El atletismo ha figurado como una de las disciplinas célebres y clásicas de las máximas justas del deporte mundial desde los Juegos Olímpicos de Atenas 1896.
En más de un siglo de competición, numerosos atletas han marcado una época por sus títulos olímpicos y mundiales, sus récords y su capacidad para dominar pruebas muy diferentes. Entre ellos destacan tres campeones cuya influencia supera los resultados de una sola competición: Paavo Nurmi, Jesse Owens y Usain Bolt.

1. Paavo Nurmi: el gran dominador del fondo
Nacido en Helsinki, Finlandia, en 1897.
Ganó 10 medallas de oro en tres Juegos Olímpicos: Amberes 1920, París 1924 y Amsterdam 1928.
En los Olímpicos de 1924 ganó dos medallas de oro -en 1.500 y en 5.000 metros- en un mismo día, con una hora de diferencia entre una y otra competencia.
La dimensión de su hazaña resulta especialmente notable porque las pruebas de mediofondo y fondo exigen una combinación excepcional de velocidad, resistencia, estrategia y capacidad de recuperación. Nurmi no fue únicamente un especialista de una distancia concreta: consiguió imponerse en diferentes pruebas y durante varias ediciones olímpicas.
Su trayectoria ayudó a consolidar la tradición finlandesa en las carreras de fondo. El dominio finlandés también aparece asociado a otras grandes figuras de la historia del 1.500 metros, pero Nurmi fue uno de los primeros atletas capaces de convertir la regularidad y la versatilidad en una auténtica superioridad internacional.
La singularidad de sus resultados olímpicos
El doble triunfo de París 1924 resume una de las características más extraordinarias de Nurmi: su capacidad para competir al máximo nivel en pruebas distintas y en un intervalo muy reducido.
| Atleta | Pruebas y logros destacados |
|---|---|
| Paavo Nurmi | 10 medallas de oro en Amberes 1920, París 1924 y Amsterdam 1928; doble oro en 1.500 y 5.000 metros en París 1924 |
| Jesse Owens | Cuatro medallas de oro en Berlín 1936 |
| Usain Bolt | 11 títulos mundiales y ocho oros olímpicos |
2. Jesse Owens: cuatro oros en Berlín
Jesse Owens nació en Oacville, Alabama, Estados Unidos, el 12 de septiembre de 1913, en una familia negra.
En Berlín 1936 alcanzó su gran consagración mundial, al ganar cuatro medallas de oro en las pruebas de 100 y 200 metros, salto largo y relevos 4×100.
Su actuación combinó velocidad, capacidad de salto y rendimiento colectivo. Owens ganó tanto en pruebas individuales como en el relevo, y además alcanzó el oro en el salto largo, una disciplina que requiere precisión técnica y potencia explosiva.
Carlton Frederick Lewis también obtuvo cuatro medallas de oro en unos mismos Juegos Olímpicos. En los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 obtuvo cuatro medallas de oro, en los 100 y los 200 metros planos, en el salto largo y con el equipo estadounidense de los relevos 4×100.
Después de 48 años igualó la marca de Jesse Owens, que estaba vigente desde Berlín 1936.
Jesse Owens final 100 metros Berlín 1936 | Runner's World España
El valor histórico de Jesse Owens
La importancia de Owens no se limita al número de medallas. Su triunfo en Berlín 1936 convirtió su actuación en uno de los episodios más recordados de la historia olímpica y del deporte del siglo XX.
Su programa mostró una amplitud poco habitual: ganó los 100 metros, los 200 metros, el salto largo y el relevo 4×100. Esa combinación exige adaptarse a esfuerzos, ritmos y técnicas diferentes, algo que explica por qué su registro permaneció como referencia durante décadas.
3. Usain Bolt: el rey de la velocidad
El velocista nacido en Sherwood Content, Jamaica, el 21 de agosto de 1986, fue ganador de 11 títulos mundiales y ocho olímpicos, cifra no alcanzada por ningún atleta en la historia.
Carl Lewis también sumó ocho oros olímpicos, pero con tres títulos mundiales menos que Bolt.
Bolt también lidera este apartado: sus 11 oros llegaron en 100 m -2009, 2013, 2015-, 200 m -2009, 2011, 2013, 2015- y 4x100 m -2009, 2011, 2013, 2015-, consolidando su dominio absoluto en la velocidad.
Posee, además, las marcas mundiales de los 100 m. -9.58- y los 200 m. planos -19.19- y de los relevos 4×100 -36.84- con el equipo de Jamaica.
Sí sabrás, en cambio, que el hombre más rápido de la historia sigue siendo Usain Bolt.

Un dominio basado en récords y títulos
El dominio de Bolt se extendió a las dos pruebas individuales de velocidad más importantes y al relevo. En los campeonatos del mundo ganó los 100 metros en 2009, 2013 y 2015; los 200 metros en 2009, 2011, 2013 y 2015; y el relevo 4×100 metros en 2009, 2011, 2013 y 2015.
La suma de títulos individuales y colectivos explica que su legado sea diferente del de otros grandes velocistas. Bolt no destacó únicamente por alcanzar una marca excepcional en una final: mantuvo la supremacía durante varias ediciones y en distintas pruebas.
Otros campeones que ampliaron la historia del atletismo
La lista de grandes campeones no termina con Nurmi, Owens y Bolt. Durante décadas, atletas de carreras, saltos, lanzamientos y pruebas combinadas han establecido referencias difíciles de igualar.
Emil Zátopek y la triple victoria de Helsinki
Nació en Koprivnice, en la antigua Checoslovaquia, el 19 de septiembre de 1922.
A los 16 años se aficionó al atletismo a raíz de una competencia organizada en su país.
Conocido como ‘La locomotora Checa’, Zatopek se consagró al ganar los 5.000, los 10.000 m. y la maratón, en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952.
Durante su carrera batió 18 récords mundiales y obtuvo un total de cuatro oros olímpicos, tras el conseguido en los 10.000 de Londres 1948, donde también obtuvo la presea de plata en los 5.000 metros.
Fanny Blankers-Koen y cuatro oros en Londres
Nació en Baarn, Holanda, el 26 de abril de 1918.
Luego de participar en los Juegos Olímpicos de Berlín, en 1936, a raíz de la II Guerra Mundial y de la cancelación de los Juegos de 1940 y 1944, se retiró del deporte y se casó, teniendo dos hijos.
Aún así, regresó en 1948, con 30 años, para ganar cuatro oros en Londres, en 100 y 200 metros, en 80 con vallas y en el relevo de 4×100.
En 1999 fue designada como la mejor atleta del mundo en la historia.
Bob Beamon y un salto que duró 23 años
Nació en Nueva York, el 29 de agosto de 1946.
Este atleta norteamericano saltó a la fama en México 1968, al ganar el oro olímpico en la prueba de salto lago, con una marca de 8,90 metros, con la que superó el anterior récord mundial en 55 centímetros, y que se mantuvo vigente por 23 años, hasta que lo superó Mike Powel -8,95 m.-, en el Mundial de Tokio 1991.
Sin embargo, el récord olímpico de Beamon se mantiene vigente hasta la fecha, casi 56 años después.
Yelena Isinbayeva y la evolución del salto con pértiga
Atleta nacida en Volgogrado, Rusia, el primero de junio de 1982.
Fue campeona olímpica y europea de la prueba de salto con pértiga.
Batió la marca mundial de esta prueba en 28 ocasiones, 15 al aire libre y 13 en pista cubierta.
Fue la primera mujer en superar la barrera de los cinco metros, en 2005.
La evolución del salto con pértiga también está representada por el sueco Armand Duplantis, que pasó entonces por primera vez de los 6 metros y ya va por 6,21m tras batir hasta cinco veces el récord mundial.
Javier Sotomayor y el récord de altura
Nació el 13 de octubre de 1967, en Matanzas, Cuba, y es el más grande saltador en la historia del salto alto.
Ganó la medalla de oro en Barcelona 1992 y la de plata en Sidney 2000.
Su ausencia en los Olímpicos de 1984 y 1988 se dio por razones políticas que le impidieron una mejor trayectoria olímpica.
Es el poseedor del récord mundial al aire libre, con 2,45 metros, logrado en 1993.
Florence Griffith-Joyner y los récords de velocidad
En categoría femenina sucede lo mismo: la estadounidense Florence Griffith-Joyner posee los récords mundiales en 100 y 200 metros con un tiempo de 10,49s y 21,34 segundos respectivamente.
Los récords mundiales de atletismo deben ser ratificados por la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo -IAAF- como las mejores marcas obtenidas a lo largo de la historia para las distintas pruebas oficiales de atletismo, bajo ciertas condiciones.
Grandes campeonas de las pruebas combinadas y de velocidad
Nació el 23 de junio de 1940 en Markwille, Estados Unidos, en una familia pobre de raza negra.
Sufrió de poliomielitis, lo que le paralizó su pierna izquierda.
Ayudada por su madre, logró su mejoría haciendo desplazamientos de 200 kilómetros por semana para su tratamiento.
Comenzó en el baloncesto a los 11 años y luego pasó al atletismo.
Nació el 31 de agosto de 1955, en Dayton, Estados Unidos.
Fue uno de los más grandes vallistas de todos los tiempos.
Dominó en su prueba, los 400 metros vallas, durante nueve años, nueve meses y nueve días.
Nacida en Los Ángeles, California, el 18 de noviembre de 1985, es una velocista que ha participado en cinco Juegos Olímpicos, en los cuales ganó 11 medallas, ocho de ellas de oro, además de 14 títulos mundiales.
En Atenas 2004, plata en 200 metros; en Beijing 2008, oro en relevos 4×400 y plata en 200 metros; en Londres 2012, oros en 200 metros, relevos 4×100 y 4×400; en Río 2016, oros en relevos 4×100 y 4×400, y plata 400 metros, y en Tokio 2020, oro en 4×400 y bronce en 400 m.
Los grandes especialistas del 1.500 metros
El 1.500 metros es una de las pruebas más emblemáticas del atletismo. Su historia reúne campeones olímpicos, plusmarquistas mundiales y carreras en las que la táctica y la velocidad final han sido decisivas.
Después de estas reflexiones voy a dar mi opinión sobre los que considero los tres mejores corredores de 1500m de la historia y las tres mejores carreras.
Hicham El Guerrouj
Ningún atleta ha ejercido un dominio tan apabullante como el marroquí durante 8 temporadas, con la excepción de la final de Sydney.
Sus plusmarcas de 1500m, la milla y 2000m continúan siendo inabordables.
Ganó 4 oros y 2 platas -una en 5000m- en campeonatos del Mundo y 2 oros -uno en 5000m- y una plata olímpicos.
Sus plusmarcas de 1500m, 3:26,00, y de la milla, 3:43,13, han cumplido respectivamente 18 y 17 años.
Tras dos intentos fallidos, se coronó finalmente campeón olímpico en 2004.
Sebastian Coe
El corredor británico nunca pudo demostrar su gran superioridad en 800m en la gran competición.
En 1500m y milla le fue mucho mejor.
En la distancia imperial ganó su guerra particular de plusmarcas con Steve Ovett y en la distancia métrica consiguió 2 oros olímpicos, logro que nadie ha podido igualar.
En ambos casos las condiciones en que se proclamó campeón no fueron las mejores.
Herb Elliott
El australiano fue un atleta adelantado a su tiempo.
Solo compitió 2 temporadas antes de retirarse con 22 años.
Dejó 2 plusmarcas mundiales de 1500 y una de la milla y un oro olímpico, en Roma donde realizó su segunda plusmarca de 1500m, con una primera parte muy lenta.
Es probable que corriendo de otra manera su registro hubiese sido mucho mejor.
Jakob Ingebrigtsen, una figura de la nueva generación
En la capital bávara no faltará Jakob Ingebrigtsen, que llega como subcampeón mundial en 1.500 y campeón mundial en 5.000m hace unas semanas en Eugene, Estados Unidos.
Intentará repetir el doblete logrado con 17 años.
Los 1500 metros de los Bislett Games de 2023 dejaron un sabor agridulce.
Por un lado, algunos esperaban que el noruego Jakob Ingebrigtsen superase la vieja plusmarca mundial del marroquí Hicham El Guerrouj de 1998, pero por otro se pudo contemplar una carrera superlativa en que los ocho primeros bajaron de 3:30.00.
Hubo nada menos que tres plusmarcas continentales, Europa, América y Oceanía, cuatro plusmarcas nacionales, Noruega, Estados Unidos, Australia y Suecia, y ocho marcas personales.
Enseguida se habló de que había sido la mejor carrera de 1500 metros de la historia.
Sin duda fue una magnífica carrera, pero ha habido otras, tal vez mejores, como la final de los Juegos de la Commonwealth de 1974 o la reunión de Niza de 1985, donde dos primeros superaron la anterior plusmarca mundial, o la reunión de Mónaco de 2015 con un sub3:27, tres sub3:29 y seis sub3:30.
En cualquier caso, lo que ha venido a confirmar la carrera de Oslo es que nos encontramos ante una nueva edad de oro de los 1500m, y que será muy difícil alcanzar la final del Mundial de Budapest de agosto.
Es muy de agradecer que los mejores corredores de esta distancia no se evitasen y accediesen a participar todos en la capital de Noruega.
La carrera de Oslo
Unos días antes de la reunión, Ingebrigtsen, que el 9 de junio había logrado la mejor marca mundial de las dos millas, con unos estratosféricos 7:54.10, anunció que no creía que pudiese hacer plusmarca mundial porque la pista de Oslo es muy lenta.
El día anterior la organización informó que el objetivo era mejorar la plusmarca de la reunión de 3:29.12, El Guerrouj, 1998, y que los pasos previstos eran 56.0 y 1:52.0.
Se habían rebajado considerablemente las expectativas.
Los tiempos de paso de El Guerrouj habían sido 54.3, 1:50.7 y 2:46.4, con un último 300 en 39.6.
En la carrera de Oslo los pases fueron 55.47, 1:51.68 y 2:46.91, ya con el noruego en cabeza, con un último 300 en 41.06.
El tiempo final, 3:27.95, fue su tercera plusmarca europea, pero quedó a casi dos segundos de la plusmarca mundial, pese a que a falta de 300m el retraso era solamente de 0.5.
Segundo fue el español Mohamed Katir, que acosó al noruego hasta que a falta de 80 metros le abandonaron las fuerzas.
Su tiempo de 3:28.89 fue solo 0.13 más lento que su plusmarca española.
Por detrás entraron seis atletas en tan solo 0.45.
| Atleta | Marca | Resultado destacado |
|---|---|---|
| Jakob Ingebrigtsen | 3:27.95 | Plusmarca europea |
| Mohamed Katir | 3:28.89 | Segunda posición y marca a 0.13 de su plusmarca española |
| Yared Nuguse | 3:29.02 | Plusmarca continental americana |
| Timothy Cheruiyot | 3:29.08 | Subcampeón olímpico |
| Mario García Romo | 3:29.18 | Plusmarca personal |
| Azeddine Habz | 3:29.26 | Mejor marca personal |
| Oliver Hoare | 3:29.41 | Plusmarca continental oceánica |
| Narve Nordås | 3:29.47 | Mejor registro personal |
Ingebrigtsen se mostró muy superior, pero Katir fue ambicioso y trató de derrotarlo hasta la última recta.
El noruego, no obstante, mostró que la plusmarca mundial no estuvo a su alcance.
El Guerrouj estuvo fortísimo en los últimos 300 metros cuando hizo 3:26.00, mientras el último 300 de Ingebrigtsen fue 1.4 más lento.
Nuguse, tras graduarse en la universidad, ha intensificado sus entrenamientos y ello ha dado su fruto.
Ya en la pista cubierta se había mostrado muy sólido con registros de 3:33.22 en 1500m, 3:47.38 en la milla y 7:28.24 en los 3000m.
Ahora, con su plusmarca continental americana, se presenta como un serio candidato al podio del Mundial y de los Juegos Olímpicos.
Parece que los que enterraban a Cheruiyot no acertaron, pues el keniano ha estado en gran forma con un registro cerca de 3:28.
García Romo ha vuelto a demostrar su poderío mejorando su marca por algo más de un segundo.
Es ambicioso y muy buen competidor.
Hoare, que no pudo acceder a la final del Mundial de 2022, sigue progresando con su plusmarca continental oceánica.
Hay dos nuevos atletas en el selecto club sub3:30, el francés Azeddine Habz y el noruego Narve Nordås.
No hay que perder de vista a Kerr, aunque su 3:30.07 haya quedado deslucido, ni a Gourley.
Campeones y récords del atletismo europeo
Un total de 31 de los 48 campeones de Europa de atletismo vigentes, aquellos que triunfaron hace cuatro años en la edición de Berlín 2018, una vez que la de París 2020 se suspendió para siempre por la pandemia, competirán desde el próximo lunes 15 de agosto en el Europeo que comienza en el Olympiastadion de Múnich.
Entre ellos, los marchadores españoles María Pérez y Álvaro Martín, que ganaron en la misma mañana los 20 kilómetros.
A la cita también acudieron las tres grandes estrellas de aquel campeonato: la británica Dina Asher-Smith, Jakob Ingebrigtsen y Armand Duplantis.
A ellos se sumó la neerlandesa Femke Bol, que buscó un triplete inédito en 400 metros lisos, con vallas y el relevo 4x400m tras ser subcampeona mundial en las vallas, y la croata Sandra Perkovic, que perseguía el sexto título consecutivo en lanzamiento de disco, algo inédito en la historia.
Los doce recientes campeones mundiales del viejo continente no se perderán la cita: al noruego Ingebrigtsen -5.000m- y el sueco Duplantis -pértiga- se suman el griego Miltiadis Tentoglou -longitud-, el portugués Pedro Pablo Pichardo -triple salto-, el esloveno Kristjan Ceh -disco-, el polaco Pawel Fajdek -martillo-, el francés Kevin Mayer -decatlón-, la alemana Malaika Mihambo -longitud- y la belga Nafissatou Thiam -heptatlón-.
Otros dos oros mundiales competirán en otra prueba: el británico Jake Wightman cambiará los 1.500m por los 800m y el italiano Massimo Stano bajará de los 35 kilómetros marcha a los 20, la prueba en la que ya logró el título olímpico en Tokio.
La longevidad como otra forma de grandeza
Más llamativo resulta que dos décadas después del último Europeo celebrado en Múnich, todavía cuatro atletas cuarentones resistan en el atletismo a este nivel.
Compitieron en 2002 y volverán a hacerlo en 2022 la checa plusmarquista mundial de jabalina Barbara Spotakova, de 41 años; la francesa subcampeona olímpica de disco en 2016 Melina Robert-Michon, de 43 años; y los marchadores portugueses Joao Vieira, de 46 años, el abuelo del campeonato, e Ines Henriques, de 42 años, inscritos en los 20 y 35 kilómetros, respectivamente.
Cómo se valida un récord mundial de atletismo
Estas marcas deben ser ratificadas por la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo -IAAF- como las mejores marcas obtenidas a lo largo de la historia para las distintas pruebas oficiales de atletismo, obtenidas bajo ciertas condiciones.
Inicialmente, la IAAF solo consideraba récords -o plusmarcas- mundiales las obtenidas al aire libre, mientras que las conseguidas bajo techo se consideraban separadamente como mejores marcas mundiales en pista cubierta.
Desde 1987 las marcas en pista cubierta se consideran plusmarcas mundiales en pista cubierta, en una lista separada.
Desde 2000, la IAAF eliminó el requisito de que los récords mundiales debieran obtenerse al aire libre, de modo que una marca obtenida bajo techo se considera récord mundial absoluto si es superior a la mejor marca obtenida al aire libre.
Instalaciones, viento y material
La pista, sus dimensiones y los accesorios usados -pértigas, obstáculos, aparatos de lanzamiento- deben haber sido homologados según estándares oficiales.
En las pruebas en ruta, la longitud debe haber sido medida por un medidor de recorridos reconocido por la IAAF.
En las carreras hasta 200 metros y saltos horizontales se permite un viento a favor no superior a 2.0 m/s.
En las pruebas combinadas -decatlón o heptatlón- se requiere un viento a favor promedio no superior a 2.0 m/s en el conjunto de pruebas en que se mide el viento, con un máximo de 4.0 m/s en cada prueba concreta.
A gran altitud, la menor resistencia del aire permite mejores marcas en carreras de velocidad y saltos; en cambio, se considera que una mayor altitud es una desventaja para los esfuerzos prolongados, como las carreras de fondo, al haber menos oxígeno.
Es habitual señalar las marcas conseguidas en altitud -por encima de 1000 msnm- con una A, pero esto se hace a efectos meramente informativos y no impide la ratificación de las marcas.
Requisitos en carreras, relevos y controles antidopaje
Para las carreras en pista, la marca debe obtenerse en carreras para un solo sexo, a excepción del relevo mixto.
De todos modos, si bien el relevo mixto 4 × 400m es una prueba oficial desde 2017, la IAAF aún no ha reconocido plusmarcas mundiales en esta prueba.
En las pruebas de relevos, todos los miembros de un equipo deben tener la misma nacionalidad.
Se permite el uso de liebres, a condición de que no hayan perdido vuelta.
Los atletas doblados deben apartarse.
Se requiere llevar a cabo un control antidopaje inmediatamente después de acabar la prueba.
Los récords anteriores a esta norma se mantienen, pero no se admiten otros nuevos que no la cumplan.
Si un atleta supera el test antidopaje, pero más tarde se demuestra que había usado sustancias prohibidas, sus marcas se invalidan.
Condiciones para los récords en ruta
No es obligatorio que las pruebas en ruta se realicen sobre un circuito cerrado, es decir, que la salida y la llegada estén en el mismo punto, pero la diferencia de elevación negativa entre la llegada y la salida no puede exceder un 0,1 %, o 1 metro por kilómetro.
Así, en una prueba en ruta de 10 km, la llegada no puede estar más de 10 metros por debajo de la salida.
En las pruebas en ruta, la distancia en línea recta entre la salida y la llegada no puede superar el 50 % de la distancia total de la carrera.
Las carreras más destacadas de la historia del 1.500 metros
Final olímpica de México 1968
Jim Ryun pronosticó que se ganaría con 3:39.
Él hizo 3:37,89 y fue segundo, detrás de Kip Keino.
Keino corrió en 3:34,91, su mejor marca y segunda mejor de siempre detrás de los 3:33,1 de Ryun.
Cierto que contó con la ayuda de Ben Jipcho durante 400m, pero hizo el resto de la prueba él solo.
Reunión de Niza 1985
Fue la primera ocasión en que se bajó de 3:30, y lo hicieron dos atletas.
La carrera ofreció una sensacional última recta y un duelo de personalidades: Cram completamente centrado en realizar la plusmarca y Aouita nervioso, inquieto, mal colocado y culpando al empedrado.
Final de los Juegos de la Commonwealth de Christchurch 1974
Bayi ya era un corredor conocido.
Había liderado la lista mundial de 1973 con 3:34,4.
Tras la retirada de Keino, otro africano, Filbert Bayi, parecía destinado a ocupar el trono del 1500 y de la milla, tras su victoria en los Juegos de la Commonwealth de 1974, en una carrera que lideró desde el primer metro y que revolucionó la lista mundial de siempre.
La evolución de los grandes corredores de 1.500 metros
Comenzamos la serie con el año de la milla del siglo, con el duelo entre Roger Bannister y John Landy.
A continuación llegó el dominio de Herb Elliott, que se retiró muy joven y no coincidió en tiempo con otro grande, Peter Snell.
Jim Ryun, 7 años después, superó la plusmarca del australiano con tan solo 20 años.
Era el gran favorito para el oro en México, pero se le cruzó la altitud y un imperial Kip Keino, al que siempre había derrotado.
La marca de Keino en México era probablemente más valiosa que el tope mundial de Ryun.
Sin altitud tampoco habría tenido fácil la gloria olímpica.
Durante tres temporadas parecía que el trono del mediofondo sería para el neozelandés John Walker, pero en breve surgió un joven británico llamado Steve Ovett, quien, junto a su compatriota Seb Coe, llevó el 1500 y la milla a cotas mediáticas impensables.
No mucho después otro británico, Steve Cram, se encaramó a lo más alto del 1500, cuando se convirtió en el primer hombre en correr la distancia en menos de 3:30.
La plusmarca le duró escasas semanas, pues el atleta al que había derrotado el día que rompió la barrera mítica, el marroquí Said Aouita, superó el tiempo de Cram por 0,21, iniciando el dominio magrebí.
El primado del marroquí duró 7 años, hasta que otro norteafricano, el argelino Nourredine Morceli, inscribió su nombre en la tabla de plusmarquistas.
Tras un lustro intratable, su declinar coincidió con el auge de otro marroquí, Hicham El Guerrouj, quien, tras dos intentos fallidos, se coronó finalmente campeón olímpico en 2004.
Tras la retirada de El Guerrouj, el nivel medio del 1500 ha bajado.
Noah Ngeny quizá podría haber sido el sucesor del marroquí, pero un accidente de tráfico lo apartó de la élite mundial.
Bernard Lagat tal vez se perdió sus mejores años con el cambio de nacionalidad de keniana a estadounidense.
El keniano Asbel Kiprop parecía el mejor candidato para destronar a El Guerrouj.
Tras 15 años se convirtió en el tercer atleta por debajo de 3:27, pero aún no ha conseguido la plusmarca mundial.
En los últimos Juegos ha fallado estrepitosamente en una carrera lentísima.
La transformación del interés por el mediofondo
El descenso de nivel en la prueba y la falta de atletas mediáticos ha provocado un cierto desinterés por parte de los aficionados hacia la considerada durante mucho tiempo la prueba reina del atletismo.
Desde hace algunos años, especialmente desde la irrupción de Usain Bolt, el interés se ha desviado a la velocidad.
En la actualidad se disputan muchas menos pruebas de 1500 que hace unos años.
La prueba de la milla, la única oficial en distancias no métricas, ha sufrido un descenso de popularidad muy significativo.
En cualquier caso, la carrera de Oslo confirmó que el 1.500 metros atraviesa una nueva edad de oro, con atletas capaces de correr por debajo de 3:30 y de competir juntos hasta los últimos metros.