Personajes que lucharon por la paz mundial

La lucha por la paz en el mundo tiene nombres y apellidos. Son muchas las personas que se han esforzado en que haya paz, pagando incluso con su vida.

La paz no solo significa ausencia de guerra sino que supone la existencia de un entorno libre de violencia. La paz conlleva tolerancia y respeto hacia los demás.

Qué es la paz y por qué es importante

Definir la paz es complejo y a la vez importante. No existe una sola definición de paz pero podemos decir que consiste en un conjunto de valores y comportamientos que rechazan la violencia.

De una forma más amplia se puede definir la paz como el conjunto de valores, actitudes, tradiciones, comportamientos y estilos de vida basados en el respeto a la vida, a los derechos humanos, al arreglo pacífico de los conflictos y a la igualdad de derechos y oportunidades de mujeres y hombres.

La ‘Paz Mundial’ es un estado ideal de felicidad, libertad y armonía entre todas las personas y naciones en la Tierra. Una motivación para que individuos y países cooperen, de manera voluntaria o en virtud de un sistema de gobierno que impida la guerra.

La paz se ve constantemente amenazada por violaciones de los derechos humanos y de la libertad individual en diversos países y zonas del mundo.

Desde 1945, las Naciones Unidas han desarrollado una labor fundamental en la prevención de conflictos con o sin guerra y en la mediación entre las partes implicadas.

Asimismo, muchas otras organizaciones tienen el objetivo declarado de lograr la paz en el mundo. Lo hacen a través de los derechos humanos, la tecnología, la educación, la ingeniería, la medicina o la diplomacia.

Las consecuencias de los conflictos

Los datos contenidos en el Informe Global sobre Desplazamiento Interno elaborado por el Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno (IDMC) que depende del Consejo Noruego para los refugiados, nos muestran información muy relevante sobre las consecuencias de los conflictos en el mundo:

  • En el año 2018 se produjeron 28 millones de nuevos desplazamientos.
  • 10,8 millones (38,5%) se deben a conflictos o violencia.
  • En 2018 41,3 millones de personas vivieron desplazadas debido a los conflictos.
  • El 69,1% de los desplazados viven en África subsahariana.
  • Los países con más desplazados internos debidos a conflictos son: Etiopía, República Democrática del Congo, Siria, Somalia y Nigeria.

Los datos son abrumadores y demuestran que la lucha por la paz tiene todavía mucho camino por delante.

Personajes que lucharon por la paz mundial

A lo largo de la historia han existido grandes personajes que han consagrado su vida a esa misma meta. Personas que han puesto como prioridad en su labor la igualdad y los derechos humanos.

Que han dedicado muchos esfuerzos a acabar con las guerras, el hambre, las discriminaciones, el racismo y las diferencias en el mundo. Y que incluso dieron su vida por ello.

1. Mahatma Gandhi

Mahatma Gandhi (1869-1948) es uno de los máximos símbolos universales de la paz. Gandhi fue un activista por la liberación de la India de los británicos mediante la no violencia.

Fue uno de los líderes espirituales y políticos más influyentes del siglo XX. Y uno de los principales gestores de la liberación del pueblo hindú del gobierno colonial inglés.

Para conseguir sus objetivos, utilizó como mecanismo de lucha la resistencia pacífica. Gandhi protagonizó huelgas de hambre, protestas pacíficas en las minas y fábricas, fomentó boicots contra los productos ingleses y llamó a sus seguidores a desobedecer leyes discriminatorias.

A pesar de que los ingleses respondían de forma violenta, logró que el pueblo se mantuviera firme en el camino de la no violencia. Tras casi 60 años de lucha pacífica logró ver la independencia de su país de una de las mayores potencias europeas, sin haber disparado una sola bala.

Las autoridades británicas lo arrestaron en muchas ocasiones. Sin embargo, él consideraba honorable ir a la cárcel por una causa justa. De hecho, pasó siete años en prisión por sus actividades políticas.

Gandhi fue asesinado en 1948, pero siempre ha simbolizado la paz en el mundo. Nunca llegó a recibir el Premio Nobel de la Paz, aunque fue nominado cinco veces.

“No hay camino para la paz, la paz es el camino”.

“La humanidad no puede liberarse de la violencia más que por medio de la no violencia”.

“Perdonar es el valor de los valientes. Solamente aquel que es bastante fuerte para perdonar una ofensa, sabe amar”.

2. Nelson Mandela

Nelson Mandela (1918-2013) fue un activista y defensor de la libertad y la igualdad del pueblo sudafricano, considerado un símbolo de la lucha contra la segregación racial.

Este gran líder sudafricano luchó contra el Apartheid, un sistema creado para que los ciudadanos negros fueran separados de los blancos en el plano jurídico y geográfico.

Desde su juventud, tomó conciencia de la historia de opresión que vivía su pueblo y decidió enfrentarse al yugo de la discriminación emprendiendo una lucha contra el Apartheid.

En el año 1963, el gobierno lo llevó a juicio por traición y fue condenado a cadena perpetua. Finalmente, pasó 27 años en prisión, desde donde continuó trabajando para terminar con el sistema de segregación racial sudafricano.

Durante los 27 años que estuvo preso se convirtió en un símbolo de la lucha por el apartheid, tanto en su país como en el extranjero. Se negó a abandonar sus principios para ser liberado y afirmó que moriría por sus ideales.

Gracias a la presión internacional fue liberado en el año 1990 y, posteriormente, se convirtió en el primer presidente de Sudáfrica elegido por su gente, tanto blancos como negros.

Cuando se convirtió en presidente se dedicó a luchar contra el racismo, la pobreza y la desigualdad. Tras la liberación Mandela no sentía rencor hacia quienes lo habían encarcelado.

Perdonó a sus captores y dirigió sus críticas hacia el Apartheid como un sistema inhumano. Apeló a la solidaridad y tolerancia del pueblo sudafricano, sin importar el color de la piel, para luchar de forma conjunta contra el sistema que los mantenía divididos.

Su capacidad de conciliación y perdón, y su constante esfuerzo por construir una sociedad tolerante e incluyente, fueron reconocidos con el Premio Nobel de la Paz en 1993.

“Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión”.

“La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”.

“El perdón libera el alma, elimina el miedo. Por eso es una herramienta tan poderosa”.

3. Martin Luther King Jr.

Martin Luther King Jr. (1929-1968) fue un pastor y activista en la defensa de los derechos civiles en Estados Unidos. En aquella época la segregación racial se extendía por Norteamérica.

Desde niño vivió en carne propia la desigualdad y la segregación a la que estaban sometidos los afroamericanos en los estados del sur. En la década de 1950, las leyes establecían que blancos y negros no podían compartir espacios ni servicios públicos.

Por su formación teológica y humanista, King tomó conciencia sobre las consecuencias de la segregación racial, la discriminación y la desigualdad. Siguió el ejemplo de Gandhi, y defendía la necesidad de una lucha tenaz, basada en la desobediencia civil pacífica, para mostrar el rechazo a leyes injustas.

Uno de los acontecimientos que llevaron a King a liderar la lucha por los derechos civiles de los afrodescendientes fue el boicot a los autobuses de Montgomery, una protesta por el encarcelamiento de Rosa Parks, quien se negó a ceder su asiento a un hombre blanco.

King encabezó numerosas marchas y mítines pacíficos por todo el sur. El 28 de agosto de 1963 marchó hasta Washington, acompañado por miles de seguidores.

250.000 personas, blancos y negros, de diferentes orígenes y religiones, se congregaron para escuchar al reverendo King, unidos por un único ideal: el amor al prójimo.

Allí, a los pies del memorial al presidente Lincoln, Martin Luther King pronunció el más célebre y conmovedor de sus discursos, conocido por la fórmula que encabezaba su visión de un mundo justo: I have a dream (tengo un sueño).

A través de sus discursos y de años de acción no violenta a favor de la igualdad social, Martin había sentado las bases para el cambio: en 1964 se aprobó la Ley de los Derechos Civiles, y un año después, la Ley de Derecho al Voto para la población afroamericana.

Fue la persona más joven a quien se concedió el Premio Nobel de la Paz en 1964 por combatir la inequidad racial a través de la no violencia. Con 39 años murió asesinado de un disparo de un segregacionista.

“I have a dream…”

“La injusticia en cualquier lado es una amenaza a la justicia en todos lados”.

4. Malala Yousafzai

Malala Yousafzai es un símbolo internacional por el derecho a la educación de las niñas. La joven pakistaní defendía a través de un blog que todas las niñas de su país tenían derecho a ir al colegio, pese a los ataques de los talibanes.

Esta joven pakistaní luchó desde los 10 años para poder asistir a la escuela. En una zona donde el régimen talibán prohibió la asistencia a la escuela de las niñas, Malala, con tan solo 12 años, levantó su voz.

En octubre del año 2012, cuando viajaba en el autobús escolar, un hombre armado subió al mismo y preguntó por ella, disparándole tres veces. Consiguió salvar la vida, pero su estado llegó a ser muy crítico, y fue trasladada a Inglaterra.

El intento de asesinato conmovió a la comunidad nacional e internacional, que mostró su apoyo a Yousafzai. En cuanto a la propia Malala, este hecho no hizo más que aumentar su determinación de luchar para que las niñas en su país puedan tener acceso a una educación gratuita y obligatoria.

Fundó la Fundación Malala, una organización dedicada a garantizar el acceso a la educación para niñas de todo el mundo, especialmente en zonas de conflicto.

Recibió el Premio Nobel de la Paz en el año 2014, cuando tenía 17 años. Se convirtió, de esta manera, en la persona más joven en acceder a este galardón en cualquiera de las categorías que se otorga.

“Tomemos nuestros libros y nuestros lápices. Son nuestras armas más poderosas. Un niño, un maestro, un libro y un lápiz pueden cambiar el mundo”.

“La voz tiene poder, la gente escucha cuando hablamos; no se trata de combatir el terrorismo con la violencia sino con las palabras”.

5. Rigoberta Menchú Tum

Rigoberta Menchú es una activista y defensora de la paz, la justicia social y los derechos humanos de los pueblos indígenas en Guatemala, en el continente americano y en otras partes del mundo.

Nació en una familia campesina maya. Su infancia y juventud estuvieron marcadas por la pobreza, la discriminación racial y la violencia que durante décadas ha sufrido la población indígena guatemalteca.

Creció en un país afectado por un conflicto armado entre el gobierno y una guerrilla que reivindicaba la justicia social y mejores condiciones de vida. El gobierno no escatimó en violencia para reprimir a la guerrilla, llegando a implementar una política de exterminio contra la población indígena maya.

Vivió en su piel el sufrimiento del pueblo maya: su madre y su hermano mayor fueron torturados y asesinados por los militares, y su padre quemado vivo durante una protesta.

Desde joven, se había involucrado en diversas causas sociales y participando en foros internacionales para denunciar las abismales desigualdades económicas, sociales, culturales y políticas en su país.

Por su activismo, sufrió la persecución política y el exilio, refugiándose en México. Contribuyó a la elaboración de la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas en la ONU, fue nombrada Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO y en 1992 fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz.

A lo largo de su trayectoria, también ha reivindicado las valiosas aportaciones culturales del pensamiento milenario de los pueblos indígenas.

Menchú hace hincapié en la necesidad de buscar la unidad a través de la diversidad de pueblos, fortaleciendo así la solidaridad, la fraternidad y la reciprocidad para luchar contra la exclusión social y la discriminación.

“La paz no es solamente la ausencia de la guerra; mientras haya pobreza, racismo, discriminación y exclusión difícilmente podremos alcanzar un mundo de paz.”

6. Jane Addams

Jane Addams fue una trabajadora social feminista, pacifista y reformadora estadounidense. Ayudó a los huérfanos en el Chicago’s Room y estuvo activa en muchas organizaciones de caridad.

En 1889 fundó la Hull House de Chicago, una de las primeras casas de acogida de Estados Unidos. Era un centro donde los pobres recibían formación y beneficios sociales y que también servía como institución sociológica para mujeres.

Preocupada por el comienzo de la Primera Guerra Mundial, fundó la Women’s International League for Peace and Freedom. Se pronunció contra la participación estadounidense en la guerra y dirigió las grandes conferencias internacionales de la mujer de La Haya.

En 1915, fue la presidenta del Congreso Internacional de Mujeres de La Haya. En 1931 se convirtió en la primera mujer americana en ganar el Premio Nobel de la Paz.

“La verdadera paz no es simplemente la ausencia de guerra, sino la presencia de la justicia”.

7. Leymah Gbowee

La activista liberiana Leymah Gbowee organizó un fuerte movimiento que contribuyó a poner fin a la segunda guerra civil en su país.

Con tan solo 17 años reunió coraje y esfuerzo para iniciar un cambio. Ayudó a niños soldado, fortaleció a familias y mujeres creando la Acción Masiva por la Paz de las Mujeres de Liberia.

Su trabajo desembocó en un gran reconocimiento: recibió el Premio Nobel de la Paz 2011.

8. Oskar Schindler

Schindler era un empresario alemán perteneciente al Partido Nazi a principios de la Segunda Guerra Mundial. Y a pesar de eso, Schindler arriesgó su vida para rescatar a más de 1.000 judíos deportados a Auschwitz, un acto de valentía que demostró que no aceptaba en absoluto las acciones de su partido.

Fue uno de los pocos nazis que se reveló en contra de las sanguinarias acciones que el partido tuvo.

9. Dalai Lama

El Dalai Lama ha recibido muchos reconocimientos por su lucha no violenta en pos de la liberación del Tibet. Al igual que Mahatma Gandhi siempre fue fiel a su postura a favor de las políticas no violentas, a pesar de todas las agresiones con las que tuvo que lidiar.

Ha viajado alrededor del mundo para predicar la paz y expresar sus opiniones sobre diferentes temas sociales tales como el medio ambiente, los derechos humanos, en particular, los de las mujeres.

Afirma que todas las religiones son parecidas en su desarrollo sobre el amor y la compasión y en la búsqueda de la felicidad de todos los seres.

No solo habla de cuestiones espirituales, sino también de la paz mundial y de los problemas medioambientales. Sus pensamientos son populares y universales.

Fue galardonado también con el Nobel de la Paz en el año 1989.

“El amor y la compasión son necesidades, no lujos. Sin ellos, la humanidad no puede sobrevivir”.

10. Teresa de Calcuta

La Madre Teresa de Calcuta se hizo famosa en todo el mundo por dedicar su vida a ayudar a los más pobres.

Tras 20 años trabajando como maestra en un colegio para chicas, pensó que lo que realmente quería era servir a los más necesitados. Lo dejó todo y fundó una congregación religiosa llamada Misioneras de la Caridad.

Así fue como empezó a acudir a los barrios más pobres de Calcuta para prestar apoyo a los hambrientos, los enfermos y los niños.

Por su labor humanitaria, obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 1979.

“Yo puedo hacer cosas que tú no puedes. Tú puedes hacer cosas que yo no puedo. Juntos podemos hacer grandes cosas”.

11. John Lennon

Uno de los fundadores de la emblemática banda de rock The Beatles fue también un ferviente activista por la paz.

El altavoz de John Lennon, sin duda, fue Imagine, la canción que ha viajado por todo el planeta en defensa de la paz.

Además de canalizarlo en las letras de sus canciones, el artista protagonizó dos encamadas con su mujer, Yoko Ono, con la intención de difundir sus convicciones pacifistas.

Dos semanas con carteles, flores, velas y música. Una manera de demostrar que se podía llamar la atención de otras formas y que el mundo no necesita las guerras.

“Si todo el mundo exigiera paz en lugar de otro televisor, entonces habría paz”.

12. Wangari Maathai

Wangari Maathai, ambientalista y activista keniana, fue la primera mujer africana en recibir el Premio Nobel de la Paz en 2004 por su contribución al desarrollo sostenible, la democracia y la paz.

Fundadora del Movimiento Cinturón Verde, Maathai lideró un esfuerzo masivo de reforestación en Kenia que ayudó a preservar el medio ambiente y empoderó a miles de mujeres rurales al enseñarles a plantar árboles y recuperar la tierra erosionada.

Su enfoque holístico combinaba la protección del medio ambiente con los derechos de las mujeres y la democracia, mostrando cómo todos estos elementos están profundamente interconectados.

A lo largo de su vida, tuvo que hacer frente a la persecución política, represión y violencia por parte del gobierno keniano. En varias ocasiones fue arrestada y brutalmente golpeada por sus protestas pacíficas contra la deforestación y la corrupción.

13. Shirin Ebadi

Shirin Ebadi, abogada y activista iraní, se convirtió en la primera mujer musulmana en recibir el Premio Nobel de la Paz en 2003.

Su trabajo se centra en la defensa de los derechos humanos, especialmente en la protección de los derechos de las mujeres y los niños en Irán.

Tras la revolución islámica de 1979, Ebadi fue destituida de su puesto como jueza, pero no se dejó silenciar. Siguió trabajando en casos de derechos humanos, incluso representando a prisioneros políticos y denunciando la brutalidad del régimen.

Su valentía le costó la persecución, el exilio, las amenazas de muerte y los arrestos, pero no frenó su activismo.

14. Liu Xiaobo

Liu Xiaobo, el célebre intelectual y activista chino, fue una de las voces más destacadas en la lucha por los derechos humanos y la democracia en China.

Durante décadas, Liu abogó por reformas pacíficas, y fue uno de los autores de la Carta 08, un manifiesto que pedía la democratización del país y la protección de las libertades civiles.

Su compromiso con estos ideales lo llevó a ser arrestado en múltiples ocasiones, y en 2009 fue condenado a 11 años de prisión por "incitar a la subversión del poder del Estado".

En 2010, mientras estaba encarcelado, Liu Xiaobo fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz. Sin embargo, nunca pudo recibir el premio en persona.

Su silla vacía en la ceremonia de entrega en Oslo se convirtió en un potente recordatorio del precio que muchos defensores de la libertad pagan por sus convicciones.

Liu Xiaobo murió en 2017, aún bajo custodia, debido a un cáncer de hígado que no fue tratado adecuadamente.

15. Denis Mukwege

Denis Mukwege es una figura heroica en la República Democrática del Congo y un símbolo internacional de la lucha contra la violencia sexual en zonas de conflicto.

Como ginecólogo, Mukwege ha dedicado su vida a tratar a mujeres que han sido víctimas de brutales violaciones y abusos en medio de las guerras y conflictos que asolan su país.

Sin embargo, su labor va mucho más allá de la medicina: Mukwege ha sido un incansable defensor de los derechos humanos y un implacable crítico de la impunidad que permite que estos crímenes continúen sin castigo.

Desde que fundó el Hospital Panzi en 1999, Mukwege ha tratado a decenas de miles de mujeres y niñas que han sufrido violencia sexual como arma de guerra en la RDC.

Él y su equipo no solo reconstruyen los cuerpos de las mujeres, sino que también les ayudan a recuperar su dignidad, su vida y su esperanza curando las profundas cicatrices emocionales y sociales que cargan tras ser brutalmente atacadas por soldados y milicias.

En 2012, tras denunciar los crímenes sufrió un intento de asesinato. Mukwege logró sobrevivir, pero el ataque fue un recordatorio brutal del peligro que supone para algunas personas comprometerse con la justicia y la verdad.

A pesar de las amenazas constantes contra su vida, no ha abandonado su misión y ha declarado repetidamente que no puede quedarse callado ante las injusticias que presencia: “No puedo quedarme con los brazos cruzados cuando las mujeres y niñas son violadas y asesinadas a mi alrededor”.

16. Narges Mohammadi

Narges Mohammadi es una de las figuras más inspiradoras y valientes en la lucha por los derechos humanos en Irán.

Ha dedicado su vida a defender los derechos de las mujeres y a abogar por la abolición de la pena de muerte en un país donde cualquier forma de disidencia puede tener consecuencias devastadoras.

Desde que comenzó su labor como activista, Narges ha sido arrestada en múltiples ocasiones. En 2016, fue condenada a 16 años de prisión por cargos de "propaganda contra el Estado" y por su liderazgo en el movimiento contra la pena de muerte.

A pesar de todo, Mohammadi no ha dejado de luchar. Incluso encarcelada, sigue alzando la voz desde las sombras del confinamiento, enviando cartas y mensajes que desafían la opresión y exponen las atrocidades del régimen iraní.

En más de una ocasión, ha iniciado huelgas de hambre como forma de resistencia pacífica para denunciar las condiciones inhumanas a las que son sometidos los presos políticos, sobre todo las mujeres, en Irán.

Fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2023.

17. Ales Bialiatski

Ales Bialiatski, activista bielorruso y fundador del centro de derechos humanos Viasna, ha sido una de las voces más importantes contra la represión en Bielorrusia.

Durante años, ha documentado violaciones de derechos humanos, lo que le ha convertido en blanco del régimen de Alexander Lukashenko.

Bialiatski fue arrestado en 2021 y sentenciado a 10 años de prisión; una sentencia que fue vista por la comunidad internacional como un castigo por su incansable labor.

A pesar de su encarcelamiento, Bialiatski sigue siendo un símbolo de resistencia frente al régimen autoritario de Alexander Lukashenko.

18. Maria Ressa y Dmitry Muratov

Maria Ressa, periodista filipina y cofundadora del portal de noticias Rappler, es una de las voces más valientes en la defensa de la libertad de prensa en un entorno cada vez más hostil.

Su trabajo ha expuesto las violaciones de derechos humanos y la corrupción del gobierno de Rodrigo Duterte, especialmente durante su brutal "guerra contra las drogas", que ha dejado miles de muertos y ha suscitado condenas a nivel internacional por su impunidad y brutalidad.

A pesar de las amenazas de muerte, insultos y campañas de desinformación en redes sociales que buscan desacreditarla ante el público, Ressa continúa su labor con valentía.

Dmitry Muratov es un defensor incansable de la libertad de prensa en Rusia, donde la censura y la represión son prácticas comunes.

Desde la fundación de Novaya Gazeta, ha supervisado investigaciones que han expuesto corrupción, abuso de poder y violaciones de derechos humanos, a menudo a un alto costo personal.

Su lucha por la libertad de expresión en Rusia inspira a periodistas de todo el mundo, demostrando que es necesario perseverar frente a la adversidad y que un periodismo valiente es esencial para la democracia y la justicia.

La defensa de los derechos humanos como camino hacia la paz

Cuando una persona elige dedicar su vida a defender los derechos humanos, está tomando una decisión que no solo implica sacrificios, sino también exponerse a riesgos a los que muchas personas nunca se enfrentarían.

Muchos defensores y defensoras de derechos humanos desafían a regímenes autoritarios, estructuras de poder opresivas y sistemas de injusticia profundamente arraigados, que los convierte en objetivos.

Defender la dignidad humana y la libertad suele venir acompañado de amenazas, vigilancia constante, encarcelamiento injusto y, en los peores casos, la muerte.

Sin embargo, para estas personas, el objetivo final de un mundo más justo y equitativo prevalece sobre el miedo. Luchan por la esperanza de un cambio profundo, sabiendo que su empeño puede costarles su propia libertad o su vida.

Cómo contribuir a vivir en paz

Conseguir la paz no depende solo de los gobiernos de las naciones sino que depende también de nuestra actitud hacia la vida y de acciones individuales que pueden cambiar el mundo.

Para impulsar la paz desde nuestra esfera individual podemos empezar por:

  • Demostrar más tolerancia con otras personas que son diferentes a nosotros.
  • Enseñar a los niños valores como el respeto, la tolerancia o la solidaridad.
  • Perdonar a la persona que nos ha hecho daño.
  • Vivir con una sonrisa.
  • Buscar nuestra paz interior.
  • Ayudar a las personas que lo necesitan.

Porque estos referentes les muestran que cambiar el mundo es posible, incluso desde la infancia. Al conocer las historias de personas como Nelson Mandela, Malala o Gandhi, los niños y niñas aprenden que la paz se construye con respeto, valentía, empatía y acción.

Son ejemplos reales que les inspiran a resolver conflictos de forma pacífica y a desarrollar valores fundamentales como la justicia, la igualdad y la solidaridad.

Puedes usar cuentos, vídeos, biografías adaptadas a su edad o incluso actividades creativas como dibujar a sus personajes por la paz favoritos.

Comenta con ellos las decisiones que tomaron personas como Rigoberta Menchú o Martin Luther King y cómo lograron grandes cambios sin violencia.

A través del diálogo, el juego y el ejemplo cotidiano, los niños y niñas pueden comprender que la paz no es solo un ideal, sino un valor que se construye día a día.

noimgs

tags: #personajes #que #lucharon #por #la #paz