Las partes principales de un cuento son el inicio o planteamiento, el nudo y el desenlace. En el inicio conocemos a los personajes y la situación en la que comienza la historia; en el nudo aparece un problema, conflicto o situación que cambia lo que estaba ocurriendo; y en el desenlace descubrimos cómo termina o se resuelve la historia.
Comprender esta estructura ayuda a los niños no solo a seguir mejor una narración, sino también a ordenar sus ideas cuando quieren inventar y escribir sus propios cuentos. Esta división permite analizar cuentos, organizar actividades de comprensión lectora y crear historias sencillas en Primaria o en casa.
Las tres partes principales del cuento
Para aprender a analizar una narración podemos dividir su estructura en tres grandes partes:
| Parte del cuento | ¿Qué ocurre? | Pregunta para reconocerla |
|---|---|---|
| Inicio o planteamiento | Conocemos a los personajes, el lugar y la situación inicial. | ¿Quién aparece y cómo comienza la historia? |
| Nudo | Surge un problema, dificultad o acontecimiento importante. | ¿Qué ocurre y qué problema deben resolver los personajes? |
| Desenlace | El conflicto se resuelve y conocemos el final. | ¿Cómo se soluciona el problema y cómo termina la historia? |
Esta estructura de inicio, nudo y desenlace es especialmente útil para enseñar a los niños a comprender cómo se organiza una historia. Para aprender en Primaria, esta división en tres partes constituye una forma sencilla y práctica de entender la estructura narrativa.
Sin embargo, no todos los cuentos tienen que seguirla de una forma rígida. Los autores pueden jugar con el orden de los acontecimientos, empezar por el final o dejar algunos aspectos abiertos.
1. El inicio o planteamiento
El inicio, también denominado planteamiento, es la primera parte del cuento. Su función es situarnos dentro de la historia. En estas primeras líneas solemos descubrir quién es el protagonista, dónde se encuentra, qué está haciendo y cuál es la situación antes de que aparezca el problema principal.
En esta parte se presentan los personajes, los escenarios y las circunstancias que permiten comprender lo que ocurrirá después. Lo que se presenta en la introducción es lo que se quiebra o altera en el nudo.
Ejemplo de inicio
Martina vivía en una pequeña casa junto al bosque. Cada mañana caminaba hasta el colegio acompañada de su perro Max. Un lunes, mientras atravesaban el sendero de siempre, escucharon un extraño ruido procedente de unos arbustos.
En este fragmento ya conocemos algunos datos importantes:
- Personajes: Martina y su perro Max.
- Lugar: una casa cercana al bosque y el camino del colegio.
- Situación inicial: Martina se dirige al colegio como cada mañana.
El sonido que aparece al final nos anuncia que probablemente está a punto de comenzar el problema de la historia.
Cómo reconocer el inicio de un cuento
Podemos pedir al niño que responda a tres preguntas sencillas:
- ¿Quién aparece?
- ¿Dónde sucede?
- ¿Cómo comienza la historia?
Si puede encontrar esas respuestas, probablemente ha identificado correctamente el planteamiento.
2. El nudo
El nudo es la parte en la que sucede aquello que rompe la situación inicial. Puede aparecer un problema, un misterio, una dificultad, un deseo que el protagonista quiere conseguir o cualquier acontecimiento que haga avanzar la historia.
En el nudo se producen los sucesos más importantes del cuento. Los personajes deben interactuar en el escenario para intentar resolver el conflicto que ha surgido.
Ejemplo de nudo
Martina se acercó lentamente a los arbustos y encontró un pequeño zorro que tenía una pata atrapada entre unas ramas. Quiso ayudarlo, pero cada vez que se acercaba el animal se asustaba y trataba de escapar. Martina sabía que no podía dejarlo allí, aunque tampoco sabía cómo liberarlo sin hacerle daño.
Ahora tenemos un conflicto. Martina quiere ayudar al zorro, pero no sabe cómo hacerlo. A partir de ese momento, el lector quiere descubrir qué ocurrirá.
Esa incertidumbre es una de las razones por las que el nudo resulta tan importante: hace avanzar la acción y mantiene nuestro interés por la historia. En algunos cuentos habrá un único problema y en otros aparecerán varias dificultades antes de llegar al final.
Cómo reconocer el nudo
Podemos utilizar otras tres preguntas:
- ¿Qué ha ocurrido?
- ¿Cuál es el problema?
- ¿Qué intenta hacer el protagonista?
3. El desenlace
El desenlace es la parte final del cuento. Aquí descubrimos qué sucede después del conflicto y cómo termina la historia. El problema puede solucionarse completamente, parcialmente o incluso quedar abierto, dependiendo del tipo de narración.
Un cuento no puede terminar sin que hayas dado una solución al conflicto que planteaste. Incluso en los textos con final abierto hay un desenlace.
Ejemplo de desenlace
Martina llamó a su padre desde el móvil y le explicó lo que ocurría. Poco después llegó acompañado de un agente forestal. Entre los dos consiguieron liberar al pequeño zorro sin hacerle daño. El animal permaneció unos segundos observándolos y después desapareció corriendo entre los árboles. Martina llegó tarde al colegio aquel día, pero tenía una buena historia que contar.
El conflicto planteado en el nudo ya se ha resuelto. Sabemos qué ha sucedido con el zorro y también cómo termina la aventura de Martina.
Cómo reconocer el desenlace
Las preguntas más útiles son:
- ¿Cómo se resuelve el problema?
- ¿Qué sucede finalmente?
- ¿Cómo termina la historia?
Ejemplo completo de inicio, nudo y desenlace
Vamos a verlo en un ejemplo todavía más sencillo.
Inicio
Lucas recibió por su cumpleaños una pequeña maceta con una semilla. Su abuelo le explicó que debía colocarla cerca de una ventana y regarla con cuidado.
Nudo
Lucas la regaba todos los días, pero después de una semana no había aparecido ninguna planta. Pensó que la semilla estaba estropeada y decidió preguntar a su abuelo.
Desenlace
Su abuelo le explicó que algunas semillas necesitan más tiempo para germinar. Lucas continuó cuidándola y, unos días después, descubrió un pequeño brote verde saliendo de la tierra.
Podemos resumirlo así:
- Inicio: Lucas recibe una semilla.
- Nudo: la planta no aparece y Lucas se preocupa.
- Desenlace: continúa cuidándola y finalmente germina.
Este tipo de ejercicio es muy útil para trabajar la comprensión lectora, porque obliga al niño a distinguir la información principal de los detalles secundarios.
Partes del cuento y elementos del cuento: ¿son lo mismo?
No. Conviene diferenciar ambos conceptos porque suelen confundirse.
Las partes del cuento explican cómo se organiza la narración:
Inicio → nudo → desenlace
Los elementos del cuento, en cambio, son los componentes que forman parte de esa historia. Entre ellos encontramos los personajes, el espacio, el tiempo, el narrador y los acontecimientos.
El inicio, el nudo y el desenlace nos indican cómo está organizada la historia. Martina, Max, el bosque y el zorro son algunos de los elementos que aparecen dentro de ella.
Los elementos del cuento
Los personajes
Los personajes son quienes participan en los acontecimientos narrados. El personaje alrededor del cual se desarrolla principalmente la historia recibe el nombre de protagonista.
También pueden aparecer personajes secundarios que acompañan, ayudan, dificultan o simplemente forman parte de los acontecimientos. No todos los personajes tienen que ser personas.
En un cuento podemos encontrar animales que hablan, objetos que cobran vida, criaturas fantásticas, robots, seres imaginarios o cualquier personaje que el autor sea capaz de crear.
Para trabajar este elemento con los niños podemos preguntar:
- ¿Quién es el protagonista?
- ¿Qué otros personajes aparecen?
- ¿Qué quiere conseguir cada uno?
El escenario o espacio
El espacio o escenario nos indica dónde suceden los acontecimientos. Puede ser un lugar real, como una escuela, una ciudad o una casa, pero también un espacio completamente imaginario: un planeta desconocido, un castillo encantado o una ciudad situada bajo el mar.
El escenario ayuda al lector a imaginar la historia y puede tener mucha importancia en lo que les sucede a los personajes. No sería igual un cuento sobre un niño perdido en un supermercado que una historia sobre ese mismo niño perdido en mitad de un bosque.
El tiempo
El tiempo nos ayuda a saber cuándo ocurre la historia y durante cuánto tiempo se desarrollan los acontecimientos. Un cuento puede suceder en la actualidad, en el pasado, en el futuro o en una época imaginaria.
También puede narrar algo que ocurre durante cinco minutos, un día completo, varias semanas o muchos años. Expresiones como “Hace muchos años”, “A la mañana siguiente”, “Tres días después” o “Cuando ya era mayor” ayudan a reconocer el paso del tiempo dentro de una narración.
El narrador
El narrador es la voz que nos cuenta la historia. A veces uno de los propios personajes relata lo sucedido: Aquella mañana salí de casa más temprano de lo habitual.
En otros cuentos una voz externa cuenta lo que hacen los personajes: Clara salió de casa más temprano de lo habitual.
Para los primeros cursos de Primaria no es necesario profundizar demasiado en los tipos de narradores. Lo importante es que el alumnado comprenda que autor y narrador no significan exactamente lo mismo: el autor escribe la obra y el narrador es la voz creada para contar la historia.
Cómo identificar las partes de un cuento
Una estrategia sencilla consiste en leer el cuento completo y formular tres preguntas. Primero: ¿cómo empieza y quién aparece? La respuesta nos ayudará a localizar el inicio.
Después: ¿qué problema o acontecimiento importante sucede? Así encontraremos el nudo. Finalmente: ¿cómo acaba la historia o se resuelve el problema? Ahí encontraremos el desenlace.
Ejemplo para identificar las partes
Un conejo quería cruzar un río para visitar a su amigo. Cuando llegó a la orilla descubrió que el puente se había roto. Después de buscar otra forma de pasar, encontró varios troncos caídos y, con ayuda de una ardilla, construyó una pequeña pasarela. Finalmente pudo cruzar el río y llegar a casa de su amigo.
Podemos identificar fácilmente:
- Inicio: el conejo quiere visitar a su amigo.
- Nudo: descubre que el puente está roto y no puede cruzar.
- Desenlace: construye una pasarela y consigue llegar al otro lado.
Cómo escribir un cuento con inicio, nudo y desenlace
Comprender las partes del cuento también facilita mucho la escritura. Cuando un niño no sabe cómo empezar una historia, podemos evitar el temido “no sé qué escribir” ayudándole a responder primero a unas preguntas.
Para preparar el inicio
- ¿Quién será el protagonista?
- ¿Dónde está?
- ¿Qué está haciendo al comenzar la historia?
Para inventar el nudo
- ¿Qué problema aparece?
- ¿Qué quiere conseguir el protagonista?
- ¿Qué dificultad encuentra?
- ¿Qué intenta hacer para solucionarla?
Para preparar el desenlace
- ¿Cómo se resuelve el problema?
- ¿Qué ocurre con los personajes?
- ¿Cómo queremos terminar la historia?
Ejemplo de planificación
- Personaje: una niña llamada Sara.
- Lugar: una biblioteca.
- Problema: encuentra un libro del que han desaparecido todas las palabras.
- Solución: descubre que las palabras han escapado y debe encontrarlas escondidas por la biblioteca.
Con solo esos cuatro elementos ya tenemos una base fantástica para comenzar a escribir.
Actividades para aprender las partes del cuento
Aprender la estructura narrativa resulta mucho más sencillo cuando los niños pueden experimentar con ella.
1. Coloca la historia en orden
Escribe un pequeño cuento dividido en tres fragmentos y entrégalos desordenados. El niño tendrá que decidir cuál corresponde al inicio, cuál al nudo y cuál al desenlace.
Después puede explicar qué pistas ha utilizado para averiguarlo.
2. Cambia el desenlace
Después de leer un cuento conocido, podemos preguntar: ¿Qué habría ocurrido si el final hubiera sido diferente?
El niño debe inventar otro desenlace manteniendo el mismo inicio y nudo. Esta actividad combina comprensión lectora y creatividad.
3. ¿Qué parte falta?
Presentamos únicamente el inicio y el desenlace de una historia. El niño debe inventar un nudo que permita conectar ambos fragmentos de forma lógica.
También podemos hacer el ejercicio al contrario y eliminar el inicio o el final.
4. Tres dibujos, tres partes
Dividimos un folio en tres espacios:
Inicio | Nudo | Desenlace
Después de leer el cuento, el niño realiza un dibujo que represente cada parte. Es una actividad especialmente útil para los primeros cursos de Primaria.
5. Detective de cuentos
Elegimos uno de los cuentos infantiles que el niño conozca y buscamos juntos:
- Protagonista: ¿quién es?
- Escenario: ¿dónde ocurre?
- Inicio: ¿cómo empieza?
- Problema: ¿qué sucede?
- Desenlace: ¿cómo acaba?
6. Inventa tu propio cuento
Podemos utilizar una plantilla muy sencilla:
- Título: ___________________________
- Personaje principal: ___________________________
- Lugar: ___________________________
INICIO
¿Quién aparece y qué está ocurriendo?
NUDO
¿Qué problema sucede?
DESENLACE
¿Cómo se soluciona?
Finalmente, el niño puede añadir un dibujo para cada una de las tres partes.
Actividad para realizar en el aula
Sesión 1: reconocer las partes y los elementos
Comenzaremos la clase con una breve introducción sobre las partes principales de un cuento: introducción, desarrollo y desenlace. Los estudiantes analizarán ejemplos de cuentos cortos para identificar estas partes y discutirán su importancia en la narrativa.
Los estudiantes trabajarán en grupos para identificar los elementos clave de un cuento, como personajes, escenario, conflicto y resolución. Utilizarán tarjetas con palabras clave para categorizar los elementos y discutirán su relevancia en la trama.
Sesión 2: crear y revisar un cuento
Los estudiantes tendrán la oportunidad de aplicar lo aprendido al crear su propio cuento. Se les proporcionarán pautas y ejemplos para desarrollar una historia con las partes y elementos adecuados.
Al finalizar, compartirán sus cuentos con el resto de la clase. Los estudiantes participarán en una sesión de retroalimentación, donde darán comentarios constructivos sobre las historias creadas por sus compañeros.
Se alentará a los estudiantes a identificar las partes y elementos en las historias de otros y ofrecer sugerencias para mejorarlas.
¿Para qué sirven los cuentos en el aprendizaje infantil?
Los cuentos son mucho más que una forma de entretenimiento. Bien utilizados, constituyen también un recurso educativo muy versátil.
La lectura y el trabajo posterior con una historia permiten desarrollar vocabulario, conversar sobre las acciones y emociones de los personajes, formular hipótesis sobre lo que ocurrirá, ordenar acontecimientos y practicar la expresión oral y escrita.
Además, ofrecen numerosas posibilidades para trabajar la imaginación. Podemos detener una historia antes del final y pedir al niño que imagine qué sucederá, transformar un personaje, cambiar el escenario o inventar una aventura completamente distinta a partir de una ilustración.
Preguntas frecuentes sobre las partes del cuento
¿Cuáles son las tres partes de un cuento?
Las tres partes básicas que se utilizan habitualmente para enseñar la estructura de un cuento son inicio o planteamiento, nudo y desenlace. En el inicio se presenta la situación, en el nudo aparece y se desarrolla el conflicto y en el desenlace conocemos su resolución.
¿Qué es el inicio de un cuento?
El inicio o planteamiento es la primera parte de la historia. Suele presentar al protagonista, otros personajes importantes, el lugar y la situación desde la que comenzarán los acontecimientos.
¿Qué es el nudo de un cuento?
Es la parte donde se presenta el conflicto o el problema de la historia; allí toman forma y suceden los hechos más importantes. El nudo surge a partir de un quiebre o alteración de lo planteado en la introducción.
¿Qué es el desenlace de un cuento?
Es la parte donde se suele dar el clímax y la solución al problema, y donde finaliza la narración. Incluso en los textos con final abierto hay un desenlace, e incluso hay casos que dentro del cuento puedes encontrar el clímax relacionado con el final.
¿La estructura del cuento es siempre fija?
Los autores pueden jugar con el orden de los acontecimientos, empezar por el final o dejar algunos aspectos abiertos. Pero, para los más pequeños, te recomendamos que sigas esta estructura tradicional, ya que les será más fácil para entender la historia y poder leerla sin problemas.
Inicio, nudo y desenlace son las partes de la estructura del cuento. Los personajes, el espacio, el tiempo y el narrador son elementos de la narración. Diferenciar ambos conceptos ayuda a comprender mejor los textos y facilita mucho la creación de nuevas historias.
