En Hattrick, elegir al capitán no es una decisión meramente simbólica: el jugador seleccionado influye en el cálculo de la experiencia total del equipo y puede ayudar a reducir determinados riesgos durante los partidos más importantes.
Ser capitán es mucho más que llevar un brazalete y nada tiene que ver con ser el mejor jugador. Ser capitán no es casualidad.
Cómo elegir al capitán en la alineación
En la alineación de un partido puedes elegir a un capitán entre los jugadores que estén en el campo.
No es imprescindible que lo pongas, pero tiene que haber uno, si no lo eliges tú, los jugadores lo harán echándolo a suertes justo antes del partido.
Por tanto, si quieres controlar qué jugador representa al equipo y quién aporta su experiencia y liderazgo al cálculo colectivo, debes seleccionarlo directamente entre los futbolistas que forman parte del once inicial.
Para qué sirve el capitán en Hattrick
En HT su única importancia está en el cálculo de la experiencia total del equipo.
El capitán del equipo aporta más que los otros jugadores, por lo que es conveniente elegir como capitán al jugador con más experiencia y habilidades de líder.
La experiencia global del equipo se calcula según la experiencia individual de los jugadores y el capitán.
Esta valoración puede evitar tanto la confusión de tu equipo cuando juegas alineaciones que no tienes suficientemente entrenadas como que tus jugadores se pongan nerviosos en partidos importantes y dramáticos.
La relación entre el capitán, la experiencia y los nervios
Ten en cuenta que sólo el equipo con el nivel más bajo de experiencia puede ponerse nervioso, y que esto ocurre únicamente en partidos de copa y promoción.
Si un equipo se pone nervioso, la diferencia entre los niveles de experiencia de los dos equipos decide cuánto de nervioso se pone.
También cuentan los subniveles, dos equipos pueden tener la experiencia global en bueno, y uno de ellos sufrir nervios.
La elección del capitán puede ser especialmente relevante cuando ambos equipos presentan niveles globales parecidos, ya que una diferencia en los subniveles puede determinar qué equipo queda expuesto al evento.
Partidos en los que puede aparecer el nerviosismo
- Partidos de copa.
- Partidos de promoción.
En los amistosos y en los partidos de liga, este evento no se produce según las condiciones indicadas para los nervios, aunque la experiencia obtenida en todos los encuentros sigue contribuyendo al desarrollo de los jugadores.
La fórmula para seleccionar al mejor capitán
Para elegir un capitán influyen la experiencia y el liderazgo del jugador. Aunque no de una manera lineal.
La fórmula es:
C = (experiencia) x (liderazgo) ²
Mientras mayor es el valor de C, mejor capitán es.
El liderazgo aparece elevado al cuadrado, por lo que no basta con buscar únicamente al futbolista con más experiencia. Un jugador con una experiencia inferior puede ser una opción superior si posee un nivel de liderazgo mucho más alto.
Ejemplo de cálculo
Por ejemplo:
- Jugador A: Experiencia destacado (10) y liderazgo horrible (2).
- Jugador B: Experiencia horrible (2) y liderazgo aceptable (6).
El jugador B es mejor capitán.
Aplicando la fórmula sale: 72.
El jugador A es peor capitán.
Aplicando la fórmula sale: 40.
| Jugador | Experiencia | Liderazgo | Valor de C |
|---|---|---|---|
| Jugador A | destacado (10) | horrible (2) | 40 |
| Jugador B | horrible (2) | aceptable (6) | 72 |
Este ejemplo muestra por qué la selección no debe hacerse mirando una sola habilidad. La mejor elección surge de combinar la experiencia con el liderazgo mediante la fórmula correspondiente.
Qué jugador conviene elegir
En términos prácticos, conviene buscar un jugador que reúna estas dos características:
- Una experiencia individual elevada.
- Un liderazgo alto.
Además de rendir mejor, también evitan el evento de ‘inexperiencia’: que debido a su baja experiencia, puedan regalar una ocasión a tu rival.
Cuanta más experiencia tenga un jugador, mejor rendirá.
Sin embargo, el mejor capitán no tiene por qué ser necesariamente el jugador con más calidad futbolística, el máximo goleador o la estrella de la plantilla. La elección debe centrarse en la combinación de experiencia y liderazgo, además del papel que el jugador desempeña dentro del grupo.
Cómo aumenta la experiencia de los jugadores
Los jugadores van acumulando experiencia conforme juegan partidos.
Todos los partidos cuentan, pero de forma diferente: los partidos de copa cuentan doble que los de liga, sin embargo los amistosos tan sólo un 10% comparados con uno de liga.
Los minutos jugados también influyen, al igual que en el entrenamiento.
A continuación tabla con el valor de cada partido.
| Tipo de partido | Puntos experiencia |
|---|---|
| Amistoso | 0.35 |
| Amistoso internacional | 0.7 |
| Copa consolación | 1.75 |
| Liga | 3.5 |
| Promoción | 7 |
| Copa | 7 |
| HT Masters | 17.5 |
| Mundial | 28 |
| Mundial (final-semi) | 56 |
| Campeonatos continentales | 14 |
La experiencia acumulada de los jugadores resulta importante tanto para su rendimiento individual como para el cálculo de la experiencia global del equipo.
Qué ocurre si el capitán abandona el campo
Si el jugador abandona el campo, por el motivo que sea, entrega el brazalete de capitán a otro jugador que esté en el terreno de juego, esto sale reportado en el partido.
Por eso, la salida del capitán no elimina la figura del líder durante el encuentro: otro jugador presente sobre el terreno recibe el brazalete y el cambio queda reflejado en el informe del partido.
El capitán y la confusión del equipo
En cada partido puedes elegir cualquier formación para jugar (442, 352, 451… etc), pero es importante que tu equipo tenga experiencia en ella.
Para adquirir experiencia en una formación, has de jugar con ella.
Si no usas una formación, irá bajando el nivel de experiencia en ella.
Si sufres ‘Confusión’, aparecerá un reporte en el que indica que la organización del equipo bajó a bueno, aceptable, insuficiente, débil, pobre u horrible.
Como hemos dicho arriba, si juegas con una formación en la que tu experiencia es menor que excelente, corres el riesgo de sufrir confusión.
Este hecho aparecerá reflejado en el reporte del partido, y te indicará los efectos sufridos.
Si dice que tu organización bajó a «bueno», el efecto no es muy alto.
La confusión hace que todo tu equipo rinda peor, y peor rendirá cuanto más alta sea la confusión.
Por suerte en el descanso de los partidos (o antes de la prórroga si la hubiera) tu entrenador les echará la bronca, y también puede suavizarla o arreglarla.
La experiencia individual de tus jugadores ayuda a que baje el riesgo de confusión.
Pero en definitiva, si no quieres sufrir este evento tan negativo, utiliza sólo formaciones en las que tengas experiencia excelente o mejor.
Sólo el equipo con menos experiencia global (que se calcula según la experiencia individual de los jugadores y el capitán) puede sufrir este evento.
En este contexto, elegir un capitán con una buena combinación de experiencia y liderazgo puede contribuir a mejorar la experiencia global y a reducir el riesgo relativo frente al rival.

El capitán no siempre es el mejor jugador
Ser capitán es mucho más que llevar un brazalete y nada tiene que ver con ser el mejor jugador.
Representar valores en el campo es una responsabilidad con la que no todo el mundo se atreve a jugar.
Capitán no es el que grita, es el que consigue sacar lo mejor de sus compañeros.
Saber qué quieres representar con este rol en tu equipo es la primera pregunta que has de contestar como entrenador.
Seguramente se te haya planteado la duda más de una vez, de cómo elegir al mejor capitán de tu equipo.
Dicha elección es fundamental para la conducción del equipo durante el resto de temporada.
Por ello no debería de ser simplemente una elección al azar.
Recomendaciones antes de cambiar al capitán
No cambies lo que funciona
Si llegas a un equipo y te encuentras con un capitán veterano y aunque no posea dote alguna de líder, no lo quites.
Es muy probable de que sea querido dentro del grupo y te puede traer más comederos de cabeza que otra cosa tal decisión.
Esta recomendación puede ser útil cuando el capitán actual ya cumple una función reconocida dentro de la plantilla y el cambio no ofrece una mejora clara en la experiencia global del equipo.
Tómate la decisión con calma
Con calma: Es importante que conozcas bien a tus jugadores, habla mucho con ellos y date tiempo para ver cómo son y cómo reaccionan en los diferentes espacios.
La experiencia y el liderazgo permiten calcular la capacidad del capitán, pero conocer el comportamiento de los jugadores ayuda a escoger a alguien que también encaje con la filosofía del equipo.
Define qué debe representar el capitán
Qué significa y qué representa: hazles saber que quieres de ellos, de lo que significa ser capitán y de su importancia para el buen funcionamiento del equipo.
Capitán no es el que grita, es el que consigue sacar lo mejor de sus compañeros.
Siete maneras de elegir al capitán
1. La rotación
Sólo en fútbol de iniciación, la rotación puede ser una alternativa.
Cuando son pequeños es positivo que todos sepan lo que significa ser capitán y que tomen consciencia de lo que representa llevar el brazalete.
No todos la valoran como válida, pero si tiene un carácter educativo a edades tempranas.
En Hattrick, cuando el objetivo principal es optimizar la experiencia global del equipo, la rotación no suele ser la opción más directa, porque el valor del capitán depende de la experiencia y del liderazgo del jugador elegido.
2. La veteranía
Como hemos hablado antes, por veteranía, aunque la experiencia no la regala el tiempo si no lo que aprendemos de él y por tanto lo que transmitimos.
Es muy común encontrarse capitanes elegidos con este criterio aunque a mi personalmente es el que menos me gusta por lo que hemos hablado, capitán no significa años, significa valores.
La veteranía puede aportar experiencia, pero no garantiza por sí sola un liderazgo elevado ni un valor de C superior.
3. El jugador que se ofrece
¿Quién estaría dispuesto a ser capitán?
Esta opción te garantiza que el que levanta la mano lo siente y está motivado para representar dicho rol.
Eso no quiere decir que lo haga de la manera que tu esperas.
La motivación del jugador puede ser un criterio complementario, pero conviene comprobar también sus niveles de experiencia y liderazgo.
4. El más votado
Técnica clásica y por mayoría.
Aquí nos la jugamos por varios motivos.
El primero porqué la elección puede no representar lo que busco, y segundo, pueden ser elegidos aquellos que no quieren ser capitanes y que como consecuencia no se lo van a tomar en serio.
La votación puede reflejar la percepción del grupo, aunque no necesariamente selecciona al jugador con la mejor combinación matemática de experiencia y liderazgo.
5. Crear un equipo de capitanes
Se pueden seleccionar tantos capitanes como se necesiten.
Pueden representar diferentes categorías dentro del mismo equipo (Los jóvenes, los veteranos, los extranjeros…)
El entrenador elige según su criterio y acorde a su filosofía de trabajo los capitanes que quiere en su equipo.
En un equipo real, esta fórmula permite distribuir responsabilidades; en Hattrick, la elección efectiva del capitán debe concretarse en el jugador que figure como capitán de la alineación del partido.
6. Una elección mixta
Un mix.
Si tengo dudas siempre puedo hacer una elección mezclada y aquí todos quedamos contentos.
El veterano si es que ya existe esa filosofía cuando llego, uno elegido por los jugadores y otro elegido por el entrenador, por ejemplo.
Este enfoque permite combinar la continuidad del capitán veterano, la opinión del vestuario y la decisión técnica del entrenador.
7. La decisión del entrenador
No olvidemos que la última palabra en la elección del capitán es del entrenador, él gestiona al equipo y sabe hacia dónde quiere llevarlo.
En Hattrick, esta decisión puede apoyarse en la fórmula C = (experiencia) x (liderazgo) ², en la experiencia global del equipo y en la situación concreta del partido.
Procedimiento práctico para escogerlo
- Revisa qué jugadores estarán en el campo.
- Descarta a los jugadores que no formen parte de la alineación del partido.
- Compara la experiencia y el liderazgo de los candidatos.
- Calcula el valor de C para los jugadores que parezcan más adecuados.
- Comprueba si el candidato tiene un papel importante dentro del grupo.
- Ten en cuenta la experiencia global del equipo y el riesgo de nervios o confusión.
- Selecciona como capitán al jugador que aporte la combinación más conveniente para ese encuentro.
Una vez elegido el jugador, revisa la alineación antes del inicio del partido para asegurarte de que el capitán se encuentra entre los jugadores que estarán en el campo.
Errores frecuentes al seleccionar capitán
- Elegir automáticamente al jugador más veterano: la experiencia no es el único factor, porque el liderazgo se eleva al cuadrado.
- Elegir al mejor jugador de la plantilla: ser el mejor jugador no equivale a ser el mejor capitán.
- Ignorar la fórmula: dos jugadores con perfiles muy distintos pueden producir valores de C muy diferentes.
- No considerar la alineación: el capitán debe estar entre los jugadores que estén en el campo.
- Cambiar a un capitán consolidado sin una mejora clara: un veterano puede ser querido dentro del grupo.
- Usar una formación sin experiencia suficiente: si juegas con una formación en la que tu experiencia es menor que excelente, corres el riesgo de sufrir confusión.
El capitán aporta más que los otros jugadores al cálculo de la experiencia total del equipo, pero su elección debe integrarse con la experiencia individual de toda la plantilla y con la experiencia acumulada en la formación utilizada.