Partido de la Caridad, la Libertad y la Diversidad: origen, propuestas y rechazo social

El Partido de la Caridad, la Libertad y la Diversidad, conocido en distintas informaciones como NVD o PNVD, fue una formación política neerlandesa creada en 2006 que defendía reducir de 16 a 12 años la edad legal de consentimiento sexual, legalizar la posesión de pornografía infantil y permitir el sexo con animales.

El partido pudo presentarse como organización política porque un tribunal holandés consideró que no podía ser prohibido únicamente por sus propuestas: «es a los votantes a quien corresponde juzgar los programas políticos». Sin embargo, la formación apenas reunió apoyos, no consiguió las firmas necesarias para concurrir a las elecciones y terminó disolviéndose en febrero de 2010.

Origen y denominación del partido

El Partido del Amor Fraterno, la Libertad y la Diversidad (PNVD, en su sigla holandesa) anunció su creación en mayo de 2006 y proclamó: «¡Vamos a sacudir a La Haya para que despierte!». En otras informaciones apareció denominado Partido de la Caridad, la Libertad y la Diversidad, o NVD.

En el año 2006 uno de estos grupos envió una solicitud al Ministerio de Justicia y Parlamento holandés, para conformar un partido político. Fue así como Holanda se convirtió en el primer país del mundo en aceptar un partido político pro pedofilia, el PNVD (Partido del Amor Fraterno de la Libertad y la Diversidad).

El partido se formó en el entorno de activistas que pretendían abrir un debate público sobre las relaciones sexuales entre adultos y menores y modificar la legislación neerlandesa en esa materia. Su creación provocó una reacción inmediata de rechazo por parte de organizaciones de protección de la infancia, partidos políticos y una amplia mayoría de la opinión pública.

Principales propuestas

La propuesta central de la formación consistía en reducir de 16 a 12 años la edad legal para mantener relaciones sexuales. La intención de los fundadores del partido era que se permitiera el sexo «voluntario» entre adultos y niños a partir de 12 años.

Uno de sus fundadores, Ad van den Berg, declaró que buscaban rebajar de 16 a 12 años la edad penal para que los menores pudieran mantener relaciones sexuales con adultos. Opina que «es la mejor forma de que los niños dejen de tener curiosidad por algo ahora prohibido».

Ayer, mientras el escándalo crecía, Ad van den Berg, uno de los fundadores, propuso incluso eliminar los límites de edad para mantener relaciones sexuales con niños. «Una prohibición sólo hace que los niños sientan curiosidad», dijo al diario Algemeen Dagblad.

El partido defendía que la posesión privada de pornografía infantil debía estar permitida, aunque se prohibiera la comercialización de ese material. También incluía entre sus propuestas la legalización de la zoofilia y del sexo con animales.

  • Reducir de 16 a 12 años la edad legal de consentimiento sexual.
  • Legalizar la posesión privada de pornografía infantil, aunque no su tráfico.
  • Permitir la participación de adolescentes de 16 años en películas pornográficas.
  • Permitir que jóvenes de 16 años se prostituyeran sin ser considerados víctimas de abuso.
  • Autorizar la emisión de programas pornográficos durante el día.
  • Legalizar el sexo con animales y sancionar únicamente los casos en que se produjeran malos tratos.
  • Permitir fumar, apostar y beber alcohol desde los 12 años.
  • Permitir que los niños trabajaran y decidieran con quién querían vivir a partir de esa edad.

También defendía la presencia de adolescentes desde los 16 años en el cine pornográfico, así como el hecho de que pudieran prostituirse a esa edad sin ser considerados víctimas de abuso.

En cuanto a la televisión, patrocinaban la inclusión de programas pornográficos en horario diurno. Sólo las películas violentas quedarían relegadas a la franja de noche.

Y, respecto al bestialismo, proponían sancionar a los que maltrataran a los animales en este tipo de encuentros.

Otras reformas políticas y sociales

Aunque centrado en la pederastia, de lograr inscribirse como grupo político, Caridad, Libertad y Diversidad buscaba también abolir el Congreso de los Diputados. El primer ministro sería elegido directamente por los votantes.

El partido proponía situar la edad de voto en los 12 años y defendía modificaciones de la Constitución y de la legislación neerlandesa. El Código Penal, por último, debería reformarse para sancionar con cadena perpetua la segunda condena por asesinato de un reo.

Desde sus filas se defendía, además, que la educación sexual comenzara a impartirse en las escuelas holandesas desde los 3 años.

El argumento de abrir un debate público

El PNVD aseguraba que pretendía abrir un debate público sobre la pederastia para romper con el tabú y el estigma que existían en torno a ella. Su argumento central era que una prohibición sólo generaba mayor curiosidad entre los más jóvenes.

«Queremos hacer de la pedofilia un objeto de discusión», dijo Van den Berg, y explicó que el tema había sido tabú desde que en 1996 el abuso infantil de Marc Dutroux escandalizara a la vecina Bélgica. «Hemos sido silenciados. La única forma es a través del Parlamento.»

Van den Berg consideraba que el fenómeno de la pederastia debía ser analizado y discutido sin temor por la sociedad. «Queremos tener una voz propia, porque otros partidos sólo hablan de nosotros como si fuéramos criminales», declaró al rotativo Algemeen Dagblad.

Según Van den Berg, los secuestros, violaciones y asesinato de niñas perpetrados en Bélgica por Marc Dutroux habían convertido en tabú el debate sobre la pederastia desde 1996.

Relación con organizaciones pro-pederastia

Van den Berg mantenía estrechos lazos con una asociación llamada Martijn, que reunía a personas interesadas en los contactos íntimos con niños.

En la década del 50 Holanda, el país «más liberal del mundo», vio nacer un movimiento sin precedentes: activistas pro pedofilia que buscaban despenalizar las relaciones sexuales entre niños y adultos.

Veintidós años después, en 1972, se publicó el libro «Sexo con niños» del sicólogo Fritz Bernard, declarado por su autor como una publicación «puramente informativa», pero que desató un verdadero escándalo en Holanda.

Era la primera vez que en el país se discutía públicamente sobre la relación entre adultos y niños desde una perspectiva sexual. Desde entonces, solapada y luego abiertamente, fueron apareciendo voces que no sólo buscaban hacer público el tema, sino derechamente rebajar las leyes sobre consentimiento sexual de menores.

A comienzo de la década de los noventa aparecieron organizaciones como el NAMBLA, la Asociación Norteamericana para el Amor entre Hombres y Niños, en Estados Unidos; NVSH, en Francia; la Central sobre Información Pedófila, en Inglaterra; y varios otros organismos que empezaron a actuar en bloque.

Las ansias corporativistas, sin embargo, dejaron entrever uno de los pliegues más oscuros de estas organizaciones: Terrence Waters, miembro de la NAMBLA y profesor de un colegio estadounidense, filmó y difundió violentas imágenes de abuso sexual y violación a uno de sus estudiantes de 10 años de edad.

Pese al escándalo, la propuesta pública se mantuvo intacta y continuaron luchando en su afán por legalizar las relaciones sexuales consensuadas con niños.

La radicalidad de las propuestas expresadas por los activistas hizo que la ILGA, nombrada organismo consultor de la ONU, los expulsara en 1994 debido a la presión de Naciones Unidas y las amenazas por cortar el presupuesto de un millón de dólares anuales que se les asignó en su calidad de consultores.

Aun así, la cohesión entre los rechazados se mantuvo. El PNVD surgió posteriormente como un intento de canalizar esas reivindicaciones mediante una organización política formal.

La decisión judicial sobre su legalización

Un tribunal holandés decidió que el partido político formado por pedófilos no podía ser prohibido, ya que tenía el mismo derecho a existir que cualquier otra formación.

Un tribunal de La Haya rechazó una petición de un grupo antipedófilo que quería prohibir el partido. El PNVD aseguraba que pretendía abrir un debate público sobre la pederastia para romper con el tabú en torno a ella.

«La libertad de expresión, que incluye el derecho a la creación de partidos políticos, son la base de una sociedad democrática», aseguró el tribunal. «Estas libertades dan a los ciudadanos la oportunidad de usar un partido político para pedir un cambio en la Constitución o en la legislación».

Anke de Wijn, tesorero del partido, se mostró satisfecho por la decisión del tribunal: «No estamos haciendo nada ilegal, ni cometiendo ningún crimen, así que no hay razón para vetarnos», dijo.

«Nuestras leyes protegen fuertemente la libertad para crear partidos políticos, esa es la razón por la que este movimiento se gestó y prosperó», explica Hungawh Lam, doctor en derecho de la Universidad de Leiden, ciudad en la que se fundó y tuvo sede el PNVD.

El argumento se sostenía en la consideración de que el partido, lejos de promover la pedofilia, proponía cambios a la Constitución holandesa, entre ellos, las relaciones consentidas con niños desde los 12 años.

«En una sesión oficial de la Corte Suprema la gente puede decir lo que quiera, si lo dicen fuera de una sesión podrían arriesgarse a una persecución criminal. Ellos, como partido, no han hecho nada ilegal en ese sentido», agrega Lam.

Requisitos electorales y falta de apoyo

El polémico partido contaba en sus filas con tan sólo tres miembros conocidos: su presidente, su secretario y su tesorero, los tres de inscripción obligatoria en el registro.

La ley holandesa exigía a todos los partidos la presentación de una lista de candidatos y de al menos 30 firmas para poder presentarse a las elecciones.

Para conseguir un escaño en el Parlamento holandés se precisaban más de 60.000 votos y, por entonces, los sondeos mostraban que obtendrían menos de 1.000 en las elecciones que se celebrarían el próximo 22 de noviembre.

A pesar de haber canalizado sus controversiales solicitudes en un partido político oficial, aún el organismo no tenía un candidato que pudiese presentar los proyectos de ley con vistas a legalizar el sexo consentido con niños.

Para esto debían reunir 570 firmas en los distintos distritos del país. Fue así como iniciaron una campaña nacional para que los pedófilos holandeses «salieran del clóset» y se identificaran públicamente.

A pesar de estos esfuerzos, los tres únicos miembros y fundadores del PNVD, Martijin Uittenbogaard, Ad van der Berg y Norbert de Jonge, sólo lograron reunir poco más de un centenar de firmas.

El partido tenía pocas probabilidades de conseguir un escaño en el Parlamento holandés. Con sólo tres miembros registrados, precisaría más de 60.000 votos, mientras que los sondeos mostraban que obtendría menos de 1.000.

Rechazo de los partidos y de la sociedad

Voceros de los partidos políticos ya existentes en Holanda calificaron de absolutamente reprochables las intenciones de las personas que alentaban esta iniciativa, surgida del círculo de pederastas de Holanda.

Algunos exigieron una prohibición estatal antes de que la formación política se inscribiera en las instancias correspondientes.

Otros se mostraron confiados en que los votantes holandeses tenían la suficiente capacidad de juicio como para no dar ni un solo voto a ese partido aun cuando cumpliera con todos los requisitos para su fundación.

Geert Wilders, diputado independiente amenazado de muerte por el integrismo musulmán, pidió al Gobierno de centro derecha que investigara si una agrupación así «puede frenarse antes de que eche a andar».

Ireen van Engelen, activista a favor de la protección de la infancia, criticó su postura desde el mismo foro. Para ella, el grupo «quiere dar la sensación de que tener relaciones sexuales desde los 12 años es beneficioso».

«Salen como si quisieran más derechos para los niños. Pero su posición es que a los niños se les debería permitir tener contacto sexual a partir de los 12 años, por supuesto, sólo en su propio interés», dijo la activista antipedofilia Ireen van Engelen al diario Algemeen.

Según ella, los pederastas preferían permanecer en el anonimato. Sin embargo, la ley holandesa exigía a todos los partidos la presentación de una lista de candidatos y de al menos 30 firmas para poder presentarse a las elecciones.

Una tolerancia política con límites

Holanda ya tenía políticas liberales en drogas blandas, prostitución y matrimonio homosexual, pero era muy improbable que el NVD consiguiera apoyos, dijeron expertos consultados por Algemeen.

Holanda, un país conocido por sus políticas tolerantes en cuanto al consumo de drogas, la prostitución o los matrimonios entre homosexuales, mostró su rechazo a las propuestas del PNVD.

«Los pederastas están abusando de la tolerancia holandesa», aseguró Anke de Wijn, abogado que representaba a los adversarios del partido. «Hay pocas limitaciones a la libertad de expresión, y eso es bueno, pero esto es demasiado», dijo.

Según una reciente encuesta, el 82% de la opinión pública quería que el Gobierno interviniera para frenar el partido.

La decisión judicial protegía la posibilidad de crear la formación política, pero no garantizaba que pudiera presentarse a las elecciones ni que obtuviera representación parlamentaria. El rechazo ciudadano y la falta de firmas limitaron de forma decisiva su trayectoria.

Disolución del PNVD

El Partido del Amor Fraterno de la Libertad y la Diversidad, PNDV, duró apenas cuatro años. Sus miembros buscaban reducir la edad de consentimiento en las relaciones sexuales a los 12 años, pero su influencia, al no lograr las firmas para acceder al Congreso, jamás prosperó.

En febrero de 2010 decidieron disolver el partido declarando que Holanda no «era lo suficientemente madura aún».

La formación quedó así como un episodio excepcional de la política neerlandesa: una organización que pudo ampararse en la libertad de expresión y en el derecho a crear partidos, pero que no consiguió superar los requisitos electorales ni el rechazo social provocado por sus propuestas.

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