En el voleibol de sala, cada equipo tiene seis jugadores dentro de la cancha: tres ocupan la primera línea, cerca de la red, y tres permanecen en la segunda línea, en la zona defensiva. Los nombres principales de las posiciones son colocador o armador, opuesto, receptor-atacante o punta, bloqueador central y líbero.
La formación habitual está compuesta por un colocador, un opuesto, dos receptores-atacantes, dos bloqueadores centrales y, cuando se utiliza, un líbero especializado en recepción y defensa. Aunque cada jugador tiene responsabilidades específicas, todos deben coordinarse para recibir, armar, atacar, bloquear y defender.
Cuántos jugadores hay en la cancha de voleibol
El voleibol de sala es un deporte donde el trabajo en equipo es importantísimo y determinante para lograr el éxito en una competencia. En la actualidad el voleibol de sala se juega con 6 ó 7 jugadores activos durante el partido, esto varía si el equipo en cuestión juega con líbero o no.
El voleibol, vóleibol, volibol, vólibol, balonvolea o simplemente vóley (en inglés: volleyball; pronunciado /ˈvɑliˌbɔl/)1 es un deporte que se juega con una pelota y en el que dos equipos, integrados por seis jugadores cada uno, se enfrentan sobre una área de juego separada por una red central.
En cualquier momento, un equipo de voleibol tiene 6 jugadores dentro de la cancha: tres adelante (cerca de la red) y tres atrás (en la zona defensiva). Esos seis son los que rotan, sacan, atacan, defienden y bloquean.
Una de las características más peculiares del voleibol es que los jugadores tienen que ir rotando sus posiciones a medida que van consiguiendo puntos.
Los nombres de las posiciones del voleibol
Cada jugador/a cumple con determinadas funciones en la cancha que corresponden a ciertas habilidades requeridas para cada posición, conocer las responsabilidades y objetivos de cada posición, te permitirá disfrutar más de este bello deporte.
En la cancha un equipo de voleibol de sala está integrado por 2 receptores-atacantes, 2 bloqueadores-centrales, 1 acomodador, 1 rematador opuesto y 1 líbero.
| Posición | También se conoce como | Función principal |
|---|---|---|
| Colocador | Armador, acomodador o distribuidor | Organizar el ataque y realizar normalmente el segundo toque |
| Opuesto | Rematador opuesto | Finalizar los ataques y colaborar en el bloqueo |
| Receptor-atacante | Punta, banda, esquina o martillo | Recibir, atacar, bloquear, sacar y defender |
| Bloqueador central | Central | Bloquear y ejecutar ataques rápidos por el centro |
| Líbero | Especialista defensivo | Recibir y defender en la segunda línea |
1. Colocador, armador o acomodador
El colocador (o armador) es el cerebro del equipo. Después de la primera recepción, su trabajo es darle el segundo toque al balón para colocarlo perfecto al atacante.
El rol de armador en el voleibol exige calidad técnica, inteligencia táctica y liderazgo. Su visión, precisión y capacidad de decisión condicionan el ataque y, en consecuencia, el rendimiento de todo el equipo.
También se le conoce como colocador o distribuidor, precisamente porque todo el juego ofensivo pasa por sus manos. En una acción convencional, realiza el segundo toque, normalmente mediante un pase de dedos, de donde provienen las denominaciones oficiales del puesto (colocador o armador).
Su responsabilidad consiste en decidir cómo y a quién distribuir el balón para finalizar el ataque, ya sea con el atacante de punta, el central o el opuesto.
Funciones del colocador
- Segundo golpe.
- Armado de jugadas.
- Distribución del balón hacia los atacantes.
- Coordinación de jugadas de atracción o “fintas”.
- Bloqueo.
- Defensa en cancha.
- Servicio.
El pase también puede realizarse de antebrazos o incluso con una sola mano en situaciones particulares, tanto desde la primera como desde la segunda línea, dando lugar a acciones espectaculares.
Además, el armador debe bloquear, sacar y recibir cuando se encuentra en la segunda línea, así como defender, especialmente cubriendo el bloqueo.
El acomodador o colocador también coordina a los demás jugadores para crear jugadas de atracción comúnmente conocidas como “fintas”, dichas jugadas pretenden atraer el bloqueo del oponente y dejar a sus compañeros libres para el ataque.
En cuanto al reglamento, el aspecto al que debe prestar mayor atención es evitar el doble contacto y la retención. Durante el pase, el balón debe salir de las manos de forma fluida, impulsado simultáneamente por ambas.
Las nuevas disposiciones permiten más el contacto múltiple. Solo se sancionan los dobles contactos claros y evidentes, siempre que el balón permanezca en el mismo lado de la cancha.
Por ello, la técnica y la velocidad de ejecución son fundamentales para un puesto que constituye el eje del equipo y que ha evolucionado considerablemente con el tiempo.
Especialmente en la rama masculina, los armadores tienden a ser más altos y físicamente más potentes que en el pasado, además de resultar mucho más determinantes tanto en el bloqueo como en los ataques desde segunda línea, ya sea mediante fintas, colocaciones o ataques de segunda intención.
Un ejemplo evidente de esta evolución física y la revolución dentro de la posición, reflejada también en la gestión del juego, es Simone Giannelli, capitán de la selección italiana y del club italiano Perugia.
2. Opuesto o rematador opuesto
El opuesto es el jugador que ocupa la posición contraria al colocador dentro de la rotación. Su nombre proviene de que ocupa la posición opuesta al colocador dentro de la cancha.
El rematador opuesto es uno de los principales ejes de ataque de los equipos de voleibol internacional. El objetivo principal es conseguir tantos para su escuadra siendo delantero o zaguero y su nombre deriva de ser el jugador opuesto al acomodador.
Es especialista en ataque y bloqueo, es el principal definidor del equipo, un jugador con un brazo potente y un remate capaz de atacar tanto en diagonal como paralelo.
Como no participa en la recepción del servicio, cuenta con mayor tiempo para preparar su ataque.
Funciones del opuesto
- Ataque desde la primera línea.
- Ataque desde la segunda línea.
- Bloqueo.
- Servicio.
- Defensa en cancha.
- Participación ocasional en la recepción.
Su eficacia en la primera línea también depende de su capacidad para bloquear, su principal herramienta defensiva y un aspecto en el que desempeña un papel fundamental.
En la segunda línea también participa en el saque, la recepción y la defensa, aunque en menor medida que el atacante de punta.
El opuesto participa en acciones ofensivas tanto desde la primera línea, en la posición 2 (derecha), como desde la segunda línea, atacando desde las posiciones 1 y 6 (derecha y centro), despegando antes de la línea de tres metros para maximizar las opciones ofensivas del equipo.
La conexión con el armador es imprescindible para el principal referente ofensivo. Además de potencia, debe demostrar rapidez física y mental, capacidad de adaptación a diferentes situaciones de juego, interpretar las decisiones del colocador y leer los sistemas defensivos rivales.
Las faltas más comunes que puede cometer son invadir la red durante el ataque o el bloqueo -ya sea tocando la red, las antenas o invadiendo el espacio rival e interfiriendo con el juego- y pisar o sobrepasar la línea de tres metros durante un ataque desde la segunda línea.
En este último caso, se toma en cuenta el último punto de contacto con el suelo antes del salto.
3. Receptor-atacante, punta, banda o esquina
El receptor-atacante también es conocido como “banda”, “esquina”, “punta” o “martillo”. Muchos nombres para una función que desempeñan dos jugadores ubicados uno frente al otro en los laterales de la cancha.
Son jugadores con grandes aptitudes de ataque y defensa, tanto en la recepción como en el bloqueo.
Atacan principalmente desde la posición 4 (izquierda) en la primera línea. También pueden hacerlo desde la zona 6 (centro de la segunda línea) mediante el famoso “ataque de tubo” o “pipe”.
Es una de las jugadas más espectaculares del voleibol. Más raro es el ataque desde la zona 1 (derecha de la segunda línea), aunque también puede utilizarse para sorprender al rival.
Funciones del receptor-atacante
- Recepción del servicio.
- Ataque.
- Servicio.
- Bloqueo.
- Defensa.
- Cobertura de los compañeros.
Naturalmente, el atacante de punta también debe reforzar el bloqueo y cubrir a sus compañeros cuando rota en la primera línea, además de recibir, defender y sacar cuando se encuentra en la segunda línea.
Por lo tanto, se trata de uno de los roles más completos en el voleibol, determinante tanto en la primera como en la segunda línea.
El atacante de punta ideal combina fuerza, agilidad y una gran conexión con el colocador. Debe ser versátil para marcar diferencias tanto en ataque como en defensa y recepción, independientemente de si juega desde la primera o la segunda línea.
Al igual que el opuesto, las infracciones más frecuentes son la invasión de la red durante el ataque o el bloqueo y pisar o superar la línea de tres metros al atacar desde la segunda línea.
4. Bloqueador central o central
El bloqueador central es el jugador especializado en la defensa en la red, aunque también constituye una excelente opción ofensiva que generalmente ataca con jugadas muy rápidas.
Son jugadores especializados en la defensa en la red, sin embargo también son una excelente opción ofensiva que generalmente ataca con jugadas muy rápidas.
Altura y explosividad son las principales características de un buen central. Cada equipo cuenta con dos jugadores en esta posición, ubicados de forma opuesta, al igual que los atacantes de punta.
El nombre del puesto proviene de la zona desde la que ataca: el centro de la primera línea, conocido como zona 3, desde donde tiene acceso a prácticamente toda la cancha rival.
Funciones del bloqueador central
- Bloqueo.
- Ataque rápido.
- Servicio.
- Atraer el bloqueo adversario.
- Defensa de la red.
El bloqueador central es la posición encargada de contener el ataque del oponente y de atraer el bloqueo del rival, lo anterior con la intención de propiciar oportunidades de ataque sin bloqueo para su equipo, dándole de esta manera ventaja a sus compañeros al momento de buscar sumar puntos en los partidos.
Son especialistas en bloqueos y ataques rápidos -los llamados primeros tiempos o “fast”-, y suelen ser los jugadores más altos en los equipos.
En particular, el primer tiempo es una jugada rápida en la que el central salta para rematar antes o justo en el momento en que el colocador toca el balón, despegando con ambos pies.
El “fast” es un esquema ofensivo en el que el pase hacia atrás es muy rápido y el remate se ejecuta tras despegar con un solo pie, pasando por detrás del colocador.
Su función se concentra principalmente en la primera línea, donde participa en el ataque, el bloqueo y el saque.
Cuando rota a la segunda línea, normalmente es sustituido por el líbero tras realizar el servicio, para reforzar la recepción y la defensa.
Es un rol crucial que requiere una gran coordinación con el armador, ya que las acciones ofensivas que protagoniza se desarrollan a gran velocidad y exigen agilidad y potencia.
La falta más habitual para un central es la invasión de la red durante un remate o un bloqueo.
5. Líbero
El líbero es el especialista en defensa. Es el jugador que porta uniforme de diferente color y entra a la cancha en sustitución de un jugador en rotación 1, 6 o 5.
El líbero es el “especialista en seguridad” del equipo, un jugador dedicado exclusivamente a las tareas defensivas y de recepción.
Suele ser el jugador de menor estatura del equipo, pero su agilidad y velocidad resultan fundamentales para salvar balones y mantener vivo el juego.
Funciones del líbero
- Recepción del servicio.
- Defensa en cancha.
- Segundo acomodo.
- Coordinación de la defensa del equipo.
- Cobertura de los ataques propios.
- Cobertura del bloqueo del equipo.
Su principal objetivo cuando el equipo contrario tiene el servicio, es asegurar que el primer contacto con el balón sea apropiado para que el acomodador pueda realizar jugadas y facilitar el ataque.
Cuando el balón se encuentra del otro lado de la cancha se enfoca en defender los ataques del rival, para crear la posibilidad de un contraataque.
Es fundamental en la cobertura de los ataques propios que son bloqueados y regresan al campo, en la cobertura del bloqueo de su equipo y en la recepción del servicio rival.
También cuando el armador participa en la recepción o la defensa, o no puede realizar el segundo toque, el líbero es la primera opción para levantar el balón desde detrás de la línea de tres metros hacia el atacante designado.
Reglas principales del líbero
El líbero utiliza una camiseta de color diferente, nunca puede atacar, sacar ni bloquear y solo rota en la segunda línea, donde normalmente sustituye a los dos centrales mediante cambios automáticos.
Sus ingresos al campo son ilimitados y puede reemplazar a cualquier jugador de la segunda línea sin que ello cuente como una sustitución convencional.
Puede entrar y salir de la cancha cuantas veces sea necesario, aunque entre una entrada y la siguiente debe completarse al menos una jugada.
Cuando abandona la cancha, obligatoriamente debe regresar el jugador al que había sustituido.
Habitualmente ocupa la zona 6 (centro de la segunda línea) para controlar mejor la defensa.
Si el líbero realiza un pase de dedos invadiendo la zona de tres metros, ningún compañero podrá completar el ataque golpeando el balón completamente por encima del borde superior de la red.
Dentro de la línea de tres metros, el líbero solo puede asistir a un compañero mediante un pase de antebrazos para que este remate.
Otra particularidad es que el líbero no puede ejercer como capitán del equipo ni como capitán en juego.
Tampoco puede finalizar una acción ofensiva desde ninguna parte de la cancha si golpea el balón completamente por encima del borde superior de la red o de su prolongación horizontal.
Por qué el líbero usa un uniforme diferente
La posición de líbero fue introducida por la FIVB en 1998. La razón por la que la inventaron fue estratégica: querían darle más fuerza a la defensa y permitir partidos con más rallies largos.
Al meter una posición con reglas tan distintas a las del resto del equipo -no saca, no bloquea, no ataca, entra y sale sin sustitución formal- los árbitros necesitaban poder identificarla al instante.
La solución fue hacer que el líbero se vea visualmente distinto al resto del equipo. Por eso la regla dice que el líbero debe usar una camiseta cuyo color contraste claramente con la del resto del equipo.
No basta con un tono distinto del mismo color (azul marino vs negro, por ejemplo, no funciona). Tiene que ser un contraste real: si el equipo usa colores oscuros, el líbero usa claro, y viceversa.
El número en la camiseta debe ser visible, igual que el resto del equipo. Según las reglas más recientes de la FIVB, los shorts del líbero deben ser del mismo color que los del resto del equipo -la diferencia se mantiene solo en la camiseta.
La rotación y las líneas de la cancha
El campo donde se disputa el juego es un rectángulo de 18 m de largo por 9 m de ancho, dividido en su línea central por una red que separa a los dos equipos.
La línea central transcurre directamente debajo de la red y divide la pista de juego en dos zonas iguales de 9x9m, una para cada equipo.
A 3 m de la red una línea delimita en cada campo la zona de ataque, zona donde se encuentran restringidas las acciones de los jugadores que se encuentran en ese momento en labores defensivas (zagueros y líbero).
La zona de ataque está formada por las posiciones delanteras, mientras que la zona defensiva corresponde a las posiciones traseras. Los jugadores deben respetar el orden de rotación en el momento del saque, aunque después pueden desplazarse para cumplir su función táctica.
La rotación hace que un jugador pase por distintas zonas de la cancha. Por esta razón, la posición táctica y la posición momentánea dentro de la rotación no siempre son exactamente lo mismo.
Cómo se relacionan las posiciones durante una jugada
El juego ofensivo suele comenzar con la recepción del servicio por parte de los receptores-atacantes y el líbero. Después, el colocador realiza el segundo golpe y decide si distribuye el balón al punta, al central o al opuesto.
El central puede ejecutar un primer tiempo para atraer a los bloqueadores rivales, mientras que el receptor-atacante o el opuesto aprovecha el espacio disponible para finalizar la jugada.
Cuando el balón regresa, los jugadores de la segunda línea se encargan de defender y cubrir los ataques, mientras que los jugadores de la primera línea preparan el bloqueo.
El balón debe ser tocado o impulsado con golpes limpios, pero no puede ser parado, sujetado, retenido o acompañado. Cada equipo dispone de un máximo de tres toques para devolver el balón al campo contrario (además del contacto del bloqueo).
Surge una fase de ataque en un equipo cuando intenta que el balón toque el suelo del campo contrario mientras que en el otro equipo surge una fase de defensa intentando impedirlo.
Diferencia entre posición, función y zona
La posición identifica el papel que desempeña el jugador: colocador, opuesto, receptor-atacante, central o líbero.
La función describe las acciones que realiza: recibir, colocar, atacar, bloquear, sacar o defender.
La zona indica el lugar que ocupa dentro de la rotación, como la posición 1, 2, 3, 4, 5 o 6.
Un receptor-atacante puede estar momentáneamente en una zona trasera, pero seguir desempeñando su función de receptor y defensor. Del mismo modo, un opuesto puede atacar desde la segunda línea siempre que respete la línea de tres metros.
Cuántos jugadores forman un equipo completo
Pero un equipo completo no son solo 6 personas. La Federación Internacional de Voleibol (FIVB) permite hasta 12 jugadores en la plantilla oficial para partidos formales: los 6 titulares más hasta 6 suplentes, dentro de los cuales pueden inscribirse hasta 2 líberos.
Actualmente, las plantillas de las competiciones internacionales de la FIVB se han ampliado a 14 jugadores, lo que obliga a inscribir al menos un líbero, con la posibilidad de contar con dos por equipo.
En el deporte amateur, donde no siempre se llega a tener 12, lo recomendable es contar con mínimo 8 jugadores comprometidos: los 6 titulares más 2 suplentes que cubran ausencias, lesiones o partidos donde alguien no pueda llegar.
Necesitas al menos dos receptores-atacantes y dos centrales para que se cubran entre ellos en las rotaciones. También es importante contar con un suplente para el colocador y otro para las posiciones ofensivas o defensivas.
Cómo distribuir los jugadores de un equipo
- Un colocador o armador: dirige el juego ofensivo y realiza normalmente el segundo toque.
- Un opuesto: concentra buena parte de los ataques y participa en el bloqueo.
- Dos receptores-atacantes: reciben, atacan, bloquean, sacan y defienden.
- Dos bloqueadores centrales: bloquean y ejecutan ataques rápidos por el centro.
- Un líbero: refuerza la recepción y la defensa de la segunda línea.
Si tienes solo 6 jugadores exactos, estás en problemas. Una lesión, un trabajo de último momento, una boda -y te quedas sin equipo.
Los suplentes deben elegirse pensando en las posiciones que necesitan cobertura. Si tu colocador es uno solo y no tiene relevo, tu equipo se va a caer el día que él no llegue.
Qué habilidades necesita cada jugador
Colocador
Búscalo entre conocidos que ya hayan jugado voleibol antes; idealmente alguien que tenga buen control del balón con los dedos, lectura de juego rápida, y comunicación clara con sus compañeros.
Opuesto
Debe tener potencia de ataque, capacidad de bloqueo, rapidez física y mental, y capacidad de adaptación a diferentes situaciones de juego.
Receptor-atacante
El atacante de punta ideal combina fuerza, agilidad y una gran conexión con el colocador. Debe ser versátil para marcar diferencias tanto en ataque como en defensa y recepción.
Central
La posición central requiere altura, explosividad, agilidad, potencia y una gran coordinación con el armador.
Líbero
El líbero necesita reflejos rápidos, agilidad, velocidad, precisión en la recepción y disposición para defender toda la noche sin depender de anotar puntos.
La importancia del trabajo en equipo
El colocador necesita una recepción estable para organizar el ataque. Los atacantes dependen de la precisión del colocador. Los centrales deben coordinarse con el armador y leer el ataque rival. El líbero y los receptores-atacantes sostienen la defensa y permiten construir el contraataque.
Como ves, todas las posiciones desarrollan funciones importantes y pero es solo el trabajo en equipo lo que permite tener logros importantes.
El objetivo del juego es pasar el balón por encima de la red, logrando que llegue al suelo del campo contrario mientras el equipo adversario intenta impedir simultáneamente que lo consiga, forzándolo a errar en su intento.
El balón se golpea normalmente con manos y brazos. Desde hace algunos años está permitido el contacto del balón con cualquier parte del cuerpo, incluidos los pies.
