El lado débil en baloncesto es la parte de la cancha opuesta al balón. Aunque allí no se desarrolla directamente la acción principal, sus defensores tienen la responsabilidad de proteger el aro, anticipar cortes, cerrar líneas de pase, ayudar ante las penetraciones y asegurar el rebote defensivo.
Una defensa eficaz del lado débil exige visión periférica, posición entre el balón y el atacante, comunicación, desplazamientos constantes, capacidad de ayuda y recuperación, además de disciplina para bloquear el rebote. El defensor debe participar activamente en el juego sin perder de vista al jugador sin balón ni la amenaza que representa el balón.
Qué significa lado fuerte y lado débil
Para hacer más fácil la comprensión de este trabajo defensivo dividimos el campo en dos partes trazando una línea recta imaginaria que vaya del aro de una canasta al otro. La parte del campo donde está el balón la llamamos lado fuerte y la contraria lado débil o lado de ayuda.
Los defensores situados en el lado fuerte tienen la obligación de ejercer la máxima presión defensiva ya sea sobre el atacante que tiene el balón como sobre los que no lo tienen. Los defensores que están situados en el lado débil tienen la obligación de ofrecer la máxima ayuda defensiva.
El lado fuerte es el lado donde está el balón, el lado débil es el otro. En términos tácticos, el lado débil es la parte de la cancha opuesta al balón.
Allí los defensores no están implicados directamente en la acción principal, pero su responsabilidad es fundamental, la de proteger el aro, anticipar cortes, cerrar líneas de pase y sostener la estructura defensiva.
Principales características del lado débil
1. Posición de ayuda
El jugador que defiende en el lado débil no debe permanecer pegado de forma automática a su atacante. Tiene que colocarse en una posición que le permita ver simultáneamente el balón, su oponente y la canasta.
En cuanto al defensor que se encuentra en el lado débil, tiene que estar colocado en el clásico triángulo defensivo que ya hemos explicado en alguna otra ocasión, con el defensor entre el atacante y la canasta, viendo al jugador con balón y a su atacante.
Cuando defendemos a un atacante sin balón y adoptamos ésta posición, estaremos en disposición de realizar ayudas a un compañero o protegernos de un corte hacia la canasta de nuestro propio atacante.
Estamos creando una situación de ventaja alrededor del balón en favor de la defensa.
2. Visión simultánea del balón y del atacante
Desde la posición defensiva, mantén el brazo levantado hacia tu oponente y el otro hacia el balón. Deberás poder verles a ambos en todo momento.
Esta posición es también conocida como triangulación defensiva o flotación defensiva. Conseguimos ésta posición cuando saltamos hacia el balón y la canasta separándonos de nuestro atacante.
Cuando establecemos la posición balón-yo-mi hombre, estamos dividiendo nuestra atención en dos puntos, el balón y nuestro atacante. Estamos usando nuestra visión periférica que iremos desarrollando con el entrenamiento y con el paso de los años.
Una mano apuntará al balón con el dedo índice y la otra a nuestro atacante con su correspondiente dedo. Es lo que se suele llamar «posición del pistolero».

3. Ajuste constante a los movimientos
El defensor del lado débil no puede quedarse quieto. Cada pase, desplazamiento, corte o cambio de posición del balón modifica sus responsabilidades.
Cada vez que se produce un pase debemos saltar hacia el balón y hacia la canasta. De esta manera nos protegemos del posible corte de nuestro atacante.
Cada vez que el balón, nuestro atacante o ambos se mueven, tenemos que movernos y ajustar nuestra posición.
Los pies se mantendrán activos fintando la ayuda. En ningún caso permanecerán quietos en el mismo sitio.
Si éste se acerca al balón, el defensor se va acercando a él y viceversa, si se aleja del balón, el defensor se va alejando más.
4. Protección del aro y de la penetración
Una de las tareas principales del lado débil es intervenir cuando el atacante con balón supera a su defensor o penetra hacia la canasta.
Si el balón está detrás de la línea de tiros libres, aléjate de tu rival y da un paso hacia dentro da la zona. Si el balón está delante de la línea de tiros libres, coloca ambos pies sobre la zona.
Así, si un atacante entrar a canasta, podrás saltar a la ayuda en defensa.
La ayuda debe ser rápida, pero también controlada: el defensor tiene que proteger el aro sin abandonar innecesariamente a un tirador peligroso ni permitir un pase sencillo al lado contrario.
5. Anticipación de cortes y puertas atrás
El lado débil es una zona especialmente vulnerable a los cortes hacia la canasta y a las puertas atrás, porque el defensor puede concentrarse demasiado en el balón y perder de vista a su atacante.
Cuando defendemos a un atacante sin balón, usaremos el cuerpo para impedir que el atacante se mueva libremente por el campo desviando su trayectoria ideal, forzándole a realizar un movimiento ofensivo diferente o negándole que consiga un espacio que trata de conseguir.
En el caso de que estemos defendiendo a un atacante sin balón, usaremos el cuerpo para impedir que el atacante se mueva libremente por el campo desviando su trayectoria ideal, forzándole a realizar un movimiento ofensivo diferente o negándole que consiga un espacio que trata de conseguir.
Además, tienen que evitar los cortes por delante utilizando su cuerpo sin perder la posición para evitar que se produzcan puertas atrás.
6. Cierre de líneas de pase
El defensor del lado débil debe reconocer las líneas de pase que pueden conectar al atacante con el balón, especialmente los pases cruzados, los pases al poste y las asistencias hacia la esquina corta.
Es la línea recta trazada desde el jugador con balón y cualquier potencial receptor del pase.
Los defensores más cercanos al balón deben adoptar una posición que les permita irrumpir en la línea de pase y cortar el pase. Recordar que el objetivo de la defensa es recuperar el balón.
Los que defienden más alejados adoptan su posición en el campo tomando como referencia la línea de pase.
7. Ayuda y recuperación
El defensor del lado débil debe ayudar cuando el compañero que defiende el balón es superado, pero tiene que recuperar con rapidez si el balón llega a su atacante.
La defensa de ayuda se produce cuando los defensores sin balón ayudan a sus compañeros a detener la penetración.
Las claves de una buena defensa de las ayudas son la rotación rápida para impugnar las conducciones, recuperar a los tiradores para evitar triples abiertos y comunicarse constantemente para mantenerse organizado.
Una ayuda demasiado corta no protege al compañero, mientras que una ayuda demasiado larga puede conceder un pase sencillo y un tiro abierto. Por eso, el defensor debe leer la situación y ajustar continuamente la distancia.
8. Rebote defensivo
El lado débil tiene una debilidad especial en el rebote porque los defensores están orientados hacia el balón y no siempre tienen asignado directamente a un atacante.
Los jugadores exteriores serán buenos defensores de las penetraciones y excelentes bloqueadores del rebote, pues en el lado débil de la defensa el rebote tiene especial debilidad.
Cuando queremos capturar el rebote defensivo, mantener la posición interior nos proporciona una gran ventaja.
La formación puede congestionar la zona y cambiar el ritmo del oponente, pero no es pasiva: los cinco defensores deben presionar el balón, proteger el poste alto y la esquina corta, comunicar los cortes y terminar cada posesión con un bloqueo de rebote (box-out).
La posición balón-yo-mi hombre
Esta posición es también conocida como triangulación defensiva o flotación defensiva.
Conseguimos ésta posición cuando saltamos hacia el balón y la canasta separándonos de nuestro atacante.
En el vértice del mismo estaríamos nosotros lo que nos permitiría ver a nuestro hombre y al balón sin necesidad de tener que girar la cabeza.
En general estaremos más cerca de nuestro atacante que del balón.
Detalles fundamentales de la flotación defensiva
- Cada vez que se produce un pase debemos saltar hacia el balón y hacia la canasta.
- Cada vez que el balón, nuestro atacante o ambos se mueven, tenemos que movernos y ajustar nuestra posición.
- Cuanto más lejos estemos respecto del balón, más lejos podremos estar respecto de nuestro atacante y viceversa.
- Los pies deben permanecer activos, preparados para ayudar, recuperar o impedir un corte.
- La cabeza debe mantenerse alta para observar el desarrollo completo de la acción.
La mayor o menor distancia a la que podemos posicionarnos en función de nuestro atacante y del balón puede depender de lo habilidoso y rápido que sea el atacante con el balón, de la rapidez de nuestro compañero defendiendo el balón, de nuestra rapidez, de la amenaza que significa nuestro atacante y de lo que el entrenador haya decidido hacer.
Visión defensiva en el lado débil
El baloncesto es un juego de continuo movimiento, de acción constante, de situaciones cambiantes e impredecibles.
Tanto el balón como los compañeros y los adversarios se mueven y cambian sus posiciones de una forma constante e imprevisible.
Por esta razón necesitamos analizar lo que está ocurriendo y tomar decisiones rápidas y correctas.
Para conseguirlo necesitamos mantener nuestra cabeza alta en todo momento lo que nos facilitará una visión lo más amplia posible de todo lo que ocurre a nuestro alrededor.
Tipos de visión aplicados a la defensa
Durante el juego podemos utilizar tres tipos de visión que tienen unas características concretas:
- La visión amplia recoge el campo visual binocular. Es decir, lo que percibimos nítidamente delante nuestro enfocando con ambos ojos.
- La visión periférica recoge el campo visual monocular. Nos va a permitir ampliar el campo de visión pudiendo percibir movimiento a los lados aunque con un nivel de nitidez menor.
- La visión central o cerrada es aquella que usamos para enfocar en el objeto que observamos, en el balón cuando defendemos o en el aro de la canasta.
Imaginemos otra en la que estamos defendiendo a un atacante sin balón en el lado de ayuda. El defensor permanece en una posición balón-yo-mi hombre también llamada triangulación o flotación defensiva.
En ella, el defensor tiene que estar pendiente tanto de su hombre como del balón usando la visión periférica.
Debemos saber que la visión va acomodándose a las necesidades del juego como ocurre cuando estamos en una posición balón-yo-mi hombre en el lado débil y realizamos una ayuda defensiva.
Comenzamos usando la visión periférica y finalizamos usando una visión central enfocada en el atacante que ataca la canasta.
Posición corporal y equilibrio defensivo
El equilibrio del cuerpo es el punto de partida y el aspecto más importante a la hora de enseñar a ser un buen defensor.
La rapidez será la velocidad a la que ejecutemos una determinada acción defensiva.
Cuando conseguimos que el equilibrio corporal se convierta en un hábito, es decir, que lo hagamos de forma automática sin pensar en ello, es el momento de concentramos en la rapidez.
Esta posición de equilibrio la vamos a llamar “posición básica defensiva” o “posición defensiva” y nos aportará mayor capacidad de reacción en la actividad defensiva estando siempre preparados para molestar el bote, el pase o el tiro.
Elementos de la posición defensiva
- Estando de pie, adoptamos una posición corporal de cara a la canasta, con los pies separados a la altura de los hombros.
- Flexionamos las rodillas en un ángulo de 90º a 120º para mantener un centro de gravedad bajo.
- Con la espalda recta, nos doblamos por la cintura ligeramente hacia adelante sacando un poco el culo y cargando el peso del cuerpo sobre el juego delantero del pie (metatarso).
- Finalmente, colocamos los brazos por encima de la cintura, flexionados y cerca del cuerpo para tener mayor equilibrio y rapidez teniendo las manos abiertas con las palmas hacia arriba.
Durante todos estos pasos permanecemos con la cabeza alta, centrada lateralmente entre los hombros y de delante a atrás, equilibrada entre ambos pies y preparada para visualizar todo el juego.
No olvidar que la cabeza es clave para el equilibrio.
Es fundamental para ser un buen defensor permanecer en una correcta posición defensiva en todo momento.
El uso del cuerpo en el lado débil
Durante un partido de baloncesto, se van a dar múltiples situaciones defensivas en las que podemos usar el cuerpo con el objetivo de impedir, dificultar o ralentizar el juego ofensivo de nuestro atacante o del equipo contrario en su totalidad.
Cuando estamos defendiendo a un atacante con balón, usamos el cuerpo para impedir que avance hacia nuestra canasta permaneciendo en una posición entre él y la canasta.
El cuerpo hace el papel de “muro” de contención.
En el lado débil, esta capacidad permite desviar cortes, negar espacios, cerrar la trayectoria de un atacante y ayudar a un compañero que ha quedado retrasado tras un bloqueo.
Situaciones en las que se utiliza el cuerpo
- Cuando defiendo el corte de mi propio atacante y le impido que corte por delante de mí.
- Cuando quiero negar que mi atacante vaya a establecer un bloqueo.
- Cuando quiero impedir que coja una buena posición cerca de la canasta.
- Cuando impido que mi atacante vaya al rebote.
- Cuando, en un bloqueo directo o indirecto, un compañero queda retrasado y le ayudamos frenando y desviando a su atacante dándole tiempo para que recupere.
En todos los casos, si logramos interponer el cuerpo en la trayectoria del atacante, podemos conseguir una falta de ataque siempre que cumplamos con unas normas básicas que vienen definidas por el propio reglamento del juego.
El lado débil en las defensas zonales
La defensa en zona asigna defensas para cubrir zonas de la cancha en lugar de jugadores individuales.
La defensa en zona es, por lo tanto, un conjunto de reglas compartidas, no cinco jugadores parados en puntos asignados.
Cada defensor debe saber quién presiona el balón, quién protege el aro, quién toma el siguiente pase y quién cubre detrás de la rotación.
La alineación es simple; las rotaciones y la comunicación la hacen efectiva.
La zona 2-3 y sus zonas sensibles
Una zona 2-3 coloca a dos defensores en la parte superior y tres en la línea de fondo.
En la formación inicial, dos bases forman la línea superior. Dos aleros protegen los aleros, las esquinas y los postes bajos, mientras el defensor central ancla la zona.
Las etiquetas describen responsabilidades iniciales, no posiciones fijas.
Cuando el balón se mueve, la zona se adapta: un defensor superior puede tomar el alero, un alero puede cerrar la esquina, y el defensor central puede avanzar hacia una recepción en el poste alto.
Responsabilidades defensivas en la zona 2-3
| Posición | Espacios primarios | Primera responsabilidad | Error común |
|---|---|---|---|
| Cabecera | Postes medios y primer pase al alero | Contener el balón y desincentivar la entrada directa al poste alto | Ambos persiguen el mismo pase y dejan expuesto el centro |
| Defensores de las alas | Ala, esquina, esquina corta, poste bajo | Cierra la esquina con control y recupera hacia adentro | Estar a medio camino entre dos amenazas sin elegir ninguna |
| Defensor central | Pintura, aro, poste bajo, tráfico de cortadores | Protege la canasta y dirige la línea de fondo | Seguir el balón tan lejos que el aro del lado débil queda abierto |
Los equipos pueden cambiar estas reglas.
Algunos mantienen al base en el alero; otros envían al alero.
Algunos defienden por delante al poste alto; otros permiten la recepción y colapsan.
Lo importante es que los cinco jugadores utilicen la misma cobertura.
Los cuatro espacios más vulnerables
- Poste alto: una recepción cerca de la línea de tiros libres gira al jugador hacia ambas esquinas, el aro y el lado débil.
- Esquina corta: un receptor en la línea de fondo fuera de la zona puede ocupar al defensor del ala mientras aleja al defensor central del aro.
- Costura ala-línea de fondo: cuando el balón se mueve del ala a la esquina, el traspaso entre los defensores de arriba y del ala crea una ventana de tiempo.
- Rebote en el lado débil: los defensores de zona ven el balón pero no empiezan asignados a un emparejamiento.
El lado débil en la defensa 1-3-1
Las zonas se leen desde la posición del balón y todas, una vez se realiza el primer pase del ataque y el correspondiente ajuste defensivo, se convierten en una zona 1-3-1.
Por ello la importancia de la defensa 1-3-1.
Es tal vez la defensa zonal más activa, la que más espacios ocupan y la que más ajustes defensivos permite.
Es una defensa que requiere buena técnica defensiva, excelentes condiciones físicas, claro conocimiento táctico, concentración para su correcta ejecución y disciplina en el bloqueo del rebote defensivo.
Bien realizada es de una efectividad demostrada, pero si la defensa no es consistente y ante un equipo con conceptos ofensivos adecuados, con paciencia y buenas decisiones de ataque pude ser muy vulnerable.
Funciones de los jugadores en la zona 1-3-1
Las dos posiciones especialmente importantes en la defensa 1-3-1 son las del hombre de la cabeza de la defensa (1) y el hombre de atrás (4).
El primero debe de ser un defensor técnicamente bueno y rápido, con capacidad táctica defensiva para llevar el balón a donde interesa a la defensa y especial atención a la defensa de las penetraciones.
Es el jugador que marca la pauta e intensidad defensiva del equipo.
El segundo debe de ser especialmente rápido - realiza el trabajo con desplazamientos más largos -, con buena técnica defensiva y capaz de controlar, hablar, animar y dirigir el esquema defensivo.
Debe de tener cualidades físicas y técnicas para defender a jugadores en la posición de poste bajo.
El jugador del centro de la defensa (5) será el jugador más grande y lento, con la misión de ocupar líneas de pase e impedir los pases a la posición del poste alto.
Debe de ser un gran reboteador.
Los jugadores exteriores (3 y 4) serán buenos defensores de las penetraciones y excelentes bloqueadores del rebote, pues en el lado débil de la defensa el rebote tiene especial debilidad.
Ajustes de la defensa 1-3-1
Los movimientos de la defensa son simples y sencillos de aprender y las posibilidades de ajustes son variadas dependiendo de las condiciones de nuestros jugadores y especialmente de las características de los jugadores del equipo contrario.
En los siguientes gráficos, vemos diversos ajustes de la defensa 1-3-1 a otras configuraciones defensivas en el fin de dar respuesta a distintos planteamientos ofensivos.
- Gráfico 7, ajuste de la defensa 1-3-1 a formación ofensiva 1-4.
- Gráfico 8, ajuste de la defensa 1-3-1 a formación ofensiva 2-1-2.
- Gráfico 9, ajuste de la defensa 1-3-1 a formación ofensiva 1-2-2.
- Gráfico 10, ajuste de la defensa 1-3-1 a formación ofensiva 2-3.
Cómo atacar el lado débil de una zona
Los ataques la superan ocupando los espacios y moviendo el balón más rápido de lo que la defensa puede recuperarse.
Las ofensivas deben crear dos defensores marcando a tres amenazas mediante la ocupación de espacios, las sobrecargas y las reversiones rápidas.
Principios ofensivos para atacar las zonas débiles
- Ocupe el poste alto y la esquina corta juntos.
- Sobrecargar un lado.
- Realizar una reversa por la parte superior.
- Usar fintas de pase antes de pases cruzados.
- Ejecutar cortes por detrás de la cabeza de un defensor.
- Atacar el rebote ofensivo.
Una buena tiro castiga los cierres tardíos, pero la ofensiva no debe convertirse en cinco jugadores esperando alrededor del arco.
El primer objetivo es hacer que dos defensores se ocupen de tres amenazas conectadas.
Una recepción interior debe tener una opción inmediata de aro, línea de fondo y lado opuesto.
Una reversa controlada puede mover la línea superior y obligar al alero del lado débil a recorrer más distancia en el siguiente cierre defensivo.
Una vez que un defensor de zona se gira completamente hacia el balón, el cortador del lado débil puede entrar en el espacio que ya no ven.
Defensa del jugador sin balón en el lado débil
En primer lugar, tenemos que explicar a nuestros jugadores la posición defensiva que tienen que adoptar a la hora de defender sin balón.
En cuanto al defensor que se encuentra en el lado débil, tiene que estar colocado en el clásico triángulo defensivo que ya hemos explicado en alguna otra ocasión, con el defensor entre el atacante y la canasta, viendo al jugador con balón y a su atacante.
Si el defensor pasa de estar en el lado fuerte al lado débil tiene que desplazarse cuando el balón está en el aire, corriendo a ocupar su nueva posición.
La reacción durante el pase es esencial porque permite llegar antes de que el balón alcance su destino y evita que el defensor quede atrapado detrás de la jugada.
Ejercicio de desplazamiento entre lado fuerte y lado débil
Colocaríamos a un jugador con balón en el triple frontal a la canasta y dos filas, una a cada lado, con un atacante y un defensor.
Los atacantes tendrán que trabajar para recibir en el alero, mientras que ambos defensores, en esta primera situación, tendrán que presionar la primera línea de pase.
Cuando uno de los dos atacantes reciba, el defensor del lado contrario tendrá que correr a cerrar el centro y colocarse en triángulo defensivo.
Siempre que los atacantes quieran invertir el balón de lado tienen que hacerlo a través del jugador central.
De inicio les obligamos a recibir y soltar el pase hasta que el entrenador dé una orden para que ya puedan atacar el aro.
Los atacantes pasan a defender y el resto de jugadores rotan a la derecha.
Ejercicios para mejorar la defensa del lado débil
Defensa en concha sin tiros
Mueve el balón por el perímetro y congela la acción después de cada pase.
Verifica la presión, la protección del poste alto, la ayuda al aro desde el lado débil y la comunicación.
Este ejercicio permite observar si los defensores ajustan su posición al vuelo del balón y si mantienen la relación correcta entre balón, atacante y canasta.
Ejercicio de ventaja cuatro contra cinco
Dale a la ofensiva cuatro pasadores perimetrales más un receptor en el poste alto o en la esquina corta.
Limita los botes para que la defensa deba rotar y la ofensiva deba resolver el espaciamiento.
El ejercicio obliga a identificar las amenazas del lado débil y a decidir cuándo ayudar, cuándo recuperar y cuándo cerrar una línea de pase.
Cinco contra cinco con reglas de puntuación
Premia al ataque por las penetraciones a la pintura y los rebotes ofensivos; premia a la defensa por tres paradas que terminen con un rebote controlado.
Este sistema refuerza la idea de que una buena posesión defensiva no termina con una contestación del tiro, sino con la recuperación del balón mediante un rebote seguro.
Análisis de vídeo y pausas tácticas
Graba la estructura defensiva (shell) desde arriba o desde la línea de fondo.
Haz una pausa cuando dos defensores marquen al mismo jugador o cuando ningún defensor pueda nombrar la amenaza en el aro del lado débil.
Esos momentos revelan el problema de rotación más rápido que el tiro final.
Errores frecuentes en el lado débil
- Mirar únicamente el balón y perder al atacante.
- Quedarse quieto después de un pase.
- Colocarse demasiado cerca del atacante y no poder ayudar.
- Alejarse demasiado y conceder un pase fácil.
- Abandonar el aro para perseguir el balón.
- No cerrar el centro ante una penetración.
- Permitir cortes por delante o puertas atrás.
- Ayudar y no recuperar ante un pase exterior.
- Dejar abierto el rebote del lado débil.
- No comunicarse durante las rotaciones.
- Dos defensores persiguiendo la misma amenaza.
- Que ningún defensor asuma la responsabilidad sobre el aro del lado débil.
Si los jugadores no pueden contener el balón, comunicar un corte o bloquear el rebote, cambiar la alineación no resolverá los hábitos defensivos subyacentes.
A edades más tempranas, jugar exclusivamente en zona también puede reducir las oportunidades de aprender la contención del balón y las responsabilidades de ayuda y recuperación.
Usa la zona como una cobertura dentro de una educación defensiva más amplia, no como una forma de evitar enseñar defensa individual.
Relación entre el lado débil y la defensa colectiva
Una buena defensa del lado débil convierte cinco jugadores individuales en un solo organismo colectivo.
Una mala defensa del lado débil convierte a cinco buenos defensores en un equipo vulnerable.
La mayoría de los aficionados siguen el balón, las cámaras siguen el balón y las estadísticas tradicionales siguen el balón, pero muchos partidos se deciden lejos del balón, en ese espacio donde un defensor ayuda, rota, anticipa o protege el aro sin que nadie lo vea.
Ese espacio es el lado débil.
Cuando todos los defensores comprenden sus responsabilidades, el equipo puede presionar el balón sin quedar expuesto, proteger la pintura y reaccionar ante los movimientos ofensivos.
La defensa del lado débil requiere que cada jugador entienda quién ayuda, quién recupera, quién protege el aro, quién controla el poste alto y quién bloquea el rebote.
defensa al jugador sin balon del lado debil
Preguntas frecuentes sobre el lado débil
¿Qué es el lado débil en baloncesto?
El lado débil es la parte de la cancha opuesta al balón. También recibe el nombre de lado de ayuda porque sus defensores deben colaborar en las penetraciones, proteger el aro, controlar los cortes y cerrar las líneas de pase.
¿Dónde debe colocarse el defensor del lado débil?
Debe colocarse entre su atacante y la canasta, manteniendo una posición que le permita ver al balón y a su oponente al mismo tiempo.
¿Qué es la posición balón-yo-mi hombre?
Es una posición defensiva en la que el jugador se sitúa entre el balón, su atacante y la canasta, utilizando la visión periférica para controlar simultáneamente las dos amenazas.
¿Por qué es importante el lado débil en el rebote?
Los defensores pueden estar orientados hacia el balón sin tener un emparejamiento directo, por lo que el ataque puede aprovechar esa incertidumbre para conseguir rebotes ofensivos.
¿Qué debe hacer un defensor cuando el balón cambia de lado?
Debe desplazarse cuando el balón está en el aire, correr a cerrar el centro y recuperar la posición de triángulo defensivo respecto a su atacante, el balón y la canasta.
¿La defensa zonal elimina la necesidad de defender individualmente?
Los jugadores jóvenes todavía necesitan práctica repetida conteniendo el balón, ayudando, recuperándose, cerrando espacios y emparejándose en transición para que la zona no oculte fundamentos ausentes.
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