Cómo lavar una mamadera por primera vez

Antes de ofrecerle una mamadera nueva al bebé, desármala por completo, lava cada pieza con agua caliente y jabón, enjuágala minuciosamente y déjala secar al aire sobre una superficie limpia. La esterilización antes del primer uso puede incorporarse como una medida adicional y, en algunos casos, está especialmente indicada.

Los pasos esenciales son lavarse las manos, separar el cuerpo, la tetina, el anillo, la tapa y cualquier otra pieza, enjuagar cada componente, lavarlo por separado con un cepillo adecuado, volver a enjuagarlo y dejarlo secar completamente antes de armarlo.

Qué necesitas para lavar la mamadera nueva

Además de una esponja, te recomendamos comprar un cepillo específico para biberones con cepillo para tetinas para limpiar todas las áreas difíciles de alcanzar dentro de los biberones del bebé. Si en la parte interior es muy fina y no llegamos a limpiarla, se puede utilizar un cepillo.

Usa agua caliente y un detergente suave, preferentemente sin fragancia. Para una primera limpieza antes de la esterilización, lo ideal es utilizar un detergente suave y sin fragancia. Evita los detergentes fuertes y los jabones perfumados, ya que depositan residuos que pueden irritar el sensible organismo del bebé.

Existen jabones especiales para lavar utensilios de alimentación del bebé, pero la evidencia científica ni las normativas europeas hacen mención a la necesidad de usar un jabón específico para biberones o tetinas, es más recomiendan lavar como el resto de la vajilla.

Cómo lavar una mamadera por primera vez paso a paso

1. Lávate bien las manos

Lávate bien las manos antes de empezar. También debes verificar que el cepillo y la esponja que uses para limpiar estén bien mantenidos. Esto es, bien limpios antes de realizar la limpieza.

2. Desarma completamente la mamadera

Antes de lavar, desarma completamente la mamadera pieza por pieza: cuerpo, tetina, anillo, tapa y cualquier otra pieza del sistema. Para una mejor limpieza, se deben separar cada una de las partes de la mamadera y lavar cada una de ellas de forma individual.

Es importante separar todas las piezas del biberón. Los restos de leche pueden acumularse entre el biberón, el anillo y la tetina. Si lavas la mamadera armada, los residuos quedan atrapados en las juntas.

3. Enjuaga cada pieza

Enjuaga cada parte y otros artículos de alimentación con agua corriente. Enjuaga rápidamente el biberón con agua tibia para eliminar la mayoría de los residuos.

Si no puedes lavarlo a fondo en el momento, enjuágalo con agua para evitar que la proteína de la leche se adhiera. Los microbios pueden multiplicarse rápidamente si un biberón usado solamente se enjuaga en lugar de limpiarlo.

4. Lava las piezas por separado

Lava los artículos de alimentación en un recipiente limpio y exclusivo para el bebé. Llena un recipiente con agua caliente y jabón, coloca las piezas desmontadas y lávalas una por una.

Enjabona un cepillo para biberones para el biberón y un cepillo para tetinas para los anillos y tetinas de plástico. Frota bien el interior de la mamadera, llegando hasta el fondo y prestando especial atención a los bordes interiores.

La tetina es la parte más delicada a la hora de limpiar, ya que está en contacto directo con la boca del bebé y suele retener residuos de leche en sus ranuras. Frota el interior de la tetina volteándola y verifica que el agua pase por el orificio de succión.

Luego, exprime suavemente para que el agua con jabón pase por el orificio de la tetina y elimine la leche atrapada. Limpia con mucho detalle los bordes interiores y el chupete de la mamadera, ya que es donde se acumulan residuos con más facilidad.

5. Enjuaga abundantemente

Vuelve a enjuagar cada pieza con abundante agua corriente para eliminar cualquier resto de jabón y leche. Revisa que no queden restos de detergente ni de leche en ningún rincón.

Verifica que no queden restos de leche en la mamadera, además de enjuagarla muy bien para eliminar todo el detergente. Luego de lavar, enjuagar bien con abundante agua cada una de las piezas, para que el material dure más y asegurarnos de que la leche del bebé no se va a contaminar.

6. Deja secar al aire

Coloca los biberones y las tetinas boca abajo en el escurridor para que se sequen. Cuando termines, deja la mamadera en un lugar aireado, para que se seque bien, con cada pieza por separado y boca abajo, de manera que el agua escurra.

El secado no puede realizarse con un trapo de cocina que utilicemos para otros fines, ya que el material puede estar sucio y contaminado con microbios que luego pasarán al bebé. No seques con paño de cocina: puede transferir bacterias.

Deja secar al aire completamente antes de armar y guardar. No guardes las mamaderas con todas las piezas encajadas, hasta que estén bien secas, para evitar la proliferación de bacterias y hongos.

Secado de piezas de mamadera

¿Hay que esterilizar la mamadera nueva?

Si usa un biberón por primera vez, siempre debe lavarlo a mano y esterilizarlo antes de dárselo al bebé. Esto ayuda a asegurar que siempre comience con un biberón limpio e higiénico.

La esterilización es un paso adicional a la limpieza habitual que da una protección extra. Se recomienda hacerlo siempre la primera vez que usás una mamadera nueva - no sabés por dónde pasó antes de llegar a tus manos.

Una de las corrientes aceptadas, es la esterilización del biberón, sobretodo y de forma genérica coinciden en que sea antes del primer uso, así, por ejemplo tenemos la recomendación que nos hace la propia Normativa Europea actualmente vigente UNE-EN 14350 Artículos de Puericultura para Alimentación Líquida, Requisitos de Seguridad y Métodos de Ensayo.

Antes del primer uso, desmontar y limpiar el producto e introducir los componentes en agua hirviendo durante 5 minutos como medida de higiene. Antes de cada uso posterior, limpiar cuidadosamente como medida de higiene.

Cómo esterilizar la mamadera por primera vez

Hervido en agua

Llena una olla grande con agua suficiente para que todas las piezas de la mamadera queden completamente sumergidas. Introduce con cuidado las piezas en el agua hirviendo, después de haberlas desmontado y lavado adecuadamente.

Las piezas deben quedar cubiertas de agua. Tapa la olla y una vez que alcance el punto de ebullición, déjala hervir durante el tiempo indicado para el producto.

Por lo general, los biberones y sus piezas deben hervir durante 5 minutos. Para esterilizar mamaderas, por lo general se recomienda hervirlas en una olla con agua por diez minutos.

Los tiempos para realizar la esterilización del biberón varían de unas marcas a otras, habiendo una horquilla entre los 3 minutos y los 10 minutos según la casa comercial. Esta información puedes encontrarla en las instrucciones del propio producto.

Si te inclinas por este sistema, utiliza una olla grande, donde puedas introducir todas las piezas de la mamadera sin que estas toquen los bordes de la olla. Las cocinas eléctricas pueden tener tiempos distintos, por lo que es especialmente importante estar observando el proceso.

Retira las piezas con unas pinzas limpias y colócalas sobre una toalla limpia y seca para que se sequen al aire. No uses paños para secar la mamadera, para evitar la transferencia de gérmenes.

Esterilizador de vapor

Coloca los biberones limpios en el esterilizador con cuidado. Así, el vapor podrá moverse libremente alrededor de todos los artículos.

A continuación, añade la cantidad de agua necesaria en el depósito del esterilizador. Cierra la tapa y comienza el ciclo siguiendo las instrucciones del fabricante.

Cuando finalice el ciclo, apaga la unidad y deja que se enfríe. Pasado un tiempo, retira los objetos con ayuda de unas pinzas limpias.

Esterilizador para microondas

Lava bien los biberones y las demás piezas con agua y jabón. Coloca todas las piezas en una bolsa o recipiente esterilizador apto para microondas.

Añade la cantidad recomendada de agua al esterilizador. Caliéntalo en el microondas a potencia alta siguiendo las instrucciones del fabricante, que normalmente indican entre 3 y 8 minutos.

Por último, deja que el esterilizador se enfríe antes de retirar las piezas con cuidado. Hay que tener cuidado con las quemaduras producidas por el vapor.

Solución esterilizante

Lava bien cada parte de la mamadera con agua caliente jabonosa y enjuaga. Llena un recipiente limpio con agua fría según las instrucciones de la solución que se va a utilizar para esterilizar.

Añade al agua la cantidad recomendada de líquido o bien pastillas para esterilizar. Sumerge las piezas del biberón en la solución, asegurándote de que no queden bolsas de aire, y déjalas en remojo durante el tiempo recomendado.

Retira las piezas con unas pinzas limpias y luego enjuágalas bien con agua hervida fría. No dejes las tetinas en desinfectante durante más tiempo del recomendado, porque esto puede dañarlas.

Qué hacer después de esterilizar

Al terminar, guarda las piezas en un escurridor limpio antes de usar. Después de la esterilización, es fundamental que las piezas se manipulen con manos limpias y se almacenen en un lugar limpio y seco para evitar la recontaminación.

Antes de manipular el biberón esterilizado deberás realizar una correcta higienización de manos, incluso puede usar pinzas también esterilizadas. Será preferible extraer los utensilios esterilizados justo antes de usarlos.

Si utilizas un esterilizador eléctrico o de microondas y mantienes la tapa cerrada, el contenido suele permanecer desinfectado durante 24 horas. Si sacas el biberón del esterilizador, debes usarlo de inmediato o guardarlo en un lugar seco y limpio.

Una recomendación es guardar las piezas por separado, sin montar el biberón, una vez estén completamente secas, para evitar que la humedad atrapada favorezca la aparición de hongos.

Lavado a mano o lavavajillas

Puede lavar los biberones y sus piezas en el lavatrastes cada pocos días, pero asegúrese de que sean aptos para lavatrastes antes de iniciar el ciclo de lavado. Muchas mamaderas son aptas para lavavajillas; verifica el símbolo en el envase.

Para lavar los biberones en el lavatrastes, enjuague los biberones, los chupones, las tapas, los vasos entrenadores y otras piezas con agua tibia. Colóquelos en la rejilla superior del lavatrastes y configure un ciclo de lavado con agua caliente y un ciclo de secado con calor.

Coloca las piezas pequeñas en la bandeja superior o en una canastilla especial para tetinas. Retira los elementos del lavatrastes y colócalos sobre una superficie limpia o un escurridor para biberones.

En los casos en que los biberones no sean aptos para lavatrastes o el lavatrastes esté lleno, lavar a mano también es una excelente opción para mantener limpios y seguros los biberones para el bebé.

Con qué frecuencia lavar y esterilizar

Te recomendamos limpiar la mamadera después de cada uso. No dejes la mamadera usada en el lavaplatos o la pileta por horas. Los residuos de leche se adhieren al material con el tiempo y son más difíciles de eliminar.

En situaciones de normalidad y en hogares con condiciones higiénicas adecuadas y acceso a agua potable, los expertos sostienen que no es necesario esterilizar las mamaderas todos los días, pero sí lo es el lavado minucioso y profundo, con agua caliente y detergente.

La esterilización durante los tres primeros meses de vida, cuando su sistema inmunitario es más frágil, se debería hacer con frecuencia, según recomiendan los pediatras. Una alternativa es esterilizar al menos una vez al día durante los primeros meses.

A partir de los tres meses, siempre que los laves rigurosamente después de cada uso, puedes empezar a esterilizarlos con menos frecuencia, tal vez una vez al día. A partir de los 6 meses, cuando el sistema inmune del bebé está más maduro, el lavado con agua caliente y jabón suele ser suficiente entre tomas.

La esterilización diaria se recomienda en situaciones específicas, como por ejemplo, en bebés prematuros, enfermos o con sistemas inmunológicos comprometidos. También puede ser necesaria cuando no pueda asegurarse la calidad del agua potable o cuando el pediatra indique aumentar las precauciones.

Revisión de las piezas antes de usarlas

Revisa que todas las piezas estén en buen estado antes de armar la mamadera. Las tetinas deben revisarse regularmente: si tienen grietas, decoloración, olor extraño o el flujo aumentó sin haber cambiado de nivel, es tiempo de cambiarlas.

El material se deteriora con el uso y la esterilización frecuente. También debes verificar que el cepillo y la esponja que uses para limpiar estén bien mantenidos.

Revisa el estado de las mamaderas: desecha las de vidrio con grietas y las de plástico con fisuras, olores fuertes o deformaciones. Las tetinas desgastadas pueden ser un peligro de asfixia.

Errores que conviene evitar

  • No lavar la mamadera armada.
  • No limitarse a enjuagarla si ha contenido leche.
  • No dejar restos de leche o detergente en las piezas.
  • No secar las piezas con un paño de cocina usado.
  • No guardar la mamadera húmeda ni con las piezas encajadas.
  • No utilizar una pieza agrietada, deformada, con olor fuerte o deteriorada.
  • No dejar las tetinas expuestas a la luz solar directa o calor.
  • No dejar las tetinas en una solución esterilizante durante más tiempo del recomendado.

Una limpieza perfecta puede arruinarse al final, si en el lugar donde se guardan las mamaderas hay restos de comida o suciedad. Limpia la superficie donde vas a apoyar las mamaderas después de esterilizarlas.

Los artículos de su bebé están ahora limpios y listos para la siguiente alimentación. El cuidadoso lavado de la mamadera es de suma importancia, puesto que además de contribuir a la mayor duración de los materiales, también contribuye a cuidar la salud del bebé.

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