Alina es una niña rusa de 10 años que se hizo conocida por compartir en internet su vida cotidiana, sus juguetes y actividades creativas. Su vlog, en el que muestra secretos para fabricar slime, organiza contenidos para otros niños y habla con sus seguidores, llegó a reunir miles de suscriptores.
Su historia se volvió especialmente comentada después de que organizara un encuentro con sus fans en un parque de Nizhnekamsk, la ciudad donde vive, y ninguno de los seguidores que había confirmado su asistencia apareciera en el lugar.
El encuentro con sus seguidores
Alina estaba entusiasmada: por fin conocería a algunos de los seguidores de su vlog, donde comparte secretos para fabricar slime y muestra sus juguetes. La niña rusa de 10 años organizó un encuentro con sus fans en un parque de Nizhnekamsk, la ciudad donde vive.
Llevó dulces, hizo adivinanzas y preparó premios para quienes acertaran. Unos 20 de sus 3.000 seguidores le confirmaron que irían a conocerla en persona y la vlogger estaba feliz.
Sin embargo, cuando llegó el día, Alina sufrió una gran desilusión: absolutamente ninguno de sus seguidores fue a su encuentro, según rescató el periódico británico Daily Mail. La niña se volcó a su vlog para dar a conocer su decepción.
"Acabo de volver del encuentro con mis seguidores, pero tristemente ninguno se presentó", dijo la niña llorando. "Estoy muy enojada, porque en los comentarios más de 20 personas dijeron que irían (. ) Esperé por 30 minutos, pero nadie llegó. Revisé por todo el parque, pero fue en vano", continuó.
Luego Alina les rogó a sus fans que nunca más le volvieran a mentir. "Pensé que lo pasaríamos bien, que nos tomaríamos fotografías, y que finalmente vería a mis amigos y suscriptores, pero ustedes me trataron así", agregó entre lágrimas.
El video que hizo crecer su popularidad
Con su emotivo video, Alina pasó de tener 3.000 seguidores a más 50 mil. Algunos de ellos le ofrecieron disculpas por haberla desilusionado, en tanto que otros criticaron a sus padres por permitirle hacer amigos virtuales en lugar de reales.
"¿Por qué sus padres le permiten organizar una reunión como esa? ¿Qué están pensando?", escribió un usuario identificado como Andrei. "Por Dios, una niña de 10 años se juntaría con sus fans y luego se sienta en frente de la pantalla destrozada. ¿Dónde están sus otros amigos reales? ¿O es que YouTube paga tan bien como para que su hija llore y ustedes no se preocupen de hacer nada?", planteó por su parte, Alexander Sazonov.
La grabación de Alina llorando ya ha sido vista más de un millón de veces.

La importancia de distinguir entre seguidores y amigos
La experiencia de Alina mostró la diferencia entre tener una audiencia numerosa en internet y contar con personas dispuestas a participar realmente en una actividad presencial. Aunque más de 20 usuarios afirmaron que asistirían, ninguno llegó al parque el día del encuentro.
La reacción también generó un debate sobre la relación de los niños con las comunidades virtuales y sobre la responsabilidad de los adultos cuando los menores interactúan con personas conocidas únicamente a través de internet.
Otras historias de Alina en redes sociales
El video se volvió viral en las redes sociales (TikTok: @alina_leeee). Una joven rusa, Alina, quien actualmente reside en Argentina, se convirtió en una sensación viral en las redes sociales al compartir un descubrimiento cultural que la dejó perpleja.
Originaria de Siberia, decidió emigrar al país en busca de nuevas oportunidades y experiencias, las cuales comparte regularmente en su cuenta de TikTok, bajo el usuario @alina_leeee.
En uno de sus videos más recientes, que rápidamente se viralizó, Alina relata su sorpresa al encontrar un gesto particular usado en Argentina, que le resultó completamente ajeno. Este video captó la atención de miles de usuarios, alcanzando más de 700.000 reproducciones y acumulando más de 16.000 ‘me gusta’.
El gesto argentino que no comprendía
Alina explica en el video que, al llegar a Argentina, notó que la gente hacía una seña con sus manos que no comprendía. Este gesto consiste en bajar las ojeras con el dedo índice mientras se dice “ojo” o “cuidado”.
Según la joven, este gesto es un completo enigma para el resto del mundo: “No digo nada malo, solo que es otra cultura y me copó aprenderla”. Y añadió: “Cuando llegué acá, no lo entendía y, cada vez que lo veía, me quedaba pensando: ¿Qué? ¿Es un filtro? ¿Una amenaza?”.
Alina, originaria de Siberia, muestra en su video el gesto argentino que le resulta incomprensible (TikTok).
La reacción en las redes no se hizo esperar. Los comentarios se llenaron de opiniones de usuarios que compartían sus propias experiencias y explicaban el contexto del gesto.
Muchos argentinos se mostraron sorprendidos de que algo tan cotidiano para ellos pudiera ser tan desconcertante para una extranjera. Otros aprovecharon para dar la bienvenida a Alina y ofrecerle más explicaciones sobre las peculiaridades de la cultura local.
“Si es una amenaza”, “Depende del contexto. A veces, es advertencia y, en otros casos, complicidad”, “Yo calculo que en Italia sería lo mismo. No lo sé, pero muchos de nuestros gestos son de origen italiano”, “Ojooo, sería como cuidado, atento” y “Yo pensando en todos los que usamos, son muchos”, son algunos de los mensajes en la publicación.
“NO TODOS los ARGENTINOS Somos IGUALES” 🙏🏼❤️🇦🇷🇲🇽 (Alina / Argentina) Ep. 299
Historias de otras rusas llamadas Alina
También circuló la historia de otra Alina rusa que se convirtió en una de las rusas más conocidas de Chile. La europea se creó hace unos meses su cuenta de Instagram (@señorita.markina) donde ya tiene más de 14 mil seguidores.
En su cuenta, Alina muestra su día a día y las diferencias entre su natal Rusia y Chile. La creadora de contenidos actualmente se encuentra estudiando astronomía en la Universidad de Chile y además, es pareja de Alberto Heller, uno de los corredores de rally más conocidos del país, con quien se conoció en Cerdeña, Italia.
La joven explicó que conoció a Alberto Heller cuando él competía en el Campeonato Mundial de Rally y tuvo una carrera en Italia en 2020. Ella estaba allí trabajando y él le escribió por Instagram.
“No sé cómo me encontró (ríe) pero me preguntó si quería salir con él después de su carrera y ahí empezó todo. Hoy ya son seis años y todo comenzó solamente con una salida después de una carrera“, comentó Alina en conversación con ADN.cl.
La adaptación de una rusa a Chile
Alina contó que dejó Rusia para vivir en Chile y que durante sus primeros meses enfrentó dificultades relacionadas con el idioma. Hay muchas cosas que son muy parecidas a Rusia, pero hay otras que son súper distintas y cuando llegué me costó porque no hablaba español y mucha gente de aquí quería hablar conmigo, pero ellos no hablaban inglés.
Yo imaginaba Chile similar a México, con mucha playa y caluroso, pero cuando llegué me sorprendió por la naturaleza, especialmente en el sur. Se parece a la naturaleza de Rusia.
Sobre los habitantes del país, señaló: “Son muy cariñosos. Siempre que se daban cuenta de que era extranjera, trataban de ayudarme, aunque no entendía mucho; se intentaban comunicar conmigo”.
Antes de viajar, conocía muy poco de Chile: “El vino no más, me gusta”.
Sus estudios de astronomía
La creadora de contenidos explicó que estudia astronomía en la Universidad de Chile y que la experiencia universitaria le ha gustado. “Me encanta. Aún me faltan dos meses más para finalizar la carrera, es cortita, pero muy entretenida, los profesores son bacánes, mis compañeros son la raja , así que me gustaría seguir estudiando en ese sector”.
Según contó, su pareja la animó a seguir una carrera que siempre había querido estudiar. “Él me regaló esta carrera porque yo siempre quería estudiar esto, pero no tenía mucha fe en mí misma porque es en español y es una carrera bastante difícil y tenía mucho miedo”.
“Él me apoyó y me dijo que tenía que seguir mis sueños. Creo que es importante tener a alguien a tu lado que te apoye y que cree en ti. Yo lo apoyé en el rally y Alberto me apoyó en mi sueño”.
“Estoy muy agradecida porque siento que encontré algo que me apasiona de verdad”.
El uso de chilenismos
Durante la conversación, Alina también utilizó expresiones propias de Chile. “Ocupo mucho el yapo, pucha, bacán esos son los más comunes que ocupo (ríe)”.
Su experiencia como madre
Alina también habló sobre su experiencia como madre primeriza. “Bastante difícil porque salió igual al ‘Beto’ (ríe). Es hiperactiva e intensa, pero encuentro que es lo mejor que nos ha pasado en la vida. Ella es todo nuestro mundo”.
El crecimiento de su presencia en redes
La joven relató que su popularidad creció con mucha rapidez y que al principio no estaba segura de tener algo interesante que compartir. “Me sorprendió que esto se expandiera súper rápido. Nunca pensé que fuera fácil empezar un camino en redes sociales, lo quería hacer hace rato, pero siempre pensaba que era difícil y que no tenía nada interesante para compartir”.
Su pareja la animó a comenzar el proyecto digital. “Pero igual el ‘Beto’ me apoyó y me dio ese empujón para empezar la página porque me decía que yo tenía muchas cosas que contar”.
Sobre la respuesta del público chileno, añadió: “El público chileno es muy amable; siempre me escribe muchos comentarios buenos y nunca pensé que tanta gente podía tener tanto cariño a un desconocido. Me sorprendió ese apoyo”.