Club Deportivo Roberto Parra: institución deportiva y vínculo con la cultura popular de Valparaíso

El Club Social Deportivo Roberto Parra es una institución privada de Valparaíso, constituida el 22 de enero de 2001, cuya actividad se relaciona con el deporte y que figura como beneficiaria de fondos públicos. Su personalidad jurídica es la número 7316, otorgada por la Ilustre Municipalidad de Valparaíso, y su dirección registrada es Osman Peres Freire S/N, Valparaíso.

La institución aparece vinculada a una transferencia municipal de $ 2 000 000 correspondiente a FONDEPORTE 2022.-, registrada mediante el Decreto 14-10-22 e inscrita en Registros el 19-10-22. El club utiliza el nombre de Roberto Parra, figura central de la música popular chilena, reconocido por sus cuecas choras, el jazz huachaca y la obra La Negra Ester.

Identificación institucional

AntecedenteInformación registrada
NombreCLUB SOCIAL DEPORTIVO ROBERTO PARRA
RUT65.058.578-K
Tipo de instituciónClubes (Ej: Deportivo, Juvenil, Adulto Mayor, etc.)
Área temáticaDeporte
ObjetoSOCIAL DEPORTIVO
Fecha de constitución22-01-2001
Personalidad jurídica7316 otorgada por ILUSTRE MUNICIPALIDAD DE VALPARAISO
DirecciónOSMAN PERES FREIRE S/N Valparaíso
Estado institucionalBeneficiaria de fondos públicos

Constitución, personalidad jurídica y actividad

La ficha institucional identifica al Club Social Deportivo Roberto Parra con el RUT 65.058.578-K y lo clasifica como una institución privada. Su fecha de constitución es el 22-01-2001 y su personalidad jurídica corresponde a la número 7316, otorgada por la Ilustre Municipalidad de Valparaíso.

El tipo de institución corresponde a clubes, entre ellos deportivos, juveniles y de adultos mayores. El área temática registrada es Deporte, mientras que el objeto institucional aparece como SOCIAL DEPORTIVO. La inscripción en Registros figura con fecha 19-03-2013 10:32.

La entidad está registrada en Osman Peres Freire S/N, Valparaíso. En la ficha consultada, el patrimonio es de $ 5 000, el capital social es de $ 5 000 y el estado resultado es de $ 10 000.

Directorio y representación legal

CargoPersona registradaRUT
Presidente(a) y representante legalCARLOS PATRICIO AHUMADA CASTILLO12.229.269-K
Secretario(a)CLAUDIO ANDRES BARRERA CABELLO15.075.706-1
Tesorero(a)NELSON PATRICIO ROMERO JARA13.653.951-5

El representante legal registrado es CARLOS PATRICIO AHUMADA CASTILLO, con RUT 12.229.269-K. La directiva se completa con CLAUDIO ANDRES BARRERA CABELLO como Secretario(a), con RUT 15.075.706-1, y NELSON PATRICIO ROMERO JARA como Tesorero(a), con RUT 13.653.951-5.

Transferencia municipal y FONDEPORTE 2022

La ficha de transferencias registra una operación por $ 2 000 000 a favor del Club Social Deportivo Roberto Parra. La contraparte es la MUNICIPALIDAD DE VALPARAÍSO, identificada como Municipalidad con RUT 69.060.900-2 y ubicada en VALPARAÍSO.

AntecedenteDato registrado
Número de transferencias1 Transferencia
Monto total$ 2 000 000
ContraparteMUNICIPALIDAD DE VALPARAÍSO
Institución beneficiariaCLUB SOCIAL DEPORTIVO ROBERTO PARRA
ClasificaciónSubvenciones
Destino indicadoFONDEPORTE 2022.-
Decreto14-10-22
Inscripción en Registros19-10-22

La transferencia está clasificada como Subvenciones y su destino aparece descrito como FONDEPORTE 2022.-. El Decreto corresponde al 14-10-22 y la inscripción en Registros fue realizada el 19-10-22.

En el registro consultado se indica 1 Transferencia y un Monto total de $ 2 000 000. La ficha también muestra “Sin resultados. emitidas” para las transferencias emitidas.

Clasificaciones válidas como emisora

La institución figura con clasificaciones válidas como emisora en Donaciones Educación (Ley 19247), Deporte (Ley 19712), Cultura (Ley 18985) e Instituciones de educación superior (Ley 18681).

  • Donaciones Educación (Ley 19247).
  • Deporte (Ley 19712).
  • Cultura (Ley 18985).
  • Instituciones de educación superior (Ley 18681).

Estas clasificaciones aparecen asociadas al registro institucional, mientras que el área temática específica consignada para el club es Deporte.

El nombre de Roberto Parra

El nombre del club remite a Roberto Parra, músico, compositor y dramaturgo chileno perteneciente a la familia Parra Sandoval. Nacido en junio de 1921, en Santiago, Roberto fue el quinto de los nueve hermanos Parra Sandoval; menor que Nicanor, Hilda, Violeta, Eduardo; y mayor que Caupolicán, Elba, Lautaro y Óscar.

Gran parte de su infancia transcurre entre Lautaro y Chillán, y estará marcada por privaciones económicas y una tensa e inestable relación entre sus padres, Clarisa y Nicanor. Al morir éste en 1929, los hijos mayores deben ingeniárselas para ayudar a su madre, costurera y cantora aficionado, echando mano a los más diversos oficios.

«No había para ropa ni zapatos, menos para un juguete. Para las fiestas de Navidad, la madre los acostaba más temprano para que no supieran del festejo, y muchas veces hasta la comida escaseaba (. ) Nicanor, aventajado alumno en el liceo, aseguraba sus ingresos dando clases particulares. Violeta, Hilda, Eduardo y Roberto formaron un grupo unido y solidario: dónde iba uno iban todos, y ganaban sus pesos limpiando tumbas y arreglando floreros en el cementerio o bien barriendo, lavando platos y sirviendo comidas donde los vecinos», escribe Fernando Sáez en la biografía de Violeta Parra, La vida intranquila.

El mismo Roberto lo confirma en una cita del libro de marras: «Fue muy perra la infancia de nosotros, poca alegría, éramos muy pobres. Vendí diarios, lustré, vendí piñones, la Violeta cantaba».

Familia Parra Sandoval y Roberto Parra

Infancia, familia y primeros oficios

La inquietud artística de Roberto y sus hermanos comienza a temprana edad, y le debe mucho a la afición de sus padres por el canto y la guitarra. Las mayores, Hilda y Violeta, recorren plazas y estaciones de trenes cantando a cambio de algunas monedas; los otros dos, Eduardo y Roberto, se arriman a los circos que cada tanto aterrizan en la ciudad, donde venden turrones, cortan boletos y aprenden algunos trucos circenses.

Pero será la música la que unirá los destinos de los cuatro, quienes en 1934 se trasladan a Santiago junto a su madre y el resto de sus hermanos. En la capital, los hermanos Parra harán de la música su principal medio de supervivencia, pero con el tiempo sólo Hilda y Violeta -primero a dúo (Las Hermanas Parra) y después por separado- consolidarán una carrera que las llevará a grabar discos a contar de fines de la siguiente década.

Roberto, en cambio, no grabará hasta mediados de los años '60, entregándose desde muy joven a una vida aventurera y errante que más tarde se reflejará en su obra. Resulta difícil, si no imposible, seguir los pasos del autor de La Negra Ester poco después de su llegada a Santiago.

Desde entonces deambulará por diversas ciudades del país, muchas veces sin rumbo fijo ni una actividad definida, oficiando de diarero, soldador, cerrajero, mecánico, carpintero, lazarillo, mueblista y, por cierto, músico.

El jazz huachaca y la cueca chora

Pero a diferencia de sus hermanas, que seguirán un circuito relativamente convencional, el díscolo Roberto actuará en boliches, ramadas, mercados, circos, cabarets y prostíbulos. En estos ambientes, populares y marginales, Roberto Parra irá sintetizando foxtrot y cueca en un género que será patentado como "jazz huachaca".

Por ese entonces, en los años '50, sólo él y unos pocos saben del invento. El autor de "El Chute Alberto" es sólo un conocido músico del ambiente, y en esa condición llega en 1957 a integrarse como guitarrista del cabaret Luces del Puerto, de San Antonio.

En esta ciudad conocerá a la Negra Ester, en la boite Río de Janeiro, y a quien después inmortalizará en una obra homónima, con décimas como: "Al puerto de San Antonio / me fui con mucho placer. / Conocí a la Negra Ester / en casa de Celedonio. / Era hija del demonio / donde ella se divertía. / Su cuerpo al mundo vendía, / le quitaban su trabajo. / Pior que un escarabajo, /donde el jilucho caía".

Roberto Parra tocando guitarra y cueca

Pero antes que dramaturgo, será conocido como compositor, y serán sus sobrinos Ángel e Isabel Parra quienes grabarán por primera vez sus composiciones. En 1963, los hijos de Violeta inmortalizaban desde París los temas "Las gatas con permanente" y "El 25 de enero".

Es cueca chilenera, colindante del hampa y de los barrios bravos en los que convergen campo y ciudad. "Cueca chora", la llamarán después, y a diferencia de la tradicional cueca centrina o urbana, goza de mayor picardía y humor.

Ahí está "La perra con el perro" para confirmarlo, composición situada en Mapocho con Banderas que retrata una absurda correría de quiltros después de una cópula: "La perra va pa'l sur, / el quiltro al norte. / Cruzan la Costanera/ sin pasaporte".

Igualmente marginal es la célebre "El Chute Alberto", cueca cifrada en coa, que cuenta las desventuras de un tipo al que encuentran muerto en el canal Bío Bío, y al que "mataron por longi, / por aniñado. / No dijo ni hasta luego; se fue cortado".

Difusión de su obra y reconocimiento familiar

«Para nosotros -dice su sobrina Isabel Parra- era natural que hiciera ese tipo de cuecas, porque esas cuecas eran como él: hablaban de su vida, de su forma de ser; eran totalmente distintas a las cuecas campesinas que mi mamá había recopilado en el sur de Chile. Escuchar al tío Roberto cantar esas cuecas y escucharlo hablar a él era lo mismo».

La familia sería fundamental para la difusión de la obra musical del tío Roberto. Ya sea como invitado permanente a la Peña de los Parra, escenario en el que se contactó con los albores de la Nueva Canción Chilena, o participando en la carpa que su Violeta tenía en La Reina, desde mediados de los años '60 el autor de El desquite comenzó a tener un reconocimiento más allá de los ambientes marginales en los que se había criado.

Sin embargo, como lo consigna el escritor Fernando Sáez en su biografía de Violeta Parra, no era fácil que Roberto dejara lado sus hábitos mundanos para asumir un papel más profesional en la música: «(Violeta) lo había sometido a sesiones ‘secas’, con enormes tazas de té, preocupada siempre de las tendencias al ‘enfiestamiento’ que tenía su hermano, hasta conseguir que sacara la voz y se aprendiera las letras de memoria.

Nicanor había dado su bendición: "Éste es un cuequero legítimo", y de ahí en adelante Roberto, con la perseverancia y exigencia de Violeta, había ingresado al clan como profesional».

Grabaciones y trayectoria musical

El certificado fue extendido con una serie de discos que Roberto Parra grabó, en solitario o acompañado, desde mediados de los años '60 hasta principios de la siguiente década. De éstos destacan su primer solista, Las cuecas de Roberto Parra (1967) y Las cuecas del Tío Roberto (1972), este último grabado junto su sobrino Ángel Parra y un grupo de acompañamiento.

"El mejor disco del mundo. Don Robert & Paparra cantan como nadie. Leche al pie de la vaca", certifica Álvaro Henríquez en la carátula de su edición en disco compacto de 1996.

La carrera musical de Roberto Parra, como la de muchos cantantes, se vio eclipsada por el golpe de Estado de 1973. Y a diferencia de sus sobrinos, que partieron al exilio, él permaneció en Chile, sumergiéndose en el submundo urbano.

Para entonces, sin embargo, su vida ha tenido un vuelco. A principios de 1971 conoce a la cantautora Catalina Rojas, quien al poco tiempo se convierte en su esposa y la madre de sus hijos María Leonora (n. 1972) y Catalina (n. 1973).

Actividad durante la dictadura

Sus nuevas obligaciones familiares no impiden que siga cultivando música, aunque las condiciones políticas y sociales lo obligan a volver a actuar en mercados y ferias de la capital, y en algunas pocas peñas que subsisten en medio de dictadura, entre ellas la de su sobrino Nano Parra.

Roberto Parra también ha comenzado a escribir para entonces, y ya en 1980 logra que se publique la primera versión de La Negra Ester, obra en décimas que será estrenada ocho años después por la compañía Gran Circo Teatro, encabezada por Andrés Pérez.

Los Tiempos de la Negra Ester / Roberto Parra / Album Completo

La Negra Ester y la consagración teatral

Será ésta su consagración como dramaturgo y, a la par, como músico y compositor: en la primera formación de La Regia Orquesta de La Negra Ester se encuentra Álvaro Henríquez, entonces líder de Los Tres, quien se convertirá en el principal discípulo y promotor de las cuecas choras del tío Roberto.

Este padrinazgo, iniciado a fines de los años '80, será vital para la difusión de su obra musical en la siguiente década, cuyo hito cumbre está marcada por el MTV Unplugged que Los Tres grabaron en 1995.

En esa actuación celebrada en Miami, el grupo de penquistas interpretó temas del tío Roberto, demostrando ante la comunidad rockera internacional que en Chile el blues tiene código de cueca.

El tributo se traduce además en un acierto comercial: Los Tres MTV Unplugged (1996) fue el más rentable disco del grupo, con más de 120 mil copias de venta sólo en el año de su publicación.

Últimos años, muerte y legado

Para entonces, Roberto Parra ya es una leyenda que cruza fronteras. El éxito de La Negra Ester lo lleva a comienzos de los años '90 a recorrer Europa junto al Gran Circo Teatro.

Además, su prestigio como dramaturgo se acreciente con el estreno en 1993 de El desquite, otra obra de su autoría, llevada a las tablas por la compañía Sombrero Verde.

Seis años después de su estreno, El desquite llega al cine con la dirección de Andrés Wood y música a cargo de Álvaro Henríquez. Este último, sin embargo, ya es tributo póstumo: Roberto Parra ha muerto en abril de 1995, a los 73 años, afectado de un cáncer a la próstata.

Su legado será reconocido en Peineta (1998), disco que saca a la luz grabaciones de Los Tres con Roberto y Eduardo Lalo Parra.

Y además en otras grabaciones póstumas como Ya salió el sol (2001), que reúne canciones de Roberto Parra y Catalina Rojas, y Cuando me vine del campo (2007), el registro de una actuación del cantor en la Bilbioteca Nacional en 1992.

Su figura sigue siendo emblemática en un evento anual consagrado como la Cumbre Guachaca, que exalta el ideal de cultura popular encarnado por su mentor.

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