Swansea City: el “Spanish Swansea” que conquistó Inglaterra y llegó a la Europa League

El Swansea City es un club de fútbol profesional galés con sede en Swansea, Gales. Compite en la EFL Championship, la segunda categoría del fútbol inglés.

Fundado en 1912 como Swansea Town, el club cambió su nombre en 1970 para reflejar el nuevo estatus de Swansea como ciudad. Desde 2005 disputa sus partidos como local en el Swansea.com Stadium, anteriormente conocido como Liberty Stadium, después de haber jugado desde su fundación en el Vetch Field.

Estadio Swansea.com Stadium en Gales

Un club galés integrado en el fútbol inglés

Swansea entró en la Southern League en 1912 antes de incorporarse a la Football League en 1920.

El primer trofeo del Swansea fue la Welsh Cup, que ganó como Swansea Town en 1913. Su primer título liguero llegó en 1925, cuando conquistó la Football League Third Division South de la temporada 1924-25.

Desde entonces, Swansea ha ganado una League Cup, dos Football League Trophies y nueve Welsh Cups más.

ElementoDato
Fundación1912
Nombre originalSwansea Town
Nombre actualSwansea City
Primer trofeoWelsh Cup, 1913
Primer título ligueroThird Division South, 1925
Estadio actualSwansea.com Stadium
Rival principalCardiff City

Ascensos, descensos y llegada a la máxima categoría

Swansea ganó el título de la Third Division South en 1925 y 1949, pero descendió a la Fourth Division después de las relegaciones de 1965 y 1967.

Después de que Swansea se convirtiera en ciudad en 1969, el club cambió su nombre a Swansea City a comienzos de 1970.

El equipo de Roy Bentley celebró el cambio asegurando el ascenso de vuelta a la Third Division.

Tras terminar en posiciones intermedias al final de las dos temporadas siguientes, el club comenzó mal la campaña 1972-73, lo que provocó la sustitución de Bentley por Harry Gregg.

Después de que Jan Mølby se convirtiera en jugador-entrenador, el club descendió a la división más baja, aunque llegó a otra final del play-off en Wembley en 1997, que perdió.

El presidente Sharpe vendió el club y el Swansea tuvo varios entrenadores durante ese periodo.

El Swansea también atravesaba dificultades sobre el terreno de juego.

El club ganó el título de la Third Division en 2000, pero en 2003 evitó por poco el descenso a la Conference.

En 2008 ganó su cuarto título de liga tras conquistar la League One.

En 2011, Swansea ascendió a la Premier League.

Ascenso del Swansea desde cuarta división a Premier League

La revolución futbolística de Roberto Martínez

Hasta estos parajes húmedos llegó un grupo de jugadores españoles que revolucionó el fútbol inglés.

El libro de Pablo Gómez da cuenta de todo esto, en un estilo ágil, desde la llegada de Roberto Martínez para entrenar al club.

Desde la furgoneta que conduce el amigo Lakie empieza la historia de un club que se fundó hace 100 años y que Roberto Martínez llevó del barro a las estrellas.

El Swansea fue poniendo el marcador de fiesta gracias al estilo de su entrenador español y por ello Roberto Martínez fue distinguido como mejor entrenador del año en la categoría por la League Managers Association.

La transformación de un estilo de juego en otro más bonito y más rentable, a golpe de números en el marcador y pagado en libra esterlina, se impone.

El Swansea City pasa a ser el Spanish Swansea con media docena de jugadores españoles en plantilla.

Luego a Roberto Martínez le ficharon otros clubes, pero la semilla quedó en un equipo donde, al día de hoy, su nuevo entrenador, Laudrup, saca la consecuencia.

El estilo del “Spanish Swansea”

Lo peor que le puede pasar a un partido de fútbol es que los marcadores bostecen de aburrimiento con el resultado del 0-0.

Sucede cuando ambos equipos juegan igual de mal, o igual de bien.

Cuando las tácticas de juego son idénticas y el partido se bloquea porque no hay combinación posible.

El fútbol moderno corre el peligro de que el aburrimiento se pueda convertir en tendencia.

El mestizaje de estilo en el juego es lo único que puede salvar la distancia que media entre un buen partido de fútbol y un partido aburrido.

El Swansea llegó a desafiar el fútbol a la inglesa, consiguiendo imponer su cuño entre pase y pase hasta ascender a la Premier.

El club fue poniendo el marcador de fiesta gracias al estilo de su entrenador español.

Porque no hay una manera de jugar, sino tantas como balones.

El proceso de transformación del estilo genera impaciencia y muchos pitidos al principio, pero luego, cuando se impone, los marcadores hablan y celebran los goles y la afición ya no quiere volver al fútbol de antes.

El equipo de Michael Laudrup

Michael Laudrup sustituyó a Brendan Rodgers para la temporada 2012-13, la campaña del centenario del club.

El primer partido liguero de Laudrup terminó con una victoria por 0-5 sobre el Queens Park Rangers en Loftus Road.

Después, Swansea derrotó al West Ham United por 3-0 en el Liberty Stadium, con Michu marcando su tercer gol en dos partidos.

El resultado situó al Swansea en el liderato de la Premier League; era la primera vez desde marzo de 1982 que el equipo ocupaba la cima de la máxima categoría.

Como es normal, Michael Laudrup estaba reforzando la plantilla para hacerla competente y estaba forjando su equipo con una base española.

El danés era consciente del gran momento por el que pasaba España, de la cantidad de jugadores con talento que salían de allí y del nivel que podían llegar a ofrecer.

Rangel, Chico, Michu, Pozuelo, Cañas, Pablo Hernández y Jordi Amat formaron la columna vertebral del equipo galés que intentaba cuajar una gran temporada bajo las órdenes de Michael Laudrup.

El equipo de Gales fue un nuevo ejemplo de la moda de estos tiempos donde, debido al éxito sobre todo de la selección española y de todos sus jugadores, los clubes de todo el mundo estaban apostando por el producto español.

Uno de los países que más estaba apostando por los jugadores españoles, como se observaba con el Swansea, era Inglaterra, es decir, la Premier League.

Michu, el gran referente ofensivo

Uno de sus principales jugadores durante toda la temporada fue el centrocampista asturiano Michu, quien fue el máximo goleador de su equipo con 22 tantos.

Tras su sensacional temporada en la Liga BBVA en las filas del Rayo Vallecano, tomó rumbo hacia la Premier League para seguir triunfando y no defraudó.

Fue uno de los tantos talentos españoles que tuvo que abandonar España para poder triunfar en lo que les gustaba, el fútbol.

Gran parte del éxito del Swansea, octavo en la Premier a dos puntos del Liverpool, se debió a la eclosión goleadora de Michu, autor de 18 tantos, 15 de ellos en el campeonato liguero.

La cotización de Michu se disparó después de que el Swansea pagara apenas 2,5 millones de euros al Rayo en verano.

El exatacante del Rayo Vallecano fue el tercer máximo anotador de la Premier League con 15 goles.

La aportación española en la plantilla

Pero Michu no fue el único jugador que pasó a engrosar las filas del Swansea de Michael Laudrup.

Este comentario de un comentarista deportivo inglés, sin duda exagerado, respondía sin embargo a una realidad: Michu, Àngel Rangel, Chico y Pablo Hernández eran indispensables para Michael Laudrup y básicos en el éxito del equipo galés.

Entonces también llegaron Chico, por la misma cantidad, y Pablo Hernández, fichaje récord del club galés al desembolsar 7 millones al Valencia, donde el interior se desenvolvía por la derecha mientras ahora Laudrup le alineaba por la izquierda.

Jordi Amat, defensor catalán formado desde los siete años en la cantera del Espanyol y que había debutado en el primer equipo a la edad de 17 años, llegó al Swansea para reforzar la parcela defensiva.

El jugador catalán, tras estar un año cedido en el Rayo Vallecano y tener pocas oportunidades en el Espanyol, tomó la decisión de buscar su futuro fuera de España.

El Swansea ha sido uno de los equipos revelación de la temporada 2012-2013 en la Premier League, demostrando un gran nivel en todas las competiciones disputadas, realizando un buen juego y consiguiendo títulos.

Ahora debía afrontar un año muy prometedor al disputar la Europa League y querer hacer un buen papel en la competición liguera.

La final de Wembley y el primer gran título

El Swansea City conquistó la League Cup inglesa, conocida como Capital One Cup, al arrasar en Wembley por 0-5 al modesto Bradford, de la cuarta división inglesa.

Tras las victorias contra Liverpool y Chelsea, Swansea derrotó al Bradford City por 5-0 en la final de la Football League Cup de 2013, la mayor goleada en una final de la competición.

Fue el primer gran trofeo de la historia del Swansea y le permitió clasificarse para la UEFA Europa League 2013-14.

El Swansea galés, dirigido por el danés Michael Laudrup, se consagró como campeón de la Copa de la Liga de Inglaterra al arrasar en Wembley por 0-5 al modesto Bradford, de la cuarta división inglesa.

El español Miguel Pérez “Michu” sentenció al final del primer tiempo un duelo que el inglés Nathan Dyer había puesto de cara para los “swans” al cuarto de hora y que otorgó a los de Michael Laudrup el pase para disputar la Europa League.

En una segunda parte que resultó un tormento para los “bantams”, ampliamente superados por un conjunto de mayor categoría, Dyer marcó su segundo tanto y el holandés Jonathan De Guzmán selló el marcador definitivo con otros dos goles.

Los españoles Pablo Hernández y Àngel Rangel -su compatriota José Manuel “Chico” Flores estaba lesionado- fueron otros de los protagonistas de un duelo con el que el Swansea firmó el final feliz de su “cuento de hadas”, tal y como lo definió el técnico danés, el primer título de primer nivel en los más de cien años de vida del club.

Los galeses, vestidos de blanco, se enfrentaban aquella tarde a su propia historia y trataron de sorprender al Bradford desde los primeros minutos con su fútbol cerebral, basado en la posesión y el movimiento pausado del balón más que en la insistencia en los ataques verticales, una de las virtudes más extendidas en los clubes de la Premier League.

El Swansea acaparaba el cuero sobre el césped de Wembley y se dejaba caer por las bandas para tratar de desequilibrar a una defensa que aguantaba por momentos los embates de Michu y compañía, pero que mostraba carencias técnicas.

El equipo de la última división del fútbol inglés parecía sufrir miedo escénico en uno de los estadios más legendarios del país y se dedicaba prácticamente en exclusiva a despejar balones al campo contrario y esperar un nuevo ataque del rival.

Los goles de la final

Era cuestión de tiempo que el portero inglés Matt Duke recogiera por primera vez el balón del interior de su portería, lo que hizo finalmente al cuarto de hora de partido.

Los tímidos “bantams”, que en su camino hacia la final habían dejado en la cuneta a conjuntos de primera división como el Arsenal, el Aston Villa y el Wigan, llegaban a Wembley dispuestos a luchar por la victoria.

La osadía la pagaron cara: el Swansea recuperó el balón con facilidad y lo dejó a los pies de Michu, que lanzó un tiro raso y cruzado que Duke solo pudo rozar con la mano izquierda antes de que Dyer llegara en carrera para alzar a su equipo un escalón más cerca de la Copa de la Liga.

Michu había dejado escapar su primera oportunidad para grabar su nombre definitivamente en la historia del Swansea, pero no falló la segunda, en el minuto 40, casi desde la misma posición que en su anterior intento.

El exatacante del Rayo Vallecano descerrajó un tiro con la zurda por debajo de las piernas de su marcador que Duke no supo anticipar y que se coló en la portería “bantam” cerca del poste derecho.

El descanso no sirvió para que el Bradford enderezara su rumbo y, a los dos minutos del arranque del segundo tiempo, el partido comenzó a convertirse en una tortura para los de Phil Parkinson, ya sin opciones.

Dyer firmó su segundo tanto al finalizar una jugada colectiva en la que la defensa del Bradford se mostró incapaz de detener a los “swans”, que abusaban de un rival visiblemente inferior.

En el minuto 55, Duke segó en el área pequeña al canadiense Jonathan De Guzmán y vio una roja que dejó a su equipo con diez, obligado a participar durante 30 largos minutos en un encuentro sentenciado.

De Guzmán se negó a ceder el balón a su compañero Dyer para que tratara de anotar un triplete y disparó él mismo desde los once metros para firmar el cuarto del equipo.

Con el tiempo cumplido, el mismo De Guzmán, a centro de Rangel, selló el quinto gol de la tarde, que ponía punto final al mayor éxito en la historia del Swansea.

MinutoAcción
16Dyer marca el 0-1
40Michu marca el 0-2
47Dyer marca el 0-3
59De Guzmán marca el 0-4 de penalti
92De Guzmán marca el 0-5

Ficha técnica de la final

Bradford: Tremmel, Williams, Rangel, Davies (Tiendalli, m.84), Britton, Michu, Pablo, Dyer (Lamah, m.78), Routledge, De Guzman, Ki Sung-Yeung (Monk, m.62).

Swansea: Duke, Darby, McHugh, McArdle, Good (Davies, m.45), Thompson (Hines, m.73), Atkinson, Jones, Doyle, Hanson, Wells (McLaughlin, m.57).

Goles: 0-1, m.16: Dyer. 0-2, m.40: Michu. 0-3, m.47: Dyer. 0-4, m.59: De Guzmán, de penalti. 0-5, m.92: De Guzmán.

Árbitro: Kevin Friend, del Reino Unido.

🏆 2013 League Cup Final | The Full Match | Bradford City v Swansea City

El debut europeo frente al Valencia

El Valencia quedó encuadrado en el grupo A de la Europa League junto al Swansea galés, el Kuban Krasnodar ruso y el St. Gallen suizo.

El sorteo tuvo lugar en el Grimaldi Forum de Montecarlo.

Los galeses partían como principal oponente, sin olvidar al Kuban Krasnodar, correoso y reforzado para aquella temporada, con armas para dar un disgusto.

El St. Gallen suizo partía como el conjunto más débil, aunque había eliminado al Spartak Moscú de Valeri Karpin.

El Swansea City comenzó su campaña en la Europa League con una contundente victoria ante el Valencia, al que derrotó por 3-0 en un partido en el que el conjunto galés se impuso incluso cuando jugó con diez futbolistas.

La fase de grupos comenzó el 19 de septiembre.

El Swansea City humilló al Valencia con diez jugadores mientras el club galés comenzaba con brillantez su campaña en el grupo de la Europa League.

Los grupos de la Europa League

GrupoEquipos
AValencia, Swansea, Kuban, Sankt Gallen
BPSV Eindhoven, Dinamo de Zagreb, Chronomorets, Ludogorets
CStandard Lieja, Salzburgo, Elsborg, Esbjerg
DRubin Kazan, Wigan, Maribor, Zulte Waregem
EFiorentina, Dnipro, Paços de Ferreira, Pandurii
FGirondins de Burdeos, Apoel, Eintracht, Maccabi Tel-Aviv
GDynamo de Kiev, Genk, Rapid Viena, Thun
HSevilla, Friburgo, Estoril, Liberec
IOlympique de Lyon, Betis, Vitória de Guimaraes, Rijeka
JLazio, Trabzonspor, Legia de Varsovia, Apollon
KTottenham, Anzhi, Sheriff Tiraspol, Tromso
LAZ Alkmaar, PAOK Salónica, Maccabi Haifa, Shakhter Karagandy

El contexto competitivo de la Europa League

El Sevilla volvió a Alemania, en este caso para medirse al Friburgo, que pese a no comenzar muy bien en la Bundesliga supo sacarle un empate al Bayern Múnich de Pep Guardiola.

El Estoril luso formaba parte de una serie de equipos en crecimiento en Portugal, aunque por detrás de los grandes del país.

El Slovan Liberec checo se cargó en la última ronda previa al Udinese italiano, lo que daba clara muestra de su peligro.

El Betis tuvo mala suerte en cuanto al rival del primer bombo, porque le tocó en suerte el Olympique de Lyon, uno de los más fuertes en liza, aunque en la previa de la Liga de Campeones fue claramente superado por la Real Sociedad.

El conjunto verdiblanco también tuvo en el grupo I un rival portugués, el Vitória Guimaraes, y el modesto Rijeka croata, verdugo inesperado del Stuttgart alemán.

El AZ Alkmaar, que se clasificó pese a perder por 0-2 ante el Atromitos griego en un partido suspendido a los 59 minutos por problemas de seguridad, encabezó el grupo L junto al PAOK Salónica, el Maccabi Haifa y el Shakhter Karagandy kazajo.

El Shakhter Karagandy estuvo muy cerca de alcanzar la fase de grupos de la Liga de Campeones, pero sucumbió finalmente en Glasgow ante el Celtic.

La Fiorentina de Borja Valero, Joaquín Sánchez, Marcos Alonso y compañía se enfrentó en el grupo E al Dnipro que dirigía el técnico español Juande Ramos, un rival de cuidado, además del Paços de Ferreira portugués y el Pandurii rumano.

El Tromso noruego, que ocupó la plaza del Besiktas turco, integró el grupo K, comandado por el Tottenham inglés de Roberto Soldado, por delante de un Anzhi ruso que había perdido a buena parte de sus grandes figuras y del siempre correoso Sheriff moldavo.

El APOEL, agraciado en el sorteo para lograr la plaza del sancionado Fenerbahce, quedó encuadrado en el grupo F junto al Girondins de Burdeos francés, el Eintracht de Fráncfort alemán y el Maccabi Tel Aviv israelí.

El PSV Eindhoven, tras caer ante el Milan en la previa de la Champions, buscaba el éxito por el camino de la Liga Europa.

Sus rivales en el grupo B fueron el Dinamo de Zagreb croata, el Chornomorets Odesa ucraniano y el Ludogorets búlgaro.

Standard de Lieja y Salzburgo partían como favoritos en el grupo C, que completaban el Elfsborg sueco y el Esbjerg danés.

El Rubin Kazan ruso tuvo al Wigan inglés, al Maribor esloveno y al Zulte Waregem belga como oponentes en el grupo D.

Otro histórico campeón europeo, el Dinamo de Kiev, se enfrentó en el grupo G al Genk belga, al Rapid de Viena austríaco y al Thun suizo.

La Lazio italiana tuvo un grupo J asequible con el Trabzonspor turco, el Legia de Varsovia polaco y el Apollon chipriota.

La identidad del club y sus rivalidades

Los principales rivales del Swansea City son los del Cardiff City.

Los partidos entre ambos clubes se conocen como los derbis del sur de Gales.

Aunque Cardiff ha ganado más derbis, ninguno de los dos equipos había completado el doblete liguero hasta la temporada 2021-22.

A los habitantes de Swansea se les apoda Jacks, un sobrenombre que también se asocia con el club de fútbol.

Según Martin Johnes, profesor de Historia de la Universidad de Swansea, Jack era un apodo para los marineros, que en otras ciudades eran identificados por su localidad de origen, de ahí “Swansea Jack”.

Un famoso perro local socorrista de la década de 1930 se llamaba casualmente Swansea Jack, lo que ayudó a popularizar todavía más el nombre.

El Vetch Field fue el estadio del Swansea entre 1912, el año de fundación del club, y 2005.

El escudo del Swansea para la temporada 2021-22 se basó en un diseño utilizado hasta 1998.

Cuando los nuevos propietarios, Silver Shield, se hicieron cargo del club en 1998, cambiaron el escudo porque el ave que aparecía en él no era reconocida universalmente como un cisne y el fondo era azul, el color del rival Cardiff City.

En 2021, para conmemorar el 40.º aniversario del primer ascenso del club a la máxima categoría en 1981, Swansea City recuperó el emblema que había precedido al diseño de 1998.

El significado del Swansea en el fútbol moderno

El Swansea City fue un ejemplo de cómo un club podía transformar su identidad deportiva mediante una combinación de gestión, estilo de juego y apuesta por futbolistas de distintos orígenes.

El club pasó de las divisiones inferiores del fútbol inglés a la Premier League y consiguió después el primer gran trofeo de su historia.

La experiencia del Swansea también abrió un debate sobre la gestión de los clubes ingleses y sobre la necesidad de que los equipos españoles apreciaran más el talento español y dieran oportunidades a los jugadores de casa en vez de gastar grandes cantidades en futbolistas extranjeros.

Es para sentirse un pelín orgulloso de lo del Swansea.

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