Terror en primera persona: películas esenciales de metraje encontrado

El terror en primera persona se construye mediante películas de found footage, o “metraje encontrado”, que aparentan ser grabaciones recuperadas de cámaras personales, archivos policiales, cámaras de seguridad o dispositivos abandonados. Su fuerza no depende necesariamente de un gran guion, sino de generar la sensación de mirar a través de los ojos de los protagonistas y experimentar directamente lo que ellos están viviendo.

Desde The Blair Witch Project (1999), este formato se ha convertido en uno de los subgéneros más reconocibles del cine de terror. La cámara en mano, la imagen imperfecta, los encuadres incompletos y la supuesta autenticidad de las grabaciones producen una cercanía incómoda: el espectador no observa el peligro desde una distancia segura, sino que queda atrapado dentro de la experiencia.

Qué hace tan inquietante al terror en primera persona

Estas películas no se destacan por tener un gran guión sino por generar la sensación de ver a través de los ojos de los protagonistas y de sentir lo que ellos están viviendo. La apariencia casera y poco elaborada puede hacer que las imágenes parezcan más reales que las de una producción convencional.

Las cintas que “han sido encontradas” o “han sido rescatadas de archivos policiales” y a veces filmaciones captadas por cámaras de seguridad, etc. todas llevadas a la pantalla grande, han formado una catarata enorme de found footages desde la película “The Blair Witch Project” de 1999.

En el caso de Blair Witch, en ningún momento vimos a la bruja, aun así, era atemorizante estar atrapado en ese bosque. La ausencia de una criatura visible no reduce el miedo: lo desplaza hacia el espacio, los sonidos, la desorientación y la incertidumbre sobre lo que puede aparecer fuera de campo.

ElementoEfecto en el espectador
Cámara en manoGenera inestabilidad y sensación de peligro inmediato.
Grabación recuperadaPresenta la historia como un documento supuestamente real.
Visión limitadaOculta información y aumenta la incertidumbre.
Registro domésticoAcerca los hechos a una experiencia cotidiana.
Tiempo realReduce la distancia entre la acción y el espectador.
cámara de vídeo abandonada en bosque

Los clásicos que definieron el género

El proyecto de la bruja de Blair (1999)

No importa cuánto tiempo pase, The Blair Witch Project continúa siendo el clásico de películas de terror que nos introdujo a un nuevo género. Fue en cierto modo la pionera en marcar estilo con el found footage, al menos en cuanto a finales del siglo XX se refiere.

En 1994, tres jóvenes se adentraron en un tenebroso bosque de Maryland para descubrir hasta qué punto era cierta la leyenda local que hablaba sobre una bruja. Nunca se supo más sobre ellos hasta que se encontró la cámara con la que filmaron toda su epopeya.

Las cintas que supuestamente habían sido grabadas por los chicos y veíamos en la película mostraban sus propias muertes. Este efecto de marketing que produjo la idea de que una bruja real había terminado con la vida de un grupo de exploradores en un bosque abandonado fue viral desde el principio.

Dicho mensaje, cuando Internet aún andaba en España y en media Europa casi en pañales, provocó un efecto en masa. Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, directores que rodaron todo en apenas 8 días se hicieron de oro.

Con esta sencilla premisa, y una propuesta visual aún más modesta, Myrick y Sánchez engancharon a los espectadores. Daba igual que muchos tirasen por tierra sus maravillosamente breves 80 minutos por no haber visto un monstruo al final, durante hora y cuarto la atención ante lo que acontecía en la pantalla había sido total.

En cuanto a la industria, que un proyecto de unos 60.000 dólares recaudase cerca de 250 millones, obligó a establecer el found footage como una de las estrategias más interesantes del momento. Hubo secuela, que lógicamente fracasó.

Holocausto caníbal (1980)

Holocausto caníbal es la abuela de los found footage. Preocupados por la desaparición de un primer grupo de documentalistas, un nuevo grupo de aventureras se adentra en la selva amazónica para intentar descubrir qué ha ocurrido.

Tienes que ser bastante atrevido para lograr ver completa esta cinta y controlar las pesadillas que tendrás después. Un equipo que tenía como objetivo filmar un documental en el Amazonas sobre tribus caníbales se pierde y un segundo grupo sale en su rescate.

Entrando y saliendo del género para descolocar al espectador, Deodato creó escuela con este terrible viaje al núcleo más salvaje del ser humano. Desagradable, cruda e inmoral, cuarenta años después de su estreno sigue resultando sublimemente escandalosa, tortugas muertas aparte.

Paranormal Activity (2007)

Paranormal Activity ha sido la más rentable y más conocida de todas estas películas de metraje, porque dejó traumados a muchos. Es más de suspenso que de terror en sí.

Una pareja intenta descifrar los sucesos paranormales que han comenzado a sufrir a base de grabaciones caseras de su día a día y, claro, de sus noches. La idea es una cámara colocada en una habitación de un matrimonio que durante la noche dormían mientras sucedían “otros sucesos paranormales”.

El hecho de que muchos creyeran que los sucesos de la cinta encontrada que se podía ver en el film fueran reales contribuyó a su éxito. Hoy, con cuatro entregas oficiales, dos spin-off, una continuación asiática y decenas de pequeñas copias, lo de grabarse durmiendo y esperar a ver si se mueve una puerta no es mucho más que un meme pero, en 2007, todo esto funcionó.

Casi 200 millones recaudados por un producto de 15.000 dólares de presupuesto, y tanto que funcionó. La saga ha tenido altibajos, pero su quinta entrega, Dimensión Fantasma en 3D, tuvo un cierre excepcional.

[•REC] (2007)

El ejemplo más representativo de este subgénero en el cine patrio lo tenemos en esta saga que ya ha firmado 4 entregas, siendo la primera, codirigida por Jaume Balagueró y Paco Plaza, la más carismática y lograda.

Ángela realiza un anodino reportaje para una televisión local sobre un grupo de bomberos. En una salida para ayudar a una anciana que tiene preocupado a todo un bloque de vecinos, descubrirá que hay edificios en los que es mejor no entrar.

Dos reporteros creen que están ante un reportaje más, pero luego se dan cuenta de que los ocupantes del edificio donde están atrapados han sido infectados con un extraño virus que los vuelve ansiosos por su carne.

España nos regaló “REC” del 2009, la excepcional pieza que nos cuenta de una periodista que al cubrir un reportaje para un programa de TV nocturno, tiene la mala suerte de encontrarse en una situación compleja y atemorizante: Un edificio lleno de gente con una especie de virus, relacionado con casos de posesiones demoníacas.

Jaume Balagueró y Paco Plaza volvían a unir fuerzas tras ‘OT, la película’ (2002) para seguir explorando los rincones más oscuros del terror cámara en mano. Lo logrado en ‘[•REC]’, una coreografía perfecta de forma y fondo en la que la tensión constante empasta con el género puro y duro, parecía imposible de replicar.

Por suerte para todos, en 2009 nos llegó la eficaz ‘[•REC]²’ y en 2012, ya solo con Plaza a los mandos, la brillante ‘[•REC]³: Génesis’. La saga ha ido decayendo poco a poco pero la primera merece la pena.

Cloverfield (2008)

Cloverfield fue tan exitosa que se convirtió en una franquicia. En su primera edición, el presupuesto fue de 25 millones de dólares y recaudó más de 170 con la historia de unos estudiantes que tienen que huir de un monstruo en la ciudad de Nueva York.

No hay nada como una fiesta en mitad de Nueva York repleta de jóvenes que están a punto de tomar grandes decisiones en su vida, especialmente si en mitad de la celebración una criatura descomunal decide atacar la ciudad.

Se supone que lo que vemos es una cinta que fue encontrada por el Departamento de Defensa de USA. Confiando en el buen hacer de su colega Matt Reeves, J.J. Abrams comenzó sin saberlo su propia franquicia de pequeñas películas de ficción de sinopsis interesante que, con una referencia aquí y otra allá, formarían parte del mismo universo.

Historias paranormales y posesiones

The Taking of Deborah Logan (2014)

Esta es la historia de una estudiante que decide grabar la vida de una paciente con alzheimer, Jill Larson, por lo que se muda a su casa. El historial médico de la paciente no es tan normal como se piensa y comienzan a suceder hechos sin explicación que le ponen los pelitos de punta a cualquiera.

El film es acerca de las desavenencias del Alzheimer y de una mujer que lo padece, Deborah Logan interpretada por Jill Larson. Un grupo de investigadores queriendo hacer un documental acerca de la enfermedad, se encuentran que lo que parecía ser Alzheimer en realidad es otra cosa bastante macabra.

Una de las cosas que más dan miedo es precisamente Deborah Logan. Jill Larson lleva el personaje a un extremo escalofriante que resultará inolvidable. No apta para gente que les tiene pánico a las serpientes.

Grave Encounters (2011)

Con esta película comprendes que lo mejor será dejar la curiosidad en casa y no ir a husmear en un centro donde atienden a pacientes con enfermedades mentales. Es que eso es precisamente lo que sucede con los protagonistas de la historia y ¡Alerta spoiler! el resultado no es nada bueno.

Un grupo de televisivos cazadores de fantasmas se adentran en un hospital psiquiátrico abandonado con la intención de captar con sus cámaras pruebas de sucesos paranormales. Y vaya si lo consiguen.

Grave Encounters es un festival de sustos y mal rollo donde la historia es lo de menos. Más que nada porque es una sumatoria de sustos que nos hacen pasar una velada escalofriantemente divertida. Lo peor es que todo se visualiza en primera persona.

The Possession of Michael King (2014)

Michael King es un documentalista, felizmente casado y con una hija. Su esposa, bastante asidua de visitar brujas y clarividente, suspende un viaje por consejo de una de ellas. Termina muerta en un accidente de tránsito.

Michael, muy enojado con los psíquicos, con Dios y el Diablo se dedica a realizar un documental probando su inexistencia: “Dios, Diablo, si están ahí, van a tener que probármelo”. De esta manera se somete por todo tipo de rituales para poder encontrar pruebas de lo paranormal.

Acude a la necromancia, hace rituales propios para convocar entidades y va a un lugar en donde su vida va a cambiar. Una pareja que lo ayudarán a invocar a un demonio. Su falta de fe y su escepticismo serán puestas a prueba, pero no de la mejor manera.

Asusta bastante y está bien relatada. Sin mencionar que Michael King, Shane Johnson, hace un maravilloso papel, creíble por sobretodo. Es una escalera hacia la locura y la subimos junto con él.

Noroi: The Curse (2005)

Noroi: La maldición relata las investigaciones de Masafumi Kobayashi, un experto conocedor de los temas paranormales en Japón, quién misteriosamente ha desaparecido sin haber dejado rastros de su paradero.

¿Su última evidencia? Un vídeo. Pero no cualquier tipo de vídeo, es la recopilación de la última investigación de Kobayashi, un caso tan aterrador y espeluznante que se te aconseja en pantalla no verlo si eres una persona sensible o con problemas del corazón.

A partir de ahí, una vez expuesto el vídeo, todo lo que viene es un viaje a las entrañas del infierno. Son casi 2 horas de tensión absoluta, en donde cada paso en la investigación nos lleva a nuevos interrogantes.

Sin temor, decimos que es una absoluta joya del cine de horror japonés. La película gira alrededor de unos demonios no muy amigables y de la investigación de un periodista de eventos extraños y posesiones.

The Ring (2002)

Una cinta de vídeo era el reclamo principal de una maldición que arrasó en el cine nipón, con Ringu, la película original de Hideo Nakata, y que Hollywood aprovechó para estirar el éxito y conseguir el mismo tirón con un remake en Estados Unidos.

El visionado de la cinta, la incluida dentro de la película, era lo que hacía que los personajes cayeran malditos y condenados a morir. Ahí entraba el juego del found footage en este caso.

El último exorcismo (2010)

Hay algunas películas de posesiones satánicas muy tristes como en “El último exorcismo” del 2010 o “The Devil Inside”, donde lo único que encontramos de “Devil” fue perder el tiempo viéndola.

Monstruos, criaturas y amenazas sobrenaturales

Troll Hunter (2010)

Unos estudiantes curiosos creían que iban a grabar a un cazador de osos, pero pronto descubren que el susodicho caza trolls.

Un grupo de estudiantes de periodismo, intentando hacer un documental acerca de la cacería ilegal de osos, se topan con Hans, un empleado estatal cansado de su vida y de su rutinario trabajo, que es, ni más ni menos, que el de cazar trolls y esconderlos de la gente en los bosques de Noruega y con el gobierno completamente consciente de la existencia de dichos seres.

Hans permite a este grupo de periodistas seguirlo, para ver cómo es el trabajo que hace y desea que salga a la luz. Un grupo de estudiantes intenta destapar uno de los secretos más impactantes del gobierno noruego: los trolls existen y viven en sus bosques.

Hay buenos efectos, una historia muy entretenida y algo de humor. Realmente es una joya noruega más que recomendable. Los trolls son tradicionales criaturas de la mitología nórdica.

Øvredal nos obligó a todos a descubrir cómo escribir su nombre gracias a esta magnífica prueba de que, incluso mostrando bastante a tus criaturas, el “found footage” inteligente y con estilo puede funcionar. Presten atención a la escena de los últimos segundos.

La pirámide (2014)

Uno de los estrenos más recientes que hemos tenido sobre terror y concretamente sobre found footage. El ideario de un grupo de exploradores en el interior de una pirámide maldita en la que deben descubrir unos restos arqueológicos era curioso.

Su planteamiento era decente y su desarrollo fallido, pero no usa nada mal el concepto de found footage y por este motivo se salva para entrar en el listado. Sus defectos de forma eran por sobreabundancia y mal uso del toque de efectos digitales por ordenador.

Frankenstein’s Army (2013)

¿Hay un enemigo mejor que los nazis? Sí, los übernazis zombies mejorados genéticamente que un grupo de soldados descubre tras finalizar la Segunda Guerra Mundial.

Gracias a los apuntes del Dr. Victor Frankenstein, los alemanes de este divertido y eficaz “splatter” holandés cuentan con soldados que nos hacen soñar con una adaptación fiel a la saga de videojuegos ‘Wolfenstein’.

Es una buena sesión doble de necronazis contemporáneos junto a ‘Zombis nazis 2’.

El terror realista y la violencia documental

Megan is Missing (2011)

Megan is Missing es más cruda y realista que sobrenatural. Megan es la chica más popular del instituto, y acaba de conocer a un chico por Internet que parece hacerle tilín.

Es guapo, divertido. Así que decide quedar con él. Mala idea. Megan is Missing, dirigida por Michael Goi, se convirtió en un fenómeno de masas por sorpresa en 2021, 10 años después de su estreno, gracias a la difusión en TikTok de las reacciones de adolescentes a las imágenes ultraviolentas de la cinta.

The Poughkeepsie Tapes

¿Qué puede ser mejor que encontrar una cinta de vídeo que desvele una misteriosa desaparición? ¡Encontrar muchas!

The Poughkeepsie Tapes jugaba a mostrar las salvajadas acometidas por un asesino en serie a base de grabaciones infectas. Aunque el público prefirió no mancharse las manos demasiado, hubo quien supo ver en el director el talento suficiente como para encargarse del remake de la verdadera reina del “found footage” de ese año.

Murder Death Koreatown (2020)

La historia de este found footage es fascinante. Surgido de Internet, sin créditos ni director conocido y basado en hechos reales que retuerce a su manera para crear una tensión in crescendo, Murder Death Koreatown es uno de los documentales que más se lo ha currado para crearse su halo de misterio en el siglo XXI.

La cueva (2014)

Cinco amigos de vacaciones deciden, vaya usted a saber por qué, adentrarse en un laberíntico y angustioso entramado rocoso costero. Cuando el camino hacia la salida desaparece y el agua y los alimentos escasean, dejan de ser tan “amigos”.

Esta pequeña sorpresa demuestra que con algo de ingenio aún se le puede sacar partido incluso de la base más establecida y ortodoxa del subgénero. Recibió el Premio a la Mejor Película del Festival Nocturna 2014.

Grabaciones digitales y nuevas formas de aislamiento

Unfriended (2015)

Unfriended es una variación del found footage. En Unfriended vemos a un grupo de amigos hostigados por el aparente espíritu de una compañera de clases que se suicidó.

Todo ocurre en tiempo real por medio de una llamada de Skype. La pantalla del ordenador sustituye a la cámara tradicional y transforma una conversación cotidiana en un espacio cerrado del que los personajes no pueden escapar.

V/H/S (2012)

Una enorme colección de sórdidas cintas de vídeos espera a ser visionada por unos matones con ganas de farra. Lo dicho, lo simple funciona.

Con esa excusa, V/H/S se convirtió en una divertida compilación de relatos cortos de terror y misterio que permitió la producción de V/H/S/2 (2013) y V/H/S: Viral (2014), en la que nuestro Nacho Vigalondo elevaba la media.

Adam Wingard, Glenn McQuaid, Radio Silence, David Bruckner, Joe Swanberg, Ti West, Matt Bettinelli-Olpin, Tyler Gillett, Justin Martinez y Chad Villella fueron los responsables de las primeras y macabras incursiones en aquella tenebrosa videoteca.

Creep (2014)

Lo único que hizo su protagonista fue responder a un anuncio y grabar la vida de un hombre para descubrir que la persona en cuestión tiene serios problemas. Lo que descubre tienes que verlo por tu cuenta.

Aaron acepta un extraño trabajo en el que, por ser cámara en un pequeño rodaje en un paraje aislado, ganará una decente suma de dinero. Cuando llega a la cabaña y conoce al director, el sueldo comenzará a resultar cada vez más escaso.

Esta cinta tiene 96 % de aprobación de Rotten Tomatoes y no es para menos, pues cuenta una historia que traumaría a cualquiera. Sublime locura en la que Patrick Brice y Mark Duplass se lo pasan tan bien jugando con el absurdo, el ridículo y el terror que resulta imposible no contagiarse.

De algún modo, lograron superar el efecto sorpresa con la también genial ‘Creep 2’ (2017), cuya ovación final en Sitges, y premio a Mejor Película en la Sección Panorama Fantàstic, sirve como sello de aprobación absoluto.

Ciencia ficción, extraterrestres y viajes imposibles

Europa Report (2013)

Europa, la famosa luna de Júpiter, es el destino de un internacional grupo de astronautas dispuestos a encontrar vida extraterrestre. Como era de esperar, nunca se supo nada más sobre ellos hasta que estas imágenes llegaron a nuestro poder.

La búsqueda de vida extraterrestre en una de las lunas de Saturno, Europa, termina con un descubrimiento único.

El ecuatoriano Sebastián Cordero logra mantener la tensión con un thriller de ciencia ficción que sabe utilizar todos los recursos a su disposición pese al ajustado presupuesto. Otra pequeña joya a descubrir que necesitó del boca a boca de los asistentes a festivales para que llegase a fans del género más sedentarios.

Apollo 18 (2012)

Apollo 18 plantea el porqué se suspendieron las expediciones de la NASA a la luna. La película emplea el formato de grabaciones recuperadas para convertir una misión espacial en un misterio aparentemente oculto.

Área 51

Área 51 nos reúne nuevamente con lo extraterrestre, donde secretos, naves y alienígenas son ocultados por el gobierno al mejor estilo X-Files.

Chronicle (2012)

Tres jóvenes se ven expuestos a un extraño elemento que, por lo que sea, termina generando en ellos un terrible superpoder telequinético.

Josh Trank supo ver en este guion de Max Landis lo necesario para mostrar cómo la amistad no termina de funcionar cuando el abismo entre poder y responsabilidad es insalvable.

Afflicted (2013)

Afflicted es una genial vuelta de tuerca al género vampírico que suele ser olvidado e infravalorado en las listas de mejores found footages.

Derek y Cliff, protagonistas, guionistas y directores de Afflicted, nos muestran qué pasaría si tu mejor amigo es mordido por un vampiro durante unas vacaciones por Europa. Al principio, risas y jolgorios, como si hubiera adquirido las habilidades de un superhéroe, pero cuando la sed de sangre aumenta, ya no es tan divertido.

Familias, pérdidas y apariencias inquietantes

Lake Mungo (2008)

Cuando la pequeña Alice muere nadando en el lago, su familia no es del todo capaz de asumir su pérdida, por lo que intentan contactar con ella a través de métodos poco ortodoxos.

Lake Mungo tiene un par de sustos que te quitan el hipo, las pestañas y las ganas de volver a ver una película de terror en tu vida.

La visita (2015)

Dos niños que van a conocer a sus abuelos descubren a unos ancianos que parecen ir perdiendo la cabeza. Está claro que algo esconden los yayos.

La utilización del found footage no parecería encajar con el realizador de ‘El protegido’ (2000), pero este recurso se usa, como la cámara objetiva de sus anteriores títulos, para esconderse tras marcos de puertas y dejar que la realidad siga su curso.

Una cinta que da bastante miedo y mucha risa, muy alejada del cine del director y, a la vez, absolutamente Shyamalan, contradicción que pivota sobre la mente del fan durante todo el metraje hasta que, al final, se rinde a la obviedad de los dos contrarios y los abraza como a uno solo.

Otras películas destacadas del subgénero

The Sacrament (2013)

Un grupo de reporteros de VICE se adentra en una recóndita comuna religiosa con la intención de contactar con la hermana desaparecida de uno de ellos.

The Sacrament, que toma al perverso Jim Jones y lo acontecido en su Jonestown como base, no logró escapar del circuito de festivales.

La maldición de la bruja de Blair y sus imitaciones

El estreno de la película de terror La Horca, basada en el found footage o “metraje encontrado”, nos da pie a recordar las más reconocibles y destacadas cintas que hemos podido encontrar de temática similar en el cine reciente.

Este found footage se ha convertido en un subgénero dentro del terror que se está convirtiendo en demasiado habitual pero no siempre logra buenos resultados.

La saga Paranormal Activity

Otra saga que ha ido decayendo con el paso del tiempo y sus correspondientes secuelas pero a la que no podemos obviar por haber generado un importante interés en su primera cinta.

Actividad Paranormal ha sido la más rentable y más conocida de todas estas películas de metraje. La sencillez de su planteamiento -una pareja, una casa y una cámara que registra lo que ocurre durante la noche- convirtió los pequeños cambios del entorno en una fuente constante de tensión.

REC y la evolución del formato

REC fue llevada al cine norteamericano en una versión que no alcanzó el mismo efecto. La primera entrega, sin embargo, conservó una posición central dentro del género por su manejo de cámara en mano, su tensión constante y su manera de encerrar al espectador dentro de un edificio sin salida.

El found footage como fórmula abierta

Si bien este contemporáneo género cinematográfico tiene fanáticos y detractores, hay algunas películas que valen la pena ver y casi siempre están relacionadas con nuestro género favorito, el terror.

En fin, hay miles y seguramente estamos dejando afuera muchas. Quizás cualquier persona con una cámara o un celular podría tener en sus manos una potencial obra maestra del found footage.

  • Para el terror psicológico: The Blair Witch Project, Lake Mungo y Creep.
  • Para los sustos directos: Grave Encounters, Paranormal Activity y [•REC].
  • Para el terror sobrenatural: The Taking of Deborah Logan, Noroi: The Curse y The Possession of Michael King.
  • Para criaturas y monstruos: Troll Hunter y Cloverfield.
  • Para una experiencia más cruda: Megan is Missing, The Poughkeepsie Tapes y Holocausto caníbal.
  • Para la ciencia ficción: Europa Report, Apollo 18, Área 51 y Chronicle.

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