vez sumados consumos y picos, deja un margen adicional. Un rango razonable suele estar entre el 15 % y el 30 %, según el tipo de carga, la exigencia y la importancia del suministro. Ese margen evita que el equipo trabaje siempre al límite y absorbe variaciones o ampliaciones de uso.
Potencia total = suma de consumos simultáneos + picos de arranque + margen del 15-30 %.
Consecuencias de elegir una potencia incorrecta
Si se adquiere un grupo subdimensionado, desde el punto de vista del usuario final, habrá una falta de potencia en determinados momentos. Se le estaría reclamando al grupo electrógeno una potencia para la cual no está diseñado, lo cual puede provocar caídas de tensión/frecuencia inadmisibles y sobrecalentamientos que podrían afectar a los aislantes del equipo.
El aumento de temperatura de trabajo del motor provocará un desgaste mayor de componentes internos. Un grupo que parece suficiente sobre el papel puede fallar justo en el momento del arranque.
Si se adquiere un grupo sobredimensionado, el usuario final tendrá un consumo de combustible mayor para las cargas. Si el grupo trabaja continuamente a baja carga, se presentan problemas mecánicos debido a que el equipo electrógeno nunca llega a alcanzar a la temperatura óptima de funcionamiento.
Esto afecta a la combustión y, por lo tanto, también a la admisión y sistemas anticontaminación, provocando humaredas en el escape y expulsando partículas en suspensión e inquemados que, a la larga, pueden provocar una pérdida de potencia y la carbonización de componentes del sistema de admisión y escape del motor.
Para evitar tanto uno como otro caso, el motor debería trabajar de media en torno al 70% de su potencia nominal, evitando trabajar largos periodos por debajo del 30% de su capacidad.
3. Tener en cuenta los picos de arranque
No basta con sumar consumos en funcionamiento estable; hay que contemplar esa demanda extra. Algunos equipos, sobre todo los que llevan motor, no consumen solo su potencia nominal: al arrancar exigen bastante más durante unos segundos.
Este es el caso de los refrigeradores, por ejemplo, ya que aproximadamente usan 400W de forma habitual pero cuando se encienden usan hasta tres veces dicho consumo. A esto se le llama el “Peak de partida”.
Es necesario tener un control muy minucioso de las grandes cargas existentes en la instalación. Motores eléctricos, iluminación por lámparas de descarga o LED son consumos eléctricos complejos de suministrar, ya que cuentan con transitorios que pueden provocar consumos punta de fracciones de segundo que equipos mal diseñados no sean capaces de alimentar.
| Tipo de carga o arranque | Demanda aproximada |
|---|---|
| Arranque estrella-triángulo | La “corriente de arranque” es igual a 3 veces la corriente nominal o de trabajo. |
| Arranque directo | Necesitaremos 6 veces la corriente nominal. |
| Arranque con variador de frecuencia | Puede estimarse en 2,5 veces la corriente nominal o de trabajo. |
| Arranque ligero | Consume 2-3 veces más que la potencia constante. |
| Arranque medio | Consume 3-4 veces más. |
| Arranque pesado | Consume 4-5 veces más. |
Los motores eléctricos con arranque estrella triángulo tienen una “corriente de arranque” igual a 3 veces la corriente nominal o de trabajo. Los motores de arranque directo necesitan 6 veces la corriente nominal.
Los motores de arranque con variador de frecuencia requieren especial atención a su hoja de características, ya que normalmente es configurable la rampa y el incremento de velocidad. El grupo se debe dimensionar para que, durante el arranque de estos equipos, de forma individual o simultánea, no provoque una caída de tensión/frecuencia que impediría el arranque de los motores.
Convertir HP a kW
Por lo general, la potencia de un motor expresada en HP (o caballos de fuerza), se convierte a consumo eléctrico multiplicando este valor por un factor de 0,746, dando por resultado kilowatts (kW).
Por lo tanto, todos los motores eléctricos se deben llevar a la unidad de potencia kW y aplicar el factor que corresponda a su tipo de partida.
Arranque simultáneo o secuencial
Definir la potencia que debe tener el grupo electrógeno será en función de factores de simultaneidad y de uso que aplican los proyectistas eléctricos. Si es posible hacer una secuencia de partidas de los equipos, con los equipos arrancando de manera secuencial, la potencia necesaria puede reducirse considerablemente.
Para evitar sobrecargar el generador, considera conectar los aparatos de forma secuencial en lugar de hacerlo simultáneamente. Aunque multiplicar por 3 la potencia requerida por parte de determinadas cargas pueda asustarnos, también es importante saber si el grupo electrógeno tiene que entregar potencia de forma simultánea a todas ellas o no.
4. Entender la diferencia entre kW y kVA
Los kW representan la potencia real utilizada, mientras que los kVA incluyen tanto la potencia real como las pérdidas energéticas (potencia reactiva). Debido a que la mayoría de los aparatos eléctricos no son 100% eficientes, se necesita un generador con más kVA que kW.
Potencia en kW = potencia en kVA × factor de potencia.
kVA = kW / 0,8.
El factor de potencia de 0,8 es un valor utilizado para los alternadores AC estándar.
5. Elegir entre monofásico y trifásico
Al comprar un generador debes tener claro si los equipos que quieres abastecer de energía son monofásicos (corriente a 220 Volt) o trifásicos (corriente a 380 Volt). Por lo general las casas tienen corriente monofásica mientras que en las industrias se utiliza energía trifásica.
Las instalaciones monofásicas se diferencian de las trifásicas en que en las primeras la generación de potencia se produce a través de un único campo magnético, frente a las trifásicas que lo hacen a través de tres campos magnéticos en ángulos de 120º.
Cuándo conviene un monofásico
Un grupo electrógeno monofásico suele ser la opción adecuada para equipos y consumos habituales de 220-230 V: usos domésticos, pequeños negocios, herramientas ligeras o aplicaciones sencillas. Si toda tu demanda trabaja en esa tensión, lo normal es que un monofásico sea suficiente y más práctico.
Los generadores monofásicos son los más utilizados a nivel doméstico. Estos nos generan una tensión de salida de 220V.
Cuándo necesitas un trifásico
El trifásico tiene sentido para equipos de 380-400 V o maquinaria que necesita ese tipo de suministro: entornos industriales, obras, talleres o instalaciones con motores potentes.
Los generadores trifásicos son los más utilizados para equipos específicos que nos exigen corriente trifásica y también lo son casi todos los generadores de gran potencia, a partir de unos 15-20 kVA. Estos nos generan una tensión de salida de 380V.
Cabe decir que siempre que tengamos una corriente trifásica podremos obtener una corriente monofásica, aunque no es recomendable adquirir generadores electrógenos trifásicos si nuestras necesidades son monofásicas, ya que el rendimiento será muy inferior.
Equilibrar las cargas en un sistema trifásico
En un sistema trifásico puede haber cargas monofásicas conectadas entre una fase y neutro. Es necesario verificar la distribución de cargas monofásicas entre las distintas fases.
Si se carga mucho más una fase que otra, se induce en el rotor corriente parásitas (corrientes de Foucault) que pueden producir sobrecalentamientos excesivos, pudiendo llegar a destruir el rotor.
Si el desequilibro de cargas es excesivo hay dos soluciones posibles:
- Sobredimensionar el grupo para poder soportar un desequilibrio mayor.
- Utilizar un generador monofásico, si fuera posible.
- Revisar el reparto de cargas entre fases para igualarlas lo máximo posible.
Independientemente del número de tomas, será imprescindible respetar la potencia máxima del grupo electrógeno. Cuando los grupos electrógenos vengan equipados con varias tomas monofásicas, será importante respetar el equilibrio entre las fases distribuyendo los dispositivos entre las tomas en función de la potencia consumida por cada dispositivo.
6. Seleccionar el combustible
Elige el tipo de combustible que mejor se adapte a tus necesidades y disponibilidad local. Los grupos electrógenos suelen funcionar con diesel, gasolina, gas natural o propano.
Gasolina
Los generadores a gasolina por lo general van desde 1 hasta 10 kW. Son mayormente utilizados para uso residencial, para cortes de energía esporádicos, donde el gasto en combustible no es tan alto.
Los motores de gasolina serán más adecuados si buscas una unidad de dimensiones reducidas que permita ahorrar espacio. Son más silenciosos y versátiles.
Los generadores eléctricos a gasolina son ideales para situaciones en las que le daremos poco uso y no muy continuado, es decir, para usos esporádicos en situaciones donde lo vayamos a usar con sus ciclos de pausa. También para situaciones de emergencia.
Esto se debe a que todos los grupos electrógenos a gasolina trabajan con un motor a 3000 rpm. Este elevado régimen implica que se aconseje utilizarlos para servicios intermitentes de un máximo de 4 horas con ciclos de pausa.
- Más económicos.
- Reparaciones menos costosas.
- Más ligeros.
- Menor ruido.
- Menor vida útil.
- No válidos para usos continuados.
- Mayor consumo.
Diésel
Los generadores diésel van desde los 3 kVA hacia arriba, llegando a potencias como 2.000 kW o más. Son utilizados tanto para fines domésticos como industriales y hay versiones monofásicas o trifásicas.
Los motores diésel son más recomendables cuando necesites una unidad de gran potencia para un uso prolongado o, incluso, continuo, al aire libre, como en una construcción.
Los generadores de corriente diésel son los más adecuados para usos más intensivos y continuados, especialmente los grupos electrógenos diésel de 1500 rpm. Estos generadores son los más robustos, duraderos y confiables.
- Mayor vida útil.
- Menor consumo y por consiguiente mayor autonomía.
- Perfectos para usos continuados.
- Más caros.
- Reparaciones más costosas.
- Más pesados.
- Más ruidosos.
Los generadores con motores de 3000 rpm son normalmente grupos de emergencia, ya que el motor trabajará más revolucionado durante el tiempo que tenga que trabajar, y no será recomendado su uso continuado sin ciclos de pausa.
Por otro lado, los grupos electrógenos con motores de 1500 rpm están preparados para usos continuados, ya que el motor trabajará a menos revoluciones, ofreciendo una mayor potencia y una mayor vida útil.
Gas
Los generadores a gas destacan por hacer bastante menos ruido y por emitir menos emisiones contaminantes que los otros tipos de combustible. Pueden usarse con gas natural o gas licuado.
Los motores a gas o las turbinas se utilizan cuando se disponga de esta fuente de energía y se necesite una unidad más económica y menos contaminante.
Tener un balón de gas, en vez de almacenar combustible líquido en el hogar, es una opción más segura que varios prefieren.
7. Elegir el sistema de arranque y automatización
El tipo de arrancador dependerá de la potencia del grupo electrógeno. Los de baja potencia, hasta 3 kW, pueden equiparse con un sistema de arranque manual.
Si se utiliza el grupo electrógeno con frecuencia, no es recomendable este sistema de arranque. Los equipos más potentes suelen equipar un arrancador eléctrico conectado a una batería.
Los generadores suelen presentar modos de funcionamiento manual, automático o por señal. Se deben consultar las diferencias entre cada uno de ellos, así como cuál es la mejor opción para el tipo de aplicación a la que se necesita hacer frente.
Arranque automático ante un corte
Si quieres que cuando haya un corte de energía el generador comience a funcionar de forma automática, debes asegurarte que el equipo que estás comprando tenga la posibilidad de conectarse a un tablero de transferencia automática (ATS).
Este tablero, al percatarse de que hay un corte de energía, le enviará una señal al grupo electrógeno para que se encienda. Al volver la energía de la red pública, el tablero enviará la señal inversa para apagar el generador, con lo cual la casa volverá a funcionar de forma habitual.
No todos los equipos son compatibles con ATS, por lo que es muy importante consultarlo antes de realizar la compra.
Un Sistema de Transferencia de Carga (ATS) permite cambiar automáticamente entre la red eléctrica principal y el generador cuando se detecta una pérdida de energía, garantizando un suministro constante.
8. Revisar la regulación de tensión y la calidad de la corriente
La regulación de tensión es un factor importante. Los reguladores de tensión suavizan la tensión de salida para evitar dañar los equipos electrónicos que se conecten al grupo electrógeno.
Sin este sistema de control, los equipos conectados al grupo electrógeno podrían sufrir daños, sobre todo cuando sus componentes electrónicos sean sensibles a las sobretensiones. Por lo tanto, se recomienda comprobar que el grupo electrógeno venga dotado de un regulador de tensión (AVR) para no perjudicar los equipos.
Generadores convencionales
Los generadores eléctricos convencionales son los generadores de toda la vida que no tienen ningún sistema de regulación de la tensión de salida. Estos generadores son los más económicos y la tensión de la corriente que generan puede no ser muy estable, teniendo algunos picos.
Se usan para todo tipo de aparatos y máquinas que no exigen una tensión estable, como pueden ser muchas herramientas, bombillas, radiadores, etc.
Generadores AVR
Los generadores eléctricos AVR son generadores de corriente más sofisticados que los convencionales, ya que están dotados de un sistema de regulación automático de tensión que nos garantiza una tensión estable (similar a la suministrada por la red eléctrica, +/- 2%).
Se usan para alimentar electrodomésticos, aparatos electrónicos, máquinas, etc. que exijan una tensión estable para trabajar correctamente.
Tecnología inverter
La tecnología inverter permite adaptar la velocidad del motor al consumo de los equipos conectados a él, así como optimizar el uso del grupo electrógeno.
Los generadores eléctricos inverter están diseñados para ofrecer una alta calidad de corriente. Ofrecen una tensión de salida muy estable, similar o incluso mejor a la suministrada por la red eléctrica, a la vez que también ofrecen una frecuencia estable.
Estos generadores eléctricos se caracterizan porque el régimen del motor se adapta a la demanda solicitada, aportando una mejora en el consumo y un nivel de ruidos inferior, ya que el generador trabaja a las revoluciones necesarias para satisfacer la demanda.
Se caracterizan por disponer de sistema inverter los generadores más ligeros y compactos, siendo muy utilizados para equipos electrónicos sensibles, audio, vídeo, camping y aire libre. La oferta está reducida solo a las potencias más pequeñas.
9. Considerar el ruido y la ubicación
Dependiendo del lugar donde se vaya a instalar el generador, va a ser muy importante fijarse en la cantidad de decibeles que emite el equipo. Si el grupo electrógeno estará cerca de una habitación, puede ser bastante desagradable tenerlo en funcionamiento.
El nivel de sonoridad del equipo puede ser un factor decisivo de cara al confort de los operarios o de las personas circundantes. El ruido generado por los grupos electrógenos de alta potencia puede alcanzar fácilmente los 100 dBA.
Es por eso que en el mercado se encuentran generadores del tipo “abiertos”, que son más ruidosos, y otros “insonorizados”, que gracias a que vienen dentro de un gabinete, emiten menos ruido. De todas formas, va a generar ruido, pero este será bastante menor al que generaría si fuese abierto.
Existen en el mercado generadores eléctricos insonorizados, cuyo nivel de ruido está entre los 50 dB y los 60 dB, siendo considerados generadores eléctricos silenciosos.
El emplazamiento donde se instala el grupo electrógeno es determinante. El proyecto debe definir si los equipos estarán bajo techo, a la intemperie, sobre el nivel del mar o en ambientes polvorientos.
Ventilación y seguridad
Los grupos electrógenos, igual que todos los motores, emiten gases nocivos. Debido a esto, se deben colocar siempre en espacios ventilados, donde no estemos mucho y alejados de rejillas de respiración, ventanas y puertas.
También es muy importante colocarlo en un sitio que no debamos moverlo mucho, ya que una buena parte de los generadores eléctricos, especialmente los de gran potencia, acostumbran a ser pesados.
10. Evaluar las condiciones ambientales
Se debe tener en cuenta que los dos componentes esenciales del grupo electrógeno, motor y alternador, pueden sufrir variaciones en cuanto a su comportamiento ante condiciones extremas de temperatura, humedad y altitud.
Así, se pueden producir caídas de potencia (de-rating) y eficiencia si superamos determinados valores con respecto a las tres variables señaladas anteriormente. Por ello, es esencial considerar bajo qué condiciones ambientales va a trabajar el grupo electrógeno, para evitar sorpresas posteriores.
Altitud
Los motores necesitan oxígeno para poder funcionar. La concentración de oxígeno disminuye según aumenta la altitud a la que se encuentra trabajando, lo que provoca que las mezclas dentro de la cámara de combustión resulten más pobres en oxígeno, disminuyendo así la potencia del motor hasta un 10% en los primeros 1000 m si son motores con aspiración atmosférica.
Si son motores turbo a esta altura no hay pérdida de potencia. Igualmente, los componentes eléctricos necesitan disipar calor. A mayor altitud, mayor problema de disipación tendrán.
Por lo que tendrán que aplicarse medidas para que el grupo electrógeno pueda estar operativo a la altitud de instalación que se requiera como, por ejemplo, sobredimensionado de interruptores, disminución de la tensión de monitorización o sistemas de refrigeración adicionales.
Temperatura, humedad y polvo
El grupo debe seleccionarse considerando ambientes salinos, grupos electrógenos marinos, minas y ambientes polvorientos, zonas nucleares, cuadros antisísmicos, temperaturas extremas de -32 ºC a +50 ºC y grupos móviles reforzados para uso militar.
11. Elegir entre un equipo portátil y uno estacionario
Hay dos tipos de grupos electrógenos: los portátiles, que son los pequeños hasta 24 kVA, y los más grandes, de mayor potencia, que son estacionarios.
Los generadores portátiles, también llamados comerciales o para particulares, son los generadores más ligeros y de menor potencia. Por otro lado, los grupos electrógenos industriales son los de mayor potencia y más pesados.
Los equipos portátiles tienen sentido en trabajos móviles o usos esporádicos. Los estacionarios encajan mejor cuando el grupo forma parte de una instalación estable o de un sistema de respaldo permanente.
Ahora muchos equipos de uso domiciliario traen ruedas, lo cual ayuda mucho para su traslado. Hay generadores que son muy livianos, pudiendo ser levantados con una sola mano, mientras que otros, de mayor potencia, solo los podrás mover si cuentas con una grúa horquilla.
12. Revisar la refrigeración y la autonomía
El sistema de refrigeración garantiza el buen funcionamiento de la máquina durante un tiempo prolongado o continuo. Los grupos electrógenos de baja potencia no están diseñados para funcionar en continuo y se refrigeran con aire.
Los modelos más grandes pueden equiparse con un sistema de refrigeración por líquido. La elección debe relacionarse con las horas de funcionamiento, la potencia requerida y las condiciones ambientales del lugar.
También debes considerar la disponibilidad de combustible en tu ubicación y la duración necesaria del suministro de energía de respaldo. Un generador debe tener la autonomía suficiente para cubrir el tiempo que se espera que dure la interrupción de energía, teniendo en cuenta la posibilidad de reabastecimiento durante eventos prolongados.
13. Comprobar la normativa y la configuración del equipo
El proyecto eléctrico, mecánico o de obra civil define la potencia necesaria y los tipos de carga existentes y futuras, las simultaneidades, los pasos de carga y las funcionalidades que debe incorporar el equipo.
Entre estas funcionalidades pueden estar el arranque manual o automático, la operación en paralelo con otros equipos o con la red pública, la insonorización, los depósitos de combustible auxiliar y los calefactores.
También deben cumplirse las normativas legales aplicables a la instalación eléctrica, el ruido, la emisión de gases y partículas y la circulación en caso de grupos móviles.
Es muy importante asegurarnos de que el grupo electrógeno que vamos a adquirir cumpla todas las normativas legales, ya sea de emisión de gases o partículas, de seguridad, etc.
14. Distribuir y priorizar las cargas
Antes de calcular la potencia necesaria, es clave saber cuántos y qué tipo de equipos vas a conectar al generador. Cada aparato eléctrico tiene un consumo energético diferente, por lo que el generador debe ser capaz de suministrar la energía suficiente para cubrir todos los dispositivos conectados.
Si no es necesario que todos funcionen al mismo tiempo, puedes reducir la potencia requerida. También conviene establecer qué máquinas o equipos deben seguir funcionando siempre y qué zonas deben continuar con iluminación básica.
La iluminación se calcula con base en la cantidad total de fuentes lumínicas, multiplicada por el consumo expresado en watts de cada una de ellas; el total se divide por 1.000 para obtener kilowatts.
La determinación exacta del tamaño o capacidad del grupo electrógeno y su configuración forma parte de un proyecto eléctrico, mecánico o de obras civiles. En instalaciones domiciliarias o menores, puede realizarla el proveedor del equipo si cuenta con la capacidad técnica necesaria.
15. Ejemplo de cálculo para un edificio de apartamentos
El ejemplo considera un edificio de apartamentos de 12 pisos con los siguientes equipos a respaldar:
- 1 ascensor de 15 kW: arranque con variador de frecuencia (VF), 380V.
- 2 bombas de agua: 10 HP cada una, arranque estrella-triángulo (E-T), 380V.
- 1 bomba de caldera: 5 HP, arranque directo (DOL), 380V.
- 1 escala presurizada para incendios: 15 HP, arranque directo (E-T), 380V.
- Iluminación de pasillos comunes: 5,5 kW, 55 fuentes de 100 W cada una, 220V.
- Iluminación del hall de acceso: 1,5 kW, 15 fuentes de 100 W cada una, 220V.
- Portón de acceso de vehículos: 0,5 kW, arranque directo (DOL), 220V.
Para este caso, se analiza el escenario con más demanda para el cálculo del grupo electrógeno: uno con ascensor y otro con la escala presurizada, ya que ambos no funcionan en forma simultánea.
| Equipo | Potencia nominal (kW) | Tensión (V) | Tipo de arranque | Factor de arranque | Potencia de arranque (kW) |
|---|---|---|---|---|---|
| Ascensor | 15 | 380 | VF | 2,5 | 37,5 |
| Bomba de agua | 7,5 | 380 | E-T | 3 | 22,5 |
| Bomba de agua | 7,5 | 380 | E-T | 3 | 22,5 |
| Bomba de caldera | 3,7 | 380 | DOL | 6 | 22,2 |
| Escalera presurizada | 11,2 | 380 | E-T | 3 | 33,9 |
| Iluminación de pasillos | 5,5 | 220 | - | 1 | 1,9 |
| Iluminación del hall | 1,5 | 220 | - | 1 | 0,5 |
| Portón | 0,5 | 220 | DOL | 6 | 3,0 |
La potencia total con ascensor es de 36,6 kW y la potencia total con escala presurizada es de 32,8 kW. La potencia total de partida con ascensor es de 110,1 kW y la potencia total de partida con escala presurizada es de 106,2 kW.
Este cálculo es una estimación. La potencia final del grupo electrógeno definitivo no será mayor que la calculada, pero sí podría ser menor. Para cálculos más exactos se deben considerar factores como el tipo de cargas lineales o no lineales, los factores de uso y la simultaneidad de los arranques.
Resultado con arranque simultáneo
La peor condición es con el ascensor funcionando, es decir, 110,1 kW. Esta potencia es la máxima transitoria que podría eventualmente solicitarse al generador.
La potencia aparente del generador será de 110,1 / 0,8 = 137,6 kVA, considerando que todos los equipos arranquen simultáneamente.
Sin embargo, la potencia cuando todos los equipos estén funcionando será de 36,6 / 0,8 = 45,8 kVA.
Resultado con arranque secuencial
Para este ejemplo, una buena aproximación es aplicar un factor de 0,8 a la potencia máxima calculada: 137,6 × 0,8 = 110 kVA. Esta será la potencia Stand-by o de emergencia que deberá tener el grupo electrógeno.
Si se pudiera hacer una secuencia de partidas de los equipos, la condición más crítica para el grupo electrógeno será cuando todos los equipos estén funcionando y arranque el ascensor.
La potencia máxima solicitada será de (36,6 kW - 15 kW) + 37,5 = 59,1 kW. En este caso, la potencia aparente será de 59,1 / 0,8 = 73,9 kVA.
La diferencia entre considerar un arranque simultáneo de todos los equipos, con 110 kVA, y un arranque secuenciado, con 73,9 kVA, es del 33%.
16. Comprobar el proveedor y el servicio técnico
Para la selección del proveedor, no debe analizarse únicamente la variable precio. Los equipos que se adquieren hoy deben contar con repuestos y servicio técnico en los años siguientes.
Es recomendable elegir una marca confiable. Los equipos tienen que contar con garantía, una amplia red de servicios técnicos asociados en caso de alguna falla y una empresa que disponga de filtros y repuestos.
También es importante considerar la permanencia de la empresa proveedora y su capacidad para asegurar un adecuado servicio posventa, un servicio técnico idóneo y profesional y el suministro oportuno de repuestos.
Es recomendable visitar al proveedor en sus instalaciones para comprobar si dispone de herramientas y bancos de prueba que permitan probar los equipos antes de su despacho, si cuenta con un inventario adecuado de repuestos y si sus empleados reciben capacitación adecuada.
Si el equipo será despachado a lugares geográficos alejados de la casa matriz, es necesario conocer si cuenta con servicio técnico cercano y qué tan pronto podrá responder ante un requerimiento de servicio o suministro de repuestos.
17. Mantenimiento y condiciones de funcionamiento
Una vez adquirido, es importante seguir las recomendaciones del manual del fabricante y efectuar los mantenimientos periódicos. No es recomendable guardarlos siempre con los depósitos llenos de gasolina o diésel.
- Limpiar o cambiar cuando sea necesario los filtros de aire del generador.
- Usar el generador durante las horas de trabajo continuadas para las cuales está diseñado según el combustible y las revoluciones del motor.
- No trabajar siempre con el generador a la carga eléctrica máxima.
- Comprobar los niveles de aceite y el estado de los filtros de aceite y de combustible.
- Comprobar el estado del refrigerante del motor.
Estos son los mantenimientos más habituales. No obstante, es muy importante leer el manual de instrucciones del fabricante del generador eléctrico, ya que cada fabricante opera con unas características o parámetros distintos que pueden variar las recomendaciones de mantenimiento y uso.
La elección debe seguir un orden claro: potencia, tensión, combustible y contexto de uso. Después hay que revisar arranque, ruido, regulación de tensión, refrigeración, autonomía, ubicación, normativa y servicio técnico.

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