La Prehistoria es el período de la humanidad anterior a la aparición de la escritura y se reconstruye mediante el estudio de fósiles, herramientas, restos culturales, viviendas, enterramientos y manifestaciones artísticas. Tradicionalmente se divide en dos grandes edades: la Edad de Piedra, formada por el Paleolítico, el Mesolítico y el Neolítico, y la Edad de los Metales, integrada por las edades del Cobre, del Bronce y del Hierro.
La escritura suele señalar la separación convencional entre la Prehistoria y la Historia, aproximadamente hacia el 4000 a. C.; sin embargo, esta división no fue simultánea en todos los pueblos. Dependiendo de la región, las nuevas tecnologías, la agricultura, la metalurgia y la escritura aparecieron en momentos diferentes, por lo que las fechas de cada etapa son aproximadas.
Qué es la Prehistoria
La Prehistoria es la primera etapa de la historia de la humanidad y comprende el período durante el cual la especie humana desarrolló actividades y formas de vida que conocemos principalmente a través de restos materiales. La Prehistoria si bien podemos considerarla como parte de la Historia de la humanidad, se la denomina así pues es el período donde carecemos de documentación escrita, y debemos recurrir a ciencias auxiliares como la Arqueología o la Paleontología para reconstruir lo que sucedió con el ser humano en aquellos días donde la comunicación era solo oral, y no llegó hasta nosotros.
Es un período de tiempo demasiado extenso, considerando que se extendió desde 3.700.000 años antes de Cristo, cuando los primeros hombres aparecieron en el continente africano, hasta el año 3.000 antes de la era cristiana. La primera se inicia con la aparición de los primeros homínidos en la Tierra (4 millones de años) hasta la aparición de la escritura y esta etapa se divide en tres periodos: Paleolítico «piedra antigua»; Mesolítico “entre piedras” y el Neolítico «piedra nueva».
De la prehistoria sólo conocemos la época cuando terminó, período en el cual el hombre empezó a utilizar signos escritos o grabados, para manifestar su pensamiento y que conocemos como la aparición de la escritura. La característica principal que separa estas dos grandes etapas es la invención de la escritura con la que cada pueblo comenzó a dejar testimonios escritos.
Cómo se estableció la división de la Prehistoria
Con los inicios de la Prehistoria como disciplina, se vislumbró la necesidad de ordenar los períodos homogéneos de las diferentes culturas a lo largo del tiempo. Estos períodos, en definitiva, son etapas que comparten ciertas similitudes culturales, sociales y tecnológicas en un tiempo determinado.
Para la Prehistoria, se estableció en un principio el convencionalismo basado en la “secuencia tecnológica”; es decir, dependiendo del material utilizado para elaborar las principales herramientas. Esto fue porque se observó que los grupos humanos fueron desarrollando técnicas y mejorando la materia prima desde las primeras herramientas rudimentarias de piedra hasta las más sofisticadas y elaboradas de hierro.
En este convencionalismo mucho tuvo que ver Michele Mercati, quien en el siglo XVI, durante su estudio de catalogación de la colección de piedras del Vaticano resaltaba el uso de la piedra como la primera materia prima para la elaboración de las primeras herramientas humanas, dejando paso más tarde al uso del cobre, bronce y hierro. Más adelante, ya en el siglo XIX, vino la difusión de “Las Tres edades” de Thomsend, quien dividió la Prehistoria por edades: Bronce, Cobre y Hierro.
La división tradicional de la Prehistoria se organiza de la siguiente manera:
| Edad | Etapas principales | Rasgo distintivo |
|---|---|---|
| Edad de Piedra | Paleolítico, Mesolítico y Neolítico | Uso predominante de la piedra, primero tallada y después pulida |
| Edad de los Metales | Cobre, Bronce y Hierro | Desarrollo progresivo de la metalurgia |
Desde las etapas principales de las que hablaba Michele, piedra, bronce y hierro, se subdividieron en otras tantas. De este modo, por ejemplo, la Edad de Piedra pasó a tener Paleolítico y Neolítico, haciendo referencia a la piedra antigua o tecnología más rudimentaria y piedra nueva o tecnología de piedra más evolucionada.
Edad de Piedra
La Edad de Piedra es la etapa más antigua de la humanidad y se caracteriza por la utilización de la piedra como principal material trabajado por el ser humano. Técnicamente comprendería desde la aparición de los primeros homínidos hasta la utilización del metal como herramienta.
El hombre prehistórico, a través de medio millón de años, utilizó la piedra, además de la madera, para sus armas e instrumentos. Los seres humanos se agrupaban en pequeños grupos o clanes, y eran principalmente nómadas cazadores-recolectores, si bien a finales de esta edad ya aparecieron los primeros asentamientos fijos, la agricultura y la ganadería.
La Edad de Piedra comprende tres períodos bien definidos: Paleolítico, Mesolítico y Neolítico. Entre el Paleolítico y el Neolítico se encuentra un período de transición denominado Mesolítico.
Paleolítico: la piedra antigua
El Paleolítico es el primero y más largo de los períodos de la Edad de Piedra. Se extendió desde hace aproximadamente 2.000.000 o 2.500.000 años hasta 10.000 años atrás, aunque las fechas varían según la región y el criterio utilizado.
Durante el Paleolítico, los hombres comenzaron a fabricar las primeras herramientas, en un principio muy simples, y las fueron perfeccionando cada vez más. La preocupación principal era conseguir alimentos y defenderse de los grandes animales que recorrían la Tierra, o de cualquier otro peligro que la naturaleza presentara.
La forma de vida era nómada y los hombres se alimentaban de la carne que obtenían de animales muertos, y de los frutos, hojas o raíces que pudiesen recolectar. No producían su alimento, sólo lo consumían. Su economía se basaba en la recolección, la caza y la pesca, y el hombre paleolítico era nómada y trashumante.
Con el tiempo aprendieron a cazar y entonces fabricaron armas y elaboraron técnicas de caza, actividad que realizaban en cuadrillas, que requerían de una mínima organización social. Se organizaron en bandas que obedecían al más fuerte y vivían junto a los mares, lagos y ríos, acechando la oportunidad de la pesca.
Paleolítico inferior
El Paleolítico inferior comprende la primera fase de este período. El hombre muestra gran atraso cultural, pues apenas conoce la piedra toscamente labrada, como instrumento diario para su uso personal. El canto tallado es el artefacto más antiguo que jamás fabricó el ser humano.
En esta etapa el hombre vagaba por la Tierra en pequeños grupos, probablemente construyendo chozas para protegerse cuando el clima era cálido y refugiándose en cuevas o en cavernas si el clima era frío. La naturaleza ha provocado en los últimos 3.000.000 de años importantes cambios climáticos en los que se sucedieron períodos cálidos, seguidos de períodos fríos conocidos como glaciaciones.
La principal herramienta era el hacha de mano, que se usaba para cazar, raspar y cortar. Mediante percusión supo desprender fragmentos de pedernal, de dos caras, para empuñar como instrumentos contundentes.
Estas “hachas de mano” o “golpes de puño”, amigdaloides, en forma de almendra, por un proceso de descantillado, alcanzaron su mayor perfección en el período achelense, que se remonta a unos 150.000 años antes de Cristo. Se han encontrado algunas de 40 cm.
En esta época el hombre descubrió, tal vez de manera accidental, el fuego, que le permitió cocinar sus alimentos, alejar a las fieras, protegerse del frío e iluminarse en la oscuridad. Los primeros fabricantes de herramientas fueron los Homo habilis, mientras que los Homo erectus fueron los primeros en utilizar el fuego.
Paleolítico medio
El Paleolítico medio también es llamado musteriense por los fósiles hallados en Le Moustier, Francia. Fue definido por la existencia del Homo neanderthalensis y por una industria lítica perfeccionada.
En esta etapa los grupos humanos se hicieron más numerosos y perfeccionaron sus herramientas fabricando puntas de flechas, raspadores y hachas de mano. La industria lítica característica se encuentra realizada básicamente sobre lascas denominada técnica Levallois.
El hombre de Neandertal fue un homínido cazador y nómada que habitó en cuevas. A él se deben los primeros ritos funerarios, el perfeccionamiento de las técnicas de caza, la utilización del fuego para alumbrado y un grado de solidaridad social bastante acusado.
Aparecen también los primeros vestigios de una cultura espiritual pues idearon ritos fúnebres. Enterraban a sus muertos en tumbas especiales junto a trozos de carne y otros elementos, lo que mostraría que los hombres, ya en esta época, habían imaginado alguna forma de continuación de la vida.
Paleolítico superior
El Paleolítico superior se extendió aproximadamente desde el 40.000 a. C. hasta el 10.000 a. C. Aquí los hombres están mejor equipados para enfrentar los peligros y sacar ventajas de la naturaleza.
A la piedra se agregan el uso del hueso y del marfil, materiales con los que se fabrican instrumentos cada vez más específicos, apareciendo entonces punzones o buriles para agujerear, raspadores, arpones para pescar, lámparas de mano en las que se quemaba grasa y primitivas agujas que, enhebradas con crines, permitían coser pieles.
Desde unos 20.000 años antes de Cristo la cultura magdaleniense desarrolló en Europa la industria de los microlitos, pequeños instrumentos de pedernal hábilmente astillado, e instrumentos de asta y hueso, tales como punzones, arpones y agujas de coser.
Se cazaban mamuts, renos, bisontes, vacunos salvajes y caballos. Para ello el hombre incorporó el arco y la flecha y los dardos. La caza se realizaba en grupo, existiendo una cierta división de trabajo entre los sexos.
Había algunos intercambios entre las comunidades, lo que mostraría que los grupos no estaban totalmente aislados entre sí. Los enterramientos continúan con ritos más complejos.
El arte es un elemento característico de la cultura del Paleolítico superior. Se han encontrado pequeñas esculturas que se usaban, probablemente, en ritos relacionados con la fertilidad y pinturas de animales, sobre todo mamuts, bisontes y renos, en la superficie rocosa de algunas cuevas.
A este tipo de pintura sobre roca se la denomina “rupestre” y constituye una de las primeras manifestaciones artísticas de la humanidad. Se crean grabados en cuevas y aparecen expresiones artísticas como Altamira o Lascaux.
Durante este período también se desarrollaron habilidades sociales y culturales complejas. Se cree que surgieron las primeras manifestaciones de arte rupestre, así como instrumentos musicales, como flautas hechas de hueso, y ceremonias funerarias, lo que indica una creciente complejidad en las creencias y prácticas religiosas.

Industria lítica del Paleolítico
Una de las más fascinantes epopeyas del género humano es su evolución técnica. El cerebro y la mano han dado al hombre aptitudes de inventor, que ha utilizado constantemente para dominar el medio en su provecho.
Los más remotos vestigios de la humanidad revelan ese afán, esa lucha de las manos hábiles, creadoras de instrumentos para construir y destruir, para modificar la materia y disponer de energía, para defender la vida e imponer la voluntad.
- El hombre del Paleolítico inferior poseyó la “industria del cascajo”. Mediante percusión supo desprender fragmentos de pedernal, de dos caras, para empuñar como instrumentos contundentes.
- Durante el Paleolítico medio el hombre perfeccionó la “industria de las lascas”, descortezando a presión hojas de pedernal, raederas y puntas de flechas.
- En el Paleolítico superior el hombre auriñaciense logró, mediante menudos retoques, notables puntas de dorso arqueado y buriles.
- En el período neolítico el hombre aprendió a pulir sus instrumentos de piedra afilándolos mediante la frotación entre sí.
Los instrumentos más antiguos del hombre son los guijarros toscamente astillados. Los que se remontan al primer período del Paleolítico inferior son llamadas “hachas de mano” o “golpe de puño” porque se empuñaban directamente con la mano.
Ya se reconoce en algunas de estas herramientas un trabajo más cuidadoso. Las hachas de este tipo, por su forma característica, son llamadas “amigdaloides”; “amígdala”, en latín, significa almendra.
Un punzón y una raedera se remontan a unos 100.000 años. Obsérvese el borde cortante conseguido con un minucioso trabajo de descantillado. En esta época fue cuando el hombre aprendió a atar las astillas de piedra agudizada a los bastones, obteniendo así las primeras y rudimentarias hachas y lanzas.
Mesolítico: la transición entre dos edades
El Mesolítico es un período de la Prehistoria situado entre el Paleolítico, piedra antigua, y el Neolítico, piedra nueva. Abarca todas las manifestaciones culturales que se desarrollaron desde finales del Paleolítico superior hasta el período Neolítico.
Su nombre significa «entre piedras» y se usa para determinar un período de tiempo entre el Paleolítico y el Neolítico. Tradicionalmente se sitúa entre el 10.000 a. C. y el 8.000 a. C., aunque otras clasificaciones lo extienden hasta aproximadamente el 5.000 a. C.
Durante el Mesolítico se producen profundos cambios climáticos a partir del 10.000 a. C. Fue una época marcada por el final de la era glacial del Pleistoceno, con la consiguiente mejoría de las condiciones de vida.
Cuando finalizó la Era Glacial, la selva avanzó e invadió las grandes estepas. Esto produjo la emigración y algunas veces la desaparición de los animales que vivían en ella y que servían al hombre de alimento.
Los grupos humanos se diseminaron por la selva y se ubicaron en las orillas de los ríos. Sobrevivieron cazando animales salvajes, aves y peces. La madera, obtenida fácilmente en las selvas, se utilizó con intensidad.
Los hombres continuaron siendo nómades, pero en algunas regiones, con suficiente agua y alimentos, aparecen asentamientos más estables. Las culturas del Mesolítico eran nómadas, con alojamientos de invierno y campamentos de verano.
Características del Mesolítico
- Apogeo de la recolección de vegetales y mariscos.
- Continuidad de la caza.
- Notable desarrollo de la pesca con red, anzuelos y embarcaciones.
- Inicios del sedentarismo humano.
- Primeras aldeas levantadas.
- Inicio de la industria microlítica.
- Primeros cementerios.
- Abandono progresivo de las cuevas para vivir al aire libre en cabañas.
Durante el Mesolítico las armas más importantes fueron los arcos, reforzados por tendones, y las flechas de piedra con variadas formas geométricas. Utilizaron también un tipo de flechas de hueso o de madera para conseguir cazar y obtener pieles sin dañarlas demasiado.
El arte mesolítico se caracteriza por ser un arte conceptual y racionalista, basado en lo geométrico y abstracto. El Mesolítico se divide en dos fases: el Epipaleolítico, o fase posterior del Paleolítico, y el Protoneolítico, período anterior al Neolítico y a la Edad de los Metales.
Entre las culturas que existieron en el Mesolítico o cultura del Epipaleolítico encontramos la Aziliense, extendida desde Francia hasta Cantabria y Asturias; la Maglemoisense, en Europa del Norte; la Ertebölliense, en el sur de la península Escandinava; la Ahrensburgiense, en Europa Noroccidental; y la Asturiense, en la península Ibérica.
Neolítico: la piedra nueva y la revolución agrícola
El Neolítico es el último período de la Edad de Piedra. Comenzó hace aproximadamente 10.000 años y sus transformaciones son tan importantes que los historiadores las llaman “la revolución neolítica”.
El hombre comienza a producir sus alimentos a partir de la domesticación de plantas y animales: el paso decisivo fue plantar deliberadamente semillas en un suelo adecuado y cultivar la tierra. Las primeras plantas obtenidas fueron el trigo y la cebada, a las que se incorporaron luego el arroz y las arvejas.
El Neolítico marcó un cambio radical en la forma de vida de los humanos. En el Neolítico el hombre se asienta en un territorio, se dedica al cultivo y a la cría de animales, generándose una economía de producción.
Los excedentes de la cosecha se almacenaban en graneros, permitiendo que los hombres pudiesen guardar alimentos para los períodos de escasez. El dominio de la agricultura hizo a los hombres sedentarios y aparecen, entonces, las primeras aldeas y con ellas el crecimiento de los grupos familiares, la división del trabajo y la organización social.
Con respecto a los animales, probablemente haya sido la observación de los mismos lo que puso de manifiesto que esas bestias podían ser domesticadas y convertirse en una importante reserva de alimentos y pieles sin necesidad de matarlos, como es el caso del ovino, que provee lana y leche.
Se desarrolla la ganadería: los hombres del Neolítico aprenden a domesticar varios animales, como cabras, ovejas, vacas y perros, y los utilizan para cubrir sus necesidades.
También aparece la alfarería, como una necesidad, pues había que fabricar recipientes para contener las semillas y los granos. El Neolítico también vio el desarrollo de nuevas tecnologías y habilidades, como la cerámica y la tejeduría.
De algunas plantas, como por ejemplo el lino y el algodón, se obtendrán posteriormente fibras, que hiladas en los husos y tejidas en telares se convertirán en telas, dando inicio a la industria textil.
Las viviendas estuvieron hechas en barro, cañas, leños o piedras, y las herramientas para construirlas fueron más específicas. Cerca de los campos de labor construyó las primeras viviendas de materiales sólidos, unas veces cerca de los ríos, otras dentro de los lagos, en palafitos.
Entre las herramientas se destacó el “hacha de piedra pulida”, que se realizaba en una roca de grano fino y luego se afilaba por medio de un pulido a base de arena. Luego de tallar la piedra, procedían a pulirla, lo que lograban con ayuda de otra piedra o con arena.
Surge el sentido de colectividad con lo que se forman las agrupaciones humanas que dan lugar a los clanes y las tribus. Las pequeñas aldeas van transformándose en ciudades y se inicia una especialización progresiva del trabajo.
Descubren la importancia del sentido religioso, entonces levantan monumentos megalíticos y desarrollan la arquitectura religiosa y funeraria.
Los períodos neolíticos no tuvieron la misma duración en todas las regiones. En Europa se inició hacia el año 5000 antes de Cristo, mientras que en otras zonas la agricultura y la ganadería aparecieron mucho antes.
Edad de los Metales
La Edad de los Metales es la etapa en la cual el ser humano descubre el uso de los metales y los incorpora a su cultura para fabricar distintos elementos. Aparece entonces la metalurgia.
Cuando el hombre dominó plenamente la técnica del tallado y el uso de la piedra y el hueso, se inclinó hacia la búsqueda de materiales de mayor resistencia como los metales.
La Edad de los Metales presenta tres períodos principales: Edad de Cobre, Edad de Bronce y Edad de Hierro. En algunas clasificaciones también aparece el Eneolítico o Calcolítico como una etapa de transición entre la piedra y los metales plenamente desarrollados.
| Período | Material predominante | Principales características |
|---|---|---|
| Edad de Cobre o Eneolítico | Cobre, oro y plata | Primeros utensilios metálicos y primeras técnicas de fundido |
| Edad de Bronce | Aleación de cobre y estaño | Armas, herramientas y objetos más sólidos y duraderos |
| Edad de Hierro | Hierro | Herramientas y armas de mayor dureza; técnicas metalúrgicas más complejas |
Edad de Cobre o Eneolítico
El cobre fue uno de los primeros metales utilizados como material para crear herramientas, produciendo elementos más eficientes y cortantes que la piedra. Inicialmente se empleaba sin fundir, utilizando los mismos mecanismos que con la piedra.
En su interés, el hombre descubre la utilidad del oro, la plata y el cobre y logra dominar las técnicas del fundido. Aparecen entonces las primeras joyas de oro y plata y los primeros utensilios de cobre.
El uso del cobre comenzó aproximadamente hacia el año 8000 a. C. en algunas regiones, aunque las fechas variaron según el lugar.
Edad de Bronce
La Edad de Bronce se caracteriza por el uso del bronce como material de fabricación. El bronce se obtiene mediante la combinación del cobre con el estaño.
El cobre fue el primer metal utilizado, seguido del bronce, cuando el hombre aprendió a fundir cobre con estaño. Con estos metales se hicieron cuchillos, espadas, puñales, vasijas, adornos y herramientas.
La invención del bronce sacó al hombre de su estado de estancamiento y le abrió las oportunidades de mejorar sus condiciones de vida y de defensa, con la fabricación de objetos y armas sólidas y duraderas.
Con el invento del bronce se empezó la metalurgia, que tuvo su origen en los pueblos del Cercano Oriente. Su máximo desarrollo se logró en las islas del mar Egeo y la isla de Creta, en el mar Mediterráneo.
Con la invención de la metalurgia se desarrollan la agricultura, mediante el arado, el regadío, el estiércol y nuevos cultivos como el olivo y la vid; la ganadería, con la domesticación del asno y el buey y la obtención de leche, lana, queso y yogurt; y la minería.
En la Edad del Bronce se fabricaron armas más efectivas y fuertes: aparecen la espada y las lanzas, y se fabricaron las primeras corazas o escudos y el casco. Prácticamente fue una cultura militar la que predominó, pues las actividades se proyectaban hacia la fabricación de todo cuanto sirviese para la defensa y la ofensiva.
La Edad del Bronce permitió la vida humana en agrupaciones sociales superiores al clan, empezaron a surgir los primeros monarcas y se perfiló una organización política más definida.
Durante la Edad de Bronce también se observa la cremación de los cuerpos de los muertos y la colocación de las cenizas en urnas de cerámica. Las diferentes culturas de la antigüedad ya habían aparecido, como por ejemplo la micénica.
Edad de Hierro
La Edad de Hierro recibe este nombre por la época en que el ser humano conoció el hierro, pudo aprovecharlo mediante la fundición y fabricó con él diversos objetos muy útiles para la vida diaria, tanto armas como utensilios y artículos para el hogar.
Esta etapa se caracteriza por el uso del hierro como material para crear herramientas. Dicha utilización es muy compleja y requiere de un elevado nivel de técnica.
El período del Hierro fue una etapa muy importante para el hombre. En ese período se fueron adquiriendo técnicas depuradas en el aprovechamiento de los metales, lo que dio lugar a la fabricación de martillos, cinceles, tijeras, hoces y numerosas armas de variado tipo.
El hierro permitió fabricar armas, herramientas y otros elementos de gran dureza. Su utilización transformó lentamente las manifestaciones de vida, haciéndola más grata y fácil, especialmente en la realización del trabajo diario.
En algunas regiones, el uso del hierro se desarrolló cuando ya existían formas de escritura y civilizaciones organizadas, por lo que la frontera entre Prehistoria e Historia no coincide exactamente con la Edad de Hierro en todo el mundo.
Fechas y escala temporal de la Prehistoria
Los períodos prehistóricos vienen definidos por una escala temporal geológica. Los cambios climáticos delimitan cada período, conduciendo a una diversificación en la fauna y la flora, y a sus consiguientes adaptaciones evolutivas.
| Período o acontecimiento | Fecha aproximada | Rasgo destacado |
|---|---|---|
| Plioceno | Desde hace 5,3 hasta 1,8 millones de años | Clima frío y seco, grandes mamíferos y primeros homínidos |
| Pleistoceno | Desde hace 1,8 millones de años hasta 11.500 años | Glaciaciones, grandes bloques de hielo y evolución de los primeros humanos |
| Industria achelense | Hace 1,5 millones de años | Construcción de hachas de mano de piedra |
| Utilización del fuego | Hace 500.000 años | Control y uso del fuego |
| Homo sapiens | Hace 200.000 años | Aparición del Homo sapiens |
| Utensilios de hueso y asta | Hace 50.000 años | Desarrollo de instrumentos especializados y microlitos |
| Cerámica | Hace 12.000 años | Aparición de recipientes cerámicos |
| Holoceno | Hace 11.500 años | Inicio del período interglaciar |
| Domesticación de ovejas | Año 9000 a. C. | Desarrollo de la ganadería |
| Agricultura | Año 7000 a. C. | Cultivo de trigo, cebada y guisantes |
| Uso del cobre | Año 8000 a. C. | Primeras aplicaciones de este metal en algunas regiones |
Desde hace 1,8 millones de años hasta 11.500 años se desarrolló el Pleistoceno. Se conoce como la Gran Edad del Hielo por sus glaciaciones y el desarrollo de enormes bloques de hielo.
Los grandes mamíferos vieron su esplendor, pero acabaron extinguiéndose. El hecho más significativo de este período es la evolución de los primeros humanos.
Hace 11.500 años se inició el Holoceno. Esta época marca el inicio del período interglaciar. El desplazamiento de las placas de hielo a los polos y el incremento de lluvias favorecen el desarrollo de la civilización humana.
Métodos para fechar el pasado prehistórico
El investigador que se dedica a estudiar la Prehistoria, al no poder contar con documentos escritos, trata de reconstruir el pasado basándose en los restos culturales encontrados. Para poder establecer la antigüedad de estos restos, se utilizan métodos especiales.
Sin embargo, las fechas en el período prehistórico son siempre aproximaciones. La datación puede basarse en la observación de materiales, en la comparación de estratos geológicos o en procedimientos físicos y químicos.
Dendrocronología
Uno de los primeros métodos desarrollados fue la dendrocronología, que consiste en observar los anillos de crecimiento presentes al cortar un tronco de árbol.
Analizando entonces los troncos, o los elementos hechos con madera de los mismos, es posible deducir su antigüedad pues a cada año corresponde un determinado tipo de anillo presente en todos los árboles.
Análisis de sedimentos
Otra forma de datación es el análisis de los sedimentos de materiales de origen glacial, que han sido arrastrados por los ríos y torrentes en los deshielos primaverales hacia el fondo de los lagos.
Estudiándolos, se pueden conocer fechas relativas a la vida de los hombres que habitaron sobre esos materiales.
Carbono-14
Uno de los métodos más exactos es el del carbono-14, que mide lo que queda de carbono-14 en los restos encontrados, ya que todos los organismos vivos incorporan este elemento durante su vida y lo van perdiendo paulatinamente luego de muertos.
Como el ritmo de esta pérdida puede ser medido, conociendo lo que queda en los diferentes materiales se sabrá su antigüedad.
Potasio-argón y termoluminiscencia
El método del potasio-argón se utiliza para poner fecha a las rocas volcánicas muy antiguas. La termoluminiscencia posibilita establecer la fecha de cocción de las cerámicas.
La Prehistoria fuera de Europa
Es necesario tener en cuenta que dependiendo de la región del planeta de la que estemos hablando el desarrollo de nuevas tecnologías y técnicas pudo producirse antes o después, existiendo un desfase entre la duración de las distintas edades según el lugar en el que nos encontremos.
La Edad de los Metales puede ser la etapa más heterogénea debido a que surge de forma esporádica en diferentes regiones del mundo y en diferentes momentos de la historia. Aquí se hace evidente la dificultad de encasillar ciertas etapas de la Historia de la humanidad en términos temporales.
Las etapas empleadas generalmente a nivel europeo, asiático y africano no se aplican exactamente a América. Los pueblos americanos siguieron procesos propios, y la aparición de la agricultura, la metalurgia y la escritura tuvo características y fechas diferentes.
Etapa paleoindia
La etapa paleoindia es la más larga de la Prehistoria americana e incluye todo lo que sucedió antes del 10.000 o 8.000 a. C. Se podría considerar el equivalente al Paleolítico, con sus subperíodos inferior, medio y superior.
Se observa la existencia de población con herramientas de piedra, en su mayoría cazadores-recolectores que llegaron a hacer frente a la megafauna existente en la época.
Etapa arcaica
La etapa arcaica da inicio con la retirada del hielo de gran parte del continente. Los pobladores de América empezaron a dejar de ser cazadores-recolectores nómadas para poco a poco empezar a establecer poblados y las primeras ciudades.
Se empezaron a domesticar animales y a cultivar plantas. Esta etapa se sitúa aproximadamente entre el 10.000 u 8.000 a. C. y el 1500 a. C.
Período formativo o preclásico
Esta etapa se caracteriza por la expansión de la agricultura y la formación y apogeo de las primeras sociedades jerarquizadas conocidas en este continente. Entre ellas destaca la civilización olmeca.
El período formativo se sitúa aproximadamente entre el 1500 a. C. y el 900 de nuestra era.
Período clásico
Los inicios de este período se corresponden con la invención de la escritura en América. Se trata de la etapa más documentada de la historia precolombina, en la que desapareció la civilización olmeca y apareció la civilización maya.
El período clásico se sitúa entre los años 292 y 900, aunque la cronología puede variar según la región y la cultura estudiada.
Período posclásico
En este último período previo al encuentro con los pueblos de Europa aparecieron, entre otros imperios, los aztecas y los incas. La agricultura era la base económica, y se produjo un período de migraciones y conflictos relativamente frecuentes.
También aparece por primera vez la metalurgia y el trabajo con minerales y metales. Este período se extiende entre el año 900 y la llegada de Colón a América.
La división de la Prehistoria y sus límites
La división de la Prehistoria en edades y períodos es una herramienta para ordenar el pasado humano, pero no debe entenderse como una sucesión idéntica para todas las sociedades. En una misma época, algunos pueblos podían utilizar herramientas de piedra mientras otros desarrollaban la agricultura, la metalurgia o la escritura.
En la actualidad, además de la tecnología y la materia prima, se tienen en cuenta el tipo de industria, las características de los homínidos, el medio de ocupación, la cultura, el arte, las creencias y la producción de alimentos.
A partir de estos criterios, se puede localizar en el tiempo y el espacio las diferentes culturas a lo largo de la Prehistoria de forma más exacta a como se empezó a clasificar las edades de la Prehistoria.
El Paleolítico fue la etapa más larga de nuestra historia y estuvo protagonizado por cazadores-recolectores con un tipo de vida nómada, basada en una industria principalmente de piedra.
El Neolítico fue el período en que empezaron a surgir las primeras sociedades agrícolas y ganaderas, aproximadamente hacia el año 9000 a. C., y, como consecuencia de ello, los primeros asentamientos sedentarios humanos, la especialización y un desarrollo tecnológico basado en la transformación de los recursos.
La Edad de los Metales comenzó hacia el V milenio a. C. con el Calcolítico en sociedades ya sedentarizadas y con un desarrollo social mayor. A partir de entonces se fue desarrollando la metalurgia, fueron surgiendo nuevos modos de producción, especialización y explotación de los recursos que derivó en sociedades más complejas y más estratificadas.