Luis Jara comenzó a destacar como cantante desde muy joven y consiguió su primer gran reconocimiento en 1985, cuando ganó el concurso “Una canción para el invierno” con el tema “Ámame”. Ese triunfo le aseguró un contrato discográfico y una invitación al siguiente Festival de Viña del Mar, donde se presentó por primera vez para defender la canción “Me hace falta”.
Su trayectoria en concursos y festivales se desarrolló junto con una carrera marcada por la balada romántica, la televisión y una constante búsqueda de nuevos repertorios. Aunque tardó varios años en lograr un éxito importante en ventas, sus actuaciones le proporcionaron popularidad, alta rotación radial y una presencia continua en los medios de comunicación.
El primer campeonato de Luis Jara: “Una canción para el invierno”
Antes de cumplir los veinte años de edad, Luis Jara ya acumulaba una experiencia considerable con la muestra de su dotada voz en diferentes espacios de programas como “Dingolondango”, “Sábados gigantes” (desde pequeño fue parte de secciones como el “Clan infantil” y el “Ranking juvenil”, junto a Myriam Hernández, Jorge Caraccioli, Irene Llano o Soledad Guerrero) y hasta la teleserie “De cara al mañana” (1982).
En el atribulado escenario artístico de la época los medios de comunicación más oficiales lo habían convertido en una especie de emblema del niño talento, lo cual quizás confabuló para que Jara alimentara su carrera inicial más allá de apariciones en televisión.
Logró dar un paso adelante con su decisión de participar en el espacio “Una canción para el invierno”, prestigiado concurso de talentos del programa “Martes 13”. En su versión de 1985, Jara se quedó con el primer lugar gracias a un tema llamado “Ámame”, de Reynaldo Tomás Martínez.
| Concurso o festival | Año | Resultado o participación | Canción relacionada |
|---|---|---|---|
| “Una canción para el invierno” | 1985 | Primer lugar | “Ámame” |
| Festival de Viña del Mar | 1986 | Primera presentación | “Me hace falta” |
| Festival de Viña del Mar | 1989 | Invitado | Presentación artística |
| Festival en Egipto | 1995-1997 | Ganador de un festival | Participación internacional |
El premio le aseguró un contrato discográfico y una invitación al siguiente Festival de Viña del Mar, en el que el cantante se presentó por primera vez para defender la canción “Me hace falta”.
La llegada al Festival de Viña del Mar
Convertido en carta de la multinacional EMI, Jara se esforzó por tener una relación más directa con la gente a través de intensas jornadas de promoción. Luego de publicar el álbum Ámame (1986), Otra vez de cero (1988) reforzó su condición de baladista juvenil con temas como “Amor prohibido”, de difusión discreta.
Luis Jara volvió al escenario del Festival de Viña en 1989, aunque esta vez como invitado. La verdad es que, poco a poco, Jara se iba convirtiendo en un experto en festivales.
Había pasado no sólo por eventos locales, sino que también ganó premios en el extranjero. Pero su mente estaba puesta en seguir adelante con su carrera discográfica, y así lanzó su tercer álbum, Inevitable (1990), grabado en Buenos Aires en medio de altas expectativas.
Los primeros años de su carrera estuvieron caracterizados por la combinación de concursos televisivos, festivales, presentaciones promocionales y grabaciones de estudio. En esa etapa, su principal fortaleza fue la potencia de su registro vocal y su carisma popular.
La evolución de su carrera después de los concursos
Desde su primer contrato discográfico, Jara se ha mantenido ajustado al traje de un baladista romántico y tradicional, con suerte dispar pero innegable garantía en la potencia de su registro vocal y carisma popular.
Las más de las veces sus logros no se tradujeron más que en alta rotación radial y presencia en casi todos los medios de comunicación. Pese al respaldo que esto supone en popularidad, Jara tardó varios años en lograr el éxito en ventas.
Mucha mejor fortuna tuvo, en 1992, el acertadamente titulado Un golpe de suerte, un álbum con Nano Prado y John Elliot en la producción, y que impuso sin dificultades en radios un single homónimo.
Jara se veía al fin cómodo con sus canciones (“menos pretencioso”, según él) y alimentó toda la exigencia de la compañía por internacionalizar su carrera. Viajó a Ecuador, Colombia y Estados Unidos para rondas promocionales de escasos resultados.
Fue el inicio de una crisis seria, que lo tuvo al poco tiempo fuera de EMI y profundamente confundido sobre el destino de su trabajo.
Televisión, festivales y nuevas grabaciones
En medio de esas dudas, en 1995 Jara volvió a la televisión, aunque esta vez como animador. El espacio fue “¿Cuánto vale el show?” y, según él, representaba una ocupación que en ningún caso lo haría alejarse de la música.
Firmó contrato con Sony Music y ganó un festival en Egipto. El disco Emociones (1997) se grabó en Miami, pero no logró su objetivo de convertir a Luis Jara en un nombre continental.
El chileno parecía tener más suerte en la televisión, e incluso logró su primer estelar: “De aquí no sale”, que apareció al aire en julio de 1996.
En sus siguientes pasos, el cantante buscó combinar más estrechamente los vínculos entre su actividad televisiva y el canto. Pero la balanza se mantuvo inclinada hacia el lado televisivo, donde comenzó a recibir buenas críticas como animador.
Los siguientes proyectos con Sony Music fueron un poco más humildes pues buscaron en un repertorio tradicional de canciones latinas y chilenas el formato que mejor se ajustara a la voz engolada y fuerte del cantante.
Así surgieron los discos Para que no me olvides (1998) y Lo nuestro ayer y hoy (1999); revisión del repertorio tradicional chileno que definitivamente levantó sus ventas.
El éxito de “Mañana” y la consolidación musical
Con “Calor Humano”, su siguiente estelar, Jara mostró la cara que el público más le ha aplaudido: la del tipo de animador cercano, simpático y sentimental.
Pero su carrera discográfica volvía a sufrir la cruz de la falta de distribución. Por iniciativa propia, el cantante levantó Luis Jara (2001), un álbum trabajado junto a Daniel Guerrero y que al fin impuso en radios lo que podría considerarse un mega éxito como los que Jara venía buscando hace años.
Se llamó “Mañana”, una canción de Guerrero, que se convirtió en su consagración musical y que coincidió con su consagración televisiva, porque ese mismo año se cambió a Canal 13, donde se hizo cargos de sucesivos programas de alta prioridad para la estación, como “Vértigo”, “Mucho Lucho” y luego, el año 2007, el programa matinal de emisión diaria “El show de la mañana”.
“Mañana” representó el momento en que la popularidad acumulada en televisión, radio y escenarios se transformó en un reconocimiento musical especialmente significativo dentro de su trayectoria.
Luis Jara en el Festival de Viña del Mar de 2003
El grupo brasileño de axé Porto Bahía y Luis Jara son los primeros artistas invitados al Festival de Viña 2003 que llegaron a la Ciudad Jardín.
El cantante y animador Luis Jara, que acaba de ser contratado por Canal 13 para hacer el programa “La movida del Festival”, habló sobre su debut en las pantallas de las estación católica.
“Bueno hoy día me siento un poquito más nervioso que lo habitual porque se empieza a acortar el plazo para debutar como animador y cantante. Hay una onda muy rica. Siento que Canal 13 me ha acogido súper bien y siento que yo me he preparado harto para darlo mejor de mí así es que ya falta súper poco para debutar” expresó Jara.
El artista anticipó que sobre la Quinta Vergara, presentará canciones de toda su carrera. “Es un resumen moderno de lo que he venido haciendo desde que empecé a cantar hasta ahora. Evidentemente la gente quiere escuchar mis más recientes éxitos, pero no puedo dejar de cantar las canciones que son emblemáticas para mí”, precisó sobre la puesta en escena que aseguró que estará a la altura de un Festival de Viña del Mar.
Esta presentación se planteó como un recorrido por distintas etapas de su repertorio, con un equilibrio entre sus canciones más recientes y los temas que el público identificaba como emblemáticos.
La relación entre los campeonatos y sus presentaciones en vivo
La intensa actividad televisiva fue postergando su carrera musical, en un fenómeno que Luis Jara ha enfrentado con la producción de grandes y ambiciosos conciertos.
Así fue como el año 2003, al mismo tiempo que conducía dos estelares semanales, publicó su disco doble Mi destino (con la producción - nada menos- de Daniel Guerrero y Cristián Heyne).
La base de ese disco fue justamente un show que protagonizó en el Court Central del Estadio Nacional, ante miles de seguidores, al que sumó un segundo disco con cinco canciones originales grabadas en estudio.
La ecuación no logró el impacto del trabajo anterior, pero dejó claro que la carrera musical de Luis Jara, al margen de que ya era un rostro televisivo consolidado, aun tenía un desarrollo propio.
Un nuevo disco original el año 2005 antecedió a una celebración en grande de sus 20 años de carrera. Dos noches sucesivas llenó el teatro Teletón, con una orquesta sinfónica que vistió de gala su repertorio, presentado en esa ocasión junto a voces como las de José Alfredo Fuentes, Juan Antonio Labra y Florcita Motuda.
Un CD y un DVD fueron el resultado de esa jornada, que fue editada el año 2006.
Repertorio chileno, nuevas versiones y regreso a los escenarios
La intensa actividad televisiva del año siguiente, cuando se hizo cargo de la conducción del matinal de Canal 13, dejó en segundo plano su carrera musical, algo que Luis Jara impidió con un disco conceptual, Swing, que consistió en reformular canciones chilenas e hispanoamericanas de los años '70 y '80 en formato “swing”.
Con él como crooner y con temas de autores Joan Manuel Serrat, Miguel Ríos y Nino Bravo, pero también de chilenos como Buddy Richard y Víctor Jara, una gira promocional de ese disco lo puso nuevamente en los escenarios.
Su cambio a la estación privada Mega el año 2009 nuevamente concentró su tiempo. Un nuevo concierto en DVD y un disco de villancicos fueron su trabajo musical desde ese año, que el 2011 vio su primer disco de canciones originales desde el año 2005, cuando editó Tanto amor.
Late fuerte (2011) incluyó un dueto con Américo en la canción “Dos corazones rotos”, y una presencia radial que lo devolvió a la dimensión musical.
Los discos de la etapa más reciente
El año 2013 se convirtió en el conductor del programa diario y matinal de Mega, Mucho gusto, en un tarea que, pese a la intensidad, continuó alternando con su carrera musical.
El año 2014 editó un nuevo disco, Cerca, en una línea similar al trabajo anterior, y con singles radiales como “Cerca” e “Invencible”, donde también se acercó al pop.
El año 2016 celebró 30 años de carrera musical con una gira y un concierto ante 11 mil personas en el Movistar Arena y al final de año lanzó un disco con reversiones de una selección de su repertorio.
Desde clásicos como “Ámame” o “Un golpe de suerte”, hasta una canción inédita. “Y si tú no estás”.
La nueva etapa ligada a la música urbana
Al año siguiente fue invitado por el joven dúo 330am, de los hermanos de origen gitano César y Alan Morales, a participar en un dúo de la canción “Enamorados”, lo que abrió un nuevo camino musical.
“Es una canción que me eclipsó de inmediato, y fue tanto el entusiasmo, que decidí seguir grabando por esta senda”, dijo en 2018 al presentar su nuevo disco, La última tentación.
La última tentación tomó su nombre de una canción de 2017 a dúo con María José Quintanilla y el portorriqueño Franco El Gorila, y que lo mostró definitivamente en una nueva faceta ligada a la música urbana.
Trabajó también con el productor y cantante Rigeo. La cuarta década de la carrera de Luis Jara, entonces, comenzó con un nuevo rostro musical, que en sus conciertos él alterna con toda su historia musical.

tags: #luis #jara #campeonato #de #canciones