Las ardillas son mamíferos roedores que habitan en diversas regiones del mundo, especialmente en zonas boscosas, parques y áreas urbanas. Aunque son comúnmente conocidas por su agilidad y su afición por las nueces, su comportamiento y características incluyen aspectos poco conocidos.
Las ardillas son roedores ágiles de cola tupida que podemos encontrar en todos los rincones del mundo. Existen más de 200 especies de ardillas, que se clasifican en tres grupos principales: ardillas arborícolas, ardillas terrestres y ardillas voladoras.

Qué significa que una ardilla mueva la cola
La cola de las ardillas es una de sus características más distintivas y versátiles, desempeñando múltiples funciones vitales.
Además, la cola es un importante medio de comunicación. Las ardillas mueven su cola para enviar señales a otras ardillas, alertándolas sobre posibles amenazas o comunicando su estado emocional.
Las ardillas no solo emiten chillidos o sonidos agudos cuando están en peligro. También usan una variedad de vocalizaciones, movimientos corporales y gestos con la cola para comunicarse entre sí.
Por ejemplo, sacudir la cola rápidamente puede ser una señal de alarma para advertir a otras ardillas de la presencia de un depredador cercano.
Además, algunas especies emiten sonidos distintos según el tipo de amenaza: no es lo mismo un ave rapaz en el cielo que un gato trepando por un árbol.
La cola como señal de alarma
Cuando una ardilla detecta un peligro, puede quedarse inmóvil, emitir sonidos agudos y mover la cola de forma rápida o repetitiva. Esta combinación de señales ayuda a llamar la atención de otras ardillas y puede indicar que un depredador se encuentra cerca.
La cola también puede hacer que la ardilla parezca más grande y visible para el posible atacante. En este sentido, el movimiento no es un gesto aislado, sino parte de una respuesta defensiva que combina vigilancia, postura corporal y vocalizaciones.
La cola y el estado emocional
Las ardillas mueven su cola para enviar señales a otras ardillas, alertándolas sobre posibles amenazas o comunicando su estado emocional.
La intensidad y la frecuencia del movimiento pueden variar según la situación. Una ardilla que observa a un animal desconocido puede comportarse de forma diferente a otra que se encuentra huyendo, defendiendo alimento o interactuando con un ejemplar de su misma especie.
La cola como abrigo, timón y herramienta de equilibrio
En invierno, las ardillas utilizan su cola como una manta, envolviéndola alrededor de su cuerpo para conservar el calor y protegerse del frío.
La cola también ayuda a mantener el equilibrio mientras se desplazan por ramas estrechas y superficies inestables. Las ardillas son escaladores experimentados y tan solo bajan al suelo para buscar comida como frutos secos, semillas, raíces y hojas, y en alguna ocasión huevos o pájaros muy pequeños.
Dentro del grupo de las ardillas voladoras hay una capacidad realmente impresionante: pueden planear distancias de hasta 90 metros entre árbol y árbol.
Lo hacen gracias a una membrana de piel llamada patagio que se extiende desde sus muñecas hasta los tobillos, formando una especie de ala cuando estiran las patas.
Durante el vuelo, usan su cola como timón para dirigir el trayecto, cambiar de dirección o frenar antes de aterrizar.

Tipos de ardillas y formas de vida
Ardillas arborícolas
Las ardillas arborícolas son las más comunes y se encuentran principalmente en áreas boscosas, donde viven en los árboles.
Estas ardillas son diurnas y se caracterizan por su agilidad al moverse entre las ramas.
Las ardillas voladoras viven en bosques maduros y utilizan los huecos de los árboles o nidos construidos en las ramas. Su habilidad para planear les permite moverse eficientemente en su entorno arbóreo.
Ardillas terrestres
Por otro lado, las ardillas terrestres, como los perritos de la pradera, habitan en madrigueras subterráneas.
Son conocidas por su comportamiento social y su capacidad para construir complejos sistemas de túneles.
Los perritos de la pradera son un tipo de ardilla terrestre conocida por su comportamiento social y sus complejas estructuras de madrigueras, a menudo denominadas “ciudades”.
Estas colonias pueden extenderse por kilómetros y albergar a miles de individuos.
La vida en estas ciudades subterráneas es altamente social, con los perritos de la pradera comunicándose entre sí mediante una serie de vocalizaciones complejas.
Ardillas voladoras
Las ardillas voladoras, aunque no vuelan realmente, tienen una membrana llamada patagio entre sus patas que les permite planear de un árbol a otro.
Esta adaptación les proporciona una ventaja significativa para escapar de los depredadores y buscar alimento.
Su habilidad para planear les permite moverse eficientemente en su entorno arbóreo.
Dónde viven las ardillas
Las ardillas son animales increíblemente adaptables que habitan en todos los continentes, excepto en Australia y la Antártida.
Su capacidad para vivir en una amplia variedad de hábitats es un testimonio de su adaptabilidad y versatilidad.
Las especies arborícolas prefieren los bosques y las zonas con árboles, mientras que las especies terrestres pueden vivir en praderas, desiertos y regiones con temperaturas extremas.
La ardilla terrestre de cola redonda (Xerospermophilus tereticaudus), conocida como “ardillón cola redonda” en español, vive en el desierto del suroeste de Estados Unidos y noroeste de México.
Las ardillas terrestres de cola redonda habitan en el norte de México y en el suroeste de Estados Unidos, incluyendo Arizona y California.
Viven en partes de los desiertos de Mojave, Colorado y Yuma donde el hábitat presenta temperaturas extremas y baja humedad.
Estas ardillas son diurnas y más activas durante la mañana y la tarde, evitando el calor extremo yendo a sus madrigueras al mediodía o buscando sombra debajo de una planta.
Escalarán arbustos para obtener hojas y también para evitar el sol y la arena caliente.
Adaptación a la temperatura
Las ardillas son muy sensibles a los cambios de temperatura así como a los climas extremos.
Algunas hibernan con el frío o permanecen prácticamente inactivas con el calor.
Las ardillas terrestres de cola redonda no hibernan, pero durante los meses más fríos, desde finales de septiembre o principios de octubre, estos animales entran en un estado de letargo, excepto en algunas áreas donde permanecen activos durante todo el año.
Qué comen las ardillas
La dieta de las ardillas es notablemente variada y refleja su capacidad de adaptación a diferentes entornos.
Aunque son principalmente herbívoras, consumiendo nueces, semillas y frutas, algunas especies también pueden ser omnívoras.
Aunque solemos imaginar a las ardillas comiendo únicamente nueces, su dieta es mucho más diversa.
Son animales omnívoros y, dependiendo de la especie y del entorno, pueden alimentarse también de frutas, hongos, corteza de árbol, brotes, insectos e incluso pequeños huevos de aves.
Esta capacidad de adaptarse a diferentes fuentes de alimento les permite sobrevivir en diversos climas y estaciones.
El olfato es uno de los sentidos más desarrollados en las ardillas y desempeña un papel crucial en su capacidad para encontrar alimento.
Las ardillas pueden detectar nueces maduras mediante su sentido del olfato, lo que les permite seleccionar los mejores alimentos disponibles.
Esta habilidad para reconocer el estado de las nueces es esencial para su dieta, ya que les permite maximizar el valor nutricional de los alimentos que consumen.
Por qué entierran nueces y semillas
Una de las curiosidades más sorprendentes de las ardillas es que, sin proponérselo, ayudan a reforestar los bosques.
Esto ocurre porque estas pequeñas criaturas tienen la costumbre de enterrar nueces, bellotas y otras semillas como forma de almacenar comida para el invierno.
Sin embargo, muchas veces olvidan dónde las han escondido.
Estas semillas, al no ser recuperadas, terminan germinando y convirtiéndose en nuevos árboles.
Este comportamiento es esencial para el ecosistema, ya que favorece la regeneración del bosque y mantiene el equilibrio natural.
Las ardillas desempeñan un papel crucial en la red alimentaria, actuando como presas para una variedad de depredadores, incluidos halcones, búhos, serpientes y coyotes.
Además, contribuyen significativamente a la dispersión de semillas.
Al enterrar nueces y semillas para almacenarlas, las ardillas a menudo olvidan algunos de sus escondites, lo que permite que las semillas germinen y crezcan en nuevas plantas.
Memoria y orientación
Aunque las ardillas suelen olvidarse de muchas de las semillas que entierran, lo cierto es que su memoria es bastante buena.
Algunos estudios han demostrado que pueden recordar la ubicación de cientos de escondites gracias a pistas espaciales y olfativas.
Usan referencias del entorno, como la forma de una roca o la posición de un árbol, para orientarse y volver a sus reservas.
Eso sí, su memoria no es infalible.
El estrés, los cambios en el paisaje o la presencia de otros animales que roban sus reservas pueden hacer que no siempre encuentren lo que enterraron.
El engaño de los falsos escondites
Las ardillas son conocidas por su inteligencia y astucia.
Un estudio realizado en 2008 reveló que las ardillas grises pueden engañar a otras ardillas al enterrar “falsos” alijos de comida.
Cuando sienten que están siendo observadas por posibles ladrones, muchas veces hacen un entierro falso.
Fingen que entierran una nuez o semilla, pero en realidad la esconden más tarde en otro lugar.
Este comportamiento, conocido como “caching engañoso”, es una forma de proteger sus reservas de comida.
Cavan un agujero, hacen como si depositaran algo dentro y lo cubren cuidadosamente, mientras el verdadero escondite queda a salvo en otro sitio.
Este tipo de engaño demuestra un nivel de cognición avanzada, ya que requiere una comprensión de las intenciones de los otros y la capacidad de planificar acciones futuras.
Los dientes de crecimiento continuo
Como todos los roedores, las ardillas tienen incisivos que crecen continuamente durante toda su vida.
Estos incisivos crecen aproximadamente 15 centímetros al año, lo que les permite mantenerlos afilados y funcionales.
Este crecimiento constante es esencial para su supervivencia, ya que las ardillas pasan gran parte de su tiempo roendo nueces, semillas y otros objetos duros.
Para mantener sus dientes en un tamaño adecuado, las ardillas deben roer constantemente.
Si no lo hicieran, los dientes crecerían demasiado y les impedirían alimentarse correctamente, llegando incluso a causarles problemas de salud.
El crecimiento incesante de los dientes es una adaptación evolutiva que les permite explotar una amplia variedad de recursos alimenticios.
Al poder roer materiales duros, las ardillas no solo acceden a nutrientes esenciales, sino que también desempeñan un papel crucial en la dispersión de semillas.
Cómo se mueven por los árboles
Una de las adaptaciones más impresionantes de las ardillas es la capacidad de girar sus tobillos 180 grados.
Esta habilidad única les permite bajar de cabeza por los troncos de los árboles con facilidad.
Otra característica fascinante de las ardillas es su capacidad para girar los tobillos completamente hacia atrás.
Gracias a ello, pueden bajar por los troncos de los árboles con la cabeza hacia abajo, una habilidad que muy pocos mamíferos poseen.
Es por esta adaptación por lo que las ardillas pueden moverse ágilmente por el entorno vertical de los árboles, tanto al subir como al bajar.
Este tipo de movilidad les da una gran ventaja para escapar de depredadores, buscar alimento o explorar su territorio.

Sentidos, inteligencia y aprendizaje
Las ardillas poseen una aguda visión que les permite detectar movimientos y cambios en su entorno con gran eficiencia.
Este sentido visual altamente desarrollado es crucial para su supervivencia, ya que les ayuda a identificar depredadores y a navegar por su hábitat con precisión.
Las ardillas son conocidas por su inteligencia y capacidad de adaptación, lo que les permite prosperar en diversos entornos.
Un estudio de la Universidad de Exeter demostró que las ardillas grises tienen una notable habilidad para aprender y modificar su comportamiento en la búsqueda de alimentos.
Esta capacidad de aprendizaje rápido es crucial para su supervivencia, especialmente en entornos cambiantes.
Al poder adaptarse a nuevas situaciones y resolver problemas, las ardillas pueden encontrar alimento incluso en condiciones adversas.
Reproducción y desarrollo de las crías
Cómo nacen las ardillas
Las ardillas nacen en un estado de vulnerabilidad, ciegas y dependientes de sus madres para su supervivencia.
Durante las primeras semanas de vida, permanecen en el nido, alimentándose de la leche materna y desarrollando sus sentidos y habilidades motoras.
Durante las primeras semanas de vida, las crías son vulnerables y necesitan el cuidado constante de sus progenitoras.
El hecho de que las ardillas nazcan ciegas es una estrategia evolutiva que les permite concentrar sus recursos en el crecimiento y desarrollo durante las primeras etapas de vida.
El periodo de gestación de las ardillas varía significativamente entre las diferentes especies, oscilando entre 29 y 65 días.
Esta variación está influenciada por factores como el tamaño de la especie y el entorno en el que viven.
Desarrollo de la ardilla terrestre de cola redonda
Las ardillas terrestres de cola redonda son poliginandras, con ambos machos y hembras teniendo múltiples parejas.
El apareamiento ocurre de enero a abril y la gestación dura de 25 a 35 días.
El tamaño promedio de la camada es de 6, habiéndose registrado la camada más grande de 12.
El peso promedio al nacer es de 3,7 g, y los bebés están sin pelo y sus ojos y oídos están cerrados.
A los 25 días de edad, una ardilla es capaz de correr coordinadamente.
El destete ocurre a las 5 semanas.
Hibernación y actividad estacional
Aunque muchas personas creen que todas las ardillas hibernan, la realidad es que solo algunas especies de ardillas terrestres lo hacen.
La mayoría de las ardillas dependen de la acumulación de alimentos para sobrevivir durante el invierno.
Aunque se suele pensar que todas las ardillas hibernan durante el invierno, esto solo ocurre en algunas especies, especialmente las terrestres.
Por ejemplo, las marmotas y las ardillas de tierra suelen entrar en un estado de hibernación profunda durante los meses fríos, reduciendo su ritmo cardíaco y temperatura corporal para conservar energía.
En cambio, las ardillas arborícolas más comunes y conocidas no hibernan.
Estas permanecen activas durante todo el año, aunque reducen su actividad en los días más fríos.
Son animales diurnos, con excepción de las ardillas voladoras.
Variedad de tamaños y especies
Las ardillas, esos ágiles roedores de la familia Sciuridae, presentan una sorprendente variedad de tamaños.
| Especie | Tamaño o peso |
|---|---|
| Ardilla pigmea africana | Entre 7 y 13 centímetros de longitud y unos escasos 10 gramos |
| Ardilla gigante india | Hasta 1 metro y casi 2 kilogramos |
| Ardilla de tierra copetuda de Borneo | Cola que puede representar el 130% de su tamaño total |
La más pequeña conocida es la ardilla pigmea africana, que apenas alcanza entre 7 y 13 centímetros de longitud y pesa unos escasos 10 gramos.
En el extremo opuesto, encontramos a la ardilla gigante india, que puede llegar a medir hasta 1 metro y pesar casi 2 kilogramos.
La variabilidad en el tamaño no solo es un tema de interés biológico, sino también un reflejo de su evolución.
Las diferencias en tamaño pueden influir en su comportamiento, dieta y estrategias de supervivencia.
La ardilla de tierra copetuda de Borneo es una especie fascinante que solo se encuentra en la isla de Borneo.
Es conocida por su distintiva cola, que puede ser más larga que su propio cuerpo, representando el 130% de su tamaño total.
La ardilla terrestre de cola redonda
La ardilla terrestre de cola redonda es un animal comparativamente pequeño con un color grisáceo-marrón que se asemeja a los suelos arenosos de su entorno.
Sus características únicas son, más notablemente, su cola larga, delgada y redondeada, y en segundo lugar, sus patas traseras largas, anchas y peludas.
Sus garras y sus pequeñas orejas posicionadas bajas en la cabeza les permiten vivir bajo tierra en un estilo de vida semianfibio.
A menudo se confunden con perros de la pradera o topos, pero los perros de la pradera son mucho más grandes y los topos no buscan alimento sobre la tierra.
La ardilla terrestre de cola redonda cava su propia madriguera o utiliza una madriguera vieja de otra especie.
Su organización social es semi-colonial, pero tienen madrigueras individuales y otras ardillas son ahuyentadas si se acercan demasiado.
Los machos son dominantes durante la temporada de reproducción, de enero a marzo, y las hembras durante el período de crianza de las crías, de marzo a abril.
Las ardillas terrestres de cola redonda son omnívoras.
Según la UICN, la ardilla terrestre de cola redonda es común a muy común en todo su ámbito, pero no se dispone de una estimación general de su población.
¿Todas las ardillas tienen el mismo comportamiento?
Las más de 200 especies de ardillas viven en ambientes diferentes y tienen hábitos distintos.
Las ardillas arborícolas son principalmente diurnas y pasan gran parte del tiempo desplazándose entre las ramas, buscando alimento o vigilando el entorno.
Las ardillas terrestres dependen más de sus madrigueras y pueden desarrollar una vida social compleja.
Las ardillas voladoras utilizan el planeo para desplazarse entre árboles maduros y reducir el tiempo que pasan en el suelo.
Las diferencias en tamaño pueden influir en su comportamiento, dieta y estrategias de supervivencia.
Curiosidades sobre las ardillas
- La ardilla pigmea africana apenas alcanza entre 7 y 13 centímetros de longitud y pesa unos escasos 10 gramos.
- La ardilla gigante india puede llegar a medir hasta 1 metro y pesar casi 2 kilogramos.
- Las ardillas voladoras pueden planear distancias de hasta 90 metros entre árbol y árbol.
- Las ardillas pueden girar sus tobillos 180 grados.
- Los incisivos crecen aproximadamente 15 centímetros al año.
- Las ardillas pueden recordar la ubicación de cientos de escondites gracias a pistas espaciales y olfativas.
- Las ardillas grises pueden realizar entierros falsos para proteger sus reservas.
- Las semillas olvidadas pueden germinar y convertirse en nuevos árboles.
- El albinismo es un fenómeno que se puede observar en las ardillas, aunque es más común en la ardilla gris.
- Las ardillas albinas presentan una pérdida total de pigmentación en su pelaje, lo que les da un aspecto blanco distintivo y ojos rosados.
Ardillas y seres humanos
En Japón, las ardillas han encontrado un lugar especial en la cultura y el ocio, con la creación de jardines de ardillas.
Estos jardines permiten a los visitantes observar, alimentar e incluso interactuar con las ardillas en un entorno controlado.
Las ardillas son mamíferos roedores que habitan en diversas regiones del mundo, especialmente en zonas boscosas, parques y áreas urbanas.
Su presencia en espacios urbanos permite observar de cerca comportamientos como el almacenamiento de alimento, la vigilancia y el movimiento de la cola, aunque su conducta depende de la especie y de las condiciones del entorno.