Voleibol: ataques rápidos y coordinación del primer tiempo

En voleibol, un ataque rápido se basa en una colocación baja y veloz sobre la posición 3, donde la central ya espera en el aire. El objetivo es que la atacante central remate pegada a la red antes de que el bloqueo pueda llegar a tiempo.

La eficacia del primer tiempo depende de la recepción, la sincronización entre colocadora y central y la finta simultánea de la atacante exterior. Sin esa finta, un primer tiempo vale la mitad, porque el bloqueo puede concentrarse con mayor facilidad sobre la atacante central.

Qué caracteriza a un ataque rápido

Un balón de ataque se caracteriza por su altura, su trayectoria y la distancia desde la colocadora. En los ataques rápidos, estos tres elementos se combinan para reducir el tiempo de reacción del bloqueo y permitir que la central golpee el balón antes de que se forme el bloqueo.

Las centrales suelen rematar cortas o medias, pero también la pata o Fast. Las receptoras pueden atacar bolas medias o tensas, e incluso la Pipe. Las opuestas pueden utilizar bolas medias adelante o atrás.

Las combinaciones de ataque permiten que varias atacantes se muevan al mismo tiempo y obliguen al bloqueo adversario a tomar decisiones. Existen también los llamados cruces, cuando la central y la receptora, por ejemplo, se cruzan en sus batidas para anular el bloqueo adversario.

El cruce entre opuesto y central puede realizarse cuando la central se va a una media atrás y la opuesta viene para una media adelante. Suele tener muy buenos resultados, ya que manda en confusión completamente las defensas y bloqueos adversarios.

Central rematando primer tiempo voleibol

Ejercicio para entrenar el primer tiempo

ElementoDescripción
Jugadores8 jugadores
Fases8 fases
Duración± 20 min
Material6 balones, campo entero con red
NivelAvanzado, a partir de sub-19

Formación inicial

El rival tiene el balón, nosotros estamos en recepción y la central espera tras la línea de tres metros. En nuestro equipo participan la receptora, la colocadora, la central y la líbero. En el equipo rival intervienen la central que bloquea y la opuesta.

La situación reproduce el comienzo de una acción real: la recepción debe permitir una colocación rápida, la central debe iniciar su carrera a tiempo y la atacante exterior debe realizar una finta para fijar a una bloqueadora.

Desarrollo del ejercicio

  1. El equipo rival pone el balón en juego.
  2. Nuestro equipo recibe y dirige el balón hacia la colocadora.
  3. La central inicia su movimiento mientras la recepción todavía está viajando.
  4. La colocadora prepara un balón corto, plano y rápido sobre la posición 3.
  5. La central remata pegada a la red.
  6. La atacante exterior realiza una finta aunque no vaya a recibir la colocación.
  7. El bloqueo rival intenta llegar al primer tiempo.
  8. La acción se valora según el resultado del ataque y la respuesta del bloqueo.

Qué se entrena con el ejercicio

El ejercicio entrena el timing del primer tiempo: la colocadora da un balón rápido a la central, que remata pegada a la red mientras el bloqueo intenta llegar.

También desarrolla la sincronización entre colocadora y central. El brazo de la central ya está preparado antes de que llegue la colocación, de modo que el golpeo se produce inmediatamente después de que el balón alcance la zona prevista.

La finta de la atacante exterior forma parte del ataque de la central. Su función es amarrar a una bloqueadora y evitar que el bloqueo pueda concentrarse exclusivamente en el primer tiempo.

El ejercicio exige además una recepción lo bastante buena como para que el primer tiempo sea posible. Si la recepción no permite que la colocadora actúe con equilibrio y precisión, el equipo debe adaptar la acción y elegir otro tipo de ataque.

Claves técnicas para la colocadora y la central

Cuándo debe saltar la central

La central salta cuando la recepción está todavía a unos dos metros de la colocadora. Es el único punto de referencia que funciona en la práctica.

Esperar a que la colocadora toque el balón es, por definición, demasiado tarde para un primer tiempo. La central debe confiar en la trayectoria de la recepción y comenzar su acción antes de conocer completamente el resultado de la colocación.

Dónde debe colocar la colocadora

La colocadora pone el balón contra la mano, no hacia la mano. En un primer tiempo el brazo ya está arriba esperando.

El balón va, por tanto, hacia la mano, y eso significa: corto, plano y justo por delante del hombro de la central. La trayectoria debe permitir que la atacante golpee el balón en el momento previsto, sin tener que frenar, perseguirlo o modificar el brazo.

Cómo decidir según la recepción

Sin buena recepción no hay primer tiempo. Si la recepción no cae a menos de un metro de la colocadora, deja que la central siga corriendo y elige el ataque por fuera.

Forzar un primer tiempo con un balón malo produce sobre todo faltas de red. La decisión correcta no consiste en ejecutar siempre el ataque rápido, sino en reconocer cuándo la recepción permite mantenerlo y cuándo es necesario cambiar la opción.

La importancia de la finta exterior

La atacante exterior hace su finta siempre, aunque sepa que no va a recibir el balón. Su tarea es amarrar a un bloqueador.

Los atacantes que se quedan quietos porque «total, no me van a dar el balón» hunden el ataque de la central. La finta debe ejecutarse con intención suficiente para que el bloqueo tenga que respetar esa posibilidad.

La coordinación entre la carrera de la exterior y la carrera de la central es fundamental. Mientras la central ataca el primer tiempo, la exterior debe ofrecer una amenaza creíble y mantener ocupada a la bloqueadora correspondiente.

Finta del atacante exterior voleibol

Variantes del ejercicio

Variante más fácil

El colocador lanza el balón rápido con las dos manos en lugar de colocarlo, para que el central aprenda su tiempo sin que la colocación pueda salir mal.

Esta variante permite concentrarse en la carrera, el salto y el momento de ataque antes de añadir la dificultad de controlar una colocación precisa.

Variante más difícil

La recepción llega variando a propósito: a veces perfecta, a veces a dos metros del colocador. Ahora hay que decidir en cada balón si el primer tiempo sigue adelante.

La dificultad principal está en relacionar la calidad de la recepción con la decisión táctica. El equipo debe reconocer cuándo puede conservar el ataque rápido y cuándo debe trasladar la acción hacia el ataque por fuera.

Trabajo con seis jugadores

Con seis jugadores participan la líbero, la colocadora y la central en nuestro lado; dos bloqueadores y un defensor se sitúan al otro lado. Cambia la central cada cinco balones.

Formato de competición

El central recibe diez primeros tiempos. Cada balón que cae en el campo por delante del bloqueo es un punto; el bloqueo puntúa con cada toque.

La puntuación permite valorar simultáneamente la eficacia del ataque y la capacidad del bloqueo para leer la jugada, llegar a tiempo y tocar el balón.

Sistemas de ataque y códigos de comunicación

Todos los fundamentos de juego son necesarios, ya que si no recibimos o defendemos no llega el balón a la colocadora y si no colocamos no podemos atacar.

Es importante conocer los diferentes sistemas de ataque en el voleibol para aplicarlos de forma gradual y que las jugadoras puedan memorizarlos lo antes posible.

Los números o señas no son un capricho de la entrenadora, sino un código, una información que todas las jugadoras deben conocer para poder luego desarrollar todos los sistemas de juego aplicados al complejo KA1 y complejo KA2 del voleibol.

Estos códigos suponen una información relativa y no universal. Cada país e incluso cada equipo puede utilizar números y señas diferentes, por lo que lo importante es que las jugadoras sepan reconocer el código utilizado por su equipo.

Distinguir si una señal indica un sistema de ataque o una posición de bloqueo suele ser fácil para los que miran desde fuera: si el equipo tiene que recibir, están llamando un sistema de ataque; si está sacando, están indicando la posición en bloqueo.

Tipos de ataques según sus características

Antes de elegir un código, conviene identificar el tipo de ataque que se quiere ejecutar. La altura, la trayectoria y la distancia desde la colocadora permiten diferenciar las distintas opciones ofensivas.

El ataque clásico por 4 se considera una base conocida dentro de la organización ofensiva. A partir de ella se incorporan los ataques rápidos, las bolas medias, las trayectorias tensas, la Pipe, la Pata o Fast y las combinaciones entre atacantes.

Suele pasar que cada jugadora prefiera un tipo de ataque y tenga su propia estrategia, que será la colocadora la encargada de recordar y adaptar para establecer cuándo y cuántos balones colocar utilizando el mismo sistema.

Existen infinidad de combinaciones posibles, pero las más utilizadas suelen distribuirse entre ataques de las centrales, las receptoras y las opuestas, además de los cruces destinados a anular el bloqueo adversario.

Ejemplo de códigos numéricos

Los números pares suelen indicar ataques detrás de la colocadora. Los números impares indican ataques adelante.

Se marcan sin pulgar aquellos números del 1 al 4, ya que el 3 se indica con índice, medio y anular. Se indica con pulgar los números del 5 al 9; el 6 se suele indicar solo con el pulgar y el 5 con toda la mano abierta.

CódigoTipo de ataque
1Corta adelante
2Corta atrás
3 y 4Media para las centrales, adelante y atrás
5 o 9Media normal para la receptora
6 o 4Media externa para la opuesto
6 o 8Media zaguero
7Tensa en el medio
0 o puño con pulgar e índice que se tocanPipe

La colocadora suele indicar los sistemas para cada atacante y la combinación sale natural. El código debe permitir que todas las jugadoras conozcan con rapidez la trayectoria, la zona y el tipo de ataque previsto.

Símbolos especiales para las combinaciones

  • El índice doblado: Bola C.
  • Índice y medio curvados: Bola B.
  • Pulgar y meñique, como la seña del teléfono: Super.
  • Símbolo del teléfono hacia abajo: Super atrás.
  • Símbolo del teléfono hacia arriba: Super adelante.
  • Para la Pata o Fast se suele utilizar el pulgar pegado a la palma de la mano.

Las centrales suelen rematar cortas o medias, pero también la pata o Fast. Las receptoras pueden atacar bolas medias o tensas, e incluso la Pipe. Las opuestas pueden utilizar bolas medias adelante o atrás.

La colocadora debe adaptar el sistema a la calidad de la recepción, a la posición del bloqueo y a las características de cada atacante. Un ataque rápido es más eficaz cuando la decisión táctica, la señal y la ejecución están coordinadas antes del contacto con el balón.

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