La forma más fiable de saber si una perra está embarazada es acudir al veterinario para realizar una ecografía, un análisis de relaxina, una palpación profesional o, en una fase más avanzada, una radiografía. Los cambios físicos y de comportamiento pueden orientar, pero no confirman por sí solos la gestación.
Durante las primeras semanas el embarazo puede pasar desapercibido, especialmente cuando se trata de una primera gestación o de una camada pequeña. Las señales suelen hacerse más visibles entre la tercera y la quinta semana: disminución o aumento del apetito, más cansancio, cambios de carácter, mamas hinchadas y rosadas, ligero aumento de peso y, posteriormente, crecimiento del abdomen.
Cuánto dura el embarazo de una perra
El embarazo en una perra dura aproximadamente 65 días, tres períodos de unos 21 días cada uno. Cuando se trata de perros, el embarazo dura entre 61 y 65 días. La gestación puede durar entre 58 y 68 días, aunque la duración aproximada es de 58 a 65 días, con variaciones dependiendo de la raza y el número de fetos.
Por lo general, se mide desde el día en que comienzan a ovular hasta el día en que dan a luz. Si se toma como referencia la fecha de la monta, la estimación puede ser menos exacta, porque la fecundación no tiene por qué producirse exactamente ese día.
| Fase | Duración aproximada | Principales cambios |
|---|---|---|
| Fase inicial | Días 0-21 | Fecundación, implantación embrionaria y cambios hormonales iniciales |
| Fase media | Días 22-45 | Desarrollo fetal, aumento progresivo del abdomen y cambios en las mamas |
| Fase final | Días 46-65 | Crecimiento fetal acelerado, producción de leche y preparación para el parto |
El ciclo gestacional se divide en tres fases de aproximadamente tres semanas cada una. Los cachorros nacen con un margen de ±5 días respecto a la fecha estimada de parto.
Primeros síntomas de embarazo en una perra
Los síntomas de una perra embarazada comienzan a manifestarse muy tarde, normalmente, un mes después de la cópula. Durante las primeras semanas no suelen aparecer señales externas; en todo caso, el animal puede ganar peso.
Los primeros días son los más confusos. En las dos primeras semanas es difícil notar cambios físicos visibles, y algunas perras casi no muestran señales, especialmente si es su primer embarazo o si llevan pocas crías.
Disminución del apetito y náuseas
Una de las primeras señales de que su perro podría estar embarazada es la falta de apetito. Al igual que los humanos, no todos los perros experimentan este síntoma, pero algunos comienzan a comer menos de lo normal, especialmente durante las primeras dos semanas de gestación.
Por los cambios hormonales es posible que tenga náuseas matutinas durante la 3ª-4ª semana. Algunas perras presentan falta de apetito y se muestran apáticas, incluso con síntomas depresivos.
Sin embargo, poco después, su apetito comenzará a aumentar y su ingesta diaria de alimento será mucho mayor que antes. Hacia el final del embarazo, el apetito suele disminuir de nuevo.
La mayoría de las veces, una perra sana y embarazada no pasará más de un par de días sin comer. Si continúa evitando la comida durante más de 24 horas, llévela al veterinario para un examen adecuado.
Mayor cansancio y reducción de la actividad
Muchas perras se muestran más tranquilas, buscan descansar y disminuyen su actividad habitual. Es normal que sea menos activa físicamente y duerma más durante esta fase.
Su perro necesitará conservar más energía para lidiar con los cambios dentro de su cuerpo y el parto inminente. La calma en el nivel de energía de su perro no aparecerá en un punto particular en el tiempo, sino que se dispersará durante todo el embarazo.
Una perra embarazada no es tan juguetona como lo sería normalmente. De hecho, es posible que no quiera jugar en absoluto. A medida que pasa el tiempo y se acerca la fecha del parto, su perro estará menos dispuesto a jugar con usted de cualquier manera.
Cambios de comportamiento
Casi todas las perras preñadas muestran cierto grado de cambio de comportamiento. Algunas se vuelven más cariñosas, buscan lugares tranquilos o muestran menos tolerancia hacia otros animales.
Puede que no se encuentre muy sociable o, al revés, que se muestre mucho más cariñosa. Algunas se vuelven pegajosas y afectuosas con su dueño para poder permanecer cerca de ellos, mientras que otras se mantienen distantes la mayor parte del tiempo y se vuelven un poco gruñonas.
Estos cambios se hacen evidentes a los pocos días del embarazo. Las variaciones de humor dependen mucho de cada perra: algunas están más mimosas, otras más reservadas, nerviosas o irascibles.
También pueden estar más sensibles al entorno y ser menos tolerantes a los ruidos o a los cambios de rutina. Si notas un patrón nuevo de comportamiento que se mantiene durante varios días, puede ser el momento de considerar un diagnóstico veterinario.
Conducta de nidificación
Después de quedar embarazada, el perro comenzará a anidar. La conducta de “nidificación” consiste en buscar un lugar seguro, tranquilo y apartado para tener a sus cachorros.
La mayoría de las veces, el «nido» es el mismo lugar donde el perro duerme por la noche, especialmente si dicho lugar es espacioso y seguro. Por lo tanto, los dueños de perros pueden no ser capaces de notar este signo claramente.
Buscar rincones tranquilos, escarbar mantas o esconder juguetes puede ser señal de que su instinto maternal se activa. Si empieza a custodiar su cama o ciertas zonas con insistencia, puede ser una señal de preparación para la llegada de los cachorros.
A medida que el perro se acerca a dar a luz, pasará una cantidad cada vez mayor de tiempo en un área particular de la casa. Cuando una perra embarazada anida, a menudo se acuesta de lado en lugar de dormir en sus posiciones habituales.
Cambios físicos que pueden indicar gestación
Mamas más grandes y rosadas
El desarrollo de los senos es una señal confiable de que el cuerpo de su perro se está preparando para la maternidad. Las ubres de su perra se hincharán y se harán más prominentes en los primeros 25-30 días del embarazo.
Por lo general, las tetinas de una perra no preñada son pequeñas y la piel debajo de ellas es plana. Sin embargo, aumentan durante el embarazo a medida que comienzan la producción de leche y la preparación para la lactancia.
Es posible que pueda notar el desarrollo en dos o tres semanas del embarazo. A partir del día 25-30 se pueden observar las ubres más hinchadas y prominentes. Los pezones se vuelven de un color más intenso.
El color de los pezones, particularmente los últimos cuatro o cinco antes de sus patas traseras, puede comenzar a tornarse rosado. Esto sucede debido al aumento del flujo de sangre a esa parte.
Aumento de peso y crecimiento del abdomen
Debido a que está creciendo una nueva vida dentro de su mascota, su abdomen reflejará esto al agrandarse. El aumento del volumen abdominal comienza a ser notorio entre los días 30 y 40, aunque puede apreciarse antes en algunas perras.
El vientre empieza a tomar una forma redondeada y se siente más tenso. Notará que el estómago de su perra se hace más grande conforme va subiendo de peso 45-50 días después de la concepción.
El peso de una perra embarazada habrá aumentado entre un 25% y un 50% alrededor del día 40 del período de gestación. Hasta la 5ª-6ª semana de embarazo la perra no empezará a aumentar de peso.
Cuando la camada va a ser grande, estos cambios suelen ser muy perceptibles. Sin embargo, si el animal va a tener pocos cachorros, pueden pasar más desapercibidos.
Secreción vaginal y secreción mamaria
También empezará a tener secreción vaginal aproximadamente un mes después del apareamiento. Los cambios en el flujo vaginal pueden manifestarse mediante secreciones blancas o transparentes.
Una secreción clara o blanquecina en la vulva puede ser normal en etapas tempranas del embarazo. En etapas avanzadas puede presentarse una secreción clara o lechosa.
En algunos casos, se puede detectar líquido blanco en las mamas antes del parto. La salida de líquido de las mamas es uno de los posibles síntomas de gestación avanzada.
El flujo vaginal por sí solo no confirma el embarazo. Si el moco tiene mal olor, manchas de sangre o un color anormal, es aconsejable consultar al veterinario.
Otros cambios físicos
El oscurecimiento de la vulva no ocurre en todas las perritas, pero puede ser una señal adicional. También pueden producirse cambios en la textura del pelaje y mayor sensibilidad mamaria.
Es importante que observes estos cambios sin aplicar presión sobre el vientre, ya que podría ser peligroso si efectivamente está gestando. A las perras embarazadas no les gusta que les toquen la barriga.
Cómo saber si una perra está embarazada por primera vez
En una primera gestación, los signos pueden ser difíciles de reconocer porque no existe un embarazo anterior con el que comparar los cambios. Además, la intensidad de los síntomas varía según la edad, el tamaño de la perra, la raza, el número de fetos y su estado corporal.
Si notas varios signos juntos, hay razones para sospechar que tu perrita está embarazada. Sin embargo, los síntomas físicos y de comportamiento no son suficientes para confirmar la gestación, porque algunos también pueden aparecer durante el celo, después de una pseudogestación o como consecuencia de una enfermedad.
- Disminución o aumento del apetito.
- Náuseas matutinas durante la tercera o cuarta semana.
- Mayor cansancio y más horas de sueño.
- Reducción de la actividad física.
- Cambios de carácter, afecto inusual o retraimiento.
- Conducta de nidificación.
- Mamas más grandes, firmes y rosadas.
- Aumento gradual de peso.
- Vientre redondeado y más firme.
- Secreción vaginal clara o blanquecina.
Observar estos signos en casa puede darte una idea, pero no permite saber con seguridad cuántos cachorros hay ni si su desarrollo es normal.
¿Se puede hacer una prueba de embarazo casera?
No hay pruebas caseras fiables para confirmar un embarazo en una perra. Puedes observar cambios físicos y conductuales, pero la única forma precisa es a través de una ecografía o un análisis veterinario.
Desafortunadamente, descubrir el embarazo de un perro no es tan fácil como orinar en una prueba de embarazo en el hogar. No se puede usar un test de embarazo humano en perras, porque estos tests detectan la hormona hCG, que no existe en las perritas.
Actualmente, el método más utilizado son los test de embarazo para perros. En ellos se recoge la orina del animal y se detecta o no la presencia de ciertas proteínas asociadas a la gestación.
Sin embargo, no se realizan test rápidos en perras para diagnosticar la gestación, ya que, debido a los ciclos hormonales durante el celo, siempre darían positivo. Por eso, cualquier prueba debe ser seleccionada e interpretada por un veterinario.
Pruebas veterinarias para confirmar el embarazo
El diagnóstico definitivo siempre debe realizarlo un veterinario. El veterinario podrá confirmar el embarazo y, al mismo tiempo, localizar cualquier complicación temprana.
| Prueba | Momento aproximado | Qué permite valorar |
|---|---|---|
| Palpación abdominal | Días 21-35 | Engrosamiento del útero y presencia de sacos o estructuras compatibles con la gestación |
| Análisis de relaxina | Desde el día 20-30 | Detección de una hormona asociada al embarazo |
| Ecografía abdominal | Desde el día 21-28 | Confirmación del embarazo, viabilidad y latidos fetales |
| Estetoscopio o electrocardiograma | Después del día 25 | Detección de latidos fetales |
| Radiografía | Desde el día 42-45 | Visualización de los esqueletos y recuento de cachorros |
Palpación abdominal
Palpando el abdomen, el veterinario puede detectar el engrosamiento del útero y la presencia de "bultos". Entre los días 28 y 35, la palpación puede ayudar a identificar estructuras compatibles con sacos embrionarios.
La palpación abdominal debe realizarla únicamente un veterinario experimentado. No debe hacerse en casa, porque una presión incorrecta puede causar dolor, estrés o lesiones.
Una perra con sobrepeso, un solo cachorro o incluso el estado nervioso de la perra pueden hacer que un palpado correcto sea complicado. Por ello, una palpación negativa no siempre descarta la gestación.
Análisis de relaxina
Después de 21-25 días, el veterinario puede realizar un análisis de sangre para controlar los niveles de hormonas; las perras tienen concentraciones más elevadas de relaxina durante la gestación.
El análisis de relaxina detecta la presencia de esta hormona específica del embarazo a partir del día 20-30. Este método confirmará el embarazo, pero no la cantidad de cachorros.
Ecografía abdominal
Lo más habitual es recurrir al diagnóstico por imagen, realizando una ecografía abdominal al animal sobre el día 28. A partir del día 21 permite confirmar el embarazo, aunque el momento exacto puede variar.
La ecografía es un método fiable y no invasivo para la madre y los cachorros. Permite ver si hay embriones, comprobar su desarrollo y valorar la viabilidad de la gestación.
En este momento también puede detectarse el latido del corazón de las crías con un estetoscopio o un electrocardiograma. Una ecografía de control puede ayudar a identificar complicaciones tempranas.
Detección de los latidos fetales
Un estetoscopio o un electrocardiograma pueden detectar los latidos del corazón del cachorro después de 25 días, pero probablemente no sea posible detectar los latidos de corazón individuales, por lo cual resulta una herramienta insuficiente para determinar la cantidad de cachorros.
La identificación de latidos fetales indica actividad cardíaca, pero no sustituye a la ecografía para valorar toda la camada ni permite contar con precisión los cachorros.
Radiografía
La radiografía se recomienda a partir del día 42 aproximadamente; antes, los fetos pueden sufrir efectos adversos al exponerse a radiaciones demasiado pronto. Otros veterinarios sitúan su utilidad principal a partir del día 45 o 49.
La radiografía en la última fase permite determinar el número exacto de fetos, lo que es útil para el control del parto. Es el método más exacto para contar cachorros y puede ayudar a comprobar su posición antes del parto.
La radiografía no es la prueba adecuada para confirmar una gestación muy temprana, porque los esqueletos fetales todavía no se visualizan con claridad.
Qué hacer si sospechas que tu perra está embarazada
Si detectas los síntomas de una perra embarazada, es muy importante que acudas a una clínica veterinaria. Durante la gestación, las perras sufren muchos cambios en su organismo, por lo que necesitan adaptar su alimentación y sus rutinas.
- Anota la fecha de la monta si la conoces.
- Observa durante varios días el apetito, la actividad, el comportamiento y los cambios físicos.
- No presiones ni manipules el abdomen para intentar notar cachorros.
- Solicita una consulta veterinaria para elegir el momento adecuado de la prueba.
- Sigue las indicaciones profesionales sobre alimentación, ejercicio, desparasitación y revisiones.
Si no puedes acudir inmediatamente al veterinario, observa los signos durante varios días y trata de contactar con un veterinario por teléfono o mediante teleconsulta. Evita manipular su vientre porque podrías dañar a los cachorros o a ella.
Cuidados básicos durante la gestación
Alimentación e hidratación
Durante las primeras cuatro semanas, la perra puede mantener su dieta habitual. A partir del día 30, se recomienda aumentar gradualmente la cantidad de alimento según las indicaciones veterinarias y utilizar una dieta con mayor densidad nutricional.
Se debe cuidar la alimentación de la hembra para garantizar su buen estado de salud y un óptimo desarrollo de los cachorros. A partir de la 5ª-6ª semana, la demanda de nutrientes aumenta.
La hembra tiene que beber mucha agua y mantenerse hidratada; siempre debe tener a su alcance abundante agua fresca y limpia. La suplementación con ácido fólico y DHA debe realizarse únicamente según recomendación veterinaria.
Ejercicio y manejo físico
Puede seguir disfrutando de sus paseos diarios, aunque más cortos: es probable que se sienta más incómoda y cansada a medida que avanza la gestación.
Los paseos tranquilos son recomendables, evitando saltos, juegos bruscos, esfuerzos excesivos o situaciones de estrés durante las últimas semanas. El ejercicio moderado ayuda a mantener el tono muscular.
Preparación de un lugar tranquilo
Previamente a la fecha del parto, se le puede preparar un “nido” con mantas o toallas en una caja de cartón. El objetivo es conseguir que la perra se sienta cómoda y segura.
Proporciónele un recinto para ello, idealmente un lugar donde ella pueda entrar y salir pero donde los cachorros queden recluidos. Llene el “nido” de toallas, mantas o sábanas viejas.
Una cama cómoda, un lugar suave, firme y tranquilo favorecen el descanso. No utilice nada que espere volver a utilizar, ya que los partos suelen ser sucios.
Señales de que el parto está cerca
Aproximadamente 24 horas antes de comenzar el parto, la hembra puede inquietarse y desinteresarse por los alimentos: buscará un lugar apartado para relajarse y dar a luz tranquila.
- Inquietud y jadeo.
- Búsqueda de un lugar para anidar.
- Escarbado del suelo, la cama o las mantas.
- Necesidad de micción frecuente.
- Falta de apetito.
- Inicio de contracciones.
- Disminución de la temperatura corporal.
La temperatura normal para perros suele estar alrededor de los 38.4 grados. Su temperatura bajará por debajo de 37.8 grados justo antes del parto. Una bajada a menos de 37°C puede indicar que el parto es inminente en 24 horas.
Normalmente habrá una secreción de color verde oscuro en la vagina. Esto significa que la placenta se ha separado y la madre está lista para dar a luz.
Cuándo acudir al veterinario con urgencia
Durante la gestación pueden ocurrir ciertas complicaciones que se pueden evitar mediante un seguimiento veterinario. Es aconsejable consultar si aparece algún síntoma raro o si el estado general de la perra empeora.
- Rechazo total del alimento por más de 24 horas.
- Sangrado abundante.
- Moco con manchas de sangre.
- Moco que no está claro.
- Mal olor en el moco.
- Dolor evidente.
- Pérdida brusca de energía.
- Fiebre, temblores o debilidad intensa.
- Sospecha de parto complicado.
Los signos anteriores pueden indicar que su perro podría haber contraído una infección durante su ciclo de apareamiento. Si la secreción verde ha aparecido pero su perra todavía no ha dado a luz unas horas después, pídale ayuda a su veterinario.
Durante el parto, se debe acudir al veterinario si han pasado más de 2 horas entre cachorros sin progresión, si la perra presenta contracciones intensas durante más de 30 minutos sin expulsión o si se observa secreción verdosa sin nacimiento tras 2 horas.
En estos casos, puede ser necesario un parto asistido o una cesárea.
Complicaciones que requieren seguimiento profesional
| Complicación | Signos principales | Evaluación o manejo |
|---|---|---|
| Reabsorción embrionaria | Falta de progresión en el embarazo | Ecografía de control |
| Aborto espontáneo | Descarga sanguinolenta y letargo | Ecografía y tratamiento sintomático |
| Distocia o parto complicado | Contracciones sin expulsión o cachorro retenido | Asistencia veterinaria o cesárea si es necesario |
| Eclampsia posparto | Temblores, hipertermia y rigidez muscular | Tratamiento veterinario con calcio intravenoso |
Preguntas frecuentes
¿Cómo saber si mi perra está embarazada sin ir al veterinario?
Observa cambios en su cuerpo, como mamas más grandes, aumento de peso y crecimiento abdominal, además de cambios en el apetito, el comportamiento y la conducta de nidificación. Aunque estos signos pueden orientar, no son 100% fiables y deben confirmarse con una prueba veterinaria.
¿Cuándo se empieza a notar el embarazo?
A partir de la tercera o cuarta semana ya pueden notarse cambios físicos: mamas más grandes, vientre levemente abultado y comportamiento distinto. El aumento de tamaño del abdomen es más evidente desde la semana cinco.
¿La falta de apetito confirma el embarazo?
No. La falta de apetito puede aparecer durante las primeras semanas por las náuseas, pero también puede deberse a estrés, dolor, enfermedad o cambios en la alimentación. Si el rechazo de la comida persiste, es necesario realizar una revisión veterinaria.
¿Puedo tocar el abdomen para notar a los cachorros?
No debes presionar ni explorar el abdomen en casa. La palpación debe realizarla un veterinario experimentado, porque una presión incorrecta puede provocar dolor o lesiones y porque un resultado negativo no siempre descarta el embarazo.
¿Se puede usar un test de embarazo humano?
No. Estos tests detectan la hormona hCG, que no existe en las perras. La gestación se confirma con ecografía, palpación profesional, análisis de relaxina o radiografía en una fase avanzada.
¿La ecografía permite saber cuántos cachorros tendrá?
La ecografía permite confirmar la gestación, observar embriones y valorar los latidos y el desarrollo fetal, pero el recuento puede ser menos exacto. La radiografía en la última fase es más útil para determinar el número de fetos.
¿Qué hago si mi perra se esconde o no quiere estar conmigo?
Puede estar iniciando la conducta de nidificación, especialmente si busca repetidamente el mismo lugar. Sin embargo, el retraimiento también puede indicar dolor o malestar, por lo que debe valorarse junto con el resto de los síntomas.
