El Centro de Convenciones Internacional de Barcelona (CCIB) es un recinto de congresos y convenciones con capacidad para 15.000 congresistas, obra de Josep Lluís Mateo, que proyecta Barcelona al mundo.
Ubicado en la zona del Fórum de Barcelona, el Centre de Convencions Internacional de Barcelona (CCIB) se divide en dos edificios emblemáticos conectados por una rambla subterránea. Cuenta con una superficie total de 100.000 m² y una capacidad de hasta 15.000 asistentes.

Ubicación urbana y antecedentes del proyecto
El nuevo centro de convenciones encuentra en los antecedentes urbanos de los barrios circundantes la inspiración para su forma.
Hasta mediados del siglo pasado, la zona que éste ocupa actualmente estaba poblada por construcciones efímeras y precarias, popularmente conocidas como las Barracas de Somorrostro.
Con el paso del tiempo, este paisaje evolucionó hasta consolidar un tejido de densidad variable caracterizado por edificaciones prismáticas destinadas en su mayoría a alojamiento modesto.
La morfología del actual complejo rescata la imagen de aquel panorama fragmentándose en volúmenes nítidamente definidos: uno de marcada horizontalidad, sede del centro de convenciones propiamente dicho, y dos torres que lo respaldan destinadas a hotel y oficinas, respectivamente.
La historia contemporánea de los asentamientos humanos en esta área presenta dos etapas decisivas: la primera, en la mitad del siglo pasado, cuando la presencia humana es Freek, como resultado de las necesidades urgentes y precarias energías individuales, que se suma a la arena de la playa una capa delgada como hardenning ella.
Se trata de un uniforme, primitivo y sin estructura organismo que recuerda-muy a los asentamientos vernáculos de los populares arquitectura.
Poco tiempo después, como resultado de las fuerzas brutales y poderosas, puras y geometrías cristalinas colonizan el territorio.
Nuestro proyecto ha trabajado con esta memoria.
Con una ubicación privilegiada en el distrito tecnológico y de negocios, está formado por dos edificios de diseño singular y revolucionario: el CCIB propiamente dicho y el Edificio Fórum, que aloja el Auditori Fòrum.
El Centro de Convenciones Internacional de Barcelona es uno de los elementos bandera del Fórum de las Culturas de 2004.
Un edificio situado en el límite urbano
Distintos factores determinaron el arranque y el posterior desarrollo del proyecto.
Por un lado, la condición de borde impuesta por la ubicación del edificio en la disolución del límite urbano -escenario acaso sólo condicionado por múltiples intersecciones viarias: la Avenida Diagonal, la Rambla de Prim y la Ronda Litoral-; y, por otro, el engranaje de un vasto programa funcional con la flexibilidad necesaria para afrontar las múltiples y variadas exigencias que se originen con el tiempo, además de lidiar constructiva y estructuralmente con un ámbito de dimensiones colosales: 67.000 metros cuadrados distribuidos en tres niveles, dos entreplantas y un sótano.
Decir que la Diagonal desemboca en el mar es una declaración imprecisa.
La Diagonal no termina, se transforma en una línea mucho más tiempo - la antigua carretera de Francia, paralela al mar.
La Diagonal no termina, se transforma y se convierte en la calle Taulat.
La autopista formaliza la frontera sur.
Estos factores coinciden con lo que el antropólogo Marc Augé ha denominado un ‘no lugar’: espacios vacíos, uniformes, que no poseen matices específicos, donde prima el movimiento, la polivalencia, la mezcla entre el establecimiento administrativo permanente y las convenciones y exposiciones de carácter efímero.
Lugares demasiado grandes, retirado de la vida de la ciudad con el riesgo de convertirse en una «caverna», sin ventanas e indiferente al contexto.
También se diferencian de sus precedentes históricos por ser muy grande - es decir, tienen que ser capaces de albergar cualquier evento de masas (de los conciertos de rock a los campeonatos de boxeo).
Son espacios de la arquitectura basura donde lo único que importa es su uso.
Tienen que ser barato.
Incluso en EE.UU., donde el modelo se originó, se desarrolló público.
Son, sin embargo, los edificios sofisticados en lo que respecta a las condiciones ambientales.
El modelo ideal es una caja opaca artificial acondicionada junto a una autopista, cerca de un aeropuerto, rodeado de hoteles y oficinas en el anonimato.
Por lo tanto, uno de los prototipos que han sido consolidadas por los influjos de la globalización primero.
Nuestra posición, frente a estos datos, fue ambivalente.
Y entonces la distancia y el disgusto al ver las dificultades que las experiencias de la arquitectura contemporánea en dar forma significativa a estas condiciones.
Volúmenes, torres y conexión subterránea
La morfología del complejo se organiza a partir de un volumen horizontal y dos torres verticales.
El frente fluctuante que se crea, alabeado y continuo, forma un zócalo movido detrás del cual se alzan las dos torres.
Geométricas y cristalinas, acabadas en piedra y vidrio, sintonizan con el centro de congresos, reforzando su imagen.
A nivel de la planta decimotercera sufren una incisión horizontal con el fin de adueñarse de un espacio al aire libre donde favorecer la permeabilidad visual, y experimentar nuevas sensaciones escalares sobre el entorno.
Para facilitar el enlace e intercambio de actividades con el vecino edificio Fórum se abre una rambla de conexión subterránea de 1.566 metros cuadrados, iluminada por un lucernario abierto en la explanada exterior.
El Auditori Fòrum CCIB, es un imponente triángulo azul diseñado por Herzog & De Meuron y conectado al edificio principal a través de una rambla subterránea de 160m.

Organización funcional del Centro de Convenciones
El edificio de congresos consiste en un conjunto de piezas con usos, clientes y programas diversos.
Para registrar el orden, se emplea un patrón de bandas horizontales donde se agrupan las distintas funciones.
Así, en planta baja, servicios, áreas de recepción y comunicación vertical, estructurados en franjas alargadas y estrechas, costean una gigantesca plaza diáfana de 11.249 metros cuadrados, bañada por luz natural, cubierta a doble altura y dedicada a las exposiciones temporales.
En este mismo nivel, el vestíbulo de acceso, con 1.387 metros cuadrados, destinado a albergar montajes temporales, queda unificado gracias al extenso tapiz con tiras de cobre trenzadas realizado por la escultora Cristina Iglesias.
Sucesivamente, la planta primera acoge los espacios de congresos, las salas de reunión y una generosa terraza, y la última, los salones para banquetes.
Paneles móviles de gran tamaño, desplazados por carriles en el techo, compartimentan los recintos de formas diversas.
El Centro de Convenciones, el edificio principal del CCIB, es obra del arquitecto Josep Lluís Mateo y se creó para dar protagonismo a la luz natural.
Con 46 salas diáfanas distribuidas en tres plantas y dos mezzanines, el CCIB es un espacio versátil y multifuncional.
| Espacio o característica | Dimensión o capacidad |
|---|---|
| Superficie total del CCIB | 100.000 m² |
| Centro de convenciones | 67.000 metros cuadrados distribuidos en tres niveles, dos entreplantas y un sótano |
| Capacidad del complejo | hasta 15.000 asistentes |
| Salas del centro principal | 46 salas diáfanas |
| Plaza de exposiciones temporales | 11.249 metros cuadrados |
| Vestíbulo de acceso | 1.387 metros cuadrados |
| Sala Polivalente | 11.340m2, modulable en ocho áreas diferentes |
| Banquet Hall | 1.665m2 con una terraza con vistas al mar |
| Rambla subterránea | 1.566 metros cuadrados |
La Sala Polivalente y los espacios para eventos
Destacan la Sala Polivalente de 11.340m2, modulable en ocho áreas diferentes y la Banquet Hall de 1.665m2 con una terraza con vistas al mar.
Las imágenes de la sala principal trata de explorar las condiciones del espacio: sus dimensiones, sus límites y la propuesta de una gran apertura.
La flexibilidad espacial se consigue mediante paneles móviles de gran tamaño, desplazados por carriles en el techo, que compartimentan los recintos de formas diversas.
Esta configuración permite adaptar las salas a congresos, convenciones, exposiciones, banquetes y otros acontecimientos de escala variable.
Fachada, luz natural y relación con el entorno
El diseño de la fachada obedece al máximo respeto por el entorno paisajístico y da protagonismo a la luz.
La fachada, por su parte, se integra fácilmente con la línea del horizonte y se diseñó para que tuviera un impacto mínimo en el entorno.
Situado frente al Mediterráneo, impresiona por sus líneas vanguardistas y su integración con el entorno marítimo.
Su fachada de vidrio y aluminio refleja la luz cambiante del día, creando un efecto casi escenográfico que transforma el edificio a cada hora.
El Centro de Congresos en sí mismo es una plaza cubierta: al sur, la fachada de metal forma un frente orgánico, ondulado y continuo, un suave zócalo.
El requisito de eliminar del núcleo expositivo pilares que mermaran la diafanidad y la fluidez visual impuso el empleo de una estructura de dimensiones colosales en el perímetro de la planta.
Sólo la fachada oriental deja entrever la envergadura de este esqueleto; el resto se embebe bajo el juego vibrátil de las láminas de acero que envuelven la planta.
Las planchas de acero torsionadas e irregularmente perforadas que parecen agitadas por la brisa del mar...
Las imágenes de la sala principal trata de explorar las condiciones del espacio: sus dimensiones, sus límites y la propuesta de una gran apertura.
Materiales y estructura
El tamaño desmesurado del complejo llevó a restringir el número de materiales.
Especial atención merecen los falsos techos de trámex y madera, empleados en las áreas de exposiciones y banquetes, y las planchas de acero torsionadas e irregularmente perforadas que parecen agitadas por la brisa del mar...
El frente fluctuante que se crea, alabeado y continuo, forma un zócalo movido detrás del cual se alzan las dos torres.
Geométricas y cristalinas, acabadas en piedra y vidrio, sintonizan con el centro de congresos, reforzando su imagen.
Espacios diáfanos, techos altos y soluciones avanzadas en acústica y sostenibilidad lo convierten en escenario habitual de encuentros profesionales y culturales.
El Auditori Fòrum CCIB
El Auditori Fòrum CCIB, es un imponente triángulo azul diseñado por Herzog & De Meuron y conectado al edificio principal a través de una rambla subterránea de 160m.
Tiene capacidad para 3.084 personas y cuenta con un escenario de 420m2.
Con su fachada rugosa de color azul, amplios interiores, una acústica impecable y salas diseñadas como espacios híbridos, lo convierten en el lugar ideal para todo tipo de eventos y espectáculos musicales.
El edificio Fórum, obra de los prestigiosos arquitectos suizos Herzog & De Meuron, se ha consolidado como uno de los iconos arquitectónicos de la Barcelona contemporánea.
Servicios para congresos, convenciones y exposiciones
El CCIB ofrece una amplia gama de servicios integrales y soluciones a medida para la producción de congresos, convenciones, exposiciones y espectáculos: desde mobiliario y tecnología audiovisual e IT hasta señalética, escenografía, diseño de exposiciones y traducción simultánea.
La combinación de espacios modulables, áreas de exposición, salas de reunión, salones para banquetes y servicios técnicos permite organizar acontecimientos profesionales, culturales y musicales.
Datos del proyecto arquitectónico
| Elemento | Información |
|---|---|
| Obra | Centro de Convenciones Internacional de Barcelona (CCIB), Hotel AC Forum y Oficinas del CZF |
| Cliente | Ayuntamiento de Barcelona, Infrastructures del Llevant |
| Arquitecto | Josep Lluís Mateo |
| Colaboradores | J. Páges, A. Llimona, Y. Olmo, V. Daroca, M. Camallonga, D. Carim, L. Echeveste, P. Bendicho, C. Montalbán, H. Mendoza, X. Monclús, E. Bertan, P. Ferreres, L. Falcón, O. Esteban |
| Consultores | OIT/INDUS/Arup (instalaciones); Obiol-Moya (estructura); F. Labastida (protección contra incendios); Arcelor (acero), Alcoa Arquitectura (fachadas) |
| Contratista | Comsa-Ferrovial-FCC |
| Fotografías | F. Alda; A. |
El CCIB en el contexto de Barcelona
Con una ubicación privilegiada en el distrito tecnológico y de negocios, está formado por dos edificios de diseño singular y revolucionario: el CCIB propiamente dicho y el Edificio Fórum, que aloja el Auditori Fòrum.
El Centro de Convenciones Internacional de Barcelona (CCIB) es un recinto de congresos y convenciones con capacidad para 15.000 congresistas, obra de Josep Lluís Mateo, que proyecta Barcelona al mundo.
El diseño de la fachada obedece al máximo respeto por el entorno paisajístico y da protagonismo a la luz.
Disfruta de tres grandes recintos, Montjuïc, Gran Via y el Centro de Convenciones Internacional de Barcelona (CCIB), que suman 400.000 m² de superficie bruta expositiva.
Es líder en el mercado español, especialmente en salones industriales y profesionales, y ocupa un lugar destacado en Europa.
Cada año acoge más de 300 eventos que atraen a más de 30.000 empresas directas y representadas y 3 millones de visitantes de 200 países y territorios.
Además, Fira de Barcelona es motor económico y social.