Motivar antes del partido de baloncesto: psicología deportiva práctica para equipos y entrenadores

La cancha de baloncesto es un escenario de pasión, estrategia y, sobre todo, de la intrincada danza de la mente humana.

Como entrenadores, no solo somos estrategas de pizarrón y preparadores físicos; somos arquitectos de la motivación, psicólogos improvisados y líderes inspiracionales.

La diferencia entre un equipo que solo juega y uno que compite con alma y corazón, a menudo radica en la profundidad de su motivación.

No se trata solo de tener talento; se trata de cómo ese talento se enciende, se nutre y se dirige hacia un objetivo común.

Equipo de baloncesto motivándose antes del partido

La motivación no es un interruptor que se enciende o apaga con un simple discurso.

Es un complejo ecosistema de factores internos y externos que influyen en el deseo de un atleta de esforzarse, persistir y rendir al máximo.

Motivar y retener a los jugadores es uno de los desafíos más importantes en cualquier equipo moderno.

Dominar esta faceta del liderazgo no solo requiere conocimientos deportivos, sino también lectura emocional, toma de decisiones y un enfoque estratégico del acompañamiento humano.

Motivar y retener significa generar un ambiente en el que cada jugador se sienta valorado, escuchado y conectado con un propósito.

Su importancia radica en que marca el inicio del compromiso genuino, uno de los factores más determinantes en cualquier deporte.

La base psicológica de la motivación

La Teoría de la Autodeterminación (TAD), propuesta por Deci y Ryan, es una de las teorías más influyentes en psicología de la motivación y ofrece un marco invaluable para entender cómo fomentar una motivación de alta calidad en nuestros jugadores.

La segunda de las teorías, la de la Autodeterminación, señala que la motivación es un continuo, caracterizado por distintos niveles de autodeterminación (entendiendo la autodeterminación, como la capacidad de un individuo para decidir por sí mismo en los temas que le conciernen); de tal forma que de más a menos autodeterminación, encontramos:

1: Motivación intrínseca: compromiso de un sujeto con una actividad por el placer y disfrute que le produce y por tanto, la actividad es un fin en sí mismo (Deci, 1975; Deci y Ryan, 1985)

2. Motivación extrínseca: la cual se caracterizaría por una actuación en busca de un incentivo externo ( recompensa económica, social, …), por tanto, el sujeto se compromete en una actividad poco interesante sólo por conseguir una recompensa o evitar un castigo (Deci y Ryan, 2000),

En el ámbito deportivo, y en concreto en la práctica del baloncesto en etapas de formación, es dónde enmarcaremos el desarrollo de este trabajo.

Competencia, autonomía y relación

A. La necesidad de competencia se refiere al deseo de sentirse eficaz al interactuar con el entorno y de dominar tareas y habilidades.

Diseñar ejercicios donde los jugadores puedan experimentar el éxito, incluso si son desafiantes, construye confianza.

Por ejemplo, en lugar de solo trabajar en tiros de alta dificultad, incluir series donde el éxito es casi garantizado para generar momentum positivo.

El feedback debe ser específico y constructivo: "Tu defensa de pies ha mejorado significativamente, especialmente en la rotación lateral" es mucho más efectivo que un simple "buena defensa".

B. La autonomía es la necesidad de sentir que las propias acciones son elegidas voluntariamente y que uno es el origen de su propio comportamiento.

Los jugadores que sienten autonomía están más comprometidos y son más resilientes.

Explicar la razón detrás de una jugada, un ejercicio o una decisión táctica es fundamental.

"Estamos corriendo esta jugada porque nos da una ventaja en el poste bajo contra su defensa" es más efectivo que solo "corre la jugada X".

C. La necesidad de relación se refiere al deseo de sentirse conectado con otros, de ser cuidado y de cuidar a los demás, y de pertenecer a un grupo significativo.

En un deporte de equipo como el baloncesto, esta es una piedra angular.

Motivación intrínseca, extrínseca y metas

Comprender la diferencia entre motivación intrínseca y extrínseca es crucial para cualquier entrenador.

La motivación intrínseca surge del interior del individuo: el jugador se involucra en la actividad por el placer inherente que le produce, por el desafío, por la satisfacción de aprender y mejorar.

Un jugador intrínsecamente motivado juega por amor al baloncesto, por el proceso de superación personal.

La motivación extrínseca, en cambio, proviene de factores externos.

El jugador se involucra en la actividad para obtener una recompensa (trofeos, reconocimiento, dinero, becas) o para evitar un castigo (críticas, ser relegado al banquillo).

Si bien puede ser útil a corto plazo, depender exclusivamente de ella puede socavar la motivación intrínseca a largo plazo.

Aunque no podemos controlar directamente la motivación intrínseca de un jugador, podemos crear un entorno que la fomente.

Establecer metas es una de las herramientas psicológicas más poderosas para la motivación y el rendimiento.

Sin metas claras, un equipo y sus jugadores son como un barco sin timón, a la deriva.

A. Las metas deben ser SMART: Específicas, Medibles, Alcanzables, Relevantes y con un Tiempo definido.

Una meta específica responde a las preguntas: ¿Qué quiero lograr? ¿Por qué es importante? ¿Quién está involucrado?

B. Las metas de proceso se centran en las acciones y comportamientos que el equipo y los jugadores deben realizar para lograr el rendimiento deseado.

C. Como se mencionó en la TAD, la autonomía es crucial.

Permitir que los jugadores participen en la fijación de sus propias metas (individuales y colectivas) aumenta significativamente su compromiso y sentido de propiedad.

Rutinas, visualización y charla pre-partido

Los seres humanos, y los atletas en particular, prosperan con la estructura y la predictibilidad.

A. Las rutinas pre-partido son secuencias de acciones que los jugadores realizan antes de un partido para prepararse física y mentalmente.

A nivel individual, la visualización es especialmente poderosa: animar a los jugadores a visualizar jugadas exitosas, tiros encestados, defensas intensas, prepara la mente para el éxito.

A nivel colectivo, la charla táctica final debe ser una revisión concisa de los puntos clave del scouting del oponente y las jugadas a ejecutar, sin sobrecargar de información nueva.

B. Las charlas de vestuario son momentos críticos para el entrenador, donde se puede influir profundamente en la mentalidad del equipo.

La charla pre-partido debe focalizarse en 2-3 puntos clave, transmitir confianza en la capacidad del equipo y recordar el amor por el juego.

La brevedad es una virtud: una buena charla pre-partido es concisa y potente.

La charla del descanso debe identificar 1-2 problemas principales y ofrecer 1-2 soluciones claras, manteniendo la calma independientemente del marcador.

PIERDE el MIEDO antes de un PARTIDO - Cosas que de VERDAD te ayudarán

Phil Jackson, conocido por sus 11 campeonatos de la NBA, era un maestro en el uso de la psicología.

Sus charlas no eran de gritos, sino de mensajes inspiradores, a menudo con referencias filosóficas o espirituales.

Utilizaba la meditación y la visualización con sus jugadores.

Antes de los partidos, a menudo les daba lecturas cortas o les pedía que se sentaran en silencio para centrarse.

Su enfoque era ayudar a los jugadores a encontrar su motivación interna y a jugar "en el momento", sin distraerse por el pasado o el futuro.

Errores, frustración y mentalidad de crecimiento

El baloncesto es un juego de imperfecciones.

Los errores y la frustración son inevitables.

La forma en que un equipo y sus jugadores los gestionan es un diferenciador clave entre el éxito y el fracaso.

A. Carol Dweck, psicóloga de Stanford, popularizó el concepto de "mentalidad de crecimiento" (Growth Mindset) frente a la "mentalidad fija" (Fixed Mindset).

La mentalidad fija cree que las habilidades y la inteligencia son rasgos fijos: un error se ve como un fracaso personal y una prueba de falta de capacidad, lo que lleva a evitar desafíos y a desmotivarse rápidamente.

Para fomentar una mentalidad de crecimiento en el equipo, es fundamental elogiar el esfuerzo y no solo el talento.

En lugar de "Eres un gran tirador", decir "Me encanta cómo te quedas después del entrenamiento para trabajar en tu tiro, eso demuestra tu compromiso."

Reencuadrar los errores como "datos" o "información" para mejorar, en lugar de como fallos, transforma la cultura del equipo.

B. En el calor del juego, la frustración puede descontrolarse rápidamente y afectar el rendimiento individual y colectivo.

La técnica del "Siguiente Jugada" (Next Play Mentality) enseña a los jugadores a dejar atrás el error o el éxito inmediatamente.

Un mal tiro, una pérdida de balón, una canasta encajada... todo queda en el pasado tan pronto como ocurre.

Entrenar una pequeña rutina mental y física para después de un error es fundamental: una exhalación fuerte para liberar la tensión, una palabra clave personal como "reset" o "enfócate", y reestablecer la conexión visual con el entrenador o un compañero.

El control emocional y el lenguaje corporal también son herramientas poderosas.

Gregg Popovich, el legendario entrenador de los San Antonio Spurs, es conocido por su enfoque directo y a menudo desafiante, pero siempre constructivo.

No teme señalar los errores, pero lo hace con el objetivo de mejorar, no de humillar.

Sus jugadores saben que sus críticas provienen de un lugar de cuidado y deseo de excelencia.

Fomenta un ambiente donde los jugadores pueden criticarse entre sí de manera honesta, pero siempre con respeto y el objetivo de la mejora colectiva.

Cohesión, liderazgo e inteligencia emocional

Un equipo de baloncesto es más que la suma de sus partes.

A. La cohesión es el grado en que los miembros de un grupo se atraen entre sí y se mantienen unidos para alcanzar sus objetivos.

Ambos tipos de cohesión son importantes y se refuerzan mutuamente.

Las actividades de team building son herramientas esenciales para construir ambas dimensiones.

B. En un equipo de baloncesto, el liderazgo es esencial para guiar, motivar y cohesionar a los jugadores.

El liderazgo formal recae en el entrenador y el cuerpo técnico, quienes tienen la autoridad y la responsabilidad de dirigir al equipo.

Identificar y desarrollar líderes informales dentro del equipo es una estrategia clave que se apoya en una buena gestión del día a día de tu equipo.

Estos jugadores pueden actuar como puentes entre el cuerpo técnico y la plantilla, reforzar los mensajes del entrenador y mantener la motivación y la cohesión dentro del vestuario.

C. La inteligencia emocional (IE) es la capacidad de reconocer, comprender y gestionar las propias emociones y las de los demás.

En el baloncesto, la IE es un diferenciador crucial, tanto para los entrenadores como para los jugadores.

Motivar según la etapa deportiva

A. En las categorías de formación, la motivación debe centrarse principalmente en el disfrute, el aprendizaje y el desarrollo personal.

Los jugadores jóvenes están en una etapa de exploración y necesitan sentir que el baloncesto es divertido y que están mejorando.

Las estrategias más efectivas incluyen crear un ambiente positivo y libre de presión excesiva, celebrar el esfuerzo y la mejora más que los resultados, ofrecer variedad en los entrenamientos para mantener el interés y la diversión, y fomentar la amistad y el compañerismo dentro del equipo.

B. En el baloncesto amateur adulto, los jugadores suelen tener motivaciones más diversas: algunos buscan la competición, otros la socialización, otros el ejercicio físico.

La comunicación abierta y el respeto mutuo son fundamentales.

Los jugadores adultos tienen vidas fuera del baloncesto (trabajo, familia) y el entrenador debe ser flexible y comprensivo con sus limitaciones de tiempo y energía.

C. En los niveles más altos de competición, la motivación se vuelve más compleja.

Los jugadores tienen mayores expectativas, la presión es más intensa y las recompensas extrínsecas (salario, contratos) son más prominentes.

Burnout, prevención y seguimiento

El burnout (síndrome de agotamiento) es una amenaza real tanto para los jugadores como para los entrenadores.

A. Reconocer las señales tempranas del burnout es fundamental para intervenir a tiempo.

B. La prevención del burnout requiere un enfoque proactivo y multidimensional.

La periodización del entrenamiento es esencial: planificar ciclos de carga y descarga para permitir la recuperación física y mental.

Fomentar el equilibrio vida-deporte es igualmente importante.

Los jugadores deben tener tiempo para sus relaciones personales, sus aficiones y su descanso.

Un entrenador que respeta este equilibrio genera mayor lealtad y motivación a largo plazo.

C. El burnout no afecta solo a los jugadores; los entrenadores también son vulnerables.

La presión de los resultados, las largas horas de trabajo y la gestión de las dinámicas del equipo pueden generar un agotamiento significativo.

Los entrenadores deben cuidar su propia salud mental y emocional, buscar apoyo en colegas y mentores, y mantener un equilibrio entre su vida profesional y personal.

Los datos estadísticos pueden ser un reflejo indirecto del estado motivacional del equipo.

La asistencia a los entrenamientos es uno de los indicadores más directos: un descenso en la asistencia puede señalar desmotivación o burnout.

Las encuestas de bienestar y motivación, realizadas periódicamente (semanalmente o quincenalmente), son herramientas muy valiosas, y existen aplicaciones que las automatizan, como recoge esta comparativa de apps para entrenadores de baloncesto.

B. La observación directa del entrenador es fundamental.

Las conversaciones individuales con los jugadores, donde se les pregunta cómo se sienten, qué les motiva y qué desafíos enfrentan, son igualmente valiosas.

La clave es combinar datos cuantitativos (estadísticas, encuestas) con observaciones cualitativas (observación, conversaciones).

Los números nos dicen "qué" está pasando, mientras que la información cualitativa nos ayuda a entender "por qué".

Elemento Enfoque
Competencia Sentirse eficaz al dominar tareas y habilidades
Autonomía Sentir que las acciones son elegidas voluntariamente
Relación Sentirse conectado con otros y pertenecer al grupo
Metas SMART Específicas, Medibles, Alcanzables, Relevantes y con un Tiempo definido
Next Play Mentality Dejar atrás el error o el éxito inmediatamente
Burnout Planificar carga y descarga, y cuidar el equilibrio vida-deporte

Trampas motivacionales frecuentes

Cuando los jugadores no saben exactamente qué se espera de ellos en la cancha, o sus roles cambian constantemente sin una explicación clara, se genera confusión, ansiedad y frustración.

Esto disminuye la confianza, la autonomía y la cohesión, y los jugadores tienden a jugar de forma individualista.

Utilizar solo recompensas externas (tiempo de juego, elogios públicos, castigos) como principal motor de la motivación, sin cultivar la motivación intrínseca, puede hacer que los jugadores pierdan el amor por el juego y se vuelvan dependientes de las recompensas.

Si la recompensa no llega, la motivación decae.

Tratar a todos los jugadores por igual, asumiendo que lo que motiva a uno motivará a todos, es un error frecuente.

Algunos jugadores pueden sentirse desatendidos, incomprendidos o desmotivados si el estilo del entrenador no resuena con sus necesidades individuales.

Cuando el entrenador predica un mensaje (ej. "el esfuerzo lo es todo") pero sus acciones no lo reflejan (ej. recompensa a un jugador talentoso que no se esfuerza), se socava la credibilidad del entrenador y se genera desconfianza en el equipo.

Los jugadores se confunden sobre lo que realmente se valora.

Centrarse únicamente en el rendimiento físico y técnico, sin prestar atención al estado emocional y mental de los jugadores, aumenta el riesgo de burnout, ansiedad y bajo rendimiento.

Los problemas personales no resueltos pueden afectar gravemente el rendimiento en la cancha.

La motivación en etapas de formación y el papel del entrenador

Me comentaba un amigo hace unos días que una vez acabada la temporada, se había dado cuenta de que, desgraciadamente, el nivel de implicación de los jugadores no es el mismo que hace una década.

Como entrenador estaba frustrado, yo creo que, principalmente, porque no se había sabido adaptar a la situación.

Una situación que venía de atrás, del inicio de esos jugadores, que fueron incapaces de implicarse y tener el baloncesto como una prioridad y no como algo secundario.

Es difícil cuando has entrenado a equipos que lo dan todo en la pista, independientemente de los resultados, pasar a ser un monitor de tiempo libre con chavales de 13 y 14 años.

Pues depende en primer lugar de dónde se entrene.

Hay que acabar con ese mito de que los clubes se lo toman mucho más en serio que los colegios.

Hay colegios que llevan trabajando muy bien desde hace años y su progresión es un hecho.

Eso no quita que otros centros, tengan el baloncesto como una actividad extraescolar más, lo que hace que los niños no estén tan implicados y falten o no vayan a los partidos.

Pero eso también pasa en algunos clubes que tienen unos “A” y “B” más serios y competitivos, mientras que si tienen más equipos en la misma categoría, suelen tener un nivel de implicación mucho más bajo.

Para mí, uno de los elementos más importantes para conseguir el compromiso y la implicación de los jugadores es el valor que los entrenadores le demos a las sesiones desde que empiezan a jugar en benjamines o antes, si empezasen en baby.

No puede ser que se les deje hacer lo que quieran, con la excusa de que son pequeños.

En estas primeras etapas tienen que formarse, aprender y engancharse al baloncesto.

Lógicamente a los niños lo que más les gusta estos años es botar y tirar a canasta.

Pues porque no van a hacerlo, ideemos ejercicios en los que todos tengan un balón y puedan botar y tirar, eso sí, a la vez que aprenden las reglas y corrigiéndoles para que vayan mejorando y perfeccionando la técnica.

Hay que enseñarles también que el esfuerzo en los entrenamientos tiene su recompensa y sirve para obtener resultados, no vale con que simplemente vayan a entrenar para que, por ejemplo, jueguen todos lo mismo en el partido.

Si alguien falta a una sesión es decisión del entrenador que juegue menos, siempre que se haya hablado al principio de temporada y todas las partes implicadas (club, coordinador, entrenador y jugadores) lo sepan y sea de aplicación.

Por último está el tema competitivo, en el deporte hay un ganador y un perdedor.

Así es que, cada vez es más común, ver a los niños enfadados o llorando tras una derrota en un partido normal de liga.

Por eso, tienen que vivir la realidad, y en ella saber que también se puede perder.

De ahí que no sea partidario de que, por ejemplo, en una final a cuatro, todos los equipos tengan medallas porque no se va a dejar a uno sin medallas.

Si hay medallas para los tres primeros, el cuarto tiene que quedarse sin ella, no se le puede dar por compasión o para que no se vayan tristes a casa.

Antes del partido: mentalización, rutinas y mensajes

Todo entrenador sabe que la motivación de un equipo es clave para su rendimiento.

Es fundamental que, antes del partido, el entrenador establezca objetivos claros para los próximos 40 minutos de juego.

1.

2. Construir un vínculo sólido con el equipo.

Fomentar el apoyo dentro del equipo.

3. Usa un tono de comunicación positivo o neutro.

Crea un ambiente de confianza mutua.

Escucha a los jugadores.

4. Mantén el mensaje corto y directo.

Refuerza la confianza en el equipo.

Prepara la charla con antelación.

5. Cuando los jugadores entran al vestuario antes del partido, es el momento clave para repasar la táctica.

6. La motivación en el baloncesto es un aspecto clave para el rendimiento del equipo.

¿Cuándo empezó Lionel Messi a ganar la final del Mundial de Catar 2022?

¿Con el penalti que convirtió para colocar el 1-0 en el marcador ante Francia?

¿Con ese pase mágico que abrió la jugada del 2-0?

Pues, en realidad, ninguna de estas afirmaciones es del todo cierta.

Porque Lionel Messi comenzó a imponerse a Francia en la final del Mundial de Catar justo antes de saltar al campo.

Tal y como se enseña en nuestros cursos de fútbol online, Messi ganó la finalísima con la mentalización que llevó a cabo antes del partido, ahí, junto a sus compañeros, junto al cuerpo técnico de Lionel Scaloni.

Porque, y esto es una realidad que ya todo equipo de fútbol profesional ha asumido, el rendimiento de cualquier deportista está directamente relacionado con su estado mental: con la capacidad de concentración, de gestionar las emociones, o de mantener la calma en situaciones de estrés.

A través de numerosos estudios y análisis, la psicología deportiva ha demostrado cuán importante es el proceso de mentalización antes de un partido o de un campeonato, y la última prueba de ello fue ese Argentina - Francia ante los ojos de medio mundo.

Así que si quieres saber cuáles son los trucos de los deportistas más famosos o buscas hacerte con varios trucos, de esos que te permitan salir al campo una marcha por delante de tus rivales, has llegado al lugar ideal.

Seis ideas prácticas para salir motivado

1. No hay nada que relaje y combata mejor los pensamientos invasivos y negativos, esas imágenes sobre todo lo que puede ir mal en un partido, en una prueba, en un entrenamiento, que las rutinas.

Porque las rutinas son eso: un flotador, un salvavidas al que agarrarnos cuando nos ataca la ansiedad, la incertidumbre, las dudas.

Rutinas las hay de todo tipo.

Por ejemplo, Messi suele darse un paseo, solo, antes y después de cada entrenamiento.

Tanto él como Cristiano Ronaldo siempre quieren entrar los últimos al campo tras salir de los vestuarios.

Iker Casillas, que fue compañero de este último en el Real Madrid, los superaba a los dos en manías: tenía que recortar las camisetas, darle la vuelta a las medias y trazar un surco desde la media luna hasta la línea de gol con su pie antes de que comenzase el partido.

Ya sean en grupo o de manera individual, estas rutinas previas al partido ayudan al futbolista a tranquilizarse, a encontrar la motivación necesaria, o a salir concentrado al 100%.

2. Montiel, el lateral argentino que, con su gol, le dio el Mundial de 2022 a su país, tenía dos opciones cuando se encaminaba hacia el punto de penalti.

La primera sería pensar en que lo iba a fallar, en toda la gente que iba a acabar llorando, perdida, desconsolada por un Mundial que habían tenido tan cerca; en que iba a quedar como el protagonista del fracaso.

La segunda, en cambio, sería caminar, con paso firme, creyendo firmemente que lo iba a anotar.

Visualizando que iba a meter el penalti.

No estuvimos en la cabeza de Montiel ese día, pero estamos seguros de que por su cabeza pasaba algo más parecido a lo segundo que a lo primero.

No por nada, lo metió.

Y ojo, esto es pura ciencia: un estudio realizado por profesores de la Universidad de Tennessee demostró que los ejercicios positivos visuales realizados en los momentos previos del partido tenían un impacto positivo, sobre el campo, en el rendimiento de los jugadores.

3. Antes de un partido, para salir motivado, enchufado, relajado, siempre es una buena idea escuchar las palabras de alguien que te motive, que te ayude a la hora de mentalizarte.

Pero, claro, ¿quién es esa persona?

En numerosas ocasiones, serán los entrenadores los que tengan la palabra exacta, el discurso perfecto para encontrar un equilibrio entre la distensión y la concentración máxima.

Y ahí, como nadie, se nos viene a la cabeza el ejemplo de Luis Aragonés, cuyas charlas antes de la Eurocopa de 2008 son ya míticas.

Pero si la especialidad de tu entrenador no son las charlas motivacionales, o estás solo y sin compañía antes de realizar una prueba, siempre puedes encontrar otros referentes.

Jonas Vingegaard, ciclista ganador del Tour de Francia 2022, lo primero que hacía al cruzar la meta después de cada etapa era llamar a su mujer.

Cada uno es un mundo, pero lo que está claro es que las palabras tienen la capacidad de sanar, de espantar nuestros miedos más profundos.

4. Pero hay muchos momentos previos a una cita importante -un partido, un primer entrenamiento con tu nuevo equipo, o, por qué no, una de nuestras pruebas para acceder a equipos de fútbol semiprofesionales- en los que tendrás que aprender a convivir contigo mismo, con tu cabeza.

Y, ahí, no hay entrenador o charla motivacional que valga.

Lo principal, creemos, es hablarse bien, respetarse, creer en uno mismo.

En los momentos de soledad antes de la cita, no hay como intentar ser el mejor compañero posible para nosotros mismos.

5. Tras la final de Roland Garros de 2022 entre Rafa Nadal y Casper Ruud, en la que el español se hizo con su decimocuarto trofeo de Roland Garros -seis más que el segundo en toda la historia, ahí es nada-, se hizo viral un vídeo con ambos tenistas esperando a que se les diese la entrada en la pista.

Después de su derrota, cuando le cuestionaron por las imágenes del vídeo, Casper Ruud reconoció que, quizás, su maestro ya había comenzado a ganar la final antes del primer punto con esa guerra psicológica.

6.

7. Luego de todos estos consejos, dejamos para el final el más importante de todos: el de que busques tu propio modelo a seguir, el deportista cuyas rutinas y formas de actuar antes de una cita a la que tienes que salir 100% mentalizado se te adapten mejor.

Para muchos, esa figura ha sido Kobe Bryant, probablemente uno de los atletas más comprometidos con su deporte que se ha conocido en lo que va de siglo.

La figura de Kobe no tiene por qué ser la que mejor se te adapte, pero igual que él ha inspirado a muchos y muchas, sería buena idea que tú encontrases tu modelo a seguir.

Por supuesto, más allá de estos siete puntos, la experiencia te irá permitiendo conocer cuáles son tus aspectos más importantes a tener en cuenta a la hora de prepararte para un partido o una cita deportiva importante.

En parte por ello, hemos creado nuestro propio curso online de psicología deportiva.

Cómo involucrar a padres y entrenadores en la continuidad deportiva

Un niño/a puede empezar a hacer deporte porque sus padres le apuntan como actividad extraescolar , igual q podrían apuntarle a inglés o a música.

También porque él niño/a lo pide expresamente o porque le atraen las grandes estrellas del basket y quieren ser como ellos.

“…….Ana, de 9 años quería jugar a baloncesto pero su madre, prefería apuntarla a ballet, y ahí la llevó; la niña protestaba cada vez que tenía que ir, apenas ponía interés, casi siempre salía de las clases llorando y buscaba cualquier tipo de excusa para faltar a las clases.

Tal fué su insistencia, que finalmente, su padre consiguió encontrarle un equipo de basket en el que pudiera jugar; estaba encantada de la vida, no faltó a un solo entrenamiento ni a ningún partido.

La motivación es un elemento decisivo para que los chicos se adhieran a la práctica deportiva con el compromiso apropiado.

La disciplina, el esfuerzo, el afrontamiento de retos, la perseverancia, la superación de la adversidad y la continuidad que exige la práctica deportiva solo estarán presentes cuando la motivación sea suficientemente alta.

…….- ¿Qué te parece ir a basket 2 días a la semana, después del colegio?

………. Este ejemplo es una buena muestra de cómo los padres pueden involucrar a sus hijos en la toma de decisiones, les trasladan la decisión final para que sean ellos quienes la tomen, pero también les informan de los costes y el compromiso que adquieren.

Respuestas como..…….”porque es educativo, porque desarrolla hábitos saludables, porque desarrolla valores, porque así no está jugando a la play…todo el día…..

Hace poco le pregunté a un entrenador y amigo mío, el cual ya lleva muchísimos años en esto del basket de formación…..! oye Juan, cual es tu principal objetivo cada vez que te preparas un entrenamiento…….,? y sabéis que me respondió?

Los niños van a entrenar y/o competir, y es trascendental que, en gran medida lo que suceda allí sea estimulante y gratificante para que salgan contentos y quieran volver…;

resulta pues obvio, que el entrenador es una de las personas clave para alimentar la motivación del día a día de nuestros jugadores;

para ser eficaz en este cometido es importante tener un talante positivo, transmitir entusiasmo, ser respetuoso con sus jugadores, favorecer un clima estimulante, plantear retos apropiados, apoyar, animar, reforzar los avances…..

Como es lógico, todos los días son diferentes, habrá días q los entrenamientos serán más estimulantes y gratificantes que otros, pero la mayoría deberían serlo en grado considerable.

Me gustaría añadir otro ingrediente fundamental en nuestra historia y que va totalmente de la mano de nuestra “amiga” la motivación, y es el concepto de Autoconfianza ( ¿Querer es poder? ), “…es la percepción que un deportista tiene en relación a sus propios recursos para hacer frente a una tarea y / o lograr un objetivo.…;

por ejemplo: nos planteamos que aprendan una determinada técnica o ganar un partido, están motivados y quieren conseguirlo; pero ¿hasta qué punto confían en que lo pueden lograr?

Muchos niños y adolescentes, tanto en el ámbito deportivo como en otros campos, tienen una autoconfianza débil, se sientes inseguros antes de afrontar un reto, dudan respecto a sus posibilidades de rendimiento y no tienen claro si responden bien a lo que se esperaba de ellos.

Estamos ante edades en las que en general, la inseguridad suele predominar sobre la autoconfianza, y eso, en bastantes casos, entorpece el avance de los deportistas y pone en riesgo su continuidad en el deporte.

Los objetivos a definir pueden ser de dos tipo: objetivos de resultado , que hacen referencia a lo que el deportista consigue y los objetivos de realización, que se refiere a lo que el deportista hace ; ejemplo : ganar un partido (objetivo de resultado) , mejorar la técnica de tiro (objetivo de realización).

En cualquier caso, nuestros objetivos tiene que ser interesantes, desafiantes, a la vez que alcanzables.

Es importante establecer tempos para la consecución de los objetivos, y que los plazos sean razonables en función de las características el objetivo, si el plazo es insuficiente, el objetivo no se conseguirá; y si es excesivo, el deportista lo dilatará en exceso o se aburrirá una vez conseguido, en ambos casos, su motivación decaerá.

A modo de conclusión, recordaremos que tanto padres como entrenadores, , tenemos un papel fundamental en la continuidad de nuestros hijos/jugadores en la practica deportiva; desde nuestra posición como padres, fomentar tanto la implicación como el apoyo hacia el deporte que practican nuestros hijos, es clave para la persistencia en el mismo.

En definitiva, en muchos casos, el fabuloso viaje de la actividad deportiva de nuestros jóvenes suele contar muy pronto con un depósito de motivación lleno, pero este depósito hay que seguir llenándolo a través de estrategias que fortalezcan la propia motivación, la percepción de control y la autoconfianza.

Seguimiento, observación y herramientas de gestión

Para aplicar correctamente estrategias de motivación y fidelización deportiva, es fundamental mantener ciertos pilares bajo control mientras gestionas el día a día del equipo.

🔹 1.

🔹 2.

🔹 3.

🔹 4.

Incluso entrenadores con experiencia cometen fallos al implementar estrategias motivacionales.

El secreto está en combinar sensibilidad con lectura de grupo.

Rondas de feedback individual

Dedica unos minutos por jugador para revisar sensaciones y objetivos.

Simulación de situaciones emocionales reales

Plantea escenarios típicos de frustración o presión y analiza con ellos cómo reaccionarían.

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