Qué hacer si mi gato ingirió un cristal

Si sospechas que tu gato ha ingerido un trozo de cristal, ponte en contacto con un veterinario y sigue sus indicaciones, aunque el animal parezca encontrarse bien. Un objeto cortante puede lesionar el esófago, el estómago o el intestino, y algunas complicaciones no se manifiestan de inmediato.

No intentes provocar el vómito ni introduzcas la mano en la boca del gato para buscar fragmentos. Si el veterinario sospecha que existe un cuerpo extraño, puede valorar la situación mediante exploración, radiografías, ecografía u otras pruebas y decidir si es necesario extraerlo.

Por qué la ingestión de cristal es una urgencia veterinaria

Si tu gato se traga un objeto cortante, hay muchas probabilidades de que se le perfore el tubo digestivo o el estómago. Los fragmentos pueden causar heridas en la boca, la garganta, el esófago, el estómago o el intestino mientras avanzan.

Si el objeto ingerido por el gato llega al intestino y queda alojado allí, el paso se obstruye. La situación se agrava dado que el aporte sanguíneo al intestino disminuye. Si el cuerpo extraño no es expulsado naturalmente o extraído mediante cirugía, la pared intestinal se puede perforar.

En ese caso, el objeto, junto con el contenido intestinal, salen a la cavidad abdominal, lo que puede causar una peritonitis. Cuando eso ocurre, el estado general del gato empeora rápidamente y puede resultar letal.

Fragmentos de cristal y gato en clínica veterinaria

Qué hacer inmediatamente

  1. Si has visto que tu gato ha ingerido cristal o existe una posibilidad razonable de que lo haya hecho, llama cuanto antes a un veterinario o a un servicio de urgencias veterinarias.

  2. Retira al gato de la zona contaminada y evita que siga caminando sobre los fragmentos. Échale un ojo también a sus almohadillas, porque igual se ha cortado con el cristal al pisarlo.

  3. Conserva, si es posible sin ponerte en riesgo, una fotografía o una muestra del objeto roto para enseñársela al veterinario.

  4. Transporta al gato en un transportín, procurando que permanezca tranquilo y evitando presionar su abdomen.

  5. No le des comida, aceite, leche ni medicamentos por tu cuenta hasta hablar con el veterinario.

Si vemos que nuestro animal se traga algún objeto, ponerse en contacto con un veterinario para que os oriente sobre lo que hay que hacer dependiendo de la naturaleza del objeto. El tiempo es oro y en este caso resultará vital para salvar a nuestro gato de una muerte segura y dolorosa.

Lo que nunca debes hacer

No existe una manera segura de provocar el vómito en un gato que ha ingerido algo inadecuado. El dueño del animal nunca debe tratar de provocar el vómito.

Los fragmentos de cristal podrían volver a lesionar el tubo digestivo al subir, provocar una perforación o quedar atascados. Por este motivo, no debes administrar agua oxigenada, sal, aceite, leche, medicamentos ni remedios caseros para inducir el vómito.

Inducirle el vómito sólo si se puede. Siempre y cuando la sustancia tóxica no sea corrosiva, no esté contraindicado por el veterinario y si esta solución sirve para ayudarle a reducir el avance y la absorción del veneno.

Esta recomendación se refiere a determinadas intoxicaciones y no debe aplicarse a la ingestión de cristal: únicamente un veterinario puede decidir si provocar el vómito es seguro y, en su caso, administrar el medicamento adecuado.

Síntomas de alarma tras una posible ingestión

Los síntomas de una perforación así suelen ser arcadas o intentos de vomitar, sangre en las heces o en la orina, vómitos con sangre. La sintomatología de las obstrucción gástrica o intestinal por ingestión de cuerpos extraños varía ampliamente según el lugar donde se aloje el objeto.

  • Arcadas, náuseas o intentos repetidos de vomitar.

  • Vómitos frecuentes, generalmente después de que el gato haya comido o bebido.

  • Vómitos con sangre o presencia de sangre en las heces.

  • Dolor de vientre, abdomen tenso o reacción dolorosa al tocarlo.

  • Dejar de comer o beber.

  • Salivación excesiva o aparición de espuma en la boca.

  • Debilidad, apatía, desmayos o pérdida de conocimiento.

  • Empeoramiento general, inquietud o dificultad para encontrar una postura cómoda.

  • Incapacidad para defecar o expulsar gases.

  • Dificultad para respirar.

El vómito también puede ocurrir esporádicamente durante un período prolongado si el objeto permanece en el estómago. Debido a la obstrucción intestinal, el gato deja de comer y beber, pero a menudo continúa vomitando.

Sin embargo, existen gatos con cuerpos extraños en el tracto gastrointestinal que no vomitan, lo que complica el diagnóstico. Por eso, que el gato esté tranquilo, duerma o acepte caricias no permite descartar por completo una lesión interna.

Si el gato se muestra afectado en general o vomita con frecuencia, debe acudirse siempre al médico. Aunque en ocasiones un animal con una lesión grave se pone muy mal enseguida y los síntomas son claros, no conviene esperar a que aparezcan signos intensos si se conoce o se sospecha la ingestión de un objeto cortante.

Revisa también las patas y la boca

El cristal roto puede provocar cortes externos aunque el gato no lo haya ingerido. Lo que sí puede haber pasado es que se haya cortado las almohadillas al pisarlos.

Observa las almohadillas y la boca sin forzarla ni introducir los dedos. Si encuentras una herida profunda, sangrado, un fragmento clavado o dolor intenso, no intentes retirarlo en casa y solicita atención veterinaria.

Cómo se diagnostica un cuerpo extraño

El veterinario realiza un examen clínico minucioso que incluye palpación, es decir, un examen clínico cuidadoso utilizando el sentido del tacto. Si se sospecha que hay un cuerpo extraño en el estómago o el intestino, se puede completar el examen con una radiografía o ecografía.

No todos los cuerpos extraños son visibles en la radiografía o ecografía. A veces, el examen se complementa también con una radiografía de paso de contraste.

Para realizar una radiografía de paso de contraste, se administra al gato un líquido de contraste que generalmente se detiene cuando alcanza el cuerpo extraño o es absorbido por él. Se toman imágenes consecutivas cada una o dos horas para localizar en qué lugar se ha alojado el objeto.

Puede ser difícil diagnosticar cuerpos extraños en el estómago o intestino. A veces, los síntomas determinarán el tratamiento.

EvaluaciónQué puede aportar
Exploración clínica y palpaciónPermite valorar dolor, sensibilidad abdominal y estado general.
RadiografíaPuede ayudar a localizar determinados cuerpos extraños y signos de obstrucción.
EcografíaPuede complementar la exploración de los órganos internos y del tubo digestivo.
Radiografía de paso de contrastePermite seguir el recorrido del líquido para localizar dónde se ha alojado el objeto.

Tratamientos que puede necesitar el gato

Si la ingesta del cuerpo extraño se produjo en las últimas horas, a veces es posible expulsarlo provocando el vómito con un medicamento que administra el veterinario. El dueño del animal nunca debe tratar de provocar el vómito.

Si se ha comprobado la presencia de un cuerpo extraño en el estómago y los intentos de vómito no han dado resultado o no se consideran adecuados, se puede extraer el objeto mediante un endoscopio.

Esto significa que se examina el estómago por medio de un instrumento largo y flexible, con una cámara en la parte frontal. Muchas veces, se puede retirar el objeto del estómago con diferentes instrumentos.

Si un veterinario sospecha una obstrucción intestinal por ingestión de un cuerpo extraño, la intervención quirúrgica suele ser el tratamiento idóneo. Se abre el intestino y se retira el objeto.

A veces es necesario abrir el intestino en varios lugares y, en ese caso, la cirugía puede ser más compleja. Si la obstrucción es en el intestino grueso o en sus proximidades, generalmente se puede facilitar la expulsión por vía rectal mediante masaje.

Sea cual fuere el método elegido por el veterinario, la intervención se realiza bajo anestesia general. El tratamiento dependerá de la localización del cristal, de su tamaño y forma, del tiempo transcurrido y de la existencia o no de lesiones internas.

Riesgos de obstrucción, perforación y peritonitis

Si quedan alojados cuerpos extraños en el estómago o el intestino, el estado general del animal puede empeorar gradual o muy rápidamente. La causa del empeoramiento agudo puede ser la deshidratación, pero también daño o dolor en la mucosa intestinal causado por presión del objeto.

Cuando una obstrucción impide el paso normal del contenido intestinal, la pared puede sufrir daños por presión y perder aporte sanguíneo. Si el tejido se necrosa o se perfora, el contenido intestinal puede pasar a la cavidad abdominal y desencadenar una peritonitis.

Desafortunadamente, la mortalidad es muy alta (80-90 %) si se ha filtrado contenido intestinal en el abdomen a través del intestino dañado. Por esta razón, no es raro que el veterinario recomiende una laparotomía exploradora cuando existan sospechas de cuerpos extraños en el intestino.

El pronóstico de una operación para extraer un cuerpo extraño es relativamente bueno, siempre que el cuerpo extraño no haya permanecido demasiado tiempo en el intestino, dañándolo.

Cuidados posteriores a una cirugía intestinal

Después de la cirugía intestinal, el gato generalmente necesita permanecer internado unos días para un tratamiento posterior con rehidratación por vía intravenosa, analgesia y pequeñas cantidades de alimentos saludables.

Normalmente, el gato permanece hasta que la dieta funciona sin complicaciones y la condición general ha mejorado. Generalmente se administran alimentos dietéticos durante los primeros días en pequeñas porciones, varias veces al día.

La cantidad de comida se aumenta poco a poco hasta incorporar por completo el alimento habitual del gato. El veterinario facilitará consejos específicos para el ejemplar en cuestión al darle el alta.

Después de la cirugía, se recomienda que el gato utilice un collarín durante aproximadamente 10-14 días para evitar que se lama la herida. La herida debe examinarse diariamente.

Si se observa sangrado, exudado, enrojecimiento, hinchazón u otros cambios, debe contactarse inmediatamente con el veterinario. Por lo general, los puntos se quitan después de 10-12 días.

Sin embargo, es común utilizar hilo de sutura reabsorbible en la cavidad abdominal, que no requiere quitarse y desaparece por sí mismo después de 2-3 semanas aproximadamente.

Por qué los gatos ingieren objetos

En el caso de los gatos es más difícil la ingestión de tóxicos o irritantes pues son mucho más selectivos que los perros para comer. Lo que sí ocurre con mucha frecuencia es la ingestión de cuerpos extraños lineales (hilos, lanas, cintas) que, a veces, vienen acompañados de cuerpos extraños duros, como es el caso de los anzuelos.

Esto se debe a que los gatos juegan con este tipo de objetos y se los meten en la boca. Como los gatos tienen espículas en la lengua (por eso es tan áspera) no pueden expulsar esos hilos o cuerdas o sedales y acaban ingiriéndolos y ocasionan, sobre todo, obstrucción intestinal por plegamiento del intestino y con gran riesgo de perforación por corte.

La solución, la mayoría de las veces, pasa por el quirófano. Los objetos lineales presentan un riesgo especial porque pueden tensarse dentro del tubo digestivo y provocar cortes o perforaciones a medida que el intestino intenta desplazarlos.

Cómo prevenir nuevas ingestiones

Sabiendo esto os aconsejamos que nuestros perros y gatos utilicen para jugar juguetes adaptados a ellos. NUNCA darles para jugar muñequitos o pelotas que puedan romper y tragarse; muñecos rellenos de goma espuma; hilos o trozos de lana, etc. pues podemos ocasionarles un grave problema.

Guarda los objetos de cristal, adornos frágiles, agujas, anzuelos, cintas, hilos y otros objetos pequeños fuera del alcance del gato. Después de romperse una puerta, una ventana, una bombilla o cualquier recipiente de vidrio, limpia cuidadosamente la zona y revisa también los lugares donde el gato suele esconderse o jugar.

La curiosidad felina puede llevar al animal a explorar objetos que no forman parte de su alimentación. Mantener los materiales peligrosos fuera de su alcance reduce el riesgo, pero no sustituye la consulta veterinaria cuando existe una posible ingestión.

Los cristales en la orina no deben confundirse con los fragmentos de vidrio ingeridos. La presencia de cristales en la orina es común y no significa necesariamente que tu gato vaya a padecer consecuencias negativas para la salud.

Si muchos cristales urinarios felinos se compactan, forman un cálculo vesical. Sin embargo, los cristales urinarios son un problema del aparato urinario y no indican que el gato haya comido cristal.

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