Alergia al aplicar grasa en los glúteos con polímero: síntomas, riesgos y tratamiento

La aplicación de polímeros o sustancias sintéticas permanentes en los glúteos puede provocar una reacción inflamatoria conocida como alogenosis iatrogénica, enfermedad por biopolímeros o reacción a cuerpo extraño. No se trata necesariamente de una alergia convencional, sino de una respuesta del organismo frente a un material que reconoce como ajeno y que no puede reabsorber ni eliminar fácilmente.

Los síntomas pueden aparecer inmediatamente después de la infiltración o incluso meses, años o hasta 25 años más tarde. Enrojecimiento, dolor, endurecimiento, aumento de volumen, cambios de coloración, fiebre, secreción, deformidad, necrosis, migración del material y malestar general requieren valoración médica, especialmente cuando progresan o se acompañan de signos de infección.

Qué son los biopolímeros y por qué pueden ser peligrosos

Los biopolímeros son sustancias que pueden ser utilizadas como relleno para aumentar el volumen de una zona o rellenar arrugas. No son aptos para el uso humano ya que no son biocompatibles y originan lesiones, generalmente irreversibles.

Los biopolímeros son macromoléculas de diferentes orígenes, derivados del petróleo, de origen vegetal y muchos son de origen sintético. En este último caso, la mayoría son derivados de la silicona, pudiendo incluir otros materiales como metacrilato o colágeno entre otros.

Los biopolímeros son sustancias inertes que, en ocasiones, se utilizan de forma ilícita para fines estéticos como materiales de relleno tisular. La mayoría son de origen sintético, y por lo general derivados de la silicona; lo más frecuente es que se vendan bajo el nombre de polivinil metacrilato o polimetil siloxano (silicona líquida).

Algunos de estos productos generan efectos inmediatos al mejorar el contorno de algunas partes del cuerpo, sin embargo, el organismo puede reconocer estas sustancias como elementos que no pertenecen a nuestro cuerpo o que no son biológicamente compatibles y generan una reacción inflamatoria que puede ser desde mínima hasta severa.

Cuando esto ocurre se produce la enfermedad alogenosis iatrogénica o reacción a cuerpo extraño, también conocida como enfermedad por biopolímeros.

La reacción tisular frente a la infiltración de este tipo de productos se puede presentar de forma aguda o incluso tardía, estando descritos casos de complicaciones aparecidas hasta 25 años después.

Al entrar en contacto con el tejido receptor pueden desencadenar una excesiva reacción inflamatoria local, proporcional al peso molecular de la sustancia infiltrada. Además, existe la posibilidad de que estas sustancias migren a distancia del sitio de aplicación, pudiendo comprometer órganos vitales e incluso llegar a provocar la muerte.

Por qué se produce la reacción en los glúteos

La formación de los biopolímeros en los glúteos se produce por el tipo de sustancia inyectada en ellos, sustancias no reabsorbibles que generan una respuesta inflamatoria en el sistema inmunológico del cuerpo cuando este los rechaza.

La inflamación y la reacción a un cuerpo extraño se produce por sustancias que son reconocidas por nuestro cuerpo como ajenas, que en ocasiones se acompaña de infección, esta se puede presentar inmediatamente después de la aplicación o por el contrario, pasados meses o años, debido a gérmenes de crecimiento lento como las micobacterias.

La mayoría de estas alteraciones aparecen porque las sustancias inyectadas con el tiempo se van superficializando como reacción de defensa del organismo que trata de expulsarlas. La piel se adelgaza, se esclerosa y puede ulcerarse.

En otros casos, el biopolímero es encapsulado por el propio organismo formando un granuloma como reacción al cuerpo extraño. Este granuloma puede ser palpable y originar deformidad en la zona inyectada.

Los biopolímeros pueden permanecer “dormidos” durante años, hasta que un día el cuerpo reacciona. Las complicaciones pueden aparecer cuando el material empieza a desplazarse, se inflaman los tejidos, se desarrolla una infección o se produce una respuesta inmunológica generalizada.

Antecedentes y evolución de las sustancias de relleno

La necesidad de combatir los signos del paso del tiempo, rellenar arrugas y otros defectos de volumen no son algo novedoso. La primera sustancia de relleno que se utilizó para el remodelamiento corporal fue la parafina en 1899.

El éxito inicial del procedimiento hizo que su uso se extendiera rapidamente, especialmente con fines estéticos. Sin embargo, las inyecciones de parafina de Robert Gersuny supusieron un sinfín de complicaciones en los pacientes tratados incluyendo granulomas, infecciones, necrosis, embolismos y deformidades.

A pesar de la gravedad de las complicaciones, la popularidad de las inyecciones de parafina y vaselina permaneció intacta durante el primer cuarto del siglo pasado y posteriormente fue sustituido por las siliconas.

De la misma manera que primero lo hizo la parafina, estos polímeros derivados del sílice, han sido infiltrados sin control sanitario ocasionando importantes secuelas físicas hasta nuestros días.

El uso de silicona líquida para fines estéticos se popularizó durante la época de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y fue más extendido durante la década de los 50, provocando en muchas mujeres graves granulomas y endurecimientos que en ocasiones llegaron a precisar incluso mastectomías como tratamiento resolutivo.

En 1991 la FDA prohibió la venta de silicona líquida para su uso con fines estéticos, y la Asociación Americana de Cirugía Plástica y Estética (ASAPS), así como muchas otras organizaciones médicas y entidades sanitarias internacionales consideran como negligencia médica el uso de estos materiales.

Actualmente, todos los materiales de relleno permanentes están prohibidos debido a las importantes secuelas que producen. Su uso es ilegal y el riesgo de estas sustancias es muy alto al no tener ningún control sanitario.

Síntomas de biopolímeros en los glúteos

Cuando estamos hablando de la infiltración de ciertas sustancias no reabsorbibles en los glúteos para aumentar el volumen o modificar su forma, la primera alarma debería saltar ante el enrojecimiento de la zona.

La gran mayoría de pacientes que se aplican sustancias de relleno no tienen ninguna sintomatología, sin embargo, un grupo pequeño de pacientes inician con síntomas como dolor, enrojecimiento o molestias en la zona de aplicación del relleno.

Algunos se acompañan de exudado, secreción o pus en la zona afectada. Cuando la inflamación es severa se produce deformidad con gran rubor e hinchazón.

Signos locales frecuentes

  • Dolor localizado en la zona de los glúteos que puede ascender a la espalda.
  • Dolor o sensación rara en las articulaciones cercanas.
  • Abultamientos en la zona o zonas cercanas al lugar en el que se aplicaron esas sustancias no biocompatibles.
  • Cambios de color en la zona inyectada, como pasar del rojo al morado.
  • Inflamación en las zonas inyectadas de los glúteos.
  • Endurecimiento o induración de los tejidos.
  • Deformaciones en la forma de los glúteos.
  • Alteraciones de la textura cutánea.
  • Picor, ardor o sensación de calor.
  • Supuración, secreción o salida de pus.
  • Fístulas y ulceraciones de la piel.
  • Necrosis o pérdida de tejido.

Síntomas generales

  • Dolor de cabeza.
  • Fiebre.
  • Cansancio y malestar general.
  • Dolor generalizado.
  • Dolor articular.
  • Depresión.

Estos serían síntomas más que justificados para revisar qué tipo de sustancias se han infiltrado en tus glúteos y qué consecuencias están provocando en ellos.

Síntomas según el momento de aparición

Reacciones inmediatas

Las consecuencias de la inyección de estos productos pueden ser locales o sistémicas, según aparezcan en la zona de la inyección o afecten a la salud general del paciente.

Las reacciones inmediatas aparecen segundos, minutos u horas después de su aplicación, y pueden incluir sangrado intradérmico, oclusión arterial, necrosis focal, embolia, pápulas, discromía, eritema, equimosis, edema y reacciones de hipersensibilidad.

Las primeras semanas después de la aplicación son cruciales. Si notas enrojecimiento que no desaparece, calor intenso en la zona, o los glúteos se sienten extrañamente duros al tacto, es momento de buscar ayuda médica inmediata.

Reacciones a mediano plazo

Los dolores que aparecen y desaparecen en la zona glútea, la sensación de pesadez al sentarse, o cambios en la forma de los glúteos son señales que tu cuerpo está luchando contra estas sustancias.

Es frecuente que los síntomas y signos se intensifiquen cada dos o tres meses durante períodos que duran de 1 a 3 semanas.

Complicaciones tardías

Las complicaciones tardías se producen meses o incluso años después de la inyección y pueden incluir la aparición de nódulos inflamatorios, nódulos no inflamatorios, dolor, equimosis, pigmentación, prurito, siliconomas, celulitis, abscesos estériles, linfedema, así como la migración del material desde el lugar donde fue infiltrado inicialmente, creando complicaciones a distancia.

Los biopolímeros pueden permanecer “dormidos” durante años, hasta que un día el cuerpo reacciona. Pueden aparecer cambios en la textura de la piel, bultos irregulares o dolor profundo y persistente.

La reacción tisular frente a la infiltración de este tipo de productos se puede presentar de forma aguda o incluso tardía, estando descritos casos de complicaciones aparecidas hasta 25 años después.

Un caso clínico describió a una paciente que, 3 años después de la infiltración de biopolímeros en glúteos, presentó abscesos y siliconomas que precisaron extracción y lavados quirúrgicos seriados.

Migración de los biopolímeros

La realidad es alarmante: una vez inyectados, los biopolímeros no permanecen en el lugar donde fueron aplicados. Pueden migrar a través de los tejidos, llegando incluso a órganos vitales.

La silicona por ejemplo, se ha visto que puede migrar cuando se inyecta en volúmenes importantes por transporte de los macrófagos circulantes, pudiendo llegar a causar cualquiera de los signos y síntomas mencionados en cualquier parte del cuerpo.

Los materiales pueden desplazarse hacia las caderas, la espalda, el abdomen, los muslos, las pantorrillas, las mejillas, los pómulos y otras zonas vecinas, dependiendo del lugar de la inyección.

La migración puede crear nódulos, inflamación, dolor, cambios de coloración, fibrosis, infecciones, deformidades y alteraciones funcionales.

Riesgos y complicaciones graves

Las complicaciones más graves son la necrosis, ceguera, embolias, insuficiencia renal, ACV y muerte.

Se pueden producir nódulos, tumores y procesos inflamatorios e infecciosos que ocasionan daños estéticos y funcionales desastrosos e irreversibles.

Estas sustancias pueden desencadenar enfermedades autoinmunes, como por ejemplo el síndrome ASIA. Estas complicaciones pueden producirse inmediatamente o desarrollarse semanas, meses o años, hasta 25 años después, luego de la inyección del producto en el cuerpo.

La inyección de estos productos puede provocar diferentes consecuencias que pueden ser locales o sistémicas, según aparezcan en la zona de la inyección o afecten a la salud general del paciente.

Complicaciones locales descritas

  • Dolor.
  • Eritema.
  • Pigmentaciones.
  • Fibrosis.
  • Edema.
  • Infecciones.
  • Fístulas.
  • Desplazamientos.
  • Necrosis de la piel.
  • Granulomas y siliconomas.
  • Abscesos estériles o infecciosos.
  • Ulceraciones de difícil cicatrización.

Complicaciones sistémicas

La migración del material puede comprometer órganos vitales e incluso llegar a provocar la muerte.

También se han descrito síntomas a nivel sistémico como fiebre, dolor generalizado, dolor articular, cansancio, malestar general y depresión.

Clasificación clínica por grados

El pronóstico es directamente proporcional al grado clínico en que se encuentre el paciente. Las enfermedades asociadas, condición inmunitaria, cantidad y tipo del producto inyectado, la susceptibilidad genética y la imposibilidad de acceso a los sistemas de salud, empeoran el pronóstico.

GradoCaracterísticas
Grado 1Paciente con antecedentes de inyección de productos de relleno sin signos ni síntomas evidentes. Estudios por imagen confirmatorios positivos.
Grado 2Presencia de eritema o cambio de coloración en la zona afectada sin ningún otro tipo de signos o síntomas.
Grado 3Presencia de inflamación local importante acompañada de zona de induración, edema, cambio de textura cutánea y dolor de grado variable.
Grado 4Extrusión del producto con o sin infección local.
Grado 5Migración a diversas zonas corporales.
Grado 6Presencia de complicaciones locales graves o sistémicas.

Qué hacer si aparecen síntomas

Si presenta síntomas como los descritos anteriormente, es necesario que acuda urgentemente a un cirujano plástico para que valore su situación y establezca la afectación que ha sufrido y el tratamiento adecuado.

Cuando los síntomas se acompañan de gran inflamación, dolor y deformidad se requiere la valoración por especialistas, como medicina interna o reumatología, con el fin de controlar la inflamación local o sistémica generada por este cuerpo extraño, por medio de diferentes medicamentos antiinflamatorios y una revisión exhaustiva si hay infección antimicrobiana.

El paciente con biopolímeros deberá́ ser visto por un equipo multidisciplinario que implique al reumatólogo o inmunólogo clínico y al cirujano.

Otras especialidades involucradas según el caso y de acuerdo con el criterio médico son Psiquiatría y/o Psicología, Infectología, Unidad de Cuidados Intensivos, Medicina Interna y Endocrinología.

Aunque no haya síntomas, también es recomendable visitar al especialista para que se asegure de que el material no ha generado reacciones adversas y se encuentra en el lugar apropiado.

Estudios médicos y valoración diagnóstica

En algunos casos no es posible retirar los biopolímeros y por ello se puede indicar una resonancia magnética para comprobar las zonas afectadas y si el compuesto se ha desplazado.

La valoración con ultrasonido de la región glútea puede informar de sombra acústica posterior e hipoecogenicidad subcutánea por la presencia de nodulaciones múltiples.

Cuando existe secreción o sospecha de infección, se requiere estudio de la secreción y los tejidos en el laboratorio de microbiología para determinar los gérmenes que han invadido el tejido y poder realizar un tratamiento antimicrobiano dirigido.

No es adecuada la autoprescripción de antibióticos o la formulación de estos sin identificar claramente los gérmenes involucrados.

Tratamiento sin cirugía

El tratamiento debe ser sintomático en los períodos de exacerbación. Alivian las molestias y acortan el periodo con síntomas que suele durar entre una y dos semanas.

El uso de analgésicos, antihistamínicos no corticoideos y antiinflamatorios no esteroideos por tanto es de utilidad.

Por el contrario, el uso de antibióticos debe estar limitado a sobreinfecciones, ya que no modifican la evolución y pueden generar resistencias.

Los pacientes que tienen síntomas leves o mínimos en general no requieren ningún tratamiento, por otro lado, quienes atraviesan procesos infecciosos asociados requieren estudio de la secreción y los tejidos en el laboratorio de microbiología para determinar los gérmenes que han invadido el tejido y poder realizar un tratamiento antimicrobiano dirigido.

Los corticoides locales o generales no son útiles y aumentan la atrofia de la piel por lo que no están recomendados.

Para el tratamiento de las secuelas producidas por la inyección de biopolímeros se han probado diversos procedimientos no quirúrgicos sin mucho éxito.

Procedimientos que deben evitarse

Los masajes, el ultrasonido y el láser no han demostrado ningún beneficio y a veces incluso empeoran la situación.

Está contraindicado el uso de tratamientos que utilizan tecnologías internas o externas que promueven la disolución, punción, aspiración y rotura de vesículas, tales como ondas de choque, técnicas asistidas por succión, ultrasonido, equipos de potencia, láser, inyección de agua y otros procedimientos similares.

Estos procedimientos promueven con frecuencia la migración de las sustancias a zonas sanas y la fibrosis de los tejidos en las zonas tratadas.

También se deben evitar los masajes o el drenaje linfático, ya que promueven la migración del producto.

Tratamiento quirúrgico y extracción

La extracción de estos materiales requiere cirugía. La extracción es muy difícil o imposible si la zona inyectada es muy extensa.

Solo las masas muy localizadas y enquistadas son candidatas a cirugía ya que puede quedar una depresión en la zona afectada. Además hay una mayor tendencia a que las cicatrices sean queloideas.

No existe ningún método que permita extraer las sustancias inyectadas en su totalidad debido a que éstas quedan firmemente adheridas a los tejidos.

El objetivo del procedimiento de extracción de biopolímeros es extraer la mayor cantidad de material posible. Con esto evitamos complicaciones serias a futuro que afectan la calidad de vida de los pacientes.

La cirugía reconstructiva para el retiro parcial de biopolímeros es un procedimiento quirúrgico que debe ser realizado por cirujanos plásticos y comprende un conjunto de técnicas quirúrgicas que buscan eliminar los depósitos del material para aliviar los síntomas inflamatorios y mejorar la apariencia.

Con frecuencia es necesaria más de una cirugía, en función de la gravedad, el compromiso de los tejidos y cantidad de sustancia inyectada.

Las punciones o la liposucción no son útiles en estos casos, ya que las masas son sólidas y fibróticas y por lo tanto no pueden ser aspiradas.

El retiro de biopolímeros requiere de una cirugía paliativa que busca disminuir el volumen del polímero, silicona líquida, metilmetacrilato de la piel, grasa y músculo sin sacar tejido graso normal.

Mediante la visualización del polímero se extrae parcialmente todo aquel que se pueda sacar que no esté alrededor de tejidos importantes y por ende produzca riesgos y secuelas.

Las técnicas que se utilizan para la extracción de biopolímeros pueden ser abierta o cerrada, según lo determine el especialista dependiendo del grado de biopolímeros y de los cambios en la zona afectada.

Por qué la extracción completa suele ser imposible

A diferencia de un implante con una forma definida, los biopolímeros se dispersan y se integran con los tejidos del cuerpo.

Desafortunadamente, estas sustancias se difunden por los tejidos y en la mayoría de los casos es imposible resecar el 100 % de la sustancia inyectada.

La extracción parcial puede reducir la cantidad de material y aliviar la inflamación, pero no siempre elimina por completo el riesgo de nuevas reacciones.

En algunos casos severos con destrucción de los tejidos por la inflamación e infección, se requiere desbridamiento o retiro de todos los tejidos afectados, que por desgracia puede ser toda la glándula mamaria, los glúteos o subunidades de la cara.

Esto genera una deformidad severa en el cuerpo y requiere procesos reconstructivos, como los empleados para reconstruir el seno luego del cáncer con transferencia de tejidos de diferentes partes del cuerpo.

Lavados, desbridamiento y reconstrucción

El tratamiento quirúrgico se emplea para realizar lavados, desbridamiento o higiene en la zona afectada y tomar muestras de las secreciones y tejidos cuando se sospecha infección.

En un caso clínico fue necesario realizar lavado mecánico en quirófano bajo anestesia general, encontrando necrosis grasa importante y presencia del material previamente inyectado de características blanquecinas, consistencia media y ligeramente fétido.

Se procuró la extracción de la mayor cantidad posible de esta sustancia, obteniendo aproximadamente 500 cc localizados en el plano muscular y subcutáneo.

A continuación se practicó desbridamiento quirúrgico de toda la zona afectada por la necrosis en el glúteo izquierdo.

Posteriormente fue necesario repetir en 3 ocasiones el lavado en sala de quirófano, 1 vez por semana, sin lograr obtener más cantidad de la sustancia inyectada.

Los drenajes se mantuvieron hasta que el débito fue menor de 50 cc. Después de un mes se logró cierre primario retardado con remodelación de los bordes de la herida en el lado derecho y se dejó que la herida del glúteo izquierdo cerrara por segunda intención.

En algunos casos, la reconstrucción estética de la región glútea puede requerir tejido autólogo sano, con circulación fiable y anatomía constante.

Cuándo puede ser necesario operar

El retiro puede plantearse cuando hay dolor persistente, inflamación, deformidad, endurecimiento, cambios de color, infección, necrosis, extrusión o migración del material.

Es importante extraerlo cuando los síntomas estén iniciando. Es necesario evitar que el material endurezca, existan cambios de coloración o migre a áreas vecinas o surjan complicaciones graves.

En pacientes sin síntomas, los cirujanos pueden optar por no retirar los biopolímeros debido a los daños que esto puede ocasionar y monitorear permanentemente la aparición de síntomas.

La decisión debe individualizarse según la localización, la cantidad y el tipo de material, el estado de los tejidos, la presencia de infección, la extensión de la fibrosis y los riesgos de la intervención.

Cuidados y medidas preventivas para evitar exacerbaciones

  • Evitar el calor, en especial a nivel local, la sauna, la exposición al sol, sentarse sobre superficies calientes, los baños termales y, en general, toda actividad que genere aumento de la temperatura corporal.
  • Evitar ejercicios de alto impacto, ya que pueden facilitar la migración de las sustancias de relleno.
  • Prevenir el trauma directo sobre la zona afectada.
  • Evitar tratamientos estéticos en zonas que han sido inyectadas con sustancias de relleno, incluyendo radiofrecuencia y ultrasonido terapéutico, ya que generan calor y promueven la migración.
  • Evitar largos periodos de apoyo sobre las zonas afectadas.
  • Evitar masajes o drenaje linfático.
  • Evitar ropa ajustada que provoque fricción sobre la piel.
  • Evitar el consumo de tabaco porque altera la vascularización y el proceso de cicatrización de la piel.
  • Evitar cualquier tipo de punción o inyección en las áreas afectadas.

Prevención antes de cualquier aumento de glúteos

La medida más importante para prevenir esta enfermedad es verificar que el producto que se va a inyectar sea aplicado por un experto: un médico o un especialista.

Además, el producto debe ser biocompatible; es decir, no debe generar reacciones de cuerpo extraño. Igualmente, debe ser estéril y aplicado con técnicas que disminuyan los riesgos de infección en el momento de la aplicación.

Siempre verifique que sea un profesional quien aplique el relleno y que el producto esté aprobado por diferentes estudios médicos y por la autoridad sanitaria correspondiente.

Existen productos biocompatibles y seguros como el ácido hialurónico y la grasa autóloga, aunque cada procedimiento debe evaluarse individualmente y realizarse con indicaciones médicas adecuadas.

La lipotransferencia es una técnica para dar volumen en determinadas zonas del cuerpo mediante la extracción del exceso de grasa localizada en otra zona corporal, sin recurrir a implantes de ningún tipo.

La técnica consiste en la extracción de la grasa localizada mediante liposucción de las áreas de la figura del paciente en las que no desea ese volumen. Esta grasa pasa por un proceso de purificación para luego ser inyectada en las áreas del cuerpo en las que se desea ganar volumen.

La ventaja de la grasa autóloga es que procede del propio paciente; sin embargo, no está exenta de riesgos y requiere una técnica quirúrgica precisa.

La inyección de grasa en los músculos y más allá aumenta las posibilidades de lesionar los nervios y vasos sanguíneos subyacentes en las nalgas.

Los riesgos de la lipotransferencia glútea deben evaluarse de manera individual, especialmente en personas con obesidad, enfermedades crónicas no controladas o delgadez extrema.

La prevención más importante consiste en no aceptar sustancias permanentes de composición desconocida, no someterse a infiltraciones fuera de una institución sanitaria y exigir información clara sobre el producto y el profesional responsable.

síntomas de biopolímeros en glúteos

Cuándo acudir a urgencias

Es fundamental buscar atención médica inmediata ante dolor intenso que no mejora con analgésicos comunes, enrojecimiento que se extiende más allá del área de aplicación, calor excesivo en la zona, sensación de ardor constante, fiebre inexplicable o cambios repentinos en la forma o textura de los glúteos.

También debe solicitarse valoración urgente si aparecen secreción o pus, coloración violácea o negra, ampollas, ulceraciones, pérdida de sensibilidad, dificultad para caminar, malestar general intenso o signos de afectación de otras partes del cuerpo.

La enfermedad por biopolímeros no tiene una cura única; el tratamiento depende de los síntomas. En caso de infección se requiere tratar la misma y cuando hay inflamación se necesitan antiinflamatorios. Si hay destrucción de los tejidos se requiere reconstrucción en cirugía.

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