La Copa América de 1995 se disputó en Uruguay, en un momento en que Brasil llegaba como campeón del mundo reinante desde Estados Unidos 1994 y con una selección construida sobre la base del equipo que había levantado la Copa FIFA.
El torneo también representaba una prueba histórica para la celeste: Uruguay debía defender el invicto que tenía en casa por la Copa América, mientras Brasil buscaba confirmar su autoridad continental después de conquistar el Mundial.
Una Copa América organizada en Uruguay
La Conmebol había confirmado, en un sistema de rotación, a Uruguay como Copa América para 1995.
El país se puso a trabajar para que se disputara en varias ciudades y que dejara de ser exclusivamente en Montevideo.
Políticamente había que tomar una decisión comprometida, pues las obras se harían bajo un gobierno (entonces del Dr. Luis Alberto Lacalle) pero el torneo se disputaría con otro distinto, dado que habría elecciones en noviembre de 1994.
Las ganó el Dr. Julio María Sanguinetti (quien ya había presidido al país de 1985 a 1990) y fue él quien asumió el 1° de marzo de 1995.
Ese compromiso existió y hubo cuatro subsedes: Montevideo y Maldonado para el Grupo A (en el que estaría Uruguay), Rivera para el Grupo B (Brasil sería el cabeza de serie) y Paysandú para el Grupo C (Argentina).

La renovación de los estadios
Pero había que poner en condiciones los estadios.
El Domingo Bugueño Miguel de Maldonado solo dejó una tribuna en pie, que era la principal del viejo estadio, y se levantaron una nueva con un gran palco cerrado y cabinas de transmisión muy cómodas y las dos cabeceras.
El Atilio Paiva Olivera de Rivera fue totalmente renovado.
La distribución de las sedes permitió que Uruguay jugara en Montevideo y Maldonado, Brasil disputara sus partidos del Grupo B en Rivera y Argentina actuara en Paysandú.
Brasil, cabeza de serie y campeón mundial
Brasil era el campeón del mundo reinante desde Estados Unidos 1994 y partía como uno de los grandes favoritos de la Copa América.
Tampoco hubo sorpresas en este grupo, dado que Brasil era el campeón del mundo reinante desde Estados Unidos 1994 y ganó todos sus partidos sin recibir goles.
La campaña brasileña en la fase de grupos confirmó el poder defensivo y competitivo de un equipo que combinaba futbolistas experimentados con atacantes desequilibrantes.
| Aspecto | Brasil en la fase de grupos |
|---|---|
| Condición | Campeón del mundo reinante desde Estados Unidos 1994 |
| Resultado de la fase | Ganó todos sus partidos |
| Goles recibidos | Ninguno |
| Sede del grupo | Rivera |
Argentina quedó emparejada con Brasil
Aquí sí hubo sorpresas, porque Argentina era la gran favorita y terminó segunda, detrás de Estados Unidos, que la goleó en la última fecha y le marcó un camino que sería condenatorio.
La derrota 3-0 a manos de Estados Unidos dejó al equipo dirigido entonces por Daniel Alberto Passarella como segundo del grupo, lo cual le significaba enfrentarse a Brasil en Rivera.
Por lo tanto, uno de los dos quedaría por el camino ya en las primeras de cambio.
El clásico Brasil-Argentina en Rivera
El gran partido de la fase era, sin dudas, uno de los clásicos de Sudamérica: Brasil-Argentina.
Y se saldó con polémica, porque Argentina ganaba 2-1 (Balbo y Batistuta los goles albicelestes y Edmundo el auriverde), pero en el minuto 81’ Tulio igualó con una flagrante mano antes de definir.
El juego se fue a definición por penales, en la que Diego Simeone y Fabbri fallaron para los albicelestes, en tanto Roberto Carlos, Tulio, Dunga y Edmundo acertaron para decretar el pase de Brasil a semifinales.
ARGENTINA 2x2 BRASIL (pênaltis 2x4) - Copa América 1995 - Globo Esporte
| Equipo | Marcador durante el partido | Definición |
|---|---|---|
| Argentina | 2 | Diego Simeone y Fabbri fallaron sus penales |
| Brasil | 2 | Roberto Carlos, Tulio, Dunga y Edmundo acertaron |
La victoria permitió que Brasil avanzara a semifinales y eliminó a una Argentina que había comenzado el torneo como una de las principales candidatas al título.
El camino de Uruguay hacia la semifinal
El 16 de julio, en el Centenario, Uruguay sufrió más de lo previsto para vencer 2-1 a quizás la mejor Bolivia de toda la historia, que venía de jugar la Copa del Mundo en Estados Unidos con futbolistas como Erwin “Platini” Sánchez, Marco Antonio Etcheverry, Ronald Raldes y Luis Cristaldo.
Uruguay fue el único que había avanzado sin necesidad de recurrir a los penales.
Uruguay, el único que había avanzado sin necesidad de recurrir a los penales, enfrentaría a Colombia en busca del pasaje a la final, en tanto el sorprendente Estados Unidos se las vería ante Brasil.
Con el pasaje a la final y un equipo que parecía ir de menos a más, la celeste esperó hasta el otro día por el rival en el partido decisivo.
La mesa estaba servida.
Brasil contra Estados Unidos en semifinales
Después de eliminar a Argentina, Brasil se enfrentó al sorprendente Estados Unidos en una de las semifinales.
Estados Unidos había terminado primero en su grupo y había goleado a Argentina por 3-0 en la última fecha, resultado que modificó el cuadro y provocó el cruce entre Brasil y Argentina en los cuartos de final.
El conjunto brasileño llegaba a esa instancia con una campaña perfecta en la fase de grupos y sin haber recibido goles.
Brasil superó la semifinal y alcanzó el partido decisivo del torneo.
La final del Centenario
El domingo 23 de julio Uruguay enfrentaría al campeón del mundo reinante, ante el que tenía que defender el invicto histórico por Copa América en casa.
Curiosamente, dos de las últimas tres finales que había disputado Uruguay por el torneo continental hasta el momento habían sido ante Brasil: la ganada en 1983 en partidos de ida y vuelta (2-0 y 1-1) y la perdida en 1989 (1-0) en Maracaná.
Brasil llegaba con la base del equipo que había levantado la Copa FIFA en Estados Unidos.
En la final del Centenario formó con: Taffarel, Jorginho, Aldai, André Cruz y Roberto Carlos; César Sampaio, Dunga y Juninho Paulista; Edmundo, Tulio y Zinho.

El empate y la definición por penales
Uruguay se encontró en desventaja, lo que solo le había ocurrido en el torneo ante México.
Entonces igualó 1-1 y esta vez lo hizo nuevamente.
El marcador no volvió a moverse y llegaron los penales.
Allí Álvez le atajó el tercer disparo a Tulio (ya habían convertido Roberto Carlos y Zinho) y le dio la ventaja a Uruguay.
Para Uruguay Enzo Francescoli y Bengoechea habían convertido los suyos, por lo que José Herrera venía con la chance de poner el 3-2.
No falló.
Uruguay salía así del ostracismo sudamericano tanto a nivel de selecciones como de clubes en los ‘90.
Marcaba el camino de un resurgir continental que lamentablemente no se concretó.
La alineación de Brasil en la final
| Línea | Jugadores |
|---|---|
| Portero | Taffarel |
| Defensa | Jorginho, Aldai, André Cruz y Roberto Carlos |
| Medio campo | César Sampaio, Dunga y Juninho Paulista |
| Ataque | Edmundo, Tulio y Zinho |
La importancia de Brasil en el torneo
Brasil llegó a la Copa América 1995 como campeón del mundo y confirmó desde la primera fase que era uno de los equipos más sólidos de la competición.
Ganó todos sus partidos sin recibir goles en el Grupo B, avanzó a semifinales tras superar a Argentina en una definición por penales marcada por la polémica y disputó la final ante Uruguay en el Estadio Centenario.
La selección brasileña tuvo en Rivera una actuación contundente y sostuvo su candidatura hasta el último partido.
Sin embargo, Uruguay logró igualar el encuentro decisivo y terminó imponiéndose en los penales, después de que Álvez atajara el disparo de Tulio y José Herrera convirtiera el lanzamiento que podía poner el 3-2.
Así, Brasil quedó como subcampeón de una edición en la que había comenzado con una trayectoria perfecta y había demostrado la fortaleza del campeón mundial.